Todos los Personajes que reconozcan no son mios. son de SM. La historia completamente mia.
Bien chicas... todas querian saber como seguia esto asi que sin mas... enjoy it! por cierto, tienen sorpresita !
-tu… hija?- sentía mis rodillas flaquear, esto no podía estar pasándome.
-Bella no, no te desvanezcas ahora- me miraba con ojos suplicantes, trate de calmarme y pensar fríamente, esto debería de tener una explicación no?
-está bien, este nos vamos?- lo mire acomodar a la bebe en sus brazos, se había quedado dormida. Mire su equipaje y lo ayude.
Nos encaminamos al auto, abrí la cajuela y puse su pequeña maleta. Edward se veía nervioso, no sabía ni como entrar al auto, es como si nunca hubiese cargado un bebe, bufe consternada. Abrí la puerta de atrás para él, obviamente no tenia sillas para infantes así que él debía de ir con la niña detrás.
-entra pero con cuidado, agárrale la cabecita- él lo hizo tal como le dije, claro tambaleando, esto me parecía tan extraño.
Ya estando todo listo me subí a mi lugar y conduje por las calles, estaba un poco abarrotado por la hora pico, mucho tráfico, lo que hacía que mi enojo y decepción subiera a decibeles indescriptibles. Íbamos callados, solo escuchaba a lo lejos la respiración de la pequeña criatura que dormía en los brazos de su padre.
Llegamos a mi casa, necesitaba hablar con él, y en su casa no sería el mejor lugar. Me baje y lo ayude a bajar nuevamente con la niña. Parece que estaba tan cansada que ni se inmuto.
-Alice- grite y luego me di de frente, podía despertarla, gracias a Dios siguió durmiendo, y Alice bajo.
-Hola hermanita- beso mi mejilla.- oh Hola Edward no sabía que ha...bias regresado- lo ultimo lo dijo casi en un susurro.
Ella miraba el pequeño bultito en los brazos de Edward sorprendida, pero luego sus ojos brillaron tiernamente.
-Alice, toma la niña y llévala a tu cuarto- la señale ya que la vi que iba corriendo por ella, Edward me miro suplicante y le asentí – eso sí cuídala, ponla en el medio, yo buscare a Nana ahora.- ella asintió emocionada y Edward la dejo en sus brazos.
Nos quedamos mirándola subir hasta que no la vi mas. Camine hacia el estudio, esta conversación era seria y no quería que nadie nos interrumpiera.
-toma asiento, iré a buscar a Nana para que cuide de la niña mientras hablamos- el asintió seriamente.
Nana estaba subiendo las escaleras en ese momento.- Nana, hola.- la abrace fuertemente.
-mi niña que te pasa?, estas mal?- le asentí y luego negué.
-no sé, Nana, mira tengo tantas cosas en la cabeza de las cuales necesito explicaciones antes de que explote, así luego te contare- respire profundo- mientras tanto sube, que Alice esta con… con la hija de Edward en su cuarto.- Nana abrió los ojos de par en par y asintió, sabiendo que esa era la causa de todo mi dolor de cabeza.
Me encamine nuevamente al estudio, al entrar me encontré con Edward con la cabeza entre sus manos, casi arrancando cada pelo de su cabeza rojiza. Suspire y me senté.
-te escucho Edward- al momento el levanto la cabeza y me miro, sus ojos estaban algo rojos, como si hubiese estado llorando.
-Bella… Dios esto es tan difícil, que ni se como comenzar-se puso de pie caminando en círculos.
-puedes empezar por el principio sabes- me encogí de hombros- es una opción.
-bien- se sentó nuevamente y subió sus ojos al cielo como recordando- conocí a una mujer hace unos 3 años, Tanya. Fue en la universidad de Londres, nos acompañamos mutuamente ya que una vez entre, no tenía amigos y ella se me acerco y desde ese día éramos inseparables no fuimos novios porque no la veía como tal, pero cierto día de acción de gracias yo no fui a casa, estaba molesto con mis padres pero ella, ella se quedo por mi - se detuvo un momento como pensando y luego de pasar su mano por su rostro decidió continuar.
-nos pasamos de copas ese día celebrando, no me acuerdo de nada, mas que estaba en mi cuarto, al otro día… estábamos desnudos los dos en la cama- yo jadee de la impresión.- pero no volvimos a hablar del tema, simplemente paso, tampoco volvimos a tener relaciones si es que lo hubo- levante mi ceja
- sí, claramente lo hubo, está dormida allí arriba. En fin, continua que mas paso.- le incentive para que siguiera hablando.
-un día Tanya falto a clases, y eso era raro ya que nunca lo hacía, decía que su casa era un infierno y que por eso amaba quedarse en la facultad. Decidí llamarla por teléfono pasar saber el porqué no asistió, pero nadie me contesto.- suspiro- volví a marcar y lo tomo la trabajadora, estaba histérica, decía que temía por su vida, que… Dios que Tanya había matado a sus padres.- jadee, esto no podía ser cierto. Lleve mis manos a la boca.
-Oh por Dios Edward, esa, esa mujer es una asesina? Y anda suelta.- el me tomo de las manos.
-no ahora no por lo menos- fruncí mi ceño ya que no entendía lo que quería decir.
-déjame terminar y luego entenderás todo si?- asentí- Tanya escapo, la Policía no pudo atraparla, hasta hace unos 2 meses. Cuando fui a Londres hace poco me llamaron del centro donde tenían a mi hija. Créeme yo estaba igual que tu o peor ya que no sabía que tenía una niña y menos de 2 años- se levanto nuevamente y comenzó a dar vueltas tomándose el cabello con las manos.-tuve que hacer muchos transmites ya que Tanya estaba en un manicomio, está loca. y ella Dios ella le hizo muchas cosas a mi pobre hija.-Edward lloraba, estaba desesperado, pero yo no podía mover un musculo, estaba anonadada.
-cuando llegue a donde tenían a la niña, me dijeron que me impactaría lo que vería, que tenía que ser fuerte por ella. Me llevaron a una oficina me pasaron un folder con varias fotos, y la vi Bella, mi pobre hija estaba toda morada, llena de golpes, esa maldita loca le hizo daño, mucho daño, lo único que no llego fue a violarla, Tanya consumía drogas, después que la tuvo y en el embarazo, que mi hija hoy sea normal es cosa de Dios.- ahora era yo la que lloraba, por Dios como alguien le hace daño a un niño inocente, que no tiene la culpa de nada, solo de nacer de una madre desquiciada.
-Oh Ed., Lo siento tanto, tanto- mis lagrimas caían a mares por mis ojos, lo abrace fuertemente, el me necesitaba, y mucho.- debería de estar presa, como es que esta en un manicomio? – el beso el tope de mi cabeza y me arrullo
-la hicieron estudios y ellos la declararon fuera de sí, no está en sus cabales por lo tanto no le cae pena de cárcel hasta que no se recupere, si es lo que llega hacer algún día.- ella se divertía golpeándola, la quería vender, por eso la detuvieron, porque la policía vio el intercambio de dinero, la otra mujer esta presa por 5 años, eso es un delito.
-y más le valdría que se pudra en su mierda- agregue llena de rabia.- pero dime algo Edward- me puse seria- no sabía que tenias una hija?- el negó
-no Bella, si apenas me entere hace unos días- acaricio mi mejilla- y juro que quería confiar en ti, decirte todo, pero tenía miedo Bella, no sabía si creerías en mi. Esto es tan nuevo para mí. Tener una hija y ni siquiera saber que la tenia, por tantos tiempo. No sé si seré buen padre, ni cómo cuidar de ella, y yo… yo la quiero, la quiero demasiado, a pesar de que no me conoce ni yo la conozco.- las lagrimas nuevamente caían por sus ojos.
-sshh, tranquilo, yo te ayudare sabes?, - sus ojos brillaron con un deje de emoción- si tú me lo permites claro, ambos ayudaremos a esa criatura a ser feliz, a vivir una vida sana, llena de amor, de seguridad, te lo prometo.- lo mire a los ojos para transmitirle toda la confianza que el necesitaba en este momento.- sé que no será fácil cariño, pero aquí todos te apoyaremos, Alice, Nana y yo. – Bese sus labios suavemente.- ahora vamos a ver en que están con la princesita.- le guiñe un ojo y él me sonrió.
-me perdonas por no contarte antes todo?, es que de verdad estaba tan pero tan … wow ni sé que decir pero- lo calle con un beso. El cual paso de dulce a más pasional, con lengua incluida por cierto, esa lengua que tanto extrañaba, esos labios suaves que tanto anhelaba, esa dulzura en su tacto con mi piel. Me hacia estremecer.
-te extrañe, Edward. Mucho- le di un casto beso en sus labios rojos por el beso.
-yo a ti mi pequeña, yo a ti, como no tienes idea.
-por cierto, como se llama la princesita?- había notado que no sabía su nombre.
- Avril, el nombre de mi pequeña niña es Avril…
Entramos al cuarto de Alice, y el bultito en el medio de su cama me decía que aun seguía durmiendo, mire mi reloj y desde que fui a recoger a Edward hasta ahora habían pasado 4 horas, ella debía de tener hambre, que durmiera tanto se me hacia extraño.
Me acerque a la cama y acaricie sus cabellos, Alice estaba sobre la cama aun, mirándola fija y soñadoramente, estaba encantada con la pequeña Avril.
-es tan linda Belli- me susurro Alice- me encanta que sea mi sobrinita- abrí los ojos de par en par
-como… como sabes que es su hija- señale a Edward que estaba sentado en uno de los mueblecitos de Alice con los ojos cerrados, se notaba cansado.
-por Dios Bella, no es evidente? Mira su cabello, su carita perfilada, también tiene sus ojos?- pregunto
-no, tiene los ojos mas azules que he visto en mi vida.- le conteste
-más que los de Jazz?-
-si Allie, más que los de Jasper y Rosalie juntos.- mire a la pobre e indefensa criaturita que dormía plácidamente y recordé que podía tener hambre- Alice crees que podrías ir donde nana y que le prepare algo de comer a Avril?- sus ojos brillaron y se puso de pie enseguida
-Claro- chillo, yo le hice sshh con el dedo también- ups! Lo siento- susurro y se fue danzando.
-Edward, estas muy cansado, quieres que le diga a Sam que te lleve a casa?- el abrió sus ojos y me miro tratando de enfocarme.
-pero, y Avril? Tengo miedo Bella, no sé cómo podría manejarme con ella.- rodé mis ojos.
-para ser padres no hay un manual Edward tienes que aprender a llevarte con ella, es tu hija.- me volví a la nena y comencé a tratar de despertarla, me acerque a su cuellito tapado con sus rizos – pequeña, es hora de despertar, vamos- ella hizo amago de abrir sus ojos y gimió un poco acomodándose- oh linda, se que tienes sueño pero tienes que comer algo.- como si supiera la palabra, abrió sus pequeños ojitos, se sentó en la cama y estrujo con su puñito un ojo luego de un bostezo, se veía tan linda.
-Papi?- ella sabía que él era su papa?, la sangre llama Dios, Edward como un resorte se puso de pie y la tomo en brazos.
-aquí estoy mi amor, estas bien?- ella asintió aun adormilada y se recostó en su hombro.- qué bueno que estas bien princesa- beso su cabecita y la arrullo
- Edward ven, vamos a darle un baño antes de que cene, le mande a preparar algo con Nana- Edward la coloco en la cama, ella quería llorar, su labio inferior temblaba y sus ojitos se pusieron llorosos pero luego como si supiera donde estaba se calmo.
-gracias Bella, gracias por hacer todo esto, no tienes por qué y aun así lo haces- le sonreí
-no es nada Edward, esta lindura necesita cuidados de una mujer y yo encantada.- me puse al nivel de Avril y le hable a ella- ahora tesoro, me dejarías cambiarte?- ella como si entendiera asintió tímidamente- bien, ahora sube tus bracitos- ella lo hizo sin quitarle la mirada a su papa, estaba prendida, enamorada, ese era su primer amor. Tome su pequeña blusa y la saque con cuidado por su cabeza. Lo mismo hice con su pantalón y sus zapatillas. Esa ropa era de mala calidad y algo vieja, se nota que donde la tenían no estaba bien cuidada.
La tome por sus bracitos y la lleve al baño de Alice,- Edward ven llena la bañera, pon el agua tibia.
-y si pongo el agua muy caliente, o queda muy fría?- me tuve que reír por la cara de tonto que puso y me detuve en seco cuando oí unas campanitas, Avril se estaba riendo… Y DE SU PAPA! Eso fue todo allí nos explotamos de risa ahora los dos junto con ella, era lo más hermoso que había oído después de la risa de Edward.
Metí a Avril a la bañera teniendo el debido cuidado de que no estuviera como decía Edward, pero el papito estaba aprendiendo, y lo hizo excelente. Ella empezó a chapotear en el agua después de unos chillidos histéricos, tenía los ojos de miedo pero cuando se dio cuenta que el agua estaba tibiecita y se dejo llevar.
-Edward porque ella actúa de esa forma- la seguía mirando chapotear feliz, lo dije tan bajito que no se si me escucho. El se sentó en el borde de la bañera a verla también.
-Tanya… según los doctores, ella joder!, su forma de castigo era meterla en agua fría y medio ahogarla- tape mi boca con mis manos para no gritar y asustar a la niña, Edward tenia la mandíbula apretada.
-y aun así pretenden que esa… esa perra este en un manicomio en vez de la cárcel?, que justicia es esta?- lave la cabeza de la pequeña cuidado de que no le callera en sus ojitos.
-ya hablaremos luego de eso, ahora solo quiero dormir, estoy tan cansado.- y si que lo estaba, tenía unas ojeras…
-recuéstate en mi cama un momento si? Yo cambio la nena y le doy de comer, claro si quieres- Edward me rodo los ojos a mi ahora y yo medio reí.
Así fue, Edward fue a mi cuarto y yo baje después de cambiar a la princesita con una blusita de Alice ya que ella no tenía ropa. Me pregunto si sabrá decir pipi. Suspire y la senté en mi regazo mientras nana me traía su cena.
-como está la niña linda de esta casa- Alice le hacía carantoñas a Avril y esta reía mostrando todos sus dientitos o los poco que tenia.
-déjala comer Alice, sino riéndose no le hará digestión.- ella hizo un puchero y se sentó a mi lado. Nana le preparo Papilla y un poco de jugo de naranja junto con un colado de postre de frutas.
-a ver abre la boca "a"- y ella me imitaba y le daba de comer, ella comía y saboreaba todo como si nunca hubiese comido, quizás fuera así, pobrecita.- ahora agua- ella asentía feliz y tomo el vaso solita. Alice comenzó a aplaudir y ella por poco deja caer el vaso si no fuera porque lo tome ya que ella comenzó a aplaudir también.
-ya si encontraste tu compañera Alice- reí y ella me saco la lengua.- bueno miss consentida es hora de dormir.- ella me miro con sus ojitos tan azules como el mar y me abrió los brazos. Mi corazón quería salírseme de la emoción, le agrada por lo menos.
-mimi?- dijo con su vocecita-
-si princesa, vamos a dormir- la cargue y ella acurruco su cabecita en mi cuello.
-mostuo?, no me come?- voy a matar a Tanya el día que la tenga de frente.
-no mi amor, no hay ningún monstruo, solo angelitos y ositos, te gustan?- ella asintió fervientemente y volvió a acostarse en mi cuello y hombro.
Subí a mi habitación para dormirla conmigo, no tenía una cuna para ella, luego pensaremos en eso. Y allí estaba mi hombre, dormidito, se veía tan apacible, tan tierno, con su mano sobre los ojos y boca abajo todo desparramado, su camisa fuera del pantalón, perfecto. Puse a Avril en la cama y ella se fue gateando hasta Edward.
Con sus manitas acaricio la cara de su papa, era lo más tierno que había visto, ella amaba a su papa, lo miraba con amor, con ternura. Él ni se inmuto, se quedo dormido creo que más que antes con esas caricias del angelito. Ella al ver que no despertaba me miro con el ceño fruncido.
-papi mime?- susurro bajito como si supiera que lo podía despertar. Le asentí con una sonrisa en los labios.
-ven vamos a dejarlo dormir aquí-ella negó moviendo sus rizos.
-yo con papi- hizo un pucherito de lo más tierno.
-vamos cariño, te puedes caer de la cama con papa, no quieres golpearte la cabecita verdad que no?- abrió sus ojos de golpe y negó abriéndome sus brazos, la tome y Salí de la habitación, lo dejaría dormir aquí y yo me iría al de visita.
Destape la cama y la puse a ella, Avril gateando llego a la otra almohada y se recostó boca abajo, hasta en eso se parecía a su padre, metió su dedito en la boca y cerro sus ojitos, que fácil era dormirla. Busque unas almohadas las coloque a su lado y puse unas en el suelo por si se caía que lo dudaba. Quite mi ropa y me quede solo en mi diminuto tanga negro.
Al igual que Avril me recosté y lleve mi cuerpo cerca del diminuto de ella, de lado la mire dormir plácidamente y así con esa linda vista de ese angelito me deje vencer por el cansancio.
Edward POV
Seguro que es un sueño lo que estaba pasado, tenía una hija, una pequeña y hermosa hija igual a mí, de no ser por sus ojitos azules, igual a los de su madre, esa mujer que una vez creía buena, que me acompaño tantos años cuando pensaba que ya no me quedaba nadie. Mi madre, que siempre quiso una hija nunca me dio el amor y el afecto que yo necesitaba, siempre me echaba a un lado a pesar de que Carlisle le hablara y le dijera que eso estaba mal, no le importaba.
Pero para acabar de joderlo todo, tuvo un cáncer pélvico, lo cual la dejo sin posibilidad de tener más hijos y ese fue el día en que mas me odio, yo de pequeño lloraba porque en el colegio veía a todos los demás niños con sus padres felices y los míos sino eran peleando, ni se hablaban. Mi madre estaba molesta con mi padre por no darle la hija que él quería.
Y que irónica la vida, que el hijo que ella no deseaba tuvo una princesa, una que no sabía que tenía hasta hace 2 días. El día que me dieron la noticia quede en shock por horas, sentada, simplemente pesándolo y tratando de digerirlo. Yo Edward Cullen con una hija, yo que ni me sabía cuidar de mí mismo, ahora una pequeña dependía de mí, de mi cariño, de mis fuerzas, de mis cuidados. Me puedo arrepentir de estar con quien estuve, pero no de ella, no de esa bebe que me iba a alegrar todos los días de mi vida.
Abrí mis ojos y de golpe los cerré, la claridad me estaba dando en la misma cara. Frote mis ojos para adaptarme a la luz. Me extrañe al verme entre sabanas rosadas y yo aun con la ropa de ayer.
-cierto, estoy en casa de Bella, debí quedarme dormido.- suspire y me pare de la cama, buscando el baño con la mirada y allí estaba al fondo.
Lave mi cara y acomode un poco mi ropa estrujada, dormí muy bien después de estos días que ni pegaba un ojo. Baje las escaleras para buscar a Bella y a mi Avril, tenia deseos de verla, de poder ser el padre que ella quiere y necesita.
Me encontré con Nana poniendo la mesa para el desayuno.
-buenos días Marcel- ella me miro y sonrió.
-buen día Edward, como durmió?- siguió poniendo ahora los cubiertos y ayude.
-muy bien gracias, tenia días que no dormía, por-suspire- ya sabe.-
-tu hija es hermosa Edward, Dios la bendiga siempre, es un angelito- mi pecho se inflo de orgullo y amor por sus palabras.
-gracias, salió al papa- reímos al unisonó.- y donde están las dos mujeres de mi vida?- pregunte a Nana
-hablas de mi?- rodé los ojos.
-No Alice, no hablaba exactamente de ti, aunque eres cuñada favorita- le guiñe un ojo, ahora ella rodo los ojos.
-duh! Soy la UNICA!- grito y todos nos reímos- pero te lo perdonaré solo para que me dejes jugar con mi sobrinita.
-por cierto, donde durmió Bella?-
-en el cuarto de las visitas, ya que tú estabas desparramado en la cama de ella- jugo Alice riéndose.
-voy a subir, a ver si ya se despertaron, tienen que desayunar.-
Ya estaba en la puerta que me había indicado Alice, di golpecitos y espere, pero nadie respondió. Abrí un poco la puerta y entre la cabeza, y allí las vi, mi hija boca arriba con su boquita media abierta y su cabello regado en la almohada. Y Bella Dios… al verla me puse duro inmediatamente, esta mujer despertaba todo en mi. Quería despertar todos los días y encontrarme con este cuadro, quería mi propia familia con esa mujer que me vuelve loco y despertó estas cosas en mí.
La mujer de mis sueños, estaba enredada en las sabanas de seda, sus pechos, oh mierda, casi saliéndose, mostrándose para mí. Sus pezones erectos se notaban traspasando la tela que la cubría, con su cabello chocolate en una coleta revuelta, dejando afuera parte de su pierna blanca.
Me acerque más a la cama, bese la cabecita de mi hija, tratando de no despertarla y volví hacia Bella, comencé a besar su cuello con pequeñísimos besos, bajando a su hombro y brazos. Ella se removió un poco y se giro quedando boca arriba. A la mierda, sus pechos quedaron al aire, la sabana enredada en su cintura dejándome ver su apetitoso ombligo, quería meter mi lengua en ella.
Miraba a mi hija y la miraba a ella, esperando que no se despertase. Con mi lengua roce uno de sus erectos pezones, rodeándolo, succione un poco y escuche como Bella gemía suavemente. Sonreí mirando sus cumbres hermosas, tome su otro pecho y ahora lo masaje suavemente. Ella se removió y abrió sus ojos de golpe.
-buen día preciosa - bese su vientre, ese que algún día esperaba que tuviera un hermanito para Avril.
-oh, que me haces- susurro ella tomándome de los cabellos, pegándome a su pecho.
-yo? Nada- le dije travieso, pasando mi lengua por su pezón y luego soplando dejando un aire frio que los hacía poner más erectos si era posible.
-oh Edward, no me hagas esto, la niña…- calle sus palabras con un beso, metí su lengua jugando con la de ella, quería que supiera cómo me tenia, explotando de excitación, loco por tomarla abrir sus piernas y metérselo hasta el fondo.
-tranquila amor, ella no se despertara, no grites sí, quiero probarte- ella abrió los ojos y negó- oh por favor- bese sus labios comiéndome su lengua, succionando su labio inferior. Repartí besos desde sus pechos redondos, su vientre plano, su ombligo, su sexo depilado con una pequeña línea de bellos, eso me volvió aun más loco.
Quite la sabana que me estorbaba, abrí sus piernas, hundí mi nariz en su centro y su olor, su excitación me tenia al borde de un orgasmo precoz. Di la primera lamida con toda mi lengua, su sabor era exquisito, di mas lamidas, solo quería que se viniera con mi lengua. Tome su botón con mis dientes y ella aguanto su gemido mordiendo su labio.
Entraba y sacaba mi lengua como si la penetrara con mi pene, ella movía sus caderas buscando más fricción, queriendo llegar a su orgasmo. Lo sentía venir.
-Papi? Teno hambe- JODER! El primer polvo interrumpido por mi hija.
HELLOOOOO! bien chicas un capitulo mas de esta historia. aclaradas sus dudas? espero que si, sino pregunten!... gracias como siempre a todas las chicas que me estan siguiendo y tambien a la historia. y por supuesto ya llevamos mas de 1500 VIEWS! estoy super feliz, ahora espero que me den sus Reviews como algunas ya lo han hecho, gracias mil! saben que les respondo a todas.
Nos leemos luego!
Raynee*
