Los personajes que reconozcan son de SM, los demas de mi loca cabecita.
Hello chicas, despues de un tiempecito sin estar por aqui con esta historia ya que estaba en mi otro Fic "Poison Heart" que recomiendo que se pasen por alli, estoy aqui de nuevo.
Las dejo para que lean tranquilas, nos vemos abajo.! disfruten!
Edward Pov
Ver a mi hija dormir era lo mejor del mundo, sentir su respiración acompasada y su ceño sereno, sin arrugas, su dedo dentro de su boca media abierta y con sus rizos revueltos sobre mi pecho. Me habían despertado a las 4 de la mañana sus gritos desesperados, tuvo una pesadilla y dure casi una media hora tratando de calmarla.
Y así fue como pude dormirla, en mis brazos y sobre mi quedaron sus últimos sozollos. Era mi primera noche y aunque estaba un poco agotado por no dormir como acostumbraba no me quejaba, esta cosa hermosa que dormía sobre mi era mi vida, y la amaba con todo mi ser.
Trate de moverla de mi pecho para acostarla en la cama y así poder levantarme y hacernos el desayuno. Pero ese no era su plan, sus pequeños brazos se ajuntaron como un candado a mi cuello y luego de suspirar rendido decidí irme con ella a la cocina.
Y si, como pude haciendo regueros y desastres le prepare la cantidad de leche que me había dejado escrito Bella sobre el refrigerador en un biberón, aunque no lo crean Avril seguía rendida como si no me estuviera moviendo lo suficiente para espabilar su sueño.
Prepare una ensalada de frutas ya que no quería usar fuego y Avril al mismo tiempo, acabando mi último trozo de kiwi sonó el teléfono de la casa, la pequeña dio un respingo, se estrujo sus ojos con su manita mientras daba un pequeño bostezo.
-leche papi?- claro la comida antes que todo, le pase su biberón y fui a tomar el teléfono que sonaba insistentemente.
-Edward habla- al otro lado sonó la voz más hermosa después de la de mi hija.
-buen día papa, como te fue en tu primera noche?- pregunto llena de alegría- no me digas que te desperté?
-no pudo ir mejor,- Avril chupaba su tetero con mucho énfasis y yo le sonríe acariciando su nariz con la mía- desde las 4 de la mañana despierto pero estoy bien, sobrevivimos!- exclame lleno de júbilo.
-oh wow, me alegro por ti cariño, crees que podamos almorzar hoy en la tarde?
-por supuesto, paso por ti?- pregunte
-no, no, nos encontramos en Wendy's si?- Avril pidió bajarse de mi regazo y se fue por su coche de muñecas dejando su biberón en el sofá.
-a Wendy's? tu vas a comer calorías y grasa?- ella rio del otro lado.
-créeme, lo hago por mi pequeña princesa además no solo venden hamburguesas puedo comerme una ensalada. Allí hay un playground para que ella juegue. —oh por eso.
-bien nos vemos luego, te amo linda- ella suspiro
Me puse de pie y luego de llamar a mi pequeño revoltillo nos fuimos de la mano hacia el baño, cepille sus dientes y luego le di una ducha caliente. Volvió a escapárseme después de ponerle la toalla, ella era feliz haciéndome correr tras ella o buscándola. La cargue como un saco de patatas y eso fue tan divertido como si estuviese en una montaña Rusa, sus risas llenaban mi apartamento que una vez estuvo solo acompañados de mi silencio.
Luego de cambiar a Avril con un jeans azul claro y una camiseta de la Barbie que me insistió muchísimo que le pusiera, pase a alisar sus risos, yo no sabía peinar así que se quedaría con su cabello suelto, la subí en su cama y le puse a Disney Jr. Pasaban algo llamado Doctora Juguetes, vi que le gusto y la deje allí luego de darle un beso.
-papa viene enseguida, quédate aquí tranquilita a lo que me baño- ella asintió sin despegar los ojos de la Tv y supe que allí se quedaría.
Rápidamente me duche y me cambie a tiempo record, tenía miedo que mi hija estuviera haciendo travesuras o se diera un golpe o algo, si ahora era un papa histérico, solo no quería que le pasara algo y llorara. Saltando mientras me ponía el último zapato hasta su habitación la encontré muerta de risa con lo que sea que le haya hecho gracia en la tv, sonreí y me acerque a su cama para llevármela.
-vamos pequeña, nos vamos.-le abrí los brazos y ella se puso de pie y se tiro con un saltito.
-papi!- chillo ella luego de abrazarme y dejarme un beso, definitivamente estoy enamorado y totalmente derretido.
Ya frente a Wendy's baje a Avril y fuimos tomados de la mano, al entrar visualice a Bella y a Alice que nos hicieron señas con las manos. Mi niña salió corriendo al ver a su "titi Ali" como ella la llamaba, dio besos a Bella y luego se fueron corriendo al área de juegos.
-hola nena- nos dimos un pequeño beso y la tome de las manos.
-hola cariño, te sienta bien ser papá, ahora tendré más cuidado contigo- me dijo ella con un puchero.
-eh? Porque?- estaba confundido a que se refería.
-pues, porque los papás siempre son atractivos y las mujeres lo usan como mediante para hacerle carantoñas a los niños cuando es al papá al que quieren atrapar sabias?- no me quedo de otra más que soltar tremenda carcajada de la cual algunos se nos quedaron viendo con cara de pocos amigos.
-por favor, sino tengo ojos más que para ti mi celosa- bese un nariz y ella rio.
Nos sentamos en la mesa, luego de conversar de todo lo que pase anoche con mi princesa y que ella se burlara de mi, fui a comprar la comida, al volver ya estaban todas en sus lugares y mi pobre hija toda sudada.
-Parece que te divertiste princesa- ella asintió con una sonrisa y con sus balbuceos conto todo lo que hizo en el playground.
Eran las 2 de la tarde, salimos del establecimiento ya que Avril se quedo dormida en brazos de Bella, mi novia, si porque lo era, se veía hermosa de madre, que diera yo porque fuera su madre realmente y no la loca desquiciada que era Tanya.
Bella Pov.
Titiritaba de frio, mis dedos estaban congelados y agarrotados, me cubrí mejor con la sabana pero no había forma de aplacar mis temblores, enojada abrí los ojos para ubicar porque hacia tanto frio en mi cuarto y allí estaba el problema: la ventana complemente abierta con la cortina hondeando feliz con la brisa que entraba. Habían pasado ya cuatro meses, meses en los cuales estaba muy feliz con Edward, estábamos más formalizados, la pequeña Avril crecía a pasos agigantados, estaba hermosa como su padre y muy sabia.
Bufe y me puse de pie para cerrar esa maldita cosa que me quito mi sueño, al poner mis manos sobre el cristal me quede pasmada y sorprendida, el patio estaba completamente blanco, un hermoso blanco brillante saque la mano y sobre ella cayo un pequeño copo de nieve con forma de estrellas superpuestas. Casi chillo de emoción al ver todo cubierto, definitivamente hoy todo seria genial, era navidad y la nieve no podía faltar.
El sueño se me quito de golpe, tome una bata del respaldo de la silla y la coloque por mi cuerpo rápidamente, corrí al cuarto de Alice para despertarla. Estaba tapada de pies a cabeza con su frisa color purpura. Salte en su cama poniendo mis rodillas.
-Alice, Alice, adivina!- ella se sentó de golpe y me pego en el muslo.
-hey, porque me despiertas? Quiero dormir, el clima este rico- se acurruco en su cama nuevamente.
-Allie, está nevando, hay nieve!- abrió los ojos de golpe y corrió a la ventana, la emoción dirán ustedes? Hacía mucho tiempo que no nevaba, por lo menos no como ahora, el cambio climático que ha tenido la tierra últimamente está fuera de control.
- oh por Dios que hermoso- sus ojos estaban fijos en el cristal me acerque y la abrace- Bella, es la quinta navidad sin… sin nuestros padres.- yo también miraba fijo el árbol que papa planto hace tiempo y suspire al ver que no quedaba una hoja de él se habían caído al entrar el otoño.
-sí, pero no te preocupes, ellos nos están cuidando desde donde estén, y sé que son felices- se apretó contra mi pecho y sonrió tristemente.
-te acuerdas de lo que hacíamos cuando llegaban estos días?- asentí enérgicamente.- crees que…?- dejo la frase inconclusa mirándome con sus ojitos azules brillantes, la tome de la mano y bajamos corriendo las escaleras.- Bella, para, me harás caer- gritaba ella mientras reía.
-ven, tenemos que seguir la tradición- llegamos a la puerta trasera que llevaba al jardín, el impacto de la brisa fría nos golpeo casi dejándonos inconscientes, pero eso no nos detuvo, la nieve caía en nuestros cabellos oscuros, algunos quedaban graciosos en las puntas locas de Alice.
Ambas levantamos la cara al cielo, sacando la lengua para que los copos cayeran allí, luego dimos vueltas y vueltas hasta quedar mareadas y caímos las dos al manto blanco.
-mierda mi culo está congelado- la mire y nos morimos de risa.
Antes, de pequeñas siempre jugábamos en la nieve cuando esta empezaba a caer, fueron las mejores navidades de nuestras vidas, papá nos montaba a su espalda, corría con nosotras, nos lanzamos bolas de nieve mientras mamá nos preparaba tazas enormes de chocolates y luego de reprendernos por estar en pijamas como ahora, de que nos enfermaríamos, era un lindo recuerdo.
-se que no soy René para decirles nada, pero que hacen ahí afuera en pijama con este frio?- y allí estaba nuestra Nana regañándonos justo como hacia mama. Reímos y corrimos dentro de la casa, parecíamos las crías que no éramos ya.
Marcel nos esperaba con nuestras enormes tazas de chocolate caliente, mi cuerpo casi convulsionaba del frio que calaba por mis huesos sin compasión. Mis dedos estaban purpura y arrugados, la boca de Alice estaba del mismo color así que debía de estar igual, el pelo completamente empapado, pero esta vez no me importo, fui feliz esos 10 minutos allí afuera.
-oh, gracias Nana como te acordaste?- desde la muerte de mis padres no habíamos usado jamás esas tazas.
-al despertar y encontrarme con esta avalancha blanca supuse que harían exactamente esa locura que hicieron, así que por eso las saque y les prepare esa bebida calientita.
Nos paso a cada una nuestro chocolate y mi cuerpo lo agradeció, me calentaba tanto por fuera como por dentro, era una sensación tan agradable. Con este simple gesto sentí los brazos de mi madre alrededor de mi cuerpo y a mi padre con su bigote haciéndome cosquillas en mi rostro.
Subimos a nuestra habitación para cambiarnos y comenzar a preparar todo, teníamos que decorar el árbol en la sala y preparar la cena navideña, gracias a Dios que ya habíamos comprado los regalos porque sino que caos con Alice.
Me coloque un pantalón de deporte y un sweater para estar calientita y no se podían quedar mis pantuflas. Con una coleta alta en mi cabeza baje para comenzar a adornar el árbol. Alice estaba igual a mí con ropa de abrigo, sonreímos y ya que Nana había traído las cajas con los adornos empezamos a decorar.
-hey Sam- lo llame ya que pasaba por allí- me ayudas a colocar el árbol derecho?- el asintió y se acerco.
-claro, usted dígame donde lo prefiere- suspire
-que te he dicho Sam de llamarme con tanta formalidad?- el se encogió de hombros y sonrió.
-es la costumbre disculpe-le ataque los ojos- disculpa Bella.
-disculpas aceptadas- reímos y continuamos adornando.
-Alice coloca bien esa estrella, no así no- ya eran los últimos toques, estaba hermoso, los adornos del enorme árbol eran de color plateado y purpura al igual que las lucecitas que le colocamos, daba un toque cálida y brillante a la casa.
Alice estaba que daba palmadas de felicidad mientras ponía una cosa por allí y otra por allá. Mi celular comenzó a sonar y corrí a buscarlo, casi matándome en el proceso.
-Bueno?, -espere que me contestaran del otro lado
-hey Bella! Amiga eres una cuerva, adivina, ya estoy aquí!- chille de alegría, mi mejor amiga había regresado.
Rose se había ido de excursión con Emmett hacia más o menos 2 meses y quién lo diría, estaba bobamente enamorada de él, pensaba que no vendría hasta enero, pero mira que sorpresa.
-wow, me alegro tanto amiga, ya te extrañaba no sabes cuánto, vienes a cenar con nosotros?- escuchaba su risa y creo que pegándole a Emmett, que cosa le diría ahora, rodé los ojos.
-claro, espéranos por allá, ahora mismo estamos desempacando todo- claro, también ella se había mudado con Emmett, dejando a Jasper en su casa, ahora que sus padres decidieron mudarse cerca.
-bien bruja, nos vemos más tarde, besos a Emmett-
-por supuesto, no me lo perdería- reímos y colgó.
Mi vestido rojo me quedaba perfecto, enmarcaba todas mis curvas, era de tela suave pero engomado, tenía dos ligeros tiros que lo sostenía, quedaba con una colita detrás asimétrico, tenía un lacito negro que lo decoraba. Decidí ponerme unas medias negras para que no me diera tanto frio, esta solo llegaban hasta la mitad de mi muslo, debajo del vestido me coloque una lencería en rojo con un sostén que hacia push-up a mis senos y un hilo dental que dejaba poco a la imaginación.
Esta noche seria perfecta, Edward me había llamado luego de la hora de almuerzo, y me dijo que tenía una sorpresa para mí, estaba ansiosa y el gusanito de la curiosidad me mataba por saber que me haría. Coloque mis zapatos negros de tacón alto y luego un poco de perfume. Mi maquillaje era sencillo pero destacaba, mis labios rojo sangre igual que mi vestido.
Me vi por última vez en el espejo entero que tenia y lo que vi me encanto, estaba sexy, Edward quedaría con la baba colgando de sus hermosos y carnosos labios. Estos meses con él han sido de lo más lindo y romántico.
Hace unos 2 meses me llevo a un lago, así como en las películas con un mantel a cuadros rojos y blancos, una canasta con un sinnúmero de comestibles, frutas, dulces, emparedados de atún y un vino que estaba riquísimo ese día fue muy especial…
FlashBack
Recostada en las piernas de Edward miraba desde abajo su hermoso rostro, tranquilo, una barba de 2 días asomándose, lo cual lo hacía ver más sexy y apetecible, levante la mano y le toque, bajando hasta su cuello y su pecho, grabándome a fuego cada uno de sus músculos, sintiéndolo contraerse por mi toque.
Me miro con sus ojos verde jade tan intensamente que sentía mis mejillas calentarse y mi cuerpo responder a esa mirada de amor y deseo que él me brindaba.
-que me ves hermosa?- tocaba mi cabello que caía desparramado por el mantel y sus piernas, haciéndome suspirar y sentirme soñolienta.
-nada, no puedo mirarte?- le respondí con una sonrisita a lo que el rodo los ojos y me beso la nariz.
-todas las veces que quieras cariño- susurro sobre mis labios, pase mis brazos por su cuello atrayéndolo a mi juntando nuestros labios en un beso, empezó por un toque suave, solo un roce, Edward delineo con su lengua mi labio inferior y yo le di acceso abriendo mi boca y chupándosela.
Un ligero gruñido salió de su pecho haciéndome sonreír, volvió a atacar mis labios que aunque suaves se movían hábiles y con una pasión que deseaba desatar, solo que no era el momento ni el lugar. Su lengua jugaba con la mía, rozándola y acariciándola, tocaba su cabello pasando hasta su cuello, le encantaba que le tocara en esa parte, le hacia una ligera cosquilla.
Despegamos nuestros labios para tomar el necesario aire para nuestros pulmones, su frente sobre la mía, nos mirábamos fijamente, uno al otro.
-te amo Bella- me susurro, mi corazón quería salírseme del pecho, esas palabras aunque las había escuchado anteriormente, no dejaban de sorprenderme y de hacerme sentir las mariposas que se habían mudado a mi estomago.- te amo como no tienes idea linda.
-yo…-suspire y sonreí- yo también te amo cariño- sellamos ese hermoso momento en un casto beso.
Fin FlashBack
-Bells, ya estas lista?- Alice entro a mi cuarto sacándome de mi hermoso recuerdo.- wow! Hermanita estas hermosa!- exclamo rodeándome con sus ojos abiertos.- definitivamente Edward dejara el piso lleno de baba.- no me quedo de otra que reírme.
-esa es la idea nena- le guiñe un ojo y allí la detalle a ella. Llevaba un vestido dorado que se amarraba al cuello dejando su espalda descubierta pero no tan pronunciada, unas zapatillas del mismo color del vestido y solo llevaba en su muñeca un guillo fino de oro con dijes en forma de estrella que hacían ruiditos al mover la muñeca. Hoy llevaba hecho un moño al descuido ya que su corto pelo no dejaba para más.
-oh, mi niña estas hermosisisisisima- le dije tomándola de la mano y girándola.- no puedo creer que ya no eres más mi pequeño duende-
-BELLA!, - reclamo por su apodo a lo que le saque la lengua y la abrace-
-te quiero boba de mi vida.
-yo a ti - terminamos el abrazo ya que nos estábamos poniendo sentimentales- tenemos que bajar ya, deben de estar llegando todos y nuestros regalos no están en su sitio aun.
-oh si es cierto vamos- ella fue a su cuarto y yo recogí los regalos que había comprado, tuve que esconderlos ya que Alice quería revisarlos antes de tiempo, nunca cambiaria, pobre Jazz.
Ya en la sala estábamos colocando todos los regalos que repartiríamos hoy, cuando sonó el timbre.
-yo voy- dijo Alice casi corriendo con sus tacones de infarto
-Bella llego por quien suspirabas- rodé los ojos y sonreí, ese no podía ser otro más que Emmett
-oh cállate Em, es a mí que me ama!
-RUBIA!- corrí a abrazar a mi amiga del alma, la extrañaba tanto.
-oh, sí me van a recibir así, me iré mas seguido de viaje- le saque la lengua juguetonamente y reímos.
Mi amiga estaba hermosa, más que antes, tenía un ligero bronceado que hacia resplandecer su piel dorada, su cabello estaba en una cola de caballo y llevaba un despampanante vestido negro de brillo y sus tacones altos que no podían faltar.
-oh cállate, estas hermosa amiga-
-gracias, pero tú no te quedas atrás- se acerco a mi oído y susurro- el polvo debe de ser sensacional hoy verdad?- y claro ya salió la verdadera Rose moviendo sus cejas.
-no te diré nada pervertida.- mire hacia Emmett y luego de abrazarlo y de que me apretara contra su pecho casi asfixiándome entro la jovencita que había contratado ya que Nana había estado enferma. Tome una de las copas de vino rosa que traía en una bandeja de plata.- gracias Corine- ella inclino un poco su cabeza y sonrió.
-de nada señorita Isabella- ya no sabía cuántas veces le había dicho que no me llamara tan formal, pero no podía negar que era familia de Sam, era su prima, la cual quería estudiar y no tenia los recursos así que le di el empleo para ayudarla.
-chicos vengan tomen una copa- todos se acercaron y se sentaron en el sofá luego de tomar cada uno una copa de vino.
Llevábamos una media hora conversando sobre el viaje que hicieron Rose y Emmett, visitaron casi toda Europa en su "viaje mochilero" como ellos lo llamaron, desde Venecia, Italia, Francia, Paris, Roma, España, y otros más. Se lanzaron desde puentes importantes en boonge, nadaron con delfines en el mar, escalaron montañas y demasiadas cosas que ni loca haría, lo que hacía el amor.
Nos mostraban las fotos en su Ipad y al momento sonó el timbre, esta vez nadie fue a abrir ya que Corine se adelanto a hacerlo. Era Jasper y Alice después de chillar voló a sus brazos, si hablamos de miel en el jardín en el diccionario aparecían los nombres de esos dos.
Jazz se acerco y nos saludo a todos con dos besos en las mejillas, sus padres se habían ido con sus abuelos a pasar la noche buena. Con tanto jaleo entre Emmett y Jazz y nosotras hablando no escuchamos el timbre nuevamente hasta que un pequeño torbellino rosado se tiro a mi cintura abrazándome.
-Ella Hola, mia mi vistido, soy una pinceza- no era otra más que mi pequeña Avril, Edward estaba en casa, levante la vista y me puse de pie luego de darle un beso en la mejilla a la nena y que Alice se la llevara, lo busque con la mirada y allí estaba.
Corine venia delante de él, estaba ligeramente sonrojada, aunque me mosquee un poco lo deje pasar, quien no se ponía roja con tremendo hombre? Edward venia con su caminar elegante y pausado, un traje gris Armani con una corbata rosada, que imaginaba era para combinar con el traje de Avril. Su pelo engominado hacia atrás, peinado por primera vez y controlado, sus labios rojos y carnosos, estaba demasiado bueno, apreté mis partes íntimas ya que comenzaba a tener calor.
Los ojos de Edward me escaneaban, recorría cada parte de mi cuerpo, al posarla en mis ojos solo vi deseo y pasión en ellos, me sonroje levemente al verlo sacar su lengua y pasarla por sus labios, mierda!
-hola hermosa- me tomo de la cintura pegándome a su cuerpo, lleve mis brazos a su cuello y le di un ligero beso en los labios- estas… no tengo palabras para describirlo, me quiere matar nena?- susurro en mis labios antes de separarse.
-creo que esa era la idea precioso, y gracias- le conteste sensualmente quitando el ligero lápiz de labios que le quedo en sus labios por el beso.- tú no te quedas atrás, estas tan guapo que Corine se tocara por ti esta noche- hizo una pequeña mueca.
-no quiero otra que se toque por mi mas que tu cariño- le di un golpe juguetón y luego el paso a saludar a todos.
Cenamos de lo más ameno, me sentía tan feliz, tenía el amor de mi vida a mi lado, a mi familia, mis mejores amigos. No podía ser más perfecto. La mesa estaba hermosa gracias a Nana y a Corine y qué decir de la comida, casi tuvimos que sacar a Emmett a rastras de todo lo que se comió, su panza podía estallar en cualquier momento.
-Marcel, sino fuera porque amo a Rose, te pediría matrimonio ahora mismo- exclamo Emmett sobando su enorme panza.
Todos estábamos de nuevo en el salón tomando vino tinto y Champaña mientras que la princesita se comía un bastoncito de dulce y no dejaba de ver el árbol y tocando los regalos.
Alice se puso de pie llamando la atención de todos tocando su copa con una cucharita- chicos es hora de los regalos!- esa era su parte favorita de la navidad- y empiezo yo.
Primero me llamo a mí, después de darme un abrazo y un beso, diciéndome que era la mejor hermana del mundo y unas pocas lagrimitas. Así paso entre Jazz, Rose, Edward y Emmett..
Mis regalos fueron, un Spa completo entre amigas gracias a Rose, un hermoso Reloj blanco con diamantes regalo de Jazz, un disfraz de gatita con sus orejas, un tanga peludito con una cola y un top igual de peludo de parte de Emmett casi lo mato por ese regalo pero el aclaro que era más para Edward que para mí , Alice me dio un hermoso collar de zafiros que tenían forma de flores, casi me saca lagrimas de emoción el regalo de mi princesita, un dibujo (que no se entendía claro está) en la que ella decía que éramos su papito y yo, era hermoso. Edward me dijo que su regalo me lo daría luego en la sorpresa así que asentí feliz.
Habíamos pasado una noche estupenda, bailamos uno que otro disco que puso Alice en la radio, ya eran las 12 de la noche cuando todos comenzaron a despedirse, decidimos juntarnos todos mañana en casa de Rose y Emmett. Los despedimos en la puerta hasta que se alejaron.
Avril estaba dormida en el sofá, había jugado tanto y bailo con su papá y Emmett que jugaba con ella como si fuera su muñeca personal, la iba a coger en brazos pero Edward me detuvo rodeando sus brazos por mi cintura.
-Alice la llevara a dormir arriba- me susurro en mi cuello.
-pero no la llevaremos con nosotros a…- me callo poniendo uno de sus dedos en mi boca.
-todo está listo vamos- asentí y luego de decirle a Alice que cuidara bien de Avril me tomo de la mano y nos saco de la casa.
Me subí en su volvo plateado medio nerviosa por saber cuál era la sorpresa, íbamos en un silencio cómodo, tomados de la mano mientras una balada de fondo inundaba el momento. El giro contrario a donde quedaba su apartamento le mire y el solo sonrió.
-a donde vamos? Tu casa es por allí- le señale
-es una sorpresa recuerdas?- asentí haciendo un puchero
-pero quiero saber- negó con un dedo.
-confía en mi nena, déjame sorprenderte si?- acepte de buena gana y continuamos el camino.
Llegamos a un hotel, era hermoso, jamás había venido a este, rezaba en letras brillantes "Dreams Hotels and Resorts" cuando el auto se detuvo frente al vestíbulo un joven abrió mi puerta, Salí con cuidado tapándome con mi abrigo, hacia un frio de los mil demonios, Edward al salir le tiro las llaves después de darle una señal de advertencia que cuidara su bebe. Me tomo de la mano y entramos.
El vestíbulo era majestuoso, una lámpara tipo araña colgaba del techo, llena de pequeños cristales que destellaban los colores del arcoíris en la estancia. Un mostrador con una señorita rubia que tenía un cartelito con su nombre "María" nos atendió. Sin preguntar mucho más le paso la llave a Edward y este nos condujo al ascensor.
Mientras subíamos me pego a su pecho lanzando corrientes por mi espina dorsal, beso mi frente y luego de un ligero pitido que avisaba que habíamos llegado a nuestra planta salimos con el tomándome de la cintura.
Paso la llave mágica en forma de carnet por la puerta y me dejo pasar con una reverencia, lo que mis ojos vieron me dejo impactada, la habitación era inmensa, lo que más destacaba era una cama con 4 pilares en cada esquina, habían unos sofás pequeños color blanco, el suelo estaba cubierto de Rosas blancas que llevaban un camino hasta la cama, sobre ella también habían pétalos sobre la ropa de cama rojo fuego igual a mi vestido.
Unas pocas velas alumbraban todo dando un toque cálido y hermoso, mis ojos se querían salir de su sitio, lleve mis manos a la boca acallando el sozollo que quería salir de mí. Era lo más hermoso que había visto nunca y sobre todo el amor de mi vida lo preparo para mi, para nosotros.
Me abrazo suavemente contra su pecho y coloco su barbilla en mi hombro.- te gusta amor?- asentí sin poder emitir palabras aun, puso uno de mis brazos sobre su hombro y otro en mi cintura y se puso de rodillas, levanto suavemente uno de mis pies y me quito un tacón, luego el otro. Los pétalos bajos mis pies me hacían cosquillas, se sentían tan suaves.
Tomo nuestras manos, las enlazo entre nuestros dedos y me guio por la habitación, me llevo hasta el baño el cual me dejo mas impactada, estaba lleno de velas aromáticas con sabor a vainilla y chocolate, el jacuzzi blanco con pétalos rojos dentro flotando en las aguas de burbujas.
-por tus ojos me doy cuenta que te encanto mi sorpresa verdad? –
-no tienes idea baby- me gire en sus brazos para poder mirarlo de frente- te amo- bese sus labios- te amo- bese su cuello- te amo demasiado- me tomo de la cintura, me levanto por los aires y me dio un beso, beso que me caló a los huesos, nuestros labios bailaban una danza continua, nuestras lenguas peleaban en la boca del otro, llegando a límites que no habíamos llegado antes, lo amaba era el hombre más maravilloso del mundo, despertaba cosas en mi que nadie jamás había despertado.
Llevo sus manos a mi pelo haciendo que se quedara fija para el comerme la boca, chuparme los labios con premura, mordiéndomelos y luego pasarle la lengua para amortiguar el dolor. Mis gemidos no se hicieron esperar, y sé que eso lo ponía a mil.
Mis pies tocaron el piso, mientras nuestras respiraciones estaban erráticas, su pecho se movía por la respiración agitada que tenia, y su corazón, palpitaba a millón debajo de mi mano que lo cubría. Acaricio mi espalda hasta mis nalgas mientras atacaba mi cuello, chupando despacio para no dejar marca, sabía que no me gustaba.
Mientras yo desabotonaba su camisa y empujaba su chaqueta la cual se veía mejor en el suelo. Nos separamos un momento para quitar la estorbosa prenda, Edward quedo solo con su pantalón de tela, mientras recorría su cuerpo con lujuria, sus marcado vientre con un six pack de cuadritos, un ligero vello cubría su torso y lo hacía ver más sexy, sus bíceps bien formados a causa del gimnasio, era todo un Dios Griego. Y esa forma de V que tenía en la cual se dejaba entrever por sus pantalones, y esa línea de vello debajo del ombligo que se perdía indicándome donde se encontraba su abultado pene.
Edward me dio la vuelta besando desde mi cuello, bajando, dejando un camino de besos mojados por mi espalda, llego al bajo de mi vestido y lo subió por mi cabeza, un gemido audible salió de sus hermosos labios y con esto mi clítoris palpito necesitado.
Había notado mi hermoso conjunto que prepare para él, solo estaba en medias con ligero, y mi hermoso conjunto de lencería rojo y negro. Me gire despacio para que no perdiera detalle de mi cuerpo y de los que esas pequeñas prendas cubrían, dejándole un poco a que me imaginara sin ellas.
-vas a volverme loco nena- y se abalanzo sobre mí, besando mis labios con salvaje erotismo, yo lo tome por el cuello, probando cada cosa que él me daba, acaricie su cuerpo con mis manos estaba desesperada, caliente, excitada. Le necesitaba.
Llegue a su pantalón desabrochándolo, estos cayeron con un ruido sordo en las baldosas del baño, acaricie por encima de su bóxer su hermoso y grande pene. El siseó de placer mientras sus manos apretaban mis pechos, amasándolos a su antojo, sin darme cuenta tiro de ellos y me libero los senos que saltaron felices, el aire frio que se coló por allí me puso las puntas más duras si era posible.
-te deseo- le susurre mientras metía la mano en su bóxer y agarraba con mi mano ese suave falo, liquido pre seminal se encontraba en la punta el cual disperse con mi dedo pulgar. Edward me cargo, me puso sobre el lavado y comenzó a dejar un reguero de besos por mi cuello, mis hombros, mis pechos, mi vientre, jugó con mi obligo metiendo su lengua traviesa.
-oh Dios- gemí sin poder contenerme, me sentía mojada al extremo lo necesitaba dentro de mí, tantos pre-eliminares me tenían al borde.- no aguanto más, te quiero dentro de mi amor.
-no todavía no, déjame amarte- respondió mientras me comía los pechos, los adoraba, recorría cada punta con su lengua, los chupaba y los mamaba como solo el sabia hacer, soplaba suavemente y luego mordía dejándome una sensación exquisita entre el dolor y el placer.
Despacio toco mi vulva abarcándola con toda su mano, para luego hacer más presión con un dedo.
-estas más que mojada bebe- sus palabras me ponían a mil, me encantaba que me hablara.
-sí, estoy así por ti y para ti, te necesito- gimotee deseándolo dentro de mí, quería apretar con mis paredes su enorme pene.
Bajo su cabeza entre mis piernas, dejando besos en las paredes internas de mis muslos hasta llegar a mis pies, mientras el quitaba el liguero con las medias a su paso. Repitió lo mismo con la otra haciéndome jadear porque su boca estuviera en otro lugar en este momento.
Sin esperarlo paso su lengua por encima de la prenda que cubría mi sexo, arquee la espalda por la oleada de placer que se extendió en mi cuerpo, hecho a un lado la tela y embistió pausadamente su lengua por mi raja, lamiéndome, saboreándome, llevándome al cielo y al infierno al mismo tiempo, me estaba quemando, necesitaba más.
Tome su cabello entre mis dedos, marqué y acerque su boca más a mí mas que mojado sexo, los gemidos míos eran lo único que se escuchaba en el cuarto, y el sonido de mis jugos siendo chupados por Edward.
-voy a…oh correrme- exclame como pude llena de éxtasis.
-córrete para mi nena, córrete en mi boca- movió su lengua con mayor rapidez en el botón de placer de mi clítoris y eso fue todo, explote en un espiral de placer, gritando su nombre y gimiendo por los lengüetazos que seguía dándome. Sudor corría por mi cuerpo, por tan esperado orgasmo, estaba tan sensible pero quería más.
El se levanto y me tomo por las piernas, para no caerme pase mis brazos por su cuello. Hasta que sentí el agua caliente refrescarme y cubrirme fue que me di cuenta que nos llevo al jacuzzi, se sentó primero y luego me puso sobre él. Mi respiración todavía no se normalizaba, bese sus labios con veneración, dándole las gracias por todo, y diciéndole sin palabras que lo amaba.
El beso comenzó a encenderme mas y mas dejándome sin sentido, sus manos no tenían rumbo fijo, me acariciaban todo el cuerpo, llego a mi cintura y con un ligero crack escuche y sentí como rompió mi ligero tanga.
-hey esos me gustaban- le dije cuando bajo a mis pechos
-a mi también pero no los necesito para lo que hare ahora.
Esta vez las deje con la mejor parte por una sencilla razon: no me estan dejando sus comentarios y si diran ok eso no es obligado pero para las que escriben saben que un sencillo me gusto o una opinion, como mejorar lo que sea es el pago para las que dedicamos nuestro tiempo a escribir y creanme yo casi no tengo tanto entre el trabajo y la universidad pero como adoro cada uno de mis fics y agradezco a aquellas personas que si se toman su tiempo de leerme y seguirme por eso publico feliz, pero lo haria mejor y mas rapido si veo mas entusiamos en ustedes.
Agradezco a las lectoras silenciosas y las que dejan sus alertas, por supuesto a las que apoyan y sguien cada uno de mis fics.
y para animarlas mas, todas aquellas que dejen un Review en este capitulo tendran un adelanto muy jugoso en su mensajeria, aquellas que no tienen cuenta, les invito a que dejen su correo de esta forma por ejemplo "raynee rayita abajo 24 arroba hotmail . com" ya que el FF los borra si lo ponen normal y asi poder pasarselos por su correo y que puedan disfrutarlo.
Hare eso de ahora en adelante con cada uno de mis fics y de los capitulos que suba.
Dejen sus Reviews y sus opiniones y si tienen alguna critica constructiva tambien, estamos para mejorar.
ya dejo tanta chachara... nos Leemos lueguito!
Raynee*
