Los personajes que no conozcan son mios, los demas son de SM
Hola Chiiicas! de nuevo por aqui dandoles Lata y sentimientos xD...
nada les dejo leer nos vemos abajo.
El beso comenzó a encenderme mas y mas dejándome sin sentido, sus manos no tenían rumbo fijo, me acariciaban todo el cuerpo, llego a mi cintura y con un ligero crack escuche y sentí como rompió mi ligero tanga.
-hey esos me gustaban- le dije cuando bajo a mis pechos
-a mi también pero no los necesito para lo que hare ahora.
Tomo mis caderas y las levanto un poco, sintiendo como su pene erecto estaba justo en mi entrada. Puse mis manos en sus hombros y lentamente me penetró, sentía cada fibra de su anatomía, cada rose sensible, mis paredes se cerraban en torno a él, acoplándose.
Eche mi cuerpo hacia atrás cuando comenzó con sus tortuosas y lentas embestidas, hacíamos el amor con pausa, moviéndonos al compas mientras nuestras lenguas se rosaban, nuestros labios se chupaban y nuestras manos abarcando todo a nuestro paso.
Nuestros gemidos entremezclados, sus gruñidos y mis jadeos llenaban la habitación, mi cuerpo pedía mas, mas fricción, a pesar de lo rico que era hacerlo suave quería hacerlo rápido.
-Edward, mas- susurre mordiendo su cuello, mis caderas subían rápidas de arriba hacia abajo, sentándome de golpe y sintiendo que se me saldría por la boca, su pene era demasiado grande.
-quieres mas uh?- asentí mordiendo su labio inferior y provocándolo pasando la lengua por la parte afectada.
Sin esperarlo me llevo en volantas a la cama, un gritito de emoción y miedo de que me dejara caer salió de mí, me llevo a la cama, las sabanas de seda se pegaban a mi cuerpo por el agua del jacuzzi. Acaricio mi rostro mientras besaba mi cuerpo, dejaba besos húmedos y chupaba por donde pasaba.
-deja de jugar baby- me senté y le tome por el cuello acercándolo a mí. – Te necesito por favor- puse la carita de perro mojado de Alice, su sonrisa de lado y esos ojos verdes oscuros hizo que mi centro palpitara de expectación.
-gírate nena- paso sus manos por mis nalgas incitándome a que lo hiciera, mi cabeza sobre las almohadas , no podía verlo. El toco desde mi cuello hasta la curva de mi culo suavemente, lo sentí removerse y se acerco a mi- ahora vas a gozar amor- mordió el lóbulo de mi oreja y lo siguiente que sentí fue como me penetro con fuerza el coño.
-Oh! EDWARD!- grite, mi centro se resintió un poco por su invasión, pero luego deje de quejarme cuando embistió duro y luego salía lento de mí, me estaba matando.
El sudor cubría nuestros cuerpos, mis jadeos no me dejaban respirar, Edward embestía una y otra vez llenándome, esa posición ahora era mi favorita, hacia que mi clítoris se contrajera y se hiciera mas estrecho mi canal apara él.
-estas, tan estrecha nena- gemía en mi oído, mordió suavemente mi hombro, sus bolas chocaban con mi culo, su pene salía y entraba como quería por mis jugos.
-no puedo más, mas rápido, mas, mas- gemí sin sentido, sin control de mis actos. Sentí mi orgasmo venir y él lo supo porque arremetió mas duro contra mi coñito, hinchado, excitado- mierda! – la marea de fuego llego hasta a mi cuando Edward golpeo mi culo con su mano. Exprimí su pene tanto con mis espasmos que su semilla lleno todo mi interior llevándome a las nubes.
-oh nena, oh, te amo bebe.- dio suaves besos en mi espalda, mientras salía de mi.
Sentía cosquillas en mi espalda, me removí un poco para alejar eso que no me dejaba seguir con mi sueño tan rico.
-despierta dormilona- sonreí, y me acurruque a su pecho.
-déjame dormir un poco mas- respondí con voz soñolienta. El rió y su pecho me temblaba, levante la cabeza enfurruñada.- de que te ríes?-
-de ti amor- toco mi nariz con la punta de su dedo, rodé los ojos.
-que tengo de divertida?, mejor déjame dormir- acosté mi cabeza en su pecho y cerré mis ojos.
Y lo que hizo no me lo esperaba, comenzó a hacerme cosquillas en las costillas, en la barriga en todo el cuerpo.
-EDWARD no, para, para- risas y más risas salían de mi- me voy a orinar en la cama Edward- y solo allí paro.
-eres una sucia si te orinas aquí, pero así te amaría igual- ohu, el me derrite con sus palabras, se puso sobre mí y me beso, nos dimos un beso suave y lento, degustábamos nuestras lenguas y bocas mientras nos dábamos todo el amor que profesábamos.
-te amo mi tonto- le dije dándole otro corto beso.
- yo te amo a ti- se levanto y me tendió una mano- ven, nuestro desayuno se enfriara mas por ti dormilona.
Me levante llevándome la sabana conmigo, estaba desnuda y hasta ahora me acordaba, después de dos sesiones mas de hacer el amor quede dormida e inconsciente..
Desayunamos entre arrumacos y besos, dándonos la comida en la boca, hasta que un celular nos saco de nuestro paraíso, Avril pedía a su papa para jugar a las muñecas y ya no quería jugar ni con Sam, ni con Alice ni con Nana, era con su papito como la oí gritar por el aparato a toda voz.
Nos levantamos de nuestros lugares y nos arreglamos a punta de cañón, corrimos hacia el auto riéndonos como críos, recorrimos las tranquilas calles del interestatal camino a NY donde estaba nuestra vida.
Llegamos en media hora, al entrar a casa la pequeña de ojos verdes se lanzo a los brazos de su padre, diciéndole cuanto lo había extrañado, y que su muñeca "Lili" quería que él le diera de comer como a ella. El se la llevo cargada después que Avril beso mi mejilla dejándome un rastro de baba.
-veo que te fue muy bien- las cejas de Alice subían y bajaban rápidamente, rodé los ojos.
-tu cállate, no es tu asunto- ella rio y nos sentamos a la sala.
-acuérdate que tenemos que ir esta noche a casa de Rose, ella llamo esta mañana, que ni se nos ocurra faltar- recosté mi cabeza en el respaldar y sonreí.
-si ya lo sé, nos mataría lentamente a cada uno sino vamos a su nueva vida de NO SOLTERA- ambas reímos.- como te va con Jazz?- sus mejillas tomaron color y luego poniendo una pierna bajo su trasero comenzó a contarme todo.
Ya sabían la fecha en la que entrarían a la universidad, por mala suerte ambos estaban en sitios diferentes pero no por eso se dejarían de ver, sería extraño separarlos ya que desde el pre-escolar estaban como uña y mugre.
Ella estaba más que enamorada, al igual que yo, pero no sé porque tenía el ligero presentimiento que algo explotaría nuestra burbuja. No le quise dar más importancia porque que podría salir mal?
-te doy una hora para estar aquí Isabella- me grito Rose por el Teléfono- te necesito- dijo esto último en un susurro.
Recordando esa última llamada que Rose me hizo me alentó a cambiarme, me di una ducha rápida, Salí del baño hacia mi tocador, puse una crema anti-ojeras, la noche me paso factura.
Sobre mi cama estaba un jeans a rayas blancas y negras, una blusa color acqua asimétrica y unos tacones a juego con ella. Después de encontrar la lencería que le quedara me dispuse ponérmela, deje mis rizos sueltos y me maquille sencilla, solo era a la casa de Rose.
Edward se había ido a dar una ducha un rato antes, al contrario de Avril que tenía toda una habitación y un guardarropa para ella sola. Tome un sobre negro y Salí al encuentro de mis dos terremotos.
Alice con un leggins estampado tribal y una blusa cuello tortuga negra, Avril, ella estaba toda mona, con un over-all color amarillo, unas botas negras a juego con el sweater y dos colas con unos lacitos amarillos, estaba hermosísima.
-oh bebe pero estas hermosa- ella sonrió y fue a abrazarme
-grashias- respondió con sus ojitos brillantes. La baje y le di la mano.
-apura Allie, antes de que a Rose le de un ataque y el pobre Emmett pague sus platos rotos- rio con su sonrisa de campanas y comenzamos a bajar con una Avril cantando una canción nueva.
Cuando llegamos al pie de las escaleras ya Edward estaba allí conversando con Nana, nos despedimos de ella que aun estaba resfriada y Corine luego de despedirse de Avril y prometerle más galletas de chocolate nos fuimos.
El apartamento donde vivía Emmett y Rose quedaba en el mismo centro de la ciudad, subimos a la 5ta planta y no llegamos a tocar el timbre porque ya Rose tenia la puerta abierta.
-ya era hora!- se quejó- vamos pasen, pasen, están en su casa.
Le di dos besos en su mejilla y luego un abrazo, le sentí pegada a mi más de la cuenta, Rose tenía algo.
-llegaste chicuela- Avril chillo cuando tu "tío eme" la cargo por los aires, parecían dos niños juntos.
Edward y Emmett se saludaron dándose golpecitos en la espalda, mientras que Allie saludo a Rose también.
-no viene Jazz?- pregunto ella
-sí, pero dijo que llega un poco tarde, mamá lo tiene atrapado haciendo pasteles.
-oh, espera- tomo su móvil y marco- hola Jazzy, espero que me traigas uno de esos pasteles si no quieres que…- y se calló - si exactamente.
Todos nos quedamos con la boca abierta mientras ella colgaba.
-si me traerá pasteles- chillo como una nena, todos negamos sacándole hierro al asunto porque esos dos eran conejitos, cogiendo todo el tiempo.
Sobre la mesita de la sala había una suculenta picadera, que todos devoramos mientras hablábamos y tomábamos cerveza, los chicos se fueron a ver el juego de Beisbol mientras que las chicas nos quedamos conversando tonterías, Avril jugaba a que peinaba a Rose.
Jasper llego una media hora después y Alice estaba más que feliz. Rose y yo nos pusimos como cotorras, más bien yo a contarle lo que había preparado Edward para mí. Ella estaba rara, pensativa.
-parece que van muy enserio él y tu.- dijo como ida.
-sí, eso creo- le tome de las manos- nena que te pasa?
-na…nada porque lo dices?- tomo un mechón de su cabello dándole vueltas en un dedo, eso era clara situación de que estaba nerviosa.
-no me digas que nada tonta, te conozco Rose- le recrimine. Ella suspiro y se puso de pie.
-Jasper, puedes quedarte con Avril, Bella y yo venimos ahora.- el asintió un poco confundido y la chiquita corrió a los brazos de su rubio amigo.
Caminamos hacia su habitación y ella comenzó a dar vueltas en la habitación.
-Rosalie, para, me estas mareando, confía en m amiga, que pasa.
-dale esta bien- suspiro rendida y me tomo de las manos llevándome al baño, esto era raro. Se sento en el retrete y a mi me halo su asiento de tocador.- hace un mes mas o menos me enferme, bueno eso suponía- rodo los ojos- tenia vomitos por las mañanas y comencé a no tolerar el café, puedes creerlo! Yo sin tomar café.
Abri los ojos sorprendida, ella era una adicta empedernida al café.- entonces que paso amiga- le anime a que continuara.
-Emmett quería llevarme al hospital pero no quise, le reste importancia, pensaba que me habia caído mal una de esas comidas raras en los montes que visitamos. Cuando iba a vomitar procuraba despertarme lo mas sigilosa posible para que el no se diera cuenta de mis episodios.- asentí un poco confundida.
Ella se puso de pie y rebusco en unos cajones debajo del lavado, saco una toalla envuelta y me la tendió. Yo la mire y la abrí confundida. Tape mis manos al darme cuenta de lo que era eso.
-Rose… estas…- deje la frase inconclusa mientras la veía
-no puede ser posible, yo siempre me cuido- ella caminaba de lado a lado con las manos en su cabeza
-algo debió pasar, te tomaste cada una de tus pastillas?- pregunte un poco nerviosa.
-sí, nunca las olvide, eso creo.- abrí los ojos como platos y la tome por los hombros.
-eso crees? Oh por Dios, cuantas pruebas te has hecho ya?- pregunte llena de pánico.
-5 en total.-suspiro rendida sabiendo la verdad que no quería creer.
-y todas dan…-
-POSITIVO.- termino por ella de completar su frase. – Antes de ducharme me hice otra, la deje escondida allí- señalo un vasito que tenia dentro una prueba, la tome y la puse sobre el lavado.
-vamos a ver si ya esta lista esta última, pero sabes que es solo por hacerlo, tienes que hablar con él, estas en estado no puedes ocultarle algo así por más tiempo- le hable sinceramente -Tienes que ir a un hospital a que te digan de cuanto estas, lo sabes verdad amiga?
-sí, lo sé, fíjate en la prueba a ver.- fui a revisar el palillo blanco que descansa sobre el lavado y lo sentían tan grande como un elefante rosado dentro del baño.
-por que duran tanto en el baño chicas?- Emmett sin tocar la puerta dejándonos al descubierto con el delito en las manos- es… es eso una prueba de embarazo?- pánico, solo pánico y miedo corría en ese pequeño cuarto.
Nos quedamos en shock en ese momento, habíamos dejado la puerta sin seguro, esto estaba jodido.
-quien de ustedes está embarazada?- pregunto Emmett blanco como papel. Rose se levanto lentamente, temblorosa, la tome de una de sus manos para infundirle fuerzas.
-yo osito, según las putas 5 pruebas que me hecho estoy esperando un bebe- las lagrimas le caían por sus ya rosadas mejillas al decir estas palabras, Emmett seguía en shock, se recargo de la puerta sorprendido. Le limpie las lagrimas a mi amiga y le di un beso en la mejilla.
-tienen que hablar cariño, es mejor que los dejemos solos, luego hablaremos si- ella asintió y nos fundimos en un abrazo.- si quieres que te acompañe al doctor solo llámame si? Te quiero rubia.
Sali de la habitación caminando despacio, este era un rollo que ojala pudieran tomarlo con mucha madurez, mi amiga no se merecía que la despreciaran por algo que hicieron los dos, independientemente que haya sido un descuido de Rose, un bebe está en camino y no tiene la culpa de nada.
Llegue a la sala donde todos estaban reunidos viendo a la tv.
-cariño, nos tenemos que ir- todos voltearon a verme extrañados.
-que pasa nena?- Edward se levanto mirando en rostro quizás la preocupación que transmitía.
-nada- le rogué con los ojos que entendiera mi posición, el asintió y entendió que ahora no podíamos hablar.- chicos vamos, tu también Jasper, Emmett y Rosalie necesitan un tiempo a solas, necesitan hablar y ahora no es conveniente que estemos aquí.- les dije.
-le paso algo a mi hermana?- pregunto lleno de preocupación.
-no, no, ya se enteraran pero eso debe de contarlo ellos, no yo- respondí- vamos.
Íbamos en silencio en el auto, la tensión se sentía un poco entre Edward y yo, mientras que los chicos que sabían que pasaba algo, dejaron ese asunto a un lado para hablar entre ellos, llegamos a mi casa, ya que Jazz dijo que era muy temprano para ir a casa así que se quedo con nosotros.
Acostamos Edward y yo a Avril que ya venía durmiendo todo el camino a casa. Luego de un beso de buenas noches bajamos al jardín, la noche estaba fría con la nevada, pero necesitábamos un poco de ese aire frio en nuestros pulmones.
Edward me tomo por la cintura y me abrazo. Me dio un tierno beso en la mejilla y nos quedamos en silencio mirando la luna.
-es buen momento para que me cuentes que sucedió amor?- le asentí suspirando.
-Rosalie está embarazada.- le solté de sopetón, el se removió inquieto en su lugar.
-oh, eso es una buena noticia?- pregunto con duda.
-no lo sabremos hasta que ellos mismos nos lo digan, pero, espero que así sea, un niño es una bendición, sea en cual sea en los escenarios que estas cosas ocurran, y ellos se aman.- me encogí de hombros.-
-saldrán adelante nena, así como Salí yo- me acurruco más a su pecho- todos estaremos para ayudarles, así como me ayudaste a mi- sonreí y me gire en sus brazos.
-eres hermoso sabias?- le dije besando su mentón que estaba frio- tienes un gran corazón- beso mis labios con dulzura y me pego a su pecho.
-solo devuelvo lo que se me dio en su momento, a pesar de todo son mis amigos también, los apoyare en cuanto pueda nena.
Nos quedamos abrazados a la luz de la luna, a veces nuestros problemas eran insignificantes cuando estamos juntos, abrazados el uno al otro, era feliz y lo era junto a Edward. Cerré mis ojos dejándome llevar por el latido de su corazón.
7 de la mañana y un resplandor que llegaba a mis ventanas me despertó de golpe, hoy tenía que volver a mis labores, las fiestas habían culminado y el dinero no paraba así que ya era hora.
Rose y Emmett habían hablado y estaban más que feliz con el embarazo de la rubia, ella admitió que duraron mucho tiempo adaptándose a esto que es tan nuevo para ambos, y después de un par de lagrimas el grandote le hizo el amor ese día como ningún otro. Y créanme que estuvo a punto de contarme con lujos y detalles.
Me duche y me cepille los dientes en tiempo record, saque un conjunto de chaqueta y falda negra, una camisa morada, me coloque cada prenda rápidamente, no quería llegar tarde. Después de subir mis medias transparentes ya que hacía mucho frio aun.
-Buen día mi niña- me gire al oír la voz de Nana, era raro que subiera a estas horas.
-oh nanis, buen día- venia con una bandeja con un café- oh y esto?-le pregunte sorprendida.
-para que empieces con buen pie este año, te traje tu café- me paso la taza y el liquido caliente paso rico por mi garganta, me calentaba el cuerpo y me daba mas energías.
-gracias Nana, que haría sin ti.- puse la tasa sobre el tocador y me dispuse a maquillarme.
-te espera el desayuno en la mesa, baja pronto- le asentí sonriéndole a través del espejo mientras me delineaba un ojo. Peine mi cabello y me coloque una pinza para que no me callera a la cara.
Baje despacio las escaleras ya que llevaba mis tacones negros de infarto. Tome mi desayuno mientras leía el periódico, no me gustaba mucho pero tenía que estar atenta a las acontecimientos del país.
-buen día Corine y Alice?- le pregunte cuando vino a retirar mi desayuno.
-buen día se…- la mire advirtiéndole – Bella, ella aun duerme.- le asentí y ella paso a llevarse todo.
Tome mi cartera y subí a mi auto. Las calles estaban atestadas de vehículos, odiaba las calles de NY a todas horas, los taxistas locos tocando sus bocinas, millones de personas caminando de un lado a otro, un nuevo año empezaba y por ende todo volvía a comenzar, escuelas, trabajos, la vida…
El chico del parqueo tomo mi auto y lo llevo a su parqueo habitual, pase el vestíbulo y allí había otra chica, no la insípida de Victoria.
-Buen día Srita. Swan.- me dijo ella al verme. Era una chica de tez india, con un cabello negro como la noche y unos ojos grandes que se destacaban más detrás de sus gafas.
-buen día…- me quede inconclusa ya que no me sabia su nombre. Ella se puso de pie y me tendió la mano.
-Ángela Weber señorita.- la tome y nos sonreímos, esta chica parecía agradable- entre hoy a trabajar para usted, espero no decepcionarla.
-tranquila, mientras hagas las cosas que tengas que hacer siempre estaré contenta- le respondí, ella sonrió y me despedí. Camine hacia los ascensores.
Llegue a mi planta y Rose no estaba aun en su silla. Luego gire y la vi, venia limpiándose la boca con una toallita.
-buen día Bells- le sonreí y le di un beso- ya sabes los malestares matutinos.
-uy! Aun no te terminan- le sobe la barriguita que apenas se le notaba- como esta mi sobrinito hermoso.
-está bien- y bufo- quien te dijo que es varón?- me reí de ella.
-intuición nena, intuición- me encogí de hombros y entre a mi oficina.
Luego de firmar muchos papeles, tener un video conferencia con uno de los accionistas de Londres y miles de gráficos y resultados finales del año anterior por revisar me recosté en el respaldar exhausta. Rose entro como un tornado por mi puerta, levante la mirada y la vi.
-que pasa Rosalie?- pregunte un poco molesta porque estaba cansada.
-Gregory, el asistente del Sr. Thomas, tiene algo que decirte algo importante- me respondió.
-hazlo pasar- me senté mejor en mi silla y el chico tembloroso entro, ajustándose sus enormes gafas.
-bu- buenas tardes Señorita- me puse de pie y le di la mano.
-toma asiento, dime qué pasa.
-es que, mire señorita por sus propios ojos.
Revise los papeles que me tenían y sin mirar mucho me di cuenta de lo que pasaba, había un descuadre enorme, faltaban alrededor de 2 millones de pesos, sentía la sangre subir desde mis pies hasta mi cabeza, iba a votar humo.
-Gregory- le dije entre dientes- gracias por esto, se que tienes miedo de él, pero no te pasara nada ok?- el asintió nervioso- esto lo arreglo yo.
El se fue volando de mi oficina y yo me puse de pie y lance un vaso de agua que tenía en mi mesa.
-MIERDA! Me cago en la madre con este hombre- grite a todo pulmón.
Rosalie me miraba estupefacta, me calme, no quería que eso le afectara su embarazo.
-perdón Rose, sabes qué? Mejor te doy lo que queda del día libre si?-
-estarás bien?- asentí tomándome la nariz con dos dedos- está bien, hasta mañana.
Sé que había sido dura, pero tenía miles de mierdas en mi cabeza, esto tenía que acabar ya!.
Llame a Edward y le conté lo sucedido, le envié los documentos vía E-mail para que los fuera trabajando, me había dicho que estaba lleno de casos que atender pero que él se las arreglarías para tener todo listo para mí.
Ya eran las 6 de la tarde, y aun me encontraba en la oficina, ya todo el personal había salido. El teléfono de mi oficina sonó y lo tome.
-buenas tardes- respondí por inercia,
-nena, como estas- su voz se escuchaba cansada, mi Edward.
-estoy cansada, al igual que tu, ya terminaste?- bufo.
-aun no, creo que llegare tardísimo a casa, no te preocupes hoy resolveré todo eso nena.
-está bien amor. Gracias por todo lo que haces, te amo mucho- lo sentí sonreír
-yo también nena.- colgó.
Pasada las 8 de la noche Salí de mi oficina más que cansada, como sabia que Edward aun estaba en su oficina, pase por un Starbucks y recogí unos bocadillos y unos refrescos para cenar juntos.
Llegue y el guardia luego de decirle quien era me dejo pasar. Parquee y subí los ascensores hasta donde quedaba su piso, casi la mayoría de los pasillos estaban oscuros por lo que tuve cuidado de no tropezar.
Una luz salía de su puerta y me detuve viendo una cartera de mujer sobre el escritorio de quien supuse era su secretaria, no la conocía ni sabia quien era, pero debía ser muy buena para quedarse aquí a estas horas trabajando.
Entre sin tocar metiendo mi cabeza para encontrarlo y fue como si el dejavu de mi vida me golpeara fuertemente. No podía creerlo, como aquella vez las cosas que llevaba en las manos cayeron haciendo un ruido de las botellas al romperse. Una rubia besaba a Edward, ella estaba a horcajadas sobre él, restregándose y gimiendo audiblemente.
Al escucharme la rubia giro la cabeza y el mundo cayó al piso para mí. Esa mujer era nada más y nada menos que la dueña de mi desgracia, Jessica Stanley.
buenoooo! que creen de esto!? CAPITULO DE INFARTO!, PREGUNTAS? que creen que pasara ahora? Lo perdonara? lo hechara de su vida! dejenme sabeeer!
si quieren saber, ya saben DEJEN SUS REVIEWS!
muchas gracias a todas aquellas que fielmente me siguen y a las que silenciosamente se pasan por aqui a leer! recomendarles que vayan a leer mi otro Fic POISON HEART que esta que QEMA!
nada nos leemos luego con mas infartos! Chauuu!
Raynee*
