Los Personajes que reconozcan son de SM, los demas son de mi loca cabeza.
Que tal nenas, si lo se despues de tanto tiempo estoy aquí actualizando, pero ya saben entre estudio y trabajo no puedo mas, pero nada disfruten el capitulo! Nos leemos abajo.
No salía de mi asombro al escuchar esas palabras y más saber de quien venían. Era la madre de Edward al otro lado. Hacia ya media hora que termine la llamada después de explicarle claramente que no era ninguna puta y mucho menos la asistente de Edward.
Después de refunfuñar, (porque ni siquiera pidió perdón) me quede sin poder volver a dormir, miraba el techo del barco pensando en todo y en nada. Dentro de poco seria la esposa de Edward. Gire en la cama y lo mire. Dormía plácidamente, sus parpados cubiertos por unas espesas pestañas. Esos labios entre abiertos, rojos, que invitaban a besarlos sin que te llegaras a cansar. Era todo un ángel, un Dios.
Acaricie su nariz de forma suave con mi dedo índice sintiendo su piel suave y tersa, baje a sus labios e hice lo mismo.
-si me sigues mirando de esa manera me voy a sonrojar nena- di un respingo porque no esperaba que se despertara, hablo con los ojos aun cerrados, tomo mi mano que estaba cerca de su boca y le dio un suave beso.
Abrió esos hermosos ojos verdes que tanto me gustaban y sonrió- buen día hermosa- me sonroje al instante, no me acostumbraba aun a que me halagara de esa forma.
-buen día amor, perdón si te desperté- el negó.
-es rico despertar así- me acerco de la cintura a su pecho, abrazándome, pegue mi rostro a su pecho- me puedo acostumbrar tan fácil princesa.
-pronto amor, muy pronto dormiremos juntos- bese su pecho y los leves bellos que le cubría me dieron cosquillas.
Ya teníamos volver a tierra así que nos preparamos y en menos de media hora ya estábamos en el muelle desembarcando. Me encanto estar en ese yate blanco, Edward tenía la puerta abierta del auto para mí, di un último vistazo a ese hermoso barquito que se movía junto con las olas y entre.
El camino fue tranquilo, la pequeña Avril iba distraída en la parte de atrás en su sillita jugando con una muñeca de Angelina Ballerina. Edward me miro y me tomo de la mano mientras íbamos volviendo a la ciudad, el fin de semana se había terminado.
Aparco en mi casa y con un beso en los labios me despedí de Edward antes de bajarme del auto. Al recordar lo de esta mañana me gire.
-por cierto Edward… y discúlpame el atrevimiento pero tu madre ha llamado esta mañana- su rostro cambio en cuestión de segundos con una sombra de tristeza- y yo… tome tu teléfono porque no dejaba de sonar, comunícate con ella.- el asintió
-gracias nena, te ha… te ha dicho algo?- negué, no importaba lo que ella pensara o dijera, obviamente me confundió pero en fin, no íbamos a dañar el grandioso fin de semana por esto.- esta bien, te llamo al llegar si- se acerco y me dio otros beso de labios y me despedí de el.
-hay alguien en casa?- grite al entrar a la sala, Nana salió limpiándose las manos en su delantal, sonrió.
-hasta que has llegado cariño- me acerque a ella y la abrace- como te fue, perdón ni voy a preguntar porque esa sonrisa dice mas que mil palabras.
-déjame verlo! Has el favor de enseñarme esa piedra que llevas en el dedo Anular- Alice grito desde las escaleras de las cuales venia corriendo, sonreí rodando los ojos.
-si Al, estoy bien gracias!- ironice y ella hizo un ademan con la mano quitándole importancia, le di la mano y la tomo, sus ojos se pusieron como dos pelotas y comenzó a dar brinquitos acercándose a abrazarme.
-Oh por Dios!, hermanita es… es hermosísimo!- exclamo llena de alegría, sus ojos brillaban de emoción. – vamos a tener boda pronto no lo puedo creer, hay tantas cosas por preparar….
-si pequeña pero párale algo, te va a dar un soponcio- me saco la lengua y se puso seria.
-ISABELLA! Esto es algo serio, una boda, mi hermana mayor S-E C-A-S-A – ahora hizo un puchero- oh te voy a extrañar mucho- rodé los ojos.
-Oh Alice por el amor de Dios, Bella aun ni se ha casado y ya estas delirando pequeña- Nana se acerco a ella y la abrazo acariciando sus cortos cabellos.
-mejor dejémonos de locuras, estoy súper feliz! Ni se imaginan como fue de mágico este fin de semana- me sonroje ligeramente al recordar las manos de Edward sobre mi cuerpo y la forma en la que nos amamos con pasión y amor.
-si por tu color en la cara vimos que si fue mágico Bella- soltó una risilla y la taladré con la mirada pero me duro poco, en verdad me sentía muy bien y feliz, por primera vez me sentía plena.- ven vamos a sentarnos con un tazón de helado de chocolate a que nos cuentes T-O-D-O… bueno lo que sea apto para contar- Rodé los ojos y nos sentamos.
Pasamos alrededor de una hora contando como fue la pedida de mano, de mis miedos, y todo lo maravilloso que pasamos en ese Yate de ensueño. Llego rápido la noche y tenia que prepararme para otro día de trabajo, por lo menos iba con fuerzas renovadas.
Subí a mi habitación y me metí en el closet sacando un traje azul cielo a falda y chaqueta de diseñador y una blusa de tirantes negra, la coloque sobre la silla al lado de mi cómoda. Me quite la ropa y me puse una pijama, no me había dado cuenta pero estaba muy cansada, así que pronto me deje ir al mundo de los sueños mirando esa piedra hermosa que adornaba mi dedo…
Ese maldito sonido me taladraba los sentidos, por todo lo sagrado alguien que apague esa cosa. Pero nadie me escucho, abrí los ojos y volví a cerrarlos de golpe por el resplandor que se metía por las cortinas. Abrí un ojo y luego el otro adaptándome a la luz del amanecer que nos daba el nuevo día. Sin refunfuñar mucho me levante y fui directo al baño.
Me di una ducha despertadora relajando mis agarrotados músculos, Salí envuelta en una toalla y camine al lavado a cepillarme los dientes, terminando mi tarea matutina entre a mi gran closet, tome unas braguitas de encaje azul cielo a juego con mi traje, un ligero transparente y saque los zapatos negros luego de colocarme mi sostén.
En cuestión de segundos ya tenia mi falda de tubo puesta y la blusita, me maquille a conciencia, muy natural. Coloque una cadena con un dije negro y brillantes incrustados, era de mi madre. Peine mi cabello en una coleta ya que estaba hecho un desastre, necesitaba urgente pasar al salón de belleza, quizás hoy pasara por allá.
Ya lista puse un poco de perfume, coloque mis zapatos en mis pies y me fui con el blazer en la mano para desayunar. El olor a café recién hecho y huevos revueltos llego a mi nariz haciendo mis tripas reclamar por atención. Que vergonzoso hubiera sido esto delante de alguien más.
-buen día Nana!- tome una taza y me serví ese liquido negro maravilloso.
-como dormiste hija?- me senté en el desayunador moviendo la azúcar de mi café.
-bien, solo quería dormir un poco mas pero bueno- resople- hay que volver al trabajo no?- ella rio
-eso creo- puso unos huevos revueltos frente a mi con bacón y unas tostadas, al lado unas frutas.- desayuna bien para que estés todo el día con fuerzas.
-claro, en eso te doy toda la razón- probé una ración de mi comida y cerré los ojos- mmm, esto esta delicioso Nana, como siempre.
Termine rápido de comer, lleve el plato y la taza al fregadero y me despedí de Nana, Alice aun dormía. Me coloque me blazer y subí en mi Auto Rosa, como siempre las calles a estas horas de la mañana estaban llenas de vehículos que al igual que yo íbamos a nuestros respectivos trabajos.
Puse algo de música en la radio para relajarme ya que el tapón iba para largo. Tome mi móvil y le mande un mensaje de buenos días a mí prometido… que bien se escuchaba eso!. Con una sonrisa en los labios lo guarde en mi bolso de nuevo y me alegre al ver que solo faltaba una esquina para el gran edificio de A & I Bussiness.
Aparque mi coche en mi espacio privado y subí en el ascensor las plantas que me separaban de mi oficina. Al pasar a mi planta me encontré con la mujer más hermosa y redonda de mi vida!
-Rose, oh por Dios que…. Que hermosa estas- ella me miro y rodo los ojos con una sonrisita.
-querrás decir gorda Bella, no me vez, ya estoy que ni me veo los pies- se quejo como una niña pequeña, me acerque a darle un abrazo y un beso, baje las manos hasta su abultado vientre y lo acaricie, esto era lo mas lindo que había visto, mi mejor amiga esperando su retoño y del hombre que quiere, ya pronto quizás en unos años seguiría yo.
-Isabella Marie Swan, eso… eso es lo que estoy pensando que es?- Salí de mis pensamientos maternales y enfoque la vista en sus ojos azules.
-de que hablas Rose?- en ese momento el bebe se movió y dio una patadita a mi mano, sonreí como una loca al sentir a mi sobrinito hermoso respondiendo ante mis caricias.
-lo sentiste verdad?- sus ojos estaban llenos de lagrimas, las que se limpio rápidamente- perdón son las hormonas- sonrió y movió la mente como despejándose- ahora aclárame Isabella, ese anillo es lo que creo que es?- ahora entendía todo.
-pues, si amiga!- chille llena de emoción, la tome del brazo y nos entre en mi oficina, tampoco quería que todos se enteraran a nadie le alegraría que fuera felizmente casada pronto.- Edward me pidió matrimonio este fin de semana- ella tapo su boca con su mano y sus ojos se volvieron cristalinos nuevamente.
-oh por Dios, no puedo creerlo! El buenorro te pidió ser su esposa,, felicidades amiga!- me abrazo fuertemente sollozando incontrolablemente, esas hormonas las volverán loca pero sabia que estaba sinceramente feliz por mi.- mi pequeña ya será toda una mujer casada, me alegro de verdad por ti Isa, sabes que eres como mi hermanita y después de todo lo que ha pasado en tu vida es lo que menos mereces, ser feliz.
Sus palabras calaron hondo en mi corazón haciendo mis ojos acuosos, ella no era dada a sacar esos sentimientos así pero de verdad que el embarazado le estaba sentando de lo mas bien.
-gracias Rose, no saben lo bien que me hacen tus palabras, gracias de verdad hermana- seque mis ojos y los de ella- ya paremos del lloriqueo, cuando nace mi sobrinito?- rodee mi escritorio y me senté con ella frente a mi sentándose con su enorme panza en una de las sillas.
-en dos meses, estoy tan feliz, espero que esos meses se pasen rápido, esta bien pesado, si sale al papa- rodo los ojos- tendré un bebe recién nacido parecido a uno de 3 meses- reímos a carcajadas los dos.
-va bien todo con Emmett?- abrí una de las carpetas revisando los movimientos de la empresa, recordé el detallito del Sr. Tomas, tenia que preguntarle a Edward como iba eso. No me fiaba de ese hombre en mi empresa.
-si, si, todo perfecto, es un amor de hombre Isa- le sonreí.
-bien entremos en materia, que hay pendiente?- ella tomo su agenda y comenzó a dictarme todo lo que había.
-ah y por cierto, tienes una reunión hoy…- miro su cuaderno- con James Carter- levante una ceja, no me sonaba el nombre- pidió una cita para contigo hace unos días y se la di para hoy, no te avise antes porque te escapaste con tu prometido ahora a no se donde-
-esta bien, a que hora es?- firme unos papeles de recursos humanos y se los entregue.
-a las 3 de la tarde. Necesitas algo mas?- negué- bien pues ya sabes donde estoy, comemos juntas hoy?
-por supuesto, que se le antoja a mi mini Emmett?- se quedo pensando sus opciones y sobo su panza.
-creo que quiere Taco Bell, oh si un Crunchy Wrap con mucho queso- me reí a carcajadas, oh por el amor de lo sagrado.
-esta bien, esta bien eso comeremos hoy! Que comelón que nos saldrá el pequeño- ella negó y salió a su escritorio afuera.
Suspire, el día se me iba hacer bien largo y pesado.
Firme contratos, papeles, leí balances, corregí cartas mal redactadas, conteste llamadas, de todo. Ya mi cola debía de estar mas que desordenada, Jesús! Que tantas cosas pasaron por un solo día que no estuve aquí?
Hoy solo pude hablar por mensaje con Edward, este estaba tan bien ocupadísimo con su trabajo, tenía una audiencia hoy bien delicada.
-Bella, nos vamos? Muero de hambre- mire mi reloj en la pared y vi que ya era la 1 de la tarde! Joder cuando había pasado el tiempo tan rápido?
-pero claro, ese chiquito no puede pasar hambre ni yo tampoco – tome mi bolso, mis llaves y bajamos juntas a comer unas cuantas calorías.
Llegamos en tiempo Record a Taco Bell, deje a Rose tomar un lugar mientras yo iba a pedir nuestra comida, espere unos minutos y me senté junto a ella a devorar nuestros tacos y el de Rose con mucho queso como pedía su antojo del día.
La hora del almuerzo se nos paso rápida pero divertida, Rose quedo satisfecha y feliz y yo también por verla tan contenta, además los tacos no estaban mal, al contrario.
Por lo menos vote un poco el estrés de todo lo que había hecho esta mañana, tanto trabajo me tenia a punto de explotar, estaba perdiendo mi toque guerrero ya que ahora tenia otras cosas a las que dedicarme.
Llegamos justo a las 2:45, el camino de regreso fue un poco tedioso por todo el embotellamiento de la hora, esta ciudad era jodida a todas horas. Pase corriendo a mi oficina sin quisiera mirar a nadie, fui directo al baño y me retoque el maquillaje luego de asear mis dientes y dejarlos limpios y frescos. Peine mi despeinada cola de caballo y Salí a mi oficina de nuevo, justo mirando el reloj mi teléfono sonó.
-si Rose?- arregle mi falda de tubo y me acomode en el asiento.
-Isabella, aquí esta el Sr. James Carter, lo hago pasar?- por todos los santos, se me olvido esa entrevista tan… extraña.
-si hazlo pasar- suspire y tranque el teléfono en su base.
Tras mi puerta entro un hombre alto, rubio, con unos ojos tan azules como la misma Rose o la pequeña Avril. Un traje negro de diseñador, su pelo rubio largo pegado a su cráneo con gomina, todo un hombre de negocios.
-buenas tardes- se acerco con esa mirada penetrante dándome la mano, me puse de pie y se la tendí.- James Carter, un placer.
-igualmente, Isabella Swan, pero creo que eso ya lo sabes- intente romper un poco el hielo para quitar esa mirada de sus ojos tan fijos en mi, detallándome con ellos como si tuviera rayos equis, sentí un escalofrió no muy cómodo recorrerme. El rio por mi comentario entre dientes.
-por supuesto- me soltó después de unos segundos que parecían eternos.
-tome asiento por favor.- se sentó aflojando los botones de su traje y cruzando las piernas- en que puedo ayudarle James?- el levanto una perfecta ceja depilada.
-pues, vengo de parte del Sr. Tomas- me quede de piedra- soy su abogado…
-….- me quede sin palabras, enserio? Este hijo de puta que se piensa?- no lo entiendo que quiere decir con eso?
-vamos a hacerlo rápido y sencillo Srta. Swan. Mi cliente contrato mis servicios para defenderlo de una acusación que no es del todo cierta, no tiene pruebas que puedan implicar en que el haya hecho algo ilícito.- me reí a todo pulmón, y también cabe destacar que una risa un poco histeria.
-es que… wow acaso esta ese tipejo loco- iba a hablar pero lo calle- por favor Sr. James, pensaba que venia a algo serio, algún negocio o no se pero en verdad viene a defender a esa rata inmunda de Tomas? Y espera que no tengo pruebas que lo culpen?- negué haciendo que mi cola hiciera lo mismo.
-esta usted muy mal informado, si tengo las pruebas y si se perfectamente de que estoy hablando… creo que debería documentarse mejor.- zas! Guillotina al cuello muñequito de pastel de bodas.
-entiendo su punto Srta. Swan, pero no creo que esas sean verdaderas- abrí los ojos como platos.- se que usted tiene represalias con mi cliente, y puede que haya falsificado esos documentos para echarlo.- se encogió de hombros- de todos modos solo vine a dejarle esto.- abrió su maletín y saco un fajo de papeles, entregándome un sobre color naranja.
Me quede mirándolo fijamente no pudiendo creerme esto que me había dicho, abrí el maldito sobre y saque una pagina, esta aparte de mierda, decía que tenia una orden por un fiscal para la celebración de una corte por cargos incriminativos. Le tire los papeles no muy educadamente.
-estas usted mal, muy mal, y si el quieres que nos vayamos por esas vías nos iremos pero créeme quien quedara mal parado por ladrón- abrió los ojos e hizo una mueca- si abogadito, por LADRON será el y usted- lo mire de arriba abajo sintiendo todo el asco por su persona y haciéndoselo saber- también quedara como un muy mal abogado y mas defendiendo cierta rata de alcantarilla.
Tome el teléfono y marque el 0- si, Rosalie has el favor de venir.- colgué.
De inmediato mi amiga entro con su pancita redonda. – Rose, podrías acompañar al Sr. Carter a la salida?- ella asintió e hizo un ademan para que este saliera.
-nos vemos en juicio Srta. Swan, espero que este preparada con un buen abogado para esto.- y dicho esa amenaza salió detrás de Rose de mi oficina.
-MIERDA! Pero es que no salgo de una por Dios!- me senté de golpe y tome mi cara entre mis manos tratando de respirar y calmarme, joder un maldito juicio por esa estúpida rata, tenia que hablar con Edward, el me tendría que defender de esto, obviamente teníamos las pruebas claves y testigos a no ser que los haya manipulado a todos en mi contra.
No podía permitir que ese gusano se quedara con lo que es mío, mi empresa, de mi familia.
Este fatídico día acababa aquí, así que tome mi bolso y Salí de la oficina dando un portazo.
-Rose me voy, ya no aguanto un minuto mas aquí- una morena que creo trabajaba de secretaria de uno de los gerentes me miro y la fulmine con la mirada, hoy no estaba en mis mejores días.-puedes irte si quieres a descansar nos vemos mañana.-
-esta bien, pero que ha pasado con ese tipo Bella?- me gire lo necesario.
-ese…. La gota que boto el maldito vaso.
No sabia que hacer, estaba un poco nerviosa por las acusaciones de ese abogado de mierda, como que falsificación de documentos!, tenia la puta prueba en las manos, constancia de que ese ladrón hacia lo que quería con el dinero de mi padre, desfalcando.
Decidí ir a la casa de Edward, no podía llegar a casa en ese estado, tenia que hablar urgentemente con el para que me tranquilizara con sus palabras, que me abrazara y me dijera que no pasaría nada. Era mi roca, mi vida, mi futuro esposo.
El amable portero me dejo pasar enseguida no mas verme y me estacione en el parqueo de visitas. Subí casi corriendo con mis tacones de infarto al ascensor. Me tomo no mas de 30 segundos llegar a su planta, un leve "ting"me dio la bienvenida a su piso.
Camine despacio tratando de calmarme un poco a su puerta. Toque el timbre con las manos sudorosas, raro que no me haya abierto ya, su auto estaba en su lugar… toque una vez más y esta vez si fui atendida.
Edward estaba allí con su cabello despeinado, pero esta vez más que siempre, y su ceño fruncido… algo pasaba.
-hola, puedo pasar?- le dije ya que no me abría mas la puerta ni me invitada al hall de su casa.
Respiro profundo- ahora no es un buen momento Bella- mi corazón hizo "crack "al escucharlo… que coño…?
-te puedes explicar? Porque no entiendo nada, necesito…. Necesito hablar contigo de algo importante que…
-Edward, estamos hablando puedes atenderme de una buena vez- fría, seria la palabra para describir mi reacción en ese momento.
Una mujer
En su apartamento.
Su extraña forma de tratarme.
No me dejaba pasar.
Otra vez?
Nuevamente tenia que sufrir una infidelidad?
-quien es esa?, Edward Cullen dime quien coño es esa mujer que esta ahí dentro.
Al parecer se comprendió lo que pensaba en ese momento y negó.
-no, no es lo que piensas, joder…- se paso nervioso las manos por su de mas pelo revuelto. – pasa, creo que no podemos retrasar esto mas.
Entre con miedo de encontrar algo raro, ropa por el suelo, muebles desordenados, una mujer desnuda. No, no mi corazón martilleaba nervioso, lo sentía en la garganta a punto de acabar conmigo y mis nervios.
Pero lo que encontré en la sala fue a una mujer bajita, con un pelo color caramelo igual al de… al de Edward? Vestida perfectamente con un vestido de flores y unas zapatillas que se notaban bien caras. Miraba fijamente a donde estaba yo parada también escaneándola, su mirada destilaba odio? No se, de verdad que estaba aturdida.
-Isabella, esta es Esme, Mi madre….
Su madre, su madre… esa mujer ahí de pie era su madre? Aquella mujer que no le quería, aquella que le hizo a un lado simplemente por que no quedo embarazada de una niña? No podía ser posible.
-mucho gusto- intente sonreír, aunque lo que creo que logre hacer fue una mueca- le tendí la mano la cual deje caer en su lugar incómodamente, esta nunca fue estrechada por la mujer, creadora de mi prometido.
Ella simplemente se quedo en su lugar mirándome de mala forma, y a esta mujer que le pasaba?
Mire a Edward pidiendo auxilio, creo que no había sido buen momento para venir.
-y tu quien eres y quien te crees para interrumpir una conversación familiar?- me miro retante y yo casi saco las garras sino supiera quien era, mierda que venenosa salió la "suegrita"
-Madre por favor compórtate, ella es Isabella, mi novia- su cara queda sin ninguna reacción como si no le importara.
-en fin Isabella- dijo mi nombre con un deje de asco y rabia, como si fuera inferior a ella,- quisiera irte y dejarnos a solas a mi hijo y a mi? Estamos hablando de temas importante y no creo que tú lo seas.
Ok, bien ya estaba bueno no?- óigame señora, usted será muy madre de Edward, pero no ose a tratarme como se le da la gana.
Se puso de pie y si las miradas matasen…- mira chiquilla ingenua a mi no me hables en ese tono, respétame!- grito esto ultimo y casi le pego una cachetada.
-respeto? Pero por favor de que demonios habla usted de respeto cuando ni siquiera modales tiene?
-ya por favor, calmémonos todos!- espeto Edward tomándome de la cintura alejándome de su madre.- Esme, cálmate que desde que has llegado has estado destilando veneno por la boca si?
De la nada como poniendo la guinda al pastel salió una Avril enfundada en un vestido de princesa, me vio y abrió sus pequeños bracitos corriendo para que la alzara en brazos.
-Ellaaaa- grito mientras se acercaba, le sonreí y la cargue como ella quería, la llene de besos sintiendo la atenta mirada de la arpía de Esme.
-como esta la princesa mas bella de todas- pregunte entre mimos
-bien, te uta mi tido de pinceza?- me reí por su infantil forma de hablar.
-por supuesto mi amor, te queda hermoso.
-me puedes explicar Edward que….- estoy segura que iba a decir una mala palabra, pero se controlo por la niña por lo menos- que esto?
-tenemos que hablar eso, pero no ahora Mama por favor…-
-oh por supuesto, ahora te dedicas a cuidarle la hija bastarda a esta? Que tan bajo has caído por una mujer Edward? Aun mas?- esas palabras me dieron duro, no tanto porque confundiera a su propia nieta con que fuera hija mía, sino que la llamara bastarda.
-tenga un poco de respeto y sentido común señora, es una niña, no tiene porque hablar de ella en ese tono y menos con esas palabras- le dije entre dientes susurrando casi para alterar a la niña.
Ella bufo pero no despegaba la vista de Avril, hasta me daba un poco de miedo la mirada de depredadora que le brindaba.
-es hija de una don nadie Edward, aprende algo por todos los cielos! Deja de meterme con mujeres que valen menos que tu- ah no este era el colmo, no tenia ni 5 minutos en esa casa y ya estaba harta!
-ESME!- Avril dio un brinco – vamos al estudio y hablemos allí por favor. Se giro y se acerco a mi- Bella puedes llevarte a Avril arriba? Luego hablamos tu y yo.- asentí. Mejor para mi no quería estar cerca de cierta arpía.
-vamos pequeña, quieres que te de un baño calentito?- le dije a la nena.
-shii! Añoooo! – aplaudió feliz
-ay por el amor a lo sagrado lárgate ya mejor con todo y la mocosa esa de aquí, me tiene harta, que no tienes casa y vida propia? Mujerzuela de mierda.
Lo juro, juro por todo lo sagrado que pondría a Avril en el suelo segura y le daría tremendo derecho a la arpía de Esme, mierda! Veía rojo, furia, furia era lo que sentía en ese momento.
-Ella que e Ocosa?- pregunto débilmente Avril, tan inocente.
-MIERDA ESME!- la nena dio un brinco por el grito que profirió su padre- quieres callarte de una buena vez, esa niña de la que tan mal hablas ES MI HIJA ESME MIA DE MI MALDITA SANGRE Y LA TUYA QUE CORRE POR MIS VENAS MIA!, y no te permito que le hables así mucho menos a esa mujer que la sostiene, esa que quiere a mi hija como si la hubiera tenido en su vientre por nueve meses, y esa que será mi futura esposa, así que te pido respeto para ambas, ahora camina al estudio y terminamos esta conversación.
Me quede fría, tanto por las palabras de Edward, tan claras y concisas como por la furia destilada, jamás había escuchado a Edward hablar de esa forma, pero se lo tenía bien merecido.
Dejando a una Esme en shock y pasmada me aleje con Avril en mis brazos hacia la parte de arriba de la casa, porque estaba segura que ardería Troya en ese momento con esos titanes y yo no quería estar presente para ver la sangre correr al rio….
Bueno, les gusto el Cap? Espero que si, dejenme sus comentarios al respecto, que piensan de Esme? Que creen que pasara ahora? Les gustaria una suegra asi?... espero que se animen a contestar!
Muchas gracias a Todas las que siempre ponen su review! A las lectoras silenciosas tambien por supuesto, espero que un dia se animen a decir presente! , me harian muy feliz…
No esta demas recomendarle mis otras dos historias, APUESTA POR UN AMOR y POISON HEART!, estan para morirse!
Nada nos leemos otro dia, besitos nenas!
Raynee*~
