Gracias a todos y todas los sue habeis leido el primer capitulo, espero que os gustase. Es cortito por ser a modo de intro.
Antes de nada debéis saber que el personaje de Faith lo creó mi mejor amiga para un fic suyo, aun no escrito, pero que promete ser mil veces mejor que el mío. Uno de los días que me estaba hablando de Faith, empecé a imaginarmela en escenarios y situaciones distintas a las que mi amiga proponía, así que se la pedi prestada.
Entre nosotras llamamos a su Faith, Faith, ya que es la autentica, y a la "mía" meta-Faith. Ella para Faith ya tiene tooooooodo pensando mientras que yo, algunos detalles se los pregunto y los uso y otros me los invento, así que MetaFaith tiene también un toque mío.
Así que básicamente: DISCLAIMER, esta historia me pertenece, pero los Sam, Dean, y demás son propiedad de CW y Faith es originalmente propiedad de msairihk.
Disfrutad el capitulo.
Faith se desplomó frustrada en su cama del hotel, cubriéndose la cara con las manos. Esos estúpidos habían echado a perder todo su trabajo. No iba a negar que se alegraba de que el demonio ya no caminase entre los humanos, pero ese no era tema.
Faith, como todo cazador, había oído hablar de los hermanos Winchester. Y para ser honestos de toda la maldita familia. Y tenia tanta rabia acumulada hacia ellos que a veces aún se sorprendía al pensarlo.
Tenían el reconocimiento de todo el gremio. La admiración. Muchos los miraban como a héroes. Y ¿Por qué? ¿Por haber arreglado un apocalipsis que si no fuese por ellos quizá nunca hubiese empezado?.
La chica se levanto de la cama y fue hacia el pequeño mini bar que había empotrado en uno de los armarios de madera de roble de la habitación, y cogió una cerveza.
En el fondo no eran más que unos egoístas, pensó mientras abría la botella. Todos sus momentos fantásticos eran, al fin y al cabo, arreglos de sus propios desastres.
Ya los despreciaba antes, y ahora ni siquiera los consideraba como cazadores. Ningun cazador ignora el derecho de otro sobre una presa. Una cosa es prestar ayuda cuando se ven superados en fuerza y/o en numero, pero lo de aquel día a ella le parecía un robo en casi todo el sentido de la palabra.
Faith miro fijamente la botella medio vacia de liquido espumoso y decidió que esa noche se merecía, a la vez que necesitaba, algo mas fuerte.
Cogió simplemente la cartera y la tarjeta de su habitación y se dirigió al bar que el hotel tenía en la planta baja. Cuando se abrieron las puertas del ascensor, iba pensando en si elegir un buen whiskey escocés o ir empezando con algo más pino, con sombrillas en miniatura y aceitunas flotantes.
Se quedó de piedra al ver a capullo numero uno y capullo numero dos sentados en la barra ante varios vasos de chupito vacíos, y un par de ellos llenos.
-¿Que coño hacéis en mi puto hotel? –soltó la chica, fulminandolos con la mirada.
Sam y Dean se dieron la vuelta a la vez. Por dios, ¿Eran eso manchas de sangre en las chaquetas? ¿Habían perdido incluso el sentido de la discreción?
Sam la miró un poco perplejo, mientras su hermano esbozada una irritante sonrisa de lo que a Faith le pareció una mezcla entre suficiencia y sorpresa.
-Vaya pero mira a quién tenemos aquí- le dio un codazo a Sam- te dije que era buena idea alojarnos en un hotel decente por una vez, y como siempre tengo razón.
Faith lo miro a los ojos y el chico debió de ver en los de ella algo muy oscuro, con mucho odio, viscoso y con muchas patitas, porque su enorme sonrisa desfallecio un poco. Miró indeciso a su hermano, pero este había dejado de prestar atención a la escena y estaba observando fascinado las gotas de licor que quedaban en el vaso casi vacio que tenia en la mano.
Faith respiró y decidió que esos dos ya le habían arruinado lo suficiente todo el mes, y el siguiente, así que se sentó en el taburete que quedaba libre y pidió dos chupitos de tequila.
Sam, el Winchester alto, la miró fijamente de repente. Ella se giró incómoda.
-¿Tienes algún problema, grandullon?
Sam hizo un puchero. Sus ojos no estaban de todo enfocados. Bueno, pensó Faith, ya sabemos cual es el que menos aguanta beber.
-Eres borde- le dijo el- y tu cara parece una patata.
Faith se puso roja de la vergüenza y la ira mientras escuchaba a Dean desternillarse de la risa. Ella no se lo pensó mucho, y disculpandose mentalmente hacia sus preciados vasos, los cogió y echo un chupito de tequila por encima de cada hermano. Luego se tiro encima de ellos y empezó a dar puñetazos a todo lo que le parecía que se podría poner morado.
-IMBECILES CREIDOS DE MIERDA, BORRACHOS SIN AGUANTE, NO SE OS PUEDE PEDIR UN PUTO MINUTO DE TRANQUILIDAD.
Sam recibia la mayoría de los golpes debido a su estado, pero Dean consiguió zafarse de los golpes y agarras a Faith por detrás. La levantó en el aire mientras ella seguia chillando. El camarero no intentaba resolver nada, simplemente los miraba entretenido mientras secaba unos vasos con un trapo.
-Eh eh eh- dijo Deán- no queríamos molestarte y mi hermano esta borracho. Te voy a dejar en el suelo y te vas a comportar como una persona normal, ¿Vale?
Faith dejo de patalear y chillar, y cruzó los brazos. Deán estaba a punto de soltarla cuando ella dijo.
-Me sigues pareciendo un estúpido. Los dos lo hacéis.
Sam soltó una carcajada y de repente dejo caer la cabeza contra la barra y ya no la levanto. Se había quedado dormido.
Deán soltó a Faith, riéndose también.
-Vamos a comportarnos. Soy Dean, y eso de la barra es mi hermano Sam- el chico alargó la mano derecha esperando un apretón- y, ¿Tu eres?
Faith pasó de el olímpicamente y se volvió a sentar en su taburete. Saco un puro corto del bolsillo de la chaqueta y lo encendió, para tranquilizarse. Dean bajó la mano, un poco descolocado.
Entonces el barman se acerco por fin a ellos.
-Señorita, disculpe pero aquí no se puede fu…
-Dudo que se permitan peleas tampoco, gilipollas- lo interrumpió Faith sin mirarlo- así que calle se y traigame un whiskey. Sin hielo.
Dean se sento a su lado, despacio, como si no quisiera alarmarla.
-Me llamo Faith- le dijo ella, sorprendiendolo, mientras le daba el primer trago a su bebida.
-Faith ¿Qué mas?- preguntó el mayor de los Winchester.
-Faith. No necesitas dirigirte a mi de ninguna otra manera.
El esbozó una media sonrisa. La chica lo miro de reojo, pensando que así no parecía tan capullo.
-Bueno, solo Faith. Creo que deberia disculparme por lo de antes, en el callejón. Creíamos que eras una simple y llana civil ajena a toda esta muerda.
Ahora Faith lo miro directamente. Vaya, educación.
-Que no vuelva a ocurrir.
Deán sonrió mas ampliamente.
-Y… ¿Andas cazando algo más en este momento?
Ella lo miro, cautelosa.
-No, pero dudo que que interese lo que hago o dejo de hacer-dijo, tirando ceniza del puro al suelo. El camarero la fulminaba con la mirada desde el otro extremo de la barra mientras seguía secando vasos.
Dean juntó las manos y se llevo a los labios las puntas de los dedos.
-Verás. Hay un asuntillo. Y necesitamos ayuda.
Sam soltó un ronquido como para darle la razón.
