Cap 29 Trampas

Van Garret sonrió al ver que parecía ser demasiado fácil lo que la vieja bruja solicitaba.

-¿Tan sólo un trozo de su cabellera rubia? Eso será lo más fácil del mundo…

- Mi señor…tú no puedes cortarla…deberá ser alguien que tenga conocimiento de la magia blanca…

- Entonces…tendrás que enviar a Rebecca…suéltala y harás que vaya por el mechón de cabello de Katrina y te lo traiga.

- Es peligroso- añadió la bruja- no debemos arriesgarnos…Rebecca podría ponerla sobre aviso.

- Es posible…pero…de hecho ella me tendrá que ayudar en algo más y con eso podríamos lograr conseguir lo que tanto necesitas. Llámala…

-Aquí estoy- dijo Rebecca valientemente- ¿qué es lo que quieres de mí?

-Ah vaya…parece que estás al pendiente de lo que hago o digo…pues bien…te informaré…quiero que me ayudes a conseguir los favores de Katrina y un recuerdito de ese momento.

- Pero…¿cómo te atreves a pedirme semejante cosa? ¿Piensas acaso que yo voy a condescender a semejante bajeza? Lo mismo que hiciste con la madre, no podrá hacerlo con la hija…eso no…

- Bueno entonces te tendrás que atener a las consecuencias de lo que le suceda a tu hijo si te atreves a desobedecer mis órdenes…quiero que lo hagas a cambio de la vida de tu hijo, o la vieja bruja hará que el Jinete cobre de una vez la vida de tu hijo…

- Sabes que si haces eso inmediatamente no podrás lograr lo que tanto anhelas…Katrina es la última víctima que debes ofrecer al Jinete…si cobras antes la vida de Ichabod tu deseo de ser el dueño de las tierras de Sleepy Hollow que pertenecieron a van Tassel jamás lo verás realizado.

- ¿Y a ti qué te importa eso? Lo que tú más deseas es verte libre, supongo…entonces deberías preocuparte más por la vida de tu hijo…entonces…te espero esta noche en la caballeriza, justo atrás de la casa, justo a la medianoche. Le darás dos toques al portón de la caballeriza y mi mozo te abrirá así que sabré enseguida qué ocurre contigo. Lo sabes ya…a la medianoche.

En tanto Ichabod deambulaba por la casa del conde Vermont.

- Siento su preocupación, condestable…yo mejor que nadie entiende lo que le está pasando…

- Es que…ahora no sé cómo jugar con van Garret, tiene una carta oculta que desconozco…eso me pone en desventaja frente a él…

- Lo sé…no podemos abrir esta carta porque sería delito abrir la correspondencia ajena…pero tal deberíamos hablar con el juez para que la abra antes de tiempo.

- ¿Bajo qué incentivo, señor conde?

- Tal vez…el de que está usted amenazado de muerte…

- Eso sería una calumnia porque no tenemos pruebas de ello…necesitaríamos algún indicio que nos permitiera demostrar que van Garret me ha amenazado de muerte uan sola vez…o las pruebas fehacientes de que mi esposa y mi hijo están en su casa…

- Eso es peligroso para ellos…Jelly está haciendo todo lo posible por cuidar de su esposa y su pequeño.

- Así es…cada noche va a llevarme un informe de cómo se encuentran, no sé cómo se las ingenia para ello pero se lo agradezco infinitamente, tanto a usted como a ella, señor conde.

- Seguiré su caso, condestable Crane…le juro por la vida de mi amigo Laurent que no descansaré hasta que van Garret pague todo lo que debe y su familia esté completamente fuera de peligro…ahora necesito tener en lugar seguro a la viuda Martin…pero no puede ser en mi casa.

- Lo sé…no se preocupe…buscaré un lugar seguro para ella, así estaría seguro de su estado.

- Gracias, Crane…quiero a nombre de ella…pedirle disculpas porque fue ella quien interpuso la demanda…estoy seguro que fue presionada por las circunstancias…pero solamente cuando hable con ella podría saber qué la motivó a hacerlo.

- Si usted quiere, podrían verse en mi casa, hoy…a la medianoche.

- Estaré como un solo hombre, se lo aseguro…-añadió Vermont despidiéndose.

En la noche la oscuridad en Sleepy Hollow parecía ser más tenebrosa que nunca. Rebecca llegó con cuidado. Tenía que ser sigilosa si no quería cometer un error que pusiera en riesgo la vida de Katrina, de Ichabod o de su hijo.

Masfat la reconoció.

- Mi señora- dijo ubicándola en la oscuridad- ha aparecido…¿qué hace aquí?

- No le puedo explicar nada, joven Masfat…sólo necesito que me guarde el secreto…esta noche tengo que ver a van Garret, pero me ha pedido algo más que horrible.

Rebecca puso al tanto al chico de las intenciones negras de van Garret. Masfat decidió que haría todo lo posible para evitarlo.

- ¿Quiere que avise al condestable, mi señora?

- Sería lo ideal…pero no quiero que esté aquí mientras van Garret está presente…temo por su vida, por la de Katrina y por la del bebé…por favor, no le diga nada hasta no saber que tenemos a van Garret a resguardo.

Ichabod concertó la cita con la viuda Martin.

- Señora Martin…necesito que venga a mi casa esta tarde.

- ¿Puedo saber para qué, condestable? Sabe usted que no tengo nada que hacer nada en la casa del asesino de mi esposo.

- Usted como yo sabe perfectamente que no asesiné a su difunto esposo Laurent…usted mejor que nadie lo sabe.

- ¿Quiere tal vez llevarme a su casa en calidad de rehén para obligarme a desistir de mi acusación?

- Se lo juro por mi honor que no es para eso…si quiere, puede hacerse acompañar de su ama de llaves…verá que no tengo nada que ocultar.

- Está bien…¿a qué hora?

- A las ocho en punto.

Cuando las ocho sonaron en el reloj de la torre de Sleepy Hollow la viuda Martin arribó a la casa Crane. Allí le abrió el ama de llaves y entró con sumo sigilo. Ichabod no estaba ahí.

La viuda Martin avanzo un par de pasos para encontrarse frente a frente con el conde Vermont quien la esperaba.

- Soy yo quien te cité, Eloísa…fui yo…

- Charles…-diijo con los ojos cristalizados.

- Quiero saber por qué fuiste capaz de decir que el condestable Crane había asesinado a Laurent…sabías perfectamente que el condestable quería encontrar algo muy importante.

- Lo sé…déjame explicarte…¿no hay nadie que pueda escucharnos?

- Nadie…

- Tenía temor de que…van Garret pudiera hacerte algo…me amenazó con mandarte matar…

- Pero…

- Sí, Charles…tenía miedo de que te hicieran daño…porque yo…te amo…

Un beso unió a los dos mientras Vermont no terminaba de creer lo que escuchaba de labios de la viuda.

- ¿Y Laurent?

- A Laurent lo amé mucho pero en cuanto él murió y tú estuviste tan cerca de mí, apoyándome…tuve la sensación de que el amor había vuelto a mi corazón…pero traté de ocultar ese sentimiento…fue por ti que mentí con respecto a la muerte de Laurent.

- Tendrás que ponerlo por escrito para que sirva como testimonio para el condestable…

- Estoy dispuesta a declarar en el momento que sea necesario.

Ichabod se fue hacia la casa de van Garret. De forma oculta trató de llegar junto a Katrina. Jelly…o Leonor…le esperaban en una habitación contigua, preparada para que los esposos y el bebé pudieran reunirse.

El momento fue emotivo. Leonor los dejó solos.

- Mi amor…¿cómo ha pasado todo?

- Mal…van Garret ha intentado varias veces tenerme por la fuerza…pero Masfat lo ha emborrachado para que no pueda ni ponerse en pie.

- Lo sé…sé lo que estás pasando…pero quiero que vuelvas conmigo a la casa.

- Jelly cuida de mí en todo momento a escondidas de van Garret, por eso me siento segura pero en las noches los fantasmas de esta casa me abruman y tengo mucho miedo.

- Ya, linda- dijo ichabod abrazando a Katrina. –Pronto este infierno terminará.

Pero Rebecca se encontró mientras tanto con van Garret. Trató de impedir que van Garret llegara en ese momento hasta Katrina. Lo único que consiguió fue van Garret la tomara por la fuerza, lastimándola.

Masfat no sabía cómo decírselo al condestable Crane.