No sabía qué demonios estaba haciendo ahí, pero ahora mismo ese no era el mayor problema. Avanzó con el carro de supermercado hasta la sección de carnes y fiambres, tomando un par de bandejas ya cortadas de carne de vaca. Miró de reojo a la muchacha que miraba en todas direcciones con los ojos bastante abiertos.
- Deja eso ahí
Todo parecía tan irreal, como un sueño, estaba seguro de que cuando despertara todo sería solo una pesadilla y luego de un par de minutos lo olvidaría, pero todo era tan real que la verdad es que dudaba seriamente que fuese un sueño.
Incluso se había golpeado la frente contra la pared antes de venir al supermercado debido a los constantes reclamos de la mujer porque tenía hambre.
En una situación normal simplemente la hubiese ignorado, pero el hecho de que había tratado de comerse al perro de su hermana vivo lo obligó a salir a escondidas con ella en busca de carne en el supermercado.
Los ojos oscuros de la chica se posaron con rapidez sobre él y notó como era que sus labios formaban un ligero puchero, que era de todo menos adorable.
¿Qué había hecho mal él en la vida para merecer esto? Él solo había querido con intensidad a su hermana, nada más.
No era ningún pecado.
- ¡VACAAAA!
La chica tenía entre sus manos un peluche de una vaca, a la cual miraba como si estuviese pensando en.. morderla.
Dejó el carro de lado y fue corriendo hasta un lado suyo para quitarle el peluche de las manos con algo de brusquedad. Sintió las miradas sobre ellos y no pudo evitar sentir vergüenza ajena. Tomó a la mujer por el antebrazo sin ninguna clase de cuidado, acercándose a su oído para susurrar.
- NO es comida, ¿Podrías quedarte quieta y sólo seguirme?
Ni siquiera se preocupó en mirarle antes de volver a tomar el carro y apurar el paso.
De alguna manera cuando llegaron a la caja el carro de mercadería tenía muchas cosas que nunca pensó en comprar, de hecho el llevaba únicamente la carne pero ahora habían snacks, sodas y uno que otro artículo.
-Adelante
Escuchó decir a la cajera y ya no hubo vuelta atrás, le lanzó una mirada asesina al zorro. No podía comenzar a descargar ahora el carro y simplemente llevar la carne, detrás de él había una fila enorme.
Suspiró frustrado y enojado consigo mismo por no haberse dado cuenta, en cualquier situación normal lo habría hecho.
Pero estaba tratando con un ser sobrenatural, no podía subestimarla de esa manera.
- A crédito
Terminó por murmurar a regañadientes pero lo suficientemente alto como para que la mujer le escuchase y asintiera.
Tendría que ponerle una correa al cuello a Sun-Hee para no perderla de vista y realmente lo haría si seguía así, sin remordimiento alguno. La agarró por la trenza y comenzó a caminar con la otra mano en el carro con las bolsas listas, sin importarle las quejas de ella.
- ¡Ah, Aaaaay! Espera, Espera.. ¡Te sigo!
Y cuando notó que las miradas recaían sobre ellos debido al escándalo que estaba armando le soltó.
- ¿Por qué demonios tengo que alimentarte y cuidarte? Maldigo el día en que dibujé la maldita novena cola.
-Aaaaigoo.. ¡No seas así! Gracias a ti ahora soy libre, ¡Como un pájaro! –Mueve los brazos de arriba abajo con rapidez, imitando el vuelo de un ave.
- Será algo bueno para ti, pero para mí..
- ¡Te lo pagaré de alguna manera!
Entorna los ojos, suspirando de manera cansina. Si fuese por él ya se hubiese deshecho de la mujer hace bastante tiempo, pero era peor que una lapa.
Gracias al cielo su hermana había decidido irse una temporada con la china, aunque la extrañaría bastante, eso le daría tiempo para deshacerse del zorro.
- Sería mucho más rápido si simplemente te vas
- ¡No quiero! Me gustas, quiero quedarme contigo
Y ahí empezaba de nuevo.
Lanzó las bolsas sin cuidado alguno al maletero de su auto antes de cerrarlo y subirse en el puesto del piloto, hubiese sido genial si la muchacha no se subía, pero no siempre podía suceder lo que uno quería.
No se demoraron demasiado en llegar a su casa, él había guardado completo silencio durante todo el camino, pero por el otro lado pareciera como si a la chica le pagaran por cada palabra que decía, a esas alturas sinceramente, ya sería multimillonaria. Sentía que la cabeza le daba vueltas cada vez que hablaba tanto y tan rápido.
Y eso que él se limitaba a responder con monosílabos. "Sí" y "No" básicamente, predominando más el "No".
- Omo.. Omo.. Omo –Le escucha repetir mientras miraba sorprendida el cielo- ¿Hay carruajes voladores?!
- Son aviones, toma las bolsas –Le tendió una cantidad exagerada de bolsas para cualquier persona, de hecho se las entregó todas de uno en uno. Lo impresionante es que pudo tomarlas todas sin queja alguna. ¿Cuánta fuerza tenía?
Le vio entrar en la casa con todas las bolsas encima, como si fuesen tan ligeras como una pluma.
- ¡Svet, veeeeeeen! ¡Vamos a comer carne!
Y sabía muy bien que esa era una amenaza, que si no cocinaba la carne.. El perro de su hermana seguramente reposaría en el estómago de ella.
Se apresuró en seguirle y entrar en la casa, específicamente a la cocina.
- ¿Por qué tengo que comer así la carne? Antes simplemente mordía.. Así –Hace el ademán de morder algo y rasgarlo. Entrecerró los ojos mirándole con cautela.
- Porque los humanos comen carne cocida
- ¿Ah? ¿Por qué? ¡Cruda es realmente rica!
Debía hacerle desistir, no quería albergar a una come-perros o caníbal en su casa.
- Porque.. Es más sabrosa cocida..
Intentó sonar lo más convencible posible para que dejara de insistir.
- Hoy habrá luna llena~
Cerró los ojos durante unos segundos, agradeciendo internamente el que dejara de molestar con el tema de la carne cruda.
- Uhm..
- Hoy puedo mostrarte mis colas
- ¿Qué te hace pensar que quiero ver tus colas?
Toma un cuchillo carnicero para luego sacar la carne y ponerla sobre una tabla de manera, comenzando a hacer cortes sobre ella para separar los pedazos de carne con habilidad, bajo la mirada fascinada de la chica.
- Aish, ¡No seas así! Son muy lindas ¿Sabes?
Elevó la vista para mirarle, sin embargo, ella no le estaba mirando a él, mantenía la mirada fija sobre los trozos de carne en la tabla. Los tomó rápidamente antes de ponerlos sobre una mini parrilla electrónica y comenzar a cocerlos.
- No me interesan si son lindas o no
- Tsh.. De todas formas te las mostraré~
- Haz lo que quieras
Graso error.
