ADV: Este fic e historia están adaptadas a los personajes de Hetalia, no esperen que sea completamente igual al dorama original, HAY muchos cambios.

Capítulo 7

El hombre frente a ella elevó una de sus manos hasta su rostro para retirar con cuidado sus gafas, sin dejar de sonreír en ningún momento.

- Hello~

La muchacha sonrió de inmediato, pues el joven frente a ella no parecía ser un mal chico, al contrario, se veía bastante amigable.

-Annyeong* -Se acerca unos cuantos pasos hacia el- ¡El color de tu cabello es bastante bonito, parece oro! Omo, omo.. Y tus ojos ¡Tan celestes!

El muchacho parpadeó repetidas veces, algo sorprendido por la manera que tenía la chica para iniciar una conversación.

-Hahahaha, yeah.. Uhm, thanks?

Sun-Hee rió por lo bajo, aguantando las ganas de agarrarle un mechón de pelo y comenzar a acariciarlo, de verdad que era bastante exótico. En sus tiempos no existían colores como el de Svet o ese chico en Corea.

La coreana no notó que el recién llegado se mordía el labio inferior y terminaba por guardar un puñal dentro de su abrigo.

-Soy Sun-Hee, ¿Y tú eres..?

Le observó con curiosidad mientras esperaba a que respondiese su pregunta.

-I'm Alfred, the hero!

La asiática asintió levemente, memorizando el nombre recién escuchado. Alfred, no era un nombre feo, además de que era bastante curioso. ¡Svet y él eran bastante curiosos!

-Bueno Alfred, debo irme. Svet debe estar esperándome

-¿Svet? Who is he?

-¡Svet es Svet! Él me trata muuuuuy bien –Alza sus brazos para intentar demostrarle lo mucho que el muchacho le trataba bien- ¡Me cocina carne muy muy muy deliciosa!

- Really? –El norteamericano frunce ligeramente el ceño, recibiendo por respuesta un efusivo asentimiento por parte de la muchacha.

-¡Nos vemos, Alfred! –Comienza a sacudir su mano a manera de despedida, para luego voltearse y comenzar a caminar en dirección contraria.

- Wait!

La muchacha se voltea ligeramente para mirar a Alfred, quien caminó rápidamente hasta un costado de ella mientras sonreía abiertamente. Una vez estuvo al lado suyo le extendió una tarjeta de presentación, con sus datos y su número telefónico.

-Definitivamente debes ir a verme

Sun-Hee tomó la pequeña tarjeta y sonrió emocionada, ese hombre sería el segundo amigo que haría en mucho tiempo. Asintió más que entusiasmada.

-¡Lo haré!¡Claro que sí!

-Well, see ya. Gumiho

- ¿Omo? Espe..¡Espera! ¿Cómo sabes que..?

Escuchó las energéticas risas del hombre en respuesta, mientras este se volteaba y comenzaba a caminar en otra dirección, sacudiendo su mano a manera de despedida.

-¡Espera!

Pero una ventisca de viento le hizo parpadear y para cuando abrió los ojos y enfocó la mirada, él ya no estaba. Alzó una ceja y miró en todas direcciones intentando buscarle pero ya no estaba, se había ido sin dejar ningún tipo de rastro.

Dirigió su mirada hasta la tarjeta y sonrió nuevamente, definitivamente iba preguntarle a Svet donde quedaba ese lugar. Se volteó y emprendió el camino en dirección hacia el bielorruso, quien al parecer, aún le esperaba donde le vio por última vez.

-o-o-o-X-o-o-o-

El rubio se encontraba en una habitación realmente oscura, iluminada por la única lámpara que residía en el escritorio. Entre sus manos estaba el hermoso puñal, decorado por extraños símbolos antiguos que únicamente él podría entender.

No había sido capaz de capturarla.

Tampoco sentía deseos de hacerlo. No, no quería hacerlo. No quería devolverle a la pintura, aún cuando ese fuese su deber y el por qué de que se encontrara ahí ahora mismo. Había estado observando a la mujer durante horas, no tenía ninguna duda.

Era exactamente a ella.

Min-Hee.

Sintió como su corazón se estrujaba con fuerzas y se llevó una de sus manos rápidamente al pecho, como si ese acto fuese a amenizar un poco más el dolor de su alma, la cual lloraba y gritaba en su interior.

Él no sería capaz de hacerle eso por segunda vez, simplemente no podía. Tomó la envoltura de cuero que pertenecía al puñal y lo envolvió con cuidado, para luego abrir un pequeño cofre igualmente antiguo y depositar ahí el arma blanca.

Habían pasado tantos años, estaba seguro que desde aquella vez no sería capaz de volver a verle nunca más, pero al parecer la vida comenzaba a jugarle malas pasadas y jugarretas locas. ¿Cómo podría ella haberse convertido en una gumiho?

Pero no era ella, estaba seguro de que no era, aún cuando sus rostros fuesen idénticos y físicamente sean iguales. Sun-Hee no es Min-Hee, eso lo tiene más que claro.

Movió a un costado el pequeño cofre y recostó su cabeza sobre la mesa, observando fijamente la lámpara y las partículas de polvo que se dejaban ver debido al haz de luz, como si estas fuesen a decirle algo importante y trascendente.

Había decidido ayudarle y hacerse cercano a ella. ¿Habría sido aquel chico, Svet, quien le sacó de la pintura? Sin duda hizo un buen trabajo, si no hubiese ocurrido, seguramente no hubiese sido capaz de verla nuevamente. En ese aspecto le estaba bastante agradecido.

Pero había algo que realmente le incomodaba demasiado y esa era una pregunta que rondaba su cabeza desde el momento en que abandonó el parque.
¿Por qué Sun-Hee estaba entremedio de los humanos? ¿Sería acaso que ella.. deseaba ser humana?
¿De nuevo?

No, no debía confundirla con Min-Hee.

Se llevó las manos a la cabeza para despeinar su cabello en acto de frustración. Pero la verdad aquella idea no sonaba tan loca, seguramente esa sería la razón.
Suspiró levemente, si era así seguramente las cosas irían mal para ella, esperaba que sus suposiciones no fuesen ciertas, de verdad que lo esperaba con todas sus fuerzas.

Ahora, simplemente le quedaba esperar a que la chica viniese a la dirección que le entregó junto a la tarjeta y eso es lo que haría.

Porque para una persona Mitad Hombre, Mitad espíritu, esperar era sólo cuestión de segundos.

-o-o-o-X-o-o-o-

-¡Svet!

-¿Cuánto más pensabas demorarte?

El muchacho traía cara de pocos amigos y no era para menos, Sun-Hee le había dejado ahí esperando sin explicarle nada, simplemente salió corriendo como posesa. Y no, no es como si hubiese estado preocupado.

-Omo.. ¡Lo siento, de verdad lo siento!

La muchacha junta sus palmas en signo de disculpas, reconociendo que estuvo mal salir corriendo de esa manera.

-Pero ya estoy aquí~

-Así veo

El bielorruso estrujó la lata entre sus manos, desármandola y lanzándola a un bote de la basura, se había tomado el resto que dejó la coreana mientras esperaba a que volviera. Era lo mínimo que podía hacer por él luego de hacerle esperar alrededor de quince minutos.

-Vámonos

El chico comienza a caminar con las manos guardadas en los bolsillos de su abrigo, mirando de reojo hacia su costado y esperando a que la chiquilla le siguiera.

-¡Claro, Claro!

La surcoreana se repone de inmediato, corriendo a un lado del chico antes de agarrarle por el brazo con el propio, comenzando a caminar como si de una pareja se tratase.

Svet gruñó por lo bajo.

-Suéltame

-No quiero~

Y no se dijo nada más, simplemente caminaron de esa manera hasta llegar a la casa del eslavo.

Comentarios y Aclaraciones

SI, EL RUBIO MISTERIOSO CON GAFAS ES EEUU (¿?) Tomará el papel de Park Dong-joo en el dorama, aunque claramente las personalidades y todo cambiaron, son personas completamente diferente y pues, yo solo adapto según lo que me parece evé.

Bueno, eso sería todo por esta semana, espero hayan disfrutado el capi.

Nooos vemos.
Tear.