Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


Ni siquiera quiero mirarme al espejo cuando Cinna me lo ofrece. Me siento demasiado extraña, no soy yo. No me considero guapa ni atractiva. Así que con este vestido me siento hasta ridícula. Pero no digo nada. He decidido hacer lo que Cinna quiera. Porque por una razón que aun no entiendo me fio de él. Quizás sea su sonrisa, o su apoyo al decirme que le parece injusta mi situación, no lo sé, pero hare lo que me diga.

—¿Estas preparada?

—¿Preparada para qué?—Susurro mirando mis pies enfundados en esos suaves zapatos de cuero negro.

—Para que tus preguntas sean contestadas

—Entonces...sí...supongo que sí— No puedo hacer más que murmurar. Estoy convencida de que las respuestas no me va a gustar.

Salimos de ese cuarto y caminamos en silencio por el pasillo. De vez en cuando no puedo evitar mirar a Cinna de reojo. Parece nervioso y eso me asusta más. No entiendo el porqué de mi llegada aquí. Entiendo que me capturaran en el bosque, entendería que me mataran. Pero sigo sin comprender qué quieren de mi, y maldita sea, eso también me asusta.

Nos dirigimos al ascensor, subimos y Cinna pulsa uno de los botones. Ascendemos. Cuando el ascensor se para y se abren las puertas me quedo fascinada por la enorme estancia que se abre ante nosotros.

Cinna como un buen caballero me deja pasar a mi primero. Me conduce hacia la derecha y a doblar la esquina una enorme mesa aparece casi de la nada. Está perfectamente decorada y repleta de comida. No puedo evitar avanzar más rápido observando toda esa comida. El queso y las moras del bosque se me antojan demasiado lejanos. Siento que hace una semana que no he comido, aunque sé que no ha pasado más de un día. Hay platos raros, que nunca he visto, pero todo huele estupendamente.

—Come lo que quieras...

No tiene que decirlo dos veces. Me siento, tomo un plato y lo lleno del guiso que más cerca tengo. Me llevo el primer bocado a la boca y debo reprimir un gemido de satisfacción. Esta buenísimo. Es una especie de estofado, lleva cordero y ciruelas pasas. Me zampo el plato en menos de dos minutos y luego lo lleno con otro de los guisos. Lleva pavo y flores, suena raro pero esta bueno. Me paso al menos una hora comiendo yo sola. Cinna solo me mira con su primer plato.

—¿Por qué me miras así?—Me limpio los labios con una servilleta por si es que los tengo sucios.

—Nunca había visto comer tanto a alguien sin enfermar—Gracias a eso me ruborizo, las mejillas me arden— Hey, no estoy diciendo que sea algo malo.

— En el Distrito 12 no tenemos mucha comida, y más en mi zona, la Veta. Apenas tenemos con las teselas— En ese momento siento que debo callarme. No puedo olvidar que el vive en el Capitolio, la ciudad donde se operan para estar delgados, en el 12 estar más grueso de lo normal causa envidia.

— Puedo imaginarlo, debes de tener una vida difícil

—Lo era, hasta que empecé a cazar—Por extraño que parezca no quiero contarle que ya salía con mi padre antes de que muriera.— Con eso alimento a mi familia.

—Entiendo…

—Ahora...ya no sé qué será de su vida si muero— Quizás dándole pena pueda hacer algo.

— No vas a morir— me mira a los ojos intensamente, pero no puedo creerle.

Vuelvo a bajar la vista a mi tercer plato y sigo comiendo en silencio, tengo que aprovechar en comer todo lo que pueda antes de que acaben conmigo.

Cuando empiezo a servirme el postre (una tarta de queso y arándanos) oímos que el ascensor se detiene en esta misma planta. Incluso puedo oír como las puertas se cierran y unos pasos acercándose.

De repente los nervios me cierran el estomago y tengo ganas de expulsar de mi organismo todo lo que he engullido. Cojo un vaso de agua temblorosa y consigo darle un trago justo antes de que un hombre de aspecto sofisticado gire la esquina. Leva un traje de chaqueta y su camisa roja contrasta con su piel pálida y su pelo negro como el carbón. Pero lo que más me llama la atención es su barba extrañamente recortada, formando dibujos sobre sus mejillas.

—Buenas noches Katniss— Me estremezco al oír mi nombre con ese acento del Capitolio, tenía una leve esperanza de que no supieran quien era yo, así mi familia no sufriría las represalias, pero al parecer ellos lo conocen todo.

—Hola...— Es la única palabra que puedo decir sin atragantarme con mi propia saliva.

—Soy el Vigilante Jefe Seneca Crane— como hizo Cinna en aquella sala también extiende la mano para que se la estreche. Lo hago temblorosa al saber lo que es, quien es.

Un Vigilante, han mandado a hablar conmigo a un Vigilante. Uno de esos que se encarga de supervisar los Juegos. Uno de esos que decide qué hacer para complicarle la vida a los tributos dentro de la arena. Y no a uno cualquiera. Si no al Vigilante Jefe nada menos. Lo que preparan para mí debe de ser gordo.

—Por tu cara puedo suponer que no me esperabas— Asiento aunque no entiendo muy bien sus palabras.

—No esperaba nada de esto— murmuro. Es la verdad. No esperaba ni mi cambio de aspecto ni la comida. Pero había decidido dejar de pensar en ello, al menos mientras comía.

—Continua comiendo...—Su amabilidad me abruma, pero sé que no puedo más.

—No...no tengo más hambre— me retiro un poco de la mesa.

Seneca se sienta frente a mí, coge una copa y la llena con lo que parece zumo de naranja. Bebe un sorbo y yo empiezo a desesperarme, la ansiedad va a poder conmigo y empezaré a romper todo.

—Supongo que es hora de que hablemos— Hace una pausa para dar un nuevo trago de zumo— Tienes que saber qué es lo que queremos de ti.

— Por favor...— Aun no entiendo cómo puedo hablar sin que las palabras se entrecorten.

— Bien...— Carraspea— Como debes saber los Juegos del Hambre se acercan, todo el mundo ya esta preparándolos, en una semana será la Cosecha y en dos los tributos entraran en la arena.

— ¿Me queréis como tributo?- susurro asustándome.

—Oh...no...no— sonríe— Deberías ser cosechada para entrar como tributo.

— ¿Pero...?

—Pero la gente pide algo nuevo, quiere emoción, intriga...Y ya no nos sirve con escenarios atroces o mutaciones salvajes— Da otro trago al zumo— Necesitamos más...

—¿Más...?— empiezo a estar completamente aterrada, entendiendo a lo que se refiere. No me doy cuenta de que Cinna se ha levantado hasta que noto su mano en mi hombro.

—Sí, más. No voy a andar con rodeos Katniss. El Presidente en persona te quiere dentro de la arena. Hemos visto como te mueves en el bosque, como cazas— ¿que han visto qué? es decir, saben que he estado saliendo del Distrito para cazar toda mi vida, alimentando a mi familia...Es peor de lo que imaginaba.

—Yo no...no puedo...

—Serás recompensada. No volverás a pasar hambre.

—Eso no me importa...no quiero entrar en la arena, No quiero cazar tributos. No voy a hacerlo.

—Preveníamos que esto iba a pasar...—se inclina sobre la mesa amenazante—¿Sabes cuál es el castigo por abandonar el territorio del distrito?

—Matadme ya, ¡lo prefiero!— me levanto de un salto tirando la silla hacia atrás, que se cae. Salgo prácticamente corriendo hacia el ascensor, aunque no sé ni donde iré.

—Y tu novio Gale, ¿qué? Caza tanto como tú, ¿también prefieres que muera?

Me paro en seco al oír la amenaza contra Gale. El no. Mi mejor amigo, mi confidente, mi alma gemela. Soy lo que soy gracias a él. El me ha ayudado, con el he crecido en los bosques. He dejado de ser una niña escuálida y pasado a ser una adolescente fuerte y capacitada para sacar a su familia a delante. Quizás hubiera podido hacerlo sola, pero con Gale es todo mejor. Le necesito y necesito que esté bien. Ni siquiera me molesta la palabra "novio" aunque sepa que entre Gale y yo no hay nada, y nunca habrá nada.

Pero le necesito. Y ahora más que nunca. Ahora Gale tiene que alimentar a mi familia. Porque voy a entrar en la arena. No como tributo, si no como cazatributos.


Gracias por leer! hoy el capitulo es un poco más corto de lo normal, pero esto cada vez se vuelve más interesante! ¿Qué opináis de que Katniss vaya a la arena de esa manera? No creo que tenga buena aceptación entre los tributos…

Gracias especialmente a: PeetasandHerondales ya sabes para qué la quieren, y sí Peeta estará en los juegos Luin-fanel Es un gran cambio, pero los Juegos serán igual de intensos, quizás más! Cleoru- Misumi Sexo habrá, pero no digo cuando ni con quien, ni como aunque siendo Katniss&Peeta algo se dislumbra.White10 es diferente sí, pero espero mantener la esencia de los verdaderos Juegos, y Nina D'e Mellark ssssshhhhhhhh! No digas que tienes ventaja! Katniss tiene que pasarlo mal para luego tener una recompensa. Gracias! De verdad nena, vas a tener besos de fuego para rato, será mejor que compres un antiácido.

Avance:

El día de la Cosecha intento sacarle información a Cinna, quiero saber quiénes son los chicos de mi Distrito pero no soy capaz de que me diga ni una sola palabra y eso me asusta. Me asusta pensar que Prim haya sido elegida, o que el tributo masculino sea Gale, el tenia 42 papeletas y no una como Prim, tiene más posibilidades de ser él. Ese día lo paso prácticamente como una autómata, el entrenamiento es desastroso asique me permiten irme antes.

Sin desvestirme me meto en la cama y me permito llorar y sacar todo el dolor acumulado.

Tres días después de la Cosecha, cuando subo a mi planta, Seneca me espera cenando.

Actualizo los Sábados.

Besos de fuego!