*Narra Tate* Caminaba por la casa solo tratando de evitar cualquier tipo de contacto con Violet, a pesar de que la había amado mas de lo que cualquiera podría imaginar, me harte de decirle que lo sentía, que la amaba y de estar detrás de ella como si fuera su perro. Así que la deje ir y con el tiempo logre olvidarla. Mientras caminaba por la casa note una nueva presencia "Los nuevos dueños" pensé, se trataba de una simple familia con una sola hija. Pero pude identificar una oscura presencia en la familia, una persona llena de decepción y de odio por todo y que solo quería desaparecer, que solo quería morir. Entonces fue cuando pensé que si lo que esta persona realmente quería era morir yo podía ayudarla a conseguir eso. Así que seguí caminando buscando de quien venia ese sentimiento de pesimismo y odio cuando la vi con su cabello rubio arriba de sus hombros sus hermosos ojos verdes, su piel blanca y un poco pálida en un hermoso vestido azul, parecía un ángel, un ángel de la muerte ya que esa chica tan perfecta que bien podría ser la reina de la escuela es la que desea morir, cruzamos una simple mirada y solo le dedique una leve sonrisa a la cual ella no respondió y simplemente se fue. "Por que ella esta tan triste y quiere acabar con su vida? Quien era ella?" Pensé mientras escuche que su madre la llamaba con voz dulce "Quinn" ese era su nombre, me pareció lindo y entonces me dije a mi mismo que ayudara a Quinn a cumplir sus propósitos de muerte o lo que quisiera. Cuando pensaba eso logre escuchar a Hayden que me decía que estaba volviéndome loco y que me estaba obsesionando con la chica nueva. -Callate- le grité molesto ella solo río y me dijo como advertencia "Solo no la mates esta vez".