Comenzó a mirar las fotos, por más que miraba, más se sentía mal, ¿por qué Sasuke le haría tal cosa a ella? Luego se detuvo en una foto, Sasuke y Karin en la cama durmiendo. Ninguno tenía ropa y ambos estaban abrazados, entonces ella estaba empezando a entender que estaba mal ahí.

"Sasuke..."

"¿Estas bien?"

"Si...ya veo por que lo hizo", Gaara comenzó a recoger la evidencia.

"Nunca se lo dí"

"Sakura, no es tú culpa", le levantó la mirada.

"Tú no estabas lista, no te culpes", ella lo abrazó y comenzó a llorar.

"No importa...estoy contigo ahora, no me arrepiento de lo que hice", Gaara notó que su cabello había crecido un poco más, era por su misma esencia.

"Quiero empezar desde hoy"

"¿A cazar demonios?"

"Si, quiero desahogarme"

"De acuerdo, nos cambiamos y nos vamos", le dió un beso en la frente.

Sakura cerró todo con llave, se fueron a lo más alto de la aldea. La torre del Hokage, ahí permanecieron mientras el sol se ponía.

"Sakura...", Gaara apareció detrás de ella.

"¿Qué sucede Gaara?"

"¿Como le dirás a Sasuke sobre nosotros?"

"Primero le terminaré, si quiere saber de mi que lo averigüé", ella no quería hablar más del tema pero Gaara necesitaba saber si ella estaba convencida.

"¿Crees que se moleste?"

"Claro que sí, el es un Uchiha, ellos son muy orgullosos pero no les gusta perder lo que tienen", Gaara la jaló hacia el.

"Tú nunca fuiste de el, Sakura", llevó sus brazos a la cintura de ella, haciendo que se sintiera cálida.

"Espero y mi madre no e moleste por haberme metido de esta forma contigo"

"Todo lo contrario, hicieron esto con el fin de que después de acabar con los demonios nos casáramos", Sakura volvió a el.

"¿Estas molesta?"

"No, pero si algo sorprendida..."

"¿De que tú madre haya aceptado sabiendo tal cosa?", tenia razón pero que más podía hacer ella.

Ya se había metido con el hijo del rey demonio, ya no había marcha atrás, esta ya era su vida. La vida que ella estaba dispuesta de ocupar y defender, ya era tarde.

"No importa quien se interponga..."

"...estaré aquí para protegerte, Sakura-chan", se estaba de noche, entonces captaron movimiento extraño fuera de la aldea.

"¿Son ellos?", preguntó Sakura, ella no podía verlos desde donde estaban ellos.

"Si, debemos irnos", saltaron por las casas de Konoha, mientras en la aldea había paz y tranquilidad, en sus afueras la sangre estaría derramándose por todas partes.

Si el demonio no deseaba volver, lo exterminarían ahí mismo, ese era el trabajo de ambos, no solo unir a las dos especies sino también encontrar la paz para ellos.

'Enfocaré todo lo que siento por ti en el demonio, Sasuke baka', estaba muy molesta por lo que el azabache le había hecho, era cruel. No merecía vivir, o al menos eso pensó ella.

"Ten cuidado Sakura, no quiero que te enojes tanto, recuerda que gastarás más sangre de esa forma", enojarse o excederse, siempre agotaba la porción de sangre que el le había dado.

"Lo se Gaara, intentaré no hacer tanto por el", bajó su mirada.

"No se lo merece", volvió a el con una sonrisa, ella sabía lo que quería.

Pasar la vida salvando a las personas, acabando con demonios y a lado Gaara todo eso. El era importante para ella, sin el, ni siquiera hubiera abierto los ojos.

'Sa-su-ke-kun", era ella quien lo manipularía esta vez, ya no el. Nunca más tendría que hacerle caso, su reinado, ya había terminado.

Se encontraron cara a cara con el enemigo, era muy feo y grande, Gaara lo observó, mucha sangre caería.

"Terminemos con esto", Sakura fue la primera en lanzarse, después fue Gaara y el sol...había desaparecido por completo.

La única luz que guiaba sus movimientos era la luz de la luna, era tan hermosa esa noche pero aún sin completarse.

'Sa-su-ke'

"Sakura sigue adelante, ahora te alcanzo", ella asintió y se fue, Gaara se quedó en silencio.

"Madre...", sus manos subieron lentamente, estaba construyendo una muralla para acorralar al demonio pero estaba algo débil, desde que llegó a la tierra no había bebido.

'¡Tsk!', una raya de sangre bajó por el labio de Gaara.

"No me falles ahora...madre", la arena para el era su madre, nació de ella, nunca hubo una figura materna más que ella, solo una vez cuando Gaara era apenas un niño de 5 años ella se mostró ante el, cabello rojo, ojos turquesa, piel blanca y el delineador natural de los ojos, era muy hermosa.

'Debo ir con Sakura', se apresó en alcanzarla, el demonio ya no podía hacer nada.

"Es todo tuyo, Sakura", le sonrió limpiándose la sangre.

"Gracias Gaara", ella salto desde la muralla, sacó la katana y comenzó a cortarlo, al final le cortó la cabeza.

"Madre...", la arena cayo encima del demonio, la sangre y el cuerpo...ya estaban.

"¿Gaara, estas bien?", ella había notado la sangre.

"Si, es hora de irnos"

Saltaron las ramas de los árboles, Sakura le seguía el pasó pero aún no estaba convencida de que el estuviera bien.

"¿Puedes continuar?", Gaara no la miró, la sangre que el le había dado aún seguía, apenas se había anochecido.

"Claro"

'Sa-su-ke', ella sonrió.