"Gaara, despierta", amanecieron juntos, Gaara seguía cansado por anoche pero tenía que disimularlo.

"Despierta dormilón, iremos de compras", el abrió un ojo, en verdad quería seguir durmiendo.

"De acuerdo, ya voy"

"No tardes", salió de la habitación, se fue a dar una ducha, mientras tanto Gaara apenas estaba levantándose.

"Madre...", movió el meñique y una pequeña figura femenina apareció en el.

"Gaara..."

"Madre...estoy débil, mis heridas ya no sanan tan rápido y mis fuerzas se agotan", entonces la figura apuntó hacia la puerta.

"No madre...no haré eso, tú sabes que pasa cuando mordemos a los humanos", el necesitaba sangre y ella lo quería vivo.

"No quiero eso para Sakura...a menos que ella me lo pida", escuchó que la regadera se detuvo.

"Debo irme, discutiremos esto después", la figura solo asintió y se desvaneció en el aire.

'A menos que ella me lo pida', seguía pensando, se puso de pie, salió de la habitación, calentó algo de comida y se fue a bañar.

'Gaara...'

'¿Que sucede hermano?'

'Padre quiere saber como están las cosas por aya'

'Dile que todo va bien...'

'Gaara, no has bebido sangre'

'No es de tú incumbencia si bebo o no'

'Claro que sí, eres mi hermano'

'Me terminé la última bolsa'

'Entonces bebe de la chica'

'¡No! ¡Eso no pasará!'

'Tranquilo, solo es una sugerencia'

'Tú sabes perfectamente lo que le puede pasar'

'Gaara, al final será tú esposa y algún día tendrás que hacerlo'

'Lo se...pero solo lo haré cuando ella lo pida'

'Eres demasiado obediente, Gaara'

'Soy el futuro rey, uso la razón'

'Tú razón se acabará sino bebes algo, recuerda aquel día, Gaara...'

La voz de su hermano desapareció, Gaara solo dejó caer su cuerpo al fondo de la tina.

Minutos más tarde, salió, vestía de un pantalón negro, suéter gris y botas negras.

"Come algo Gaara", ella estaba vestida con unos mayones celeste, suéter blanco y sus botas negras.

"Gracias Sakura-chan", le dio un beso en la mejilla, ella sonrojó.

"¿Y que compraremos?", empezando a comer.

"Algunos útiles que se necesitan aquí en la casa, luego tengo que ir a pagar la renta"

"Pensé que la casa era tuya"

"No, solo estoy rentando, la compartía con Hinata pero ella se casó con Naruto quien ahora es Hokage"

"Que suerte para ella"

"Si eso pienso, aun que la extraño a veces"

"El cuarto donde estaba yo, ¿era de ella?"

"Si, aun que igual que tú le gustaba dormir conmigo", terminaron de comer y salieron. Primero pagaron la renta, luego fueron por las otras cosas.

"Ya debemos irnos, ya esta todo de la lista", Sakura volvió atrás y Gaara estaba sosteniendo todas las bolsas.

"¿Puedes con ellas?"

"Sakura..."

"Cierto, lo siento", subieron al auto, en el camino vieron a un cachorro y se detuvieron.

"Mira Gaara, un cachorro", Gaara volvió a el, solo tenía días de nacido, pero algo andaba mal. Ese cachorro no pudo llegar hasta ahí por si solo.

"Saku..."

"¡Bajen del auto!", dos asaltantes aparecieron, uno de lado de Gaara y de Sakura.

"¡Bajen del maldito auto!", ambos bajaron y los separaron.

"Vaya que linda chica tienes aquí, rojito", el tipo se acercaba al cuello de Sakura.

"Suéltala, imbécil"

"¿Qué pasa sino lo hago?", le metió una bofetada

"¡Gaara!"

"Es muy preciosa, apuesto que ni la has tocado aún"

"Idiota...", el sujeto empezó a lamerle el cuello a ella.

"¡Gaara...!", los ojos de Sakura estaban llenándose de lagrimas.

'No...no llores...no', ya no pensó, era el o ella, Gaara pateo al tipo que lo sujetaba, jaló al otro pero este le disparó en el hombro.

"¡Gaara!"

"¡Tsk!", escupió algo de sangre.

"Madre...perdóname", la arena comenzó a moverse, encerró a los dos tipos dentro, Gaara se mantuvo en pie.

"Perdóname...por hacerte devorar a sucios humanos", una lagrima salió de el, los sujetos estaban gritando.

"No volverán a ver la luz del día", dijo fríamente a ellos, la arena los estaba aplastando cada vez más, luego dos katanas les atravesaron.

"¡Ah!"

'Música para mis oídos', Sakura podía ver sangre derramándose por la arena, luego volvió a Gaara. Se veía cansado y fastidiado, aún sangraba por la herida del hombro, era un hecho, estaba muy débil.

"Gomen...", la arena los cubrió, las katanas desaparecieron, ellos fueron aplastados, después la arena volvió a su lugar.

"¿Estas bien, Sakura?"

"Si pero tú sigues..."

"Lo se, no te preocupes", intentaba caminar.

"¿No preocuparme? ¡Gaara estas débil!"

"No lo estoy...solo...", su visión se volvía borrosa.

"Sakura...", cayó al suelo.

"¡Gaara, despierta! ¡Gaara!", comenzó a llorar pero recordó lo que debía hacer. Después de unos minutos haciendo presión en la herida, llamó a Hinata quien llegó a minutos.

"¿Qué pasó?"

"Nos asaltaron", entonces miró a Naruto.

"Gaara-kun..."

"¿Lo conoces?", había algo mal algo que no le dijeron.

"Debemos llevarlo ya", lo subieron a la camilla.

"Naruto"

"Te explicaremos luego, primero Gaara"

'¿Te explicaremos?', estaba por llevarse una gran sorpresa.