Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Agarro con fuerza el ave contra mi pecho. E hiperventilo mientras que las palabras se repiten una y otra vez en mi cabeza. Dos tributos pueden salir de aquí. Puedo salvar a los dos. Dejo escapar el conejo gordo y salgo corriendo hacia la cueva. Cuando llego al arrollo me doy cuenta de que no he tenido ningún tipo de cuidado mientras que corría. Cualquier tributo podría seguirme y acabar con nosotros. Me maldigo mentalmente y no me dirijo directamente a nuestra cueva, aunque tengo ganas de llegar. Doy un rodeo intentando despistar a cualquiera que quiera rastrearme, escucho los sonidos del bosque por si hay algún sonido poco habitual. Pero todo parece normal.

Cuando estoy segura de que nadie me sigue y que no dejo pistas de nuestra localización, vuelvo a la cueva. Aparto el follaje que tenía colocado y me arrastro por el agujero.

—Ya estoy aquí…— Murmuro mientras que espero que mis ojos se acostumbren a la oscuridad.

— ¿Lo has oído?— Susurra Peeta, aún no puedo verle bien, pero me acerco al bulto que hay en la cueva.

— ¿el anuncio? Sí…— Sonrío levemente.— Volveremos los tres a casa…—Cojo su mano y se la aprieto suavemente— ¿Cómo está?— Mi vista baja hacia Delly, ahora que puedo verla mejor veo que tiene los ojos cerrados y que su respiración es rápida, errática.

— Creo que mal…La pierna no deja de sangrarle, está perdiendo mucha sangre y no sé si está dormida o inconsciente…— Miro su pierna y el improvisado vendaje que había hecho Peeta está completamente empapado de sangre, suspiro sin poder evitarlo.

— Se pondrá bien...— Intento sonar convencida, pero creo que ni yo misma estoy segura de ello— Con las hojas dejara de sangrar.

Peeta asiente y decido que no puedo perder más el tiempo; así que saco las hojas de los bolsillos y me pongo a prepararlas. Hay que retirar una especie de piel peluda que tienen para que sean efectivas. Cuando lo he hecho le quito el vendaje a Delly ante la atenta mirada de Peeta y procuro no apartar la vista de lo que veo. La herida abierta y la sangre fluyendo de ella hacen que mi estomago se revuelva hasta el punto que tengo que reprimir una nausea. Aprieto los dientes y coloco las hojas sobre la herida, ejerciendo un poco de presión para que penetren en la herida y la cubran por completo. Delly gimotea sin abrir los ojos pero apenas se mueve. Peeta me entrega otro trozo de su camisa y cubro las hojas, vendando la pierna de nuevo.

— Como sigas dándome trozos de tu camisa te quedaras sin ella…— Intento bromear, pero mis palabras suenan tan monótonas que no lo consigo.

— Lavaremos los que hemos usado para reutilizarlos— Se levanta decidido y coge el trozo de tela ensangrentado.

— ¿Dónde vas?— tiro de su camisa hacia mí.

— A lavarlo, mejor hacerlo antes de que la sangre se seque…¿no?

— Sí, pero dámelo, lo haré yo…

— No, puedo hacerlo yo…

— Peeta…es peligroso…

— Es tan peligroso para ti como para mí— Veo como se muerde el interior de la mejilla— Deja de tratarme como a un niño, o como a alguien que tienes que cuidar constantemente, se cuidarme solo, Katniss…

— No te trato como a un niño…— Estoy tan sorprendida por sus palabras que no me sale nada coherente.

— Si que lo haces.

— ¡Solo estoy protegiéndote!— Intento no gritar, pero sé que mi voz suena más alto de lo normal— Si no fuera por mí ya te habrían matado al menos dos veces.— Abre la boca para decir algo pero al final se calla apartando la mirada.— Peeta…solo quiero que vuelvas a casa…

— Ya lo sé…pero no tienes que cuidar constantemente de mí, puedo salir al río y lavar un trapo. Solo quedan dos profesionales.

— Pero hay otros tributos…el chico del 11 parece muy fuerte…

— El no está en el bosque, se fue en dirección contraria, hacia los campos de hierba alta… Y la chica pelirroja— Dice antes de que le responda— Creo que no atacará, ya la viste…roba a los profesionales, solo está sobreviviendo.

— Está bien, pero te quedarás cerca…— Sé que pone los ojos en blanco pero asiente— Mientras desplumaré la comida…

Ambos salimos de la cueva y permito que se acerque al arrollo y lave el vendaje, mientras que cojo la extraña ave y empiezo a prepararla. No puedo evitar pensar en lo diferente que sería hacer esto con Gale, en lo fácil que habría sido si él estuviera aquí a mi lado. Mantenerlos con vida habría sido prácticamente coser y cantar. Un escalofrío me recorre la espina dorsal al recordarle. Me doy cuenta de lo muchísimo que le echo de menos. Suspiro intentando no pensar en él, ya que si pienso en lo que puede opinar él de mi relación con Peeta, de todo lo que he hecho aquí dentro, mi corazón se encoge un poco.

Cuando acabo con las plumas Peeta está a mi lado mirándome. No sé cuánto tiempo lleva aquí, pero no puedo evitar reprenderme un poco por pensar en Gale teniéndole a él tan cerca. Aunque eso no quita que siga echando de menos a mi amigo.

— Katniss…No me gusta discutir contigo…— le miro mientras que con el cuchillo abro el pollo (por llamarlo de alguna manera) para limpiarlo por dentro.

—No hemos discutido— Murmuro— Solo tenemos opiniones diferentes sobre tu seguridad.— Le oigo suspirar.

— Si quieres verlo así…

– Es así Peeta— El vuelve a suspirar, resoplando.

— Yo lo veo como que tú siempre te pones en peligro por mí, por nosotros…— Mira hacia el interior de la cueva— Si a ti te duele que yo esté en peligro a mí me pasa igual. Es horrible…cada vez que te alejas…cada vez que vas a cazar o te antepones con el arco… yo…

— Peeta…— Susurro— Llevo media vida cazando, conozco los bosques, sus peligros y voy armada—Me muerdo el labio— Es muy diferente a tu situación.

— Lo sé…pero aun así también es difícil para mí. Además…no quiero sentirme como un inútil, quiero que me dejes hacer cosas.

— Está bien...— Asiento— Puedes empezar con terminar de limpiar el pollo para cocinarlo— Su cara de asco me hace reír suavemente.— Solo estoy bromeando, ya está limpio… Solo queda cocinarlo.

— No es seguro encender un fuego aquí— Murmura mirando hacia el bosque.

— Lo sé. Me…ehm…Nos internaremos en el bosque y lo cocinaremos allí. Creo que Delly se puede quedar sola un rato.

Peeta accede y después de despedazar el ave nos separamos de arrollo, andamos durante media hora, aunque los pesados pasos de Peeta me pongan nerviosa. Cuando me decido por un lugar encendemos un fuego pequeño para que no produzca mucho humo y solo permitimos que ardan unas pequeñas brasas. Después de colocar la carne sobre ellas esperamos en silencio. No sé muy bien que decir, en parte por la discusión y en parte porque mi mente está en otros bosques, en los de casa, y sigue pensando en los días de caza con Gale.

— ¿En qué estás pensando Katniss?— Su voz hace que me sobresalte un poco.

— En el bosque de casa y en Gale— En cuanto lo pronuncio me arrepiento.

— Piensas en tu amigo…— Noto los celos en su voz.

— Somos muy buenos amigos, nos ayudamos mutuamente es normal que lo haga, me atraparon estando con él— No quiero que esté celoso, no quiero que crea que Gale y yo tenemos algo más allá de una fuerte amistad.— Solo es mi amigo, Peeta.

—Lo sé…— Sonríe, pero sé que esa sonrisa no es sincera, aunque prefiero no decir nada y zanjar el tema.

— Creo que ya está hecho,— Recojo la carne sin esperar su opinión y apago a pisotones el fuego.— Vámonos…Quizás Delly esté despierta y tenga hambre.

— ¿Crees que sobrevivirá el tiempo que queda?— Susurra como si fuera un secreto.

— Sinceramente no lo sé, necesita un médico y medicinas de verdad…Quizás vuestro mentor podría enviarle algo.

— No nos ha enviado muchas cosas, lo sabes.

—Pues ya es hora de que lo haga— Y de repente me siento completamente furiosa con el mentor alcohólico de mi distrito.

— Quizás no tengamos muchos patrocinadores…— Pienso que eso es imposible ya que a la audiencia le gusta las emociones, y mi aparición le da emoción a los Juegos, una emoción que otros distritos no tienen.

— No creo que sea eso— Susurro. Quizás sea que Haymitch sepa que podemos salvar a Delly sin los caros regalos de los patrocinadores y así reservar el dinero para cuando sea necesario de verdad. Pero Haymitch es un borracho y quizás no piense igual que yo, eso me asusta.

— ¿Y entonces qué es?

— No lo sé…pero cuidaremos a Delly. Te prometo que os sacaré a los dos de aquí.— Me pego a él y le beso. Hace mucho que no notaba sus labios sobre los míos y eso hace que mi intención de dale un casto beso se quede en solo intenciones, porque enseguida el beso se vuelve apasionado. Por suerte Peeta es menos intrépido que yo y cuando nuestras respiraciones se aceleran separa su boca de la mía.

— Sabes que aquí no es seguro…— Asiento un poco atontada por el beso

— Regresemos.

...


Agradecimientos: muchas gracias por todos vuestros reviews! Gracias por seguir leyendo!

Adelanto:

¿Tienes hambre?— Le susurro apartando la botella de sus labios, en ese momento Peeta se acerca a nosotras.

Peeta…— Delly apenas lo puede pronunciar, pero eso no evita que se dibuje una sonrisa en sus labios, y yo me muero de celos.

Hola…— Peeta le coge la mano— Tienes que comer un poco ¿Vale?— La chica niega con la cabeza.

No tengo hambre, solo quiero dormir.— Su voz es pesada y débil.

No vas a dormir— Digo bruscamente, tanto que Peeta me mira con el ceño fruncido— Vas a comer un poco, ¿de acuerdo?

Nota de autor: espero poder actualizar el fin de semana que viene.

Besos de fuego!