– ¡Gaara, que bueno volver a verte! ¿Me extrañaste?
–Kabuto…
– ¿Eso es un si?
–Me largo de aquí.
Me puse de pie y al momento que quise salir…
–No Gaara… ¡no me dejes aquí solo!
–No es mi problema, además tengo que ver a Temari.
Hice que se soltara de mi pie pero al mismo momento Kabuto me tomo del brazo y lo lleve contra la pared.
– ¿Qué quieres?
– ¡Vaya te has vuelto muy fuerte, Gaara-kun!
– ¡Al diablo con eso! ¿Qué quieres?
–Yo nada, solo quiera darte un abrazo.
Lo solté, no le tome la palabra, solo continué hacia el pasillo.
–Kankuro, ven conmigo si quieres.
– ¡Gaara!
Error, grave error. Kankuro se me vino encima como si fuese un animal adorando su comida. Tuve que llevarlo de la mano para que no se sintiera asustado, y pensar que el es el mayor de nosotros tres.
–Kankuro, ¿Ya puedo soltarte? Estamos apunto de salir del edificio.
–Claro, lo siento.
–Ni lo digas, vamos, hay que buscar a Temari.
– ¿Por qué?
–Ya lo había dicho, se veía rara cuando entro con Sakura la otra clase.
– ¿Sigues con eso?
–Yo conozco a nuestra hermana, algo anda mal y quiero saberlo.
– ¿Es por Temari o Sakura?
– ¿Ahora de que estas hablando?
–De Sakura, ¿no será que estas buscando una excusa para verla?
– ¿De que demonios hablas?
–Vamos Gaara, te vi cuando la tenias en la mira. ¿O me lo vas negar?
–Solo estaba viendo la calavera que tenia en la diadema.
–Pero que ojos tienes, cada pequeño detalle de ella lo puedes notar. ¿Me pregunto por que?
– ¿A dónde quieres llegar con esto?
Estaba fastidiado, primero Sai y Kiba, luego Kabuto ¿y ahora esto? Claro que también es por Sakura pero no puedo dejar que el sepa que me gusta ella. Se estará burlando de mí y no dejara de molestarme todos los días por ello.
–Solo estoy diciendo que la chica de cabellos rosados te llamo mucho atención. Solo es hermanito, no es nada. ¿O tienes otra razón posible?
–No, solo me llamo la atención, en este momento no estoy interesado en nadie y mucho menos en esa chica, así que camina. Aun necesitamos saber que paso con Temari, no me gusta verla así.
– ¿Así de rara?
–Triste mas bien dicho, pero igual no me gusta, andando.
Creo que debo ser mas cauteloso cuando mire a Sakura, no estaba ni siquiera disimulando y eso me lo comprobó mi hermano, si el pudo ver que la veía, saber quien mas me habría visto. Estábamos buscando por todas partes hasta que un color pastel llego a mis ojos y los atrapo, en toda la universidad no hay nadie mas que tenga ese color de cabello, era ella, esa chica que vi, esa tal Sakura Haruno.
–Debemos separarnos, así no la encontraremos. Tú toma ese camino, yo tomare este, llama por si la encuentras.
–Bien, tu igual llama si la vez.
Me di la vuelta y ella ya no estaba.
– ¿A dónde te fuiste Sakura?
De pronto escuche una voz.
– ¡Gaara-kun! ¡Gaara!
– ¿Lee, que ocurre?
–Creo que debas ver esto.
Sin decir agua va, me jala del brazo, no se como pude mantener el ritmo pero continué corriendo, algo me decía que no me iba a gustar lo que vería.
– ¡Chicos ya lo traje!
– ¡Idiota, te dijimos que no lo trajeras!
– ¿Qué pasa aquí, por que tanto alboroto?
–Gaara…
– ¿Temari?
Lo que vi no me gusto, sentí que todo mi mundo se derrumbaba, Temari estaba en el piso, en su brazo una mordida de… ¿serpiente? ¡Mierda!
–Gaara…todo esta borroso.
– ¿Por qué diablos no se la han llevado?
–Lee es muy débil y nosotras no podemos.
Genial, tienen un hombre aquí y es más débil que cualquier cosa, la tome entre mis brazos, sus ojos se volvían borrosos, era yo o ella ya estaba en sus límites.
– ¿A dónde vas?
–A la enfermería, encuentren a esa serpiente…y tráiganmela.
Mi mente perversa estaba funcionando al cien, quería cortar esa serpiente, quemarla, hacerla sufrir para que nunca mas lo hiciera, cuando atacan a las personas quienes amo, me siento de la patada, solo quiero vengarme…no. No es tiempo para pensar en esas cosas, recuerdo el pasado y no quiero volver a eso…no quiero ser el mismo ya tuve suficiente de ver sangre y muerte en toda mi vida.
– ¿Joven que pasa?
–Mi hermana ha sido mordida por una serpiente, esta más que débil.
–De acuerdo, déjela en la camilla.
La puse donde me indicaron, se veía pálida, sus manos estaban frías.
–Gaara…no le hagas nada.
–No prometo nada, Temari.
Volví a las enfermeras, estaban tomando varios frascos de medicina y agua, salí de ahí y sentí que necesitaba calmarme, cuando llegue afuera el aire estaba tranquilo, no había mucho sol, odiaba el sol, aun estaba furioso, camine sin mirar a donde iba hasta que llegue al jardín de la universidad, caí sentado, no se pero me sentí cansado, talvez estaba cansado de cargar con el pasado, caí dormido.
Ino narra
Estaba caminando con Sakura, ahí fue donde ella dejo el gusto por Sasuke, estaba tan harta de ser ignorada y al final no obtenía nada, aquí ella se libero de el y sus malicias, todo lo que ella sentía…desvaneció ese mismo día, y cambio mucho. Para bien o para mal, ella ya no es la misma chica que andaba tras el Emo del salón.
– ¿Sakura por que venimos aquí?
–Quería estudiar las flores.
Si claro, ella siempre tenia una excusa para todo, incluso para esto, no me sorprende que diga eso, aprovechándose de su inteligencia. Lo que no me gusta de ella es que es tan terca.
–Ino, ¿Qué te parece esta?
–Sakura, tu sabes que no me importan sino me las regala Sai.
¿Ella que pensaba, que me iba a engañar como a todos? ¡Soy su mejor amiga, rayos!
Estaba tan aburrida que quería irme de ahí, pero algo me llamo la atención, alguien estaba durmiendo debajo del árbol de Sakura. Me acerque un poco mas para ver quien era, al verlo me asombre, era Gaara, ¿pero que hace aquí?
–Sakura, ¿Por qué no también estudias tu árbol?
– ¿Cuál árbol? Ninguno es mío.
–Hablo del árbol de Sakura, tonta.
– ¡No me digas tonta!
–Vale, pero anda a verlo.
–Bien.
–Ahora regreso, necesito algo de agua.
– ¡No vayas a tardar Ino!
Me quede escondida tras un pino, se estaba acercando a el y se detuvo.
– ¿Gaara?
Bingo, lo encontró como yo lo hice. Intento despertarlo pero no lo consiguió, volvió a los lados esperando ver a alguien que la ayudara con el, nadie, tomo asiento junto a el, lo estaba viendo por un minuto, sus ojos se veían distintos ahora, lo acerco a ella y dejo la cabeza de Gaara en sus piernas, ¿pero que esta haciendo? Le esta… ¿acariciando el cabello? Una sonrisa se le dibujo en el rostro de Sakura, era mi imaginación o ¿en verdad estaba sonriendo? Parecía feliz, algo raro le estaba pasando a ella, lo supe. La primera vez que la vi sonriendo de esa manera.
–Entonces…es el.
Me pareció grosero si entrara e interrumpiera la escena, me retire.
"La llegada de estos hermanos Sabaku, esta cambiando todo, empezando por ella."
Di una ultima mirada, ya no podía verlos, pero tampoco iba a permanecer ahí esperando a que ella se diera cuenta que la estaba viendo mientras le acariciaba el cabello a Gaara. Si el era el tipo indicado para ella, si ella estuviera feliz, yo lo seria, siempre quise la felicidad para Sakura, siempre lo quise, creo que al fin podrá experimentar algo de química y tener una historia.
Sakura narra
La tonta de Ino se había ido por agua, si claro, se fue para dejarme aquí, estaba tan aburrida que solo estábamos unos minutos y ya estaba preguntando por que venimos. Volví a mi árbol, el árbol que tenía mi nombre, lo vi y por un minuto creí haber visto algo mas, me lleve las manos a los ojos, lo mire nuevamente, ahí estaba, una persona durmiendo debajo de mi árbol.
"¿Pero quien se duerme debajo de un árbol?", pensé que eran por las clases.
– ¿Gaara?
Quede sorprendida por que el parecía un chico serio y distante de todos, y aquí esta, durmiendo bajo un árbol de Sakura, pude notar su perforación que tenia en los labios, tenia... ¿maquillaje? Delineador liquido color negro. Y un tatuaje en la frente hacia un lado en rojo. Me senté junto a el, pude ver su piel, con la luz que había, se veía blanco. Mire su ropa, una playera café oscuro, debajo era una camisa de red, sobre salía por sus brazos y un poco por su cuello, un collar con una cruz de plata. Pantalón entubado color negro, con algunas cadenas y un cinturón de piel negro con algunas calaveras de pirata en el. ¿Un gótico? Parecía.
"Su cabello…es hermoso", el color era mas fuerte que el de las rosas.
Lo acerque a mi, puse su cabeza en mis piernas, comencé a acariciarle el cabello, era hombre y lo tenia muy sedoso, su olor, era delicioso. Una brisa de aire entro al jardín, las flores de Sakura estaban cayendo a nuestro alrededor, era hermoso.
–Sakura…
"¿Qué, dijo mi nombre?", vi como se acomodaba y quedamos cara a cara.
–Tus flores están cayendo, Sakura.
Abrió los ojos lentamente, sus ojos color turquesa, eran tan bellos, como dos joyas.
– ¿Qué haces aquí?
–Yo debería estar preguntándote eso.
–Vine para relajarme ¿y tu a que viniste?
–A estudiar las flores…
–Eres muy inteligente, Sakura-chan.
Me quede viéndolo por un momento, no le molesto que estuviera ahí.
–Estabas acariciándome el cabello, ¿cierto?
–Disculpa, ¿te molesta?
–No…
– ¿Quieres que lo siga haciendo?
–La verdad si.
Eso hice, no entendía era por que quería que le siguiera acariciando su cabello. Sus ojos turquesa penetraron los míos y vi tristeza, sufrimiento y también rabia.
"¿Quién eres Gaara Sabaku?, hay mas, mas que no sabré.
– ¿En que piensas?
–En nada…
–Sakura, no eres buena mintiendo.
Mentir…si era una absurda idea para escapar de su pregunta, esos ojos me estaban obligando a decirle la verdad.
–Me gustan tus ojos.
"¿Qué, le gustan mis ojos?", cada vez mas me estaba presionando, ¿Por qué lo hace?
– ¿Sakura…?
– ¿Qué pasa?
–Eso me pregunto, ¿Qué pasa?
–Nada…
–Sakura, dime.
Tome aire suficiente, aun tenia nervios. ¿Nervios? ¿Por qué?
"Nervios…vaya", genial.
–Por alguna razón puedo ver tristeza, sufrimiento y rabia en tus ojos.
Gaara se me quedo viendo por unos minutos, no se que podría estar pensando.
–De seguro me estas creyendo loca en este momento, ¿cierto? Haha
Hubo un pequeño silencio, era algo incomodo.
–Para nada…eres todo lo contrario, eres muy interesante, Sakura-chan.
"¿Interesante? ¿Yo?", no lo creo.
–Si claro… ¿bromeas verdad?
– ¿Crees que estoy bromeando?
–No…
–Ahí tienes tu respuesta.
Se puso de pie y miro hacia la universidad.
– ¿Qué pasa?
–Debo irme, tengo que ver a Temari.
Volvió a mí, sus ojos volvieron a la tristeza, me extendió su mano.
–Creo que debes venir conmigo.
– ¿Por qué?
–Necesitara de sus amigas en ese momento en que despierte.
– ¿De que hablas?
–Fue mordida por una serpiente.
Me quede ahí sin decir nada, ¿en serio, como? Pobre Temari, volví a mirarlo.
– ¿Vendrás conmigo?
Extendí mi mano, toque la suya y en ese momento…lo olvide todo.
