Kankuro narra
Como siempre con hambre, eso no se me quita y para acabarla, Chouji se estaba terminando mi cena, ¡MI CENA! Vaya que compañero de habitación tengo. El único que parecía decente era Shikamaru, pero note algo extraño en el. Cuando estábamos en la enfermería por Temari, estaba muy rojo, el y mi hermana no dejaban de hablar, ¿Qué se trae con ella? Más le vale que la trate bien.
–Kankuro dice Temari que le digas a Gaara que no olvide decirle buenas noches a su madre.
–Claro, ahora le mandare un mensaje…
Espera, ¿que? ¿Temari?
–Oye un momento, ¿Qué haces tu con el numero de mi hermana?
–Se lo pedí, ¿esta mal?
–No, solo era curiosidad.
¿Se lo pidió y ella con gusto se lo dio? ¿Qué clase de broma era esta? La última vez que Temari le dio su número a un tipo, el terminó haciéndola llorar por una semana. En cuanto lleguemos a la habitación y se duerma, le quitare el celular.
– ¿Oigan ese no Sasuke?
–Si Chouji, ahora apurate.
–Pero creo que esta lastimándose…
– ¿Y que? Eso no te importa y menos a nosotros.
– ¡Vale! ¡Pero quiero otra bolsa de papitas!
–Saben chicos, olvide algo nos vemos en la habitación.
–Claro, no tardes Kankuro, Kabuto te violara si te encuentra por los pasillos después de las 9:00 p.m.
–Lo tendré en mente.
Genial, lo que me faltaba, Shikamaru recordándome a ese infeliz, a ese bastardo.
–Cortándote las venas no servirá de mucho para esta universidad, ¿lo sabes?
– ¿Qué haces aquí Kankuro?
–Eso te pregunto yo, ¿Qué haces tú aquí?
–No es de tu incumbencia.
–Vamos Sasuke, ven acá.
– ¡Oye no me jales!
–Se que eres Emo pero no tienes por que cometer suicidio dentro del cuarto de limpieza.
– ¡Al diablo, déjame en paz Kankuro!
–Eso no pasara hasta que estés muerto y yo viendo como entierran tu ataúd.
– ¿Qué quieres?
–Que no te estés cortando, basta de eso Sasuke, una cosa que te cortes para aliviar tu dolor y otra que quieras asesinarte.
– ¿Cuál es la diferencia?
–Que depende de tu vida, idiota. ¿Quién crees que eres para darle fin a tu vida?
–Cállate…no tienes nada que ver con esto.
–Talvez yo no pero fui criado por una mujer y un hombre que me enseñaron a valorar mi vida, me dieron una hermana y un hermano, no tengo a nadie mas, pero los tengo a ellos, vivo por ellos y por mi mismo. ¿Tu por quien vives?
Se quedo callado, mudo diría yo. Era como si todo lo que dije le entrara al cerebro y aun lo esta procesando.
–Yo vivo por mi mismo, Kankuro.
– ¿Entonces por que haces tus estupideces?
–Ya te dije que…
–Mira Sasuke, no se por lo que estés pasando ahora pero morir no es la respuesta.
Lo observe, la expresión de su cara cambió, se veía mas tranquilo, eso era bueno, lo tome del brazo y lo jale.
– ¿Oye por que me jalas?
–Voy a llevarte a tu habitación, no dejare que cambies de parecer y te mates.
Comenzamos a caminar por los pasillos del edificio, luego sentí como el me tomo del mano, estaba nervioso, tenso mejor dicho.
"Entonces es eso…", era por alguien.
–Habitación #108, ¿verdad?
–Si…
–Bien, ahora solo relaja tu cuerpo, puedo sentir que estas tenso.
–Si…
Prácticamente estaba tratando con un niño, un niño de 19 años. Llegamos a su habitación, la luz estaba apagada, pero escuche sonidos de una portátil.
–Llegamos
–Gracias…Kankuro.
–Ahora escúchame bien tonto, no vuelvas a querer matarte dentro del cuarto de limpieza, que sea por lo menos en otro lugar que no este dentro de la universidad.
Claro que me importaba si se mataba o no, pero con ese chico uno no debía hablar gentilmente por que luego no entiende. Me asegure que entrara, vi la hora en mi celular, aun era temprano 7:15 p.m. Fui a mi habitación.
–Solo a perder tiempo fui de seguro.
Entre y me encontré con un Chouji durmiendo en el piso lleno de frituras y a Shikamaru con un libro en la cara acostado en su cama.
–Lo único bueno es que sabe leer.
Luego me acorde…
"Su celular", tenia que verlo ahora que estaba durmiendo.
Estaba en su cama un poco lejos, lo tome y comencé a buscar en llamadas, gracias a dios que no tenía contraseña.
–Joder…
Un montón de llamadas de mi hermana, luego busque en imágenes, no entiendo por que pero lo hice, unas cuantas fotos de Temari, el mismo con Chouji y los chicos pero luego había otras fotos de otras chicas, me dio tanta curiosidad y fui a los mensajes, lo que vi, no lo iba a perdonar.
–Idiota…
Mensajes de Temari y de otras chicas, mensajes cursis, todos ellos.
"¿Qué mierda?", este Imbecil no iba a jugar así con mi hermana.
–Con mi hermana nadie juega…bastardo.
Tome su libro y se lo avente en el estomago tan fuerte como pude.
– ¡Idiota, despierta!
– ¿Qué pasa?
– ¡¿Qué pasa, que pasa?! ¿Qué rayos te ocurre?
– ¿Qué tienes, por que estas así?
– ¡Dime por que tienes tantos mensajes de mi hermana y otras chicas! ¿Por qué todos son cursis y promesas de amor?
– ¿Qué, estabas viendo mi celular?
–Si, y quiero que me digas por que ilusionas a las chicas.
– ¿Ilusionarlas?
–Si, ¿Por qué lo haces?
–Mira, las chicas creen que pueden conseguir todo fácilmente, tengo fama por que las trato bien, todas son lindas y si, se que hacer lo que hago es problemático pero no puedo negarles ese cariño que me dan, ¡todas son lindas Kankuro!
¿Era hipócrita o que? Me estaba diciendo todo lo que cualquier chico popular diría, dios este era un idiota si creía salirse con la suya.
–Escúchame bien Shikamaru, si van a estar de cursi con alguien hazlo, pero una persona a la vez y que seas sincero. ¿Crees que lo que haces esta bien? ¡Las estas lastimando!
– ¿Lo dices por tu hermana?
– ¡Ni la menciones, como lo has dicho, es mi hermana! ¡No dejare que otro tipo venga y la haga llorar, no lo voy a permitir Shikamaru! ¡Amo a mi hermana!
Se quedo mudo un momento, pensé que ya estaba exagerando con mis gritos y así era, necesitaba calmarme, quería darle en la torre pero no…Temari en verdad se veía feliz en ese momento, no puedo y no debo hacerle nada…lo vi por un minuto, el supo que tenia ganas de romperle toda la cara, me di media vuelta y entre al baño.
FUSH!
Encendí la regadera, agua fría era lo que caía sobre mi espalda y cabeza.
–Un poco mas…y pierdo el control de nuevo...
Soy de esos que necesita un psicólogo y pastillas por toda su vida, me enojo fácilmente por que las personas me importan, a veces me importan demasiado que no veo la diferencia en alguien que conozco y un extraño. No importa nada en ese momento mas que la persona, esta vez pensé en Temari…ella era feliz, antes que el llegara, se esta recuperando de nuestra vida en Suna…solo quiero que este bien.
Toc, Toc
–Kankuro… ¿podemos hablar?
–Estaré aquí un rato, mejor duérmete.
–De acuerdo, como quieras.
Frió o no, en ese momento quería estar solo, pensar en todas las cosas que había hecho en el pasado y los que hago ahora…sigo de idiota ayudando a la gente, intentando abrirles los ojos y no puedo detenerme.
– ¡Tsk!
30 minutos después, salí del baño, me seque un poco el cabello y más o menos me seque el cuerpo, quería dormir fresco, ya eran las 9:35 p.m. No quería que nadie me hablara en ese momento, solo quería dormir, dormir y dormir.
Toc, Toc
–Voy
Me acerque, creo que ya sabia quien era pero tenia que abrir de todos modos.
– ¿Kankuro, no te has dormido?
–Es temprano idiota.
–Kankuro-kun, ¡no seas así conmigo!
–Vete al infierno no tengo humor ahora.
–Pero Kankuro-kun, pensé que podía pasar un rato para estar contigo.
–Kabuto, largo. Después de lo que quisiste hacerle a mi hermano cuando estábamos en Suna, ¿tú en verdad crees que te dejaría pasar?
– ¡Ya te dije que pensé que eras tu!
– ¡Maldito mentiroso, ni siquiera estabas ebrio! Además, Gaara era más pequeño que yo en esos tiempos, no seas absurdo.
– ¡Kankuro yo solo…!
–Olvídalo ahora largate, me das escalofríos.
Le cerré la puerta en su cara y fui directo a mi cama, tome mi celular y le mande un mensaje a mi hermano avisando sobre lo que Temari dijo y el pequeño incidente que paso con Shikamaru y Kabuto. Realmente estaba molesto, ¡primero el Uchiha, luego Shikamaru y para cerrar con broche de oro, Kabuto! Mi vida era una basura.
–Algún día le daré la paliza que se merece, maldito Kabuto.
Ya no quise pensar mas en ello, me eché la sabana encima, me acomode lo mejor que pude, y me estuve quieto, escuchando mi corazón palpitar.
–Debo dejar de ayudar a la gente…
Gaara narra
Fui a cenar en la cafetería, algunos estaban ahí, me quedaron viendo en el momento que entre, era molesto tener tantas miradas encima, ahora entiendo que debe sentir Sasuke con sus admiradoras. Estaba tomando mi café tranquilamente hasta que apareció ella.
– ¡Hola guapo!
– ¿Mm?
Era una pelirroja con lentes, ropa algo apretada y muy llamativa, sin mencionar la cantidad de maquillaje que se puso, base, delineador, sombra, mascara para pestañas, brillo labial color rojo intenso, su tez era casi como la de mi hermana pero algo mas oscura, supuse que salía a darse una ducha de sol. Si, una ducha de sol.
– ¿Qué haces?
Me pregunto que hacia, luego mire me café y luego a ella.
–Tomando café.
– ¡Vaya eres interesante!
Esta chica comenzaba a ponerse mas molesta, se me acercaba cada vez más.
– ¿Cómo te llamas?
–Gaara
– ¿Solo Gaara?
–No necesitas saber mi apellido.
–De acuerdo, eres un chico misterioso.
– ¡Karin!
Escuche una voz masculina, apareció un chico de cabello blanco, ojos color morado y colmillos, Suigetsu, el hermano menor de Kisame.
– ¿Ahora que?
No se que son pero ambos están empezando a fastidiarme, ella no dejaba de gritar y ser dramática cuando el solo quería que fuera a comprar su bebida favorita ya que se lo debía o eso era lo que escuche, me puse de pie y se dio cuenta.
– ¡No te vayas quédate!
–Lo siento debo irme, no tengo nada mas que hacer aquí.
– ¡Voy contigo!
– ¡Karin, mi bebida!
– ¡Cierra la boca!
– ¿Para que? Estas ocupada con el.
Comencé a caminar un poco y se puso enfrente de mí.
– ¿Por favor? ¡Yo no ando con el!
–Karin, ¿cierto?
–Así es cariño.
–Bueno, Karin, me voy por que ustedes dos están llamando mucho la atención y la verdad me estoy molestando. Nos vemos.
Otra vez se me puso enfrente, la hice un lado, ignore cada vez que me llamaba, me había encontrado con la chica resbalosa de la universidad. Que mal, en serio. Luego de caminar hacia fuera la vi, estaba sentada con su amiga en la banqueta cerca de ahí. Ambas volvieron a mí, Ino estaba sonriendo mientras decía algo y Sakura se puso algo roja, sentí que igual yo me había puesto rojo. Mejor mire otro lado, aun tenia mi café así que bebí un sorbo, las vi de reojo y me fui.
–Que vergonzoso, nuevamente dejando que ella me vea viéndola.
Estaba muy linda, tenía una minifalda color negro que parecía jumper, una blusa roja, converts negros, una pulsera negra con algunos colgantes, sus aretes de temprano, un collar de pentagrama, su cabello estaba recogido en una cola de caballo "mal hecha" y como siempre, nada de maquillaje. Se veía tan hermosa, era natural, eso me gustaba, tanta belleza solo podía tener un nombre igual de bello.
–Sakura…Haruno.
