Narrador

El intendente se fue dejándolos solos, Gaara seguía acariciándole el cabello a Sakura.

"Te cuidare Sakura…lo prometo", se quedo dormido.

Después de las clases, Ino y Hinata llegaron a su habitación, encontrándose con Gaara y Sakura durmiendo.

– ¿Debemos despertarlos?

–No, es mejor que estén así.

Ellas intercambiaron miradas.

– ¡Ah!

Gritaron, haciendo que Gaara y Sakura despertaran.

– ¿Qué rayos fue eso?

Sakura apenas estaba despertando pero ya estaba de mal humor.

– ¿Por qué gritan?

–Bueno, se veían muy lindos juntos.

–Lastima que tuvimos que despertarlos.

Ambas comenzaron a reírse, mientras Gaara y Sakura estaban algo molestos.

–Bueno, ya han llegado tus amigas, debo irme.

Antes de levantarse, le dio un beso en los labios a Sakura luego se fue.

– ¿No perdimos de algo?

– ¿Sakura-chan?

–Ni yo se…como explicarlo.

Ella estaba roja como un tomate, algo paso y ellas querían saber.

–Anda Sakura, ¡dinos!

– ¡No pasó nada!

Las chicas no estaban convencidas.

–O era algo malo y algo genial…

–Vamos Sakura, somos tus amigas.

–Bueno…

Ellas se le acercaron.

– ¡No puedo!

– ¡Sakura-chan!

– ¡Vamos frentezota, dilo!

–Gaara y yo nos besamos…

– ¿En serio?

– ¡Lo sabia!

Sakura estaba muy roja, no sabia como explicarles a sus amigas lo que sintió.

Después de un rato de hablar, la pelirrosa se puso al tanto con su tarea.

BUZZ, BUZZ

– ¡Tu celular Sakura-chan!

– ¿Quién es?

–Es de… ¡Gaara!

– ¿Gaara? Pásamelo

Le dieron el celular, ella vio en la pantalla: Nuevo Mensaje de Gaara

– ¿Qué dice?

–Espera, aun no lo veo.

Esperaron unos minutos, Ino era quien estaba más preocupada y ansiosa.

– ¿Y bien?

–Dice que la cita será a las 8:00 p.m. Kabuto ya no esta así todos podemos salir a cualquier hora.

– ¡Genial!

–Creo que yo me quedare aquí…

– ¿Por qué dices eso Hina-chan?

–Bueno…seguro Ino se con Sai y tu con Gaara y yo…

–Tu vendrás conmigo, Sai me dijo que Kiba vendrá con nosotros y nos queremos deshacer de el, ¿nos haces el favor?

–Pero Ino…

–Se que no eres buena hablando con los chicos Hinata, pero si puedes abrirle los ojos a quien sea.

Sakura le guiñó el ojo.

–Gracias…Sakura-chan.

– ¿Entonces vendrás?

–Claro…para eso están las amigas, ¿no?

–Apoyarse unas a las otras.

Comenzaron a reírse, ahora sin Kabuto los chicos y ellas podían salir a la hora que quisieran.

–Chicas…

– ¿Qué pasa Hinata?

– ¿Qué nos pondremos?

Sakura e Ino se miraron, a pesar de tanta ropa, no sabrían que ponerse.

Mientras las chicas hablaban sobre sus vestimentas, en otra habitación del edificio de los hombres todo era calmado y quieto.

–Lo que no entiendo es, ¿por que vendrás con migo?

–No tengo nada mejor que hacer, además no creo que a Ino le moleste que este con ustedes.

–Claro que se molestara, ni siquiera me ha respondido el mensaje que le mande hace mas de 3 horas.

–No tendrá saldo, bobo.

– ¡No comiences Kiba!

– ¡No estoy haciendo nada!

– ¿Por qué no mejor se callan? Me fastidian con su ruido.

–Entonces, ¿Por qué no sales?

Gaara dejo de leer para mirar a Sai y Kiba, sus ojos turquesa se volvieron profundos y oscuros, era el mismo don que tenían sus hermanos, Temari y Kankuro.

–O podríamos callarnos…

–Si…es una buena opción, ¿cierto Gaara-kun?

–Mm.

Continuo leyendo su libro, pero su mente estaba por otro lado, pensando en cierta pelirrosa con la cual tendría una cita esa misma noche.

–Me iré a bañar, no toques mi celular Kiba.

– ¿Por qué me lo dices solo a mi?

–Por que Gaara esta ocupado, ¿no lo vez?

Sai entra al baño dejando solos a Kiba y Gaara.

–Esto es incomodo…

– ¿En serio? No pude notarlo.

Si, Gaara tenía un sentido del humor…diferente al de los demás.

– ¿Qué lees?

–Un libro…

–Eso ya lo se, ¿pero de que trata?

–Un niño que va solo al cementerio y encuentra a su difunta madre viva.

–De acuerdo… ¿Cómo van las cosas con Sakura?

– ¿Por qué preguntas si tendré que responderte con algo parecido sabiendo que tu no te atreves a decirle lo que sientes a tu enamorada?

– ¿Qué?

–Olvídalo, tu cerebro es muy pequeño como para procesar esa pregunta.

–Me estas diciendo burro….

–Realmente pensaba en torpe, pero eso también es bueno.

– ¡Ah!

Kiba se lanzo a Gaara, parecía un niño.

–Kiba, intento leer.

– ¡Ayúdame con Hinata-chan!

–Dale un regalo y se lo explicas en papel.

–Pero quiero decirle de frente…

–Entonces cuando este distraída dale un beso y prepárate por si viene una bofetada.

–No eres amable conmigo Gaara…

–Si no lo soy con mis hermanos, ¿Qué te hace pensar que lo haré contigo?

– ¡Gaara-kun…!

–Primero suéltame y te digo.

– ¡Vale!

Kiba confiado se bajo de el y espero…espero y espero.

– ¿Gaara?

– ¿Qué sucede?

–Ibas a decirme…

– ¿Decirte que?

– ¡Gaara!

– ¡Bien, bien! Escucha, por lo que he visto, Hinata es una chica tranquila, muy sensible y tímida, tú debes acercarte a ella y darle a entender que la vez como mujer, no como amiga.

– ¿Y luego?

– ¿Qué no escuchaste? Debes darle a entender que la vez como una chica, una chica linda y hermosa la cual te gusta, así se ira acostumbrando a ti.

–Pero… ¿y sino le gusto?

–Kiba dios santo…tienes personalidad, un buen sentido del humor y eres…muy sentimental, eres perfecto para ella, ella lo sabrá.

– ¿Lo crees?

–Estoy seguro, ella se preocupa por todos, también lo hace por si misma, puedo saber que ella siente que a nadie quiere estar con ella cuando en realidad aquí estas tu quien puede hacerla feliz.

–No sabía…

–Hinata es una dulce chica, necesita que alguien la proteja, que vea por ella cuando necesite una mano, ella es la mejor opción para ti Kiba. O más bien dicho, la única opción que tienes…es ella

–Increíble...

–Puede que Sai u otro chico te de consejos para acercarte a las chicas, pero no todas son iguales, yo te estoy dando consejos para acercarte a Hinata, que te quede claro eso.

–Si me queda muy claro…pero mi falta de confianza me acaba…

–Hinata tiene confianza en ella misma, ¿Por qué tu no?

–Mi apariencia, ella es un ángel a comparación conmigo.

–Deja de balbucear, tu misma apariencia es lo que te destaca, es lo que te hace diferente a los demás Kiba. Ella es única, tú lo eres, Sai lo es, yo lo soy. Cada uno de nosotros nos identificamos por alguna tribu, apariencia, personalidad, orientación y ser. No temas reflejar lo que eres, a pesar de ser un tonto, tienes carisma, algo que buscan las chicas…algo que ella busca.

–Tienes razón…

–Claro que la tengo, eres todo un torpe.

–Dejando eso a un lado…tengo que recuperar todo ese tiempo que yo tenia miedo.

–Así se habla, Kiba.

– ¿Por qué Gaara, por que tenemos miedo?

–A ser rechazados por la sociedad, la cual apesta igual que tu pero así es.

–Te gusta insultarme.

–En efecto mi amigo colmilludo, pero no dejes que eso te desanime, todo lo contrario, debes fortalecerte.

Kiba estaba pensando en todo lo que le decía Gaara, era como su padre o un hermano mayor intentando animarlo después de un mal partido de fútbol o videojuego. Lo que lo llevo a pensar en una sola pregunta.

"¿Quién eres Gaara?", Kiba no había conocido a un chico así en toda su miserable vida, sentía que Gaara realmente lo entendía, curioso, por que así era.

–Ella puede irse sin que lo sepas…pero el miedo no.

"Tengo que deshacerme de el…del miedo", Kiba empezaba a entender.

–Gaara…

– ¿Qué pasa?

–Cuando hablas así me das miedo, pareces un filósofo.

– ¡Con una mierda! ¿Qué no escuchaste nada de lo que te dije, descerebrado?

Gaara comenzó a golpear a Kiba con su libro.

– ¡Basta!

– ¡Eres un grandísimo idiota!

–Pero uno idiota que esta enamorado…

Dejo de golpearlo.

– ¡Me esforzare por ella!

Gaara solo sonrió, aun que Kiba parecía algo inmaduro, entendía como debería tratar a otra persona, en especial a una chica.

–Gaara…

– ¿Qué?

–Arigato…

Cuando le agradecen de algo y sonríen, el suele no mirarlos, pero esta vez Gaara no pudo quitarle los ojos de encima a Kiba, su sonrisa era de pura felicidad, el era valiente, no como los otros idiotas que ya conocía.

"Kiba…tan frágil y fuerte a la vez…como ella", reconocía que Kiba era un buen sujeto para aliarse y formar una buena amistad, a pesar de ser algo torpe.

"¿Por qué es fácil para ellos sonreír sin temor?", miedo es lo que el tenia.

Mostrar una sonrisa ante el publico le aterraba, la sola idea de estar feliz le parecía peligroso…antes todo lo que el tenia era destruido por personas crueles, pero entendió con Kiba que…no debes dejar de luchar, no debes dejar de esforzarte por lo que mas quieres…que en este caso para el…era ella.