Puso su celular en el bolsillo del pantalón, salio al edificio de las mujeres, de pronto vio a los chicos ahí con ellas.
– ¡He Gaara!
Kiba estaba saltando de un lado a otro, era un chico muy extrovertido, a cambio Sai, era mas relajado que el.
– ¿Qué hay?
Entonces vio que detrás de las chicas, estaba Sakura, su cabello estaba en dos colas de caballo, una minifalda negra, mayones de red, zapatillas con tacón mediano, blusa negra con un lindo escote que mostraba algo mas del busto, aretes de cruz, delineador negro, uñas verde oscuro, un pequeño dibujo en forma de mariposa hecho cerca del ojo izquierda con delineador liquido.
–Nosotros debemos irnos, nos vemos mas tarde Gaara.
–Claro.
Las otras chicas no lucían mal, Ino con un vestido corto, color rosa, pulseras color plata, zapatillas blancas de plataforma, delineador liquido, cabello suelto, arracadas, mascara para pestañas, labios rosa, uñas negras. Hinata con una falda blanca sobre las rodillas, blusa roja, zapatillas rojas tacón alto, mascara para pestañas, delineador líquido, uñas rojas, y su cabello en una alta cola de caballo.
– ¿Nos vamos también?
–Si…
Después de un rato caminando, se dieron cuenta que no solo eran ellos los que estaban ahí, había más parejas, mas personas disfrutando de estar afuera sin que les dijeran nada.
–Al parecer todos están alegres.
–En efecto.
Continuaron su camino al jardín de la universidad, suerte no había nadie ahí, habían luces para las flores pero nadie mas que ellos dos estaban ahí. Sin darse cuenta, se sentaron bajo el árbol de Sakura.
– ¿Cómo te sientes?
–Mejor gracias…
–Kabuto no volverá, el sabe lo que puede suceder.
– ¿De que hablas Gaara?
–Conozco a Kabuto desde pequeño.
– ¿En serio?
–Si…era novio de mi hermano mayor y mi niñero.
– ¿Tu hermano es…?
–Si…eso a mi no me molesta pero a nuestros padres algo.
– ¿Y como termino Kabuto aquí?
–Kabuto hizo algo indebido.
– ¿Cómo que? Bueno…si quieres decirme.
–Yo solo tenía 15 años cuando hizo el error…Kankuro lo odia por eso.
– ¿Pero que fue?
–Algo…algo estupido.
– ¿Qué dijeron tus padres?
– ¿Mis padres?
–Si, ¿Qué dijeron?
–Ellos no dijeron nada, solo contrataron a otro niñero, Kankuro termino con Kabuto y nunca mas supimos de el.
– ¿Por qué hicieron eso? Lo que haya hecho Kabuto estaba mal, debieron hacer algo con el.
–A mis padres no les gusta el escándalo, por eso solo lo despidieron, le dieron su último pago, a nosotros nunca nos dijeron que lo olvidaríamos, nosotros mismos nos consolábamos entre los tres.
–Eso es lindo…
– ¿Qué es lindo?
–Que se apoyen entre ustedes…
– ¿Por qué dices eso?
–Es bueno sentir que alguien confía en ti, te aman, te apoyan…
–Sakura, ¿eres hija única?
–La verdad si…bueno eso se podría decir.
– ¿Por qué?
–Mis padres adoptaron a una niña, le dieron el apellido, después que termine la preparatoria, yo solo era la hija mayor, que debía hacer el bien y depender de si misma.
– ¿La consentían a ella?
–Si…mientras yo tenia que ver como le hacia para entrar a una universidad, como Naruto era mi mejor amigo, su padre fue el cuarto Hokage de aquí, Naruto le hablo a su padre sobre mi situación, el me presento con Lady Tsunade, quien ahora es la que gobierna Konoha, me dio una beca para entrar a esta universidad donde su amigo Jiraya, era el director.
Hubo un silencio maldito, Sakura estaba llegando al fondo, Gaara podía sentir como ella estaba cayendo poco a poco, había algo de tensión en el aire.
–Le hicieron mas caso a mi hermana adoptiva que a mi…su primera y verdadera hija, me aman pero no lo demuestran así.
–Sakura…
–No entiendo, ¿Por qué lo hacen? ¡Yo acepte tener una hermana adoptiva! ¡Siempre quise una hermana pero que fuera igual el amor para las dos!
–Sakura…
– ¡Todo le va bien a ella mientras yo tengo que estar aquí estudiando por que ella no quiere! ¡Estoy mejor aquí sin ellos!
– ¡Sakura!
– ¿Qué?
–Estas gritando.
–Lo siento…
–Debes calmarte Sakura, entiendo que pasas por algo difícil, pero no digas ese tipo de tonterías.
– ¿Cuáles?
–De que estas mejor sin ellos, son tus padres.
–Lo se…lo se.
– ¿Quieres un helado?
– ¿Helado?
–No quiero que pienses en tus padres por toda esta noche, quiero despejar tu mente.
–Bien…
–Vamos entonces.
El la tomo de la mano, caminaron fuera del jardín, mientras caminaban notaron que la gente alrededor, se percataron que ambos iban de la mano, vieron a Sakura, quien seguía triste, en cambio Gaara, estaba algo mas serio.
–Están empezando a murmurar…
– ¿Te molesta?
–No pero…no quiero que digan cosas que no son.
– ¿Cómo que?
–Bueno…que tú y yo…andamos.
– ¿Por qué?
–No soy una chica que le guste tener novio…
–Puedo notarlo.
Llegaron a la cafetería, pidieron dos helados, uno de fresa y el otro limón.
–No pensé que te gustaran los helados.
–Desde pequeño, mas los de fresa.
Pero este helado se parecía mucho al cabello de Sakura, dándole a ella otra idea.
– ¿Hay algún problema con que tengas novio?
– ¿He?
Estaban ya afuera del edificio y llegaron a una banca para sentarse.
– ¿Si te molesta tener novio?
–La verdad no se…es que no me sirven de mucho.
– ¿Por qué lo dices?
–Hacen que pierda tiempo, yo tengo que hacer mis tareas, tengo que ocuparme de otras cosas, no tengo tiempo para desperdiciarlo con alguien, esa persona no me serviría de nada, ¿Cómo se supone que debo hacer mis cosas con un novio encima?
–Vaya, ¿lo dices por Deidara?
– ¿Qué? ¿Cómo sabes?
Gaara se rió un poco con recordar quien le había dicho eso.
–Un pájaro.
–Gaara…
–Entonces si es cierto, es por el que andas diciendo eso.
–Bueno…
–Sakura, esto ya es mucho para mi pero tengo que decírtelo.
– ¿Decirme que?
–En estos días, me doy cuenta que me gustas. Solo saber que piensas que tener un novio es una pérdida de tiempo, me hace pensar que eres arrogante.
Al principio Sakura solo quería tirarle el helado en la cara, pero el tenia razón, ella se creía mucho más que todos.
–Eres terca y arrogante, Sakura.
Ella solo bajo la mirada, nadie le había dicho eso, la única persona que se atrevió a gritarle sus verdades era Hinata, y eso era para sorprenderse.
–Son algunas razones por lo cual me gustas.
Le levanto la mirada, ella estaba algo roja, el era la segunda persona quien le decía que era terca y arrogante, talvez solo eso necesitaba, unos gritos, la verdad, todo en su cara para que lo notara.
–Gaa…
Antes de poder decir algo, el pelirrojo ya estaba besándola pelirrosa, sintiendo el sabor a limón del helado, introdujo su lengua lentamente para no asustarla, ella accedió, después de unos segundos, el se separo de ella.
–Te demostrare que esto no es una perdida de tiempo.
–Gracias Gaara, en verdad gracias por interesarte en mi pero yo no estoy para tener novio. Por lo menos no ahora.
–Puedo verlo, pero solo deja que este cerca de ti…me gustas…Sakura.
–Lo se…
– ¿Y tu?
– ¿Y yo que?
– ¿Te gusto?
–Yo…
–No tienes que responder ahora, sino quieres.
–No es eso sino que…
–Tranquila, como te dije. No tienes que responder ahora…talvez otro día…en otro momento.
–Gaara…
–Será mejor que te lleve de vuelta a tu habitación, se hace tarde.
–Cierto…
–Tienes que dormir, mañana es miércoles.
Comenzaron a caminar, en todo el camino no dijeron nada, ni siquiera estaban tomados de la mano esta vez.
"Me ha dicho terca y arrogante y se sale con la suya", había dicho mas que eso.
El le dijo sus sentimientos, solo eran dos días que se conocían, pero ambos estaban solos, solos en el sentido que ellos estaban deprimidos aun por lo que les había pasado. ¿Quién diría que Sakura también sufría? Una chica Metalera/Gótica, con excelentes calificaciones y buenos amigos, no…a ella le faltaba más el amor de sus padres que la cambiaron por la hija adoptiva que ahora tienen en casa.
"No se si hizo bien…o hizo mal", Sakura seguía pensando en su hermana.
Sino fuese por ella, ni siquiera hubiese conocido a Temari, Kankuro…y mucho menos a Gaara. Quien la había salvado de Kabuto, quien estaba ahí apoyándola, protegiéndola, queriéndola, solo el.
"Ahora me pregunto…si en verdad a pesar que se robo el amor de mis padres, la acepto en mi familia", era algo difícil para ella, pensar en su hermana adoptiva.
La verdad, ella era mas feliz ahí en la universidad sin sus padres, pero claramente sus padres seguían amándola igual, pero solo lo demostraban muy pocas veces.
Ahora Sakura estaba preguntándose, ¿en verdad ella tiene la culpa de esto? Si, claro que si, solo sonrió, pensando que todo fue por ella.
"Shina…", su hermana era cuatro años menor que ella, antes, ella esperaba que se fuera de su vida, pero no se podía evitar, eran hermanas, talvez no de sangre, pero si por sentimiento, aun que Shina fuera mas presumida que la misma Sakura.
"La familia Haruno", eran muy conocidos por eso, presumidos y orgullosos.
–Bien ya estamos aquí en el edificio, creo que será mejor que yo te deje desde aquí.
–Gaara…
– ¿Qué pasa?
–Quiero que vayas a dejarme hasta mi habitación…
–Pero Sakura…
–Ya no hay nadie que te prohíba estar aquí después de las 9:00 p.m. Gaara.
– ¿Segura?
–Si…además tú sabes cual es.
–Bien, vamos entonces.
Seguían callados, pero ya no era tan molesto, ella sonreía y el estaba algo extrañado, ¿en que pensaba?
"Los Haruno no son, para nada predecibles", pensó el mientras la veía sonreírle al suelo.
El le gustaba cuando sonreía, la quería ver feliz siempre, pero el quería ser la razón por la cual ella sonreía, quería ser su felicidad.
"Nunca mas estarás sola…nunca mas perderás tu tiempo, Sakura", seria algo difícil hacer que cambiara de opinión, ¡Pero que diablos, el igual era terco!
Iba insistir hasta que ella le dijera que si, el no aceptaría un no como respuesta, no, no lo haría, mas aun sabiendo que sus hermanos y el vinieron para una nueva vida, seguramente el la haría con Sakura, la única chica con quien el sentía algo.
–Habitación #130, aquí estamos Sakura.
–Gracias Gaara…
El estaba por irse pero ella lo jalo y le dio un tímido beso en los labios, al separarse Gaara estaba rojo y sorprendido, ella no lo habría hecho por su cuenta pero lo hizo. Ella entro a la habitación, Gaara se fue aun sorprendido, pero sonriendo.
"Arigato…Gaara"
