Hola, gracias por los comentarios y los favs, de veras que muchas gracias, espero que el fic este gustando, es el primero que hago de "Delena" :) Publicaré todos los lunes, bueno, por lo menos una vez a la semana.
Capítulo 02:
Habían pasado dos meses desde su encuentro, Elena por mas que lo intentara no podía quitarse de la mente a Damon, el cual habia resultado ser el asesino mas buscado, se estremeció al recordarlo, pero no le temía, una parte de ella quería confiar en él.
-Elena, no puedes quedarte ahí, delante del portátil...-le regaño Caroline, la cual estaba acompañada de Klaus, llevaban un mes y medio juntos, Elena y él se habían hecho muy buenos amigos.
-Hay un mundo esperando, Elena-le dijo Klaus, colocando una mano en su hombro, la chica le sonrió de vuelta.
-Lo se, chicos pero es que necesito terminar la presentación para el año que viene, es mi último año en el instituto-dijo con una mueca, como si con ello explicara lo mas evidente.
-Estoy casi en tus mismas clases, Elena, el trabajo puede esperar queda un mes para que comiencen las clases, tienes que salir-dijo enfuruñada, levantandose de golpe de la silla, provocando que Klaus también lo hiciera, aunque no estaba muy convencido de su euforia.
-Estoy castigada...-se excusó-Mi comportamiento, ya sabes...
-Lo estabas, tu madre cree que lo mejor es que salgas, en un horario, pero que salgas-Elena accedió, aunque no tenía ganas de pasear por el pueblo sin algo en concreto en el que pensar, llevaba todo este tiempo deliverando lo que tenía que hacer, no lo denunció, Damon no había hecho nada contra ella en ningún momento, no tenía motivos para hacerlo, pero pensar en todos y cada uno de los asesinatos cometidos, provocaba que Elena se reeplanteara el denunciarlo.
La chica sin poder replicar mas nada se vió arrastrada por su amiga escaleras abajo, ni siquiera le permitió el lujo de cambiarse de ropa, al llegar abajo se encontró con el espejo de la entrada, no estaba tan mal, todo lo contrario estaba demasiado bien, sonrió, ¿cuánto tiempo se había pasado sumida en sus miedos para no ver lo guapa que estaba? Elena iba vestida con una camiseta larga y casi transparente con las letras de "New York" en grande, era de color gris y de tirantes caídos, en conjunto con unos shorts en negro, muy cortos, demasiado, y unas deportivas bastante viejas.
-¿Vas a salir?-le preguntó su hermano desde el sofá, Elena se asomó y como supuso se encontraba concentrado en la xbox, la chica suspiró, ¿para qué discutir?
-¿Y mamá, Jer?
-Ha salido, tenía guardia, no ha podido venir antes...de todos modos no creo que le importe que salgas un rato, ya sabes.
-Si, si, "en un horario"-dijo, repitiendo lo que su amiga le había dicho antes, entornó los ojos, recogiendo su bolso y sus cosas se encaminó hasta la puerta, Klaus y Caroline la estaban esperando en el coche del primero, la chica suspiró-¿a dónde vamos?
-A la discoteca, donde nos conocimos...
-Bromeas...-se quedó patidifusa en el umbral-¿Bromeas?
-No, ¿por qué?-Klaus miró a su novia y al mismo tiempo a Elena, a la cual la conocía poco, pero desde el primer día le había caído bastante bien-Elena...se que os dejé plantadas, y que Bonnie no me lo perdona, pero ¿y tú?
-No quiero ir de carabinas, chicos, sois bastante mayorcitos, ¿no?
-Elena, voy a trabajar, no me puedo permitir el lujo de filtrear con mi novia, la otra vez por poco me echan, sino fuera porque mi hermano es el dueño de la mayoría de los locales...ya vez.
-Ok...
La chica subió al coche, Caroline dio saltos de alegría, la tarde acababa de comenzar, de una manera peculiar, pero entre amigos, la duda era, como iba a acabar...
Nueva York, Sede de Investigación Privada
-Tio no se cuanto tiempo voy a poder ayudarte-dijo el hombre por medio de una vídeo conferencia-Ahora mismo eres tú el que estas por encima mío.
-Lo sé, Kol, necesito que me des el caso, yo me encargaré de Jonh Lewis-dijo el rubio, tocandose el pelo nervioso, estaba bastante agotado de tantas horas viajando, y ahora mismo se encontraba en un debate interno-Dame las señales...
-No me pongas en ningún aprieto, Stefan, no se nada del caso del psicópata azul, lo siento.
-¿Quién esta a cargo?
-El Capitán Saltzman, ya sabes como se las trae, no me dará dato alguno.
-¿Qué mas da? Ahora también soy capitán, por dios, ¿que hay que hacer para que se le tenga encuenta a uno?-dijo alzando los brazos nervioso-Ayudame por favor...
-Stef...eres...
-Por favor...
-En cuanto consiga un dato te llamo, pero ¿qué quieres saber exactamente?
-Donde se le vió la última vez, con ese dato lo encontraré, siempre lo hago-dijo muy seguro de si mismo, Kol no quiso preguntarle el porqué de su orgullo en cerrar ese caso, cortó la video conferencia, no podía arriesgarse a que entrara un superior y le viera haciendo el vago.
Se apoyo en la pared, por Stefan haría cualquier cosa, siempre le había ayudado en los peores de los casos, pero esta investigación estaba bajo mil cerraduras, había chivatos entre los altos cargos, si preguntaba o llamama mucho lo atención podrían tomarlo por un topo...
Miró su móvil, sabía a quien llamar...
Mystic Falls, Las Afueras -Unas Horas Mas Tarde-
Elena reía y se divertía como cualquiera, se encontraba encima de una de las barras de la discoteca, como si de una bailarina de stripper se tratase, bailaba, sin parar de beber y de gritar, aunque estos desaparecían con el sonido de la música o el de los pitores de la gente.
Klaus miraba divertido a su amiga, mientras que Caroline salía del baño, se fijó en la mirada de su novio, y después en Elena, frunció el ceño, pero enseguida cambió de parecer, pues si había en alguien en quien confiaba esa era Elena, aunque en un pasado hubo mucha competencia entre ellas, Caro y Ele se habían vuelto inseparables tras el divorcio de los padres de la primera.
Caroline corrió en dirección a su amiga, y ante la atenta mirada de su novio empezó a bailar, cosa que dejo a cuadro a Klaus, pues ahora no le hacía ninguna gracia ver como todos se comían a su novia con los ojos.
Soltó los vasos que tenía para ir hasta donde se encontraba su hermano.
-¡Elijah!
-¿Qué haces Nik? ¿y la barra?
-Allí, no creo que se mueva mientras que estoy fuera-dijo irónico-Necesito que pongas lento.
-¿¡En una disco!? ¿¡tu te has vuelto loco!? Dame una razón...
-Razón...mi...bueno, se están...
-¿El qué? Las chicas bailan, los chicos consumen, me parece suficiente para dejar la música tal y como esta, y bien disfrutabas de las vistas hasta que ha sido tu novia la que deslumbra.
-Eli...por favor...
-¡Que no! Que confies en Caroline-dijo indigando-No me molestes por pegos.
Un Klaus descontento volvió a la barra, miró a la pista, no halló a su novia, se temió lo peor, hasta que unas manos se posaron en sus ojos, sonrió.
-¿Estabas celoso?-la chica le dio un tierno beso en los labios, el chico le correspondió con uno mas profundo, y pasional, para dejar en claro que eran pareja, la chica soltó un gemido.
Elena miraba desde la pista, podía ver que su amiga se estaba divirtiendo de veras, un chico le agarró de la cintura, estuvo a punto de gritar, pero al ver de quien se trataba se lo ahorró, y apartandose bruscamente intentó esquivarlo.
-¡Elenita la monjita!
-Vete a la mierda Lodwood-dijo de mala gana, no quería tener nada que ver con el capullo de Tyler, intentó escabullirse, pero le fue en vano, los amigos de este la estaban rodeando-¿que es esto? ¿una emboscada de gilipollas?
-¿Qué creías? Después de calentarnos, tienes el deber de bajarnos todo...-dijo picaron, agarrando la mano de Elena, para que esta comprobara la veracidad de sus palabras, ella no se dejó, lo golpeó, y salió pitando de allí.
Al salir del recinto, decidió no irse sola, no le agradaba la idea de repetir la experiencia anterior, miró a su alrededor, sonrió al pensar en su venganza, corriendo se metió detrás del aparcamiento, en el cual no había más que un par de coches y dos motos, desde allí podría ver a los idiotas de sus amigos. Lo que ella no sabía es que su broma le iba a salir a un precio impagable; un grupo de nenes le había visto hacer el numerito de la pista, y la había esperado desde el exterior.
Pasaron unos minutos, Elena aburrida, se había entretenido en contar las monedas de sus bolsillos, cansada de esperar, decidió dejar su broma para otro momento, estaba a punto de irse cuando oyó unos ruidos, se agachó y miró a su alrededor, sonrió al ver la figura de cuatro chicos, la misma cantidad que la del grupo de Tyler, sin pensarlo, se preparó, pues iban a la misma dirección.
Miró de reojo por los cristales de un coche, los chicos seguían allí parados, se extrañó, pues ahora dos parecían mas bajos que antes en la fiesta, una mano la agarró por detrás, la chica ahogó un grito, intentó soltarse, pero eran dos los que la sujetaban, y bastante fuertes.
-Pero mira si es la gatita de la fiesta...-no eran los integrantes del grupo de Tyler, y eso provocó un verdadero terror en la chica-Mm..si huele delicioso...
El mayor de todos acarició su cuello con la lengua, la chica intentó resistirse, pero los otros cinco la arrastraron hasta el interior de una furgoneta, la chica entre lágrimas se dejo hacer, pues estaba inmovilizada, intento defenderse a patadas, pero le fue imposible.
-Calma...hermosa...
Uno de los chicos le intentó meter mano, sintió asco, repulsión, quería vomitar correr hasta su casa, y no parar hasta llegar a su cama, le habían explicado tantas veces estas situaciones que ella misma llegó a pensar que con cuidado nunca le pasaría nada, que era improbable que le pasara a ella, pero hay estaba a punto de vivir esa asquerosa experiencia, que su primera vez la iba a perder de la peor de las maneras...
Mientras uno le manoseaba el pecho, otro se entretenía con su pantalon, y otro con su camisa, los demás, seguramente serían los encargados de sostenerla; Elena estaba, o creía estar a punto de desmayarse, cuando oyó un sonoro golpe en la puerta trasera de la furgoneta, los chicos la sostuvieron mejor, para que no pudiera delatar su posición.
-Luis ve tu...echa al capullo que sea...-dijo, pensando seguramente que sería algún borracho, aunque todos rezaban que no fuera un local ni nadie por el estilo-Vamos...
El aludido, soltó una de los brazos de la chica, el cual no tardó mucho en volver a sostener otro de los violadores; se dirigió a abrir la camioneta, había salido para evitar que mirara hacia adentro.
-¿¡Que coño quieres!? Estoy ocupado...-le gritó al muchacho que acababa de molestar, el cual iba vestido por completo de negro, con una capucha para tapar sus cabellos y unas gafas de sol-¡Largate!
-Y yo que venía a divertirme...
-¿¡De que hablas capullo!? ¡Estaba con mi novia-!
-Si claro...con tu "violada"-dijo las palabras con una gran sonrisa en la boca-¿qué pasa? Prefieres que me divierta con el local que hay en la disco, le puedo pedir que nos pasemos por aquí...
-Cabrón...que quieres tirartela...
-Si no le habéis hecho nada si...
-No nos ha dado tiempo, pero antes quitate el disfraz.
-No creo que te guste mi rostro-dijo con la sonrisa mas deslumbrante que pudo, pero Luis no estaba a la labor de gilipolleces, le agarró de las solapas de su chaqueta, provocando que la capucha callese, el capullo se quedó blanco al ver de quien se trataba-¿Lo ves...? Siempre me pasa lo mismo, ¿son demasiados prejuicios verdad? Un par de asesinatos y te tachan por psicópata, ¿a que esta mal?
Las risas del asesino provocaron que los del interior del coche salieran, Damon los miró, uno a uno, supuse que alguno quedaría dentro con la víctima así que empezó con su diversión.
-¿Cinco contra uno? Noh, eso no esta bien-dijo como si fuera un niño chico, tras darse la vuelta para largarse-No, esto tampoco va a estar bonito, ¡me voy a ensuciar!
Se giró con tal rapidez que la oscuridad lo tapó, parecía parte de las sombras de la noche, un monstruo mas de los cuentos de hadas, con rápidos movimientos derribo a uno de los capullos, provocando que cayera otro automático, cogió la navaja de su chupa, haciendo malavares le dio una puñalada en el pecho al que se había reído de él, solo quedaban dos, mas el que estuviera en el coche, que no parecía enterarse de nada.
-Solo quedáis...¡llamad a los de dentro, sino no es divertido!-no hizo falta hacerlo, el que estaba dentro, el mas fuerte se lanzó encima del asesino, el cual no pudo esquivar la caída.
-Encima me vas a dar un buen pico por atrapar a Jonh Lewis.
-Error-odiaba que lo llamaran por ese nombre, con una patada en la entrepierna, le clavó la navaja en los huevos, se los retorció, cayó al suelo, miró a los otros dos, sin decir ni hacer nada, se golpearon a la vez, Damon sonrió.
Tras limpiarse, miró la furgoneta, tenía que sacarla de ahí, pero no sabía si estaba dispuesto a que ella le mirara con terror, pues sabía perfectamente quien era la que estaba ahí, la había visto salir del recinto, la había visto esconderse, sino fuera por eso ni siquiera se fuera molestado en pasear por el parking.
Sonrió, no iba a entrar, la puerta estaba abierta, seguramente ella saldría, se dió la vuelta cuando oyó un golpe, asustado se giró bruscamente, y se encontró con la inocente Elena, su camisa destrozada dejaba mostrar su sujetador blanco, sus vaqueros estaban desabrochados, tenía varios moratones. A Damon se le escapó un gruñido de horror...
-Damon...-murmuró-¡Damon!
El chico no tuvo tiempo de reaccionar, todo se le volvió nublado, uno de los desmayados tuvo que golpearlo, pues todo se le volvió oscuro, solo podía oír el llanto de la chica...
Damon gruñó al sentir la luz del sol reflejado en su rostro, intentó analizar donde se encontraba, entonces como reflejos volvieron las imágenes de la noche anterior, se levantó de un salto, miró a su alrededor, tenía que salir de allí, pero tampoco sabía donde se encontraba.
Juzgando el aspecto no era el calabozo del pueblo, sonrió ante su ocurrencia, pero sino era así, ¿dónde se encontraba? Al moverse sintió una punzada en la cabeza, lo que le provocó que gritara levemente, oyó unos ruidos en la habitación contigua.
-Ten cuidado...te abrirás las heridas, y ni siquiera se si necesitas puntos-Damon miró a una Elena con unas gasas mojadas, entre asustada y nerviosa-Yo, ejem...gracias...
Damon no hizo ningún movimiento, agachó la cabeza, ni siquiera se atrevía a mirar a la chica a los ojos, en realidad debería estar huyendo de ese lugar, la chica bien podría haber llamado a la policía, cualquiera en su lugar lo haría.
-Damon...-le llamó, pero no recibió respuesta-Dejame que te mire la herida, temí lo peor cuando vi que no despertabas, no sabía que hacer.
-Elena...no tenías que haberlo hecho.
-Ni tu haberme salvado.
-Soy un asesino, un...
-No necesito que me repitas los telediarios, escucho y leo perfectamente, pero no me parece nada el parecido que indican, mas bien lo único real es la foto.
-Todo es real, las muertes son reales.
-No lo veo así.
-Lo es, ¡soy un asesino!
-Deja de gritar, que estoy sola, pero tengo vecinos.
-¿Estamos en el pueblo?-gritó alarmado, levantandose de la cama, al hacerlo la presión del golpe pudo con él, y se tambaleo, Elena fue a socorrerlo, sujetandolo-No soy...
-¿Peligroso? No me lo pareces, has tenido muchas oportunidades...
-En realidad ninguna.
-Muchas, no me preguntes porqué, pero creo en el destino.
-Si, el destino de que tendrías que llamar a la policía-dijo irónico, intentó levantarse pero no pudo-Ah...
-Duele, y dolera mas.
-Tendrías que haberme dejado tirado en la cuneta.
-Tenía mis motivos.
-Si, pues no encuentro ningún motivo para llevar a un psicópata asesino a tu cama, de veras que no le encuentro.
-Te parece poco creer...
-¿Creer en qué? ¿en un asesino?
Damon la escrutó con odio, pero Elena solo podía ver sus ojos celestes, como la examinaban, lo cerca que lo tenía, estaba segura de que él podría notar el latido de su corazón.
-¡Elena!-ambos se miraron, era la voz de Miranda, Elena al igual que Damon permanecieron en silencio-¡Tienes visita! ¿adivina?
-Mierda...es demasiado temprano para que sea Caroline...
Elena se levantó despacio, se asomó a la ventana, allí se cruzó con la mirada de la persona mas inesperada del mundo, la imagen del que fue su primer amor, pero desde hacía mucho tiempo estaba convencida de que era un error, de que nunca hubo un "nosotros"
-Mierda...
Damon encendió la radio, rebovinó varias emisoras en busca de respuestas, cuando en una dejó en claro su mayor problema
^Habitantes de Mystic Falls, un grupo de jóvenes ha sido atacado por el depredador mas buscado: John Lewis, los investigadores han decidido dejar el caso a cargo del Capitán Mikaelson^
Elena se giró bruscamente al oir la radio, casi sin pensarlo lanzó un cojín hasta ella, tirandola de un golpe al suelo, no estaba para escuchar a nadie y menos un montón de mentiras, Damon no se movió del suelo, se encontraba en cuclillas, se había puesto así para poder escuchar mejor la noticia.
Elena dio vueltas en el cuarto pensativa, los pasos de su madre le alertaron, sin pensarlo abrió su armario, y con un gesto obligó a Damon a encerrarse ahí, el otro no se quejó pues no tenía palabras.
Su madre entró por la puerta, pillando a Elena apoyada en el armario.
-¡Niña! ¡¿Estas tonta?! ¿¡sabes lo que me costo esa radio!?-Elena le miró extrañada, hasta que recordó que ella misma la había roto-Tienes visita..es Stefan...
-¿Qué quiere?-dijo fría-No quiero verle...
Su madre salió de la habitación, a Elena le vinieron demasiados recuerdos a la cabeza, y lo único que pudo hacer fue llorar, a un sabiendo que ella misma se había hecho prometer no hacerlo...
-Elena...-dijo Damon desde detrás de la puerta, también apoyado en esta-Lo siento...
Elena no dudó, lo necesitaba, abriendo el armario se dejó caer en los brazos del asesino que para ella, solo era un simple...¿qué era...?
