Oficialmente estoy sin exámenes, he podido publicar por eso, tengo hasta el capítulo 8 escrito, algunos son más largos y otros mas cortos. Espero os guste, en este episodio veremos escenas "delena" y escenas "stelena" pero no todas son hermosas...
Capítulo 04:
Damon llevaba un buen rato conduciendo, todo estaba en silencio, como la primera vez, sonrió al recordarlo, sonrisa que no pasó desapercibida, el sonido del móvil de la chica los devolvió a la realidad.
-Hola-saludó a su amiga, sabía perfectamente donde se encontraba-¿Que tal con tus padres?
-Elena, me quiero morir...-sollozó-Quiero morirme aquí y ahora...
-¿Qué dices...? Exageras-hizo aspavientos con las manos-Seguro te está yendo de infarto.
-Tyler me besó, ha vuelto-silencio, la castaña se quedó pálida, la rubia empezó a sollozar- por tu silencio veo que ya lo sabes.
-Si, me lo encontré en la discoteca, el capullo esta cada día peor, pero-se quedó callada, estaba nerviosa, recordando el encuentro la noche anterior- ¿cómo te beso?
-Si, y delante del padre de Klaus, te necesito...-Caroline empezó a llorar, Elena suspiró, Tyler siempre había causado problemas, pero su amiga había estado tan ciega de amor-¿dónde estas?
-¿Dónde estas tú? ¿en casa?-preguntó esperanzada, necesitaba abrazar a alguien.
-No, estoy dentro de mi coche...-suspiró Elena, no quería irse de aquí pero tampoco quería dejar sola a su amiga cuando mas lo necesitaba-Vale, dentro de, mm, bueno dentro de dos horas puedo estar contigo, ya sabes, comida familiar, tengo que llevarme bien con ese hombre...
-Vale, tranquila, todos tenemos nuestras cosas, veré si puedo hablar con Bonnie, y me enseña un truquito de magia-rió, recordando la época de bruja de su amiga.
-Te dejo, te quiero mucho, cuidate, que yo encima he vuelto a ver a Stefan.
-Ok, tarde de chicas entonces...
Las dos colgaron casi a la vez, Elena se estiró en el asiento, miró por la ventanilla, estaban entrando al bosque, puso mala cara, odiaba ese lugar, miró a Damon en busca de respuestas.
-¿A dónde vamos? Te recuerdo que tengo que volver y sin carnet.
-Lo sé, vamos a un lugar que conocí hace poco, me hace estar tranquilo, y necesitas eso-Elena asintió, en realidad estando junto a él le bastaba-¿No te llevas bien con tu padrastro?
-No, bueno, no es eso, mi padre murió y días después mi madre nos presentaba a ese hombre, ¿qué quieres que piense? No lo supero...
-Oh-Damon no sabía que decir, apretó las manos al volante, él en realidad no tenía nada que ver con su familia, nunca la había tenido.
-¿Por qué Damon? ¿y no otro?-Elena vio que se tensó a un mas-No tienes porque hablar, di solo lo que quieras, lo aprendí hace mucho tiempo...
-Es solo, bueno, es mi verdadero nombre, pero no me trae buenos recuerdos, odio que la gente me llame así.
-Oh, si lo prefieres...
-Eh, no, cuando eres tú no me afecta-sus miradas se encontraron-Ya hemos llegado...
Elena tardó en reaccionar, cuando lo hizo tenía a su apuesto delincuente tendiendole la mano, Elena sonrió, y con un gesto irónico hizo la pose de una modelo a punto de salir de una limusina, ambos rieron cuando ella toco suelo, y casi tropieza; la chica puso mala cara, pero al ver la sonrisa divertida de Damon no pudo resistirse y también sonrió.
-Este es mi lugar favorito...una de las dos razones por las que me quedo en Mystic Falls...
-Es precioso...-el lugar era hermoso, un claro, lleno de luz, e inundado por flores de distintos colores, parecía sacado de un cuento, o mas concretamente de Crepúsculo, sonrió ante la comparación que había hecho en su mente, entonces como un clic se dió cuenta que Damon había dicho "dos razones"
-¿Cual es la otra?-inquirió, el chico se sorprendió, no entendía a que se refería.
-¿Eh?
-Has dicho que son dos razones por las que te quedas, ¿cual es la otra?-dijo inocente, escrutando cada detalle de los ojos de Damon, los cuales mostraban una luz clara, por ahora no se habían oscurecido-Di...
-Es gracioso...la otra razón eres tú...-dijo con la mirada gacha, pero enseguida la alzó para inundar sin quererlo a Elena de mil y una sensaciones, la chica notaba los labios secos, sonrió, rompió el vinculo que los unía al mirar al cielo, tenía que decir algo, contestar a su respuesta, cualquier cosa, entonces recordó un juego, su favorito...
Le miró de reojo, el chico también observaba el cielo, Elena se movió despacio, casi sin pensarlo, alzó su mano y le golpeó levemente en la cabeza...
-¡La llevas!-Damon se quejó suavemente, pero al ver a Elena empezar a correr, y a animarle para que le siguiera no se resistió salió tras ella-¡Eres demasiado lento!
-¡No corras, te será inútil, pronto serás mía...!-Elena en vez de sentirse cohibida ante la picardía y la oscuridad de las palabras de Damon, le hizo un gesto burlón, le sacó la lengua; la chica era rápida, pero Damon lo era mas, en pocos segundos estaba casi a su lado, alzó la mano, oía a la chica quejarse y gritar, pero siempre con una sonrisa en los labios...-¡Te atrapé-
Tropezó, llevandose a Elena por delante, ambos cayeron al suelo, repleto de flores, las cuales se esparcieron por la presión que ejercieron los dos cuerpos, ambos empezaron a reirse, sin separar sus ojos: castaños y azules...
-Gracias...-pronunció Damon, la chica hizo ademán de acariciarle la mejilla, pero el se apartó cayendo junto a ella en el suelo...-A veces creo que esto es un sueño...una pesadilla...
-Damon...
-Ni siquiera se porque confío en ti...
-¿Por qué dices lo del sueño?
-Porque es la verdad, no hay día que me despierte y recuerde lo demás borroso, y justo descubro una nueva muerte a mi cargo-Elena se levantó sobresaltada, Damon cerró los ojos, llegaba el momento mas esperado: el miedo.
-Si lo que dices es verdad, no recordar lo que haces es síntoma de una enfermedad.
-¡Elena! Tendrías que estar corriendo de miedo...
-¿Por qué? Si quisieras hacerme daño tienes todas las oportunidades ahora, y no lo haces.
-Primero es una migraña, seguida de muchas mas, la vista se me nubla, y ¡plaf! veo lo demás como recortes de una película...-Elena le miraba con ternura, había leído cosas así en un libro, siempre pensó que todo era ficción, pero ese chico parecía estar sufriendo de verdad...
-Yo...quiero conocerte mas Damon, no se cuanto puedes quedarte, pero me gustaría que ese tiempo lo pasaras conmigo, a fin de cuentas, ¿tienes algo mejor que hacer?
-Si, pasarme las horas mirandote...-dijo picarón, Elena le dio un golpe, y se abrazó a él, necesitaba sentirle, se había hecho adicta a él-Hey, voy a acabar pensando que soy irresistible...
-Hipócrita...tengo que irme...-Elena rebuscó en su bolso, sacando un rotulador-Se que es dificil, pero si me llamas...
-Claro...-le tendió su mano, ella sonriente le apuntó el móvil, tras despedirse salió corriendo en dirección al coche, Damon vió como se iba, no pudo resistirse, cogió su móvil y le sacó una foto, supo que con ese gesto nada volvería a ser igual, pues esa chica le había cambiado...
Se levantó con torpeza "Nunca podrás ser amado...eres un asesino...", una punzada en la cabeza, gritó, se apoyó con una rodilla en el suelo, las migrañas aumentaron, "Siempre serás tú, Jonh", apretó los puños en la tierra, oyó unos pasos, miró al frente, su vista se había nublado, cerró los ojos, clavó con mas fuerza las uñas al suelo.
Todo lo demás fue automático, el chico se levantó, miró al frente, sus ojos eran oscuros, mostraban frialdad, sonrió de medio lado, sacó una navaja...
-Hola, capitán Mikaelson-pronunció con asco, el aludido se sorprendió de ser descubierto.
-Damon...
-¡No me vuelva a llamar así o no vivirá para contarlo!-le escupió, sus ojos estaban oscuros, su aura era negra, la tentación ocupaba su mente y su cuerpo.
-Jonh
-Vamos mejorando-sonrió mas ampliamente, lanzó la navaja de una mano a otra, observando los gestos de Stefan-¿Me seguías...?
-Quedas detenido...-empezó
-No-hizo el gesto de negación con el dedo, como si de un niño pequeño se tratase-Olvidate de eso, morirás antes de dar un paso...
-O te pegaré un tiro-sacó su reglamentaria, Damon silbó impresionado.
-No me impresionas, bueno si, tienes valor por venir tu solo...
-He llamado a los refuerzos.
-Pues tienes valor de aparecer primero.
Damon sonrió, aún siendo apuntado por un arma se decantó por tocar el límite de paciencia del joven capitán, dio varias vueltas sobre sus talones, Stefan estaba realmente nervioso, había presenciado la cercanía de ese sujeto con su ex novia, por un momento llegó a creerse todo lo que este le contó, pero estaba claro que era fachada, por eso había decidido salir primero.
-Vale, me cansé, Me. Largo.-dijo gritando cada palabra exageradamente-A ver si tienes lo que hay que tener para dispararme.
-¿Qué te ha pasado Damon?
-He. Dicho. Que. No. Me. Llames. Damon-tras pronunciar su propio nombre se lanzó contra el capitán, Stefan no pudo pararle, y cayeron juntos en el suelo, la navaja desapareció de la vista de ambos, pero la reglamentaria no, forcejearon...golpes, sangre, y un disparo...
Damon abrió los ojos como platos, como si acabara de ser consciente de lo que acababa de suceder, se levantó de golpe, estaba manchado de sangre, Stefan tenía una herida en el muslo derecho, Damon negó con la cabeza, no podía ser cierto, de nuevo había sucedido, el capitán acabó cerrando los ojos por la presión de la sangre, el sonido de unas sirenas le hizo reaccionar, la sheriff y unos cuantos mas venían hacía su posición, Damon cerró los ojos: no recordaba, solo veía trozos, decidido salió corriendo...
Elena llegó a casa, con cuidado entró por la puerta de la cocina rogando que su madre no fuera llegado aún o que no se fuera dado cuenta que el coche no estaba, entró despacio, al hacerlo se encontró con la cocina repleta de comida, Elena puso mala cara, que ella supiese solo era una pequeña comida.
-Elena-se giró bruscamente encontrandose con el rostro del novio de su madre-No te había oído.
-Claro, como que acabo de entrar-puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos, entonces se dió cuenta de su comportamiento-Lo siento.
-No, te comprendo, estaría haciendo lo mismo si estuviese en tu lugar-el hombre acarició el trapo de mesa que tenía sobre sus manos, estaba nervioso, Elena tuvo miedo por un momento, se empezó a sentir realmente mal, con cuidado le quitó el trapo para poder tener toda su atención-Elena.
-Lo siento, si mi madre es feliz contigo, yo seré feliz-intentó parecer convincente, pero ni siquiera ella se lo creía.
-Gracias.
-De nada, Adam...
Los dos se abrazaron con ternura, sin ser conscientes de quien los espiaba, Mirando enjugó una lágrima que asomaba en su ojo, pues ahora era feliz, tenía a sus hijos y a Adam, algún día se atrevería a contar como lo conoció.
Llevaban casi una hora de charlas y comida, habían comido comida italiana, española y mexicana, una mezcla extraña, pero ambos amaban esos platos, ni Elena ni Jeremy se atrevieron a preguntar el porqué.
El móvil de la chica empezó a sonar, disculpandose salió de la sala.
-¿Diga?
-Elena-era la voz de Caroline, Elena miró la pantalla no era su número-Stefan ha tenido un accidente te llamo desde el telefono de mi madre...
-¿¡Cómo!?-Elena tiró el vaso al suelo, su madre y Adam entraron corriendo-¿Qué ha pasado?
-Jonh Lewis-a Elena se le nubló la vista, por un momento pensó ver una sonrisa en los labios de Adam, se tambaleo, su hermano la agarró antes de que se golpeara la cabeza, el móvil había caído al suelo, Mirando corrió a recogerlo.
-Caroline, soy Miranda, ¿dónde estáis?
-En Fells Church.
-Ahora vamos-colgó, Elena estaba sentada en el suelo, Adam la abanicaba con el trapo, y Jeremy le tendía un vaso de agua, pero Elena no podía reaccionar, tenía demasiadas cosas en la cabeza, muchos recuerdos...
-Stefan...-murmuró-Damon...
Adam soltó el trapo al oír el nombre de Damon, Jeremy le dio un golpe para que siguiera abanicando, pero el hombre no pudo, salió de la cocina corriendo, el hermano de la chica puso mala cara, pero enseguida relevó al hombre.
-No...no es cierto...
-Tranquila, hey hermanita, vamos a verlo...
-No...es...cierto...-las lágrimas empezaron a rodar por sus ojos sin excusa sin razón, solo podía ver esos ojos azules mezclandose con los verdes de su ex...-No...aun recuerdo como nos conocimos...
-¡Elena!-gritó preocupado, Elena había cerrado los ojos, Jeremy la zarandeo, pero fue imposible, se había desmayado-¡Mamá...!
Elena miraba nerviosa su plano de la escuela, frunció el ceño, realmente estaba perdida, era su primer año en ese instituto, siempre había estudiado en casa, y ahora que era sus últimos años de instituto comenzaba realmente a ser una joven colegiala, suspiró.
-Mierda...-golpeó una papelera al darse cuenta que el horario lo tenía mal escrito, maldijo la mala letra de su hermano, por su culpa llegaba tarde a su primera clase-¡Mierda! ¡Joder!
-¡Hey!-la chica se sobresaltó, se giró, y se encontró con los ojos verdes más profundos, y con la sonrisa mas dulce-¡Que yo sepa las papeleras no tienen la culpa de la malaleche de los profesores!
-Ja,ja, ok, lo siento...-confesó, porque en realidad esa papelera no tenía ninguna culpa de sus problemas-lo siento de veras...
-No digo nada, cada uno lo paga con quien quiere-le tendió la mano-Soy Stefan
-Elena, ¿en qué curso estas?
-En ninguno, estoy aquí para enseñar las técnias de vigilancia estudiantil, soy policia.
-Oh-miró de reojo el desatre que había formado con la basura-Yo...
-Tranquila, se lo duro que es llegar nuevo, no tomaré en cuenta el desorden que has formado...si aceptas cenar conmigo esta noche...
-Oh, ¿esa es mi multa?
-Si, se podría decir que si, ¿conoces el Grill?
-No es el lugar mas elegante, pero si el más adecuado para un castigo...¡Chao!
Elena vio como Stefan volvía hasta el coche patrulla, y desde ese día supo que él había nacido para ella, sonrió, siempre conseguía lo que quería, pero ¿alguna vez descubriría lo que es el amor?
Elena, Miranda y Jeremy entraron en urgencias, Elena hacía rato que había reaccionado, y no quería ser revisada, solo quería saber que había pasado.
Se encontró con la sherrif, tragó saliva, pues temía lo peor.
-Liz...-la mujer la miró con frialdad, Elena dio varios pasos-Yo...
-Pequeña-le tendió los brazos, y Elena no dudó se abrazó a ellos, y empezó a llorar-Se recuperará, no ha pillado ningún hueso ni nada, entró y salió.
-Menos mal...¿qué paso?
-Stefan se enfrentó a Jonh, el hijo puta le disparo-Elena no quería seguir escuchando se hundió aún mas en Liz, necesitaba sentirse querida, necesitaba huir del mundo, el ruido de la puerta las hizo reaccionar, el médico que había atendido a Stefan tenía un pronóstico.
-El chico esta bien, se recuperará, y a este ritmo en menos de una semana esta fuera.
-¿Podrá trabajar?
-No por ahora, tendrá que esperar más tiempo.
-Lo importante es que está bien.
Elena asintió, el médico dejó que entraran visitas, ninguno quiso quitarle ese permiso a Elena, era la que peor lo había pasado, dudando la chica entró despacio en la habitación, Stefan miraba por la ventana en la silla de ruedas, al oír a alguien avanzando se giró, Elena no pudo moverse al ver la cara que tenía Stefan.
-¿Dónde esta Jonh?-Elena se quedó blanca-No pongas esa cara, es tu culpa que yo este aquí...
-Stef...
-Tienes suerte de que sea mi obsesión, sino te delataba por ser la puta de Jonh, Elena hazte un favor, ese cabrón solo te utilizará, eres guapa, joven y virgen, justo sus tres fetiches, te violará y te matará como hace con todas-
Elena no pudo mas le cruzó la cara, arrepintiendose al instante, Stefan le miró furioso, ella no pudo hacer mas nada, estaba a punto de llorar, y no quería que Stefan viera su debilidad, sin decir nada salió corriendo, Caroline intentó pararla pero fue imposible.
Stefan tocó su rostro, sonrió, le dolía haber tratado tan mal a Elena, pero ella tenía que abrir los ojos, ese chico era un asesino sin cabeza, mataba por matar, y hoy mismo lo había comprobado, Jonh había intentado matarle a él...
-Era tan fácil cuando eramos niños...
Elena no paró de correr hasta salir del recinto, miró al cielo, era tarde, empezó a gritar, a liberarse de sus pecados, para sentirse realmente bien, no paró de gritar aunque la voz empezaba a fallarle, varias enfermeras intentaron calmarla, pero ella no podía, solo podía gritar y llorar.
-Calmese...-Elena no quería escuchar a nadie, la enfermera intentó sostenerla, pero Elena no quería le dio un pisoton y se tiró al suelo, un médico apartó a las demás, y se agachó junto a ella...
-¡Quiero morirme!-gritaba Elena, golpeando al médico que intentaba cogerla en brazos-¡Quiero morime! ¡Ah!
Elena pataleo en los brazos del hombre, el cual la apretó contra su pecho, la chica se calló el calor que emanaba esa persona la tranquilizaba...
-Necesito tu ayuda...-murmuró-Por favor...
-¿Damon?-Elena se extrañó, busco sus ojos, y encontré el azul de esa misma mañana, ese azul que amaba, ese azul que la calmaba, ese azul que le hacía sentirse segura, ella, que hasta hacía unos minutos estaba dispuesta a entregar a ese hombre, ella que había creído por un segundo en las palabras de todo el mundo, volvía a rendirse en los brazos de Damon...-Tan mal estoy Damon, que no veo lo cruel que eres...
-Elena, no recuerdo bien lo que pasó, Stefan...
-Esta bien, muy bien, sabe la verdad...
-Comprenderé que quieras empezar a gritar.
-Debería, tendría que empezar a pedir auxilio, pero...
-¿Pero...?
-No lo sé, estoy mal, y tu siempre estas aquí para calmar mis penas, ¿quien eres Damon? ¿Jonh? ¿o mi caballero de ojos azules?-Damon sonrió, esa chica iba a acabar matandole-Damon...
-No lo sé, siempre he pensado que soy Jonh pero contigo pienso que aún hay una oportunidad para mi alma, ¿la hay?-rogó esperanzado aún sabiendo que preguntarlo era un pecado.
-¿Puedo confiar en tí?
-Ninguno puede responder a esa pregunta-rió-Nosotros mismos no podemos huir de ellas.
-Exacto, quiero confiar en ti, y quiero creer que tu alma sigue ahí.-sus miradas se unieron, estaban a centímetros de distancia, Damon se dejó hacer cuando Elena poso sus labios en su mejilla...-Creo...
