Nuevo Episodio, llevo días sin inspiración por lo que sigo en mitad del episodio 12. A partir de aquí nos adentramos en el pasado de los Salvatore y de lo que eso conlleva. También veremos el significado de "amor" para Elena...

Capítulo 06:

Elena se removió inquieta al notar una sabana sobre su cuerpo, se levantó de un bote, se encontraba en su cama, miró el reloj de mesa eran las nueve y media de la tarde, suspiró, por lo menos no era muy tarde, medio dormida se dirigió al salón, allí estaba su madre junto a Jeremy, tuvo miedo, por un momento lo tuvo al no ver a Damon por ningún lado, por lo que nerviosa volvió a su cuarto, pudo oir como su hermano le llamaba, miró por todos lados, hasta que encontró algo que destacaba, su portátil estaba en el escritorio cuando ella lo había dejado en su cama.

Lo abrió, se encontró con una nota, a juzgar por la letra, la cual no conocía dedució que pertenecería a Damon, eso era una buena señal

"Elena, es tarde, como te quedastes dormida me dio pena levantarte por lo que te lleve al cuarto, aquí te dejo un nº para que me llames 77-66-99

Besos D."

Suspiró aliviada al comprobar que todo había salido bien, menos mal que no se quedaron dormidos los dos, eso podría haber sido un problema y gordo; su hermano entró dando un portazo, provocando que Elena pusiese los pies en la Tierra, malhumorada se giró para encarar a su hermano.

-¿¡Quien te crees que eres para entrar de esa manera!? ¡Podría haber estado desnuda!

-¿Quién es?-omitió las quejas de su hermana-¿¡Quien es el tío con el que sales!?

-¿De qué estás hablando?

-Del tío que he visto salir de casa hace una media hora, no quise pararle porque iba con la Sherrif, y no quería verla riéndose de mi.

-Menos...-rectificó-¿¡Y que más te da con quién salga!? Soy mayorcita...

-Lo sé-cambió de táctica, sabiendo que así no conseguiría nada con su hermana-Creeme que lo sé, pero...desde que no está papá soy yo el que se encarga de protegeros...

-Ay mi niño...eso ha sonado muy machista que queda claro-intentó abrazarlo, pero Jeremy no se lo permitió, murmurando alguna queja salió del cuarto, Elena sonrió, Jeremy siempre sería su pequeño niño, se tumbó en la cama, no tenía ganas de cenar, pero bajaría a preguntar por Stefan, miró de nuevo el portátil, por mirar no perdía nada...

Miró su cuenta, spam, mas spam, y varios correos de invitaciones a discotecas de la zona, y ¡tachán! mensaje de Finn, sonrió abiertamente al ver que había respondido tan rápido.

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Para: Elena

De: Finn

Hola pequeña, ¡estoy deseando ver como van las cosas por casa! ¿tu madre está bien? ¿y tu hermano? lo mas importante, ¿cómo estas? Sobre lo de tu amigo, me has dejado intrigado, no me has dado muchos detalles, pero te comprendo, ni siquiera sabes si alguien me esta leyendo en voz alta, si utilizó un programa especial, o si lo leo con las gafas que tengo, las hijas de puta cuestan un dineral, pero son buenísimas, bueno como iba lo he leído yo, pero no he omitido el detalle de no dar detalles, estate tranquila, tu secreto esta bajo siete llaves, si te interesa ve con tu amigo a mi clínica, ¿sabes donde esta? Te dejo un pdf con todos los datos.

Chao guapísima...

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-Gracias Fin...-dijo, tras mirar el pdf desconectó el portátil, cogió el móvil y le envió un mensaje, se arriesgaba mucho, pero él había sido el que le había dado un número, con una sonrisa en los labios se recostó en la cama, sin ni siquiera bajar, pues no quería que nada ni nadie estropea se su momento...

Las luces del alba la despertaron, gruñó al ver la hora, se levantó con torpeza, tendría que cambiar pronto de escondite si quería quedarse en el pueblo, frotandose los ojos sonrió, era la primera vez en mucho tiempo que permanecía a pocos kilómetros de su hermano, siempre que sabía algo de él, se alejaba a millas...

Estiró los músculos antes de encender la televisión, necesitaba saber si había mas novedades, miró su móvil, cuatro mensajes de RS y uno de EG, sonrió ante el último...

De: EG

Hey! gracias por todo, tenemos cita, mi amigo aceptó, tengo la dirección quedamos en nuestro bosque a las 12h no te retrases ;)

Damon sonrió, no lo haría, miró la hora, aún le quedaba mucho tiempo, tiempo que no sabía como aprovechar, por lo que optó por llamar a su contacto, dos timbres.

-Menos mal Damon, me temí lo peor-gritó desde el otro lado, volvió a sonreir-¡Tio!

-Que si, que si, que estoy bien...pero me quedo aquí.

-¡Estas loco! ¡Como una puta cabra! ¿¡qué quieres que te atrapen!?

-Yo no soy el que le ha dado el caso a mi hermano, tío me prometistes que te encargarías tu...

-¿Y crees que no lo he intentado? Los de arriba se lo han dado a Stefan, el apellido Mikaelson tiene mucho tiro.

-Lo sé, creeme que lo sé-se frotó la sien con la mano.

-Bueno, mientras que no te encuentre, ¡ah no! Que ya lo ha hecho-cada vez estaba mas enfadado, Damon quitó un par de camisas para sentarse-Hay veces que dudo...

-Nadie te obliga a esto, sabes que me las apaño bien solo.

-Ya,ya, pero lo hago porque quiero ayudarte, porque me pareces de fiar...

-¿Sabes? No eres el único que lo piensa, he conocido a una chica, cree que todo puede ser por un síndrome o algo...

-No se yo...-silencio, más silencio-Tengo que dejarte, Jenna está a punto de levantarse, no quiero meterla en esto, pero no te expongas, no me hagas pegarle una patada a tu trasero para llevarte a Japón o a España...

-Adiós Ric.

-Adiós Damon...

Damon sonrió más ampliamente, nunca pensó que tendría de su lado a un capitán de las fuerzas armadas, suspiró al recordar cómo lo conoció, ese mismo día estuvo a punto de perder su vida.

-¡Hijos de puta!-gritó, forcejeo con los soldados que lo llevaban a rastras-¡¿Qué coño...?!-tiraron a Damon en mitad de una franja de barro, esto no se parecía en nada a las celdas en las que había estado con anterioridad, intentó apoyarse con un codo, pero la patada que le propinó el soldado le hizo entender que no hiciera nada-¿¡Dónde está mi abogado!? ¡Mis derechos-!

Otra patada en las costillas, y otra más, Damon se retorció de dolor, esto estaba en contra de la ley, en realidad dudo de que estos supiesen algo de leyes...

-¡Ya no eres tan gallito! ¿no, Jonh?

-¡Como os pille os voy a meter esas botas por el culo!-consiguió decir, pero pronto se arrepintió, uno de los soldados, le dió en todo el pecho con el rifle que portaba, Damon lo único que pudo hacer fue removerse inquieto, y escupir sangre; el soldado le agarró de la cabeza.

-¿¡Dónde está tu chulería!?-le escupió-¡No pensamos permitirte el lujo de reir te de nosotros, te mataremos!

-No podéis...hacerlo...-las palabras cada vez le fallaban con más frecuencia, no podía respirar, empezó a toser con fuerza, podía sentir como todo desaparecía a su alrededor-Al final...voy a

morir...en...Florencia...que irónico...

Empezaron a golpearle, hasta que el muchacho dejó de quejarse o de respirar, sonrieron ante su victoria, pues Jonh Lewis había dado su último respiro, los soldados empezaron a reir a carcajadas, aplausos, y más golpes para desahogarse, pero el ruido de unos zapatos les hizo reaccionar, todos se giraron y se pusieron en posición, todos sin excepción sabían lo que iba a suceder, acababan de traer a un detenido sin permiso a una muerta absoluta, pero a ninguno le importo, querían venganza contra el hombre que había violado, asesinado, y descuartizado a miles de personas.

Por la puerta apareció el Teniente Saltzman, se quedó quieto en el umbral, con una ceja levantada examinó la zona, dio varias palmadas y unos soldados aparecieron.

-¡Bravo chicos...!-les vitoreo, algunos empezaron a sonreir aliviados-Y vosotros...-señaló a sus hombres con el dedo-...Llevaoslos...-señaló a los soldados que habían golpeado al detenido, las risas se descabrejaron, dejando a lugar el miedo y el pánico-¿No creíais que os ibais a librar? ¿No?

Los soldados no hicieron nada para defenderse, bastante habían hecho ya, Alaric observó con una sonrisa como se los llevaban, con mala gana miró al detenido, maldijo en silencio, justo cuando a él le encargan un caso va y la caga a lo grande...

-Tío...podrías haber sido mi pase al rango superior...-dió una calada al cigarro-Bueno que se le va a hacer...

Justo cuando se iba a ir, Damon empezó a toser con fuerza, Ric no dudó, una parte de él, involuntariamente se avalanzó hacia el detenido, nunca en su vida dejaría morir a nadie, y ese hombre no iba ser la excepción.

Con pocos esfuerzos le arrancó lo que quedaba de camisa, mientras que gritaba que fueran a buscar a un médico, buscó su pulso, estaba bien, pero se seguía ahogando, a regañadientes le hizo el boca a boca, pulsó en su pecho, así durante un buen rato...

Hasta que Damon empezó a vomitar sangre, seguramente era eso lo que le impedía respirar...

-Tío necesitas un médico...urgentemente-dijó agarrando a Damon por la cabeza-Mas que eso, necesitas un milagro...

-Tu...eres mi...milagro...-le dijo con una sonrisa de medio lado, Ric rió junto a él, no sabía porqué pero Jonh no le había resultado tan capullo...

-Tranquilo Lewis mientras estes a mi cargo...

-No creas que eso va a durar mucho teniente, siempre me sacan, puedes llamarme Damon.

-¿Damon?

-Coff...ese es mi verdadero nombre...

Los dos se miraron por un momento, Ric se negó así mismo lo que estaba pensando, pero es que no le quedaba otra, cuando su sexto sentido le hablaba tenía que escucharle, y esta vez le estaba diciendo que confiara en ese supuesto asesino...

Damon salió del motel, tras cerrar su cuenta allí y sin dejar rastro alguno, se encaminó hasta Mystic Falls, pero antes, maldiciendose así mismo, decidió ir al hospital, para ver a su querido hermano, cosa que era una completa locura.

Llegó hasta allí, no tuvo que hacer muchas cosas para entrar, el lugar no estaba muy vigilado, cosa que le sorprendió bastante, pues la última vez que estuvo allí había agentes por todos lados; tampoco le costó mucho encontrar la habitación, pues ya se enteró cual era y conocía demasiado a su hermano para saber que este no cambiaría de cuarto.

Golpeó ligeramente, el asentimiento de su hermano desde dentro le dio entender que estaba solo, abrió despacio, se lo encontró asomado por la ventana, iba con muletas y con ropa normal, sonrió.

-Veo que eres tan orgulloso como yo...-Stefan se giró de mala gana-Siento eso...pero no estoy bien, es como si alguien en mi interior me controlase.

-Hijo de puta-dijo por fin Stefan, pero sin intentar llamar a seguridad-Hijo de la gran puta.

-Odiame...tienes todos los motivos para ello...

-Motivos...me sobran...hijo de...

-¡Cambia de insulto, joder! ¡Lo se, soy un cabrón, un asesino, un hijo de puta...! ¡todo lo que exista en este mundo para definirme!-abarcó con las manos todo, ladeo la cabeza-Pero somos hermanos...

-De Sangre, si pudiera cambiaba eso también, que pena...

-No mate a mamá, creeme...no la mate...

-¡¿Como te atreves a decir que no?! ¡Ni si te ocurra decir que fue un accidente!

-¡Es que tampoco lo fue! Hoy voy a salir de dudas...

-No puedes volver atrás en el tiempo.

-No tengo ninguna intención de volver atrás, pero un psicólogo me va a ayudar.

-Ya lo han intentado, no tienes nada.

-No quiero uno de la cárcel, solo quiero ver si tengo una oportunidad, que todo sea obra de algo en mi cabeza que no funciona-se señaló la nuca, sonrió-si no me crees, ¿por qué no llamas a seguridad?

-Joder...-repitió en silencio, casi en un murmullo, miró por todos lados-Joder...

-Stef, una parte de ti aún quiere confiar en mi, si esa parte existe, toma-le lanzó un pen-Hay tienes los datos del lugar, el tío se llama Fin...

-Finn...-puso cara de circunstancias, después sonrió-Elena...como no, la dulce Elena...

-No la culpes por ver algo donde no hay, solo quiero comprobar que lo que ven sus ojos existe realmente, ¿conoces al tipo?

-Si, fui con ella una vez, coincidimos en un cafe, el tío realmente esta ciego pero es muy espavilado, ve las cosas con mas rápidez y determinación que los demás.

-Eso es bueno, no tendré que estar mucho tiempo a esperas, Stefan si me vas a detener no pongas a Elena en esto.

-Como le hagas daño...

-No tengo intención, es una amiga, mi única amiga-suspiró y remarcó lo último como si no fuera lo suficiente obvio, el ambiente era tenso, pero no tanto-No quise dispararte.

-Fue un accidente, precipitado por mi parte, pero tienes razón, hubo un cambio en ti, algo intermedio; las migrañas, ¿te pasan a menudo?

-Si, cuando me dan no recuerdo lo que pasa después, muchas veces tengo miedo de despertarme con las manos manchadas de sangre, ¿cuantos son en los que va de año?

-Mas de cien; no varias en nada, ni en etnia, ni en sexualidad, ni en nada, matas por placer, eres un asesino Lewis.

Damon no dijo nada, miró el pen antes de salir, tenía unas ganas increíbles de abrazar a su hermano, pero la indiferencia que este le mandaba le dejaba entre ver que nunca habría un abrazo.

Salió con cuidado, con el traje de médico aún puesto, lo miró por encima, se encogió de hombros, dudaba que a nadie le hiciese en falta, por lo que se arriesgó a salir así.

Iba por la segunda planta, cuando oyó a una enfermera gritar, no le prestó atención, hasta que esta le agarró de la manga.

-¡Doctor Sam!-Damon frunció el ceño, si le reconocía estaba en un lío, miró a su alrededor, la gente pasaba sin mirar-Doctor tenemos...

Damon se giró bruscamente, y atrapó los labios de la mujer, haciendo entremecer todo su cuerpo, la empujó con fuerza hasta una de las habitaciones, la cual por suerte estaba totalmente vacía, sonrió al ver que ni siquiera había cama, la golpeó contra la pared, la mujer gemía, se apartó con una media sonrisa, la chica también sonreía, pero esta desapareció al comprobar de quien se trataba...

-Jonh...Lewis...-quería morirse, Damon solo sonrió de medio lado, provocando a un mas temor en la chica-No...por favor...

-Shh, no te voy a hacer nada, jo, que mala fama tengo aquí-le susurró en el oído izquierdo, sonrió-Te vas a quedar quieta, voy a irme, pero no vas a dar ninguna señal...

-Si-casi escupió la palabra, Damon sonrió más ampliamente-No me viole...

La sonrisa desapareció, tras murmuras algo incoherente, cogió un trozo de venda que tenía la chica, y le tapó los ojos.

-Tranquila, es solo por seguridad-miró a su alrededor, decidió atarla en el bordillo-Seguridad...-repitió, pues la chica empezaba a tensarse con más fuerza-Me voy...

Se sentía mal por dejarla así, era bastante guapa, y besaba bastante bien, pero solo eso, pues ese beso no significó nada para él, estaba a punto de salir, cuando oyó esa voz en su interior "Jonh Lewis, nunca cambia" tras eso, volvieron los pinchazos en la cabeza, se sujetó con la puerta, pero le fue imposible, la vista se le nublaba sin poder hacer nada para impedirlo, miró a la enfermera, tenía que salir de allí, los ojos de Elena volvieron a su mente, sonrió, era muy hermosa...

-Ah...-gritó, consiguió taparse la boca con el puño, cerró los ojos con fuerza, rindiéndose a lo evidente.

-Socorro...-gritó la enfermera, pero no le dio tiempo a hacerlo una segunda vez, pues Damon ya estaba a su lado besándola con fuerza, clavando sus dientes en su lengua, la chica quería gritar y huir...

-¿En qué hemos quedado hermosa...?-le dijo quitándole la venda, sus ojos eran ahora más oscuros, puso cara de niño pequeño-Has sido mala...me has traicionado...mm, mejor, así me puedo quedar un rato mas-se relamió los labios, cogió un cuchillo, su navaja, se la paso por la lengua, cortándose-vamos a divertirnos...

Elena desayunaba mirando la televisión, estaban echando una recopilación de las escenas más divertidas de la semana, pero ella no estaba pendiente, tenía muchos problemas en los que pensar, para reírse un rato.

-Vale, te dejo...-miró a su madre, la cual venía de ducharse pues iba en albornoz, Elena sonrió, había sido una estúpida en no confiar en su madre-¿qué miras...?

-En lo guapa que estás.

-Me vas a sonrojar-dijo la madre lanzándole una reverencia, Elena hizo la mueca de desmayarse, ambas empezaron a reir juntas-Echava de menos esto...

-¿El que?-preguntó curiosa-Mamá...

-Nada mi amor, solo que, no sé, desde lo de papá...

-No pienses en eso, he sido una tonta, no he visto lo importante que es para ti Adam, ¿le quieres?

-No puedo responder a eso-Elena puso mala cara, apartándose un poco de su madre-Hey, espera. No puedo contestar porque no hay palabras para describir lo que siento: ¿nunca has sentido que sonríes por sonreir cuando estás a su lado? Oh, ¿nunca has sentido que el destino ha unido vuestros caminos? o tan simple como ¿se te acelera el corazón sin ni siquiera verle, solo pensando en él...? Todo eso me pasa, y mucho mas, eso es amor...

-Amor...-Elena agacho la cabeza, nunca había sentido eso por Stefan-Yo...

-¿Nunca lo has sentido?

-No, bueno si, con Stefan no, pero con Damon si-lo dijo casi sin pensar, se quedó blanca, pues era la primera vez que lo pensaba en voz alta, Miranda no le dijo nada, había visto la reacción de su hija, y sabía que estaba luchando internamente por ello, por lo que decidió desviar el tema.

-Veo que te has levantado temprano, ¿vas a salir?

-Si, iré con una amiga al centro.

-Vale, me voy a vestir que me voy a resfriar como siga así-dejó las cosas estar, no iba a preguntarle con quién iba pues sabía que Caroline estaba afuera de la ciudad, y Bonnie estaba con su padre en el pueblo vecino, lo dejo así solo por el momento, aunque su instinto de madre le decía que debía preguntar por la identidad de ese Damon.

Elena no desvió la mirada ni un solo momento de su madre, le había parecido extraño su comportamiento, pero no quiso darle más vueltas, sería mejor que se preparase para ir a ver a Finn, si no se equivocaba Damon le había confirmado de que la esperaría allí.

Elena llegó unos minutos antes de lo esperado, miró su reloj y su móvil, suspiró, no iba a subir a la consulta sin Damon, eso lo tenía claro no pensaba hacerle ese feo, vaya que el chico acabara pensando lo peor de ella.

Estuvo varios minutos dando vueltas alrededor de la misma farola, puso los ojos en blanco al volver a mirar el reloj, ¿dónde se había metido ese capullo? Elena cabreada cogió el móvil, y escribió con rapidez, se sabía su número de memoria, y nunca dejaba huellas.

Para: D

De: E

¿Dónde te has metido? No me jodas que te has arrepentido, ¡ven acá ahora mismo! Porfa' "pucheritos"

Un saludo E

Elena miró su móvil, comprobó que el mensaje fuera sido enviado, tras pensarlo dos veces borró el historial, no quería tener ningún rastro. Miró la hora, eran mas de las doce, suspiró, tendría que subir a hablar con Finn, no era plan de que el chico pensase que se habían echado atrás.

Subió las escaleras del apartamento, cada paso que daba se maldecía así misma por confiar en Damon, él no necesitaba ayuda, se había estado riendo de ella, con este gesto se lo había confirmado. Se encontraba en frente de la puerta, se quedó quieta, ¿y si lo fueran atrapado...? Se quedó pálida con solo pensarlo.

-Señorita-se sobresaltó, era la vecina de enfrente-Finn esta con un paciente.

-Imposible, ha quedado conmigo hace unos minutos.

-Su paciente lleva ahí desde las-miró su reloj-No estoy pendiente, pero lleva desde las 11:55 minutos, y tenía cita previa.

-Imposible-volvió a repetir, era consciente de que Finn nunca pondría citas tan cercanas entre ellas, una idea descabellada se le pasó por la cabeza, y con paso vacilante llamó varias veces a la puerta, no hubo un respuesta, nerviosa volvió a llamar, oyó unos pasos.

-Un momento-respiró hondo y soltó todo el aire al oir la voz de su amigo, abrió la puerta despacio, cerrándolo a su paso-¿Elena...?

-¿Cómo lo haces...?

-Ya sabes, mi séptimo sentido, el sexto es comprender lo incomprencible, y...

-Si, si, el séptimo es ver donde no puedes ver, increíble, pensé que tenías cita...

-Con Damon, si es con él con quien estoy-se quedó pálida-Tu silencio me indica que no lo esperabas.

-¿Qué...? ¿Como...?-se sacudió todos sus pensamientos-¿Puedo pasar?

-No-lo miró incrédula-Elena, es secreto, no soy un cura, pero mi deber es mantener a mi paciente en el anonimato-dijo con una leve sonrisa, que a Elena le fueron como mil bofetadas, se estaba riendo de ella.

-Finn, dejame entrar ¡Damon!-gritó detrás de él, no iba a permitir que se rieran de ella, no en su cara, Finn la agarró para que no entrara-¡Maldito capullo! ¡Damon...!

-Deja que entre...-dijo entre susurros, casi no pudieron escucharle, sino fuera porque Finn tenía ese sentido muy desarrollado, soltó a Elena, para que entrara temiéndose lo peor...

Elena tragó saliva, victoriosa entró a pasos vacilantes al despacho de su amigo, Damon estaba tumbado en un sofá, con los ojos vendados, la chica se extrañó, pero no se quejó, pues su amigo entendía de lo que hacía.

-¿Qué estábais haciendo?

-He hablado con él, por lo que me ha contado tiene un problema, por lo que vamos a ir atrás en el tiempo, al pasado...-la chica dudó, no sabía si acababa de entenderlo-Hipnosis

-¿Es seguro...?-por el rostro su amigo le confirmó sus sospechas-¿Es peligroso? ¿para él? ¿o para nosotros?