Nuevo episodio con sorpresa final! okno, será mejor que lo leáis vosotras mismas, y no me matéis a Stefan todavía, ya lo mataremos pronto...
Capítulo 07:
Elena miraba atentamente a su amigo, no podía quitar ninguno de sus sentidos a las acciones del psicólogo, Finn, llevaban por lo menos una hora y aún no había ningún resultado, ninguna evidencia, nada que confirmara que Damon no estaba bien, Elena empezaba a impacientarse, habían recorrido etapas de la infancia del chico, pero nada, había tenido una infancia feliz, demasiado feliz.
-Damon, ahora vas a viajar a otro época de tu vida, de los ocho años vamos a pasar a los diez, ¿que ves Damon?-Elena miró a Damon también, el muchacho seguía tumbado con los ojos cerrados, quieto casi paralizado, no hablo-Damon...
-Veo a mi hermano...es muy pequeño, pero esta jugando a la pelota con mi madre, esta muy guapa, y mi hermano parece tan frágil en sus manos-silencio, Finn dejó que procediera-Mi hermano se ha caído, yo corro a ayudarle, pero alguien me para...
-¿Quién te para?-preguntó-Habla, estas a salvo...
-Mi tío, no se lo que quiere...solo me dice que tenga cuidado, que el tiempo se agota, que solo faltan dos años...
-¿Dos años?-preguntó extrañado-¿Para qué?
-No estoy seguro, no me explica mas nada, solo escucho, siempre me dice lo mismo...-aclaró como si fuese lo mas normal del mundo.
-Está bien, vayamos entonces a dentro de dos años, tendrás doce, ¿cierto? Vayamos justo a tu cumpleaños...¿qué sucede?
-No mucho, me preparan como siempre una fiesta cuando vengo de la escuela, yo estoy feliz pero me hago el sorprendido, cuando mi madre sale de su escondite con la tarta y mi hermano cantando, me rió, soy feliz, y mi padre viene, esa era la primera vez que no venía, pero yo soy grande y se que está ocupado con las cosas de su empresa-silencio, tanto Elena como Finn están ahora más pendientes, aunque Damon no da motivos para que se preocupen-La fiesta es genial, mi tío tampoco ha podido venir, me alegro porque desde hace tiempo las cosas no van bien, pero oigo los gritos de alguien...
-¿De quién Damon?-se interesó, pues se estaban acercando a algo gordo.
-De mi madre, está hablando por telefono, con cuidado miro a ver que está pasando, por las escaleras soy consciente de la discursión que tiene, corro hacia ella y le quito el móvil.
-¿Por qué se lo quitas?
-Porque esta llorando, nadie puede hacerla llorar conmigo delante, mi madre me mira extraño, pero enseguida me sonrie quiere que le devuelva el móvil, lo iba a hacer, pero antes quería escuchar si era mi padre o mi tío, me acerco...
-¿El móvil?-Damon está muy callado, el silencio dura demasiado, Elena se preocupa, quiere acercarse pero Finn no la dejaría, en cambio este si se mueve de su sitio, para ponerse al lado de Damon-¿Qué escuchas? Dílo...
-Basta...-murmura, empieza a reir-Es una estupidez...-rié con mas fuerza-¡Me estoy cansando de este juego, a veces soy demasiado niño!
Damon se levanta sobresaltado del sofá, Elena mira a Finn y después de nuevo a Damon, el cual esta extraño.
-Es una chorada, una soberana tontería, y me llaman a mi psicópata, mm, será mejor incrementar las habladurías-Damon sin mirar a nadie, se abalanzó hacía Finn, empujandolo contra la pared, Elena ahoga un grito, Damon solo ríe a carcajadas-¿¡Que pasa, ya no eres tan listo!? ¡Maldito hijo de puta! ¡No se juega con mi mente! ¿¡que pretendíais!? ¿¡que dijera que mi primer crimen fue mi madre!? ¿¡que la torture, que la maté!?
Elena, ya estaba cansada de escuchar todo eso, no reconocía a la persona que estaba enfrente, pero tampoco podía quedarse de brazos cruzados, no estaba dispuesta a perder a Finn, y que este se convirtiese en uno más de la lista de Jonh Lewis, sin pensarlo se avalanzó hacia Damon...
-¡Damon, para!-le golpeó, pero solo consiguió que este la empujara contra el suelo, estaba asustada, pero no iba a mostrarlo, no a él-Tu no eres así...
-Pobrecita...mm, creo que me voy a divertir bastante, una más en la lista...-dijo con picardía, Elena no pudo más, las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas, Damon puso un puchero, pero estaba hueco, sin vida, Elena se apartó lo máximo que pudo-¿Ahora huyes de mi..? Maldita zorra...
-Damon...
-No soy Damon, soy tu asesino, tú lo buscastes, así que te mereces tu premio-la agarró del pelo, Elena no quiso gritar pero en su rostro se veía todo lo que quería expresar: miedo, pena, furia, y más miedo, cerró los ojos, no era capaz de mirar a Damon, a sus ojos azules que solo mostraban aún monstruo...-¿Tus últimas...palabras?-estaba muy cerca, su corazón se aceleró, podía notar la mirada de deseo de Damo, o de Jonh, pues ahora no estaba segura de la realidad.
Notó el filo de un cuchillo o algo parecido en su cuello, no fue capaz de hacer nada, solo de pronunciar algo inaudible, pero que hizo reaccionar a Damon, sólo por un segundo, lo suficiente para que un golpe eliminará toda esa historia.
Elena cayó débil al suelo, miró a un Damon que caía de bruces, y a un Stefan con una pistola, le había golpeado con el puño de esta, Elena no fue capaz de hacer nada, solo miraba alternativamente a Stefan y a Damon...
-¿Estas bien?-le preguntó, Elena solo pudo asentir-Tranquila-el chico se acercó a Elena, quiso abrazarla, pero esta se apartó asustada, Stefan comprendió al instante que las cosas estaban muy recientes, tal vez demasiado, miró a su hermano con asco, sacó de su bolsillo unas esposas, Elena lo miró fijamente, no quería eso, pero ¿qué iba a hacer sino? Damon había intentado matarla..
-Espere-la voz de Finn les hizo reaccionar-Este hombre, Damon tiene un problema.
-Si que es un asesino-escupió como si fuese lo mas normal del mundo-Un asesino que va ir derechito a la cárcel del pueblo...
-Sabe tan bien como yo que en menos de veinticuatro horas estará libre-la cara de Stefan era un poema-Lo sé porque él mismo lo ha dicho, y también se que en mitad de un recuerdo a hecho un parón un tanto extraño-Finn miró alternativamente a Elena y a Damon, para pararse con Stefan, el cual se le estaba descomponiendo la cara-Este chico ha sido trastornado por algo que vió en su pasado...
-¡No me joda! ¡Este cabrón mató a mi madre...!-gritó desesperado, Elena abrió los ojos como platos, se levantó de golpe, no estaba segura de haberlo escuchado bien, Stefan se quedó en silencio, asimilando lo que acababa de decir, se cayó de rodillas, el dolor que sintió en la pierna fue atronador, se le desencajó el rostro-Es mi hermano...-musitó, Elena estaba detrás suyo, con una mano extendida, quería consolarle, pero él la había abandonado-...él la mató...-murmuró más para sí que para los presentes, pero Elena lo había entendido muy bien-No tuvo piedad...
-Stefan...-Elena cayó junto a él, le abrazó por detrás, hundiendo su cabeza en su espalda, cerró los ojos para no llorar, necesitaba calmarse, pero antes calmaría a su amigo-¿por qué no me lo dijistes?
-No-Stefan se levantó de golpe, dejando a Elena trastocada, demasiado cerca de Damon, el joven capitán dio varias vueltas por el cuarto nervioso-No...
-Me da igual lo que diga, capitán, pero este chico necesita mi ayuda, le propongo un trato, como bien sabemos allí a donde quiere llevarlo no le darán asilo.
-No diga gilipolleces.
-Sabe muy bien lo que digo, se quedará conmigo el tiempo necesario, cuando descubra lo suficiente para entregárselo al juez lo encarcelara, es un trato justo-Stefan no daba crédito a lo que escuchaba-Hablo en serio, por si queda duda.
-No hay dudas, ni una, me lo llevo-iba a recoger a su hermano, cuando este empezó a moverse, todos dudaron, pero Stefan lo tenía claro, se dió media a vuelta y a regañadientes cogió a Elena del brazo-Si quieres su salvación te vienes conmigo...
Finn sonrió, había conseguido salvar a su paciente, miró al suelo, no podía verlo con claridad, pero sabía que se estaba recomponiendo, y analizando todo lo acontecido: Finn se sentó en el suelo, y con unas palmaditas le confirmó lo evidente.
-Todo es verdad, y en especial que tienes un problema-Damon se hundió-No te rindas chico, Elena tenía razón, hay algo más.
-Elena...-susurró, recordando la cara de dolor de la chica y sus lágrimas-Le he hecho...
-No, calma, esta bien, pero Stefan se la llevó, tu hermano ha accedido a que te mire-Damon se giró bruscamente-Oye, no me mires así, que soy ciego no tonto, tuve que utilizar mis ideas.
-Elena...
-Deja de repetirte, ella está bien, pero comprende a Stefan necesitaba tomar aire y no la iba a dejar aquí-
-Con un asesino, o peor: una mente desquisiada.
-No iba a decir eso; no la iba a dejar aquí en mitad de una sección donde tu te ibas a auto aniquilar.
-Elena y tú sois tan para cual, ha descubierto que soy Jonh y aún así está aquí, ¿por qué?-preguntó-¿Por qué?
-Porque es mi deber, y Elena, es Elena no sé porque sigues insistiendo, la chica no va a cambiar de parecer, puede llegar a ser muy cabezota-Damon sonrió al escucharlo, él lo sabía mejor que nadie-Y ahora, vamos a ver, ¿qué escuchastes?
-¿Cómo?-dijo extrañado, no sabía de lo que hablaba.
-Mm, interesante...-ignoró lo perdido que estaba Damon para centrarse en sus propias ideas, Damon estaba nervioso, no recordaba nada de lo que le decía, solo veía el rostro desencajado de Elena-Es bastante interesante saberlo, deja que investigue un poco, llamaré a Stefan.
Finn salió de su casa, Damon se quedó allí mirando la puerta, golpeó de una patada una de las sillas, en seguida se arrepintió y la recogió bastante era lo que había hecho, al levantarse vió una navaja en el suelo, su navaja, su arma, se estremeció al recordar lo que podría haber hecho con ella.
Stefan estaba abajo, en el portal, había convencido a Elena para que se fuera a dar una vuelta, que él la llamaría que confiara en su palabra, no estaba muy segura pero no se negó.
Estaba tan concentrado en la nada que no notó la presencia del psicólogo, el cual puso una mano en su hombre, se sobresaltó.
-Tranquilo-Stefan masculló en silencio, pero no dijo nada-Tengo una novedad.
-Buena o mala-se atrevió a sugerir.
-No lo sé, pero es raro que no recuerde lo que escuchó, normalmente son cosas que no se olvidan, pero ese no es lo único, el chico recuerda borroso lo que hace.
-O es lo que dice él-se le escapó-Continue.
-Le comprendo por eso no juzgo, no esta en mi mano juzgar, ni en la suya, usted no es juez-le recriminó, Stefan estaba empezando a hartarse, él era el capitán, de las fuerzas armadas-Me pasaré toda la noche investigando y consultando libros, creo haber visto un caso así en algún lado.
-¿Y que va a hacer con Damon?-Finn sonrió internamente, Stefan acababa de llamar a su hermano por su nombre, el chico no tardó en darse cuenta-Comprenda no le voy a llamar por el otro nombre.
-Se quedará conmigo, estará a salvo.
-Él que no lo estará es usted, es...
-¿Ciego? Lo sé, pero ya ha visto que me defiendo bastante bien con mis demás sentidos-eso era cierto, si no fuera porque sabía por medio de Elena que el hombre era completamente ciego, y que los especialistas lo confirmaron, en más de una ocasión fuera pensado lo contrario-Bueno, dígale a Elena que la llamaré mañana, y que no se pase por aquí, Damon sigue auto convenciéndose de lo cruel que es.
-Elena no pisará este lugar si Damon sigue aquí.
-Usted sabe mejor que yo lo orgullosa que es Elena-Stefan lo vio irse, suspiró, miró su móvil, tenía un aviso, un asesinato, maldijo en silencio, pues no necesitaba ver de quien era, pues Mystic Falls era un lugar plácido y nunca pasaba nada.
-Ves hermano, tu eres la mancha negra en todo esto...-murmuró, después marcó, necesitaba hablar con alguien-¿Kol? Necesito pedirte un favor.
-¡No me jodas, tengo al capitán Saltzman en mi culo!
-Sabes que eso suena fatal, ¿no? Se lo cabrón que es Alaric, creéme lo sé, pero esto es gordo, y necesito tus contactos-respiró hondo-Necesito que busques a Rosalinda Bloor.
-¿La asesina de las uñas? ¿¡para qué!? ¡Esta bien donde esta! ¡No quiero problemas!
-Se le relacionaba con Jonh Lewis, solo quiero saber en que.
-A ti no te lo va a decir, ¡no se lo ha dicho a nadie en los interrogatorios! ¿¡por qué crees que va a ser diferente contigo!?
-Porque yo no estoy vigilado, porque no es un interrogatorio normal.
-Tío no, te estas obsesionando, no, eso es ilegal, ¿dónde esta el dulce Stefan?
-¿Crees que alguna vez existió?-Kol maldijo en silencio desde el otro lado, cogió su portátil.
-Ok, intentaré algo, pero no tires tu carrera por uno como Jonh-Stefan no contestó, colgó, sonrió al cielo, ahora tenía una oportunidad de acabar con todo, de acabar con el asesino de su madre, y encima sin ser perjudicado, su plan era perfecto, pero no haría nada precipitado, se centraría en lo simple, fingir querer ayudar a Damon, era lo mas sencillo.
Su móvil empezó a sonar de nuevo, lo miró, era Elena, reconocería ese número en cualquier lado, descolgó con una sonrisa, que se esfumó tan rápido como vino.
-¿Cómo esta Damon?-ni un "hola" ni un "cómo estas"-¡Stef!
-Bien, lo tendrá en casa de tu amigo hasta mañana, y me ha dicho que lo dejes en paz, se esta...
-Si, si, se lo que esta haciendo, pero quiero hablar con él para dejarle claro que estoy de su lado, que no le tengo miedo...no quiero que piense que le odio.
-Elena-intentó contener su rabia, necesitaba cumplir-Calma, Finn quiere investigar, espera a mañana...-no sabía, no estaba seguro de que su calma fuera sido muy convincente-¿Elena?
-¿Vas a estar a su lado?-preguntó, Stefan conocía a la chica, era una pregunta trampa.
-No, han abistado un problema en el hospital, y tengo que ir a revisión, pero no vayas.
-No tranquilo, ¡a sus órdenes!-Elena hizo el gesto con la mano, aunque el otro no pudiese verlo, Stefan sonrió, lo que ninguno sabía era que ni ella ni él confiaban en la palabra del otro, pues se conocían demasiado bien, ambos colgaron casi a la vez-Perfecto-murmuró...
-Perfecto-murmuró-No puedo fiarme de ti Elenita.
-No puedo fiarme de ti Stef-Elena se tumbó en la cama, llevaba allí desde que vino a casa, miró el reloj, eran solamente las tres, suspiró agobiada, tendría que esperar un par de horas más, Stefan estaría vigilando por allí cerca, y ella no era estúpida, le conocía.
La chica se levantó de la cama, se entretendría con algo, bajó las escaleras a gran velocidad, Adam estaba en el salón junto a Jeremy, jugando a la consola, Elena por un momento se quedó fija en él, su rostro ahora le resultaba familiar, le recordaba a alguien, esos ojos verdes le eran muy similares a...
-¡Elena!-Jeremy la despertó de sus pensamientos-¿Vienes?
-Sabes que no...-lo pensó mejor, necesitaba hablar con Adam-Bueno si, ¿a qué jugáis?-Elena se acomodó en la silla de enfrente, recogió uno de los mandos, y maldijo en silencio al ver a lo que jugaban podía notar la mirada de Adam clavada en ella, pero no dijo nada, necesitaba tiempo-¡Jo! ¿No hay otro?
-Elena-le reprochó-Si no quieres jugar vete...-le chincho, como cuando eran pequeños, eso le alegró a ella, necesitaba tener a su hermano y esos momentos inocentes-¡Vamos!
Llevaban una hora jugando, Elena y Jeremy se picaban cada cinco segundos, ahora mismo se encontraban encima de una mesa y el otro encima del sofá, Adam solo observaba a la chica, nunca se había fijado en ella, pero él era alguien insignificante, la hija de su novia, una niña inocente, pero ahora la admiraba, su valentía, su desparpanto, su valor: y la despreciaba casi al mismo tiempo por estar estropeando sus planes.
-Chicos vuestra madre va a llegar y no creo que le guste ver su tapizado hecho una mierda y su mesita con algo roto-Elena le miró, después a sus pies, se bajó de la mesa, y golpeó a Jer por intentar hacer trampas-Jeremy.
-Si, si...-se bajó a trompicones, pisando a su hermana, la cual miraba su móvil-¿¡No me digas que te vas!?
-Si, he quedado, voy a ir...a ver a Stefan.
-Han asesinado a sangre fría a una enfermera, no deberías ir sola-Elena se quedó paralizada en la puerta, tragó saliva, no se iba a dejar impresionar.
-No voy allí, Stefan ya le han dado el alta, voy a ir a la cafetería cerca del instituto, puedo ir sola-dijo seria, no tenía ninguna intención de dar pie a nada, sin decir mas nada, recogió sus cosas para irse, Adam sonrió, y murmuró mas para sí que para nadie "Lista"-¡Adiós!
Elena salió de la casa casi corriendo, cogió el móvil, no podía ir andando, y tampoco iba a coger el coche de su madre, no quería oírla cuando llegase, después de mucho pensarlo, llamó.
-¿Matt? Gracias, ehm, ¿puedes venir a recogerme? Lo sé, lo sé, lo siento...-escuchó-¡Gracias guapo!
Matt era su mejor amigo, se criaron juntos, era su amor infantil, siempre lo supo, pero cuando Bonnie y él empezaron a salir juntos ella se sintió a explotar de alegría, fue ese día cuando descubrió que no era amor, que era amistad, cuando cortaron, se sintió muy mal, pésima, pero no culpó ni a Bonnie ni a él, se habían criado juntos.
Mientras pensaba, vio el coche de su amigo, sonrió, se montó en él, sin mirar atrás, se había alejado bastante de casa para que Adam no pudiese ver a donde iba concretamente.
-¿A dónde vamos? mejor dicho, ¿a dónde vas?
-Que bien me conoces, siento meterte en esto Matt, ¿cómo estas?-Matt sonrió, conocía a su amiga, tenía prisa-Ok, iré al grano quiero que me lleves a un par de calles de aquí, ¿sabes dónde esta la calle Solar?
-Eso está un poco lejos-dijo en tono de broma-Me debes gasolina.
-Ay cuanto te quiero...
Pasaron el resto del trayecto hablando de cosas sin sentido, haciendo bromas y riendo, ninguno nombró nada que perjudicase al otro, porque ambos sabían que había temas que dolían mucho.
-Es aquí-dijo-Ya sabes me debes un par de litros.
-Ja,ja, ok, ok, ya hablaremos-Elena esperó a que Matt se fuese, miró alrededor, no había nadie, subió las escaleras del piso de su amigo, se encontró de nuevo con la vecina de antes, suspiró.
-No esta-se quedó quieta, mirándola extrañada-Se fue hace rato.
-Bueno...gracias...-Elena maldijo en silencio, pero tenía llave, o por lo menos antes las tenía, registro su bolso, cogió un monedero, el cual tenía lleno de llaves de varios sitios, sonrió y se agradeció a ella misma haber puesto nombres a las llaves, no tardó mucho en encontrar la que buscaba, abrió la puerta, todo estaba en silencio.
Dió varios pasos, pero se quedó quieta en el salón, tampoco sabía si Damon seguía allí, soltó sus cosas en una silla, miró el suelo, donde antes había sido tan debil.
-¿Damon?-optó por llamarlo, sabiendo que este no contestaría-¿Damon? He traído algo para comer...como no sabía que te gustaba-lo volvió a intentar pero sin éxito-Damon.
Fue a una de las habitaciones, lo bueno del lugar era que era pequeño, que todas las salas conectaban con el salón, por lo que no tardó en encontrarlo, estaba en una esquina apoyado en la pared, oculto entre las sombras, el chico la miró, sus ojos celestes eran dulce, era su caballero.
-Damon-murmuró con una gran sonrisa, se acercó despacio, Damon no se movió-Está todo bien, estoy bien...y ahora que te veo mejor.
-Elena, no, yo lo siento, no quiero, nunca he querido hacerte daño, eres demasiado importante.
-Tranquilo, estoy contigo-eso fue demasiado para Damon, no podía tenerla a su lado, en cualquier momento podría descontrolarse y sería lo peor, con paso vacilante apartó a Elena.
-¡No! ¿¡No lo ves!? ¿¡No soy bueno para ti!?
-Eso lo diré yo.
-¿¡Que pasa!? ¿¡le debes algo al cielo!? ¿¡por qué te comportas como una samaritana!? ¿¡tan malo es eso que has hecho para tener que pagar este calvario!?-Elena no podía mas, no era capaz de seguir escuchando esas palabras, todo en su mente se revolvió, pero una cosa tuvo clara, una cosa que no fue capaz de retener-¿¡Por qué!?
-¡Porque te quiero Damon!-el chico se quedó pálido, Elena estaba destrozada con las lágrimas en los ojos, entonces también se dió cuenta de lo que había dicho, rió nerviosa...
