Definitivo este episodio trae muchas cosas, y entre ellas escenas demasiado empalagosas, lo siento :) Estoy en la playa, y ¡tengo internet! ¡soy feliz!
Capítulo 08:
-Te quiero...-repitió nerviosa, sin ser consciente aún del significado de esas palabras para ambos, para Elena era un mundo, descubrir que esas palabras no le resultaban incómodas, que realmente las sentía como suyas propias por una vez, para Damon era una liberación, era la segunda persona en años que le decía esas palabras, y que parecía totalmente sincera, eso a Damon le partió el alma, y todas las barreras que tenía, se acercó a Elena, quería abrazarla, calmarla, pero se quedó en mitad del camino al ver el rostro de la chica, estaba descompuesta-...te quiero...-volvió a repetir, mientras miraba por todas partes con una sonrisa en sus labios, buscó a Damon, el chico seguía en el mismo sitio pero con los brazos levemente levantados, y con una mirada de pena, Elena retrocedió, tenía miedo, de su reacción, casi sin pensarlo salió corriendo de allí, pudo oir como Damon la llamaba, pero no era capaz de ver la realidad, que ella era una niña a su lado.
No era consciente de lo que tenía a su alrededor cuando cruzó la calle, por lo que no vio a Adam apoyado en la calle de enfrente, el hombre sonrió, pero su cara se transformó tanto o mas que la de Elena cuando un chico de cabellos negros y ojos azules salía del apartamento gritando.
-¡Elena!-la chica lo había visto salir, arriesgarse por ella, pero no era capaz de pararse, de enfrentarse a Damon, nunca le había tenido miedo pero en ese instante si lo tuvo y ahora no había remedio para cambiar las cosas-¡Elena por favor-!-el chico se quedó blanco cuando un hombre, Adam se puso en su camino frenandole el paso, Damon solo pudo retroceder, y toparse con la pared-T-Tú...
-Veo que me recuerdas, ¿qué pasa ya has olvidado quien eres Jonh?
-No-Damon le apartó de un empujón y corrió lo máximo que pudo en dirección contraria, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba al descubierto, no podía dar marcha atrás, no quería arriesgar la vida de Finn, las lágrimas empezaron a golparse en sus ojos, el recuerdo de la enfermera, el de Elena, todos volvieron, y con ello las migrañas-Basta...-dijo entre lágrimas-Por favor...
-Resultas patético, Stefan tiene máss huevos que tú-Damon alzó la vista, la tenía borrosa, maldijo en silencio-Tranquilo a mi nunca me harás daño, no me mires así, para eso te cree.
-¿¡C-Cómo!?
-Oyes perfectamente, pero calma no recordarás haber tenido esta conversación conmigo, ¿recuerdas lo que te dije por teléfono? No me hagas recordártelo-Damon no necesito escuchar mas, su cabeza le estaba matando, tenía ganas de vomitar-Lo peor en si, son los síntomas, los efectos secundarios...
-¿¡De-de que-que hablas...!?
-Lo que no me hace gracia es que esa chica este molestandote, eso no está bien, es mejor que nos deshagamos de ella-Adam se agachó cogiendo el rostro de Damon-Jonh querido, deshazte de esa chiquita...
Damon dudó, sus ojos celestes se tiñeron de una oscuridad incalculable, una sonrisa pícara apareció en su rostro, pero la imagen de Elena seguía presente en su mente, negó con la cabeza, empujando a un Adam sorprendido, salió corriendo.
-Increíble-murmuró-Realmente increíble...
Caroline miraba con temor la entrada a Mystic Falls, ese tiempo fuera le había venido perfecto, pero volver a estar donde estaba no le agradaba ni un pelo, quería a Klaus, eso lo tenía claro, pero el miedo a como reaccionaría era peor, bajó del coche, su madre la estaba esperando con los brazos abiertos, se echó sobre ella.
-Oh, Caroline...-dijo preocupada, conocía a su hija, y no era de las personas cariñosos-¿Me contaras que ha pasado?
-Prefiero comer algo, ha sido un viaje largo y cansado-su madre asintió, no iba a contradecirla, por ahora; la acompañó hasta el interior de la casa, tenía que decirle una cosa, por lo menos comentarsela, pues no quería que su hija se enfadase después.
-Caroline hay una cosa que quiero decirte.
-Jo mamá, ¿tiene que ser ahora...?
-Tienes visita-la chica abrió los ojos como platos, notó a alguien en su espalda, se giró de golpe encontrandose de cara con Elijah-Os dejaré, estoy en la cocina...
Caroline no fue capaz de reaccionar, en realidad no sabía que hacer ni que decir, no entendía qué hacía aquí el hermano de Klaus, Caroline pensativa soltó sus cosas en el sofá.
-¿Qué haces aquí?
-Caroline, no estoy por gusto, he venido por mi hermano, se que estas mal-aclaró antes de que la chica se lo dijese, no era tonto-Pero mi hermano esta fatal, es la segunda vez en toda mi vida que le veo en ese estado, y me prometí que nunca le permitiría recaer, y mirame he roto mi promesa.
-Lo siento-se atrevió a decir, a fin de cuentas era cierto, ella sentía mucho lo que había hecho, quería demasiado a Klaus y se había dejado manipular-No quiero a Tyler me manipuló, quiero a Klaus.
-No es a mi a quien debes decirselo.
-No quiero...no me atrevo, mirame soy una chica de pueblo, y vosotros-Elijah no acababa de comprender eso último y su rostro lo reflejó-¿No me digas que no lo habéis pensado?
-Caroline elegí este pueblo porque quise, Klaus vino para liberarse de la gran ciudad, creeme si no quisieramos ataduras no estaríamos aquí-confesó, Caroline solo podía escuchar-Mira, no debería, pero Klaus solo se ha permitido amar dos veces, y una fue horrible, la chica tuvo un accidente, y la segunda vez, dime tu a mi como va a terminar...
-Klaus...-el chico asintió, Caroline no pudo más, las lágrimas volvieron a manchar su rostro-No puedo...yo...me siento mal, sucia, Klaus no lo merezco...lo siento...
-Caroline...
-No, me siento mal, necesito estar sola, por favor...
Elijah asintió, dejando su tarjeta con su número salió de la casa, Liz, que había escuchado toda la conversación esperó unos segundos no quería que su hija la llamase cotilla, y mucho menos que la tomara con ella.
Tardó unos minutos en salir, pero su hija ya no estaba, se asustó, pero al ver las cosas en la escalera se tranquilizó un poco, seguramente habría subido para cambiarse, miró la tarjeta que había en la mesita, la recogió
"Elijah Mikaelson"
Tras la ducha y una comida rápida Elena se tumbaba en la cama, ese día se iría temprano a la cama para así analizar las cosas con más calma el día siguiente, su portátil brilló, seguramente por la falta de batería, al recogerlo vió la señal de aviso de que quedaba cinco o diez minutos de batería, suspiró tendría que buscar el cargador, pero no era eso lo que había pitado, tenía un correo, marcado como "spam", se lo pensó varias veces, tenía un mal presentimiento, le dio a la carpeta, en el asunto ponía "La verdadera cara de tu caballero de ojos azules" la chica se quedó blanca, iba a cliquearla, cuando oyó el ruido en su ventana, maldijo en silencio, abrió la ventana, en frente suya se encontraba Damon...
-Ah...-se sobresaltó, Damon parecía tranquilo, la chica le abrió la ventana para que entrara-¿¡Qué pretendes que me de un ataque!?
-Lo siento, pero si te fuera llamado ¿me lo fueras cogido?-la chica puso mala cara, era evidente que no-¿Ves? Esta vez te estoy imitando, "el destino"
-No te rías de mi...-se cruzó de brazos.
-He arriesgado mi cuello-le aclaró con un dedo acusador-Por ti.
-Lo menos que has podido hacer-le picó.
-Vale, va a ser dificil hablar contigo hoy, lo he captado-
-Menos mal, te veía cortito de entendederas-dijo enfadada, un enfado que cada vez parecía menos real-Y si tampoco te gusta arriesgarte, ¿qué haces aquí?
-Estoy aquí por ti, porque no puedo dejarte ir-se acercó más a ella, pero esta vez era diferente, la ternura, el deseo, eran las sensaciones claves-porque te has incrustado en mi vida como nadie nunca lo ha hecho, porque eres la segunda persona que se ha atrevido a sentir algo por mi...porque eres tú Elena, la chica loca, la chica que arriesgó su vida por el destino...por mi...
-Damon-Elena había perdido todas las fuerzas para huir o para discutir, estaba derretida por él-Yo...
-No digas nada, las palabras sobran, solo son espadas de doble filo, hay gestos que valen más que cualquier confesión-Damon le acarició la cara con los pulgares, Elena no podía dejar de mirar esos ojos azules, que solo eran visibles para ella, ya lo había comprobado, esa ternura era suya.
Elena se apartó de él, le dio la espalda, estaba nerviosa conocía perfectamente esa reacción, podría llegar a darle un ataque o algo parecido, Damon no entendía el porqué, pero se lo imaginaba, la chica nunca estaría con un asesino como él.
-Lo entiendo-confesó el chico, Elena negó con la cabeza, no podía permitirle que creyese que no sentía nada, se volvió hacia él y lo abrazó con todas sus fuerzas, tal vez las palabras pudiesen tener doble significado, pero los gestos también-Elena...
-Lo siento Damon...lo siento...-no se atrevía a mirarle-Lo siento, te quiero, mucho...mas que a nadie, me siento viva contigo pero...no quiero sufrir y se que tu tendrás que huir, siempre tendrás que huir, ¿por qué luchar por algo que está perdido?
-Elena, por ti soy capaz de entregarme ahora mismo, por ti estoy aquí, es por ti por lo que aún no me he ido de la ciudad...Elena, tu eres mi camino, el camino que quiero recorrer-le confesó dándole un suave beso en el pelo-Por ti quiero cambiar...
-Quiero vivir el momento, pero no me atrevo a vivirlo como quiero-sollozó.
-No hace falta vivirlo de esa manera, solo dejame estar a tu lado, enseñarte que no es malo amar, no sé lo que habrás sufrido, pero yo llevo sin sentir años...-esta vez sí le miró, sus ojos brillaban tanto como los de ella-Déjame ver qué es eso que siento...
-¿Aunque eso nos haga daño?
-Aunque nos haga mucho daño, tanto que no podamos vivir, no quiero pensar que un día tuve la oportunidad de sentir y la desperdicie.
-No sé si podré aguantar perderte.
-Vivamos el presente-Elena se abrazó con más fuerza-Seré tuyo siempre.
-Mi caballero de ojos azules...-eso le hizo recordar un correo, pero no se atrevió a mirar el portátil, no tenía ganas de amargarse más la noche-Damon-se atrevió a preguntar, el chico le miró con una media sonrisa-¿Puedes quedarte conmigo...?
-Siempre.
Ninguno dijo más nada, no necesitaron palabras, Elena arrastro al chico hasta su cama, mirándole fijamente a los ojos, analizando cada detalle, pues su única intención era soñar con él, tenía miedo, miedo de sentir, de volver a sentir, pero ya era demasiado tarde, su corazón había hablado y estaba actuando en consecuencia, lo único que pidió en silencio fue no sufrir; el chico se dejó llevar por esa muchacha de ojos chocolate...
...Esa noche fue la mejor de sus vidas, pues fue la única vez que se permitieron descansar...
Damon fue el primero en notar los rayos del sol, y la calor que emanaba un cuerpo a su lado, sonrió, sabía perfectamente quien era, no necesitaba abrir los ojos para saberlo, se acurruco más entre las sábanas, al hacerlo se cruzó con la mano de Elena, la cual jugaba con su pelo...
-Dormilón-dijo con ternura, después le golpeó levemente para que se moviera, emitió un gruñido, estaba demasiado cómodo, no iba a permitirle a Elena que le estropeáce ese momento-¿No querrás preocupar a Finn?
Volvió a emitir otro gruñido en señal de protesta, no quería defraudar a nadie que le ayudaba, pero temía y mucho que Elena viese la realidad de su persona, que no tenía salvación, el móvil de la chica empezó a sonar.
-¿Si? No...bueno...es que sigo en la cama...¡sola!...pues...no, espera, ¿¡cómo...!?-Damon se giró para escrutarla, la chica se levantó a trompicones de la cama, y encendió su portátil para abrir la aplicación de TV, lo sincronizó; Damon no podía parar de observarla con una sonrisa tonta en los labios, la quería demasiado, la verdad le golpeó de repente, al ver lo que ella estaba viendo.
^ -Las noticias son claras, en El General Falls han encontrado el cuerpo de una mujer de vientidos años asesinada brutalmente, las cámaras de seguridad nos han mostrado a un joven médico, su identificación no era la correcta con respecto al asesino, ¿estaremos hablando del asesino de ojos azules...? Ahora mismo estamos viendo como el capitán Mikaelson sale de recepción, intentaremos frenarle...-la reportera recorrió el poco camino que los separaba, Stefan negó con seriedad, no daría ningún testimonio-¡Espere! ¿qué cree usted? ¿estamos a salvo?
-No lo sé, no puedo testificar nada, no hay pruebas, ni las habrá para ustedes-aclaró y desapareció tras dos hombres, que seguramente serían militares; Elena observaba atónita, se dejó caer en el suelo^
Damon la observaba, se había sentado en la cama, para poder escuchar mejor las noticias, se concentró en la foto de la enfermera que mostraba, claro que la recordaba, pero no con claridad, maldijo mentalmente su problema, y haber metido Elena en eso...
-Damon-empezó-¿ha sido Jonh?-al chico le extrañó que hablara de él en tercera persona, pero se lo agredició mentalmente-Por favor...
-Si, no lo recuerdo bien, pero si-confesó, a partir de ese día iría con la verdad por delante aunque eso le costase la confianza de la chica-Lo siento.
-No te culpes-intentó recomponerse, al cortar la pestaña vió su correo, dudó, pero no le prestó atención dejó el ordenador en la otra punta de la habitación, no pensaba prestarle más atención de la necesaria-Bueno, es buena señal, Stefan no tiene intención de delatarte, confía en ti...
-Ojalá-se le escapó, se levantó con intención de irse, Elena le observó con mala cara, ¿no tendría la cara de irse?-Será mejor...
-Ni se te ocurra, recuerda, tu mismo lo dijistes, soy la única que ha mostrado interés, quiero que veas que también soy la única que te puede hacer olvidar todo-se acercó a él, acortando las distancias-déjame adentrarme en tu corazón...
-...en mi oscuro corazón...si es que tengo...-sentenció, Elena no iba a permitir que se hundiera en su propia miseria, la chica buscó su mirada, cuando la encontró se perdió en esos intensos ojos azules-No lo hagas, no caigas en la tentación...
-Caeré si es por ti-muy cerca, pero Elena acortó aún más las distancias, abrazándose a él, protegiendo su alma, y la de él-Es hora de mostrarte que no todo gira en torno a Jonh-el chico se apartó-No me mires así, ambos sabemos que "él" está creado por un trauma, y pienso mostrarte que él no tiene el control...
-Elena, arriesgas demasiado.
-No, arriesgo muy poco, comparado con lo que puedo obtener; a un chico dulce de ojos celestes que me vuelve loca...para qué ocultarlo...
-Si...y gracias...
-No me las des, no hasta que lo consiga...
Ambos chicos salieron de la casa, era temprano por lo que Jeremy no estaba despierto o por lo menos no estaba a la vista, la chica suspiró aliviada, recogió con rapidez sus cosas, mientras que Damon rebuscaba algo para desayunar, la chica lo pillo registrando...
-Hey-le golpeó levemente al ver que estaba cogiendo sus tortitas-Son mías.
-Quien se fue a Sevilla...
-¡No me vengas con esas!-intentó quitarselas pero fue imposible, con dificultad el chico se tomo las tortitas aunque no le sentaron muy bien por lo que empezó a toser-Ahora te jodes...
-¿Elena...?-la voz de Miranda los devolvió a la realidad en la que se encontraban, el chico salió por la puerta de la cocina sin medir palabra con la chica, la cual se había quedado paralizada al lado de la isla de la cocina, Miranda se asomó, estaba medio dormida-¿Elena?-preguntó preocupada-¿qué sucede? ¿es por Stefan?
-Que...no, claro que no, es solo que...bueno pensé que no estabas.
-¿Por qué lo dices?-dijo mas seria, pues antes le había parecido oir las voces de un chico, aunque supuso haberlo soñado-¿Había alguien contigo?
-¿Aquí? No, ¿por qué? ¿por el alboroto? Jer ha tenido que coger mis tortitas y lo que estaba era regañandome a mi misma por dejarlas a la vista-se cruzó de brazos, como si eso fuera lo mas natural en ella-Pensaba que estabas con Adam.
-Si...pero ayer tenía prisa, el pobre tiene su vida, su familia.
-No sé nada de ella-confesó, en realidad Adam nunca había hablado sobre su pasado, solo sobre su presente y cosas típicas como el trabajo o la hipoteca, y que quería vender su piso el cual estaba a las afueras de Fell Church quería estar cerca de ellos por lo que llevaba tiempo intentando venderlo.-Es raro...
-Elena, hace nada que estamos saliendo juntos, no puedes saberlo todo.
-Pero es raro que llevando tan poco tiempo este todo el día en casa-se enfuruño, su madre temió que su hija se pusiera en su contra-Y me he levantado temprano porque Caroline ha vuelto, y quiero ir a verla mas tarde, por lo que me voy a pasar por el instituto para renovar la matrícula, las clases comienzan muy pronto, y quiero empezar con buen pie-confesó, cambiando por completo de tema, pues no quería discutir con su madre-Y ahora, si me lo permites quiero desayunar.
-Vale-dudó, pero al final accedió subiendo de nuevo las escaleras, pues no tenía intención de levantarse tan temprano, ya que ese día no tenía turno de mañana sino de noche, cuando Elena se cercioró de que su madre no estuviese con la oreja puesta, pero en ese instante recordó una situación parecida en un tiempo donde creía ser feliz...
Elena dormía placidamente cuando el sonido de un móvil la despertó, dando golpes torpes con la mano alcanzó el maldito aparato, estaba en vibración pero lo tenía debajo de la almohada, lo miró desconcertada, no conocía el número, descolgó, y con voz soñolienta.
-¿Quién es...?-preguntó malhumorada.
-Buenos días Elena.
-Que...¿Stefan? ¿Cómo has conseguido...? ¿sabes la hora...?-una sonrisa tonta se le escapó, la verdad es que no esperaba que él la llamara, con cuidado de que sus padres no se despertaran se dirigió al baño para poder hablar con mas tranquilidad
-Se que son las seis de la mañana un día festivo, que conseguí tu móvil pidiendo tu historial delictivo, antes de nada, todos tenemos un historial en un pueblo tan pequeño-Elena sonrió, ella lo sabía porque su amiga era la hija de la Sherrif y eso se lo contó una vez-Me encanto que tomaramos café juntos...
Elena puso mala cara, odiaba el café, pero después de la otra noche era un recuerdo muy hermoso para desperdiciarlo, sin darse cuenta, entre trivialidades se asomó a la ventana, y allí se encontró a un Stefan apoyado en su reja, casi se le cae el móvil al suelo.
-¿Qué haces hay abajo?-preguntó desconcertada, bajando las escaleras lo más rápido posible, no quería que su padre se despertase y viera a ese chico en la calle, llegó hasta la puerta, sin haber escuchado la última frase de Stefan se asomó, golpeandose con él...-Auh...
-Por que me gustas...-Elena se quedó pálida-por eso estoy aquí abajo...porque quiero salir contigo, hablando con tus padres en una hora decente claro está...
-Yo...Stefan...
-Tienes razón, no estoy haciendo las cosas bien-se agachó, hincando una rodilla en el suelo-¿Me concedes el placer de salir contigo...?-Elena rio nerviosa, era la primera, su primera declaración, y sin darse cuenta se encontraba abrazada gritando un "si" a los cielos, tan fuerte fueron los gritos que sus padres lo escucharon y bajaron corriendo, Elena se dio cuenta y apartó a Stefan a tiempo.
-¿Elena?-preguntó su padre mirando por todos lados-¿Por qué gritabas?
-Por nada, os quiero mucho-los abrazó a ambos, pero su madre observaba en otro dirección, al hombro que asomaba por la puerta, sonrió, más tarde hablaría con su hija, pues ahora no quería escuchar a su marido con sus quejas típicas a las seis de la mañana.
-Volvamos a la cama amor, y Elena cierra la puerta, y díle al cartero si sigue por la zona que la próxima vez venga más tarde o que no haga tanto ruido, por qué es por eso por lo que gritabas ¿verdad?-Elena solo pudo asentir nerviosa, su madre la había descubierto pero no decía nada, el hombre miró a su mujer y después a su hija, y con una leve sonrisa desapareció de allí, acompañado por su mujer claro esta...
Elena sonreía, por una vez era feliz, por una vez era ella la que tenía el novio perfecto, era ella la que se enamoraba...Se asomó a la puerta, ni rastro de Stefan, pero había una nota en el suelo "Tus padres son geniales, normal que seas tan dulce...~Stefan~"
Las manos de Damon la devolvieron al presente, el chico la abrazó con ternura, y pudo notar como unas pequeñas gotitas de agua caían en sus brazos, Elena estaba llorando, Damon la abrazó con más fuerza, pues se sentía culpable de la tristeza de la chica, pero como si una conexión los uniera la chica negó y lo abrazó.
-Estaba recordando a mi padre...esto me ha hecho pensar en una situación tan dulce...-confesó, por una vez en mucho tiempo reconocía en voz alta el dolor de la pérdida de su padre-Le quería, y sigo sintiendo que está presente, y creo que se siente orgulloso, ¿no?
-Tu padre, bueno no lo conozco, pero seguro que te quería a ti y a tu hermano-le enjugó una lágrima-Ahora será mejor que vayamos afuera, no quiero que a tu madre le de un ataque por verme aquí-Elena sonrió levemente, miró hacia arriba, no había ruido alguno.
-Vamos-le cogió de la mano-Tengo un lugar que enseñarte, a fin de cuentas te lo debo, me encanto visitar el prado.
-Si no fuera porque ataqué a mi hermano allí te llevaría pero prefiero mantenerme lejos de ese lugar, tengo miedo de que...-Elena le calló, no quería oír mas lamentaciones-Ok, vamos a donde tu quieras.
-Eso está mejor, mucho mejor...-Elena sonrió pícara, se dirigió a la puerta, y ambos sonriendo la abrieron, pero ambas sonrisas desaparecieron al ver quien los esperaba apoyado en la puerta-¡¿Ste-Stefan?!
-Sorprendidos, cuando tendría que haber sido "sorprendida" ¿qué haces aquí Damon?
-Yo...-Elena aferró con fuerza su mano, pues Damon intentaba soltarla, pero ese gesto le dió fuerza-Siento haberte atacado, pero si no me creyeras estaría encerrado, déjame creer que sientes algo por mi.
-Damon confió en el criterio de Finn por eso te doy la oportunidad de estar libre, pero no pienso permitir que estes cerca de Elena.
-Eso lo decidiré yo, ¿no te parece?-le escrutó la chica-Tu no eres nadie para decirme con quien debo o no estar, Damon es mi amigo...
-Damon no está bien-dijo con el mismo tono cortante, el aludido se sintió fatal, no quería que ninguno de los dos saliera perjudicado, apretó los puños, soltando así la mano de la chica.
-Stefan tiene razón, os arriesgáis ayudandome, por lo que no quiero que salgas perjudicada Elena.
-No me vengas con esas de nuevo Damon, soy yo la que necesita estar contigo, eres lo mejor que me ha pasado en meses-confesó con una tierna sonrisa, y acariciando su mejilla, el chico cerró los ojos ante su contacto, y un recuerdo le vino a la cabeza, un hombre, abrió los ojos de golpe-¿estas bien?
-Si...creo...que si...
-Bien, vamos a compensarnos mutuamente-dijo Stefan, Elena lo miró extrañada-Quieres estar con Damon, vale, y yo quiero que vaya cuanto antes con Finn, así que...-silencio-Vais a ir juntos hasta lo de Fin, y allí comenzará la terapia, sin ti...
Elena lo miró malamente, buscó el apoyo de Damon, pero este parecía estar de acuerdo con la descabellada idea de Stefan, por lo que regañadientes salió disparada a la calle, Stefan frenó a Damon...
-Tío Adam está aquí...-a Damon se le cambió el rostro-Si él tiene algo que ver, por mínimo que sea dílo...
