Disclaimer: Todo lo que reconozcan es propiedad del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores ;D

Love, The Hardest Way

Capítulo 2.- Cyanide Sun

No deje de mirarlo a los ojos cuando terminamos, ni aunque sentí que todos nos veían. Alexander se aclaró la garganta e interrumpió nuestro contacto.

-Fantástico, chicos-nos dijo Stefan- Lysandro, verdaderamente tienes una voz privilegiada. Gabe ha hecho un servicio a la humanidad al sacarte de las sombras, muchacho.

-Gracias-contestó azorado

-Entonces, ¿qué nos dices?-pregunté-¿aceptas cantar con nosotros?

Él no lo dudó ni un momento.

-Si, desde luego-dijo con mucha seguridad.

Volví a sonreír, y me di cuenta que desde hacía mucho tiempo no me sentía tan feliz.

-Perfecto-dijo Stefan, tan contento que podría haber besado a Lysandro por aceptar- No te preocupes, prepararé un contrato muy específico y creo que quedarás mas que satisfecho con tu sueldo.

-No lo hago por el sueldo, sino por la oportunidad. Les agradezco mucho que me hayan considerado adecuado para esto.-dijo

-Creénos Lysandro, si te decimos que el favor nos lo estás haciendo tú a nosotros-dijo Stefan.

-Cierto, nuestra princesa se negaba a cantar si no era contigo-dijo Julian.

-Sí, amenazó con irse de la banda, y golpearnos los traseros si no nos comportábamos amablemente contigo.-dijo Will.

-Basta-dije muy azorada.- Por favor, ya es nuestro compañero, pero aún así no deberían asustarlo con sus horribles personalidades.

-En cuanto te conozca bien va a salir huyendo-dijo Alexander sin atisbo de sonrisa.

Lo miré con cara de pocos amigos.

-Es la verdad-dijo y se marchó.

Todos nos miramos incómodos y confundidos por la reacción de Alexander.

-Bueno, creo que debo retirarme. Debo hacer algunas cosas-dijo Lysandro irguiéndose y alisando las solapas de su saco.

-¿Quieres que te lleve?-pregunté

-No, voy muy cerca y prefiero caminar, pero te lo agradezco-dijo dirigiéndome una sonrisa.

-Bueno, entonces déjame llevarte a la salida-dije. Noté como Will y Julian me dirigían sonrisas burlonas. Era evidente que cuando los volviera a ver se burlarían de mí hasta el cansancio.

-De acuerdo, muchas gracias.-dijo.

Caminamos y bajamos juntos el ascensor hacia la salida en silencio.

-No parece que le caiga muy bien a tu amigo-dijo de repente antes de llegar a la puerta.

-Alexander es muy...-traté de defenderlo, pero no puede- la verdad es que no se que le sucede, pero no te preocupes, estoy segura de que el problema es mas conmigo que contigo. No puede negar que le ha encantado lo que has hecho hoy. Alex es así, simplemente no puede resistirse a un trabajo bien hecho.

-¿Cuándo debo volver?-preguntó.

-No te preocupes, procuraré que siempre te citen en fines de semana para que no interrumpamos tus actividades en el instituto.-dije

-¿Ustedes no estudian?-preguntó.

-Bueno, Will, Julian y yo acabamos de terminar en instituto hace muy poco, y Alex lo ha terminado antes que nosotros. -dije- Y por el momento tenemos mucho trabajo, claro que recibimos lecciones de música de vez en cuando...

-Ya veo-dijo y llegamos a la puerta- Bueno pues, ha sido un honor trabajar contigo, fue mucho mejor de lo que había pensado. Te agradezco haber ido por mí.

-No agradezcas, como dijo Stefan es mas el favor que tu nos haces a nosotros, que nosotros a ti. Ve con cuidado Lysandro-le dije.

-Y tú-dijo y se marchó.

Me quedé mirando a través de la puerta de cristal la elegante figura del albino. Luego me quedé un momento pensativa. Saqué mi móvil y luego de un momento, dije:

-¿Dónde demonios estás, Alexander?

Pasada una hora mas o menos, llegué a departamento de Alex, quien no había cerrado la puerta. Dentro podía oírse el ruido de una triste guitarra y una voz profunda y algo desgarrada que entonaba:

-*Deberías saber que tan difícil es apartarnos el uno del otro, separando almas enredadas en este laberinto de mentiras.

Estoy muerto para ti, una sombra desastrosa, mi amor, por siempre en la oscuridad. Y todo lo falso es verdadero en ti, demasiado cerca de mi corazón.

De este vacío hago mi hogar, abrazando recuerdos de sueños hace mucho tiempo perdidos. Una última caricia del cadáver del amor es todo lo que quiero, debajo de este sol de cianuro...*

Me quedé parada en le marco de la puerta en silencio, mientras veía como se sacaba la guitarra con gesto derrotado. Luego, por fin su atención se centró en mí.

-¿No sabes tocar la puerta o qué?-preguntó hostilmente.

-Si sé, pero no tengo modales-dije y fui hacia él- ¿Qué ha pasado hoy?

-No ha pasado nada fuera de lo normal o sí-dijo con fastidio- Tu eres grosera conmigo y yo lo soy contigo, ese es nuestro trato.

-Desde luego, pero no fuiste grosero sólo conmigo. Lo has sido con Lysandro y él no te ha hecho nada. Ni siquiera lo conoces.

-Lysandro-murmuró- Sólo he dicho la verdad. Es sólo un niño, Gabe... no puede aguantar tu paso. No puede conocerte, se asustará y huirá de tí, y tu ya has sufrido demasiadas pérdidas.

Enarqué una ceja.

-No sé a que te refieres Alex-dije mientras me dejaba caer en el suelo a su lado- Lysandro es sólo el chico con el que haré el dueto. No pasará nada mas entre él y yo.

-No estaría tan seguro.-murmuró.

-Alex... Lysandro es un gran chico, es inteligente y muy talentoso, y sí... es atractivo para mí, de cierto modo- admití- pero eso es porqué es mi voz gemela-dije. -No malinterpretes lo que pasa entre él y yo.

-A ti te gusta Lysandro-dijo y su voz me pareció muy fría.

Abrí la boca pero no dije nada. La verdad era que no me había puesto a pensar seriamente en el tema.

-Es guapo-dije- Supongo que a muchas chicas les gusta.

-Es raro-dijo Alex pareciéndose un poco mas a él mismo.

-Es especial-dije y la expresión de mi amigo se endureció.-Escucha... Lysandro es... un chico atractivo, claro, pero la cosa es que yo no tengo el tiempo ni las ganas de tener una relación ahora con nadie; probablemente luego de la salida del disco hagamos una gira y Lysandro se va a quedar aquí, y eso sería muy inconveniente, en tal caso. Además, por si no lo sabías, aún si yo quisiera estar con él, Lysandro también debería estar de acuerdo.

Me retiró la mirada, como si yo no viera lo obvio. Se sentó en el suelo a mi lado.

-Y si tu le gustaras, ¿dejarías que pasara algo?-preguntó sin mirarme a la cara.

-Por el amor de dios, Alex-le dije desesperada- ¿De verdad debemos hablar de esto? ¿Por qué?

-Porque debo saber a que atenerme-dijo un poco alterado- Debo saber si ese chico es un peligro para mí o no.

-¿Peligro?

-No te hagas la que no sabe nada-dijo con algo de rencor en la voz.

-Alex...-quise decir, pero él me besó.

Me tomaba el rostro con suavidad, pero firmemente. Primero sólo besó mis labios, pero se fue abriendo camino hasta poder separarlos tiernamente con la lengua. Me recostó sobre la alfombra y me siguió besando. Por ratos se detenía para poder recuperar el aliento, pero eran apenas unos momentos. Una de sus manos bajó a mi cintura, mientras la otra seguía acariciando mi pelo.

-Espera... espera-dije abrumada por tremenda demostración de cariño. Él dejó de besarme pero no se quitó de encima mío.

-Supongo que ahora he sido demasiado explícito-dijo él.

-si...-dije-Y no me gusta... bueno no ha sido que no me gustara, eres demasiado bueno en esto... demasiado bueno, pero...eres casi como un hermano para mí y yo...

-¿entonces porque me has respondido el beso?-dijo inclinándose de nuevo sobre mí para darme un montón de besos breves.

-Te he dicho que lo haces endemoniadamente bien-dije- pero no sería correcto.

-¿por qué?-preguntó con voz suave- ¿por qué somos como hermanos?-asentí casi imperceptiblemente y Alexander puso sus labios contra mi cuello y pasó su lengua suavemente contra él- ¿Te hago sentir fraternal? Dime, ¿me sientes como si fuese tu hermano?

Tenía la piel de gallina por los placenteros escalofríos que me recorría, pero debía pensar con la cabeza clara.

-Alex, Alex-dije- Por favor, para... no es correcto, tú eres maravilloso y mereces mucho mas que yo.

Al menos eso sirvió para que se quitara de encima. Me incorporé de inmediato.

-Yo te quiero, Gabe-dijo- Desde hace demasiado tiempo... por favor, no me niegues esto.

-Lo siento, Alex, pero sólo debemos ser amigos, nada más. Tu lo sabes, soy sólo caos... no podría hacer feliz a nadie.

-Me has hecho feliz, Gabe... cada minuto que paso contigo es un minuto feliz... me has hecho muy feliz ahora, al dejarme disfrutar de tus besos.

-Pero dime, ¿sería suficiente para ti?-pregunté con tristeza.

-Cualquier cosa que me des es suficiente.-dijo.

-No, y al cabo del tiempo tu también te darás cuenta de que no es suficiente y te irás. Eres lo único que tengo, así que no lo puedo permitir-dije- Alexander, yo te amo, pero no de ese modo.

-No aún-dijo con una sonrisa descarada- Pero será sólo cuestión de tiempo. Me has correspondido así que sé que tengo una oportunidad. Y no voy a dejar que aquel niño de pelo blanco me gane tu corazón.

-Estás obsesionado con Lysandro-dije con sorna- Sigue hablando de él y voy a pensar que es a ti a quien le gusta.

Se rió de mi.

Pasamos un rato hablando y tomando un par de cervezas. Ambos éramos bastante tolerantes al alcohol, así que ni siquiera estábamos mareados. Dentro de un rato nos veríamos con los chicos en una fiesta que darían los muchachos de The End of the Reason, así que decidimos no sobrepasarnos para no llegar en un estado inconveniente.

Aún aunque pensé que había sido clara con Alex, su comportamiento había cambiado conmigo, ya que ahora invadía mi espacio personal. No era que me molestara, claro, pero me ponía algo incómoda.

-Deberíamos quedarnos aquí en lugar de ir a la fiesta esa-dijo Alex

-Pero siempre se ponen muy buenas-dije.- Además hace mucho que no veo a Juliette-añadí refiriéndome a la guitarrista de The End of the Reason, quien estaba claramente decidida a conquistar a Alex. Por lo tanto, él me miró de mal modo.

-Bueno, supongo que no te pondrás muy celosa-dijo sonriéndome

-Trataré de contenerme-dije y ambos nos reímos. De repente, mi teléfono móvil sonó.

Lo busqué como una loca ya que estaba perdido en las profundidades de mi bolsa donde tenía un sinfín de porquerías. Finalmente lo encontré- ¿Diga?

-¿Gabe?-me llamó una voz pausada.

-¿Lysandro?-pregunté

-Sí, soy yo-dijo- Discúlpame por llamar, pero creo que me he dejado algo importante en tu automóvil.

-¿En serio?-dije- Bueno, supongo que no se escapará de ahí.

-No, supongo que no-dijo- Lamento mucho tener que pedirte esto, pero ¿podrías traérmela? Iría yo mismo a recogerla, pero estoy ocupado.

-Claro, pero ¿qué es?-pregunté, ya que aún no me había dicho cuál era el valioso objeto que había olvidado.

-Es una libreta, apenas un bloc de notas, pero es de verdad muy importante.-dijo- Te agradecería mucho que lo hicieras.

-Claro, no te preocupes. ¿A dónde te lo llevo?.

Conduje despacio al entrar a la zona de tiendas de Amoris Ville. El sol estaba dándonos sus últimos rayos. Alexander se había molestado por el hecho de que fuera a ver a Lysandro, e insistió mucho en venir conmigo, a lo que por supuesto me negué, para que no hubiera mas animadversión entre ellos. Bueno de Alex hacia Lysandro, porque era el único que se mostraba grosero.

Por fin vi la tienda de ropa que estaba en la dirección que Lysandro me había dado. Tomé la libreta de Lysandro y bajé del auto. Entré a la tienda y me impresionó. Había un montón de hileras de ropa, primorosamente ordenada. Era elegante y preciosa, y el paraíso de hasta la mujer mas recalcitrante. No pude evitar tocar un hermoso conjunto hecho con encaje y piel lustrada.

Vi hacia el mostrador y ahí estaba mi voz gemela.

-Gabe, que bueno que llegas. Me has salvado la vida-dijo muy aliviado.

Me acerqué a él y le di la libreta.

-Parecía importante-dije.

-Gracias-dijo buscando algo dentro de la libreta a toda velocidad. Luego de un rato sacó una tarjeta- permíteme un momento.

Marcó un número que estaba en la dichosa tarjeta. Esperó y habló.

-Buenas tardes, hablo de parte de Leigh Ainsowrth, de la tienda de ropa Ainsworth Vêtements. Quiero cancelar el pedido de tejido que se supone debía llegar el próximo sábado. Lo lamento, Leigh se comunicará personalmente cuando pueda. Muchas gracias.

Luego cortó la comunicación.

-¿Leigh es un pariente tuyo?-pregunté- Digo, es que tiene el mismo apellido.

-Sí, es mi hermano-dijo dedicándome una sonrisa- Es el dueño de la tienda y también el diseñador.

-Oh...

-Sólo que me había olvidado de cancelar un pedido de telas, y mi hermano está hoy con su novia así que me lo ha pedido como un favor. Pero olvidé la tarjeta dentro de mi libreta, y está en tu auto. Espero no haber interrumpido nada al llamarte.

-No, no es nada-dije restándole importancia-Me siento feliz de ayudarte.

Ambos sonreímos y nos miramos un rato.

-No te lo dije por falta de tiempo-dijo el albino- Pero lo de hoy ha sido maravilloso. Cantar contigo me ha dejado una sensación difícil de explicar.

-Podría decir lo mismo, Lysandro.-dije, feliz de que él pudiera entender mi sentir. - Eres... mi voz gemela.

-¿Tu voz gemela?-preguntó desconcertado.

-Sí-dije- Eres... mi alma gemela del canto, Lysandro. Dudo que algún día encuentre a alguien con quien me complemente también como contigo. Pero alma gemela del canto es muy largo de decir, así que te digo voz gemela.

-Oh...-dijo y se sonrojó levemente- Me alegra ser tu voz gemela, Gabe.-miró el reloj- Debo cerrar ya. No ha habido mucha actividad hoy.

-¿Puedo ayudar el algo?-pregunté.

Juntos apagamos las luces y cerramos las puertas. Ya era de noche cuando la cortina de hierro fue asegurada desde afuera.

-Muchas gracias.-dijo- En agradecimiento, déjame invitarte a cenar.

-oh... lo lamento, no puedo justo esta noche-dije, y me sorprendió saber que realmente lo sentía, que me hubiera gustado cenar con él.

-Bueno, pues será otra vez-dijo, pero me pareció ligeramente decaído.

-Si tu quieres, puedes acompañarme a otro lado-dije- Iremos a una fiesta que da otra banda. Son divertidos, aunque quizá algo ruidosos. ¿Te apetece venir conmigo?

Pareció pensarlo un momento.

-Claro, sólo debo decirle a Leigh.-dijo- No creo que le afecte mucho si está con Rosalya.

Sonreí.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Bueno, pues ahí estuvo el capítulo, espero que les haya gustado.

Gracias por sus reviews, y los follows y favorites :D me hacen feliz.

*La canción usada en este capítulo es Cyanide Sun de H.I.M.

Hasta el próximo capítulo !