Un nuevo capítulo, aquí se aclara el lío del anterior jeje, pero también se complican las cosas, preguntadme dudas :)

Capítulo 11:

Elena miraba divertida la reconciliación de sus amigos, aceptó la copa que le ofreció el mayor de los Mikaelson, sin darse cuenta que ya era la cuarta que aceptaba por compromiso.

-Veo que no estas de muy buen humor...-confesó Elijah, Elena no era del todo consciente de las palabras del chico, por lo que solo sonrió con timidez-Deberías de dejar de beber-le dijo mientras le llenaba la copa, de nuevo, hasta arriba.

-Pues tus palabras dicen lo contrario que tus gestos-le señaló la botella, el chico musitó algo y se apartó-Hey no te he dicho que te vayas..-le agarró de la camisa-No quiero parecer una carga, pero realmente necesito hablar con alguien...

-No eres una carga, eso si lo es-señaló a su hermano el cual estaba entre los brazos de la rubia, Elena hizo un gesto de desagrado, siempre le pasaba cuando estaba borracha y no era ella que la estaba feliz-Habla si es lo que necesitas...¡soy todo oídos!

-No sé...creo que estoy mal, debería volver a casa...-lo sopesó mejor, al darse cuenta que Elijah se iba a levantar para acompañarla, esa idea le fue horrible-No, vale, mejor hablamos, así se me baja el subidón.

-Como quieras-dijo entre sonrisas, que a Elena le parecieron falsas, ni siquiera estaba convencida del todo de lo que iba a hacer, en realidad, ¿qué hacía ella allí? ¿dónde estaba Stefan? Tendría que haberse ido con él cuando tuvo la oportunidad pero su malhumor y sus problemas le habían impedido pensar con cordura, ahora estaba allí, metida en un buen lío, pues cuando llegara a casa su madre le montaría un pollo, y Damon, ¿qué más daba lo que pensara Damon? No estaba seguro de confiar en él, aunque su corazón le decía que si, que debía aceptarle tal y como era, su cabeza le decía otras cosas.

-Me gusta, no, amo a un chico-esas palabras fueron una estaca para Elijah, pero no lo mostró-pero he descubierto, bueno lo sabía pero creía que no era culpa suya, no tiene una buena relación con sus padres, pero él siempre me decía que era por culpa de ellos-puso mala cara esa tonta explicación no le cuadraba con la realidad, pero por lo menos el alcohol no le afectaba tanto como para decir la verdad-pero en realidad es su culpa...

-No suena muy mal-confesó el chico que había esperado una discursión peor-Los problemas familiares de tu pareja cuando se lleva tiempo se acaba aceptando, si no llevas mucho tienes que comprender que no te halla dejado claro nada.

-Tal vez...-coincidió ella, pero tenía claro una cosa, si ese fuera el problema no le afectaría tanto, a fin de cuentas cuando estuvo con Stefan no supo nunca nada de su familia: ambos miraron al sofá donde hacía unos minutos estaban los dos rubios, Elena puso mala cara se hacía una idea de dónde estaban, Elijah en cambio disfrutaba de la situación, se levantó para coger un poco de comida, para así calmar el "subidón" como bien Elena le había llamado.

Elena observaba con poca lucidez lo que hacía el chico, solo sintió que estaba haciendo lo incorrecto, que huir de la realidad, de su realidad no era lo más indicado, quiso levantarse pero el cuerpo se lo impedió, se dijo así misma que probaría algo y se iría derechita a su casa, y que aguantaría cualquier reprimenda, a fin de cuentas no le hacía ninguna gracia que Adam estuviese por allí cerca.

Elijah se debatía entre sus principios y la chica, miró el vaso de té, y a regañadientes accedió por la chica, con cuidado y asegurandose de que la chica no estuviese cerca, echó un poco de unos polvos que había sacado de su bolsillo en el vaso, esa noche disfrutaría de la buena compañía, porque, ¿quién era él para no dar un poco de cariño a una chica tan sola? Sonrió ante esa idea, y con la más tierna de sus sonrisas le ofreció el vaso a la chica...

-¡Gracias!-dijo entusiasmada, por un momento temió que le ofreciera café-Amo el té...

-He estado a punto de ir a por la cafetera...-la chica puso mala cara-...pero es nueva, y encima odio el café...-esta vez le sonrió, el chico comprobó con sus propios ojos como vaciaba el vaso, miró su reloj, solo necesitaba media hora para que hiciera efecto-Mmm...sabe raro...

-Té de hierbas francesas...mm, no se que de terapéuticas, eh...¡ah si! ¡Son relajantes!-"más los efectos secundarios, leve pérdida de memoria temporal, excitación involuntaria..." se dijo así mismo-Nada del otro mundo...

Elena le sonrió de vuelta, sin ser consciente de que en realidad no era una sonrisa real, la chica comió un sandwich después de eso, pero no supo que pasó después ni lo que sucedió exactamente, pues todo estaba, literalmente borrado de su mente...

-Hey chica...¿estas bien...?-un chico, bastante nervioso intentó despertar a Elena, la cual estaba acurrucada entre la hierba, la aludida tardó lo suyo en darse cuenta de donde estaba-¿Chica?

Elena se levantó con torpeza, el miedo y la duda se reflejaron en su rostro, miró por todas partes ignorando a las personas que se acercaban a ella, pues Elena solo era capaz de mirar su estado, su ropa, su pelo, todo en sí estaba destrozado, se llevó unas manos a la cabeza no conseguía recordar nada, solo el rostro de Damon y las palabras de Klaus...

-Ayudadme, esta chica parece herida...-volvió a gritar la primera voz, Elena esta vez reaccionó de la peor de las formas, intentó soltarse con la fuerza, pero un agente se lo impidió y empezó a preguntarle su nombre a la gente, y a ella incluida, pero Elena no era capaz de recordar nada, sus lágrimas eran su respuesta silenciosa-Me la encontré ahí, no le he hecho nada...-explicó el joven, pero ni el agente ni los civiles le contestaron pues estaban más pendiente de la chica y sus reacciones.

-Cálmese-suplicó el agente, ahora con más fuerza le obligó a mirarle-¿de dónde eres? ¿Mystic Fall ó Fell Church?-fue inútil preguntárselo, pues esos nombres para ella fueron estacas, los gritos de Adam volvieron a su cabeza, provocando una gran migraña-¡Llamen a una ambulancia!

Elena no era consciente de lo que sucedía, su cabeza solo reflejaba algunos fragmentos del día anterior: el encuentro de Damon, las palabras de Stefan, Finn, Adam...Klaus, ¿Klaus? nada tenía sentido en su cabeza, todo estaba hecho un lío, cerró los ojos para concentrarse, las lágrimas y los ruidos le hacían aún más daño...

-Pequeña...¿te han atacado?-Elena abrió los ojos de par en par, una imagen, tal vez varias, una sonrisa, sus ojos azules, y sus gritos-Chica...

-Creo...que...-absorbió por la nariz, quería negarlo, pero era lo único que recordaba, su sonrisa maléfica; Damon. Elena no fue capaz de decir más nada, su miedo, sus llantos pudieron con ella, para el agente fue suficiente, la ropa destrozada, las leves pérdidas de memoria, estaba claro, o por lo menos era evidente.

-Tranquila, te llevaremos al hospital, allí cuando estes más calmada llamaremos a casa...¿tienes tu móvil?-la chica, dudando sacó el aparato que tenía en su bolsillo, miró la pantalla, tenía un mensaje de Finn, pero no fue capaz de mirarlo-Buscaremos en contactos a tus padres...

-Madre...-murmuró, el agente asintió, parecía estar más tranquila, llamó a dos agentes más, esta vez mujeres para que ella se sintiera más cómoda, pues aún seguía aturdida.

El hombre se apartó un poco más, apretó los dientes, esperaba que esta vez no tuviera nada que ver con Jonh Lewis, aunque claro, sus víctimas nunca sobrevivían. Pulsó la llamada, varios tonos...

-¿¡Elena!?-preguntó una voz masculina realmente preocupada, el agente miró la pantalla, seguramente sería el fijo.

-No, soy el agente Tarnet, acabamos de encontrar a una señorita realmente asustada en mitad de la calle, ¿es usted el padre?

-Mi...Elena...¿mi hermana?

-Siento haberle preocupado, ¿hay algún adulto?

-No, mi madre lleva fuera desde anoche, no sé nada de ella, dígame donde están, buscaré a Adam-el agente no parecía convencido, pero no le quedaba otra-Si quiere le paso con él, acaba de llegar.

-No, no hará falta, vayan al hospital, ¿saben como llegar?

-Claro, solo hay uno-colgó, el agente suspiró, tendría que haber preguntado primero, la voz del chico alertaba preocupación, ojalá fuese cierto que había un adulto con él. Miró a la chica, estaba tiritando, le habían puesto una chaqueta, pero realmente estaba mal, maldijo en silencio a la gente capaz de hacerle eso a una niña.

Jeremy recogió con rapidez sus cosas, justo cuando abría la puerta se cruzó con Adam, el cual le miró extrañado, por la hora que era y las prisas que tenía el chico, por eso lo paró de golpe con ambas manos, Jeremy intentó zafarse hasta que se dio cuenta quien era.

-Menos mal-dijo por fin, Adam parecía aún más confuso-Elena ha tenido un accidente, tenemos que irnos para el hospital, he intentado contactar con mi madre pero se dejó el móvil aquí-Jeremy se dirigió hacia el coche, Adam se había quedado quieto en silencio-¡Vamos!-le apremió desde el interior de su coche.

Adam acortó el camino que tenía hasta su vehículo, aún seguía pensando todo lo que había sucedido, no le cuadraba nada, ninguno, que él supiese habría enviado a Jonh a atacar a Elena, pero ¿y si había sido otra persona? ¿y si el proyecto Petrova le estaba traicionando? apretó el volante, no pensaba permitir ninguna traición.

-¿Al hospital?-rompió el silencio, Jeremy asintió, miró varias veces el móvil de su madre, no le encajaba que esta lo fuera dejado tirado en mitad de la cocina, el rato en coche le puso de peor humor, iba a ser la segunda vez que pisaba el hospital en menos de un mes, y tal vez no fuera la última, Adam también estaba nervioso pero no por los mismos motivos, en cuanto aparcara llamaría a Katherine para que le explicar un par de cosas.

Estacionaron en el aparcamiento principal, Jeremy salió como alma que lleva el diablo en dirección al interior, Adam aprovechó ese momento para coger su móvil, marcó.

-¿¡Qué coño has hecho!?

-Adam, el "hola" o el "como estas" quedan mejor, y no me grites-contestó una soñolienta Katherine-¿Qué quieres?

-Espero que no tengas nada que ver con lo sucedido a Elena, ni con la desaparición de Miranda-Katherine se quedó en silencio, solo se oyeron unos ruidos sordos-¡Kath!

-De lo primero no sé nada, de lo segundo si-dijo picarona-pero tranquilo no tocaré a tu zorrita, solo la necesito para descubrir un par de cosas, ya que si dependo de ti no encuentro nada.

-¿Dónde la tienes?-preguntó esta vez con más calma, pues no era plan de enfadar a esa mujer-¿Dónde?

-¿¡Dónde va a hacer!? Donde siempre, solo quiere que la psicoanalicen, nada del otro mundo, control rutinario, esta misma tarde estará en su casa, sin recordar nada...

-¿Cómo lo hicistes?-temía aquella respuesta-Katherine...

-Utilicé mi parecido con Elena, solo tuve que ponerme una peluca, y unas lentillas, tengo curiosidad, necesito saber porque nos parecemos tanto...-Katherine sonrió, ella sabía más de lo que decía.

-No creo que Miranda sepa nada.

-¿Cómo Kevin Grayson? No guapo no soy tonta, sabes igual que yo que esa chica es la llave, buena o mala, y eso lo elegimos nosotros-Katherine no espero más protestas, colgó, Adam maldijo en voz alta, varias enfermeras lo miraron, él no dijo nada, puso la alarma y se dirigió al control médico.

Entró a paso acelerado, no le costó encontrar a Jeremy, pues este estaba discutiendo con una mujer, Adam llegó a calmar al chico y a decirle exactamente a quién buscaban, la mujer le señaló a un agente que los acompañara.

-Ustedes son familiares-ambos asintieron-Miren, no tengo mucho que decir, la chica está bien, no podemos hacerle ninguna prueba sin el consentimiento de sus padres, en igual forma no contesta, no habla.

-¿Qué quiere decir con qué no habla?

-Pues eso, no dice nada, solo solloza, o se queda en silencio, creemos que ha podido ser-Adam negó, sin pruebas no quería acusaciones-Acompañadme.

Los tres se dirigieron a una habitación, vigilada por dos agentes vestidos de médicos, tras darles el visto bueno abrieron la puerta, Elena estaba de espaldas a ellos, tapada hasta arriba con las sábanas, ni siquiera miro a las personas que habían entrado, solo reaccionó cuando notó el cambio de peso en la cama, miró con cuidado: su hermano.
-¡Elena!-sollozó levemente, mientras se abrazaba a ella-Me tenías muy preocupado-la chica no supo que hacer, quería calmarle, decirle que estaba bien, pero era incapaz de pronunciar palabra, pues si lo hacía tendría que explicar lo sucedido, y ella se negaba a pensar que era cierto. Se abrazó a él, aún con lágrimas en los ojos.
-Elena-la chica se sobresaltó, conocía esa voz, miró al frente, y se encontró con un preocupado Adam, en ese momento temió lo peor, apretó con más fuerza a su hermano-Dios menos mal que estas bien, tu madre sigue trabajando...me acaba de llamar-esas palabras le parecieron eternas mentiras, tuvo miedo de que a Miranda le fuera pasado algo, quiso replicar, decir algo, pero el agente que estaba allí le indicaba que si hablaba tendría que explicar lo sucedido, se tumbó en la cama, pensativa.
-¿Quieres tomar algo?-intentó de nuevo su hermano-¿Llamar a alguien?-esa idea le agradó, pues alzó la cabeza-¿A quién?-buscó su móvil-Solo tengo un par de contactos tuyos: Bonnie, Matt, Stefan..mm, creía que tenía a Caroline-Elena dudó, ni Bonnie ni Matt eran una buena idea, solo los preocuparía, Stefan, no es que quisiera saber nada de él, pero por una razón pensó que sabría algo, intentó quitarle el móvil pero fue inútil Jeremy se apartó a tiempo-Dime.
Elena se negó en rotundo, no se veía con fuerzas para hablar, pero necesitaba con todas sus fuerzas aclarar la situación.
-Señorita Gilbert-dijo el agente-Si la atacaron, ¿fue Lewis?-el corazón de Elena se paralizó, nunca pensó que oiría esas palabras con sus propios oídos-Sería mucho más fácil si usted nos ayudase, no podemos poner una denuncia sin datos.
-No...no...recuerdo...Stefan-le indicó a su hermano, el otro asintió en silencio mientras marcaba, los doctores y los agentes se dieron por vencidos, sabían perfectamente de que Stefan hablaban así que lo dejaron estar, para ver si ese chico conseguía sacarle algo.
Jeremy salió afuera para poder hablar con calma con el ex de su hermana, no recordaba como había llegado ese número a su teléfono pero no quiso hacer más preguntas.

Stefan llegó a casa de Finn, no había pasado por la de Elena pues se hacía una idea de que ella no estaría allí, sonrió, la conocía bien, sabía perfectamente que estaría con Finn. Llamó a la puerta, justo cuando su móvil empezó a vibrar llevando los cascos puestos no se había dado cuenta, quien le abrió fue un Damon destrozado.
-¿Qué coño...?-miró a su hermano de arriba a bajo, no le prestó mucha atención, contestó al móvil mientras entraba a la casa, haciendo un gesto de silencio-¿Jeremy?-preguntó preocupado al reconocer la voz del chico, pero las palabras que dijo a continuación lo dejaron aún peor, soltando de golpe sus cascos, Damon se apresuró a acercarse-Ahora mismo voy..-miró con maldad a su hermano y con duda a Finn-Te dejo, perfecto...
-¿Qué ha pasado?-preguntó un confuso Finn que salía de la ducha-¿Y Elena?
-Ha tenido un accidente...un ataque, no habla ni come, está mal-escupió-¡Y espero que tu no tengas nada que ver!
Damon estaba en estado de shock asimilando cada palabra, miró sus manos, temía que tuviera razón que fuera sido él, pero las palabras de Finn le calmaron.
-Él no ha hecho nada porque ha estado toda la noche conmigo, hablando, eso explica nuestro mal estado, ¿o es que vas a desconfiar de mi? Tu fuistes quien se llevó a Elena.
-Cierto...-continuó Stefan-Lo siento Damon, comprendeme...
-Quiero verla-fueron las únicas palabras que pronunció Damon, ahora que sabía que no había podido hacerle nada, pues estaba con Finn necesitó ir a comprobar que estuviese bien-Voy contigo Stefan.
-¿Pero qué...? No, claro que no, eso estará lleno de oficiales, no querrás meter en un lío a tu hermano o a Elena, ¿o si?
-No claro que no-coincidió, pero necesitaba verla-Por favor...
-Iré, cuando todo esté tranquilo te llamo y te digo como esta, Damon no puedes arriesgarte, ni meter en un problema a las personas que te estamos ayudando-le puso una mano en el hombro-Confía en mi-Damon asintió en silencio, mientras que vio como Stefan desaparecía escaleras abajo, Finn ocupó la posición que antes había tenido con Stefan.
-¿Por qué has dudado?-Damon le miró extrañado-Hablo de cuando Stefan te acusó, Damon has estado conmigo...
-Lo sé, pero...hay veces que no creo en lo que recuerdo, eso me ayuda, y me mata al mismo tiempo-Finn lo comprendió, y con ello le confirmó lo que pensaba, Finn le indicó que se sentara.
-Se que no es el momento, pero creo tener una hipótesis-sacó unas hojas de su escritorio, ni siquiera se había fijado que esa mesa tenía cajones-Toma-le tendió una hoja en blanco, Damon no comprendió lo que quería que hiciese con eso-Es fácil, no es una hipnosis, nadie puede estar eternamente hipnotizado, si así fuera no me fuera permitido entrar en tu pasado, es algo mas real y al mismo tiempo un poco más complicado-le pasó otra hoja, esta vez en color negro-Estas hojas, como ejemplo, representan tu sistema nervioso, el blanco representa el estado normal, el de cualquier persona, el negro en cambio muestras esos ataques, los nervios, el miedo...llamemosle el "cajón", ahora bien, ambos secciones están unidas, en tu mente en cambio no...o predomina una, o predomina la otra-Damon estaba aún más confuso-Lo sé, lo sé, no soy un especialista en esto...solo hay una teoría de esto, y muy pocas las personas que la han sufrido, tu cerebro reacciona a una palabra, no sabemos cual, pero en el caso de la hipnosis debe estar presente la persona para que tu escuches la palabra, pero tu no necesitas a esa persona, es decir, tu sistema la tiene registrada, y algo la conecta.

-No entiendo nada.

-Fácil, o vulgarmente dicho: un lavado de cerebro, sea como sea, han conseguido debilitar tus barreras, romper las reglas, no puedo explicarte algo que no se, pero si darte una breve explicación, han cogido y han desconectado los cables, y han hecho un "arreglo falso" el cual provoca una aceleración de energía negativa-explicó, Finn rió ante su mala explicación, pero era la única forma de hacerselo entender-En estas hojas tienes la explicación científica: todo es perfecto, eres una marioneta en manos de unas mentes privilegiadas, ¿quienes? No lo sabemos. Pero nada es perfecto, el talón de aquiles de este proyecto maléfico es Elena, no me mires así, es verdad, cuando me atacastes, Elena despertó una luz en tu interior...como si ella llegara al interruptor de tu humanidad, no me pidas explicación para esto porque eso si que no la tengo.

-Haber si me he enterado, cuando era chico alguien, no sabemos quien me eligió para sus sucios juegos, manipulo mi cerebro y soy su marioneta, la única forma de devolverme a la realidad es que o esa persona deje de utilizarme como ahora, o que Elena este cerca. No puedo dejar que ella se exponga al peligro para ayudarme.

-Lo sé, y tampoco es seguro que Elena sea tu salvavidas, pero son hipótesis descabelladas, pero es que los síntomas son idénticos-cogió un libro y señaló una página-¿Lo ves?

-¿Quién ha escrito esto...?-pasó varias hojas hasta que encontró el autor: Jonathan G. Petrova...-¿De qué me suena...?

-Sea como sea, es una oportunidad, si es así tenemos un "as" bajo la manga, una forma de mantenerte a salvo, sólo tenemos que romper ese interruptor.

-¿Y cómo se hace eso?

-No lo sé, bueno...todo esto es psicológico, por lo que la misma persona que te lo hizo podrá salvarte.

-Entonces las llevo claras, no creo que esa persona de la cara nunca-sentenció con mala gana-Pero una cosa, ¿tocaron mi cerebro para eso?

-No seas bestia, no, todo es con la mente, la cabeza de una persona es un mundo, seguramente seas fácil de manipular, hay muchas técnicas, y esta, que nos muestra es bastante antigua y compleja, pero no está completa, sea como sea alguien si la tiene completa, y sabe como sacarte de esta.

Damon se recostó en el sofá, cerró los ojos, por lo menos tenía una explicación, una extraña, pero algo era algo. Al cerrar los ojos el rostro de su tío volvió a su mente, apretó con más fuerza, concentrándose aún más, sabiendo que eso podría ser peligrosa, la imagen de una mujer rubia, una niña de su edad o un poco mayor, se acercaba, pegó un bote, Finn le miró extrañado, Damon estaba sudando...

-Damon no fuerces tu mente, alguien se ha encargado de que no recuerdes lo relevante...-se sentó, necesitaba descansar-Ve a ducharte de nuevo, lo necesitas, y después si quieres vamos a ver a Elena, ¿o pensabas escuchar las palabras de Stefan?-ambos sonrieron, pero por diferentes motivos: Damon necesitaba ver a Elena, y Finn necesitaba preguntarle que le había pasado.

Tras meterse bajo el agua, pudo ver con claridad la imagen de esa rubia, de unos quince años, portaba un elegante vestido negro...

Damon jugaba en el parque de su casa, su padre estaba trabajando y su madre y Stefan habían salido, el muchacho de ojos azules sonrió cuando vio que tenía la casa para él solo, estuvo dando trotes y riendo por todos los rincones de la mansión Salvatore, hasta que el timbre de la puerta le descolocó, como bien decía su madre, no había que abrir la puerta a los desconocidos, pero el sonido de unas llaves le alertaron que sería alguien de la casa, pero ¿y porqué había llamado antes? Con las dudas en el cuerpo se dirigió a la zona de servicio, desde allí podría ver bien de quien se trataba sin ser descubierto, se lo habían enseñado hacía unos meses, y aprovechaba cualquier oportunidad para hacerlo.

Miró tras la pantalla, una muchacha de unos profundos ojos azules como los suyos observaba la estancia, el chico tragó saliva, realmente era hermosa, el hombre que le acompañaba era su tío, puso mala cara, no recordaba que oí viniese.

Confundido bajó las escaleras y se asomó por el salón, estaba todo en perfecto estado, su aspecto en cambio decía otra cosa para un niño de su edad.

-Damon-le sobresaltó su tío-Pensé que al no recibirnos nadie no habría.

-Ya ve que no, estaba ocupado-dijo con tono frío, pero le tendió una leve sonrisa a la chica, la cual estaba en silencio-¿y su acompañante?

-Ah, si, ella, es Katherine...hija de unos amigos de la familia, no creo que la conozcas, es mayor que tu-esa idea no le hizo gracia a ninguno, Katherine se acercó al oído de Adam, Damon no puedo escuchar lo que le decía-Confíe en mi...-concluyó el tío, Damon hizo una mueca de disgusto odiaba quedarse atrás en todo, se dió media vuelta-¿Hay alguien más en la casa...?

-No-al instante se arrepintió de haberlo dicho, algo en si mismo se negaba a quedarse a solas durante más tiempo con esos dos, su madre siempre le había dicho que no confiara en su tío, y él acababa de hacer todo lo contrario-Deberían irse, mi madre llegará dentro de unas horas, mi padre está fuera, y el servicio descansa hasta la noche.

-Perfecto-se le escapó a la rubia, Damon la miró con duda, la sonrisa dulce de esa chica desapareció al insante mostrando una más macabra-Es perfecto...fuerte, decidido, valiente...tenías razón Adam, haz elegido al Salvatore adecuado...

-¿Cómo? Vayanse-gritó indignado, no pensaba mostrar su miedo, había aprendido por parte de su padre no mostrar los sentimientos ni emociones a nadie, solo a su familia, y ahora mismo no sentía nada de eso por ese hombre que decía ser su tío, dio varios pasos vacilantes hacía la puerta-Vayanse-concluyó con frialdad, la puerta se abrió de golpe, entrando así varias hombres de negro, Damon no comprendía nada...

-Tranquilo sobrino, volverás antes de que tu madre o nadie se entere...eres el elegido, tienes las características para destrozar a los Salvatore.

Damon intentó soltarse pero fue inútil, ni gritar le servía, una pequeña lágrima se le escapó, pero no fue descubierta, pues enseguida sintió la pesadez de los párpados...

...Le habían drogrado...