Hola :) nuevo episodio, más largo pero vale la pena, dejad vuestra opinión ya sabéis que ayuda a seguir escribiendo ;)

He visto que han bajado los reviews, ¿es por algo? Me gustaría saberlo, las visitas en cambio se mantienen igual.

Capítulo 12:

Stefan llegó a la zona donde estaba ingresada Elena, tenía muchas preguntas que hacerle pero esperaría a la reacción de ella. Llegó a su habitación custodiada por dos agentes de incógnito, puso mala cara, se notaba que no estaban acostumbrados a eso, pues lo hacían fatal, sacó su credencial.

-Retirense, soy su superior-aclaró, pues por la cara que ponían seguían sin creerselo, a regañadientes abandonaron el lugar, Stefan enarcó una ceja, era increíble que se comporten como niños, suspiró, al entrar vio que la chica no estaba sola, se quedó pálido al ver a Adam sentado en una de las sillas, cogió aire-Chicos, dejadme a solas con Elena...

-Claro-dijo Jeremy, agarrando a Adam salió de allí, suspiró aliviado al ver que no le había costado echarlos, Elena estaba de espaldas a él, con cuidado se acercó.

-Elena...-la chica se sobresaltó, no había notado su presencia, no supo que hacer ni como reaccionar al comportamiento de la chica, la cual se echó encima acogiéndose a sus brazos-Elena...

-Gracias, muchas gracias...oh Stef...-sollozo, a Stefan se le encogió el corazón y la apretó con más fuerza pues quería consolar su alma-Tengo miedo...-comenzó-No recuerdo nada...solo a Damon...

-Pss, Jonh no te ha hecho nada...es imposible...estaba con Finn todo el rato, es casualidad, Damon también temió haberte hecho algo, ¿qué pasó cuando te deje en casa de los Mikaelson?-la chica se apartó confusa, no recordaba nada de eso-Elena-se preocupo, no era normal que la chica no recordara eso, cogió su rostro para que la mirara-Dime que recuerdas...o hasta donde...

-Recuerdo...-se concentró-No recuerdo nada con claridad, solo a Damon...a Adam...me duele la cabeza-la chica se dejó caer en los brazos, de nuevo, de Stefan-He sido una estúpida por creer que Damon me había hecho algo...

-Tranquila, Elijah me va a escuchar, es él último que te vio, seguro-Stefan acarició su pelo y le dio un tierno beso en la frente-No testitifiques nada, por ahora-la chica no dijo nada, no pronunció palabra, Stefan notaba el miedo en el cuerpo de la chica-Elena, mírame-buscó sus ojos-¿Qué mas sucede?

-No lo sé...no sé qué me pasa...tengo miedo...-la chica parecía realmente aturdida, ese gesto sobrepasó los límites de Stefan, la dejó con cuidado en la cama y empezó a recoger las cosas de la chica ante la atenta mirada de ella, al rato, ya cansada de observar-¿Qué estas haciendo?

-Recogiendo, nos vamos, a mi casa.

-¿¡Cómo!? Mi madre no lo permitirá...-se calló-¿Dónde está mi madre?

-No lo sé, llamaré a Jeremy, te vienes conmigo Elena no te voy a dejar sola con Adam-la chica se quedó paralizada-¿qué pasa? ¿tampoco lo recuerdas?

-Entonces es cierto..

-Esto no es bueno, tienes la cabeza hecha un lío, te llevaré con Finn.

-No, no quiero ver a Damon, no en mi estado, ¿y si lo pago con él? No recuerdo nada de ayer, y lo que recuerdo está borroso...-sollozó pero esta vez fue leve-No quiero preocuparle...

-Demasiado tarde-sentenció mientras salía de la habitación para pedir el alta, la chica ya sin ganas se tumbó de nuevo, cerró los ojos, necesitaba recapacitar, recordar con más tranquilidad, apretó los ojos con mucha fuerza, entonces una imagen, pequeña pero importante, su portátil, abrió los ojos con entusiasmo, tenía que mirar ese correo, tal vez eso le aclarase algunas cosas.

La puerta se abrió, dejando paso a dos médicos, una enfermera, y uno que ella no conocía, no les prestó atención alguna.

-Señorita Gilbert, ¿cómo se encuentra?-le preguntó cordialmente mientras observaba unos informes-Veo que no piensa hablar, no sé si es buena idea lo del alta-intentó con otra táctica, pero la chica no cedió-Bien, le dejo con el doctor.

La enfermera enfuruñada salió dando un portazo, odiaba que nada le saliese bien, Elena no se inmuto, siguió recostada, no quería revisiones ni nada, solo salir de esa habitación, sintió el cambio de peso que hubo en el lateral contrario, puso los ojos en blanco, odiaba los médicos versión padres.

La mano del doctor se posó levemente por el cabello de la chica, sobresaltando a esta, sentía ese escalofrío, lo reconoció, se giró bruscamente buscando sus ojos, ese celeste que tanto amaba, y allí estaba, un azul triste, pero su azul. Damon la observó en silencio aún con la mano en el aire temía que Elena le apartarse de mala gana o algo peor. Pero todos sus miedos se esfumaron cuando la chica acortó las distancias y lo abrazó.

-Damon-sollozo-te quiero...

-Yo también te quiero Elena, ¿como estas?

-Qué más da, ¿qué haces aquí? ¿por mi?-se apartó sin soltarlo temiendo que todo se esfumara, necesitaba sentir algo real, y Damon era lo más real que tenía, por la cara del chico supo que era así-No-se apartó, ya no le importo nada-No tienes que sentirte en deuda Damon...

-No me siento en deuda, con nadie, y menos contigo-esa última frase no sentó muy bien a Elena, la cual la tragó de mala manera.

-"Menos contigo" ¿por qué menos? Damon eres libre de decidir lo que sientes, pero explícame eso...-estaba enfadada y Damon lo noto, en su voz, en su cuerpo, en todo-Explicamelo...

-Elena-rió-No me hagas caso, no he dormido bien...

-Ay que pena-dijo enfadada cruzándose de brazos, Damon tuvo que aguantar la risa-Eres...¡lo peor!

-Lo que tu digas, tengo sueño por tu culpa.

-Y yo que pensaba que era porque estabas autoculpándote de nuevo-tras decirlo se arrepintió, no sabía bien porque lo había hecho ni dicho, ella siempre había sido una bocazas, eso lo tenía claro pero esta vez había superado sus propios límites, el rostro de Damon cambió, todo su ser se tensó, y de mala gana se levantó de la cama dispuesto a salir de allí, pero el ruido de unos pasos le hizo cambiar de idea, y a regañadientes se dejó esconder por Elena, justo cuando se abrió la puerta la chica se tiraba de boca en la cama.

-Elena-se sorprendió Adam, y en su mirada la chica encontró miedo, su propio miedo, y una palabra "Petrova"-¿Qué hacías levantada?

-Me voy...con Stefan, no quiero verte cerca de mi madre, Adam Salvatore-sentenció, casi sin darse cuenta estaba justo delante de Adam enfrentándose a él-No recuerdo casi nada de ayer, pero seguro tu sobrino me lo explica.

-¿Cual de ellos? ¿el obsesionado por el caso Lewis?-Damon se tensó en el armario-¿o al psicópata que te calienta-?-no tuvo tiempo a reaccionar, Damon se quedó patidifuso al oir el estruendo, Elena le había cruzado la cara de un bofetón.

-¿¡Por qué este odio!? ¡Hijo de puta!-un médico de guardia entró a ver lo que pasaba, encontrándose esa escena.

-Comportense.

-¿Dónde esta mi madre Adam?-ignoró al médico-Sé que tienes algo que ver, ¡o me lo cuentas o te denuncio!

-Siempre puedes denunciarnos a la vez, a Damon y a mi-la chica se quedó callada, entonces es cuando se percató de la presencia del otro hombre-Doctor, es mi hijastra, está nerviosa tuvo un accidente ayer-le tendió un sobre en la mano, Elena enarcó una ceja, "Los Salvatore...dinero...herencia...pueblo", la cabeza le empezó a dar vueltas, el médico ya se había ido, y era Adam el que sostenía a la chica-No sé lo que te habrá pasado, pero nosotros no tenemos nada que ver, no en esto...

-No recuerdo...nada de ayer, pero si algunas cosas...el doctor dice que es temporal...que pronto recordaré lo anterior a ese accidente...

-Perfecto, recoge tus cosas-en ese momento Stefan entró en la habitación, y al ver la situación de su amiga le rogó que se largara-Bien te dejaré con el obsesionado, querido.

Adam cerró la puerta tras de si, Elena se apresuró al armario, ante la atenta mirada de Stefan la chica se pegó a la puerta, no iba a arriesgarse a ver la mirada de odio de Damon, necesitaba disculparse, sentirle...

-Lo siento-murmuró, Stefan le miró aún más extrañado, no entendía nada-No quise decir eso...tu eres la luz de mis días...y se que yo soy la tuya, tengo una responsabilidad con eso...

-¡No jodas!-saltó Stefan apartando a Elena del armario, y al abrirlo sus sospechas se confirmaron, con una sonrisa-¿No te dije que permanecieras quieto? No puedo ni confiar en Finn...-casi le cerró la puerta en las narices, pero el chico fue más rápido, no quería enfrentarse a Elena, pero tampoco perder la única esperanza que tenía-Me vais a matar algún día de estos...¿has recogido tus cosas?

-Si, hablaré, bueno intentaré contactar con mi madre para decirle...-se paró-Para...¿¡que coño le voy a contar!? No hay nada coherente que no perjudique a nadie que le pueda decir...

-No sé, no podemos dejar a tu hermano y a ella solo con él, ¿vive Adam allí?

-No, se pasa todo el día allí pero tiene su casa y su vida...-la verdad inundó la mente de Elena, no conocían nada de él, ni siquiera donde vivía-Mierda.

-¿Qué pasa?

-Que no se nada de él, ha estado en mi casa solo sabiendo como se llamaba, a no, que ni siquiera eso era verdad-se cruzó de brazos, la cabeza le empezó a doler, eso le hizo recordar otra cosa-¿Has ido a hablar con Elijah?

-No estaba en casa, me abrió Mikael, y me dijo que estaba trabajando, más bien preparando una abertura a lo grande por el fin de las vacaciones, le iré a ver a la tarde.

-Iré contigo-dijeron al unisono Damon y Elena, y por un momento sus miradas se reencontraron, esa conexión resurgía, pero tan pronto como vino desapareció, pues las palabras de Damon seguían en su mente, se cruzó de brazos y apartó la mirada, gesto que no pasó desapercibido por Stefan.

-Ninguno va a venir, ¿os cuento los motivos? Porque son muchos-dijo irónico-Tu vuelve con Finn...y tú...¡joder! ve a casa...

-No-dijo Damon, poniéndose en el camino de Elena-¿Cómo vas a dejarla que vaya con él? No se lo que planea, pero estas palabras me han sido suficiente para saber que no es de fiar...¿o me equivoco?

-No, no te equivocas, Elena no lo recuerda bien, pero Adam esta involucrado con lo que te sucedió...odio entre familias, Los Petrova...

-Y los Salvatore..un proyecto...-terminó Elena con las manos en la cabeza pues todo le resultaba exagerado, no conseguía cuadrar nada-Lo siento, no puedo, espero que sea temporal como dicen, iré a mi casa, controlaré la situación...

-No...esto no me convence, no recuerdas nada de la conversación del coche no puedo dejarte en un lugar que ni siquiera sabes de que va...

-¿Qué conversación?-preguntó Damon cada vez más nervioso-Ya sé lo que me pasa-ambos centraron sus sentidos a las palabras de Damon, pero este todavía veía el dolor en los ojos de Elena-Finn ha conseguido encontrar algo, una teoría de un tal Jonathan, en el que indica que todo es obra de una manipulación cerebral, soy la marioneta de Adam y una psicópata.

-¿Y cómo sabes eso último?

-Porque ese recuerdo vino a mi mente, fue antes de mi cumpleaños-"antes de la muerte de mamá" le fuera gustado añadir pero no quería tener esa conversación delante de Elena, Stefan parecía sopesar la idea.

-¿Cómo dices que se llama el autor de la teoría? Si dices que todo está escrito también estará la cura, o como se llame.

-No, no está el final, y el tío si bien lo recuerdo se llamaba Jonathan Petrova, espera, había otra inicial...

-¿Petrova?-murmuraron Stefan y Elena a la vez, el único capaz de continuar fue Stefan-Esto no puede ser casualidad, si los Petrova siguen existiendo seguro tendrán algo que ver...

-Vale, demasiada información-contestó Elena-Será mejor que nos centremos en lo importante ahora: mi familia, no quiero parecer egoista pero es lo más cercano que tenemos.

-Ok, ve y encargate de proteger a Jeremy y de encontrar a Miranda, yo contactaré con algunos de los de arriba para que busquen todo lo relevante a "Petrova" en la actualidad, y tu Damon te quedas con Finn-

-No, iré con Elena, se que Adam es peligroso para mi es suficiente para ir, y no me digas que puedo ser descubierto, eso lo sé solito.

-Adam sabe la verdad...está claro que está metido de lleno en todo esto-dijo Elena friamente, pues no quería meter a Damon en su casa no después de esas palabras, pero ella sabía perfectamente que ese enfado no duraría mucho tiempo, pues realmente le quería.

-Bueno...-Stefan parecía rendirse-Ve, quédate con ella, pero no te metas en ningún lío-iba a irse cuando se dio cuenta de lo más evidente entre otras-¿y si sale Jonh...?

-No lo hará, no delante de Elena, ella es como el talón de aquiles para Jonh, o eso dice Finn, si ella está cerca es como si mi cerebro se centrase en otra cosa, en ella. Y Jonh reacciona al estar cerca, es decir, es como una cura temporal-al final agachó la cabeza se sentía un estúpido teniendo esa conversación pero era lo más cercano que había tenido con su hermano-Es lo que dijo-se excusó.

-Le creo, a ambos-le cogió de la mano-Vi la prueba con mis propios ojos, no le afectó que le llamara Damon, vi un brillo cuando me atacó...¡le creo!-Damon no pudo y cogió a Elena de los hombros la chica no quería mirarle, ya que seguía realmente enfadada.

-No me siento en deuda contigo no porque no quiera, ni pueda, es porque no quiero que te sientas utilizada, ni quiero que creas que todo lo nuestro este basado en los problemas míos...es por eso que no quiero sentirme en deuda, para eso está todo lo que ha hecho Jonh a mi familia...

-Adam-corrigió Elena, y con mala gana intentó apartarse, gesto que mató a Damon-Tienes algo que hacer con Stefan todavía-ambos se extrañaron-Hablar sobre mi orgullo-y con gesto decidido salió de la habitación-Después de hablar te espero en mi casa, necesito protección.

-¿Muy cabezona?-preguntó cuando Elena se fue.

-Eso es poco...te quedas corto...-se sentó en la cama-¿Qué te traes con ella? Te hablo como hermano-"como el que nunca ha estado", quiso añadir pero se calló.

-Es mi amiga-se defendió Damon no quería hablar de ese tema con su hermano ahora-La quiero-se atrevió a confesar, Stefan asintió en silencio.

-Yo también, no sé que habrá pasado pero si te quiere en su casa es por que te necesita, si por ella fuera nunca tendría protección, espero que te encargues de que no vaya a la noche al local, y eso va también contigo, anda vete.

Damon recogió sus cosas, cambiándose de ropa de nuevo, pues ya no podía salir como médico, salió de la habitación no le costó mucho llegar a su coche, más bien al de Finn, había vigilancia si, pero ninguno estuvo pendiente de un chico vestido de calle con una creedencial de prácticas.

Llegó a la casa de Elena más rápido de lo que pensó, el coche de Adam ya estaba aparcado, supuso que era de él, pues el de la madre de Elena era más sencillo, con cuidado mandó un mensaje a la chica.

De: D

Para: E

Ya estoy aquí, ¿entro?

De: E

Para: D

Entra, Adam le ha dado dinero a Jer para que se despeje y quede con sus amigos, resumiendo para conversar conmigo, entra.

Damon no escribió más nada, mientras salía del coche le mandó un mensaje a Finn para indicarle donde estaba, apretó con fuerza el móvil, ojalá su hermano tuviese razón y Elena realmente le necesitaba.

Llamó con golpes sordos, fue Elena quien abrió, sin saludo alguno se abrazó a él, pudo divisar desde el cuadro de la puerta a un Adam sonriente.

-Tranquila-musitó en sus cabellos-Se que no recuerdas la conversación pero se que es peligroso no pienso separarme de ti ni un segundo-Elena se apartó despacio, le miró con una sonrisa, cualquier atisbo de enfado desapareció.

-Precioso, tortolitos es precioso y asqueroso, en partes iguales-Damon se colocó delante de Elena en modo protector-¿No te das cuenta que tu eres su mayor peligro?

-Adam se que tienes algo que ver con mi enfermedad-el hombre puso mala cara-No se lo que es exactamente, pero seguro que tu me puedes aclarar quien es Jonathan Petrova.

-¿Hasta ahí has llegado tú solo? Increíble, ¿sienta bien creer que no eres el culpable de tus actos? Que ingenuo eres-Damon se tensó-No lo ves, eres patético...

Damon estaba tenso, y eso lo notó Elena en el abrazo, sabía que Jonh Lewis era una invención de su cerebro, y también sabía que estaba generado por un agente externo, lo que no sabía es que Adam estuviese en medio, ¿o si lo sabía? Estaba cansada, y segura de que si dormía recordaría la noche anterior, pero no era tiempo de dormir. Elena se apartó de Damon para encarar a Adam.

-Tu eres el que ha ocasionado estos problemas, deberías estar entre rejas.

-Vamos hazlo, a ver a quién cree: a un ciudadano modelo o a una niñata que es la puta de un asesino-Elena no dijo nada, pero si frenó a Damon-¿Lo veis? No tenéis nada circunstancial contra mi...¡nada!

-¡Tenemos más de lo que piensas! ¡A un capitán...!

-Que es hermano del asesino, pondríais el nombre de los Salvatore por el suelo...-confesó con una sonrisa cínica, eso despertó en Elena más datos sobre la conversación que tuvo con Adam y Stefan, y supo que esa idea tan macabra si le agradaba, por lo que negó con rotundidad, y buscando en su bolsillo trasero conectó la grabadora-Podéis intentarlo, será placentero...

-¿Para quién? ¿Para los Petrova? ¿Quieres decir que los Petrova son los culpables de los asesinatos de Jonh Lewis? ¿Que Jonh es una invención psicológicamente macabra?-Elena le acusó con un dedo en alto pero manteniendo el móvil en su espalda, Adam, entre sorprendido y divertido, disfrutó del momento, solo era una niña que se aburría en verano-¡Habla!

-Ja,ja,ja, pobrecita, Los Petrova quieren venganza, y yo amaba a una Petrova pero eso tu ya lo sabes, y claro que somos culpables, por algo el Proyecto es mío y de Katherine, pero sabes lo peor, que los Gilbert también están emparentados con los Petrova, el creador del proyecto era un Gilbert, Jonathan más concretamente, y si todo es psicológico, ¿te sientes mejor con esto?

-Perfectamente, me siento divina-le mostró el móvil con el vídeo enviado-Nunca me he sentido mejor, y sabes qué, nos sentimos genial-fue a girarse para abrazar a Damon, pero Adam no estaba dispuesto a perder, no ahora, con todas las fuerzas y el odio almacenado se avalanzó a Elena, cogiendola del pelo, Damon intentó acercarse pero el cuchillo en el cuello de su amiga le hizo retenerse.

-No juegues con fuego o te quemarás...-le susurró en el oído, Elena intentó zafarse pero le fue imposible, Damon tanteó la situación, no podía pedir ayuda, pero si intentar algo diabólico, sonrió maléficamente ante esa idea-¡Y tú! ¡Es hora de que Jonh se divierta...que salga a la luz...!-Elena negó, al chico de ojos azules le cambió el rostro, no quería que el mal de dentro saliese, no quería hacerle daño a Elena, aunque las palabras de Finn calmaban sus miedos-¡VendettaPetrova!-esas palabras se le clavaron como dagas en el alma a Elena, las memorizó y las encerró bien adentro de su memoria, si salía con vida se las diría a Stefan y a Finn.

Damon dio varios pasos hacía atrás, esas palabras eran como fuego en su cerebro, lo notaba, hervía y rabiaba por dentro, miró con ternura a Elena, tenía miedo y ella lo notó, vocalizó un simple "te quiero" con los labios siendo consciente de que Damon podría no haberlo procesado. El chico se retorció, de tal manera que tropezó con la mesita de entrada tirando todo consigo, estaba resistiendose a lo evidente. La imagen de una niña rubia de unos catorce años volvió a su mente...

"No te resistas, Damon...tu eres mi mano ejecutora, mi amado Jonh"

-Katherine-vocalizó rabiando, ante la sorpresa incial de Elena supo que estaba reteniendo su coherencia, Damon miró con odio a Adam, pero en sus ojos seguía reflejándose su humanidad, Elena sonrió, y Adam por poco le dio un ataque, aunque sabía lo que tendría que hacer-¡No...no, puedes...conmigo!

-Siempre podré-tiró de un golpe a Elena contra las escaleras para así acercarse a Damon-Estas debil, te resistes, un buen avance por tu parte, pero inútil-de su bolsillo sacó un bote y una jeringa-¿Sabes lo que es esto? ¿O te lo imaginas?-a Damon le cambió el rostro por una muestra de incomprensión, tuvo que agarrarse bien la cabeza pues le estaba empezando a rabiar, un líquido cayó de su oreja izquierda, con una mano fue a comprobar lo que era: sangre-No te resistas, morirás, el veneno es muy potente, no es ninguna hipnosis, es veneno puro en tu cerebro que se desata con odio y maldad, si te resistes buscará otra forma de salir, como...mm...¿matándote?-empezó a reir, sacando la jeringa para coger un poco del líquido que portaba-Te voy a dar una pista, Jonathan era un "galeno", un alquimista loco, y con verbena creó esto, eso y un poco de esto y de lo otro. Te lo dejaré más claro: esto te va a volver más dósil para Katherina Petrova...-Damon estaba sudando, no sabía como parar todo eso, todos los recuerdos de sus asesinatos volvían a su mente, como si de luces se tratase, notaba mas humedad en sus cavidades auditivas pero ya no hizo nada para impedirlo, veía su muerte en esa jeringa, pues si algo le hacía a Elena el mismo se encargaría de perder la vida, cerró los ojos, estaba agotado-Adiós para siempre-no le dio tiempo a terminar, Damon tuvo que abrir los ojos al notar el peso muerto que sintió en sus piernas, una Elena con una fina brecha en la cabeza portaba parte de un jarrón antiguo en las manos, y un Adam herido, con el resto del jarrón, Damon tardó en comprender que había sucedido, se llevó las manos a la cabeza, la presión continuaba y no cesaba.

Elena que había sido expetadora de todo se avalanzó a Damon y hundió su rostro en sus brazos, el abrazo tardó en ser correspondido. A medida que pasaba los segundos abrazando a Elena la presión y los dolores desaparecían convirtiéndose de nuevo en una oscura brecha en su cerebro.

Elena se dio cuenta del cambio y buscó sus ojos, ambos estaban destrozados y era evidente en el aspecto que mostraban, la chica fue la primera en reir divertida.

-Dios...voy a llamar a Stefan, le necesitamos...-dijo señalando a Adam-Dios y también debo llamar a mi madre, todo se me acumula...

-Lo siento-consiguió murmurar Damon, Elena se acurruco más en su pequeño escondite del mundo, el hueco que había encontrado entre su hombro, el mismo día de su pelea con los cojines, sonrió levemente al pensar que eso era lo que más anhelaba: la tranquilidad-Lo siento...

-Deja de decir eso, has podido controlarte, pensé que tendría que lidiar con Jonh-rió-Tenemos, no solo información contra Adam sino también la palabra clave y el veneno. Se que no puedo mandar ese vídeo.

-Entonces, ¿a quién se lo has enviado?

-A mi misma, tengo un móvil que utilizamos mi hermano y yo si hay problemas, sino me equivoco lo tengo guardado en mi cuarto, no quiero que peligren los Salvatore, ahora recuerdo esa conversación-Elena ayudó a Damon a que se pusiera en pie-Ayúdame a recoger-en ese momento el sonido del timbre los sobresaltó, ambos se miraron y después echaron un vistazo al desmayado Adam, suspiraron de alivio, no se había inmutado, Elena le hizo un gesto para que se llevara el cuerpo al salón, Jeremy no podía ser ya que seguro estaría de fiesta, y su madre, temía que fuera ella.

Elena abrió la puerta despacio, y vio que quien llamaba no era otra que Caroline y Klaus, la chica se sintió aliviada, pero también enfadada ya que no recordaba desde la noche que había pasado en su casa, salió al portal, y cruzada de brazos.

-¿Qué?-sonó fría y cortante-Tengo prisa, acabo de venir del hospital.

-Oh dios mío, Elena.

-No exageres-Caroline colocó un dedo sobre la herida de su cabeza, haciendo que Elena recordase lo que había pasado y maldijo mentalmente-Esto...estaba mal cuando me encontraron, me golpee al levantarme de la camilla-explicó y rogó haber sonado convincente, pero esta vez fue Klaus quien buscó sus manos, a Elena ese gesto le quemó por dentro.

-¿No recuerdas nada?-fue suficiente para apartar sus manos de las suyas-Tenemos que hablar, comprenderé que después quieras llamar a la policía, ¿puedo pasar?

-No-le cerró aún más la puerta, la chica miró de reojo a su amiga, se había quedado callada y apartada, y tenía los ojos húmedos, parecía haber llorado, eso derrumbó un poco la coraza de Elena-¿Estas bien Caro?

-Si, Klaus y yo estamos bien, pero...-miró a su alrededor-No podemos decirte esto en la calle, involucra demasiado a los Mikaelson.

-¿Crees que me importa eso? ¡Me drogaron! Y déjame adivinar de quien fue...-Klaus le calló la boca con las manos, arrepintiendose al instante al ver la reacción de las chicas.

-Lo siento, y si la persona que piensas es la culpable, pero es que tiene un problema con las mujeres, cree que ellas son las culpables de haber perdido a su novia: Nina, por favor, no hagas nada contra él, necesita ayuda.

-¿Y cómo se yo que estoy bien? No recuerdo nada...

-Él me ha confirmado que no pudo hacer nada-le costaba horrores estar en esa situación, Klaus odiaba tener que dar explicaciones-Que no dejabas de decir "Damon..." para él eso fue demasiado y te dejó en la calle, no te toco, tranquila.

-Elena-le llamó Caroline-Lo siento, creeme si lo fuera sabido no fuera permitido nada de esto, te quiero mucho-quiso acercarse más, pero Elena se lo impidió con la mirada.

-Si no tenéis más nada que decir...-abrió la puerta, no tenía ganas ni tiempo para escuchar más tonterías, y menos para oir explicaciones que se perdían en el aire-No diré nada, porque Stefan es vuestro "hermano"-tras eso cerró la puerta de un golpe seco, se llevó las manos a la cabeza, necesitaba canalizar todo, sin darse cuenta Damon le tendió una aspirina, la chica sonrió aliviada-Gracias.

-No soy el más apropiado, pero deberías denunciar.

-¿El qué? ¿a los Mikaelson? Creeme lo haría encantada, pero tengo motivos para no hacerlo, no quiero fastidiar a Caroline ni a Stefan, eso y que mi denuncia caería de un golpe seco, ¿o es que no sabes que significa ser un Mikaelson? Te lo resumo: intocable-rieron con suavidad-Estoy bien Damon, siempre que estes a mi lado lo estaré.

-Al final no has sido tan orgullosa-la chica hizo ademán de golpearle, él se apartó con una sonrisa para luego abrazarla, volvió a golpearle-Hey...

-No, soy orgullosa, pero contigo, no sé, no me dura el enfado, y mira que lo intento eh, pero que no, es más fuerte lo que siento...-se calló al darse cuenta de lo que había dicho, y que realmente lo pensaba así.

-Gracias Elena, por todo, y...por si no había quedado claro-la chica se apartó asustada-Te quiero, más que eso: Te amo Elena Gilbert-a la chica se le iluminó el rostro y sin pensarlo se abrazó a él, para luego buscar sus labios.

Pero el sonido de la puerta los devolvió a la situación en la que vivían.

-Está claro que nuestros besos van a ser épicos, ya le vale-rió, y la chica roja como un tomate asintió, abriendo la puerta, al comprobar de quien se trataba.

-He venido lo más rápido que he podido, ¡explicadme todo!-Elena y Damon le señalaron la habitación contigua, Stefan al ver los destrozos, y las heridas de ambos se temió lo peor, y todo se aclaró al ver a Adam atado en una silla-Esto no está bien...

-No podemos llevarlo ante la ley, tiene lo suficiente para destruir a Los Salvatore, Stefan, sabes lo que eso significa.

-Veo que lo recuerdas-comprendió-Ok, ¿qué hacemos con él? Porque soltarlo no es una idea.

-¿Y qué hago cuando pregunte mi madre?

-Que se ha ido de viaje-dijo Damon mientras contestaba a un mensaje-Tengo a alguien que nos ayudará.

-¿Chateabas cuando tenemos un problema muy gordo entre manos? ¿Tu no cambias verdad?

-Stefan es un amigo, pero debes prometerme que no lo delatarás a las autoridades, es un tío legal.

-Explica legal.

-Es capitán, y me sacó de la cárcel-Stefan no necesitó más, más de una vez había sospechado de varias personas, y de esas solo conocía a uno que le fueron dado el rango de capitán, se pasó la mano por el pelo.

-Alaric-dijo ante la sorpresa de Damon-¿Cómo no me he dado cuenta?

-¡Stefan!-le recriminó Elena-Si delatas a Damon, también tendrás que delatarme a mi.

-No voy a delatar a nadie, y si, lo prometo, te doy mi palabra, la de Stefan-aclaró, pues no pensaba jurar por el apellido, ya que hacía mucho tiempo que había dejado de tener valor-Dile que venga, nos lo llevaremos a un almacén que está abandonado a un par de calles de aquí, Elena ve y cambiate, será mejor que vengas conmigo. Damon, llamale.

-Si, pero antes dejame que me cambie-la chica subió las escaleras corriendo, casi comiéndoselas. Al llegar al cuarto sonrió como una tonta, no tendría que tener esa felicidad, no vista la situación, pero Damon le había aclarado por fin lo que sentía, y había luchado por ella, era más que suficiente. Recogió sus cosas, pero algo le llamó la atención, un paquete en su cama.

Lo miró a la distancia, tardó unos segundos en decidir. Lo cogió, le dio varias vueltas en las manos, y en una de las carillas, en letras grandes ponía.

"Elena Gilbert-Petrova Sommer"

La chica tiró la caja al suelo, "Petrova", ella no era una Petrova, cogiendo lo que necesitaba salió de allí corriendo, era la segunda vez que abandonaba una misiva para ella, y no iba a ser la última.