Aquí os dejo el capítulo 13, espero que os guste, ya sabéis vuestros comentarios ayudan a que la inspiración llegue ;)
Capítulo 13:
Klaus paseaba de la mano junto a su novia Caroline, ninguno había dicho nada, pero la rubia estaba cansada de tantas mentiras, sabía, que ella era la primera que no podía quejarse, y menos después del beso de Tyler, pero Elena, la perjudicada en esta historia era su amiga, y eso era motivo suficiente para encarar a su reciente novio. Se paró en mitad de la calle, Klaus tardó en darse cuenta.
-¿Caro?-dudó-¿Pasa algo?
-¿Qué le pasa a tu hermano? Es Elena, mi amiga.
Klaus no podía decirle nada, tenía razón, Elena era su mejor amiga, lo había visto los meses que había pasado con ellas, pero era su hermano el perjudicado, se frotó la sien. No quería perderles a ninguno.
-Elena ha hecho mucho por nosotros-lo intentó de otra forma, cosa que no agradó Klaus pues ahora se estaba sintiendo peor-Es gracias a ella que estamos juntos.
-Y gracias a Elijah, porque el fue a hablar contigo, ¿no?-la chica asintió, era inútil negar algo tan evidente-Car confio en ti, pero se que lo denunciarás...
-Lo haré de todas formas si no me das una explicación coherente-se cruzó de brazos, Klaus le dio una patada a una lata que estaba en medio-Klaus.
-Elijah sufrió por amor, y cree que todas las mujeres son iguales. Pero no es mala gente, cuando vio que Elena nombraba un tal Damon se quedó quieto, el nunca tocaría a una chica enamorada.
-¿Por qué?
-Porque él amaba a Nina, y ella amaba a Ian, pero para ponerle celoso se fue con él, cuando vio que podía estar con Ian lo dejó tirado. Por eso utiliza drogas temporales, para borrar su recuerdo de la noche.
-No tiene perdón, lo que ha hecho es horrible. Pero no diré nada, iré a hablar con Elena, te quiero-le dio un casto beso en los labios, Klaus no tuvo más remedio que aceptarlo, pues él quería algo más pasional.
Elena y Stefan iban en silencio en el coche del primero. Elena seguía pensando en los vídeos y en el paquete. Stefan, en cambio, no dejaba de pensar en todo lo que estaba perdiendo por ayudar a su hermano, esa misma tarde había recibido la llamada de Kol, confirmándole que tenía a Rosalie Bloor. Pero ahora no estaba tan convencido como antes.
Llegaron al almacén, Adam seguía desmayado y atado, por lo que eso facilitaba las cosas, podían transportarlo sin problemas, lo ataron a un poste, y lo escondieron detrás de unas cajas. Elena se quedó observándole, tenía muchas preguntas que hacerle. Su móvil empezó a sonar, tanto Stefan como Elena supieron que se trataba del de Adam, Elena fue la primera en reaccionar, poniendolo en manos libres contestaron.
-¿Adam?-la voz de una mujer los sobresaltó, fue Elena quien cogió la iniciativa.
-No, mejor, Elena-se hizo el silencio en la línea-Y no cuelgues, es patético.
-No iba a colgar, me sorprende que seas tú la que me hables, ¿sabes quien soy?
-La amante de Adam lo dudo-dijo sarcástica-Katherine Petrova.
-Cierto, aunque no soy la única Petrova viva, hace poco murió mi tío, ¿tu lo conocías verdad?-A Elena le iba a dar un ataque, ¿hablaba de su padre? Se apoyó contra la pared, Stefan vio la confusión en sus ojos, por lo que le quitó el móvil-¿Sigues ahí?
-Deja de molestar Katherine, si quieres algo de los Salvatore habla, pero dame la cura.
-Que mono, ¿Stefan? ¿el dulce Stefan? Siempre me has parecido mejor que Damon, que pena que sus informes médicos me gustaran más. Siempre podemos quedar.
-Será un placer-la risa inundó la línea.
-No soy estúpida, no voy a daros ninguna cura.
-Haz lo que quieras-gritó Elena, siendo consciente de que Katherine podría escucharla-Tenemos el veneno, no soy especialista pero seguro que con eso será suficiente.
Katherine se quedó pálida, dio un golpe seco en su cama, eso no estaba en sus planes, nunca debió confiar en un Salvatore, respiró hondo, se le ocurriría algo, siempre se salvaba, siempre escapaba en perfectas condiciones, en realidad no tenían nada circunstancial, pero entonces recordó.
-¿Dónde está Adam?
-Ahora que lo dices, te lo pasaría-dijo Stefan-pero el pobre está echándose una siesta, cuando despierte estará de muy malhumor, y atado-a Stefan le divertía la situación, Elena se apartó desconfiada, no sabía nada de ese lado, el lado oscuro de su amigo, si se fijaba bien no encontraba ningún parecido con Damon. Pero Adam si se parecía a Stefan, tenían el mismo color de ojos.
Elena salió del almacén, hablaría más tarde con Stefan sobre Katherine y lo demás, pero ahora necesitaba despejarse, cogió su móvil y por impulso miró su correo. Los vídeos seguían y maldijo en un tono elevado. Stefan no parecía haberla oído.
Le dio al primera vídeo, y al segundo, así hasta terminar con todos, los vio a trozos, a la vez, pero siempre con la misma sensación de asco y desesperación. Los eliminó, pero había uno diferente, salía una mujer rubia de ojos azules. Se parecía a ella (descartando el cambio de pelo, ya que Elena es castaña y ojos marrones), cliqueó en el vídeo.
·Hola Elena, ¿qué tal estas? Ya has visto de lo que es capaz mi poder, este archivo se eliminará en cuanto termines de verlo, no intentes utilizarlo contra mi, saldrás perdiendo. Damon esta bajo mi embrujo, por culpa de su familia la mía perdió todo, hasta la vida, no me busques por Petrova, no encontrarás nada, tu padre era el único que permaneció con el nombre, por eso está muerto, adivina quien lo mató. ¡Jonh Lewis! Bueno, mis palabras lo hicieron, más el veneno, que llegará un día en que lo podrirá por dentro, y morirá. Y ese día será cuando no lo necesite, pero calma antes necesito que haga su obra maestra: Matar un pueblo entero. Exacto mi pequeña, Jonh Lewis asesinará a todo el pueblo, y dejará en claro su verdadera identidad, destrozando así lo evidente, el apellido Salvatore. Y mi familia será quien lo detenga, te prometo que le pegaré un tiro en el corazón por ti, mi pequeña sobrina-prima, ¿cuando pensaban decirme que era tía-prima? No intentes buscarme, solo hallarás dolor·
El vídeo se paró de golpe, dejando la imagen de una mujer rubia con mirada felina. La odiaba. El vídeo desapareció, se eliminó, al igual que la carpeta que lo portaba, una lágrima manchó la pantalla, sonrió, le encantaba que su móvil tuviese un capturador de imagen, ahora mismo tenía una foto de ella, sería suficiente. Entró al interior, Stefan estaba sentado en el suelo mirando unos informes, no le preguntó, pues el rostro del chico le mostraba lo mal que había ido todo.
-Tenemos un problema-le dijo cuando ella se sentó a su lado-Katherine no se deja amedentrar, en realidad no tenemos nada.
-Si, una foto-el chico le miró extrañado-No preguntes, es idéntica a mi..-se la dio para que la viera-Tengo una idea, sabemos que Adam no traicionará a Katherine...
-Cierto...por lo que se le debe mucho...-dijo agotado-¿Que planeas? Cuando pones esa carita...
-Lo más lógico...que crea que está a salvo-dijo refiriéndose a Adam-Me pondré una peluca y unas lentillas, con lo atontado que tiene que estar no lo notará.
-¿Y el lugar? Te recuerdo que lo tenemos atado, y que ya teníamos un plan.
-El cual no funcionará, ¿no lo ves? Odian a los Salvatore, no van a parar hasta destruiros, una soberana tontería si tenemos en cuenta de que Adam también caerá.
-Le afectó mucho...-dijo refiriéndose a la conversación del coche-No sé si es buena idea.
-No tenemos otra cosa, tenemos que intentarlo-Elena cogió su móvil, y pulsó la rellamada-¿Finn? Necesito una droga eficaz, que tenga los siguientes efectos...
Stefan se quedó embobado con la nueva Elena que estaba conociendo tan diferente de la que creyó la verdadera, apretó los puños, todo eso era obra y gracia de Damon, él la había hecho fuerte y decidida, y ahora Stefan se arrepentía de muchas cosas de las que había dicho y hecho, si el culpable de todo resultaba ser los Petrova lo iban a pagar caro.
-Gracias Finn, perfecto-colgó-Tenemos la medicina perfecta, capaz de crear alucinaciones temporales de grado bajo, el problema es que es un lapsante.
-Será divertido...-rió Stefan-¿Dónde podemos comprarlo?
-Ese es otro problema, Finn me ha dicho que tardará por lo menos unos días en llegar, lo pidió la semana pasada.
-¿Y para qué quiere eso Finn?-preguntó extrañado-Si tiene problemas para ir al baño hay métodos más sencillos.
-No sé para qué lo quiere pero me ha dicho que es efectivo estará tan hundido en sus pensamientos que creerá ver lo que le mostramos, le engañaremos con la vista.
-Bueno, lo intentaremos, llamaré a Damon-entonces se dio cuenta de lo evidente, no tenía su número-¿Me das el número?
-No-dijo seca, cruzándose de brazos-Que te lo de él, Stef confió en ti, pero no del todo, quiero que sea Damon el que lo haga.
-Bien-dijo enfadado-Saldré afuera a tomar aire, no hagas tonterías, pronto despertará-Stefan se despidió seco de Elena, cosa que le molestó bastante pero no dijo nada, el enfado era una de las formas de desahogarse de los problemas, ya lo había comprobado hacía un tiempo...
Stefan y Elena eran la pareja perfecta, el "siempre" estaba escrito en sus mentes desde que se conocieron, o eso pensaba la chica, pues el muchacho no tenía la misma idea.
Elena acababa de terminar su segundo examen de económicas, estaba agotada, pero una sonrisa se veía reflejada en sus ojos, pues hacía un mes que estaba con su principe azul como Caroline le había apodado. Se cruzó con Bonnie, la cual discutía por telefono.
-¡Ya hablaremos!-colgó de mala gana, y se abrazó a su amiga al verla-¿Que tal el examen?
-Bien, creo...¿has discutido con Matt?
-No, con él no, esta vez no, sino con mi ex...
-¿Qué quería ahora? ¿Volver?
-Que va-dijo en un tono demasiado elevado-Quería que le presentara a Mer, vamos hombre, yo de cupido, y que no, que el tío es un cabrón y Mer no se merece ese tipo de capullos.
-Lo siento...-miró su reloj-He quedado con Stef, tiene turno de mañana y acabará de salir.
-Felicidades entonces, un mes juntos, eso es mucho, parece perfecto, demasiado perfecto-se despidio con dos sonoros besos, pero Bonnie no estaba conforme, miró su móvil tenía todavía un rato antes de su examen de griego-¡Elena!
La aludida se paró, estaba a punto de ponerse los cascos por lo que le dio tiempo a escucharla, antes de que el sonido del timbre atormentara sus oidos. Bonnie corrió hasta ella y la sacó al exterior.
-¿Qué?-preguntó una preocupada Elena-¡Bonnie!
-No, no vayas-dijo exhausta-Se lo que piensas sobre la brujería, pero te juro que siempre a cierto con mis predicciones-Elena puso los ojos en blanco, odiaba esa versión de su amiga-¡Escucha! No pierdes nada por hacerlo, ¿no?
-No claro que no, pero no creo en estas cosas.
-Al tocarte, he visto el océano.
-¿Océano? ¿En serio?
-Bueno, no ese océano, sino un azul profundo...y sangre, mucha sangre.
-Me estas asustando, sabes que soy muy miedica para estas cosas.
-Elena-le regañó-No tengo tiempo, pero te he visto, a ti, a un azul y sangre, pero lo más importante, la figura de un muchacho, y tu sonrisa.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿que Stef va a sufrir un accidente en el algún lugar con agua?
-Stefan no tiene el pelo negro.
Bonnie salió corriendo tras eso, tenía examen y no podía llegar tarde. Elena no pensó mas en ello, tenía una cita con su novio para celebrar su primer mes juntos.
Llegó a su casa, su padre estaba sentado viendo la televisión, pero la ropa que llevaba puesta supo que tendría que irse pronto a trabajar, le saludó con un abrazo y un beso, el hombre no se quejó, adoraba a su hija, los adoraba.
Elena preparó lo necesario en la cocina, más de una vez tuvo que golpear la mano de su padre o de su hermano para que no tocaran la comida.
-Jo, no me puedo creer que ese tío tenga mas derechos que yo que soy tu hermano-le gritó en una de las veces que le había pillado cogiendo algo-¡Que tiene muy buena pinta! Y mamá no viene hasta la noche-lo intentó de otra forma-Por favor...
Elena miró por la puerta para ver que su padre no estaba cerca, lo conocía, si cedía con su hermano también tendría que hacerlo con su padre.
-Vale, pero que no se entere papá...-le susurró tendiendole un poco de chocolate que había sobrado, más bien desechado, por la mala forma que tenía-Lárgate.
Elena tenía todo listo y se encontraba ya llegando al parque donde habían quedado, un parquesito de Fell Church donde se reunían las parejas para hacer picnic, pero lo que nunca supo Elena era lo que se iba a encontrar allí.
Llegó hasta la zona acordada, pero Stefan aún no había llegado, la chica decidió esperar, aún era temprano: pero el tiempo pasaba, y la desesperación se veía en su rostro. Desesperada y preocupada a partes iguales cogió su móvil y lo llamó, varios tonos, estaba a punto de saltar el contestador cuando un ebrio Stefan le contestaba.
-Holaaaa amooorr...-se le oía decir a gritos, el enfado de Elena aumentaba por momentos.
-¿Se puede saber donde estas?-le gritó, pues no podía aguantar las ganas y la fuerza se le escapaba por la boca-¡Es nuestro aniversario!
-¿¡Y a mi qué...!? Acabo de enterarme...de la novedad sobre el caso por el que me convertí en lo que soy...-Elena no le dejó continuar, le colgó. Desde ese día las cosas no fueron bien entre ellos, y cuando cumplieron los dos meses fue aún peor: Stefan se fue...
Damon llevaba un buen rato hablando con Ric sobre cosas sin importancia, a fin de cuentas tenía que preparar el terreno para lo que le iba a pedir.
-A ver Damon que no soy gilipollas, ¿qué pasa? Y no me vengas con que nada porque no me he caído de un árbol.
-Lo sé, necesito pedirte que vengas.
-¿A dónde?-se alteró-¿Ha pasado algo?
-Soy inocente-Ric pareció calmarse desde detrás de la línea-Me envenenaban, se que suena raro pero es la verdad.
-¿Y cómo sabes eso?
-Es una larga historia-utilizó sus mismas palabras-Necesito que vengas, si no fuera así no lo haría lo sabes-volvió a intentarlo, Ric pronunció una maldición en voz alta, señal de rendición-Gracias.
-Aún no he dicho nada-se enfadó-Pero si, esta tarde estaré allí como mucho mañana por la madrugada, ¿tienes alguna dirección? Segura.
-Si-lo pensó mucho y le dio la dirección de la casa de los Gilbert, nadie preguntaría, y si investigaban verían que no había nada concluyente-Es de la chica que me creyó, Elena se llama, pregunta por ella.
-¿Es qué allí vive alguien más?
-Su madre y su hermano, pero si llegas hoy coincidirás con su madre como mucho.
-Si, si, con eso me dejas mucho más tranquilo, joder-se oían ruidos detrás de la línea-Me largo, que tengo que hablar con mis superiores, le diré que...¡coño es que no tengo excusa!
-Si que la tienes, Stefan Mikaelson te ha pedido ayuda.
-Ese cabrón no pediría ayuda aunque estuviese manco y cojo, y encima, ¿por qué cojones me iba a pedir ayuda? Damon no me asustes...
-Stefan lo sabe y está de mi lado.
-Stefan lleva unos días investigando, más bien Kol, pero es su adorado amigo todo lo que haga él influye en Stefan.
-¿En qué anda metido?-se preocupo-Habla Ric.
-Le pidió información sobre Rosalinda Bloor, ¿sabes quien es?-el silencio que hubo después le confirmó sus sospechas, Ric se sintió decepcionado-No eres un asesino pero te has atrevido a estar cerca de uno, pero ¿¡por qué eres tan insensato!? ¡Tío llevan años intentando averiguar si era cierto!
-Te lo contaré, pero necesito saber el porqué.
-No lo sé, es para Stefan, le pidió algo gordo, es gordo porque intenta ocultarlo, cosa que no se le da nada bien-se rió a carcajadas-No en serio. Kol miente fatal y más cuando lo intenta, le sonsocaré algo, y te lo diré cuando llegue a Mystic Falls, me debes una.
Damon se despidió de su amigo,sabiendo que en pocas horas estaría abrazándolo, se hundió en su escondite, iría a hablar con Elena, tenía que advertirla de esto, antes de que Stefan hiciese alguna tontería, no quería perderla de nuevo. Rose había sido un error más en su lista, fue en la época en la que asimiló ser un asesino, pero también gracias ella, vio que no lo era. Su telefono empezó a sonar, suspiró.
-¡Ric te he dicho que hablamos-!
-Soy yo Damon-el chico se sobresaltó, no se esperaba su llamada-¿Damon?
-Si, lo siento-lo dijo con doble sentido, a fin de cuentas se lo debía-¿Ha pasado algo? Ric irá a tu casa.
-Perfecto, es sobre Stefan quería tu número pero me negué, siento si lo he hecho mal, pero pensé que era mejor que tu fueras el que confiara en él.
-No confio-Elena se quedó en silencio, no se esperaba esa respuesta para nada, y el chico pareció haberlo captado-Me acabo de enterar de que ha estado investigando sobre, una psicopata a la cual relacionaron en un pasado conmigo.
-¿Por qué? ¿Para qué?-las preguntas se chocaban en su lengua y no era consciente de la velocidad que tomaban-Pero confias en mi...yo también podría estar engañandote, haberle contado nuestro primer encuenro a Stef y estar jugando contigo.
-Elena, lo vi en tus ojos, vi lo que sentías, y lo que sientes, se que tu amor es sincero, ojalá fuera falso para poder dejarte ir, pero no puedo.
-Damon te quiero,y mucho, ¿podrás venir esta noche a casa?
-Claro, tengo ganas de reencontrarme con Ric, y de no dejarte sola-se aclaró, pues no quería una nueva discursión con la chica-Dime, ¿ha pasado algo interesante?
-Es una locura, pero debes confiar en mi...-unos ruidos alertaron a la chica-Tengo que dejarte, Adam despierta, te mando un mensaje con el plan-Damon intentó contradecirla pero fue imposible, ya había colgado.
Elena miraba desde su pequeño escondite el despertar de Adam, tenía una tubería en la mano, ya la había enviado el mensaje a Damon, y el aviso a Stefan, pero había decidido esperar escondida, para ver su reacción. El hombre se removió inquieto, pero le fue imposible avanzar, estaba atado a una columna, vio su móvil a la distancia, pero tampoco podía alcanzarlo, intentó zafarse pero le resultó imposible, supuso quien le había atado.
-¿¡Dónde estas hijo de puta!?-le gritó a la nada, Elena se escondió aún más-¡Elena esto te está grande! ¡Eres una Petrova! ¡Hija de perra!-esas palabras eran como estacas para ella, se alegró de que Stefan no fuera dado señales de vida-¡Tu deber es asesinar a los Salvatore, tu padre lo fuera querido!-eso era demasiado para ella, intentó auto controlarse, pero cada vez le era más imposible-¡Grayson no denegó de su apellido por algo sería!
-Basta-Stefan apareció con una escopeta apuntando directamente la cabeza de Adam, solo se oyó un disparo.
