Nuevo episodio :) ya falta menos para septiembre, y temo que con las clases todo vaya más lento, tengo varios proyectos pensados, este y Nighmares of Love ya están terminados, ahora estoy con Thirty days to love tengo dos episodios escritos, y cuando queráis subo el primero. Después tengo otro dos más "Ni una Noche Más" y Enredados "Love On The Road"

Espero que os guste el episodio ;)

Capítulo 14:

Elena se interpuso entre el disparo y Adam, consiguiendo salvar al primero agachando su cabeza. Stefan se quedó blanco. Soltó el arma de un golpe, ni siquiera había apretado el gatillo. El arma había disparado sola, estaba seguro de eso. La chica levantó la cabeza con dificultad, Adam estaba divirtiéndose.

-Ste-Stefan...-le llamó asustada-¿Por qué has hecho eso?-le preguntó, ya apartada por completo de Adam, pero a una seguridad más que acertada-¡Stef!

-No lo sé...-se miró las manos, las tenía quemadas levemente-La escopeta no estaba en buen estado.

-No es eso lo que te he preguntado-le regañó-¿Por qué tenías una escopeta en la mano?

-Para defenderte, ¿no ves como te estaba tratando? ¿y qué es eso de que eres una Petrova?

-No lo sé-confesó, reprimiendo el impulso de llorar, pues Adam disfrutaría como nadie de eso-Hablemos fuera...

-No vayáis con tanta prisa-gritó Adam, intentando de nuevo soltarse-¡Soltadme ahora mismo! ¡No ganaréis esta batalla!

-Eso se verá, dejanos arriesgarnos-Stefan cogió la mano de Elena y la arrastró lo más lejos posible de la vista de Adam, pero lo suficientemente cerca como para vigilarlo.

Elena se dejó hacer, pero su mente vagaba muy lejos de allí, a un pasado no tan lejano, una pequeña lágrima se derramó por sus ojos, pero fueron diminutas gotas imperceptibles en un lugar tan oscuro.

-No podemos seguir así Stefan...-le confesó, cansada de tantas mentiras-Necesito paz.

-Nadie te obligo a estar aquí Elena, tu sola te metistes, no se de que te quejas-se reprimió el impulso de continuar hablando, pues sabía que Elena no tenía la culpa de nada, todo lo contrario le debía mucho pues había sido la única que le había abierto los ojos para conocer la verdad-Tampoco te voy a obligar a que te quedes, si quieres abandonar nadie te lo echará en cara.

-No voy a abandonar-le gritó, enseguida bajó el volumen de voz-Solo te pide que confies en mi plenamente.

-¿A qué viene eso?-se extrañó-Elena, ¿qué tienes que ver con la familia Petrova?

-Mi padre era un Petrova, pero su apellido, bueno lo convinó solo heredé el Gilbert, pero te juro que no tengo nada que ver.

-Te creo tranquila, pero necesito saberlo todo.

-En mi casa hay una caja, firmada por mi verdadero nombre completo, no me atreví a abrirla, antes de hacer el truco necesito saber que hay dentro, pero tengo miedo, y no quiero...abrirla con Damon-le sentaba fatal traicionar de esa manera a Damon pero no le quedaba otra, tenía miedo de que él la odiara-Por favor.

-Iremos más tarde si eso te tranquiliza-se dio media vuelta, pero Elena no estaba conforme, le atrajó-¿Qué?

-No-le fulminó-He quedado más tarde con Damon no puede ser después.

-No podemos dejar a Adam solo, Elena-en eso tenía razón y la chica no podía negarlo, por más que el lugar estuviese abandonado no conocían las estrategias de Katherine y no sabían hasta que punto era peligroso.

-Tienes razón, iré yo sola.

-Tampoco podemos hacer eso, recuerda que tenemos a uno de ellos.

-Necesito saber la verdad, puede que todo sea un truco pero es que necesito aclararme-cogió su móvil-Llamaré a Finn, no te preocupes.

-Eres...¿no puedo convencerte de lo contrario?...llamame en cuanto estes allí.

-De todos modos tengo que llamar a Bonnie, si no recuerdo mal su tía tenía pelucas-miró la foto de Katherine-Con esta imagen me resultará más fácil.

Stefan lo dejó estar, no podía discutir con ella, desde siempre la chica había sido superior a sus fuerzas, y maldecía todos los días haberla dejado escapar cuando tuvo la oportunidad de ser feliz con ella, suspiró, como bien decía Elena las cosas suceden por algo, pero eso no significaba que no fuera aprovechar esa oportunidad para reconciliarse con ella.

Elena salió del almacén con el móvil comunicando, Bonnie estaría ocupada, y eso le preocupaba aún más, la chica siempre estaba disponible cuando llamaba. Estaba a punto de desistir cuando una voz soñolienta le contestó.

-¿Elena?-sonaba resfriada-¿Ha pasado algo?

-Veo que no estas bien, necesitaba tus pelucas-le confesó, arrepintiéndose de haberla llamado pues se le veía bastante mal-Pero si no puedes...

-Si, claro que puedo, pero ¿qué clase de peluca?

-Te mando una foto, y oye no preguntes.

-¿Por qué iba a preguntar? No estoy para hacer preguntas.

-Lo estarás en cuanto veas la imagen-sabía perfectamente que el parecido era increíble,y aunque se veía mayor que ella la similitud era perceptible-Te la mando por watsapp.

-No, enviamela por correo, tengo la lap abierta-Elena dejó la llamada en espera y envió la foto por gmail, y volvió a ponerse el aparato en la oreja, esperando lo más evidente. Ya estaba llegando a su casa-¡¿Es coña?!-saltó de repente-Es...¡increíble!

-Si, ponla morena con ojos castaños y es mi versión adulta.

-¿Qué edad tiene? ¿veinti-tantos?

-No lo sé, se que es mayor que Stefan.

-Eso seguro, creo que tengo una peluca que puede servir, la que utilicé en Halloween, pasa que no es de verdad.

-Da igual, ¿crees que puedes pasarte por mi casa? ¿o estas demasiado mala?

-No sé-dudó-Bueno, me paso esta tarde, ¿a qué horas?

-¿Ya?-dudó-¿Puedes pasarte ahora? Es que a la tarde tengo visita.

-Bueno, si, de todos modos había quedado, y no preguntes, bastante tengo con que Caroline se plantara esta mañana en casa.

-¿Qué ha hecho?-recordó lo sucedido antes-¿Os habéis reconciliado?-recordó lo mal que se quedaron cuando la rubia las dejó plantadas.

-Se supone que eso es lo que va a suceder esta tarde, te dejo que tengo que ver donde la he dejado, la peluca digo-rieron-Besos.

-Chao-Elena colgó, ya estaba delante de su casa, miró por todas partes, no había nada ni nadie sospechoso, sonrió, y entró en la casa con la llave, lo que no se esperaba era a su madre en la cocina, asustada pero también alegre fue a abrazarla, pero lo que se encontró fue a un peor.

Una mujer rubia tirando a dorado vestida con traje y un delantal viejo estaba sacando una bandeja del horno.

-Hola Elena, ¿y Adam?-preguntó su madre, entonces se fijó en la cara de su hija-Que maleducada, esta es mi hija Elena, y ella es Katherine una paciente mío.

-Encantada-dijo una sonriente Katherine, Elena pudo fijarse más, sus ojos no eran un azul cualquiera, era lapislázuli, brillante y fuerte. Le tendió la mano, Elena renegó de ello-Es un placer, tienes una hija preciosa-la ignoró-¿Seguimos?

-¿De dónde vienes querida?

-¿Dónde estabas a noche?-le preguntó, pues Jeremy le había dicho en el hospital que la madre no estaba desde la noche-Jer y yo estabamos muy preocupados.

-Pues poniendo una denuncia-Elena se quedó blanca-Contra Jonh Lewis.

-¿¡Cómo!?

-Te atacó, ¿se te ha olvidado?-esta vez intervino Katherine abrazando tiernamente a Miranda-¿Qué cruel eres Elenita?

-¡Suelta a mi madre!-miró por todas partes, cogió una sartén-Fuera de mi casa.

-Tu mamá no quiere-le acarició con dulsura, parecía ida-¿Sabes? Has sido una niña mala, ¿no deberías castigarla Miranda?

-¡¿Qué coño le has hecho a mi madre?!-se puso a la defensiva, Katherine empezó a reir-¡Habla maldita zorra!

-Que mal hablada, eres una niña con la boca muy sucia, ¿verdad?-Miranda asintió, Elena empezó a asustarse-Soy la que da las órdenes...

Elena se apartó un poco, Katherine dejó a Miranda cocinando, estaba bajo su mando, seguramente hipnotizada o con algún truco del proyecto Petrova.

-¿Por qué haces esto Katherine?

-Las preguntas las hago yo, ¿dónde está Adam?

-No lo sé-le respondió seca-¡No metas a mi familia!

-Tu familia es mi familia Elena, eres una Petrova carga con ello-le recrimino-Deberíamos estar en el mismo bando, no siendo enemigas, eres cruel.

-¡No soy cruel!

-Si lo eres, estas con un asesino, tu vida es tuya, pero tus decisiones afectan a tu familia, ¿cómo crees que se sentirán cuando descubran con quien se va su niña a la cama?

-Eres una zorra.

-Tal vez, no lo voy a negar, pero tu eres peor que yo.

-¿¡Qué yo soy peor!? ¡Por lo menos no ensucio a la gente por mis propios caprichos!-soltó una alterada Elena, todo le estaba superando, y eso era un punto a favor de Katherine.

-Sabes mi historia...no es necesario que te la cuente...¿o si?

-Siempre es bueno saber de que pie cojeas-sonrió con pocas ganas, la arrogancia solo funcionaba con los demás.

-Nunca creí en la venganza por unas tierras de pacotilla, pero el día en que mi madre murió por culpa de Giuseppe y Daniella supe que no era una simple batalla, era la guerra. Solo tenía catorce años cuando sucedió...

-¡Y Damon doce!-sino recordaba mal la fecha era esa-¿¡Cómo pudistes...!? ¡Fueron sus padres no él! ¡Era un niño!

-Nunca fuera sido él si Giuseppe fuera estado a nuestro alcance...o Stefan, el adorado Stefan, era el favorito de su papá, pero no, él siempre estaba rodeado de gente, y era el más débil era lo que ponía en los análisis que se hacían hace doce años, espera, todavía se hacen...¿es por culpa de los virus estomacales?

-Deja de ser tan cínica-Katherine dio varias vueltas a su alrededor, Elena no podía pensar con claridad teniéndola tan cerca, sin saber lo que planeaba, y más viendo a su madre actuar con tanta tranquilidad-¿Que le has hecho a mi madre?

-Como ves está bien, por ahora, solo la tengo bajo hipnosis, simple hipnosis no te preocupes, no es veneno como en el caso de Damon, ¿por qué ya lo sabes verdad?

-Eres lo peor...-tenía que librarse de ella, no sabía cuánto iba a tardar en venir Bonnie-Y voy a tener visita pronto, ¿no querrás ser descubierta?

-¿Hablas de tu brujita?-Elena se quedó pálida-Así es como la llamáis los amigos, ¿no? ¿Soreprendida?

-No la toques.

-Tocaré lo que quiera, para eso somos familia...-remarcó la última palabra con fuerza, acercándose aún más a Elena, la cual aprovechó para echarle spray encima, Katherine se retorció de dolor, pues le había caído directamente en los ojos. Elena aprovechó la confusión para acercarse a su madre, la cual estaba cortando la guarnición.

-Tenemos que irnos-le suplicó, intentó tirar de ella pero fue imposible-¿Qué te pasa?

-Tengo que preparar una cena para ti, Jonh y Katherine-Elena estaba blanca, su madre parecía un zombie escapado de la serie The Walking Dead estilo sueño eterno-¿Prefieres pimiento rojo o verde?-le preguntó a una Katherine, Elena se giró pero no tuvo tiempo de reaccionar, la rubia le golpeó con la fregona, Elena dio un traspié y cayó al suelo llevándose con ella una olla hirviendo...

-Huy, ¿te hecho daño?-dijo en tono socarrón-Siempre seré yo, los demás no importan, ¿recoges esto Miranda?-le preguntó con calma, la mujer asintió-Yo esperaré afuera, en el sofá para cuando vengan los invitados.

-Sí, señorita Katerina.

Bonnie llegó hasta el comienzo de la calle de la casa de Elena, pero su coche empezó a fallar, maldijo en silencio, tras comprobar la gasolina, decidió ir andando, recogió sus cosas y se encaminó rumbo a la casa Gilbert.

A lo lejos vio a Jeremy, sonrió, y se acercó corriendo a él, llamándolo a gritos.

-¡Jer!-el aludido se sorprendió al verla allí-¡Dios, estoy fatal!

-Ja,ja, no puedes aguantar ¿eh?-le recogió las bolsas-Dios, pesan, ¿qué llevas? ¿un muerto?

-Que capullo-le dio un leve golpe en el hombro-Estoy mala, no tengo fuerzas, y ahí, llevo maquillaje para tu hermana...

-¿Y tienes prisa?

-¿Para qué?

-Para tomar un café-la chica negó-¿Vamos entonces?

-No sé...bueno, pero solo cinco minutos, Elena me espera, colará mi retraso si es leve...

-Vamos hombre, a mi hermana no le importa, tiene novio nuevo, ¿lo sabías?

-Está claro que llevo mucho tiempo desaparecida, ¿que vas a cursar?

-Arte, me meteré en el bachiller de arte, sé lo que piensas, los idiomas se me dan bien, pero prefiero diseño gráfico, lo siento.

-Pensé que los dos éramos de humanidades, me has abandonado-le acusó, mientras hablaban de trivialidades, ninguno se percató de lo que significaba alejarse de esa casa-De todos modos no te vas a librar, curso el último año y necesito ayuda...

-Ok señorita acusadora la ayudaré.

Mientras se alejaban un coche pasó por delante, uno de los hombres envió un mensaje...

Katherine hacía zapping agotada, no echaban ni encontraba nada interesante, su busca empezó a vibrar, sonrió, esperaba que fueran buenas noticias pues no estaba dispuesta a desperdiciar más su tiempo ahora que no tenía a su maniqui personal.

"B. Bennet y J. Gilbert se marchan, ¿que hacemos?"

"Nada"

Estaba cansada de todo, pero le vino bien saber que no tendría interrupciones, Miranda salió de la cocina arrastrando a una Elena con quemaduras, leves, pensó Katherine, hasta el salón.

-Ya lo he recogido todo, señorita Petrova-Katherine le dio el visto bueno, al comprobar que como bien había pensado solo eran unas simples quemaduras, pero lo suficiente para tenerla dormida un buen rato, pues tenía un buen golpe en la cabeza, tampoco grave-Seguiré con la cena, ¿tardarán mucho? Los invitados digo...

-No creo...pero prepara un entrante, tengo hambre-se recostó mejor, mirando ahora a la chica que estaba tirada en el suelo, tuvo una idea tentadora, cogió su móvil, y llamó, un tono, dos...-¿Stefan?

-¿Katherine?-dudó-¿Cómo has conseguido mi número?

-Mmm, no respondo a evasivas, te he preguntado si eres Stefan, el hermano pequeño de mi Damon...

-Si, pero no es "tu" Damon, zorra insensible.

-Que halagador, sabes, estoy haciendo una cena, deliciosa, con su entrante, su primer plato...pero ¿sabes que me falta? Paciencia, quiero a Adam.

-Y yo tener una vida tranquila, pero ya se ve que es imposible-dijo sonriendo-Bien, como soy yo el que tiene la sartén por el mango...

-Que curioso..-se calló, no quería estropear su plan por culpa de su orgullo-¿Sabes qué? Quedaos con Adam, pero vigilarlo, pues soy más rápida y lista de lo que pensáis.

Colgó, no quería tentar a la suerte, y más ahora que los invitados estaban a punto de llegar, la vibración de su busca la hizo reaccionar, lo miró, y no necesitó más para salir de allí, recogió sus cosas, se acercó a Elena.

-Sería muy fácil llevarte conmigo pero si lo hago no habrá servido de nada lo que he hecho hasta ahora-le guardó un móvil en el sujetador-Demasiado pequeñas.

Salió de la casa por la puerta trasera, antes de nada le dio un mensaje a Miranda para "el invitado sorpresa" que había estropeado sus planes.

Segundos después la puerta empezó a sonar. Un muchacho de unos treinta años esperaba impaciente en el portal, no estaba seguro de lo que estaba haciendo, no conocía a esa chica y tampoco se fiaba de una desconocida, y ahí estaba, él un capitán de las fuerzas armadas acobardado por nada. Un chico de ojos celeste sonrió con picardía, al comprobar que su presa estaba justo donde esperaba, con una sonrisa de medio lado saltó al ataque.

Le agarró por detrás, el aludido no se quedó atrás, le pegó una patada, Damon se reclinó, pero también le devolvió el golpe.

-¡No me jodas!-confesó al ver de quien se trataba-Damon tío, que podía haberte matado.

-No tienes fé-le contestó más feliz que unas castañuelas-Te echaba de menos Ric.

-Eso suena a maricón-pero ambos se hundieron en un profundo abrazo-Tio te quiero...

-Eso si suena raro-rieron unos segundos, hasta que la puerta se abrió de par en par dejando a los dos muchachos boquiabiertos, al ver quien era la que abría la puerta-Mierda-murmuró Damon.

-Dime que ella es Elena...

-No, soy su madre, y tu debes ser Jonh Lewis, que pena que la anfitriona se halla ido-ninguno de los dos dio crédito a lo que sus oídos escuchaban-Pasa, ¿y tú quién eres? Pensé que solo eráis Elena, tu y Katherine.

-¿¡Esa zorra está aquí!?-apartó a Miranda casi de un empujón, Alaric se quedó en estado de shock y pasó una mano por delante de los ojos de Miranda, la mujer siguió su mano arriba y abajo.

-¡Damon esta mujer no esta bien!-le gritó, mientras intentaba agarrarla para empujarla a dentro, pero no fue necesario ya que se fue directa a la cocina. Ric aprovechó para buscar a su amigo, pero no tardó mucho, estaba al lado del sofá casi tirado en el suelo-¿Qué coño...?

-Dios Ric, necesito un botiquín-le dijo mientras agarraba la cabeza de la chica para colocarla en su regazo-Ve a buscarlo.

-Esto es peor de lo que pensaba-dijo refiriéndose al lío en el que estaban-¡Y la mujer de la cocina parece ida...!-Ric entró en la cocina, le dio un rápido vistazo para situarse, la mujer de antes estaba preparando los platos con las menestras, Ric puso mala cara, cada vez estaba mejorando más la situación, rebuscó entre los cajones hasta dar con una caja blanca donde ponía emergencias, dudó pero le rompió el candado, encontró dinero y medicinas de urgencia, la cosa mejoraba por momentos. Volvió al salón-¿Ha despertado?

-No, ¿tienes algo frío?

-Tío debería darme cosa ver a su madre no hacer nada por su hija-Damon le lanzó una mirada gélida-Que si, que si, que ya voy-se defendió alzando las manos, volvió enseguida pero esta vez con una bolsa de guisantes-No había hielo.

-Vale-la cogió y se la puso en la cabeza, la chica se estremeció ante el contacto, por lo que Damon se ahorró decirle a Ric que buscara algo que oliese mal-Hey mi princesa...-le susurró-Despierta...estas a salvo...

Elena se levantó de golpe al no cuadrar la situación, la imagen de Katherine seguía presente en su cabeza por lo que le dio un codazo en sus partes nobles, el chico se retorció de dolor, en cambio Ric empezó a carcajearse. Elena se dio cuenta de a quién había herido.

-Oh no Damon-intentó buscarle la cara, se la cogió con las manos-Lo siento, me asusté...

-No te preocupes-dijo un divertido Ric-Se lo merecía, es Damon, siempre se merece que le recuerden lo capullo que es...-a Elena no le cuadró ese chico pero enseguida supo que se trataría de su amigo-Vamos Damon no te me hagas de rogar, que la pobre Elena solo estaba asustada...

-Pues no quiero verla cabreada-confesó el chico con su típica sonrisa de medio lado, eso relajó más el ambiente, a Elena porque estaba asustada, y a Ric porque no se esperaba esa reacción-Te quiero-susurró, pero Ric también lo captó.

-Dejaos de pegos tortolitos-se sentó delante de Elena-Dejame ver esas heridas-la chica contempló al muchacho que le tendía su mano, Damon le susurró algo en el oído, esta vez no lo escuchó con claridad Ric.

Mientras Elena se dejaba curar las pequeñas heridas, Damon daba vueltas nervioso por la habitación, las palabras de Elena y el simple hecho de no haber llegado antes le estaban matando.

-Damon deja de torturarte, no tienes la culpa.

-Si la tengo, Elena no tendría que saber nada de mi, yo soy el culpable de todo.

-¿Es que no escuchas cuando te hablo?-le interrogó Elena-Soy una Petrova, soy idéntica a ella, fuera estado metida tarde o temprano...-la voz se le apagó al final de la frase, tenía miedo de que Damon la odiase por eso-Auh.

-Esto ya está, no soy médico licenciado, pero en la guerra y en las misiones de reconocimiento se aprende mucho.

-Gracias capitán.

-No me llames así, soy Ric para los amigos, y a ti te considero más que eso, si aguantas a este capullo eres como una hermana-Damon se hizo el ofendido, Elena rió con suavidad, miró de reojo a la cocina.

-¿Cómo está mi madre?

-Mal, porque vamos se comporta extraño.

-Esta hipnotizada, llamaré a Finn haber si puede hacer algo-intentó levantarse, Damon se lo impidió, la cogió en brazos, con una mezcla de protestas por parte de la chica.

-Te vas a descansar, Ric y yo nos encargamos, llamaré a Stefan-le rebuscó en los bolsillos, Elena empezó a reirse y a golpearle-¿Te quieres estar quieta?

-Me haces cosquillas...mi móvil está ahí...-le señaló el suelo, en la entrada de la cocina, Damon bufó, y a regañadientes, con Elena aún encima se agachó a coger el móvil o por lo menos intentarlo pues casi le fue imposible, la risa de Ric y las protestas de Elena le desconcentraba.

-Lo tengo-dijo con dificultad-Me llevo a esta loca arriba, vigila a Miranda...

-Perfecto...pero para loco estás tú-le señaló acusatóriamente, después empezó a reír al ver la cara que este ponía-Te echaba de menos tío, no me había reído así en meses...

-Capullo-fue lo último que dijo cuando empezó a subir las escaleras, que con el peso de la chica y la poca vista que tenía le costaba la misma vida subirlas sin caerse de espaldas, Elena, mientras le observaba descaradamente, sus ojos azules estaban inmersamente concentrados en esa tonta misión, la chica casi sin pensarlo tocó con las yemas de sus dedos las mejillas sudorosas del chico-Te quiero-murmuró devorándola con la mirada, la chica sonrió.

Llegaron a la habitación, Elena se soltó de sus brazos pero se mantuvo cerca de él, el chico abrió las persianas, para que entrara la poca claridad que asomaba la tarde. Elena en cambio sólo podía mirar en su cama, donde yacía la caja de esa misma mañana.

-¿Pasa algo?-preguntó extrañado Damon-Lo siento...

-Deja de decir eso, vas a conseguir que odie esas dos palabras-se acercó a la cama-Me pasa esto-le señaló la caja que había pasado desapercibida para Damon, el cual se acercó bastante curioso, tras recoger el peluche del suelo, se sentó en la cama para mirar de más de cerca la caja, a Damon le cambió el rostro-¿Ves? Eso es lo que me pasa...

-¿No tienes curiosidad por tus raíces?-le interrogó manteniendo la calma, pero en sus ojos se reflejaba un océano a punto de ser manchado por una tormenta, Elena tragó saliva.

-Solo si lo que ponga ahí no afecta a lo que tengamos nosotros...-le suplicó, sentándose enfrente de él, quitándole la caja...-¿Damon?

Damon asintió, Elena sin esperar más respuestas deshizo el lazo de la caja, y la abrió con cuidado...