Nuevo episodio! gracias por los comentarios y demás, ya sabéis que eso ayuda a que la inspiración crezca. Episodio Delena ;)
Capítulo 15:
En el interior de la caja sólo había un libro, como una biblia, Elena lo cogió entre sus manos, quitó parte del polvo acumulado, el título era "Petrova y Salvatore: Familias Fundadoras"
Damon miró de reojo a Elena, mientras ella dudaba entre abrir y leer el libro o quedarse quieta sin hacer nada, pues en realidad no se fiaba ni un pelo de lo que podría poner ahí, todo podría ser una mentira más...
-Elena-le tendió su mano para darle confianza-Es tu decisión...-la chica asintió ahora más decidida que nunca por saber la verdad, y si no demostraría a todos su capacidad de razonamiento.
La chica empezó a leer en voz alta la historia de las familias Fundadoras, parte de lo que ponía allí ya lo conocía o le sonaba a Damon, lo mismo le sucedía a Elena, cada palabra le resultaba más y más familiar, recordando con amargura la conversación del coche de Adam: Fell's Church y Mystic Falls pertenecían a ambas familias, por separado, pero el poder y la ambición podían con las demás cosas, los Salvatore por medio de trucos sucios, mala propaganda, problemas económicos se hizo con los territorios de los Petrova. No solo contaba eso, si no también como se construyó ambos pueblos, como consiguieron los terrenos, Petrova y Salvatore habían sido un gran pilar, hasta que llegó el "mal" a ambos, los Salvatore fueron consumidos por el poder y los Petrova por el odio, gente murió, y entre ellos, Tatia Petrova, la última Petrova, pues no se supo nada más de la familia tras esa muerte y la de Daniella Salvatore poco después...
-Mi madre...-susurró Damon, estaba tenso, escuchar esas palabras de la boca de Elena, por más que las tuviera leyendo le dolían y mucho: la chica lo notó y paró la lectura que levemente le estaba afectando para abrazarse con fuerza a ese chico-No deberías...tendrías que odiarme...
-No...deja de decir eso, Damon todo lo que hallas hecho en forma de Jonh no es por culpa tuya-le dijo, le replicó agarrándole el rostro para que la mirase a los ojos-Esto-señaló el libro-Es importante para mi, es la única forma de saber que me ata, de parte de ti, ha todo este mundo...-estaban muy cerca, sus respiraciones se acompasaban, casi sin pensarlo, sus ojos se desviaban para ver y adorar los labios del otro-Damon-le llamó-Solo cuando estes preparado yo lo estaré-dijo refiriéndose a la verdad de la muerte de su madre-¿Seguimos?
-Si, continuemos...por favor-Damon no estaba preparado para contarle la verdad, ni siquiera él era capaz de recordarlo, mientras Elena leía, Damon se perdía en sus miedos y temores, y maldecía recordar con tanta claridad la muerte de su madre, estaba claro, Katherine y los Petrova lo habían hecho a posta.
-¿Me estas escuchando?-preguntó una asustada Elena, Damon recuperó la compostura, encontrándose con una descompuesta Elena-¿Damon?
-¿Qué?-preguntó atemorizado, mirándola a ella para después mirar el libro-¿Qué pasa?
-Esto no es posible...si lo que pone es cierto...-Elena se levantó con torpeza, Damon no pudo alcanzarla, sus piernas se le habían dormido y le costaba la misma vida andar. La chica bajó corriendo las escaleras, encontrándose con Ric él cual la paró de ello-¡Sueltame!
-Espera-le rogó un Damon destrozado desde arriba-¡No la sueltes!
-¡Que coño has hecho Damon...!-le gritó al ver la fuerza que estaba ejerciendo Elena, casi no podía sostenerla.
-¡Me mentistes!-le escupió Elena al tenerlo en frente-¡Eres un cabrón! ¡Un malnacido!-sollozó, ahora no intentaba soltarse, pero seguía gritando e insultando, hasta que la puerta empezó a sonar, todos se quedaron blancos y paralizados, menos Elena, que aprovechó la confusión para golpear a Ric en la entre pierna, el chico se arodilló en el suelo para aguantar el dolor, Damon no hizo nada, solo mirar como Elena, con lágrimas en los ojos iba a abrir la puerta-¿Quién es?
-Abríme Elena, soy la Sherrif...-Ric y Damon se quedaron aún más blancos, Elena abrió la puerta, pero fue ella quien salió-¿Por qué gritabas?-Ric se acercó a la puerta para escuchar mejor, aunque no era necesario se podía escuchar desde donde estaba Damon-Me has asustado...
-No hay ningún problema, una pequeña discursión, ya vez, chicos-dijo con una sonrisa falsa-Estoy bien, solo discutía con mi novio...
-Gritabas-concretó Liz-¿No quieres que entre?
-Tienes mayores problemas en el pueblo Liz...
-Cierto...-recordó-Jonh Lewis, una cosa más ¿y ese coche?
-De mi tío-mintió, recordando por fin su cita con Bonnie-¿Ha visto a Bonnie?
-Antes en el Grill con tu hermano creo, ¿qué te ha pasado en la cara?-tocó sus quemaduras-¡Oh Elena, dime que no te ha hecho eso tu novio...!
-Mi novio no-negó riéndose-Yo solita, se me cayó la olla cuando estabamos preparando la comida, es que me da verguenza decir lo que estábamos haciendo-dijo con un hilo de voz, Liz parecía convencida-Si quiere puede hablar con mi tío, Ric-empezó a llamarle.
-No es necesario-se despidió Liz, Elena no entró hasta ver que Liz cruzaba la calle con su coche, entró a la casa, cerrando desde dentro, suspiró aliviada.
Damon y Ric la observaban, el rostro de Damon era neutral, pero el de Ric no, él se veía realmente afectado por todo, y se lo hizo saber.
-¿¡Te has vuelto loca niñata!?-la agarró por los hombros-¿¡Qué te crees que es esto!? ¿¡Un juego!?
-¡Sueltame capullo!-se soltó de mala gana-Quiero. A. Damon-le aclaró, pero no fue suficiente para ninguno, cogió su móvil ante la atenta mirada de todos, y escribió algo rapidamente que le pasó a Ric-Pero no pienso estar con un asesino...-esas palabras le afectaron demasiado, y se dejó caer en las escaleras, Elena se dio cuenta de eso, y fue a cerrar la cocina.
-Espera Damon-le pidió Ric-Mira esto...-le tendió el móvil de la chica...
"Finge capullo, nos tienen vigilados. Damon te amo..."
El chico pareció relajarse ante eso, Elena suspiró aliviada y se dejó caer entre las piernas del chico para que este la protegiera con sus brazos, y así hizo. Ric los observó en silencio, y tras pensarlo, fue a su maletín.
-Con esto dormirá un rato...-dijo refiriéndose a Miranda-Solo si tu accedes...
-Si con ello podemos hablar con calma-le indicó con la mano de que era libre de lo que quisiese hacer, Damon le dio un beso en la cabeza-Te quiero-murmuró de nuevo.
-¿Qué has leído?-le preguntó con miedo-¿Para que reaccionaras así?-terminó.
-La verdad...de Katherine y de los Petrova, espera...-Ric salió de la cocina con Miranda en brazos-Tengo un plan, y pienso hacerlo antes de contaros nada.
-Elena-le recrimino-Tienes que confiar en mi...
-Confío en ti Damon, pero no en mi misma-se levantó y se dirigió hasta Ric, el cual pensó que iba a por su madre-¿Tienes algo fuerte y que provoque alucinaciones?
-¿Para qué coño quieres eso?-le interrogó Ric-Si, tengo algo ahí-señaló sus cosas-Y no me mires así Damon no sabía que me iba a encontrar aquí y ya veo que mi cabeza se ha quedado corta al imaginarse nada...
-Voy para el Grill, necesito esa droga y lo que me iba a traer Bonnie, va a ser una noche muy larga-se corrigió mentalmente-Más bien una noche y madrugada...
-¿A dónde crees que vas tu sola?-le paró Damon-No me voy a arriesgar a que te pase nada, irás con Ric, y me quedaré con tu madre en el almacén.
-Damon-le suplicó Elena, pero por la mirada que el chico le lanzó supo que no podía quejarse-Vale, vale, pero tienes que ir con cuidado-le amenazó-No quiero que te pase nada-aclaró con un hilo de voz, eso fue suficiente para romper esa barrera que se acababa de formar en ambos, el chico la cogió de la cadera y la atrajo hacia él, y le dio un tierno beso en la mejilla.
-Tendré cuidado...-la apartó con suavidad-Ric...
-Vamos-llamó el aludido a Elena, la chica se dejó hacer, sin dejar de mirar a Damon se fue con el otro hombre fuera de la casa, sin saber muy bien cómo iban a terminar las cosas ese día...
Stefan vigilaba la entrada del almacén, Jonh se había vuelto a dormir, mejor dicho, Stefan se había encargado de que echara una buena siesta, pues despierto no iba a durar con vida, lo tenía claro, odiaba a su tío.
A la distancia vio como alguien se acercaba, la noche se estaba dando paso por lo que no se podía ver bien quien era el intruso, maldiciendo mentalmente a todo a su alrededor, decidió esconderse, para que el intruso se acercará más. Su móvil vibró, tenía un mensaje de Kol.
De: Kol
Para: Stefan
Tengo a la chica, a Rose, ha accedido a tener un interrogatorio contigo, siempre que le demos la custodia media, tranquilo, le mentí :)
Stefan, despistado por el mensaje, no se dio cuenta de la presencia del sujeto de antes, en su espalda.
-Stefan-le llamó Damon, el chico se sobresaltó-Tendrías que tener mas cuidado, no sabes quien puede venir.
-Joder-murmuró al ver a Miranda en sus brazos-¿¡Qué...!?
-Antes de adelantarte a los hechos, Miranda esta bajo la hipnosis de la zorra de Katherine, aclaro, no tengo nada que ver.
-Pasa anda, ¿qué tienes ahí?-le señaló la bolsa-Por favor dime que es comida...-Damon puso mala cara, ni siquiera se acordaba de que no habían comido.
-Es...lo que necesitáis para engañar a Adam-a Stefan se le iluminó el rostro momentaneamente, pues Elena no estaba cerca, eso le molestaba aún más, Damon pareció darse cuenta de ese detalle-Elena ha ido a por las cosas que necesita, acompañada por Bonnie, no se quien es.
-Yo si...-dijo simplemente Stefan, recordando a la morena en alguno de sus recuerdos en los que coincidieran todos juntos-Es una amiga de instituto...y creo que la novia de su mejor amigo...no me acuerdo bien, ¿o esa era Caroline?
-No sé, ¿qué hacemos con ella?-la tumbó en el suelo, apoyando su cabeza en su regazo, y acariciando sus cabellos-Katherine jugó con su cabeza, no se merece nada de esto...
-Muy honrado por tu parte-se sorprendió Stefan-Lo mejor será dejarla tumbada en algún lugar, ¿está sedada?-Damon asintió-Bien, llamaré a Finn.
Damon dejó a la mujer encima de unas sábanas que habían traído para Adam, pero estaba claro que en ningún momento las iba a utilizar. Tras comprobar que todo estaba bien, y que el pulso de Miranda aún era normal y estable decidió ir a ver a su tío, mientras se dirigía a la zona norte, un dolor de cabeza inundó sus entrañas.
-No...por favor...-el dolor desapareció, pero las manos del chico seguían apoyadas en su cabeza, tras bajarlas notó algo húmedo en su rostro, con horror vio que era sangre, el veneno estaba afectando a su cabeza y todo por resistirse-Maldita sea.
Elena junto a Ric, llegó al Grill, tras un rápido vistazo, vio que su hermano estaba jugando al billar junto a su amiga, la cual empezaba a quejarse por estar perdiendo, Elena se tragó su orgullo de hermana-protectora para ir a hablar con su mejor amiga, la cual se quedó blanca al ver el estado lamentable que traía, borrando todo rastro de diversión.
-¿Qué te ha pasado?-le preguntó entre asustada y sorprendida, su hermano, Jeremy también se acercó, pero en modo protector.
-¿Quién te ha hecho esto?-le agarró de la cara-¿Y tu quien eres? ¿su novio?-Ric empezó a reir ante el chiste.
-Si-asintió Elena-Ric por poco se ahoga con su propia risa mezclada con su saliva, empezó a toser, Elena ni le prestó atención-Esto, bueno...ya sabes que soy un desastre en la cocina-ignorando a su hermano, y a "su novio", el cual estaba a punto de ahogarse, para centrarse en la bolsa que portaba su amiga-¿Esto es?-le preguntó, Bonnie aún sorprendida, mirando a ese chico que tendría que tener entre veinticinco y treinta, asintió-Eres un cielo.
-¡Elena!-le llamaron su hermano y Bonnie, pero esta no hizo caso, pues no tenía ganas de dar ninguna explicación innecesaria, y más teniendo prisa.
-¡Jer quédate en casa de alguien hoy! ¡Mamá no va a venir ha llamado y me ha dicho que tenía que hacer una cosa con Adam!-gritó desde la puerta, no quería que su hermano llegase a casa y se encontrase solo o con la zorra de Katherine.
Ric se montó en su coche, mirando de reojo a Elena, la cual sacaba la peluca y el maquillaje, comprobando que todo estuviese en orden. Llegaron al almacén más rápido de lo previsto, y más teniendo en cuenta que habían tomado un atajo por si alguien los seguía.
Entraron con cuidado, Ric la seguía de cerca, con las cosas en la mano, y con otra bolsa con comida, idea de Elena, pues sabían que les llevaría tiempo todo eso.
Encontraron a Miranda junto a Finn, el chico les saludó con una mano, y se centró de nuevo en la mujer que estaba ahora mismo en trance, a Elena eso le partió el corazón pero no quiso quedarse mucho tiempo ahí, tenía que seguir con lo previsto, se dirigió hasta Stefan y Damon que estaban sentados en unos barrotes.
-¿Lo habéis hecho?-fue lo primero que dijo Elena al llegar, ambos se sobresaltaron, no la habían escuchado llegar-Tengo todo-señaló la bolsa de Ric.
-Si, le hemos hecho tomar las pildoras-respondió con una sonrisa cínica Damon-Fue divertido.
-¡Damon!-le regañó Ric, pero enseguida rió con él-Vale, vale...¿cual es el plan?-todos se sentaron rodeando a Damon, excepto Stefan el cual no dejaba de dar vueltas pensativo, y escucharon el plan palabra por palabra-¿¡Estais de coña!?-saltó Ric-no le conozco, pero no creo que sea gilipollas.
-Lo que me distes es fuerte-explicó Damon-¡Cree que está en su casa de hace, tachán doce años! Se lo creerá...
-Hay que intentarlo-propuso Elena, levantándose al ver la tensión entre Ric y Damon-Y no podemos empezar a pelear, bastante tenemos con la tormenta y las goteras-un trueno, para dejar en claro la situación, resonó en el almacén, la luz empezó a fallar-Y mira, tenemos ambientazo-imitó a Damon, Ric sonrió, el aludido puso los ojos en blanco, no estaba para bromas.
-Elena-le frenó Damon-Antes cuentame que has leído.
-No-negó ella, pero el chico no la soltó, Ric tuvo que frenar a Stefan, el cual se había acercado para separarlos-¿de veras quieres saberlo? No creo que quieras oirlo.
-Si quiero escucharlo-aclaró, esta vez con más dulzura en su voz-Elena confía en mi, porque yo si confío en ti.
-No te va a gustar, no os va a gustar a ninguno-esta vez se dio el lujo de mirar a su espalda, directamente a Stefan-Mi padre...es el hijo...-un nuevo rayo fundió todas las luces-No es el momento, ¿no lo veís? La luz de las velas será suficiente para aclararlo todo con Adam, no podemos desperdiciar ninguna oportunidad...
Ninguno quiso decir más nada, pero Damon tuvo un mal presentimiento con todo, Elena era demasiado importante, ahora se estaba dando cuenta, todo le hacía darse cuenta de la importancia de la vida de la chica para él.
Elena, con la ayuda de Alaric, se colocó el maquillaje y la peluca, también utilizó la gabardina que había cogido de Stefan, y rogó que Adam no se diese cuenta. Con cuidado, y con la aprobación de Finn se acercó al Salvatore, el cual parecía estar ido.
-Adam-le llamó con brusquedad, pues no sabía exactamente como le llamaba Katherine, el hombre pareció percatarse. Elena iba vestida con la gabardina, la peluca recogida como la llevaba Katherine y unas gafas de sol, estaba absorto observándola-No tengo todo el día-lo intentó otra vez, ningún resultado-¡Adam!
-Han hecho algo conmigo...creo...me han envenenado...
-Ellos no, he sido yo-lo volvió a intentar, arrodillándose al lado suya-No puedes dejarte engañar tan facilmente, eres patético...
-Lo siento-agachó su cabeza, pero le costaba bastante hablar y reaccionar, eso era un punto a favor-No me mates-rogó, Elena se quedó blanca, pero tenía que hacer o decir algo antes de ser descubierta.
-Creeme si quisiera ya lo estarías-"vía rápida" pensó Elena, cosa que parecía haber funcionado-Continuemos...-se levantó, Adam entonces se percató de una cosa.
-¿Cómo me has encontrado? ¿Dónde estamos?-"mierda" pensó Elena, le gritó a su subconsciente, tenía que utilizar la vía rápida sino quería ser descubierta, podía notar la tensión en el ambiente, y los ojos de Adam, seguramente borrosos, atravesándola-Katerina...-ese nombre la pillo desprevenida.
-Adam tengo mis contactos ya deberías saberlo, pero eso no es excusa ni motivo para dejarte atrapar, maldita sea.
-Lo sé, y lo siento, pero por favor no le hagas nada a Miranda, la quiero-palabras que se clavaron en el cerebro de Elena, su madre, ¿realmente la quería o era un truco?-No la utilices...
-Haré lo que me plazca-intentó ser lo más fría posible, cosa que le costó muchísimo-Contestame a una cosa...y soltaré a Miranda...-el hombre cerró los ojos, y los abrió, gesto que hizo varias veces a causa de la medicina-Recuerdame porque hacemos esto...-con un deje de tristeza-Hay veces que lo dejaría todo...
-Muy graciosa-empezó a reirse con torpeza-Eso mismo te dije hace tres años cuando vimos que Damon nunca diría su verdadera identidad como queríamos, y ¿qué dijistes tu? "Ni muerta, los Salvatore se mancharan de sangre aunque tenga que presentarme delante de Lewis"-intentó imirar su tono, la medicina debía ser más potente de lo que pensaban, eso o que verdaderamente no le tenía miedo a Katherine, Elena se cruzó de brazos, "¿por qué tanto odio si eran todo hechos del pasado?"-Katherine tendremos pronto a Elena de nuestro lado...-esa frase sorprendió a todos, Damon, a la distancia junto a Stefan se tensó-En cuanto lea tu diario todo se le aclarará...a fin de cuentas es el diario Petrova.
-Si-asentió, pero en su garganta se estaba formando un nudo.
-Solo tenemos que recogerlo en cuanto lo haya leído, no podemos dejarlo cerca podría ser perjudicial para nosotros, aunque se que no tiene nada escrito contra el Proyecto, me encuentro fatal..-Elena no escuchó las siguientes palabras, su cabeza estaba viajando a lo último que había leído del diario, su verdadera identidad, su verdadera y cruel vida, no la quería, ella amaba a Damon-Elena será la mano ejecutura, ella será la que condene a Los Salvatore, la que ponga la pistola en la sien de Damon, y con ello terminemos con toda esa mancha en...-Elena no pudo más, su impulso, su corazón pudieron más que la razón, con un sutil movimiento, le golpeó con la rodilla, en el rostro de Adam, el golpe fue suficiente para que este cayese de espaldas y se golpeara contra la columna: todos se quedaron blancos, pero Stefan fue el más rápido, corrió hacia ellos y fue a socorrer a Adam. Elena se quedó blanca y paralizada.
-Tiene pulso-fue suficiente para calmar la situación-Pero puede tener alguna fisura interna, hay que llevarlo al hospital, tienen que revisarlo-aclaró ante la mirada acusatoria de Damon.
-Oh dios mio...¿que he hecho...?-dio varios pasos hacia atrás-Yo...podría...
-Tranquila-intentó calmarla Damon, pero la chica se apartó, y con torpeza empezó a correr hacia la tormenta, hacia su libertad-¡Elena!
Damon salió corriendo tras ella, tuvo que atravesar gran parte de la calle, la lluvia y la tormenta aumentaban por paso, estaba al descubierto en una calle desierta, sus cabellos azabaches tenían un pequeño brillo gracias a la luna y al agua que resbalaba por su pelo, el celeste de sus ojos reflejaban tristeza, la tristeza de la luna, la pena de su corazón, con ambas manos, haciendo de paraguas miró por todos lados.
-¡Elena!-le suplicó a la nada, no podía andar sin rumbo, y menos sabiendo lo que pasaría si alguien le veía-¡Elena!-volvió a intentar, un rayo iluminó la noche, estaba diluviando-¡Elena!-le pegó una patada al aire, pues solo le faltaba perderla a ella, a su dulce luz, a su esperanza, a su princesa de ojos castaños-¡Por favor, Elena!-miró por todos lados, estaban a las afueras, pero aún había casas por esa zona, era cuestión de tiempo que alguien saliese a quejarse, pero al chico eso no le importaba, Elena, escondida detrás de unos contenedores era testigo de la temeridad de Damon, con lágrimas en los ojos mezcladas con la sal de la lluvia, dio cara a su destino. Damon estaba de espaldas a ella, pero solo le faltó ese movimiento para sentirla cerca, el chico se giro, su rostro estaba desencajado, su mirada perdida, y totalmente mojado, al igual que ella si hubiese un espejo para verse. Damon sonrió, sonrisa que llegó hasta sus ojos, lo único que necesitó para saber el porque de su reacción: amaba a Damon, más que a nada y más que a nadie, estaba dispuesta a dar su vida y a quitarla por él, él era su todo, el camino que quería recorrer, su destino. Con torpeza corrió a su encuentro, el chico dio unos pasos y le abrió sus brazos para poder protegerla de la lluvia, pero la chica no buscaba su escondite particular, le buscaba a él. Con decisión se tiró encima de él, ambos resbalaron y cayeron al suelo, pero a ninguno le importó, sus miradas estaban conectadas, no sentían nada que no fuera sus cuerpos y su conexión. Ambos se perdieron en los ojos del otro, en el océano infinito y en el chocolate tentador. Damon acarició con un dedo las gotas de agua que caían por los labios de la chica, los cuales eran puro fuego. Ninguno pensó en más nada. Elena besó dulcemente sus labios, un beso corto y casto, pero para Damon no fue suficiente, haber sentido tan cerca sus labios, haber probado esa dulce miel fue suficiente para alterar todas sus neuronas, con ambas manos atrajo su rostro al suyo, y unió sus labios castamente, con la punta de su lengua pidió permiso para saborear su boca, la chica se lo dio. El beso fue pasional y buscado, querido y amado, sus lenguas jugaban y bailaban una danza única, se quemaban, de deseaban, se amaban...
