Gracias por vuestras opiniones :) Aquí os dejo nuevo episodio siento haberme retrasado unas horas en subirlo, tengo una pregunta. ¿quieren que siga subiendo ambas fanfics, Nigtmares Of Love y esta el lunes y el viernes? ¿o prefieren que suba un episodio cada dos semanas? Es decir, esta semana esta y la siguiente la otra.
Capítulo 16:
La lluvia inundaba sus cuerpos ardientes, sus manos buscaban sentirse amadas, todo inundaba el corazón de ambos: deseo, piedad, dolor, valor, amor...
El agua se mezclaba con las lágrimas de ambos, lágrimas de miedo y de tristeza, pues todo estaba marcado, y ambos lo sabían. Elena se apartó asustada, solo fueron unos centímetros pero lo suficiente para alterar el alma herida de Damon, el cual buscó la verdad en el reflejo del chocolate: nada.
-Elena-dudó-Te quiero.
-Te amo, Damon-el chico sonrió, rió a carcajadas, y la besó, intensificando las sensaciones-Te amo-murmuró en su boca-Te amo...
-No más que yo...
-Ni menos...-se abrazaron-Vamos a coger una pulmonía.
-No me importa-contestó con una sonrisa de oreja a oreja-¡No me importa, soy feliz!-la chica le miró extrañada, estaba gritando-¡Muy feliz! ¡No me importa que nos pillen! ¡te amo!
-Yo también te amo...-Damon la cogió, ambos se pusieron de pie, la lluvia no cesaba, la peluca de Elena era un revoltijo de pelos, el chico puso un puchero, y con una mano se la quitó, despeinándola por completo-Tenía miedo...mucho...
-Vamos-le tendió la mano, puso una mueca-¡Elena Gilbert!-empezó a gritar, alejándose de ella-¡Te amo y te amaré eternamente!-los gritos aumentaban, Ric salió a su encuentro, algunas luces empezaron a encenderse, Elena se puso mala-¡Siempre seré tuyo!
-Damon basta-le suplicó-Pueden verte.
-Me da igual, tampoco quiero esta vida para ti-unas pequeñas lágrimas cayeron al vacío, Elena se quedó pálida al ver sus intenciones-Es hora de que descanseis sin mi...
-No te lo crees ni tú-Stefan le agarró por detrás, Finn le drogó-No ahora que se la verdad-le susurró, pero ninguno fue consciente de ello-Tenemos que salir de aquí, Ric encargate de calmar a los vecinos cotillas-el capitán asintió-Elena, vente.
Elena, como una autómata le siguió sin quejarse, arrastraron a Damon al interior, la risa ahogada de Adam los alteró a todos, fue Elena la que dio el primer paso, con cuidado se acercó a él, estaba riendose.
-Lo sabías-se confirmó ella misma-La droga no te afectó, lo hacías a posta, ¿verdad?-le dijo con frialdad y dolor-Es cierto entonces, ¿soy una Salvatore? ¿y soy una Petrova?
-Tu padre es Grayson Kevin Gilbert-Petrova, pero se cambió su verdadero apellido, falsificó los papeles, cosa que veo que es normal, porque Stefan a hecho lo mismo. Grayson era el hermano pequeño de Tatia, el rebelde de la familia, el que odiaba directamente a los Petrova y a los Salvatore, pero mira se enamoró de Isobel, la hermana de Giusseppe, la cual solo quería un rollo de una noche, te abandonó en la puerta de la clínica de tu padre, nadie sabía que eres una Salvatore, Elena.
-No es verdad-se negó a ella misma-No puedo ser una Salvatore, no puedo ser familia de Damon...
-¿¡Qué más da!? No te comportes como lo hizo Grayson, ¡él siempre supo quién eras! No quería esta vida para ti, quería que fueras una Gilbert normal y corriente, que tus raíces neutrales no afectaran a tu existencia: Elena Petrova Salvatore-Elena siguió negándolo, con lágrimas más que visibles en el rostro, solo podía pensar en todo lo que estaba sucediendo, en ese beso, en las palabras de Katherine, esa no podía ser su familia.
-Le quiero-sollozó-No puedo ser su prima...ni la de esa zorra...-se apartó, tropezando con varias cajas, cayendo al suelo de culo-No...por favor...
-Elena-gritó Stefan, corriendo a su ayuda, la chica se avalanzó a él con torpeza-Tranquila pequeña...shh...-la abrazó, protegiéndola, y dándole tiernos besos en la cabeza-Te quiero...-murmuró, mirando con maldad a Adam, el cual observaba atontado esa escena, no se podía creer que sus sobrinos hubiesen caído tan bajo.
-¿No os dais cuenta? Ambos tenéis mi sangre, y ambos tenéis el coraje y el valor para hacer locuras, podríais uniros al proyecto, parar a la familia Salvatore, que perdieran...
-¡Ya lo hemos perdido todo!-estalló Stefan-¡El último Salvatore fue mi padre, para los demás no existimos, Damon y yo morimos en el incendio de la mansión! ¿¡no es eso suficiente!? ¡Para poder conseguir la herencia tendría que reclamar mis derechos, cosa que no voy a hacer! ¿¡qué más queréis!?
-Venganza, que el apellido quede ensuciado, que Damon declare su verdadero nombre al público, la deshonra general.
-No-negó el chico-No, es vuestra culpa que Damon sea así, no pienso permitir ni loco nada de esto, y no vas a salir con vida de aquí-sentenció Stefan-Si hace falta te mataré con mis propias manos-apretó a Elena con más fuerza para que sintiera su calor.
-¿Elena...?-todos alzaron el rostro, una destrozada Miranda miraba con temor a los presentes-¿Elena?
-No, mamá no...-la chica intentó levantarse, Miranda salió corriendo a la salida-¡Mamá! ¡Joder!-Stefan fue con ella, pero se quedó más atrás comprobando donde estaba Finn y su hermano, encontró al primero tirado en el suelo, pero ni rastro del segundo, se temió lo peor-¡Mamá!
Elena consiguió alcanzarla, Miranda se había quedado paralizada al lado de la puerta, Elena, a causa de los tacones y el cansancio tardó más en llegar hasta ella. Pero Miranda no estaba sola. Apoyado en la puerta se encontraba un sonriente Damon, Elena le miró extrañada.
-No puede ser...-murmuró Miranda-No...Jonh ¿Lewis?
-Mamá calmate no es...
-Has acertado, dos puntos para la loca, ¿verdad Elenita?-preguntó picaron un Damon irreconocible para Elena, más después del beso-¿y esa carita? Pensé que estabas enamorada de mi...-rió a carcajadas al comprobar la cara de horror de ambas-¿Ya no me das un beso? Sino recuerdo mal alguien me pidió que te matara...¡eso haré!
-Damon no...
-¿Damon?-preguntó Miranda, recordando la conversación que tuvo con su hija, cuando a ella se le escapó ese nombre, ya no necesitó más para saber lo equivocada que estaba-¿Cómo has podido?
-No es lo que parece mamá, este-señaló a Jonh, comprobando que no se había movido de su sitio-es Jonh, pero de quien yo me he enamorado es Damon, es una larga historia, vamos a sentarnos.
-¡No me toques! ¡Vinistes a mi! ¡Me dijistes que Jonh te atacó, después de eso no recuerdo más nada!
-¿Qué...? ¡No!-Elena intentó acercarse pero la madre se alejó lo máximo posible, no tenía salida-Mamá por favor...
-Déjala, quiere morir, ¿no lo ves?-su mirada era glaciar, Elena estaba harta, sin que nadie se lo esperase se acercó a Damon-¿quieres un besito?-Elena le sonrió, ante la atenta mirada de su madre, le acarició con ternura la mejilla.
-Quiero a mi Damon-le aclaró con una sonrisa tan fría como la suya, y le abofeteó, cruzándole así toda la cara-¡Así que ya estas desapareciendo cabrón!-le escupió a Jonh, el cual se levantó con torpeza, por un momento se asustó, ¿y si seguía siendo Jonh? Se apartó con cuidado necesitaba verle los ojos.
-Gracias...amor...-murmuró, pero aún no era seguro, pero al alzar el rostro supo que si, que era su Damon, cayó éxtasiada de rodillas, y le abrazó-Hey...
-Siento el golpe, esto cada vez va a peor...-Elena se apartó para ver a su madre, la cual estaba pegada a la pared-Es muy larga la historia pero antes de nada, yo nunca denunciaría a Damon, el nunca me haría daño...no haría daño a nadie-aclaró con las manos en alto, Damon no se movió, no recordaba nada, por lo que no quería interferir.
-No me toques-suplicó, con miedo, miedo a su hija-No...
-Mamá-le rogó, en unos segundos Finn y Stefan llegaron, el primero se acercó a Miranda, y el segundo fue a ver como estaba su hermano-No va a pasarte nada, ellos son mis amigos.
-Un asesino, Finn-le suplicó agarrándose a él.
-Elena dice la verdad-intentó explicarle, pero la madre se negaba a escucharle-No es lo que parece, es una larga historia, por favor...
-¡No!-se apartó, quería huir de allí, salir y alejarse lo máximo posible, ya nada tenía sentido allí-Tenéis atado a Adam y herido...no puedo confiar en ti...
-Mamá...-intentó acercarse, pero esta vez fue Finn el que se lo impedió-¡Finn!
-Tienes todo el derecho a ponerte así, pero nada es lo que parece lo estas liando todo Miranda, confía en mi, tu marido lo hizo por algo sería.
-Voy a llamar a la policía, no pienso permitir que mi hija se deja engañar de esa manera, ¡y no os acerquéis!-cada vez estaba más nerviosa, no podía salir, en la puerta se encontraba Damon por lo que ni siquiera se le pasó por la cabeza intentarlo, pero tendría que haber alguna salida, y las cajas que estaban justo a su lado podrían servirle de distracción-Mi niña...-la aludida intercambió una mirada con Finn-escucharé lo que tengas que decirme, eres mi hija, tendrás tus motivos-ninguno parecía convencido, y el primero era Damon pero no se atrevía a decir nada.
-Si, tranquilos-los calmó-Ven conmigo mamá.
-Elena-le llamó Damon.
-Estaré bien, se lo explicaré todo, salgamos fuera, llama...-deja la sugerencia en el aire, estaba claro a quién se referían pero ninguno lo iba a decir en voz alta, la madre no dijo nada, solo acompañó a su hija hasta el exterior, cabiló todas sus posibilidades y optó por la más sencilla. Elena seguía pensativa cuando salieron fuera, no había ni rastro de Ric y eso era buena señal, pero tampoco podían permanecer más tiempo allí, tenía que aclarar las cosas con su madre cuanto antes.
Miranda miró a su alrededor, sabía donde estaba.
-Mamá-le llamó-Le quiero, y de verdad-esperó una respuesta que nunca llegó, dio varias vueltas sobre si misma-Damon no es Jonh, esta bajo el control de un veneno...
-Elena, intento creerte-dijo por fin tras terminar de escuchar y analizar las palabras de su hija-pero no tiene sentido, ¿¡veneno, venganza!? Todo eso por venganza, sigue sin tener sentido.
-Pero es la verdad, yo no le denuncié, fue Katherine, que por lo que veo tuvo la misma flamante idea-"disfrazarse de mi"-Mamá soy tu hija...
-Ni eso eres, y no lo serás si sigues apoyando a un asesino, ¿sabes cuantos son los casos?
-Y tu quieres a un loco culpable de que mi novio sea así-le soltó desesperada-Tienes que creerme.
-No puedes obligarme a que te crea, ¡no puedes! Te he escuchado, es lo único que puedo darte, déjame reposar las ideas, deja que me vaya.
-No puedo hacer eso, no puedo arriesgarme-estaba cada vez más nerviosa-No somos los malos.
-Si dices la verdad, si es verdad todo no pasará nada porque me vaya, solo debes confiar en mi...-se cruzó de brazos-Hablaremos mañana-se dio media vuelta, Elena pegó una patada al aire, su madre tenía razón, debía confiar más en ella, pero es que eran demasiadas cosas las que arriesgaba, nada era lo que parecía. Empezó a correr para alcanzarla, Miranda se sobresaltó.
-Mamá por favor...deja que te acompañe, te llevo.
-¿Tienes mi coche? No tienes carnet.
-A estas alturas se conducir, y creeme en cuanto todo se calme te prometo que me sacaré el carnet...
-Lo necesitaras para la universidad-se cruzó de brazos, de nuevo al ver la expresión de su hija-Porque la harás ¿no?
-No lo sé, hace unos meses te fuera dicho que si, que quería huir de todo, pero ahora..no lo sé, no sé que va a pasar con mi vida mañana, mamá acabo de descubrir que soy una Petrova...todo lo que conlleva...
-Me voy-le tendió la mano, Elena se rindió, tenía que confiar, era su madre, nunca la traicionaría, sacó las llaves del bolsillo y se las dio, ni una despedida, nada. Miranda salió del lugar como alma que lleva el diablo.
Elena volvió al interior sin pronunciar palabra, arrepintiéndose al instante de lo que acababa de hacer, Miranda podría seguir bajo las órdenes de Katherine perfectamente. Damon la abrazó por detrás nada más entrar, Elena podía notar su puchero en el cuello. Sonrió.
-Te quiero-vocalizó en su cuello-¿Todo bien?
-Todo mal-pero sonrió al ver la tensión en Damon-Mañana se verá si me he equivocado, tu me querrás igual ¿no?
-Que tonta eres...pues claro-y le dio media vuelta para poder besarla, esta vez sin profundizar, ganándose una queja de su amada-Tenemos toda la noche...bueno, la madrugada...
-Ni eso...-los primeros rayos de sol entraban ya por las ranuras-Dios que sueño...
-¿Quieres que te lleve?-le preguntó con un nuevo puchero, Elena le sonrió mientras negaba-Por fa'
-Será mejor que te quedes escondido, no me fio de lo que pueda pasar...-se abrazó a él, mientras el chico la acariciaba con una mano-Stefan me llevará, y no pongas esa cara-al ver la decepción pintada en su cara-Te quiero a ti...y debe acostumbrarse...
La chica se despidió con un tierno beso, no se cansaba de sentir sus labios sobre los suyos, esa nueva sensación era increíble, la hacía volar a kilómetros de distancia con tan solo rozarla.
Stefan hablaba por teléfono, más bien gritaba, cosa que extrañó a la chica...
-Claro, me pasaré luego, me cago...¡sabes que no puedo viajar!-colgó-Maldita sea.
-Malas noticias veo...-le sonrió-¿Me llevas? Mi madre se ha llevado el coche...
-No puedo-la chica abrió mucho los ojos-No lo malinterpretes, ¿eh? Es que de verdad tengo una cosa que solucionar si no quieres que tengamos un problema gordo.
-Para no querer que te malinterprete no lo estas haciendo muy bien-le aclaró sin quitar su sonrisa, ambos se conocían, sabían que no podían engañarse con tanta facilidad-Sabes mi secreto, sabes que soy vuestra prima y no has dicho nada, lo valoro, pero no soy idiota, ¿qué ocultas? Damon no se merece...
-¡No te merece!-explotó-No pienso hablarte de mi trabajo, ya te estas involucrando demasiado.
-¿¡Cómo quieres que no lo haga!? ¡Le quiero!-señaló al fondo-No voy a alejarme, da igual lo cerca que pueda estar en lazos familiares, ninguno de los tres queremos nada con estas familias.
-Elena no te equivoques, que no mantenga el apellido no significa que no quiera nada con mi pasado...-guardó sus cosas-Él mató a mi madre...
-No pensáis contarme la historia, ¿verdad? Sabes tan bien como yo quien es el culpable de esa muerte, y no es Damon.
-Lo sé, pero eso no quita lo que vi...-pasó por delante de ella-Me largo, tendrás que irte andando o quedarte con Finn y Ric.
Elena bufó, pero no pensaba quedarse allí, tenía que hablar con su madre y para eso debía volver a casa, cogió sus cosas y se fue de camino a casa, o por lo menos a coger un taxi.
Katherine miraba impaciente el reloj de su smarth, bufó por quinta vez en la mañana, era la hora y aún no había llegado. El aeropuerto de Virginia estaba a rebosar a las seis de la mañana, demasiados viajes de negocios y de placer, puso lo ojos en blanco, odiaba este lugar no entendía como la gente le gustaba ir a lugares tan calurosos o lugares tan fríos como era el caso, en la época en la que estaban.
Miró la pantalla informativa, sonrió, el vuelo estaba a punto de llegar, se levantó y limpió su traje, el móvil empezó a sonar, puso mala cara al ver el nombre.
-Miranda-sonrió placenteramente-¿Dónde andabas?
-Hice lo que me pedistes, fingí tener miedo-dijo en tono preocupado, cosa que no agradó a Katherine-¿Estas segura del bienestar de mi hija?
-Tu hija solo necesita entregar a Damon, denunciale, pero no como Salvatore, eso debe hacerlo ella, sino como Jonh Lewis.
-¿No sería más fácil...?
-No, no, y no...eso duele más cuando lo hace la persona amada, ¿o quieres estropear todos nuestros planes Mir?
-No claro que no...ya es bastante con la muerte de Gray...
-No te lamentes por eso, ya sabes que solo era mero trámite...¿sabes si ha leído el diario?
-Si, me dijo que era una Salvatore y una Petrova a la vez, ¿por qué has hecho eso?-se asustó-Lo único que vas a conseguir es que se alejen.
-No, todo lo contrario, ya sabes como es Elena, es idéntica a mi-el chiste no tuvo gracia para ninguna, ambas sabían el ADN que corría por las venas de la pequeña Elena, y eso no causaba gracia alguna-Ella tendría que ser la elegida, no la enamorada, Miranda...
-Lo sé, no sé que me ha pasado...
-Yo si lo sé, que has sido una hipócrita, no tendrían que haberse conocido, ¿¡cómo has podido permitir eso!? ¡¿se te ha olvidado quien era mi madre, cómo conocistes a Grayson?!
-No claro que no...
-Eres una gran actriz, ambas lo somos, pero ahora mismo estas actuando de pena, ponte las pilas guapa...
-Siempre lo hago, ¿pasamos al Plan B?-Katherine sonrió-Lo tomaré por un "si"
Katherine dejó que el sonido de la despdida sonará por unos segundos, ya estaba viendo de lejos a la morena que llevaba esperando, y al agente que iba tras ella, eso le hizo recordar como conoció a Miranda...
Katherine peinaba sus cabellos rebeldes delante del cristal de una heladería de Mystica Falls, tenía viente años recien cumplidos, y con ganas, con muchas ganas de completar su venganza, pero para ello tenía que pasar unos trámites, volver a ver a su tío.
La zona infantil estaba repleta de niños pequeños y no tan pequeños, porque varias parejas rondaban por allí besuqueándose por las esquinas, la rubia puso mala cara, ella nunca había tenido ese privilegio pues se había pasado toda su adolescencia planeando su venganza.
Nueve años esperando...y allí la vio, una niña de unos once años esperando junto a Grayson, su tío, sonrió maliciosa, aún era muy niña pero se podía ver gran parte de su experimento: la versión castaña de ella misma. Cogió su móvil.
De: KP
Para: Grayson
Hola tito...te estoy viendo...tenemos que hablar ;)
Picarona vio a la distancia la reacción de Grayson a su mensaje, y con eso confirmó sus sospechas, el hombre se había encaprichado de la niña. "Mal hecho" murmuró, siendo consciente de que nadie podía escucharla, volvió a teclear.
De: KP
Para: Grayson
Recuerda, es solo un experimento, para eso utilizastes mis genes, no me toques las narices...o iré a por el pequeño Jer...lo estoy viendo, ¿sabes?
Katherine se estaba divertiendo, estuvo así unos minutos, unos mensajes, hasta que recibió el menos esperado, el que le dejo claro que no se podía confiar en la familia, y menos en la que formaban una nueva con un apellido diferente, casi rompió el móvil por el enfado...
De: Grayson
Para: KP
Lo siento. Sé lo importante que es para ti todo esto, quise mucho a tu madre, siempre odié a los "S" cuando supe la verdad, pero siempre apoyé a Isobel. Quiero a mi hija, no quiero ese mundo para ella, comprendelo, por favor...
Se acabó...
Katherine dio media vuelta, tenía tiempo suficiente para jugar otra carta, conocía perfectamente la dirección y no iba a desperdiciar ni un segundo en melodramas, cogió su coche, donde la esperaba un hombre bastante más mayor que ella. Solo una mirada para saber que las cosas no iban bien.
-Al final vas a tener tu oportunidad...-dijo de mala gana, haciéndole una señal al shofer-Vas a poder entrar en acción.
-¿Qué ha pasado?
-Se niega a utilizar a su hija, ¿no la has visto? Va a ser como yo, en todos los sentidos.
-Nunca me pareció buena idea, digo, utilizar a una niña con tus características, es una locura-Katherine puso los ojos en blanco-Y peligroso.
-Deja de tontear, querido. Elena Gilbert será mi pasaporte al glamour-rió ante su ocurrencia-Sabes tan bien como yo que es por culpa de tu sobrino que estemos haciendo tantas locuras, es él quien no quiere declarar su verdadero nombre, ni con veneno, maldita sea.
-Bien, ¿qué vamos hacer?-puso mala cara-No soy adivino Kath.
-A estas alturas deberías saber de lo que soy capaz, tengo otro plan, siempre lo he tenido, es hora de conocer a ...-sonrió con malicia-Y matar a mi tío...
-¿Cómo...?
-Por favor no pongas cara de no haber matado nunca a nadie, ya sabes lo que les pasa a la gente que me traiciona. Elena cumplirá su deber a los dieciocho años, ni un año antes ni un año menos, por eso debemos deshacernos del problema mayor: Grayson.
-Si lo matas ahora no conseguiremos nada-le amenazó-Es tu hermano, esta locura consistía en vengarnos de los Salvatore, no en carganos a nuestra familia...-Katherine alzó una ceja desafiante.
-¿Y qué estas haciendo tú? Eres un Salvatore, Adam.
-Sabes que siempre seré un Petrova...-le cogió de las manos, la chica se apartó con asco, el coche paró de golpe-¿qué hacemos en el cementerio?
-Vas a quedarte a llorar en la tumba de Tatia por mi...tengo cosas que hacer...-le cerró la puerta en las narices, Adam no podría conocer más nada de su plan alternativo, no vaya que a él también le diera por rendirse a lo evidente.
La casa en la que vivía su tío era simple y agradable, cualquier familia desearía tener esa vida, sonrió al bajar del coche, solo había un auto en la entrada, cosa que indicaba que Grayson no había pasado por allí, se quitó las gafas, y con aires elegantes llamó a la puerta, podía oir los gritos del "ya voy" desde allí.
-Buenas...-saludó Katherine, Miranda se quedó pálida al verla-La comprendo, tiene la misma cara que la mía cuando vi el parecido, pero todo tiene una explicación muy coherente...
Miranda dudó pero la dejó entrar, Katherine aceptó encantada el té, pero no dio ni un sorbo, solo jugó con la cucharilla mientras le explicaba el lazo familiar que la ataba a su marido.
-No puede ser...mi marido es un Gilbert-ya era la tercera taza de té que tomaba-Necesito que me lo expliques.
-Mi nombre es Katherine Petrova, pero este apellido está muerto o eso creen, mi deber es vengarme, el mío y el de su marido, por eso su hija es nuestro billete, fue engendrada para eso, para nada más-Katherine le contó la historia, al principio Miranda no aceptó ni una palabra, la llegó a tomar por loca-Sabe perfectamente quien es Jonh, ya es conocido a su edad, con tan solo dieciocho años, ¿sabe cual es su origen?-le tendió unos documentos-Nació en este pueblo, en mi pueblo, el pueblo que su apellido me quitó, solo quiero pagarle con la misma moneda, miré todas las muertes que ha ocasionado, ¿no cree que se merece la muerte?-omitió el simple detalle que esas muertes eran por culpa del veneno que ella y su equipo habían creado-Su hija será mi pasaporte.
-Eso si que no lo entiendo, ¿para qué la necesitas?-le preguntó con pena en la voz, pero Katherine estaba feliz, había conseguido traerla a su camino.
-Cuando cumpla los dieciocho, su parecido conmigo será absoluto-empezó-Se que parece obra de una película de ciencia ficción, pero es que no lo es. Ella tiene una copia de mi ADN, idéntica, con algunas variaciones por vosotros. Cuando llegue el momento, si Jonh no ha confesado ser quien es, será ella la que lo haga, la que muera por los Petrova-sabía que esa idea no le haría gracia a Miranda, y lo comprobó tras ver la mirada que ponía-Gracias a su muerte, al creer que todo ha acabado seré yo quien confiese quien es, como una víctima más...todo acabará...
-Pero ¿y si mi hija no muere en sus manos?
-Si eso sucede, utilizaré mi otro plan, que eres tú, serás la indicada para denunciar a Jonh, tu hija tendrá heridas, y todos creerán lo que diga su madre, lo único que tendremos que hacer nosotros es inculcarle el miedo a Jonh, debes hacerlo tu cuando cumpla la mayoría de edad. Elena se criará con su misión...
-Uff...déjame que lo piense, hablaré contigo esta noche...
Las cosas salieron mejor de lo que pensaban, criarían a Elena con su deber, justo cuando cumpliera la edad necesaria le contarían la misma historia...pero nada había funcionado, el destino había sido más rápido, y había hecho que Elena conociese la otra versión, y todo se volviera en su contra...
-Será mejor que funcione la denuncia...¿qué pasará cuando todos vean en Elena a la puta de Jonh?-le preguntó al aire, sabiendo que todos la estaban mirando. Vio como el muchacho se acercaba a su posición-¿Mikaelson?
-Si, soy yo-dudó-¿Usted es...?
-Katherine-le tendió la mano-Pierce, soy la doctora Pierce, me ha enviado su hermano-el chico dudó pero al final aceptó el saludo-Se que es una infracción lo que esta cometiendo, me ha pedido Stefan personalmente que le diga que se desentienda de esto, que si hubiese un problema se lo cargase todo a él.
-No haré eso, acabo de hablar con mi amigo no me ha dicho nada de esto, deje que le llame-esa idea no le agradó para nada a la rubia, pulsó un botón, varios agentes se acercaron-Qué cojones...
-Creame cuando le diga que es mejor que se desentienda, pero ya veo que es muy orgulloso-señaló las cámaras-Soy peligrosa-fue lo único que escuchó y vio por última vez Kol, un cuchillo le rajó la yugular, Rosalinda observaba atónita-Vosotros drogarla, ya hablaremos después pequeña asesina.
Todos salieron del aeropuerto sin dejar huellas, o por lo menos no las menos indicadas, uno de los hombres de seguridad se acercó a Katherine, la cual lo miró de arriba a abajo.
-Adam ha llamado, le ha dado la dirección-la chica frunció los labios-Miranda le dio un móvil.
-¿Qué hizo qué...? ¡Mierda!-golpeó la puerta del coche-¿¡Por qué todo el mundo se enamora de la persona equivocada!?
-Señora-le llamó otro agente-Nos llevamos el cuerpo de Rosalinda a Fell's Church-la aludida asintió, dejando ese tema por zanjado y haciendo una seña al otro para que subiera.
Pasaron unos minutos y unos kilómetros hasta que Katherine le hizo una seña para que continuase con su charla.
-Adam quiere que le rescatemos, no solo eso, sino que le expliquemos todo.
-Sabe todo lo que deba saber, es mi mano derecha-sonrió-¿qué sabe?
-Que le ha engañado con puntos clave, que su novia está involucrada sin tener que estarlo, que él hizo lo que usted le pidió y que usted no ha hecho nada por él-la chica dudó.
-Díle que quiero venganza, que siempre la he querido, que para eso nadie más puede saber la verdad, que si quiere continuar con esto que deje de preguntar, porque como su presencia se convierta en un estorbo morirá, ¿entendido?-el hombre asintió, el coche se paró de golpe y le lanzó fuera-Maldita sea...nada puede salirme bien-cogió el móvil de Kol, y marcó.
-¿Kol? Dime que aún no has llegado a Virgina.
-Más que llegar diría que no ha podido vivirlo-rió
-¡¿Katherine?!
-Tenemos que hablar...tengo un plan para ti...-se mordió el labio inferior-Mi Salvatore favorito...
