Dios he comenzado con las clases y ha sido un no parar, siento mi tardanza :) Quedan muy pocos capítulos, el 22 será el último más un epílogo

Capítulo 17:

Stefan acababa de graduarse en Criminología Americana, era el primero en su promoción, siempre lo había sido, el que destacaba en todo, y esta vez no iba a ser menos, con una sonrisa resplandeciente se dejaba fotografiar y abrazar por sus compañeros a los que siempre consideraría su familia. Pues no tenía otra.

Stefan, decidido bajó de las gradas para abrazar a su novia, era mayor que él, mucho más mayor, pero no le importaba, esos años le eran sin importancia. Una chica rubia, de pelo rizado recogido en una coleta, vestida de uniforme del café que siempre visitaba le esperaba con la mejor de sus sonrisas. Stefan le correspondió y sin importarle nada se avalanzó a ella, la abrazó y la besó con pasión.

-Hola amor...-saludó él con gran efusividad-¡Lo he conseguido! ¡Me dan una beca para mis práticas en Chicago!-la chica le dio la mejor de sus sonrisas-Vente conmigo.

-No puedo...lo sabes, mi vida está...

-¿Aquí? ¿qué tienes en Nueva Orleans?-le preguntó con la mejor de sus sonrisas, la rubia le acarició la mejilla.

-Nada...aquí nada, pero hay algo que me ata a otro lugar...Stef, mi familia-agachó la cabeza, sintiéndose realmente culpable-Te quiero, pero para mi es más importante la venganza.

-Lo sé, más de una vez me lo has dicho, aunque nunca has entrado en detalles, me debes una, te salvé-la acusó-Sabes que siempre contarás conmigo...para lo que sea.

-Ojalá fuese cierto-el chico puso mala cara-Se que me quieres, estas aquí cuando deberías estar haciendo las maletas, pero.

-¿Pero qué? ¿cual es tu deseo?

-Quiero que hagas tus prácticas en otro lugar, un poco menos famoso-el chico no entendía a que venía eso,¿por qué le pedía que hiciera las prácticas en otro lugar? y más sabiendo cual era su sueño-en Mystic Fall.

-Estas de broma ¿no?-la chica conocía de su propia mano la historia de Jonh Lewis, era la primera persona, en toda su vida alejada de su apellido que sabía la verdadera historia. Se apartó de ella-No puedes estar hablando en serio.

-Mi amor, te prometo que estaremos juntos, tenemos un objetivo en común aunque tu aún no lo sabes, pasa tus prácticas hay, te darán más puntos al ser un pueblo donde nunca pasa nada, solo tienes diecinueve años, ¿qué quieres en tu vida? ¿ir directamente a por tu hermano, tanto valor le das a eso?-la chica parecía enfadada, cierto era que le daba demasiada importancia a un chico, a un asesino desquiciado, podría estropear su carrera si alguien descubría su parentesco con Lewis, pero era por él por lo que se había convertido en agente, y quiere pertenecer al ejército, no podía conformarse con ser un agente de pueblucho.

-No quiero esa vida para mi...lo siento...

-No lo sientas, te comprendo pero si quieres vengarte debes hacer que tu nombre resuene, y para eso es mejor que pases unos meses allí, que conozcas ese lugar, quien sabe, tal vez el asesino vuelva a su hogar, ¿por qué no?

-No te reconozco.

-Si, soy yo, la fuerte, la decidida, la loca que ha entregado su corazón a un alumno, me corrijo, a un licenciado de criminología, pide la beca militar, se que es una locura, pero con los puntos que consigas mas los que tienes te darán un puesto en USA.

-No se yo...eso es muy complicado...-el chico le dio la espalda, en realidad la chica no estaba diciendo una tontería pero lo que no acababa de comprender es como sabía de eso. La chica se puso a su lado y le dio un beso en la mejilla.

-Te quiero...te querré...¿por qué no hacemos un "te quise"? Cuando nos volvamos a encontrar lo diré...lo repitiremos...y ojalá ya hallas acabado con tu hermano...

-Ojalá.

-Te amo Stef.

-Te amo Katlin.

-¿¡Le has matado, maldita zorra!?-Stefan cada vez estaba más nervioso-¿Por qué lo haces?

-Sabes perfectamente la respuesta, ya sea por boca de Elena, del diario o del capullo de Adam-se auto anotó que tenía que deshacerse de él de inmediato, ya le daba igual que captara el mensaje, la había traicionado preguntando de más-o tal vez de mi...

-No me puedo creer que te acercaras a mi por Damon-se frotó la cabeza-Eres una zorra.

-No me acerqué por Damon, me gustastes, luego me dijistes tu historia y me quedé en estado de "wtf" y me vinistes de perlas, no me costó mucho manipularte.

-Jugastes conmigo...cuando vi a Elena, pensé que eras tú, lo investigué, no tenía nada que ver, cuando escuché a Adam, esas palabras, no necesité mucho para saber que "Katherine y Kaitlin" eran la misma persona.

-Inteligente-se miró las uñas-Bueno, como sabrás Kol no viajaba solo-por el silencio de la línea supo que Stefan se acababa de tensar lo conocía demasiado-Esa chica me servirá de ayuda, ya sabes que tengo la medicina perfecta para manipular gente.

-Solo la has utilizado con Damon-"mierda" pensó Katherine, sabían que Miranda no había sido manipulada pero ¿cómo?-Por tu silencio veo que si, ¿quién?

-No lo sabes-adivinó, más para su alivio que para otra cosa-Se lo que piensas Stefan, que arriesgo demasiado para estar siempre sola, me lo han dicho muchas veces, pero quiero descansar junto a mi madre...y solo necesito que la sangre de los Salvatore se pierda.

-Pero no te puedes conformar con matarnos, necesitas que nuestro apellido quede manchado eternamente-adivinó-Y vas a utilizar a Rose ¿para...?

-Mmm, Rose...¿debería estar celosa de una asesina mugrienta?

-Comparándola con una zorra asesina desquiciada como tu, no, no deberías-aclaró con una gran sonrisa-Voy a proteger a mi hermano ahora que sé la verdad-si el coche fuera dependido del ánimo de Katherine fuera explotado allí mismo, apretó los puños, clavándose las uñas-¿duele?

-Te quise Stefan...mucho, y sigo queriéndote, estoy dispuesta a dejarte con vida si me ayudas.

El silencio reinó en ambos lados, cada uno pensando en sus posibilidades, en sus recuerdos, profundizando en sus mentes, recordando las reacciones de ambos en el pasado, pero Stefan no podía confiar en su instinto, conocía muy bien los trucos de esa zorra, y no se parecían en nada a la chica que él conoció hacia menos de un año. Y Katherine tampoco estaba seguro de su sexto sentido, bueno séptimo, pues ese chico siempre le había desconcertado, y desde que descubrió que apoyaba a su hermano se sintió traicionada.

-¿Ayudarte en qué? Es mi hermano-le aclaró-Y te recuerdo que eres la causante de todas sus muertes.

-Tal vez, pero te recuerdo que siendo o no consciente de ello, tu mejor que nadie sabes, que un juicio sería culpable, aunque todo el proyecto cayese.

-Lo sé-desde hacia unos días tenía clara esa posibilidad, unos años le caerían seguro-Solo quiero que Elena salga inmune, que sea libre.

-¿Quieres su libertad? ¿la amas?-le reprochó, o por lo menos a Stefan le sonó como un reproche, la mujer se estaba desesperando, estaba a punto de llegar, y aún no había llegado a su acuerdo-La obtendrás, haré que salga inmune de cargos, tendrá su vida enteramente para ella-"a fin de cuentas se lo debo" pensó-Pero tendrás que ayudarme a destruir a los Salvatore.

-Incluyendome-adivinó.

-No-negó con rotundidad-No, tu podrás salvarte también, tienes el apellido Mikaelson, nadie sabe tu verdadera identidad, no tienes porque salir perjudicado.

-Caeré con mi hermano, lo tengo claro-se tumbó en su cama, llevaba ya unas horas en su casa, esperando la llamada de Kol o alguna señal de él-nunca seré capaz de seguir viviendo habiendo traicionado a todos.

-Tendrá el indulto-refiriéndose a Elena-sabes que tengo el poder para ello.

-¿Qué necesitas que haga?

-Que descubras si a Damon le afecta Rose o si le tiene aprecio, lo demás será por mi cuenta, besos.

Antes de que le diera tiempo a replicar, Katherine colgó, no se fiaba del todo de Stefan, sabía mejor que nadie lo orgulloso que era para algunas cosas, y cuando se trataba de su familia, y ahora más al recuperarla, mataría.

Elena llegó a su casa reventada, los pueblos eran pequeños pero sus calles eran bastante largas, y para llegar a un lugar se tenía que atravesar medio pueblo. No tuvo que llamar, tenía llaves, y al entrar supo que su hermano la había hecho caso: no había pasado por casa. Las únicas llaves que había eran las de su madre.

La buscó por la cocina y el salón, no había rastro de ella por lo que intuyó que estaría descansando, era eso o Katherine, y la idea de que su madre estuviese en peligro le ponía los pelos de punta.

-¿Mamá?-la llamó desde las escaleras, subió dos escalones-¿Mamá estas arriba?

Estaba a punto de subir arriba cuando oyó ruidos desde la cocina: el jardín. Bajó los escalones que acababa de subir para ir directamente hasta la cocina, no sin antes coger la escoba por si acaso, aún seguía teniendo reciente el ataque inesperado de Katherine. Pero lo que encontró en la cocina la dejó de piedra: La Sherrif la esperaba junto a su madre.

-Liz-la saludó pues seguía sin asimilar la idea que rondaba en su cabeza-Buenos días-intentó sonreir, pero el silencio que reinaba como respuesta fue suficiente-¿Ha pasado algo?

-Lo he pensado, y es una locura hija, es un asesino-le aclaró su opinión, sin mirarla siquiera, ni un resto de pena o de tristeza, Elena quería morirse allí mismo, la podrían detener, ella sabía que nunca diría nada.

-Suelta eso Elena,hagamos las cosas bien-se acercó con cuidado, entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo, apretaba con demasiada fuerza la escoba como si fuera un arma-Te esta utilizando, solo queremos ayudarte, tu madre nos ha dicho la verdad.

-¿deciros?-negó rotundamente-No voy a "deciros" nada, no soy tonta, diga lo que diga se va a utilizar en mi contra-dijo irónica, Miranda empezó a llorar, pero Elena veía la realidad: había sido engañada por su familia.

-No...mi niña...ha sido manipulada...-se hundió en sus lágrimas-¡Liz!

-Calma, ayudaremos a tu hija...-Elena estaba blanca, sin creerse aún la realidad, casi sin pensarlo empezó a correr-¡Paradla!

Había escuchado el grito, lo que no esperaba era el grupo de agentes y militares que la detuvieron en mitad de la calle, empezó a forcejear entre sollozos, todo el mundo la miraba, los vecinos cotillas, los de los niños, y hasta su hermano, acompañado de Bonnie estaban justo llegando.

-¡Soltad a mi hermana!-había creído escuchar-¡Mamá, Adam!-Jeremy salió corriendo al interior en busca de ayuda, Bonnie, paralizada observaba como se llevaban a su amiga.

-¡Elena!-gritó, viendo como la paralizaban delante de ella-¿¡qué le están haciendo!?-gritó desesperada, y vio como la madre de Caroline salía del interior, fue tras ella-¿qué ha pasado Liz?Es mi amiga...

-Sabes que no puedo hablar.

-Eres la madre de nuestra mejor amiga, ¿¡no me vas a decir nada!?

-Es la amante de Lewis-esas palabras resonaron en la cabeza de Bonnie, no podía ser cierto, miró como se llevaban a su amiga, y casi sin pensarlo entró en la casa, miró por todos lados, y lo vio, en la entrada donde dejaban las llaves estaba el móvil de la chica, era ilegal, pero se lo llevó, sabía que ahí encontraría las respuestas.

Bonnie salió sin pestañear de la casa, y no se sintió completamente segura hasta cruzar la calle y alejarse de todos, cogió el móvil y buscó en la agenda, los contactos, la mayoría de ellos los conocía. Pero uno destacaba "D" pulsó...

-Hola princesa...-una voz ronca pero tentadora contestó, una imagen cruzó la mente de Bonnie, mezclada con sangre y lágrimas todas procedían de la misma persona.

-Se han llevado a Elena-el chico se quedó pálido-Por ser la amante de Lewis.

-¿¡Qué!?

-No se nada, es mi amiga, se que ella no haría una tontería...y no se en quien confiar, seguro que sabes quien la puede ayudar.

No dejó que siguiera hablando, Bonnie colgó, no estaba segura de haber hablado con la persona correcta, ni siquiera sabía que hacía llamando a un desconocido, pero algo tenía claro su amiga no hacía locuras sin creerlas.

Alaric observaba atontado a Damon, el cual acababa de tirar el suelo el móvil y caía arrodillado, Ric dudó, acompañado por Adam y por Finn se acercó. El tío Salvatore no acababa de comprender lo que pasaba.
-Damon-le llamó-¿qué ha pasado colega?
-La han detenido-todos se quedaron pálidos-Por ser mi amante...
-No puede ser-negó Finn, el cual soltó el brazo de Adam, que al estar bajo los efectos de las drogas cayó al suelo haciendo un sonoro ruido-¿Por qué? ¿Cómo lo saben?-nadie necesitó una respuesta, todos lo sabían-Katherine, Miranda esta bajo su poder...
-No lo está...están compinchadas...-nadie quiso creer esas palabras, aunque Ric empezaba a tomarse en serio las acusaciones de Adam-Vais a caer todos...incluido Stefan.
-Es mi culpa-dijo Damon-Todo es culpa mía, soy el responsable de que todos estéis aquí, tengo que ir a ver a Elena.
-¡Estas de coña! ¿no?-le agarró de los brazos empujándolo contra las cajas-Lo primero que vamos a hacer es irnos de aquí, esto no es seguro...
-Tengo que explicar que ella no tiene nada que ver-intentó levantarse, pero Ric le propinó una patada en el estómago.
-¡Deja de decir gilipolleces como esa!-le tendió la mano para que se levantase, pero Damon no estaba dispuesto a ello-No puedes arriesgar más su pellejo, saldrá inmune, no tienen pruebas...
-Eso es relativo...¿por qué iba a mentir su propia madre?-interfirió Finn, el cual estaba empezando a recoger sus cosas-Lo que tenemos que hacer es tener nuestra coartada, bueno, Stefan y yo...vosotros no os conocen...espero...
-No de mi no sabe nada, me será más fácil si quiero acercarme...-entonces recordó una cosa-Mierda, Elena me presentó como su novio a su amiga y a su hermano.
-Eso es bueno-le discutió Finn-Tenemos una prueba fehaciente...
-Si claro-dijo irónico-¿y cuando vengan los superiores y me reconozcan?
-Todo esto es una mierda, y es culpa mía...-se levantó con torpeza, evitando por completo a Ric, estaba enfadado por el golpe que le había dado, y eso se veía a una legua-Llamad a Stefan, le necesitamos-estaba claro que no iba a pedirle ayuda a Ric, y este lo comprendió, puso los ojos en blanco.
-No estamos para que te enfades, lo siento tío, pero tenía que hacerte reaccionar.
-Llamad a mi hermano-le contestó con maldad y frialdad-Ahora, o iré al cuartel, ¿qué elegis?
-No me hagas que te drogue-concluyó Finn-Es una niña, necesita salir de allí, no te delatará, pero tampoco puede tener la cruz tuya toda su vida, hay que sacarla limpia.

Finn salió del escondite arrastrando a Adam fuera, ambos montaron en el coche del primero. Damon permaneció dando patadas a las cajas, mientras que Ric contactaba con Stefan para pedirle ayuda, pero este no cogía el teléfono.

-Mierda, tenemos que irnos, dime que tienes un escondite en condiciones-le rogó, Damon asintió, y fueron al exterior, primero con cuidado para no llamar la atención, ya que eran las diez de la mañana y habría gente despierta.

Damon y Ric llegaron hasta la otra punta del pueblo, a un pequeño apartamento compuesto por cuatro o cinco habitaciones, era un motel de mala muerte. La dependiente los dejó pasar, dándole una llave al castaño, y el moreno entrando sin medir palabra.

Al subir a la habitación, Ric le interrogó.

-¿Cuantas veces has entrado aquí sin llave?-le conocía demasiado bien, y sabía que no cometería el error de hacer un contrato ni por una noche.

-Varias, bastantes...pero es mejor que nada-se tumbó en la cama, pero la sonrisa que había aparecido desapareció con rapidez-Intenta llamarle de nuevo...

-Tranquilo-cogió el móvil, y tecleó, pero esta vez el contestador saltó más rápido de lo previsto, es por lo que Ric se dio cuenta de que algo no cuadraba, se sentó en la cama, junto a Damon, el cual le interrogó con la mirada-Es lo que me imaginaba...ya sabes lo que te dije de Stefan...

-No me jodas, ¿no puedes dejar esas acusaciones para otro momento?

-No, esto-señaló el móvil-me lo confirma, no me coge las llamadas está en algo gordo, tendré que encargarme yo de ver que todo está bien, déjame a mi...

-Es Elena-se justificó, como si esas palabras fueran la respuesta clave, cada vez que escuchaba el nombre de Elena, Ric quedaba más convencido de los sentimientos de ambos.

-Lo sé, e iré a ver, puede tener la excusa de venir por tu caso, creo que será buena idea-sonrió victorioso-Llamaré al agente de cargo para decirselo...

Damon asintió, cogió su móvil, el cual le había ocultado a Ric desde que habían llegado, las palabras de esa desconocida le habían hecho pensar, no podía fiarse de nadie, pero esa chica se había atrevido a llamarle, todo podría ser una trampa pero ¿y qué más daba ya? Estaba a punto de llamarla cuando recibió un mensaje del móvil de Elena.

De: EG

Para: DS

Miranda no quiere ningún abogado, esto es raro, hay unas personas extrañas en la casa de E, su hermano me ha confirmado que las cosas no son normales.

PD: no me fío de nada, pero si de mi amiga...

-¿¡Qué cojones haces!?-le quitó el móvil-¿¡Qué quieres exponerla a más peligros!?-guardó el teléfono en su bolsillo-Tengo la confirmación de mis superiores, así que nadie sospechará, no hagas tonterías.

-Lo siento, pero es gracias a ella que sé que Elena está encerrada.

-Puede ser un truco para pillarte, no te muevas de aquí, me llevo el móvil-estaba a punto de salir cuando recordó una cosa-Dime que no es nada grave la relación que tuvistes con Rosalinda.

-Prefiero no hablar de eso, no ahora-le señaló la puerta-es más importante Elena, por favor.

Alaric accedió saliendo lo más rápido posible del motel, Damon se apoyó en sus brazos mientras miraba el techo de la habitación recordando lo feliz que había sido al conocerla, esa noche, cuando la rescató del peligro, cuando él era lo más peligroso que podría tener cerca, sonrió con nostalgia, decidido a lo que iba a hacer, recogió sus cosas y salió pitando de la habitación.

Elena miraba atónita a los agentes que tenía a su alrededor mientras le hacían preguntas de reconocimiento, no había mostrado su miedo a ninguno pero estaba claro que estaba asustada, ni siquiera tenía a nadie conocido allí, ni a Liz, todos eran completos desconocidos. Hasta podrían ser aliados de Katherine, ya nada era seguro.

-Señorita Gilbert, ¿conoce a Jonh Lewis?-era una pregunta estúpida, ya que le habían retenido por eso, por lo que tardó demasiado en reaccionar-Le he hecho una pregunta, señorita Gilbert.

-No le conozco-aclaró, sintiéndose mal por mentir a la justicia-Por favor...

-Ciñese a las preguntas, y responda con un "si" o con un "no"-removió unas hojas, y conectó las cámaras, Elena cada vez se sentía mas cohibida, no tenía ningún apoyo, ni siquiera a Stefan, apretó los puños-¿Tiene miedo?-le señaló los nudillos.

-Si, ¿quién no?-el hombre no le contestó solo le echó una mirada gélida.

-¿dónde estaba usted esta mañana a las cinco de la madrugada? ¿dónde ha pasado la noche?-Elena no supo que responder, no podía meter a nadie en sus líos, ni siquiera a Finn, pero sabía cual podría ser la respuesta clara, pero su madre también sabía eso, cerró los ojos con fuerza, no tenía escapatoria.

-Pase la noche en mi casa, discutí con mi madre, me quemé con el guiso-le señaló las heridas-Y salí para despejarme, iba a ir a ver a mis amigos, por lo que me plante en el Grill...

-¿Iba acompañada?

-No-tragó saliva-Me encontré a Bonnie y a mi hermano, tras decirle a mi hermano que no se pasara por casa me fui a pasear, volví tarde y me fui temprano.

-Perfecto-estaba claro que nada tenía sentido, que su coartada era errónea, y con demasiadas lagunas. La puerta sonó a grandes golpes, varios soldados entraron, acompañado por un hombre vestido de calle y su creendencial-Capitán Saltzaman-Elena tuvo que reprimir su alegría al verle, pues eso levantaría sospechas.

-Este caso-la señaló a ella con una mirada fría-si de verdad tiene algo que ver con Lewis, le pertenece a Mikaelson.

-Lo sabemos, pero el chico es conocido...-le enseñó el historial-Sería demasiado personal-Alaric parecía pensativo.

-¿Y quién se encargaría del caso si Mikaelson fallaba?-estaba claro que no iba a rendirse, sin recibir respuestas los echó a todos de la sala, dejando solo al agente del interrogatorio-¿Tienen algo circunstancial contra ella? ¿y su abogado?

-No tenemos nada, pero eso no es excusa, hay teorías...

-No quiero teorías, si esta chica fuera la zorra de Lewis, este nunca aparecería o simplemente la fuera matado hacía tiempo-esas palabras fueron muy duras para Elena, pero la chica mantuvo la calma-Lewis no quiere a nadie.

-Lo sabemos...pero es que demasiada casualidad...la chica...

-Puede que sea verdad, ¿quién dice lo contrario? Pero hay que ser más inteligente, la chica no va a hablar, la utilizaremos para alcanzar a Lewis, si él la rescata...-era una locura, pero tenía que sacarla de ahí-Me encargaré de su protección legal.

-¡Eso es imposible! para eso debe pedirla ella...

-La pido-intervino-No tengo nada que ver con Lewis, si esa es la forma de librarme de cargos lo haré-aclaró, sabía que todo eso era una tontería, que Damon haría alguna tontería-¿Cuánto tiempo sería?

-Un año de protección-esas palabras fueron un golpe para Elena, un año entero vigilada por el capitán, y seguramente no podría salir del país, ni siquiera del pueblo-Es el límite que tenemos, lo suficiente para comprobar las palabras del capitán.

-Me encargaré de su custodia, mientras que detenemos a Lewis-las cosas habían quedado claras, si Elena pedía la protección era por miedo por lo que quedaría fuera de sospecha, eso era un punto a favor, pero las cosas no eran tan fáciles para la chica, pues no quería estar un año alejada de todo-Vayámonos.

Elena le acompañó a la salida, miles de periodistas esperaban afuera cosa que no agradó a ninguno de los dos, su cara quedaría expuesta a millones de personas en horas. Alaric, en cuanto entraron al coche le explicó la situación, tendría que vivir con él e informar cada hora de con quien y donde estaba.

-Lo entiendes, ¿verdad?-cuando estaba seguro de que nadie más los escuchaba-Cálmate, si él esta con nosotros, en la misma casa, podrás verle, para los ojos de los demás estarás conmigo...