Un nuevo lunes, y el jueves, es Jueves de TVDDelena xD, ¿tenéis ganas? Yo si, y muchas. Una duda, ¿queréis que en esta semana y la que viene suba los episodios que faltan? si es así, avisadme por reviews. Besos.
Capítulo 19:
Tumbados bajo el agua besaban con pasión cada centímetro de sus cuerpos, sintiendo en cada momento esa conexión inexplicable en sus pieles, sin apartar la mirada del otro, acariciaban y besaban. Damon dibujó una línea de mordisquitos y besos por todo el cuerpo de la chica, la ropa que llevaba puesta empezaba a quemarla, y casi por instinto el chico empezó a subirle la camiseta, despacio, incrementando el deseo y el calor de la chica, la observó durante unos segundos con deseo y después con una pequeña sonrisa empezó a besarla rodeando el sujetador, zona que no tenía intención de tocar hasta llegado el momento. Elena desesperada, y al mismo tiempo asustada buscó su boca para hundirse en esas sensaciones conocidas y hermosas, el chico aprovechó ese momento para deshacerse de la camisa que llevaba, pues de parte de no ser suya ya le estaba hirviendo la piel con solo sentirla. El agua los ayudaba a calmar sus nervios, nervios compartidos...
Elena fue más directa, casi por instinto, acarició los músculos bien definidos del chico, una sonrisa pícara apareció en el rostro del ego de Damon...
-No seas capullo...-murmuró, pues las palabras morían en su garganta con tan solo verle tan cerca, se tumbó bajo la placa, sin importarle nada, solo el agua y el chico que la amaba-te quiero...
-Te amo...-le confesó casi en un gruñido que rompió todas las barreras de Elena, el chico la levantó y la colocó sobre sus caderas para empezar a saborearla con más pasión, la chica colocó sus manos sobre su cuello, acariciando así esos cabellos negros que tan loca la volvían. El chico la apartó para poder besarla y acariciarla-Si quieres parar...lo comprenderé...
-No...-tragó saliva, y agachó un poco la cabeza, como si esa atmósfera que ellos habían formado con sus cuerpos desapareciera-...quiero seguir, pero tengo miedo...porque...es mi...primera vez-dijo eso último con un hilillo de voz casi inaudible, el chico empezó a reir a carcajadas, cosa que a Elena no le causó ninguna gracia-¡Capullo!
-No espera...es que pensé que no querrías por ser yo...haberme dicho eso es un alivio para mi, si quieres seguir haré de tu primera vez un sueño-le acarició la mejilla derecha-y comprenderé que no quieras continuar vistas las opciones.
-Quiero continuar...-y para sellar sus palabras se desabrochó con cuidado el sujetador, la mirada dulce de Damon se volvió una mirada de un depredador, pero sin perder ese brillo de humanidad-te quiero...
Damon besó con cuidado y con la mirada de Elena, los pezones de la chica, haciendo hondas a su alrededor, fue subiendo hasta su cuello, acariciándolo con la lengua, y oyendo los suspiros y los gemidos que provocaba en ella, una sonrisa diabólica se dibujó en su rostro, la chica lo notó, y le buscó la mirada, sonrió al ver que todo seguía igual, el chico no pareció darse cuenta del cambio de actitud de la chica.
Elena besó y mordisqueó lo mejor que pudo todo el torso desnudo del chico, desde arriba hasta el comienzo del pantalón, el chico ahogado sus gemidos, Elena podía notar su erección sin ni siquiera tocar por encima, sonrió con timidez, y con cuidado, para incrementar el deseo fue quitandose sus propios pantalones, colocada encima de él, el chico cerró los ojos y paso una mano por su frente, todo estaba pudiendo con él...y Elena lo notaba justo debajo suya...
-Eres cruel...-consiguió decir...-tardas demasiado-intentó alcanzarla, pero la chica negó con un dedo, "todo a su debido tiempo", le pareció que vocalizaba, el chico solo asintió a regañadientes y vio el comienzo de sus braguitas color burdeos, un color apropiado.
El pantalón cayó hasta sus rodillas, rozando así su más notada erección, el chico se retorció de placer. La muchacha alzó una pierna rozando así el pecho desnudo del muchacho, para poder quitarse una parte del pantalón, e hizo lo mismo con la otra, aguantando un poco más en su pecho, el chico empezaba a rabiar: tenía delante a su ángel de chocolate, vestida con una ropa interior en burdeos, sentada a horcajadas, sin rozarle, encima de él, la muchacha se recostó encima besando a su paso todo su torso, Damon rabió, y murmuró alguna súplica que no llegó a entender Elena, cansado de ser el torturado, la cogió de las muñecas tirando de ella con una sonrisa de medio lado...
-Me toca a mi...-gruñó con deseo, con el brillo en el azul, el cual atravesaba el castaño de ella, la chica no pudo quejarse, era más fuerte que él-vas a sufrir...-le advirtió-y será solamente tu culpa...
Elena, tumbada ahora en la placa, con gotas mojando todo su cuerpo, se mordió una uña, esperando impaciente su castigo, pues estaba dispuesta a todo. Damon la miró desde la distancia, todo le estaba molestando, sus boxers y sus pantalones de uniforme, puso mala cara al ver que no estaba nada sexy así vestido aunque la mirada de Elena le decía todo lo contrario...
La chica tocó su pecho para despertarle, no acababa de entender que le pasaba, había tenido el presentimiento de que no la deseaba, pero la mirada que le dio en respuesta le hizo dar un gritito, al ver que se avalanzaba directamente sobre ella, la besó, la lamió, la mordisqueó (sin marcarla) y volvió a unir sus labios sobre los suyos. Y después, ya reventado, se quitó con cuidado y con deseo sus pantalones, sin apartar la vista de a donde se dirigía la mirada de Elena, la cual intentaba mirarle a los ojos, cosa que se le hacía casi imposible. Para Elena la visión de Damon en boxers y con una erección más que visible era lo más exitante del mundo, pero se ahorro decirlo en voz alta, pues no quería parecer una niña...
El chico volvió a abrazarla mientras la besaba, juntos cayeron bajo el chorro de agua, el cual parecía estar ardiendo bajo sus piel, Elena desesperada le besó con pasión mostrando todo lo que no se atrevía a decir con palabras, el chico bajó sus manos, acariciando cada centímetro de su piel hasta alcanzar el filo de las braguitas, con una sonrisa pícara, fue bajándolas con el consentimiento de la mirada de deseo de Elena, no apartó la vista de sus ojos ni un segundo, quería que se sintiese segura en todo momento, cogió la ropa interior, y con cuidado, la lanzó lejos no sin antes habersela enseñado a la chica, la cual protestó porque ella estaba desnuda y él aún no.
-Tienes que estar completamente preparada...mmm, aunque no creo que tengamos que esperar mucho-dijo con voz ronca, podía sentir la exitación de la chica bajo sus dedos, Elena entrecerró los ojos al sentirle de esa manera, se agarró con fuerza a Damon el cual no protestó por los arañazos que seguro tendría en su espalda, estuvieron así unos segundos, que para Elena fueron eternos, de la mejor de las maneras-Te amo...quiero que me mires a los ojos en todo momento...-la chica gruñó pues no se veía con fuerzas para mantener los ojos abiertos-y dolorá menos si estas encima-esta vez si que abrió de par en par los ojos.
-Ni loca-dijo ronca-No soy capaz...por favor...
-No hace falta que me supliques-la acarició con una mano, y con la otra, le dio aún más placer en sus partes por si acaso no estaba preparada del todo-Solo quiero que estes cómoda, si te hago daño dilo...-la chica, sacando fuerzas se abalanzó a él, besándolo con fuerza, uniendo sus lenguas en esa danza tan única y personal, el chico sonrió en su boca, y con decisión se deshizo de la prenda que le estorbaba, y que le estaba empezando a hacer daño, con una última mirada al cuerpo de la chica, se dejó caer sobre ella, con cuidado, y sin dejar de mirar esos ojos castaños que se nublaban por el placer.
Ambos gemían sus nombres, las embestidas eran delicadas y deseadas, la chica se agarró a sus caderas, sin apartar sus ojos de los de su caballero de ojos azules, cosa que le estaba costando demasiado, necesitaba sentirlo más adentro, pero Damon no estaba dispuesto a hacerle daño, pero si estaba dispuesto a hacerla sufrir con el placer. Cada vez con más delicadeza, cosa que le costaba, y más despacio, entró y salió, la chica gritó, y Damon tuvo que apresurarse a taparle la boca, para que nadie los escuchase. Damon cerró los ojos un segundo, estaba a punto de correrse del todo, y notaba como la chica también estaba en esa misma situación por la manera en que se retorcía.
-Damon...-gimió con dificultad...
-...Elena...-abriendo mucho los ojos y conectandolo con los de ella, como si fuera cosa del destino ambos llegaron al mismo tiempo al climax, el chico se tumbó a su lado, no sin antes darle un tierno beso en los labios, sus respiraciones seguían siendo entrecortadas, pero una sonrisa se dibujo en el rostro de ambos-te amo...
-te amo...-dijeron casi a la vez, Elena con dificultad, se acercó a él, acariciando su piel humeda-Gracias, has...
-¿te he hecho daño?-se apresuró a preguntar, la chica empezó a reir al ver la cara desencajada del chico-Elena...
-No...-rió-ha sido perfecto, te amo Damon...es como si fuera...
-¿Mágico?-Elena ocultó un poco el rostro-Creeme que para mi también ha sido la primera vez-la chica lo miró extrañada-déjame explicarme, la primera vez que lo hago con la persona a la que amo...
-No me ha dolido, estoy bien, la molestia desapareció muy rápido, te quiero...-el chico parecía dudar, no de sus palabras sino del dolor, casi sin esperarselo, se colocó a su lado, cogiendo sus piernas para colocarlas a su vista, Elena enrojeció-Damon...
-Solo voy a comprobar que todo esta bien-la chica se cerró en banda, casi haciendo daño al chico al apartarse, Damon, que no pensaba quedarse con la duda, fue tras ella, la chica se encerró en el baño de al lado-¡Elena!
-Ni de coña-rió ella-no pienso permitir que compruebes eso...¡que verguerza!
-¡No digas tonterías!-golpeó la puerta, y fue a comprobar si la puerta de afuera estaba abierta: cerrada-Elena no puedo asustarrme de nada, te recuerdo que ya te he visto desnuda-gruñó con placer...
-¿¡Qué cojones...!?-Damon pegó un bote, y pudo coger un cojín para taparse, un Alaric sorprendido y enfadado acababa de entrar por la puerta, Damon se murió de la verguenza ahí mismo-Damon-le sermoneó-Te dejo solo un minuto y mira lo que me lías...
-Un minuto no ha sido, me has dejado casi una hora...y no me vendrás ahora con que lo has hecho para que hablemos-se defendió.
-Pues claro, ahora está a mi cargo, dime por lo menos que has utilizado un condón.
-Pues claro, ¿por quién me tomas?-se defendió cruzandose de brazos, dejando entre ver lo que ocultaba, Alaric hizo un gesto de asqueado,y Damon salió corriendo al baño, las risas pusieron aún más nerviosa a Elena.
La chica se apoyó en la puerta, quería salir al otro baño donde estaba su ropa esparcida, pero tenía miedo, tenía que enfrentarse a la realidad que no había visto hasta ese momento: eran familia, el diario de los Petrova se lo confirmaba, hundió su cabeza en sus brazos.
Damon ya vestido, miró la ropa de Elena, la maleta que había traído Alaric, seguramente hecha por su madre o por su hermano y traída por algún agente.
-Espero que laves la ropa que has robado-le amenazó-no quiero tonterías, y dale ropa a Elena, que tengo que enviar un informe de lo que se supone que ha estado haciendo-le miró con malaleche-y a ti no te vuelvo a dejar solo...
-Que si que si...-entró por el otro baño, llamó a la puerta, y la abrió despacio, Elena estaba sentada en el water con una toalla puesta, el chico sonrió con ternura y le ofreció la ofrenda de paz: una sudadera rosa y unos shorts vaqueros, claro está que con ropa interior-Te quiero...-la abrazó por encima-y solo quería ver si estabas bien...
-Ya me he mirado yo...capullo...-cogió la ropa-Ahora salgo-tras vestirse y hacerse una coleta, reflexionó mirandose en el espejo, estaba feliz, más que eso, estaba enamorada, y eso no había nada ni nadie que se lo negase, pero también era cierto todo lo que le impedía ser feliz, por más que mostraran la inocencia del chico, unos años de cárcel no se lo quitaban nadie, y no solo eso, sino todas las miradas indiscretas que irían hacía la gente que le apoyó, el simple hecho de ser familia le impedía estar juntos.
Con la cabeza bien alta, dispuesta a pasar ese mal trago salió del baño, Damon y Alaric estaban sentados en el sofá discutiendo algo sobre la televisión, ambos se giraron cuando vieron a Elena salir con titubeos, fue Damon quien habló.
-Ven con nosotros...nos merecemos paz por unas horas-le abrió los brazos, la chica fue corriendo a protegerse en ellos, pero se quedó en mitad del camino, justo en frente de ambos-¿qué pasa?
-Nunca habrá paz Damon-señaló a todo-míranos donde estamos, y encima...lo que ponía en el diario lo que no te conté, es más duro de lo que parece-Alaric se reincorporó para dejarle un sitio a la chica, la cual optó por sentarse lo más lejos de Damon, al lado de Ric-en ese diario, cuenta que fui procreada con ADN de Katherine, para que las semejanzas fuera indenticas, no solo eso, mi madre, mi verdadera madre es Isobel...-Damon puso mala cara, no comprendía a que se refería-Isobel Salvatore-Alaric fue el primero en reaccionar acabó escupiendo toda la cerveza que se acababa de beber sobre el suelo, Damon solo se recostó en un lado y empezó a reir a carcajadas, ninguno de los dos acababa de comprender esa reacción, todo lo contrario se temieron lo peor-¡Damon!
-¿No lo veis? Es otro truco...-se secó las lágrimas de emoción-eres una Petrova, eso no podemos negarlo, pero tampoco podemos negar lo más evidente, Isobel no puede haberse acostado con tu padre.
-¿Por qué no?
-Porque Isobel estaba casada.
-Eso no es excusa, si nos ponemos en el peor de los casos-contestó Ric, que acababa de coger otra botella.
-Si en este caso, se que había chicos que la rondaban, o eso me enteré después, he seguido el rastro de mi familia después de huir, y mi tía se casó con una mujer: Sage, estuvieron cinco años juntos hasta que tuvo el accidente de coche...-colocó sus piernas sobre Ric y Elena-Es un truco.
-¿Estas seguro?-preguntó Elena con miedo-Y si es así, ¿por qué me mintió?
-Muy claro lo veo yo, porque este no era su plan-se señaló a él y a ella-no quería esta relación, eres mi bálsamo, ella quería que fueras mi perdición.
-Ojalá tengas razón...-Alaric se levantó apartando a Damon de un golpe y con sus quejas, Elena se acercó a Damon para acurrucarse en sus brazos.
-Tal vez halla una forma de saberlo...-tenía el teléfono en la mano-nacistes en Mystic Fall, una llamada y bastará.
-Katherine tendrá todo el control...¿no lo ves?-le señaló el portátil, Alaric no parecía comprender a lo que se refería, le dio un rápido vistazo al correo y maldijo en silencio-Katherine tiene el control de la seguridad, nosotros no tenemos nada contra ella, solo palabras.
-Por ahora...-dijo Damon, conteniendo las ganas de contar su plan a Alaric, pues no quería que Elena se ilusionase con nada, por si algo no salía bien-Espero que mi hermano este bien...
-Lo está, solo lo retienen por la relación que tiene con Elena, o eso me han dicho, solo para interrogarle, Stefan es listo sabrá librarse de los cargos que vayan a anunciarle.
-Pero hablamos de Katherine, no sabemos lo que planea-aclaró Elena-¿o es que creéis que es especial? es un Salvatore, Katherine los odia.
-Pero ya tenemos algo que antes no teníamos..-sonrió abiertamente Alaric, Damon lo entendió al instante-Tenemos su apellido...
-Ya me había dado cuenta-puso los ojos en blanco-eso es una tontería.
-Elena no hablamos del apellido Original: Petrova, sino del que ha utilizado todos estos años...-le señaló la pantalla-la tenemos...
-No se yo...
-Piensa en positivo-la abrazó con fuerza-tenemos su apellido falso, con ello podremos averiguar lo que podamos de ella, tenemos el veneno en producción para ver de que esta hecho...¡la tenemos!
-Confía un poco más-le sonrió Alaric-llamaré a un contacto de confianza, Logan Fell-Damon rió-oye, que esto ni pío a Jenna...
-Tranquilo-alzó las manos en rendición, Elena no acabó de entender a que se refería, Damon se acercó a su oído-es el ex de su mujer, a diferencia de cualquier pareja, él se lleva normal con el ex, y Jenna fatal...-Alaric le lanzó un cojín-¡Auh!
-Cállate-le amenazó-¿Logan?-se fue directamente al baño, para dejar intimidad a la pareja y para poder hablar con calma sobre ese tema tan delicado, Damon captó el mensaje al instante.
Elena estaba centrada en el portátil, en toda la información que le habían enviado, no era mucha, solo el curriculum de la chica: una estudiante modelo, tanto en la universidad, como en las prácticas que tuvo en distintos países, y en su trabajo...
-Elena...-la llamó dulcemente, la chica dejó el portátil y se dejó abrazar-¿qué te gustaría estudiar?
-No quiero hablar de eso...-el chico negó quería saberlo, quería hablar sobre temas más normales, como si fueran una pareja normal-pues me gustaría estudiar publicidad, o periodismo...
-A mi me fuera gustado estudiar ingeniería avanzada, soy de números...
-Ja,ja, yo no lo aguantaba-rió-odio la química y la física, como para estudiar esa carrera.
-Yo también lo odiaba, pero me fascinaba...lo sé, es irónico para tener solo doce años, pero cuando el tiempo pasó me gustó más, solo en el mundo...
-¿Cómo sobrevivistes?-al instante se arrepintió de haber hecho esa pregunta-Lo siento...
-No pasa nada, huí, porque todos me acusaban de lo mismo, me ayudó...-tragó saliva-Rose, Rosalinda...Bloor...
-¿la asesina?
-Si, ella era mayor que yo por unos diez años, no los aparanta-rió-fue buena, me crió pero también me hizo ver una cosa: odiaba las muertes, y gracias a ella, una parte de mi se aferró a que algo podría fallar en mi cabeza, yo no disfrutaba como ella lo hacía...
-Lo siento...-Elena cogió el mando para cambiar de canal, odiaba los deportes, aunque no sabía si las noticias serían la mejor idea, paró en un canal nacional, por suerte no estaban dando nada sobre ella, pero si sobre Jonh, estaba a punto de cambiar, pero la mano de Damon se lo impidió.
^Una nueva muerte para las manos de Jonh Lewis, esta vez, se trata de la reciente escapada, gracias a Kol Mikaelson, Rosalinda Bloor, la asesina de las uñas. Han encontrado el cuerpo, justo en el instituto de Mystic Fall, ¿será esto una coincidencia? ¿o será un aviso para los pueblos hermanos? Sea lo que sea, seguro tendrá que ver con el reciente apego que tiene el asesino por Mystic y Fell's...^
Damon apagó la televisión, sentándose en el suelo, con las manos en la cabeza, se puso a pensar, si antes lo dudaba ahora lo tenía claro: tenía que empezar por su plan.
-Damon...lo siento...sé que tu no lo has hecho...
-¿Cómo estas tan segura?-le gritó-Podría ser yo y no acordarme...
-Tu nunca me harías eso-el chico pareció no comprenderlo-nunca colocarías a una víctima en un lugar que quiero tanto...
-No se yo...
-Si no, ¿recuerdas algo? Siempre recuerdas algo-le espetó, en eso tenía razón y no podía negarlo-y no hay que ser muy listo para saber quien puede ser el causante...o...la causante...-Damon se abrazó a sus piernas, la chica solo pudo consolarle con caricias, solo podía pensar en el anuncio, Kol Mikaelson, el apellido de Klaus y el de Stefan, sus ojos fueron directamente a la pulsera que tenía en su mano, la que marcaba una amistad eterna: Caroline, Bonnie y Elena...
Su móvil empezó a sonar, Damon se extrañó que fuera ella quien lo tuviera y más se extrañó cuando lo cogió con toda la tranquilidad.
-Hola Bonnie-hizo un gesto de circunstancias a Damon.
-Necesito hablar...con los dos...-esas últimas palabras le costaron mucho-¿puedo?
-Por poder puedes visitarme, Ric no tiene ningún problema-Bonnie no preguntó por esa persona, seguramente sería su protector-pero...Damon...¿estas segura de querer meterte en esto?
-Ya sabes que si, creo en tu destino, y creo en mis visiones, solo contastame a una cosa, ¿tiene los ojos azules?
-¿A qué viene...?
-Contesta.
-Pues claro, en las fotos se ve...
-Recuerdas...mis visiones, siempre un océano...tu salvación, y tu perdición, llámame loca, pero confío...-Elena sonrió, nunca pensó que su amiga confiase en ella hasta este punto, pero la idea de una traición siempre estaba presente-solo tienes que darme una dirección.
-Es la zona de lujo de Fell's Church, bueno si es que se le puede llamar lujo-ambas rieron-no solo estoy arriesgando mi persona, sino a la de mucha gente, prométeme que no vas a traicionarme.
-Palabra de bruja, que si, tranquila...-Elena buscó la aprobación en Damon, pero este no hizo ningún gesto, ni en contra ni a favor.
-Es la habitación 23A, te espero, no tardes mucho...-y antes de nada colgó, no quería arrepentirse, pero era lo que estaba sintiendo en ese mismo momento, se acercó a Damon, que estaba aún sentado en el suelo-¿he hecho mal?
-No tengo porque juzgarte-se encogió de hombros-tienes derecho a equivocarte...
-Damon...no me hagas sentirme mal...es mi amiga...no sé, confío en ella...
-No hablamos de copiar en un examen, Elena, te estas jugando tu futuro-le recriminó en voz baja, pero fuese como fuese, estaba enfadado con ella, y eso se notaba en la distancia-yo ya lo he perdido todo...
-Ella nunca me traicionaría-casi gritó-¡es mi mejor amiga!
-¡Pero podría estar compinchada por la sherrif! ¿¡o es que no es la madre de una de tus amigas!? ¿¡de la barbie!?
-Que ataque más gratuito, Caroline no es una "barbie"-se cruzó de brazos, alejándose de Damon-No hablamos de Caroline sino de Bonnie, me he criado con ella, perdona que la quiera cerca...-el enfado estaba aumentando por momentos, y Elena sentía una gran presión en el pecho, pero no tenía intención de llorar delante de él.
-¡Y perdona que desconfie de todo, Elena! Me he criado...
-No, no, y no, no utilices que estas controlado por una zorra, que no es culpa de nadie, ¡solo de unos mierdas apellidos y ambiciones!
-Ya veo, ya veo como son las cosas...no tienes que seguir fingiendo Elena-esas palabras habían sido muy duras-¡No tienes que sentirte culpable! ¡Hay tienes la puerta!
-Ojalá-se le escapó, se giró bruscamente para disculparse-Lo...
-¡No te disculpes, es mi culpa que estes en esta situación!-se sentó en la cama, en el borde, tapándose la cara con ambas manos, pudo sentir el cambio de peso de la cama-no quiero discutir contigo...
-Ni yo tampoco, te quiero Damon y eso no va a cambiar, ninguno tenemos la culpa, es solo el destino...
-Que cabrón-ambos rieron, el sonido de la puerta los alertó, Damon como una bala se ocultó en uno de los baños, y del otro salió Ric.
Alaric no dijo nada, abrió la puerta con seriedad, quedándose blanco al ver quien acompañaba al soldado, intercambiaron unos saludos y dejó entrar a la morena, la cual no midió palabra, fue directamente a abrazar a su amiga. Elena no necesitó mirar a la puerta para saber lo que le pasaba a Alaric.
-Elena-ambas habían esperado a que Alaric cerrará la puerta, el cual ahora estaba apoyado en ella.
-Bonnie, no sabes cuanto te he echado de menos-se hundieron en un abrazo, Bonnie miró al castaño-es una larga historia, que estoy dispuesta a contarte con ayuda...Ric.
-No me lo puedo creer-escupió-no podemos arriesgarnos, es mi carrera.
-Y mi futuro-contraatacó Elena con los brazos cruzados-¡Damon!-Bonnie miró en dirección a la mirada de Elena, sus ojos se abrieron como platos cuando vio salir a la figura de negro y de ojos azules del baño, una imagen muy diferente a la de la televisión, el chico parecía asustado pero con aires de superioridad. Elena fue a su encuentro y le dio un suave beso-¿estas dispuesta a escucharlo todo?
-Claro-reaccionó, y después de una media hora de lágrimas, sonrisas y confesiones el ambiente se volvió a tensar, pues todos estaban esperando la respuesta de Bonnie, la cual parecía ser neutral-Increíble.
-Bonnie-le llamó Elena.
-Te, os creo...¿por qué ibas a mentirme? y encima tu no te dejas engañar tan facilmente, nunca lo has hecho...y tengo tiempo para descubrirlo con mis propios ojos.
-Gracias-dijeron Ric y Damon a la vez, los cuales se habían sentado en el suelo-muchas gracias.
-Le quiero-le susurró en el oído-no pienso perderlo-Bonnie la abrazó como respuesta.
-Ahora que tenemos otro apoyo-empezó Ric-Damon y yo podemos irnos.
-¿¡Cómo!?-protestó-Ni de coña.
-Te necesito...-insistió-ahora.
-Vale...-Elena se apresuró a impedirlo-volvemos dentro de una hora, Ric tiene que hacer el informe, te amo.
-Damon...
-Tienes muchas cosas que hablar con Bonnie, necesitáis espacio, o por lo menos ella-sonrió con su típica sonrisa de medio lado, después le dio un tierno beso-nos vemos luego.
Elena, atónita observó como ambos desaparecían por el baño y aparecían ya arreglados para pasar desapercibidos, la castaña tuvo una cosa clara: se había dejado engañar, Alaric no había contado nada de la conversación del teléfono, y no solo eso, se había llevado a Damon con muchas prisas...
