Nuevo y último capítulo que como os dije se divide en dos partes, la otra se consideraría el epílogo, ha sido un placer trabajar con ustedes, sin vosotros no fuera conseguido seguir adelante ¡se os quiere mucho! El siguiente será este sábado o domingo, ustedes deciden :D
Capítulo 22:
Elena y Damon estaban tumbados bajo el reflejo de la luna, la cual empezaba a ocultarse desde hacía unas horas, ninguno se había atrevido a hablar, el silencio no era incómodo, y cada uno estaba demasiado absorto en sus pensamientos. Damon no dejaba de pensar en lo que había hecho con su vida, como había afectado su existencia a los demás, y en las palabras de Elena. La chica seguía intentando atar cabos, había algo que no tenía sentido pero no se atrevía a preguntar.
-¿No huele a quemado?-se levantó Elena-Me ha venido un olor extraño...-a Damon no le dio tiempo a responder, su móvil empezó a sonar, por lo que tuvo que contestar antes que nada...
-Ya vamos para allá Ric...-dijo entornando los ojos, le molestaba bastante que Alaric no confiase en su puntualidad.
-¿¡Dónde estáis!?-le saltó, se oía ruido de fondo-Damon ha explotado la casa de los Gilbert, dime que estáis lejos de allí.
-Estamos en la otra punta, ¿qué ha pasado qué...?-Elena se asustó al ver como reaccionaba Damon, e intentó pedirle una explicación pero el chico le hizo un gesto de silencio.
-Lo que has oído, dime que Elena no nos escucha-Damon seguía asimilando esas palabras, Elena se acercó a él y le abrazó penando que se trataría de algo personal.
-¿hay heridos?-se atrevió a preguntar, pensando en la madre de Elena y en la zorra de Katherine.
-No, bueno...solo hemos encontrado a Adam, su cuerpo chamuscado-explicó-tuvo que utilizar un explosivo poco efectivo, pero no hay más cuerpos, están apartando los escombros, trae a Elena...
-¿¡Allí!? Ni de coña-negó rotundamente, apartándose de la chica, la cual lo miró extrañado, se estaba empezando a preocupar de veras.
-No seas bestia, hablo de que la lleves al motel, se supone que está allí con vigilancia, y esa vigilancia eres tú, todos piensan que ha sido Lewis, así que mueve tu culo hasta allí, se que querías despedirte pero no va a poder ser posible-inspiró-siento estropearte la noche-Damon no contestó a eso, tras unos segundos colgó, Elena le miraba expectante, necesitaba saber que había pasado, el chico se pasó la mano por el pelo nervioso.
-¿Ha sucedido algo? ¿es por el olor a fuego...?-la cara de Elena era un retrato, cosa que odiaba Damon-Damon por favor.
-Ha habido una explosión, en la casa, en tu casa-agachó la mirada-solo se ha encontrado el cuerpo de Adam.
-¿¡Adam!? ¿no estaba con Finn? ¿y mi madre?-se asustó, la imagen de Jeremy volvió a su cabeza, pero la apartó enseguida sabía que se encontraba con Bonnie, ella misma le había dicho que iban a quedar.
-No se ha encontrado mas cuerpos, puede ser que este viva...-supuso esperanzado, no quería que Elena perdiese a más seres queridos.
-O que su cuerpo se halla desintegrado-se sentó en el suelo, necesitaba coger aire-¿crees que ha sido Katherine?
-No lo sé-se sentó a su lado-Siento haber estropeado la velada con mis pecados y con esto.
-No, no tienes la culpa, para mi la noche ha sido perfecta, pasar un rato contigo es más que suficiente tenemos toda la vida para ser felices-cerró los ojos, y se los frotó segundos después-será mejor que volvamos, ¿no?
-Si, o Alaric nos matará, pero antes...-le cogió las manos-Cierra los ojos-la chica accedió-se que no ha sido perfecto-la chica iba a replicar pero Damon colocó un dedo sobre sus labios, unos labios cálidos que se entre abrieron al notar sus dedos-por eso quiero hacerte un regalo, es mío, no es robado-aclaró, apartó esa misma mano con la que había tapado sus labios y se sacó su anillo, lo miró con ternura y deposito un beso en él, y una lágrima, que sorbió enseguida, no quería que Elena le viese llorar de nuevo, con una pequeña sonrisa se lo colocó en las manos abiertas, la chica lo palpó sin abrir los ojos-Ya puedes mirar...
La chica tuvo que parpadear varias veces, tenía sueño, y cerrar los ojos no había sido una buena idea, miró con curiosidad sus manos, y lo vio, el anillo de Damon, empezó a negar, no podía aceptarlo, no era una buena idea.
-Damon no puedo...
-Era de mi madre-empezó a explicar-y quiero que lo tengas tu, ella me lo regaló para mi cumpleaños, me quedaba grande, pero...
-Menos siendo de tu madre, necesitas tenerlo...-intentó devolverselo, pero el chico seguían negándolo-es una reliquia familiar, ¿verdad?-el chico asintió sin entender a que venía esa pregunta-entonces no puedo aceptarlo, no soy de tu familia...
-Eres mi familia, eres la mujer a la que amo, me parece suficiente para que lo tengas, me gustaría pasar la vida contigo, nuestro amor es extraño, pero ¿cuando es el amor fácil?-la chica sonrió con pena, mirando el anillo y los ojos de Damon-Te amaré siempre...
-Y yo a ti...y estoy encantada de poder huir contigo si me lo pides-le acarició con las yemas de los dedos la mejilla y sus labios-solo tienes que decirmelo...
-Quédatelo, como muestra de que siempre te buscaré...hasta en el infierno...
-en el cielo...-sonrió-pero estamos aquí, y no hará falta que me busques porque siempre estaré a tu lado, el destino nos ha unido...
-El destino te ha traído a mi lado-le corrigió-le debo mucho a esa palabra, gracias a ella te he conocido, m has salvado
-Tenemos que volver...-se levantó la chica, colocándose el anillo-no pienso separarme de él, ni de su dueño.
-Ric me va a matar-le tendió la mano-Vamos a hacer una cosa, correremos hasta allí quien llegue antes manda...
-Me estas tentando Damon, soy muy rápida...-le amenazó con una mano, la mano del anillo.
-Si pero yo tengo tus zapatos-le señaló su bolsa-sin ellos te va a costar alcanzarme.
-No serás capaz...-el chico hizo un gesto de disculpas y empezó a correr, no llevaba ni un par de metros y la chica ya estaba blafemando a voz en grito, divertido lanzó los zapatos a lo alto, cayendo justo a su lado, la chica bufó-¡Me la vas a pagar tramposo!
-¡No te oigo...!-le gritó desde la distancia, entre risas consiguió adentrarse a la espesura del bosque, ralentizó la velocidad, subiéndose sin problemas a un árbol, desde allí podía ver como la chica llegaba a su posición, con una sonrisa divertida esperó a que estuviese justo debajo de ella.
Elena no tardó mucho en estar justo debajo, miraba por todas partes mientras respiraba entrecortadamente, ni rastro de Damon, cosa que enfadó aún más a la chica, se dio la vuelta, cuando una sombra pasó por su lado, se sobresaltó, y unas manos la aprisionaron contra un árbol, la chica intentó gritar pero le fue imposible.
-¡Buh!-la soltó, la chica tardó en darse cuenta, y empezó a golpearle con una sonrisa tonta en los labios-Hey, hey...
-Capullo-le fulminó con la mirada
-Hay más palabras malsonantes..deja de utilizar siempre la misma, que poca cultura-con una sonrisa resplandeciente le tomó la mano, y a paso ligero fueron llegando a la carretera, en pocos minutos se encontraban de nuevo intentando colarse en el lugar, cosa que esta vez no le costó mucho, notó como su móvil vibraba.
Elena se tumbó de golpe en la cama, el chico se soltó los zapatos y fue directamente al baño, espero unos segundos y encendió la ducha, después descolgó.
-Todo está preparado-dijo Finn agotado-me vuelvo a casa, si hay alguna novedad...
-Adam se ha tenido que escapar-le aclaró al darse cuenta de que Finn no tenía ni idea de lo sucedido.
-¿Qué...? Mierda-golpeó el volante.
-No pasa nada, esta muerto-aclaró él, mojándose levemente los cabellos-me ha llamado Ric, ha explotado la casa de los Gilbert, solo se ha encontrado su cuerpo.
-¿Y Miranda? ¿Puede estar...?-se preocupó inútilmente, sabiendo de antemano el trato que tenía con Katherine, o que ellos creían que tenía.
-No se sabe, ojalá que no, Elena no se lo merece-se sentó bajo el chorro, recordando con una sonrisa tonta la escena de sexo que tuvo, la mejor, y la única que tendría-sea como sea, si Katherine tiene algo que ver debemos empezar con esto cuanto antes, mañana se emitirá el anuncio, comienza las fiestas, todos estarán pendientes de una única televisión.
-Si, esperemos que nada salga mal, acabo de hablar con Stefan, me ha preguntado sobre lo que te iba a suceder, ¿estas seguro de querer seguir con el Plan Oculto? es tu hermano, y es Elena.
-La quiero, pero se merece que la luz le sonría, y a mi, que la oscuridad me trague, te dejo, mañana nos vemos, bueno dentro de unas horas...
El silencio inundó la línea, Damon estuvo unos segundos más bajo el agua tenue, cuando salió el amanecer inundaba la habitación, Elena estaba tumbada en el suelo observándolo, el reflejo del sol en su figura la hacía parecer un ángel, Damon sonrió, un ángel que él estaba tentando, se sentó en la silla para poder admirarla en silencio. Elena parecía cada vez más cansada, por lo que los rayos del sol acabaron con su pesar, se quedó dormida, y Damon no tardó mucho en acompañarla...
Juntos, abrazados, se dejaron enredar por el sueño en la cama...
Alaric llegó reventado a las siete de la mañana, al entrar vio que sus amigos estaban durmiendo, vestidos, en la cama, suspiró, y miró con maldad a Damon, no soportaba guardarle ese secreto, no ahora que veía que ambos se necesitaban, que Elena sería la luz de ese alma, pero Damon también era un bálsamo para ella. En esas horas se había descubierto muchas cosas, Miranda no estaba en la casa, y si estaba había conseguido huir antes del accidente, pero si era cierto que había un bolso, o lo que quedaba de él, que no pertenecía a las pertenencias de los Gilbert, por lo que Katherine podría haber sido una víctima también, eso empeoraba su situación.
Tras una rápida ducha, llamó por teléfono a Rebecka, era temprano pero no había tiempo que perder, no tardó mucho en cogerlo, pero por el tono de voz supuso que estaba dormida.
-Siento despertarte-se disculpó-no he visto la hora...
-Tranquilo no he dormido nada-bostezó-estaba intentándolo cuando me has llamado.
-¿Sabes lo de última hora?-refiriéndose al accidente-Esto estropea las cosas.
-Lo dudo-aclaró-he llamado hace unas horas a la sede de confianza que tengo en España, y han localizado por vía satélite una transferencia de cuentas a nombre de Pierce, Katherine ha movido ficha, está viva.
-¿Estas segura?-se secó la cara con la toalla-entonces podemos enviar el anuncio falso.
-Ya está en proceso, todos los habitantes de ambos pueblos estarán dentro de unas horas en el Grill por la celebración, verán el anuncio y Katherine, que seguirá en el pueblo también será un espectadora.
-Ojalá siga aquí-mintió, claro que seguía aquí, esa mujer no se iba a cansar hasta matar a Damon y eso lo sabía Ric, pero tenía que mantener su posición, Rebecka tardó en asimilar esa información-¿Bec?
-Sigo aquí...solo que el sueño me está llamando-volvió a bostezar-tengo ya a mis hombres preparados, cuento con Stefan.
-Viernes noche, todo terminará.
-Eso, se te oye apagado, ¿estas bien?-Ric tuvo que secarse las lágrimas y respirar hondo, eso estaba empezando a preocupar a la rubia-¡Ric!
-Tranquila, duerme unas hora, yo no puedo, pero lo haré pronto...-miró por el rabillo de la puerta, para comprobar que aún seguían durmiendo-me gustaría pedirte un favor, ¿podrías contactar con mi mujer?
-¿Con Jenna? Claro.
-Necesito que le digas que prepare las maletas-soltó las toallas y la ropa en una bolsa-puede que tenga que venirse para Mystic Fall.
-¿Por qué? ¿te vas a quedar?-Alaric salió de la habitación y observó a una Elena feliz, acurrucada en Damon.
-Puede, según como salga la misión-confesó, aunque en realidad todo dependía de lo que decidiese hacer Damon-también quiero que prepares unos papeles y que llames a la delegación, más tarde te diré porque, tal vez el sábado.
-No se yo...-miró el reloj-Vale, te llamaré después, voy a ver si puedo dormir, tu deberías hacer lo mismo, es demasiado pronto para ponernos malos.
Alaric lo dejó estar salió de la habitación de vuelta al baño, tras recoger lo que había dejado a mitad empezó a afeitarse, el móvil sonó y pensó que podría ser Rebecka, pero no, era la sherif del pueblo.
-¿Si?
-Hemos encontrado otra prueba, venga en cuanto pueda a la comisaría, le esperamos.
-Es temprano, ¿no puede decirmelo? Recuerde que tengo a la hija de Miranda conmigo-le aclaró haber si la vena sensible de madre la hacía reaccionar-No puedo dejarla sola y menos llevarmela.
-Lo sé, pero no puedo adelantarle nada, es urgente-y colgó, Alaric bufó y empezó a imitarla para reirse un rato, detrás suya estaba Damon-¡Joder!
-Puedo quedarme con ella, pero no tardará en preguntarme...sospecha algo...
-Normal, estoy dispuesto a hacer lo que me pedistes, pero también a que cambies de opinión con tu locura, Damon te quiere...-el chico miró hacía la habitación, atraído por esa chica, sonrió con amargura, estaba dispuesto a seguir adelante.
-Mis heridas nunca sanarán, no puedo permitir que Elena caiga conmigo...
La mañana daba paso a un calor insoportable, pero nadie parecía percatarse de nada más que las fiestas y el apagón anual. Esos dos pequeños pueblos hermanos parecían una gran ciudad, toda alborotada de ruidos y de personas, la rubia miró su teléfono, la señal fallaba y seguramente sería a causa de las fiestas.
Katherine miró impaciente los carteles, hasta que vio el que le gustaba, había señal telefónica y de televisión en el Grill, aliviada se dirigió a gran velocidad hasta allí, no le importaba gastar esos tacones tan caros, ni siquiera le importaba el aspecto que tenía, había salido viva de ese pequeño accidente, sonrió al recordarlo, Adam siempre la había subestimado.
Adam había lanzado la bomba directamente hacia ellas, Katherine se había temido lo peor, tirada en el suelo, miró por todos lados, no había pasado nada, bruscamente se giró para ver lo que pasaba, Adam había sido acorralado por uno de sus hombres, el explosivo estaba justo en los pies de Miranda, la cual asustada no sabía como reaccionar.
-¿Cuánto hace que no me pides material nuevo?-preguntó asombrada Katherine, levantándose con torpeza, una parte de ella se sentia tonta por no haberse dado cuenta de esa posibilidad-sea como sea me ha venido ni que pintado, eres idiota-le aclaró, miró a sus hombres, y les hizo un gesto de agradecimiento.
-¡Soltadme!-gritó, pero sus intentos eran inútiles-¡Hija de puta...!-le escupió, la rubia hizo una mueca de victoria con la boca.
-Cállate-le ordenó, recogiendo con cuidado la bomba, la observó, seguramente las hierbas habrían consumido todo el explosivo, suspiró aliviada-¿quieres morir? ¿de esta manera?-parecía asqueada por esa idea.
-Yo me largo-reaccionó Miranda, que había visto toda su vida pasar por delante, con miedo salió disparada, uno de los agentes le iba a frenar, pero Katherine lo dejó estar, conocía esa mirada, sabía lo que iba a pasar ahora así que era mejor dejarla actuar por su cuenta. Miranda era una buena amiga, y había resultado ser también un gran apoyo como una madre para ella, pero conocía su dulzura y aunque estaba segura de que siempre la apoyaría su debilidad seguían siendo sus hijos, o por lo menos Jeremy, y estar a punto de morir le habría hecho darse cuenta de lo mala madre que había sido.
Katherine esperó unos segundos, Adam estaba noqueado por los agentes, no tenía ninguna marca, fue a por su bolso, allí tenía una bomba exactamente igual, sonrió, y fue hasta donde estaban, le hizo una seña a los agentes para que salieran de allí, que dejaron solo a uno y a ella.
-¿No querías morir?-le enseñó la bomba-Pues eso es lo que voy a hacer, no te voy a pedir explicaciones se que no me las vas a dar...
-Zorra-fue lo único que dijo, el agente intentó golpearlo, pero la rubia no le dejó continuar, Adam se merecía estar consciente cuando muriese porque a fin de cuentas era lo que había intentado minutos atrás.
-Tranquilo, guapo toma, explotala en el salón, te dará tiempo a huir...-le aclaró, teniendo en cuenta que si la dejaba caer ahí mismo no tendría escapatoria, aunque tampoco le importaba si ese soldado caía con Adam.
-¿y él?-se interesó por Adam, si dejaba caer en el salón la bomba, y él huía Adam podria intentar lo mismo, Katherine le fulminó con los ojos.
-Te aseguro que se quedará dentro, su vida es demasiado asquerosa-sonrió con suficiencia, acercándose a él-¿qué creías que iba a dejar mi vida aquí? No guapo a mi me queda mucha guerra que dar...
Katherine abandonó la casa con una pequeña sonrisa, no estaba ni a mitad de calle cuando oyó la explosión, no se volvió hacia atrás, conocía a sus agentes no se irían sin comprobar que todo fuera salido bien...
Katherine despertó de golpe al sentir como la gente empezaba a gruñirle porque estaba en medio, la chica se disculpó de malas maneras y fue directamente al grill.
Entró al local, puso mala cara, estaba todo repleto de gente, todos mirando absortos las noticias locales sobre las fiestas. Se acercó a la barra, y el silencio se hizo eco, asustada la rubia dirigió su mirada a la televisión, quedándose tan blanca como los demás.
^Nos encontramos justo con la nueva declaración de la fiscal Smith, una declaración sorprendente firmada por el estado, y por la ley de Seguridad Mundial, una declaración que ha dejado a mucha gente boquiabierta, y seguro que lo mismo le estará sucediendo al acusado Jonh Lewis.
Lewis, asesino y violador, más conocido como el "asesino de los ojos azules" ha sido indultado por el juez Nacional, en palabras cristianas: es libre de todo cargo...^
Katherine dejó de escuchar la declaración, sabía que ahora estaban entrevistando a la fiscal para nada le importaba, la gente empezaba a alborotarse a su alrededor, pidiendo explicaciones a la televisión y a dos agentes que desayunaban allí, los cuales no tenían ni idea. Katherine rompió la taza de café que tenía entre sus manos, se sentía impotente ante esas palabras, varias lágrimas cayeron al vacío de los fragmentos del vaso. Ella que había luchado tanto se veía amenazada por unas palabras de la fiscalía.
-No lo permitiré...-las palabras de Stefan volvieron a su mente "van a huir...", sonrió, nunca permitirá que huyan, ya que no puede culparlo por nada, lo matará, qué más daba, todo había acabado, y no pensaba ser la que sufriese, ella siempre ganaría.
Recogiendo sus cosas, atravesando a la multitud salió del local, sin darse cuenta que un agente le estaba siguiendo desde cerca, esa noche, ese viernes noche mataría a Damon y a Elena, sin importale siquiera lo que pudiera pensar Miranda, su mente esta nublada por el odio, cogió su móvil y dio la señal.
-Quiero un vuelo mañana por la tarde, con destino...-lo pensó bien-las islas griegas, solo de ida, no pìenso salir de allí nunca.
-Claro señora-Katherine no espero más palabras, colgó, cogió esta vez el busca y mandó una señal, sobre sus planes a los matones que tenía contratados.
De: KP
Para: XPG
Tus mejores hombres, en el prado Falls, esta noche, te mando los datos pronto.
Katherine sonrió, esa noche sería su último movimiento, y ella sería la ganadora, con aires de victoria se dirigió directamente a la casa que tenía alquilada para recoger sus cosas, mientras que andaba para buscar un taxi mandó por el busca los últimos detalles, ya que se estaba quedando sin señal por culpa de las fiestas.
Todos estaban reunidos en la casa de Finn, excepto Elena, la cual se había quedado con Rebecka en el apartamento, claro esta esta última no tenía ni idea de porque Alaric se había ido, ni Elena tampoco, pero tenía una ligera idea de que algo le estaban ocultando.
Stefan miró de hito en hito a Finn, Alaric y Damon, se cruzó de brazos, sabía que algo le estaban ocultando, pero solo escuchaba y ataba cabos solo, ni siquiera se había atrevido a decir nada de la carta de Adam.
-Miranda está viva-continuó Ric-es lo que me ha contado Liz, la han encontrado intentando huir de Virgina, se desconoce como ha llegado hasta allí sin ser detenida.
-Adam está muerto...y de Katherine no se sabe nada, ¿o si?-intervino Damon, mirando a todos-¿hay algo más?
-Una carta-confesó Stefan encogiéndose de hombros-pero no se si debo deciros algo, ya que me estáis ocultando la mitad de todo, eso, y que Elena no sabe nada, ¿verdad?-el silencio fue delatador-me lo imaginaba.
-Elena no puede saberlo, no me dejará presentarme allí-intentó convencer Damon-Stefan me ha costado mucho llegar hasta aquí, os quiero a los dos, dejad que os proteja.
-Con eso me aclaras que hay más cosas, vale, iré con la fiscal y esos tres agentes, no me hagas intervenir a tu favor, porque lo haré.
-Tu solo centrate en proteger a Elena, si Katherine sigue viva estará muy nerviosa...
-Nerviosa el pueblo-dijo mirando por la ventana Finn, no había nadie pero se oían los ruidos desde allí-el Grill debe estar petando...
-Me lo imagino-dijeron al unísono.
-Vamos a prepararnos-rompió el silencio Ric, esta noche va a ser larga, a ti ni se te ocurra aparecer por el motel, Rebecka estará allí, y si quieres que cuele la cita a la noche no puedes dar señales.
-Lo sé Ric, gracias por todo, ¿has hablado con Jenna? ¿o con Logan?
-Logan tiene preparado todo solo falta lo de esta noche, y Jenna debe de estar preparando el equipaje y esperando mi llamada, que le daré el sábado o mañana, bueno, mañana no creo que pueda-Finn sabía perfectamente de lo que estaban hablando pero no dijo nada para no alentar más la poca confianza que tenían en Stefan, el cual estaba rojo de furia por no saber nada, sin medir palabra se largó, todos miraron esa puerta, pero no dijeron nada, las miradas de Ric valían más que mil quejas.
La noche se dio paso rápidamente, las horas para muchos habían sido segundos y para otros una eternidad; las fiestas y la diversión seguían en el aire de Mystic Fall y Fell's Church, ninguno había pronunciado palabra por las noticias de la mañana, todos estaban esperando al anochecer para ver los fuegos. Fuegos que marcarían las vidas de todos. Elena observaba el cielo repleto de estrellas desde la habitación, Rebecka había sido muy simpática con ella, pero sabía que eso solo era un entretenimiento, se había pasado la tarde pensando en Damon, el cual no había dado ninguna señal.
-Gracias...-se despidió Ric-nos vemos-cerró la puerta despacio, y contó hasta tres-Elena, tengo una buena noticia.
-¿Si?-preguntó ilusionada despertando de su letargo infantil-¿de Damon?
-Quiere verte-sonrió, y por la cara de Elena supo que había funcionado su engaño-vamos.
-¿Puedo salir?-se extrañó al ver el agente que entraba para custodiar la habitación, y que ellos iban a salir sin ningún problema-Alaric, ¿qué esta pasando?-le susurró cuando salieron del motel sin que nadie le preguntase-Esto no es normal, estoy bajo custodia.
-Todos creen que te llevo a ver a tu madre en la cárcel.
-¿¡En la cárcel!? ¿¡está viva!?-se le quebró la voz al pensar que si estaba encerrada era porque era culpable-¿está bien?
-La acusan de intento, bueno, de asesinato no ha testificado nada, todo eso pasará mañana, por eso creen que te vas a reunir con ella ahora.
-Vale.
-¿quieres verla?-tenía que fingir hasta el último momento, aunque temió que la chica accediera-No me importa llevarte, pero Damon...
-No, quiero ver a Damon, mi madre dejó de serlo el día en que me traicionó por Katherine.
Alaric no insistió, pero la tensión aumentó cuando entraron en el coche, pero Elena lo dejó pasar, pero Ric sabía que no estaba haciendo lo correcto, durante todo el trayecto supo que acababa de traicionar a una chica que daría su vida por su amigo.
Llegaron al principio del Claro, sabía en que posiciones se encontraba Rebecka y los demás, la rubia estaba junto a Stefan en la zona acordada de la cita, los demás vigilaban de cerca al capitán Saltzman y a la testigo.
Ninguno de los dos dijo nada, se adentraron al bosque, hasta llegar al prado, no había nadie, cosa que extrañó a Elena, pero supuso que estaría escondido. Alaric se retrasó unos pasos, para no confundir a los agentes.
La castaña llegó hasta el árbol donde le había indicado Alaric, entonces es cuando se dio cuenta de que estaba sola, puso mala cara, pero lo dejó estar. Damon no tardó en aparecer, iba vestido completamente de negro, con el pelo despeinado y con una sonrisa oscura. Elena no parecía haberse dado cuenta, la chica corrió a su encuentro. Le había hechado de menos, se había consolado mirando su anillo, pero su sexto sentido le decía que algo no iba bien, que las cosas estaban en un punto sin salida, pero al ver a Damon allí todas sus dudas desaparecieron, el chico ni se esperó esa euforia, y no le importo.
-Elena-murmuró cuando la tuvo entre sus brazos, unas pequeñas lágrimas se le escaparon, que fueron captadas enseguida por Elena.
-¿qué coño está pasando?-se atrevió a preguntar, apartándose un poco de su agarre, para ver con sus propios ojos la verdad-Damon.
-No grites mi nombre...te quiero Elena...-susurró esta vez mucho más bajo-perdóname-Elena no tuvo tiempo a preguntar porqué, pues una risa los sobresaltó a ambos, Damon sonrió en su interior, al ver a la figura de negro que aparecía, unos centelleantes ojos azules brillaban con superioridad a la pareja-¡Katherine!
La aludida levantó el arma, Elena se asustó y Damon se colocó delante de ella para protegerla, miró con el rabillo del ojo la zona, estaban en un lugar acordado, eso le alivió por completo.
-Hola chicos, que pena que esto sea una despedida...¿os ibais sin mi?-preguntó inocentemente-¡No se como lo has hecho, pero no me importa, porque vas a morir, y vas a cargar con esta muerte!-señaló a Elena, la cual se libró del agarre de Damon para ponerse en medio, para enfrentarse a la rubia.
-¡Vas a tener que dispararnos a los dos, zorra!-le acusó Elena-¡Has matado a demasiada gente! ¿¡no puedes dejarlo ya!? ¡va a acabar salpicándote!-Damon abrazó a Elena por la espalda, la chica sonrió con ternura, pero un filo helado la hizo reaccionar, tenía un cuchillo bajo el cuello-¡Damon!
-Lo siento Elena...siento haberte engañado-gritó-¡siento haberte utilizado para vengarme de Katherine!
-¿De qué estas hablando..?-le acusó Elena con los ojos vidriosos, pues no quería creerse esas palabras-Damon...
-Ha sido tan fácil engañarte...y tu zorra, ¡vas a pagar por haberme manipulado!
-Fue fácil envenenarte...-la rubia no estaba muy convencida por la situación, Damon se estaba comportando extraño, y no era a causa de su veneno, miró por todas partes-Tengo todo esto repleto de mis hombros, si esto es un truco ¡estaréis todos muertos!
Damon miró por todos lados.
-¡Todo está lleno de explosivos, si alguien intenta algo os mataré a los dos!-recargó el arma y apuntó a Damon-¡Salid de vuestro escondite!
Varios de los soldados de Katherine sacaron a punta de pistola a la fiscal con sus hombres, incluyendo a Stefan, Katherine rió al ver lo estúpida que había sido, otro de los soldados sacó a Alaric a rastras casi, pues no pensaba dejarse manipular.
-¡No me lo puedo creer!
-¡Esta guerra es entre tu y yo, dejadlos!-gritó Damon, abrazando a Elena, había soltado el cuchillo al ver en la situación que se encontraba. La castaña solo pudo atar cabos-Lo siento-le dijo a los demás, Rebecka seguía sorprendida.
-Eres un capullo-le acusó Elena-¿¡por qué no me lo contastes!?-Damon negó, y con un suave beso se despidió de ella: un beso dulce y amargo, o por lo menos así le pareció a Elena, Damon la empujó contra el suelo. Ric golpeó al soldado y fue tras Elena-¡No!-gritó la chica para que le soltara, quería estar al lado de Damon en todo momento, el chico la observó con ternura mientras su amigo la apartaba lo máximo posible. Katherine puso los ojos en blanco.
-Esto resulta inútil, vais a morir todos...pero si es lo que prefieres...-echó un rápido vistazo a todo, Damon aprovechó esa oportunidad para acusarla.
-¡Vamos a morir, pues cuenta la verdad de una puta vez!
-¿¡Contarla!? ¡ya eres libre! ¿¡qué más te da!?-Damon rió exageradamente-era un truco...-descubrió- ¡Malditos hijos de puta!
-¿Qué pasa duele?-dijo irónico un Damon más que sobrado de orgullo, ni siquiera miró a Elena, la cual estaba destrozada porque no sabía como iba a terminar una historia que ni siquiera recordaba como había acabado en esa situación. Katherine estaba cada vez más cerca de Damon, y este solo daba pequeños pasos hacía atrás-¿A que jode? Creías tenerlo todo pero no tenías nada, siento todo lo que ha sucedido por unos apellidos, pero tu eres la única asesina aquí, me controlabas...y gracias a ella-esta vez si se atrevió a mirar a Elena, que intentaba soltarse en vano-descubrí lo que es el amor, lo siento mi amor...
-¡Damon no!-intentó zafarse del agarre, pero no era capaz, la fuerza de Ric era superior-¡Por favor Katherine!
El chico sonrió con ternura a su amada, a su luz, a esa esperanza a la cual se había aferrado esos meses, esa chica a la que tanto amaba, con la que se había atrevido a ser feliz, alzó su mano en dirección a la muchacha de ojos llorosos, y vocalizó un "te amo"
-Despídete de este mundo...-Rebecka mandó el mensaje de auxilio, justo cuando la bala atravesó el pecho de Damon, una bala, dos balas...los gritos de Elena eran atronadores, había conseguido soltarse de Alaric pero había tropezado, y solo era capaz de gritar impotente, el cuerpo de Damon se tambaleó, cerró los ojos, unas lágrimas cayeron por sus mejillas-¡Adiós...!
-¡No...Damon...!-y el cuerpo cayó al vacío del acantilado, Katherine rió victoriosa retorciéndose en el suelo, había ganado, lo había conseguido, sintió unas esposas en sus manos, miró a su alrededor, sus hombres habían sido detenidos.
Elena, aún en estado de shock solo era capaz de recordar la imagen de él cayendo y sus últimas palabras "te amo" Dispuesta a todo corrió hacía el acantilado,Stefan se tiró encima impidiéndole hacer una estupidez.
-¡Sueltame no quiero vivir...!-le golpeó entre lágrimas-¡le amo!
-Elena...-cada vez le costaba más sostenerla-¡A mi también me duele...!
-¡Mientes...!-lo repitió varias veces entre golpes secos, pero era inútil, había caído al vacío con heridas de bala directamente en el corazón, había gotas de sangre en el suelo, se retorció hasta el acantilado, sostenida por Stefan, estiró su mano hacia abajo...-mi amor...mi caballero de ojos azules...te amaré por siempre...
El amor puede ser pintado de muchas formas, de distintos colores, en lugares y en situaciones diferentes, con personas complejas o sencillas, pero de una forma u otra, el amor es el mayor asesino, la mayor tentación, el mayor pecado y la mayor salvación. Lo cuentos de hada no existen, las lágrimas de esa chica teñidas de sangre nos lo muestran, el amor puede ser completamente negro...o un agujero sin salida, una muerte asegurada...pero la vida continua...y algún día el amor hará que se re encuentren.
¿Fin?
