Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Nota: Aquí intruduzco un nuevo personaje, que quiero pensar que no se esperaban, espero que les guste.
Love, The Hardest Way
Capítulo 20.- Bless the Child
Nos quedamos abrazados un rato mas.
-¿Cómo es que estás aquí?-pregunté aferrándome a él.
-Bueno pues-dijo él acariciándome la espalda- Te olvidaste de esto-añadió y sacó mi móvil de su bolsillo- Empezó a sonar y supuse que era importante, ya que era Stefan. Decidí que era mejor traertelo. Llegué cuando golpeaste a Damon por insultarme.
Tomé mi móvil, y efectivamente, Stefan me había llamado muchas veces.
-Leigh me está esperando en el taxi-dijo Lysandro- ¿Estarás bien? No quisiera que tuvieras mas visitas indeseadas.
-Tranquilo-le dije- No creo que se atreva a regresar. Ve tranquilo. Te llamaré mañana para que sepas que estoy bien.
No parecía muy convencido.
-¿Segura?
Asentí, tratando de mostrarme mas segura de lo que realmente estaba.
-Muy bien-dijo y me dió un beso en la frente- Si sucede cualquier cosa, llámame-pidió- No te hagas la valiente.
-Sí, papá-le dije en tono de broma para que se tranquilizara.
Nos despedimos, y me asomé por la ventana para verlo salir del edificio. Subió al auto y este arrancó.
Me senté en el suelo suspirando. Una sonrisa se extendió en mi rostro. Vaya fin de semana mas raro.
No podía creer que le había dicho que lo amaba. ¿Qué clase de película de comedia romántica era esta? No lo sabía, pero sin duda era una película hermosa.
Estaba perdida en mis pensamientos ocupados en su totalidad por el guapo chico que era mi novio, cuando sonó mi móvil.
-Gabe-dijo la voz aliviada de Stefan.- Hasta que te encuentro.
-Si, si, lo siento-dije- No tenía mi móvil. ¿Ha pasado algo?
-Sí y vaya que ha pasado algo-dijo Stefan- Y creo que te va a hacer muy feliz.
La conversación con Stefan se prolongó bastante, y me dejó un gran sabor de boca. Tanto así que pude prescindir de los barbitúricos para dormir. Sólo esperaba que las cosas sucedieran de la mejor manera posible, aunque veía un gran obstáculo frente a mí. Sea como fuere, ya se vería.
Desperté a temprano y me di un largo baño de tina, lo que mi cuerpo me agradeció. Le mandé un mensaje a Lysandro para decirle que había pasado la noche sin problemas, esperaba no haberlo enviado en un momento inoportuno. Supuse que no, ya que me lo contestó pronto, arrancándome una sonrisa.
Estaba desayunando cuando mi móvil sonó de nuevo. El número que aparecía en la pantalla era desconocido. Podía ser Damon, pero no lo iba a saber si no contestaba. Si era él, tiraría el móvil por la ventana e iría por otro.
-¿hola?-contesté cautelosa.
-¿Gabe?¿Eres tu?-dijo una voz de mujer que me parecía ligeramente familiar.
-¿Quién habla?-pregunté con desconfianza.
-Soy Clarisse-me dijo.
-Clarisse-dije contenta, aunque con un leve pinchazo de dolor y culpa- Vaya, hace mucho tiempo.
-Sí, demasiado-dijo ella con la voz un tanto apagada.
-¿Puedo ayudarte en algo?-pregunté.
-De hecho, quisiera verte lo mas pronto posible, Gabe, ¿puedes? Sé que quizá estás muy ocupada, pero...
-Tengo el resto de la mañana libre, después no lo sé-dije.
-Perfecto-dijo y su voz se oía ligeramente emocionada.
Nos quedamos de ver en aquella cafetería dónde solía ver a Lysandro; por una parte, era un lugar bastante discreto, y por otra, podría estar frente al Sweet Amoris cuando Lys saliera, y dado que me urgía hablar con él era muy conveniente.
Pude visualizar pronto el instituto y tuve que hacer un esfuerzo para reprimir las ganas de colarme al edificio y visitar a mi albino. Me estacioné justo frente a la cafetería y bajé de mi auto, tarareando una canción:
-*¿Dónde están esos sentimientos perdidos?
¿Por qué las risas han cesado?
¿Por qué soy amado, cuando he desaparecido?
Quiero regresar en el tiempo y bendecir al niño
Piensa en mí lo suficiente, como para crear un recuerdo
Ve y bendice al niño una vez mas ...*
Pude visualizar desde lejos la dorada cabellera de Clarisse, que estaba de espaldas. Tragué saliva con dificultad mientras me acercaba a ella. No sabía cual sería mi reacción al ver a la novia de mi hermano, o bueno, a la chica que había sido su novia. Me sentía fatal de no haberla buscado, y no haber entendido que yo no era la única que había perdido a Jim. Estaba segura de que Clarisse había estado realmente enamorada de mi hermano. Llegué junto a ella y le toqué el hombro.
-Gabe-me dijo con una sonrisa, pero no se levantó- Que gusto verte. Siéntate.
Rodeé la mesa, el rostro de Clarisse estaba serio, pero parecía feliz de verme. Tenía frente a ella un vaso de jugo de frutas. De repente sentí que había algo fuera de lugar. Aunque por un momento no pude dilucidar de que se trataba.
Clarisse
Yo
Yo
Clarisse
Y en los brazos de Clarisse, un bulto pequeño envuelto en una suave y cálida tela azul, que ella sostenía con sumo cuidado.
Sentí un pinchazo en mi ánimo y sentí la profunda necesidad de dar me dia vuelta e irme Sin embargo, me senté y traté de sonreírle mientras trataba de controlar el temblor de mis manos.
-Te ves genial, Clarisse-le dije, y era en cierto modo verdad, irradiaba una clase de belleza especial.
-No me mientas-dijo ella sonriente- Debo verme fatal, hace siglos que no duermo bien.
-Ya somos dos-dije
-Te vi de lejos en el cementerio-dijo un poco mas seria- Junto a Juliette y Alex.
-¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?-pregunté, aquel bultito me ocasionaba una tremenda incomodidad.
-No he venido para pedir ayudar-dijo Clarisse- He venido a decirte algo.
-Pues dímelo-le espeté con algo de violencia. Sólo quería largarme de ahí.
-Quiero... presentarte a mi bebé-dijo y abrió la manta lo suficiente para darme una visión de una carita sonrosada y durmiente. Una carita que removió algo en mi corazón, como si fuera un recuerdo demasiado lejano.
Me sentí incapaz de decir nada, y pensé que lo mejor era levantarme para no gritarle que había olvidado a mi hermano demasiado rápido.
-Me... alegro mucho-dije con dificultad- Pero... no se que tenga que ver ese asunto conmigo. Tu y yo... no somos familia ni nada.
Clarisse me miró como si hubiera entendido de pronto el por qué de mi actitud.
-Pues si tiene que ver contigo, Gabrielle-me dijo y me sorprendió porque ella nunca me habia llamado por mi nombre completo- Tiene que ver contigo mas que con nadie, por que este bebé es el hijo de James.
-¿Qué?-pregunté totalmente confundida.
Clarisse retiró un poco mas la manta, y el pequeño estaba despertándose. Pude ver con claridad el pelo negro y los ojos verde pálido que eran características ineludibles de su pertenencia a mi familia. Los mismos rasgos de mi hermano muerto cobraban vida en aquella criatura.
Tuve que llevarme una mano a la boca para reprimir el sollozo que amenazaba con salir. Mis ojos se llenaron inevitablemente de lágrimas y un nudo atenazó mi garganta.
Intenté hablar sin éxito alguno.
-Se llama James-dijo ella mirando a su hijo con una mirada sumamente dulce. La misma mirada que Liliane Ainsworth le dedicaba a Lysandro y Leigh cada vez que los miraba.- Como su padre.
-¿Puedo..? -pregunté mirando al bebé.
Clarisse me sonrió y levantándose me entregó al bebé con mucho cuidado. El pequeño no lloró cuando lo tomé torpemente en mis brazos, pero me miró con mucha curiosidad. Debió considerar que que no representaba ningún peligro para él, porque pronto cerró los ojos y su respiración se volvió rítmica.
-¿Por qué no me dijiste nada?-pregunté a Clarisse.
El rostro de la joven mujer se ensombreció.
-No lo supe hasta un mes después de la muerte de Jim-me dijo, y su voz sonó distante- Fue muy duro, y sentía que si te veía, terminaría de derrumbarme. Son tan parecidos, eres su versión femenina. No hubiese podido verte. Cuando me animé a contarte, no pude encontrarte. Tu padre se había mudado a Inglaterra, te mudaste de casa. Cambiaste número de teléfono y no sabía donde buscarte, ni a ti o a Ed o Alex. Decidí que lo mejor que podía hacer era llevar mi embarazo con tranquilidad.
-¿Cuánto tiempo tiene?-pregunté.
-cuatro meses-dijo Clarisse.
-Es hermoso-dije extasiada.
-Lo es-estuvo mas que de acuerdo ella.
-¿Cómo me encontraste?-inquirí
-Vi tu último video-dijo ella- y Ahi decía que la canción estaba bajo el sello de Horror Music. Busqué la dirección de la compañía y el viernes pasado fui ahí. Evidentemente no me querían dejar pasar, aunque le pregunté a la recepcionista por ti. No creyeron que era... la viuda de tu hermano.
-¿Y entonces?
-Vi a Alexander y me reconoció.-dijo ella- Les dijo a los de la recepción que efectivamente te conocía. Le pregunté a Alex como podía encontrarte y me dio tu número de teléfono y tu dirección. Aunque dijo que no te encontraría hasta ayer en la noche. Y pues aquí estamos.
-¿Podré verlo seguido?
-Tanto como tu quieras, Gabe-dijo Clarisse- Quiero que mi hijo siempre tenga bien presente quien era su padre, y tu... vas a ser lo mas cercano a Jim que podamos tener.
-Mi padre va a ponerse contento-dije. La expresión de Clarisse se ensombreció- Sí, sé lo que piensas, pero... ha cambiado, ¿sabes? Un nieto lo hará sumamente feliz.
-Si tu lo dices-dijo ella suspirando.
Estuve un buen rato haciéndole mimos al pequeño, que había vuelto al despertar.
-Gabe-me dijo Clarisse de repente- Si hay algo que puedes hacer por mi.
-¿qué?
-Puedes ayudarme a que mi hijo tenga el apellido de Jim. -dijo Clarisse- No tengo como comprobar que es su hijo, pero si tu me ayudas...
-Claro-dije- Lo haré.
-Gracias, Gabe-dijo ella.
Estaba tan absorta en el bebé que no me di cuenta cuando unas personas se acercaron a nosotras.
-¿Interrumpo?-preguntó una voz sumamente educada.
-Lysandro-dije feliz de verlo.- No interrumpes nada.
Rosalya y Castiel venían con él.
-Hola Rosa.
-Hola, Gabe.
-Castiel
-¿que hay, Gabe?
-Clarisse.-dije a la rubia- Ellos son mis amigos, Rosalya y Castiel- ellos hicieron una señal de entendimiento- Y él es Lysandro, es mi novio.
-Lo sabía-dijo Clarisse- Disculpen, es que... se nota a la legua que ustedes se quieren, incluso en el video.
-He oído eso muchas veces-dijimos Lysandro y yo al mismo tiempo.
Nos sonreímos, mientras Castiel rodaba los ojos.
-Chicos, ella es Clarisse-dije- Fue... la novia de mi hermano.- la expresión de los demás se tornó en pena- Y este pequeñín-dije acariciándole la nariz al bebé- Es Jimmy, mi sobrino. El hijo de mi hermano.
Rosalya sonrió radiante, y Lysandro me abrazó lo mejor que pudo. Incluso Castiel dejó escapar un leve sonrisa.
-Es maravilloso-dijo Lys.
-Es precioso-dijo Rosa mirando a la criatura- Se parece tanto a ti que podrías pasar por su madre.
-Cierto-dijo Lysandro asomándose también- son muy parecidos.
-Es que es igual a mi hermano-dije.
Lysandro me sonrió con mucha ternura.
Se sentaron con nosotros un rato, y conversamos un poco, hasta que Clarisse dijo que debía irse. Me despedí con cariño de ella y de mi sobrino, e hice prometer a Clarisse que nos veríamos seguido, durante el tiempo en el que yo estuviera en Amoris Ville. Rosalya también se despidió, diciendo que debía ir a ver a Leigh.
-Creo que lo mejor es que los deje solos, tórtolos-dijo Castiel-No quiero entrar en coma diabético por tanta miel.
-No-le dije- De hecho me gustaría preguntarles si tienen algo que hacer esta tarde.
-No-dijeron ambos al unísono.
-Excelente-dije contenta- ¿Creen que puedan acompañarme a la disquera? Stefan quiere hablar con ustedes.
Me miraron con desconcierto, pero asintieron.
Así que fuimos los tres juntos a la disquera. Stefan estaba en la misma sala de juntas, en la que hacía ya bastante, había visto a Debrah urdir su plan para conseguir que Castiel entrara a su banda. Junto a el manager estaban mis compañeros de la banda. Will y Julian parecían emocionados, pero Alex no tanto, mas bien parecía que le acababan de dar una noticia terrible, y estaba sentado con gesto enfurruñado.
Entramos y a Stefan se le iluminó el semblante.
-¡Compañeros!-gritaton Will y Julian.
Lys y Castiel les sonrieron en respuesta.
-Esto se va a poner bueno-dijo Will
-Si, claro, pero ustedes tres se salen-dijo Stefan a mis tres amigos.
Alex chasqueó la lengua, pero salió con las manos en los bolsillos de sus pantalones. Will y Julian lloriquearon un poco, pero finalmente salieron también.
-Por favor, siéntense-les pidió Stefan- ¿Quieren algo? ¿Refresco, café, agua?
-No, muchas gracias-dijo Lysandro- Estamos bien.
Castiel hizo gesto de desilusión. Reprimí una sonrisa.
-Eh, muy bien-dijo Stefan-Bueno... como saben, The Chevalier ha sido un éxito rotundo. No puedo mas que felicitarlos. Entonces... los ejecutivos están muy impresionados con su trabajo. Por lo que me han pedido algo. Quieren hacerles a ambos una oferta.
-¿Qué oferta?-preguntó Castiel receloso.
-La oferta de convertirse en miembros permanentes de Powerful Fears-dijo Stefan con una sonrisa- La oportunidad de unirse a la banda de forma definitiva.
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¿Qué tal, eh? ¿Cómo les ha parecido? ¿Los chicos aceptarán la propuesta o no?
¿Y mi sorpresa? Gabe tiene un sobrino :D
kaila maya en cuanto vi tu comentario sólo pude pensar, wow que religiosa chica jeje por tanto dios dios xD creo que casi moriste por la exhibición de Lys, aunque fue muy lindo y varonil al defender a su Gabe :)
Wind Love yo también prefiero el micrófono nuevo, un nuevo micrófono no me caería nada mal a mi tampoco justo ahora xD ya vez como es Gabe, tenía que soltar que amaba a Lys cuando menos se lo esperaran... hasta ella se sorprendió. Veremos si Lys acepta la oferta de pertenecer a la banda... eso haría muy feliz a Damon xD
*El fragmento de canción utilizado en este capítulo pertenece la canción Bless the Child de los finlandeses Nightwish
Hasta el siguiente cap!^^
