Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Love, The Hardest Way.
Capítulo 23.- Gothic Christmas
Nos despertó un insistente ruido. Parecía una canción que creía conocer. Me incorporé sobre la cama, mientras Lysandro se removía, aún no abría los ojos y estaba despeinado. Me pareció que nunca se había visto mas guapo. Los cellos siguieron sonando. Era Bittersweet de Apocalyptica. Lysandro lanzó un gran suspiro y tomó su móvil que estaba en la cómoda. Sin abrir los ojos contestó.
-¿Dime?-Lo que le dijeron lo despertó completamente. Se incorporó y abrió los ojos- ¿Pues que hora es?.
Eran las 10:30 de la mañana.
-Claro, claro-dijo Lysandro al teléfono- Sólo lleva mis cosas, ya están preparadas, por favor. Te alcanzo en la estación. Llegaré no te preocupes.
-¿No me digas que se te ha hecho tarde?-pregunté cubriendo mi cuerpo con la sábana.
-Un poco-sonrió él- El tren sale a las 11:10 de la estación.
-Wow-dije- Entonces te recomiendo que te apures. Me arreglaré para llevarte a la estación.
-Te agradezco-dijo él y salió de la cama. Me llené la vista de él, y clavé mi mirada en su espalda.
-Sabía que eras un ángel, mi amor-le dije- Pero no que tenías alas.
-¿Qué?-preguntó confundido empezando a vestirse.
-El tatuaje
-Ah...-se sonrojó- Si, bueno. Podría decirse que tengo alas, entonces.
Me acerqué a él y delineé con mi dedo índice el tatuaje. Lysandro se estremeció ante mi contacto.
-Es hermoso-le dije.
Llegamos a la estación con tiempo suficiente como para que me despidiera de forma correcta de Leigh y Lysandro. Rosa tampoco iba esta vez.
-Avísame en cuanto llegues a Londres-me pidió el peliblanco abrazándome.
-No olvides comprar el pasaje de avión-le dije- Nos veremos a final del año.
-Tenlo por seguro-me dijo.
Me dio un beso de despedida y se dirigió al andén de abordaje junto a Leigh.
Fui a mi casa a terminar de preparar mi propio equipaje. Por la tarde, iría por Clarisse y Jimmy. Por suerte ya habíamos sacado su partida de nacimiento y no tendríamos problemas para viajar a Londres. Estaba impaciente por ver la cara de mi padre cuando conociera a Jimmy. Me tiré en mi cama que aún estaba desecha y en donde se había quedado impregnada la colonia que Lysandro había traído puesta, así que mis sábanas olían a él.
Me mordí los labios hundida en los recuerdos de lo que había pasado la noche anterior. Sonreí como una estúpida por ello. Abrí uno de mis cajones y vi que entre todo mi desorden había una jeringa nueva y un pequeño frasco con una sustancia líquida. Los tomé y los observé acariciándolos con suavidad. Miré mi brazo completamente sano y sin ningún tipo de marca. El reloj marcaba apenas las doce del día y pasaría por Clarisse y el bebé hasta las 6pm. Sin pensar saqué una vieja liga y la amarré justo arriba de mi codo para luego inyectar el contenido del frasco.
Muy pronto sentí como toda la ansiedad que sentía por cualquier cosa desaparecía. No sabía como había vivido tantas semanas sin esto.
Cuando era tiempo de ir por mi sobrino y su madre me aseguré de estar completamente bien y me resistí a la tentación de ponerme otra dósis. Tomé una gran cantidad de agua y salí.
Clarisse estaba esperándome con su equipaje junto a la puerta. Me acerqué a ella y la saludé. Parecía un poco retraída y nerviosa.
-¿Estás bien?-le pregunté mientras íbamos camino al aeropuerto.
-Claro, sí-dijo ella-
-¿De verdad?-insistí- Luces mal.
-Es que..-dijo en voz muy baja- ¿y si no le agradamos a tu padre?
-Díos mío-le dije-No digas esas cosas. Me siento como si fueras mi esposa.
Clarisse rió.
-No importa si no le agradas-dije y a lo mejor sonó muy cruel- Estará encantado con Jimmy y tu eres su madre. Es el hijo de Jim y mi padre los aceptará. Quizá mi hermano y yo siempre nos expresamos de él como si fuese un monstruo desalmado, por el hecho de haber sido mal padre y encerrarnos en un internado durante diez años, pero de verdad, está cambiando.
Creo que no le di mucha confianza con mi argumento.
El vuelo fue muy tranquilo y me la pasé haciéndole cariños al pequeño. Cada vez que lo veía sentía que miraba una parte de mi hermano. Sabía que a mi padre le pasaría lo mismo. Llegamos sin contratiempos a Londres. Ahí nos esperaban, Edward y mi padre.
Edward abrió sus brazos hacia mí y yo corrí hacia él, que me tomó en brazos y me dio muchas vueltas. Mi padre sonrió y me sostuvo cuando estuve a punto de caerme porque estaba mareada gracias a tanta vuelta.
-Bienvenida hija-me dijo.
Edward miraba a Clarisse.
-¿Cla.. Clarisse?-preguntó mi amigo, entornando los ojos como para enfocar mejor- ¿Eres tu?
-Ed-dijo Clarisse- Wow, que bien te ves-le añadió.
-Y tu te ves preciosa-le dijo yendo a saludarla.-¿Y quién...?-dijo señalanado al bulto azul que era mi sobrino, ya que iba cubierto con una cobijita.
-¿Quién es tu amiga, hija?-preguntó mi padre, que seguro no la recordaba del funeral de Jim.
-Ehh-balbuceé muy nerviosa- Bueno, padre... ella es Clarisse Everland. Clarisse, este es mi padre James Ducatte.
-Mucho gusto, señora-dijo haciendo alución al pequeño que Clarisse cargaba.
-Igualmente, señor Ducatte.
-Padre...-dije- Clarisse... es... fue... la novia de mi hermano.
-Oh
-Y bueno... este... Jimmy... eh... James Ducatte-dije cargando al pequeño y llevándolo hacia mi padre.- Es el hijo de Jim.
-¿Qué?-se desconcertó mi padre. Muy bien, porque eso no ocurría con facilidad
-Sí... Clarisse estaba embarazada cuando... cuando pasó lo de Jim y... este es su bebé.
Destapé la carita del bebé, que estaba despierto y nos miraba con curiosidad. Mi padre miró al pequeño y luego a mí, abrió la boca un par de veces sin poder decir nada y a señas me pidió cargarlo. Para ser un padre un poco desnaturalizado, aún no olvidaba como cargar un bebé. Jimmy no lloró, pero si miró detenidamente a su abuelo.
Cuando mi padre por fin habló, su voz salió quebrada.
-Es idéntico a mi hijo cuando era un bebé-
Miré a Clarisse que tenía los ojos cristalino y Edward parecía muy desconcertado. Luego mi padre rió.
-Tengo un nieto-dijo riendo, al parecer muy contento.- Tengo un nieto...pensé que aún faltaba mucho para eso.
-Disfrútalo padre-le dije sonriendo- Es el único que tendrás.
Edward se carcajeó.
-Bueno-dijo él- habría que preguntarle a Lysandro su opinión al respecto.
-Cállate-le dije.
No hubo forma humana posible de quitarle a Jimmy a mi padre. Insistió en llevarlo él y que Edward condujera hasta casa. Platicó con Clarisse acerca de su nieto, desde que día y a que hora exacta había nacido, hasta que había desayunado la criatura ese día por la mañana.
Nunca pensé ver a mi padre así de contento, y sería una mentirosa si no admitiera que sentí un poco de envidia del pequeño Jimmy, ya que había logrado ablandar a mi padre de un modo en que mi hermano y yo nunca hubiéramos podido. Aunque, de cualquier forma, es por todo sabido que los abuelos suelen querer mas a sus nietos que a sus hijos, o bueno mas bien consienten mas a los nietos que a los hijos.
Como le prometí a Lysandro, le avisé en cuanto llegué a casa. Dulce como era me contestó de inmediato, lo que me hizo pensar que había estado pendiente de mi mensaje. Miré a la oscura Londres por la ventana de la habitación que se me había asignado. Me gustaría mucho estar con mi peliblanco en ese momento, y de nuevo los recuerdos de la noche anterior me embargaron. Estas eran el tipo de cosas que las mujeres les contaban a sus amigas, ¿no? Bueno... Juliette se burlaría de mí hasta morir. Rosalya (si, consideraba a Rosalya amiga mía plenamente) se pondría insoportable. Comencé a tararear:
-*Queremos una Navidad gótica
eso es lo que haremos
Queremos una navidad gótica
Esperamos tu tengas una también
Santa va a venir vestido con un traje negro
sólo por mí y por ti
Santa va a venir gruñendo en latín y
Asesinando a un dragón o a dos
Rudolph, cambiará su nombre
Porque Rudolph suena mediocre
Ahora lo llamaremos Ragnagord,
El malvado reno supremo
Su nariz ya no será roja
Será manchada hasta el corazón
Sus ojos reflejarán malévolamente brillante
para guiar el carro cuando atraviese la nieve
-¿Estás presentable?-preguntó Ed, interrumpiéndome-Espero que sí porque ya pasé.
-Edward-dije.
-Gabrielle-dijo- Tu padre dice que bajes a cenar.
-Sí, sólo estaba... descansando un momento.-dije- Estoy un poco dolorida.
-¿Ah sí?-dijo mirándome burlescamente-¿Pues que hiciste anoche?
Sentí mi cara iluminarse de un color que haría sentir mal al cabello de Castiel.
-Eh...- balbuceé poniéndome mas roja aún.
Ed abrió mucho los ojos. Cerró la puerta de la habitación y me miró fijamente.
Oh oh.
-¿Qué hiciste anoche, Gabrielle Ducatte?-preguntó en voz muy baja y en un tono que daba miedo.
-Yo...yo...
-Mira que eres tonta-dijo muy serio.- Mínimo tendrías que fingir, pero no... te has quedado sin palabras.
-Oye.
-Bueno supongo que entonces no debo preguntar que fue lo que pasó, ¿no?-dijo cruzándose de brazos.
-Supongo que no.-dije sonrojada aún.
-Estuviste de acuerdo completamente al menos, ¿no?
-¿Qué te pasa?-le reclamé- Claro que sí. Lysandro es un caballero y nunca me haría daño.
-Uh si, se vio super caballero anoche-dijo Ed que empezaba a adoptar ese tono de piel tan peligrosamente morado- Creí que a tu príncipe le gustaba toda onda victoriana.
-¿Y eso qué?
-¿Qué?-dijo un poco histérico- Que entonces debió venir y pedir tu mano, salir un año por lo menos con chaperón y luego casarse contigo para ser digno de... hacerte... eso...
-Ed... pareces mi abuelita-dije- Tienes que tranquilizarte.
-Neh-dijo él- Ahora baja a cenar jovencita.
-¿Jovencita?-pregunté-soy sólo 2 años menor que tu, Edward.
-Tienes suerte de que tu caballero no esté aquí.
-Mas bien el tiene suerte-dije- Pero vendrá para año nuevo, de ser posible, y te prohíbo que le hagas una escena por esto. Nada de amenzas o golpes o intentos sutiles y no sutiles de asesinato, ni nada extremo que se te ocurra para defender mi honor.
-¿Ni siquiera una sencilla boda a punta de escopeta como las de antes?
-¿Has visto Los Simpson últimamente?**
-Un par de capítulos. Y no me cambies el tema.
-Edward.
-Esta bien, seré agradable con tu noviecito.-dijo enfurruñado.
-No-dije y Ed me miró esperanzado- Serás mas que agradable con Lysandro, será un encanto, un cielo y un sol con él. Ya sabes, todo lo contrario a lo que eres en realidad.
Se enfurruñó de nuevo.
-¿Y sabes por qué lo serás?-negó molesto- Porque Lysandro me hace muy feliz, y yo lo amo.
-bah-dijo, pero sonrió.
Bajamos a cenar y mi padre seguía con Jimmy en brazos. Tenía el presentimiento de que no lo iba a soltar nunca mas.
El día de Navidad, cocinamos entre todos. No parecía que Edward estuviera afectado de no pasar la navidad con su familia, ya que sus padre y Juliette iba a ver a sus abuelos paternos, quienes siempre le echaban un sermón acerca de tres puntos.
1.- Que debería dejar la música y conseguirse un trabajo de verdad (honestamente los señores no parecían saber que Ed ganaba con bastantes ceros)
2.- Que debería casarse, porque si no se haría viejo y moriría sólo (lo que me recordaba a Rosalya diciéndole la misma perorata a Lys) y que nunca le habían conocido una novia (honestamente, si hubiesen conocido a Debrah seguro que no insistirían nunca mas con eso de que se casase)
3.- Que se cortara el cabello (¿eso qué?)
Como sea, la verdad es que éramos un buen equipo para cocinar, y si eso de la música dejaba de funcionar podríamos poner un restaurante.
Les mandé felicitaciones de Navidad a todos mis amigos, y hasta me di el lujo de enviar un mensaje a todos los fans en nuestra página web.
Lysandro me mandó una felicitación a mí, antes de que yo pudiera siquiera redactar la carta que tenía previsto escribirle. Aunque de todos modos se la escribí.
Me confirmó que había logrado comprar un boleto para llegar a Londres el 31 de diciembre. Me preguntaba si él se sentía tan nervioso de conocer a mi padre como yo había estado de conocer a los suyos. Esperaba que sí, de ser honesta.
La semana transcurrió mas o menos del mismo modo. Edward pasaba horas hablando con Clarisse, mientras mi padre y yo nos dedicábamos a hacerle mimitos al pequeño Jimmy que se lo pasaba genial a pesar de ser tan chiquito.
Edward había tomado la mala costumbre de llamarle James III, ya que mi hermano se llamaba James, al igual que mi padre. Honestamente eso sonaba como de la realeza, y a pesar de que mi sobrino fuera un mini príncipe para mi, Ed sabía que ese apodo me enfurruñaba.
El 31 de diciembre amanecí completamente histérica. Me metí a la ducha y luego me dediqué a secarme el cabello. Me arreglé obsesivamente. Un rato después, Ed entró a mi habitación, todavía vestido con la pijama y con expresión perezosa.
-Gabrielle-me dijo enfurruñado- ¿Podrías dejar de hacer tanto ruido? Honestamente, tengo sueño.
-Edward Deuxieme-le grité-¿Cómo es que no estás perfectamente limpio, despierto y cambiado para llevarme a aeropuerto para recoger a Lysandro?
-¿Qué?
Mi mirada debió resultarle bastante convincente o... amenazante porque salió corriendo de la habitación.
Edward y yo fuimos por Lys, ya que mi padre tenía que arreglar unos asuntos en la oficina. Clarisse y el bebé se quedaron en casa, porque era un día demasiado frío.
Pude reconocerlo en cuanto lo vi.
-Lysandro-grité entre la multitud apra que me viera.
Su semblante serio se iluminó en cuanto nuestras miradas se encontraron. Dio grandes zancadas hacia mi, mientras yo corría hacia él. Me lancé a sus brazos con mucha energía, pero él pareció feliz con ello. Me dio un par de vueltas. Al parecer a la gente le encantaba girar conmigo.
-Gabe-dijo y me dio un beso.
-Lys, estoy tan contenta de que pudieras venir.-le dije.
Su equipaje era ligero así que no era gran problema. Ed se acercó a donde estábamos. Saludó a Lysandro con la mano, pero lo miró con tanta seriedad que me extrañó que el peliblanco no diera un paso hacia atrás.
-Ahora tendrás que casarte con mi hermanita-dijo Edward en voz baja y fría.
-¿Qué?-alcanzó a decir Lysandro y me miró con desconcierto.
-Lo lamento... Edward es así como mi mejor amiga-le dije- Lo sabe.
-Lo sé-le dijo Edward entrecerrando los ojos.
-Y había prometido ser un encanto contigo-dije- Y no lo cumplió.
-No lo cumplí-dijo Ed.
-Y ahora está siendo estúpido.
-Sí, estoy siendo...espera, ¿qué?-dijo Ed.- En todo caso, Lysandro... lo repito ahora tendrás que casarte con mi hermanita.
-Bueno, Ed-dijo Lysandro con mucha calma- Eso no representa ningún problema para mi, es Gabe quien se niega.
-No me he negado, simplemente no me lo has pedido-dije tratando de safarme del problema
-Ah bueno-dijo Lysandro jovialmente- Haberlo dicho antes. Me tomó de la mano y me miró con seriedad.-Gabrielle Ducatte...-
-Es hora de irnos-grité alarmando a unos ancianos que estaban a nuestro lado.-Va a nevar.
Lysandro sonrió y Ed se estaba partiendo de risa.
-De acuerdo...-dijo entre risas Ed- Sólo por hacer eso te perdonaré.
-¿Es lo que vale mi virtud para ti?-le pregunté a Ed.
-Mmm... bueno, eso tengo que pensarlo. Pero el chico sabe gastar bien una broma-dijo- Hace demasiado que no te veía así de sonrojada. Ni siquiera el día que me dijiste...
-Yo no te lo dije...
Esto se me estaba saliendo de las manos.
Fuimos a la casa de mi padre, el cual aún no llegaba. Mientras Ed le asignaba una habitación, Lysandro saludó a Clarisse y tomó a Jimmy en brazos. Eso era muy bueno, porque al pequeño le encantaba ser cargado y con Lys era especialmente tranquilo. El peliblanco jugaba con el niño y eso hacía que sintiera mucha ternura.
Yo me senté a su lado mientras lo observaba. Seguro algún día sería muy buen padre.
Por la tarde, antes de que mi padre llegara, todos nos pusimos con la cena de fin de año. Ed charlaba alegremente con Clarisse. Me quedé viendolos un rato. Algo pesado aunque no molesto precisamente se asentó en mi estómago.
-¿Gabe?-Lysandro llamó mi atención.
-¿Eh?-pregunté de modo tonto. -Lo siento, es que... me he distraído.
-Lo he podido notar-dijo Lysandro con una bella y tranquila sonrisa- Quizá deberías dejar de pensar en eso y sólo dejar que las cosas fluyan.
-No sé que me quieres decir.-dije haciéndome la tonta.
-Claro-dijo Lys y me acarició la nariz con la punta de su dedo índice.
-¿Tus padres no se han molestado porque has venido aquí?-pregunté.-
-No-dijo Lysandro- o no tanto, al menos. Están contentos de que me presente ante tu padre.
-Al menos estás menos nervioso que Clarisse. Parecía que la pobre se iba a desmayar de nervios-dije
-Bueno... uno se termina creyendo las historias-dijo ella defendiéndose.
-¿Qué historias?-preguntó mi padre entrando a la cocina
Clarisse se sobresaltó.
-Pero bueno, muchacha-le dijo mi padre.- Creí que llegaría a tiempo para ayudarles con la cena, pero veo que lo tienen todo controlado.-su mirada se fijó en Lysandro que le sostuvo la mirada.-¿Y quién es nuestro invitado?
Rodé los ojos. Claro, como si no supiera que Lys llegaba hoy.
-Padre, te presento a mi novio, Lysandro Ainsworth.
Lysandro dió un paso hacia mi padre y le tendió la mano. Mi padre lo evaluó durante un momento, y finalmente decidió estrechar la mano de mi novio.
-Mucho gusto, Lysandro-dijo mi padre- Soy James Ducatte.
-James I-dijo Edward haciendo una reverencia como si mi padre fuera de la realeza.
-Cállate-le dije.
-Es un placer, señor-dijo Lysandro de modo educado, a Ed le hacía falta aprender un poco de modales de él.
-Y yo que pensé que el novio de mi hija no podía ser educado. -dijo mi padre sonriendo- Es bueno ver que puedes aprender algo positivo de este muchacho, hija.
-Para la próxima te traeré a un chico completamente tatuado, con mi perforaciones y totalmente anarquista.-dije yo.
-Ja-rió mi padre- ¡Cómo si te fuera a conocer otro novio, Gabe!
-¿Qué me quieres decir, padre?-le pregunté haciéndome la enfadada.
-Hijita-dijo mi papá y me abrazó- Un padre sabe reconocer cuando su hija ya se ha quedado ahí.
Mi sonrojó iluminó la cocina entera, mientras mi padre, Ed y Clarisse se reían de mi.
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kaila maya te extrañaba :) que bueno que has podido comentar. Sí! todos contra Damon xD las cosas pueden ponerse feas ahora que Lys y Damon van a convivir tanto. Veremos quien juega mejor sus cartas :) Gracias por leer.
yuyi2765 espero que estés mejor de salud. Jaja no sé, no me gustaría que me regalaran un GPS sentiría que me vigilan xD
visita anónima Carolí no es nada :) gracias por estar al pendiente de la historia y que la ames. Gracias por ser mi fan *la abraza* ¿te pido un favor? Cuando dejes un review deja tu nombre para saber que eres tu :D
CandyGiirL12 que mal lo de tu cuenta, espero que se pueda arreglar. Gracias por seguir con la historia aún así. No quise hacer la escena tan explícita, porque aparte de que escribir eso me cuesta mucho trabajo, no tengo esa visión de Lys xD. Sólo quería hacer notar hasta donde llevan su relación y que ninguno de los dos haría eso a la ligera. Tienes razón, también a mí se me hizo corto el cap, espero este sea un poco mas largo :D. Tus sospechas no van desencaminadas.
Hasta otra ^^
*El fragmento de canción utilizado en este capítulo, corresponde a Gothic Christmas de los holandeses Within Temptation
**Gabe hace referencia al capítulo 21, temporada 12 de Los Simpson: Relatos Extraordinarios. Específicamente al relato número tres.
