Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Love, The Hardest Way
Capítulo 27.- Razorblade Kiss
Abrí y cerré la boca infinidad de veces, pero no podía decir nada. Era mi sueño hecho realidad. Iba a conocer a mi ídolo en persona. Y él me escucharía cantar. Bueno, quizá ni siquiera me pusiera atención, pero estaría ahí, compartiendo el escenario con Ville Valo.
-Genial-dijo Julian- se ha quedado sin voz. Ahora cancelarán la presentación.
-Nah-dijo Will- Aún nos queda Lysandro.
-Gracias, chicos-dije con la voz quebrada- Significa mucho para mi.
-Fue Lysandro el de la idea. Yo sólo le dije que vendrían y que sería un buen detalle que te llevara a su concierto. Luego nos enteramos que querían que les abriera el show una banda local.
-Seppo Vesterinen me ha llamado hoy para confirmar nuestra presentación-dijo Stefan- ¡Seppo Vesterinen! ¿Saben lo que es eso?
-Pff, Gabe enamorada de Valo y Stefan enamorado de Seppo.-dijo Alex
Nos pusimos a ensayar y debo admitir que me encontraba en una nube gracias a la emoción.
Lysandro y yo fuimos a comer juntos. Aproveché mil veces besarlo porque me sentía extasiada por lo que había hecho por mí. Pero me parecía que él no estaba del todo contento aunque trataba de aparentar que todo estaba bien.
Fuimos a mi casa y me tiré en el sillón a descansar.
-¿Pasa algo?-le pregunté al peliblanco.
Pareció pensarlo un poco antes de responder.
-Sí-dijo serio- El anillo. El anillo es lo que me pasa.
-¿Te molesta que lo lleve?-pregunté. Me molestaba un poco, porque por mucho que yo lo quisiera, él no tenía derecho a decir que podía yo usar o no.
-Sí, me molesta. Pero no me molesta que lo lleves, Gabe-dijo- Me molesta...me...enfurece dónde lo llevas.
-¿Cómo que donde lo llevo?-pregunté confundida.
-Sé que estas cosas no te preocupan demasiado, amor-dijo un poco mas tranquilo, aunque luego su expresión se oscureció-Y Damon lo sabe también. Me envió un mensaje muy sutil, Gabe, pero muy claro.
-Lysandro-dije frunciendo el ceño- explícate, porque no te estoy entendiendo nada.
-Te lo puso en la mano izquierda, en el dedo anular-dijo mi novio con voz contenida-es dónde se lleva un anillo de compromiso.
-Oh...-dije sonrojándome-
-Así que te pido que lo lleves en cualquier otro dedo, menos ahí-dijo- es una visión que no puedo soportar.
Me quedé un rato en silencio y Lysandro apartó su mirada de mí, entre avergonzado y ofuscado.
-Oye-le dije- sabes que... no debes estar celoso de Damon, ni de nadie. Lysandro... pensé que lo sabías...yo te amo... y nada puede cambiar eso. Me separaré de ti, el día en tu decidas que debo hacerlo. Nadie mas puede lograr que yo me aleje de ti. Estás arraigado a lo mas profundo de mi corazón. Eres mi luz, Lysandro.
-Y confío plenamente en ti-me dijo- Pero... sé que él lo ha hecho a propósito.
-Puede ser-admití- pero... lo único que te queda es confiar en mí. Puede ser que Damon siga haciendo este tipo de cosas... o que sea mucho menos sutil. Pero lo mejor que podemos hacer es... ignorarlo.
-Lo lamento-dijo él-pero es algo que no puedo ignorar.
-Pues tendrás que hacerlo, amor-dije y le dí un beso- confía en que el único en mi corazón eres tu.
Sonrió, pero no parecía muy convencido. Tomó mi mano y me quitó en anillo, poniéndomelo en el dedo índice de la misma mano. Por su expresión deduje que realmente le enfadaba lo del dichoso anillo.
-Sólo yo-dijo y su voz sonó tan oscura que me estremecí- he de adornar este dedo.
Sé que quizá luego de este episodio debía darle mas importancia al asunto, pero la verdad era que no lo hice. Me preocupaba mas que estuviéramos preparados para la presentación que haríamos al abrir el concierto de HIM en la ciudad.
-Creo que han cometido un error-dijo Will tirado en el piso- Gabe se ha vuelto loca. Si tengo que volver a tocar esta canción voy a morir.
-Para que lo sepas la idea ha sido de Lys-le dije.
Todos miraron rencorosamente a Lysandro, que estaba sonrojado, aunque no por vergüenza. mas bien estaba tan harto y cansado como todos los demás.
-Ya no estoy tan seguro de que fuera tan buena idea-murmuró Lysandro-
-Tonterías-dije- ha sido una idea maravillosa. Además, Stefan dijo que a Seppo le había gustado mucho la idea.
-Quizá deberían descansar un poco-sugirió Damon evalúandonos con la mirada, extendiéndome una botella de agua- Ha este pasó terminarás quedándote afónica.
-Gracias-dije aceptando la botella sin poner mucha atención.-No lo creo, Lysandro lleva mas protagonismo en la canción que yo-di un sorbo de agua.
-Con mas razón-dijo Damon- si tu no puedes con ello, mucho menos él.
No lo dijo ni siquiera en un tono que pudiera considerarse grosero, o algo así. Sin embargo, el silencio se hizo absoluto y podía escuchar a Lys resoplar de pura furia. Lo tomé del brazo. Damon debía enfadarlo demasiado, para lograr que mi novio se pusiera así.
-Una vez mas-dijo Lysandro. Tenía los ojos tan cargados de ira que me asustaba. Pero practicar la canción no parecía potencialmente peligroso.
Al parecer, los demás parecían pensar lo mismo que yo, ya que todos se pusieron por la labor. Tomé el micrófono para comenzar la canción.
-Puedo probar la muerte en cada beso que nos damos
y cada puesta de sol parece ser la última que tendremos
tu aliento en mi piel es la escena de nuestro final
ebrio de tus lágrimas, amor, puedo ver que te hieren.
Sonreí a Lysandro que ya no parecía molesto. Era un cambio milagroso el que obraba la música, sin embargo, luego de tomar el micrófono se acercó a mí con una mirada de suficiencia que no era propia de él. Un escalofrío me recorrió al identificar cuales eran las únicas ocasiones en que me miraba así. Tragué con dificultad mientras el se acercaba a mi cuello y comenzaba a cantar.
-*Cada vez que nos tocamos, conseguimos acercarnos al cielo.
y con cada sonrisa, nuestros pecados son perdonados.
tu sobre mi piel, ese debería ser el final.
el único modo en que puedes amarme es hiriéndome otra vez
Me dio un beso en el cuello que me hizo dar un respingo, y pude escuchar como tanto Castiel como Julian se equivocaban en un acorde. Y a mí casi se me pasa la entrada del coro:
-Tu amor es un beso afilado
dulce como el sabor de tus labios
oh, el sabor de tus labios, querida
el sabor de tus labios, mi amor.
En mi mente, me estaba dando la impresión de que quizá debimos intentar hace un cover de una canción menos sugestiva. Volvió a abrazarme de modo posesivo.
-Sólo dentro soy libre
estoy cansado de esperar
tienes que dejarme soñar
dentro de ti.
No estoy asustado de sentir
porque eres la única/o...*
Creo que conocen exactamente el término que voy a usar para describir ese momento y lo que sentí: ¡Hemorragia Nasal Total! Apenas pude terminar la canción. Y estaba mas agitada por la interpretación que por el esfuerzo.
-¿Ha estado mejor?-preguntó él con voz muy profunda.
-Perfecto-dije con voz ahogada.
-Entonces estamos listos.-dijo él, sonriendo. Will y Julian trataban de contener la risa. Alex y Castiel miraban a Damon con precaución. Mi mirada se dirigió hacia Damon. Pero no parecía enfadado ni nada, mas bien miraba a Lys con una gran sonrisa.
-Buen trabajo-dijo Damon- Que buena interpretación.
Lysandro lo miró con desprecio absoluto.
-Lástima que sientas la necesidad de demostrarme algo-añadió Damon sin perder el tipo.
Castiel se movió rápidamente hasta llegar a donde estaba Lysandro y lo tomó del brazo.
-¿Demostrarte yo a ti?-preguntó Lysandro con voz ahogada de rabia.
-Por supuesto-dijo Damon
-Tu le pusiste un anillo en el dedo a mi novia-le dijo Lys.
-Yo le di un regalo que quería desde hace tiempo-dijo Damon sin perder la calma.
-Basta-les dije- Ambos, por favor.
-Pero si no estoy haciendo nada-dijo Damon- Creo que tu novio es incapaz de actuar con madurez.
Lys se revolvió ante el agarre de Castiel.
-Creo que te equivocas-dije-Lysandro no trataba de decirte algo a ti. Es una canción, la que elegimos él y yo... porque él y yo nos... identificamos de cierto modo. Mejor te dejo que le te lo pienses. Tengo hambre. Vamos a comer chicos-añadí dirigiéndome a la banda.
Castiel, Alex, Will y Julian dijeron que si y se aproximaron para salir con nosotros. Me disculpé para pasar un momento a los servicios. Entrando ahí, me recargué en la pared con cansancio. No iba a poder aguantar la gira si Damon y Lysandro tenían esa actitud. No iba a estar de réferi siempre. Damon estaba jugando un juego muy peligrosos, y no sabía que poner a prueba la paciencia de Lysandro era algo que no debía hacer. Ya había visto a Lys enojado, y no me quería imaginar como se pondría si realmente perdiera la compostura. No, mejor no pensar en ello.
Me acerqué a los chicos que estaba hablando en voz baja con Lysandro:
-¿No entiendes que eso es lo que él muy imbécil está buscando?-le decía Alex- Quiere demostrarle que sólo eres un niño, y vale, yo mismo he dicho eso de ti, pero... si tienes la actitud de hoy vas a hartarla...
-¿Y qué actitud se suponía que debía haber tomado?preguntó Lys- ¿Qué hubieras hecho tu?
-Le hubiera roto la cara, por supuesto-dijo Alex- pero eso se esperaría de mí. No de ti. Damon va a jugar a este juego durante toda la gira... y si te concentras en darle batalla de ese modo, va a ganarte.
-Tienes que tranquilizarte, amigo-le dijo Castiel dándole palmadas en el hombro.-Aunque supongo que resultaría divertido ver como le partes la cara... Alex tiene razón. Debes hacer demostración de tu "galantería victoriana" y no actuar como Damon espera que lo hagas.
-Cierto-dijo Alex-si quieres que alguien se comporte como un niño, debes confiar en Will y Julian.
-Claro-dijo Castiel.
-Oye-dijeron Will y Julian ofendidos.
Me aclaré la garganta, y todos me miraron y luego a Lysandro.
-Parecen un montón de viejas chismosas-dije sonriendo.
-No estábamos hablando de nada. -dijo Will- ¿qué hay con esa comida, eh?
-si, la comida-dijo Julian.
Castiel y Alex rodaron los ojos de modo idéntico. Lysandro se irguió y se acomodó la chaqueta. Se le notaba incómodo, inquieto y molesto. Aún así, me ofreció su brazo.
Los días siguientes, conforme se acercaba nuestra gran presentación, las cosas entre Damon y Lysandro se veían igual. Yo notaba que Lys se esforzaba, pero no terminaba de lograrlo. Castiel decía que en todo el mundo sólo Damon lograba molestarlo así. Minimicé mi contacto con Damon, e incluso dejé de tratarlo civilizadamente. La situación me molestaba mucho, porque yo no debería tener que cambiar mi trato con la gente para complacer a mi novio.
Le di vueltas y vueltas al asunto muchos días si saber que debía a hacer. Damon sin duda estaba jugando bien sus cartas. Siempre era amable conmigo, no importando si era grosera con él o no. Siempre me dedicaba una sonrisa y una palabra agradable.
-Es que de verdad, Rosalya. Están imposibles-le dije a la peliblanca una noche que estábamos arreglándonos, ya que saldríamos a cenar con los chicos.- Lysandro está... no sé... ¿celoso en exceso?
-Es cierto que parece de pésimo humor últimamente-dijo Rosa pensativa.- Leigh también lo ha notado. Dice que está demasiado serio estos días.
Un escalofrío recorrió mi espalda.
-No sé, Rosa-dije pensativa- No creo que esté dispuesta a soportar tu situación.
Rosalya me miró preocupada.
Los chicos pasaron por nosotras por la noche. Queríamos salir los cuatro juntos antes de que la gira comenzara y nos fuéramos de viaje.
-Te ves muy bella esta noche-me dijo Lysandro, que parecía estar de mejor actitud.
-Gracias-le dije con simpleza porque estaba distraída.
Durante la cena estuve abstraída. Era un lugar muy hermoso, donde también se podía bailar. El baile no era lo mío precisamente, pero siempre que me sacaba a bailar me hacía sentir como una especie de princesa. Rosa y Leigh se dirigieron a la pista de baile.
-¿Pasa algo?-preguntó Lys.-Estás muy distraída.
-Sí...-le dije-si me pasa. Se trata de Damon.
La expresión de Lysandro se ensombreció.
-¿Qué pasa con Damon?-preguntó con voz fría.
-No es sólo él, Lysandro-dije- También eres tu.
-¿Yo?
-Sí-dije- Esto me estaba rebasando, Lysandro. Como Damon te ataca...
-Ah, vaya, al menos lo notas-dijo airado, pero en voz baja-
-Claro que lo noto-dije incrédula- ¿Cómo no lo haría?
-Pensé que estabas muy ocupada disfrutando de las atenciones de Damon.-dijo.
Abrí mucho los ojos de la sorpresa. Lysandro desvió la mirada avergonzado.
-Lo siento-me dijo- Me deje llevar... esta situación me sobrepasa.
-Y a mí.-admití.
-¿Qué debemos hacer?-preguntó un poco preocupado tomando mi mano.
Agarré su mano con fuerza mientras lo miraba fijamente.
-Yo no soy la del problema, Lysandro-le dije- Damon y tu no tienen que pelear por mi. Lo peor de todo es que podría esperar esto de él, porque es un idiota. Pero tu...tu deberías saber, porque te lo repito hasta el cansancio que es a ti a quien quiero.
-Es que me saca de quicio-dijo él-
-No le des importancia, Lysandro-dije- Lo único que logras es hacernos la vida cansada.
La forma en que me miró, hizo que me arrepintiera de haberle dicho eso.
-¿La vida cansada?-preguntó.
-Sí-dije, pues era la verdad- Imagina sentirte así durante el próximo año...
-¿y crees que a mi me gusta?
-¿y tu crees que a mí me gusta sentirme como el maldito trofeo de una maldita y estúpida competencia? Yo sólo sé una cosa: él no es nada mío y yo te amo a ti. Va siendo hora de que tu te enteres también.
Y molesta me levanté.
-Gabe-dijo Lysandro levantándose también.
-Despídeme de Rosa y Leigh por favor-dije y me fui del lugar.
Pedí un taxi ya que no había llevado mi auto. Estaba molesta con Lysandro por no ser capaz de confíar en mí. Y con Damon, por llevarlo a esa situación. Y conmigo, por no conseguir controlarlos.
Llegué a casa, y me dirigí hacia mi cómoda buscando algo interesante que probar. Un pequeño frasco con un líquido me esperaba. Tomé una ligue y la puse alrededor de mi brazo derecho justo encima de mi codo. Introduje la jeringa ya llena, apenas había comenzado a inyectar el líquido cuando tocaron al timbre.
Maldije al universo, pero pensé que quizá podría ser Lysandro, así que guardé todo, y fui a abrir la puerta.
-Lys, lo siento... no quería portarme así...yo-dije atropelladamente. Pero no era Lysandro.-Damon, ¿que rayos haces aquí?
Empezaba a sentirme con mucho sueño y quería recostarme un rato.
-¿estás bien?-preguntó Damon con preocupación- te ves decaída.
-Claro que estoy decaída, entre mi novio y tu están haciendo mi vida un maldito infierno-le dije, tratando de mantener los ojos abiertos.
Todo estaba empezando a parecer como sacado de un sueño. Uno malo si es que Damon estaba ahí.
-Gabe-dijo serio- ¿de verdad estás bien?
Tomó mi brazo, pero me solté con violencia de él. Lo bueno es que no estaba sosteniéndome con fuerza o o habría podido zafarme.
-Ya te dije que no-le dije- gracias a lo que sea que estés haciendo, has logrado mantener a Lysandro enfurecido.
Damon rió con calidez.
-no he hecho nada-dijo con inocencia- ¿puedo pasar?
-No
-igual voy a pasar.
Necesitaba que se fuera, porque en cualquier momento iba a perder consciencia de mi, ya todo estaba poniéndose difuso.
-Vete, Damon.-dije
-¿está tu novio aquí?-preguntó.
-No... y precisamente por eso.-dije- No está bien que estés conmigo. Si llega se pondrá furioso, te romperá la cara y yo me voy a reír mucho porque te lo has ganado, Damon.
-bueno, ya veremos quien queda peor.-dijo Damon seguro de si.
-espero que tu-dije- Después de todo, Lysandro si necesita estar físicamente presentable.
Caminé hacia los sofás donde Damon se había instalado, pero me sentía fatigada y me dejé caer con lentitud en el suelo.
-Gabe-dijo Damon y se sentó en el suelo junto a mi-¿estás bien?
Su voz sonaba realmente alarmada. Tomó mi rostro y me miró fijo a los ojos.
-Es verdad, entonces-dijo- Te drogas, ¿verdad?
-Eso no te importa-dije- Vete, quiero dormir.
Era verdad. La cantidad que me había inyectado no había sido suficiente para producir euforia, así que sólo me había sedado.
-ven aquí-dijo el abrazándome-¿hay algo que pueda hacer...?
-Sí -dije tratando de soltarme, pero ya no tenía fuerza-que me sueltes y te vayas.
-¿Cómo te voy a dejar así?-dijo Damon como si e estuviera regañando.- No voy a dejarte sola.
-Suéltame-le pedí, moverme me resultaba pesado- Sólo necesito dormir.
Sentía que me iba a quedar dormida entre sus brazos. Era una sensación conocida, pero incómoda. No me sentía bien, como si no fuese mi lugar.
Comencé a sollozar. Damon me arrulló, pero yo me sentía fatal.
-No lo tortures-dije, ya no lograba pensar con claridad- Por favor...no lo dañes.
-¿Disculpa?-preguntó Damon muy confundido.
-A Lysandro... no lo hagas sentir mal...-dije llorando, estaba al borde del colapso nervioso-
-Gabe...
-Yo lo...lo amo, Damon-le dije con voz adormilada- lo amo...lo amo...
-Gabe-dijo Damon preocupado- No me pidas que no luche por ti...
-Lysandro-dije-no merece que lo trates así...yo...
Vi a Damon inclinarse sobre mi rostro. Sentí sus labios posarse y moverse sobre los míos. Mantuve mis propios labios rígidos y me concentré en separarme de él.
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Otro capítulo ordinario :O
Sé que tardé mas de lo usual en postear el cap de ayer, pero bueno, Internet me odia y la compañía de teléfonos también así que me dejaron sin internet TToTT pero bueno, me dio mas tiempo de seguir escribiendo sin interrupciones (llámese Facebook)
Espero que les haya gustado. Lysandro se está volviendo un poco celosín, pero bueno es parte de lo que les avisé de personalidad que les iba a hacer.
Ese cambio se va a ir haciendo un poco radical, pero... pues si, poco a poco. Así que espero prepararlas para el cambio :D
Carol siiii yo también quisiera un Ed o un Lysandro :) *¬* Ed es un buen tipo pero con muy mala suerte, pero no te preocupes, llegará el momento en que encontrará a la persona indicada :)
kaila maya Damon es lo que prodríamos llamar peligro constante :) pero es impredecible. Lys va a tener que ponerse muy listo. Siii Alex ha madurado, pero también hay que recordar que quiere sinceramente a Gabe, por lo que él haría cualquier cosa para que Gabe sea feliz, y aliarse con su rival para conseguir a la banda que Gabe ama es una de esas cosas. Por ahora voy a poner a Ed a descansar un buen rato, pero volverá :) aunque no sé que sucederá en su vida amorosa ;) me alegro que te haya hecho feliz el capítulo anterior. La descripción de Ed te la daré por mensaje privado, siempre y cuando me prometas que me mostrarás tu dibujo :)
yuyi intenté hacer el baile de la felicidad, pero no me salió tan bien como esperaba. Estoy triste porque no podemos encontrar una tribu de hombres asombrosamente guapos, tenemos que salir de expeidición a buscar, debo encontrarlos *¬* Lys (hablando de hombres asombrosamente guapos) aunque de ficción también pierde la paciencia, ha encontrado su talón de Aquiles, Damon al que odia :) Lamento hacerte infeliz con lo de Ed, pero repito encontrará a su dama un día, ya sea Clarisse o no ;)
Hasta otra ^^
*La canción utilizada en este capítulo fue Razorblade Kiss, ¿cómo no? de HIM ;)
