Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.

Love, The Hardest Way

Capítulo 31.- Don't Close Your Heart

La mañana sucedió a la noche como siempre. Me despertaron los rayos del sol y la sed. Fui al mini bar y saqué una botella de agua. Me la bebí rápidamente. Me di una ducha que disfruté mucho. Aún tenía sed. Cuando salí, Lysandro estaba buscando algo en su equipaje.

-Sólo vine por algo de ropa-dijo de forma fría.

-Lysandro...

-¿Qué?-

-Lo siento mucho-dije, ahora me sentía mas relajada- No quise gritarte. Sé que la estoy pasando muy mal, y todo, pero eso no es justificación. Tampoco quise decirte eso...

-O quizá si querías decirme eso, Gabe-dijo y su voz sonó algo hueca y triste. Se sentó en el lecho- Quizá únicamente, cuando estás calmada no te atreves a decirme que no me meta en tu vida.

-No es eso, Lys-dije sentándome junto a él- Pero me gustaría que entendieras en que hay momentos en simplemente no me soporto ni yo misma.

-¿Cómo cuando no puedo ni acariciarte sin que me mandes al diablo?-dijo con un marcado tono de rencor.

-Lysandro-susurré- Lo siento yo... no pensé que te afectara tanto

-Ese es el problema, Gabe-dijo él- que sólo piensas en lo que te afecta a ti, y quieres que yo también sólo piense en eso. Y no es que sea un sacrificio, porque eres en lo único que pienso, pero por un momento tu también deberías pensar en lo que necesito yo.

-¿Y que necesitas?-pregunté

-A ti-dijo- a ti, sana y feliz, tranquila.

NO supe que sentir en ese momento. Pero una ira profunda y fría me bajó por la garganta como si hubiera tragado hielo. Me acerqué a él y lo abracé.

-¿Tu has tratado de dejar las drogas alguna vez?-pregunté a su oído en voz baja.

-No-admitió.

-Entonces no me pidas imposibles.-dije y traté de separarme de él, pero no me lo permitió. Me tomó fuerte de la cintura. Se acercó a mi oído

-No tendrías que pasar por eso si no lo hubieras empezado-dijo

¡Maldita sea! que buen argumento.

-Touché-dije y lo besé.

-Mujer-me dijo- serás mi perdición.

-¿Y eso es bueno o malo?

-Iría gustoso al infierno-dijo- pero trataré por todos los medios que no desciendas ahí.

Al sentir sus brazos rodeándome sentí una inmensa culpa por romper la promesa que le hice. Pero callé y no le revelé la verdad. No quería perderlo, tan pronto al menos.

"No lo volveré a hacer" pensé, aunque en el fondo sabía que me mentía a mi misma.

Me bastaron unos cuantos días para saber que lo volvería a hacer de tener la oportunidad. Sentía que si no la consumía pronto entraría en un estado de psicósis. La ansiedad se volvía cada día mas intensa y fuerte, las pesadillas cada vez mas terribles, y los ataques de pánico venían al por mayor.

Odiaba sentirme así, porque me sentía prisionera de mi misma, y sentía que hacía que Lysandro también fuera víctima de mi adicción, lo que a su vez me hacía sentir profundamente mal también. No quería condenarlo. Y me sentía como al principio. Cómo cuando lo conocí. Me sentía de ese modo en que hubiese querido huir para no hacerle daño, y me preguntaba si había sido estúpido de mi parte involucrarme con él.

Por que cada vez lucía mas cansado, mas harto, mas triste y eso no era producto de la gira. Y yo no quería eso para él, no, pero tampoco quería dejarlo, porque una de las cosas buenas de mi vida era precisamente que estuviera a mi lado.

Y tratar de no explotar de ira y frustración y lidiar con mis problemas mentales me consumía. Hacía hasta lo imposible para no sucumbir ante el enojo.

-Gabe estás fallando demasiado-dijo Stefan- No podemos dar un show de esta calidad.

La cabeza me daba vueltas, y estaba sentada en el piso del escenario. Tenía ganas de llorar y decirles que no podía dar el show. Lysandro se agachó para quedar a mi altura y quiso abrazarme, pero yo le aparté del brazo de forma brusca. No me dijo nada, pero se puso de pie y se alejó un poco.

-Hazme caso-dijo Stefan un poco enojado.-Debes mejorar o nos echarán.

Los demás miembros de la banda nos miraban hundidos en un profundo silencio. El ambiente era tenso.

NO me sentía nada, nada bien.

-Iré a descansar un momento-dije -lo siento, sólo no puedo hacerlo.

Me levanté y fui hacia el camerino que nos habían dado. Ahí me recosté en un pequeño diván que había.

-¿Estás bien?-preguntó una voz masculina.

Era Damon y su rostro lucía realmente preocupado.

Negué con la cabeza.

-¿Quieres que le llame a Lysandro para que venga contigo?-preguntó

Volví a negar. Las lágrimas se agolparon en mis ojos.

-No-dije- A él le duele mucho verme así.

-Si, bueno-dijo incómodo- desde luego, no es el único. Pero quizá le duela mas no verte.

-Es sólo que quisiera dejar de fingir unos momentos que estoy mejor de lo que realmente me siento.

Me tapé los ojos con el antebrazo, y traté de evitar las lágrimas.

-Joder-dije- Maldito síndrome de abstinencia. No sabes lo que daría por no sentirme así.

-Ya casi terminamos el tour-dijo él sentándose a mis pies.-

-Ya se, ya se-dije desesperada- pero como me quito esta maldita sensación mientras tanto, Damon... es que... no puedo mas. Te juro que si lo tuviera a la mano ya lo hubiera usado. Sé que está mal, sé que no debo de hacerlo, pero ya no me gusta sentirme así, siempre mal, siempre incómoda, patética y ansiosa. Y Lysandro... el pobre siempre tiene que soportarme y yo lo amo. Quisiera no tener que hacerlo pasar por eso...

-Y...-dijo él con cautela- ¿no has pensado que quizá lo mejor es que... lo dejes ir? Para no hacerlo pasar por esto.

Lo miré asustada y negué frenéticamente. El dolor que me provocaba pensar en mi vida sin Lysandro era insoportable.

-No puedo, no puedo-dije desesperada- Sé que quizá sería lo mejor, pero definitivamente no puedo. El único modo en que puedo dejarlo es que él lo decida. Yo no tengo la fuerza, yo lo quiero a mi lado...

Mis sollozos se hicieron convulsivos y me puse a llorar a lágrima viva. Lloré tanto que empecé a hiperventilar. Señalé una bolsa de papel que había sobre la mesa y Damon me la dio, sentándose a mi lado abrazándome por los hombros, pero yo estaba demasiado ocupada tratando de mantener la bolsa sobre mi nariz y boca con mis manos temblorosas, como para tratar de apartarlo de mí. Damon tomó mis manos entre las suyas para que pudiese sostener la bolsa.

Poco a poco el ritmo de mi respiración se fue normalizando y dejé de llorar. Damon bajó la bolsa y me acarició los hombros.

-Ya, todo estará mejor-dijo con voz baja.

No dije nada, estaba cansada de tanto llorar. En eso la puerta se abrió.

-Gabe-dijo Lysandro entrando- ¿estás...

Nos observó durante un momento, Damon aún me sostenía. Los ojos de Lysandro se abrieron con sorpresa.

-...bien?-terminó casi sin voz. Luego sus ojos se oscurecieron- Veo que estás bien acompañada y que no necesitas de mí. Con tu permiso.

Y se fue azotando la puerta.

-Maldita sea-dije y salté del diván. No miré atrás, sino que seguí a Lysandro. Fui hacia el escenario, donde estaban todos los demás. Lysandro se había reunido con ellos. Llegué y lo tomé del brazo, pero se negó a mi agarre.

-Lysandro-dije en voz baja.

-No-dijo él- Ahora no.

-Pero...

-Lo siento, pero no quiero hablar contigo-dijo él y se retiró de mi lado.

Me dejó con la boca abierta.

-Vayan a arreglarse-dijo Stefan sin darse cuenta de nada, - en media hora comienza el show y deben estar listo. Gabe, calienta a voz.

Maldije en voz baja, pero nadie me hizo mucho caso, ya que últimamente solía hacer eso mas que de costumbre.

La presentación fue un momento muy tenso, aunque confiaba en que nadie se diera cuenta de la angustia que sentía ni de la frialdad con la que Lysandro me trataba.

Lysandro pidió que lo llevaran al hotel antes de que la presentación de HIM acabara y pidió a Castiel que fuera con él. El pelirrojo nos miró con incomodidad pero se fue con Lysandro.

Todo el rato lo pasé desesperada.

-*Sé cómo es el arreglárselas sin ayuda de nadie

En este mundo cruel donde los corazones

están obligados a convertirse en piedra

Donde estás solo y cansado de respirar

Todo va mal

Y no puedes aguantar más tiempo el dolor

Estás demasiado aterrada para creer en algo

Sé cuán fácil is dejarse ir

Entregarse a la desesperación que acecha a tu puerta

Y perder tu alma y tus sentimientos

Toda la fuerza se ha ido

Y tantas cosas quedan sin decir

Y cosas sin hacer

Oh, has dejado de preocuparte

porque es todo en vano..*

-Tranquilízate, joder-me dijo Alex mientras oíamos a HIM interpretar Don't Close your Heart. - vas a hacer un maldito agujero en el suelo.

-Debo ir con él-dije -Va a hacerse ideas tontas en la cabeza de lo que pasó.

-Pfff no tienes modo de irte ahora-dijo Alex-

-Alex-sollocé a punto del colapso nervioso.

Alex suspiró y marcó algo en su móvil. Espero unos momentos.

-¿Qué hay, pelirrojo?-dijo Alex- ¿Ya están en el hotel?-esperó- ¿Cómo lo lleva Lysandro? Sí, es un poco idiota... Supongo. Ella está bien, sólo un poco alterada... sí, dile que vamos para allá y que traté de no ser un imbécil con ella.

Colgó. Lo miré expectante.

-Tu novio está bien, sólo un poco cabreado.-dijo mi amigo- Aún así, quiere saber si estás bien.

-Pensé que me odiaba-dije angustiada.

-Claro, bueno... aún no sé como dejaste que Damon te tocara.

-Estaba ahogándome, soltarme de Damon no era prioridad. -dije defendiéndome.

-Como sea, debió ser impactante para él, verte así con Damon. Pídele una disculpa.

-Pero no he hecho nada malo-dije enojándome

-Eso no importa, pídele una disculpa-dijo Alex con paciencia.

Llegamos unas dos horas mas tarde al hotel. Fui corriendo hacia mi habitación. Había un pelirrojo en la puerta en postura casual.

-Si lo buscas-dijo Castiel- está en mi habitación. Y no está nada contento.

Gruñí un gracias y fui a la habitación de Castiel. No toqué y entré.

-Lysandro-dije

Mi novio estaba recostado en la cama mirando hacia el techo. Todavía estaba vestido. Me senté junto a él.

-Lysandro, no es lo que piensas-dije.- No estaba haciendo nada malo...

-¿Ah no?-me preguntó- Porque lo que vi me parece bastante malo.

-Escúchame-dije- Damon me ayudaba porque tenía un ataque de hiperventilación. Él sostuvo la bolsa por mi, porque mis manos temblaban mucho.

-Yo no vi ninguna bolsa-dijo Lysandro- Pero si lo vi acariciarte.

-Sí, pero...

-Te creo-dijo él aún sin mirarme- Te creo, creo que no estaba abrazándote porque tu quisieras. Pero dime, ¿por qué a él si lo dejas ayudarte? ¿Por qué el puede tomarte entre sus brazos cuando te sientes mal y yo no? ¿Por qué cuando quise acariciarte me apartaste y a él si lo recibes?

-Lysandro-dije o mas bien susurré.

-¿Por qué siempre que quiero acercarme a ti soy rechazado? ¿Por qué yo no puedo consolarte entre mis brazos.?

-Es que... no quiero que veas... qué tan mal la paso.-dije- No quiero que sufras por mi cuando en realidad sepas que tan mal me siento

-Pero necesito estar contigo-dijo él incorporándose- Se supone que debemos superar estas cosas juntos.

-No-dije- No es juntos, porque por mas que estés a mi lado nunca vas a ser consciente de que es un horror. Y no quisiera involucrarte.

-¿Por qué no confías en mí?

-Lo hago, pero...

-Pero no hay razón para que me digas esto-dijo él- Gabe, si no me quieres a tu lado mejor es que me lo digas.

-Yo te quiero a mi lado Lysandro-dije incrédula

-Pues no se nota-soltó. Pareció arrepentirse al instante, pero no se retractó.

-No puedo creer que me estés diciendo esto-dije dolida y salí de la habitación.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Problemas y mas problemas ;( pero bueno, se los advertí ;) Sé que quizá mucha/os quieran matar a Gabe, porque está tomando una actitud muy poco positiva, pero bueno...

Carol, bueno en este cap ya estuvo Lys. Hay que recordar que la historia se narra desde el punto de vista de Gabe, así que sólo vemos lo que ella ve, y está un poco hundida en el síndrome de abstinencia.

Yuyi, he redoblado la seguridad para Ed, que se siente toda una estrella, pero bueno xD Alex realmente quiere a Gabe, por eso no se muerde la lengua a la hora de decirle las cosas. Que bueno que te haya gustado el título para tu libro, espero uno con dedicatoria y todo.

Kaila, espero que Gabe no te haya hecho enojar mucho. La pobre tiene fuertes problemas, pero tendrá que encontrar la forma de resolverlos, por las buenos o por la malas. Ahora mismo, le falta la voluntad y la ayuda necesaria para hacerlo.

*La canción utilizada en este capítulo fue Don't Close your Heart de HIM ;)