Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte de el juego Amour Sucre y sus respectivos creadores

Gabe no es la única que lo pasa mal (por decir lo menos) Ella es sólo la mitad de esta historia de amor. Vamos a darle la oportunidad a la otra mitad de decir como se siente. Con ustedes:

Lysandro ;)

Love, The Hardest Way

Capítulo Especial: Lysandro I

I've Crossed Oceans of Wine Just to Find You

-Te amo-le susurré.

Y me sentí como el mentiroso mas grande de la historia. Por supuesto era verdad, pero...

¿Qué clase de ser era yo? ¿Cómo podía tener el cinismo de decirle que la amaba cuando acababa de abandonarla?

Pero era cierto.

Mientras abandonaba la habitación, no sólo la dejaba a ella, sino una parte de mi vida, de mi alma que jamás iba a recuperar; dejaba mi corazón, mi espíritu que era todo de ella.

Salí del apartamento y me recargué dolorosamente en la pared, controlando las lágrimas que se me escapaban, cálidas y saladas en un homenaje a mi amor largamente perdido. Esperé unos momentos, con la esperanza de que ella saliera tras de mí, y entonces podría pedirle perdón, arrodillarme y suplicarle para que me entregara su corazón de nuevo.

Pero no lo hizo, no me siguió. Y la comprendía. Debía de odiarme, considerarme un mentiroso, un falso, un desgraciado, todas esas cosas que yo sentía por mi mismo.

Nunca merecí su amor, y todos habían tenido razón, no era mas que un niño tratando de poder con algo mucho mas grande que yo. Nunca merecí a una mujer tan maravillosa. No había podido convertirme en su motivo, en su droga.

Y la había abandonado.

Con dificultad me puse en marcha, sabiendo que si no lo hacía en ese mismo momento, nunca podría hacerlo.

Aunque cada paso me llevaba hacia delante, mi verdadero anhelo era volver, abrazarla, envolverla, besarla y suplicar su perdón.

Pero sabía que al final sería todo lo mismo, y yo era demasiado cobarde para acompañarla en esa lucha, porque temía su fracaso.

No podía verla haciéndose eso. No. No más.

El terrible nudo en mi pecho trataba de desatarse imperiosamente, mientras caminaba por la calle sin saber realmente a donde ir.

Caminé por un parque cerca de la casa de Gabrielle. Me senté ahí y miré hacia su apartamento. Los árboles tapaban la entrada del edificio, pero podía ver perfectamente hacia su ventana.

-Mi musa-susurré- ¿Cuánto me odiarás ahora? No lo suficiente, no cuanto me odio yo mismo.

Tomé mi cabeza entre mis manos, sintiendo que toda esta abrumadora soledad me consumía y sobrepasaba.

-Imbécil-me dije- Tanto como para ser infeliz por mi propia elección.

-¿Estás bien?-preguntó una voz que era dulce, pero que me sonaba hueca y sin sentido, como seguramente me sonaría todo de ahora en adelante.

Alcé el rostro, y debía lucir realmente mal, lo suficiente al menos como para que Nina diera un respingo.

-Lysandro-dijo un poco asustada sentándose a mi lado- ¿Estás bien?

Negué con la cabeza.

-Por favor, dime-pidió ella y tomó mis manos entre las suyas. Su tacto era cálido, pero lo sentía como algo lejano, irreal. Hubiera dado todo porque esas manos fueran las de mi Gabrielle... no, no mía. Pero yo sería siempre, siempre de ella.- ¿Se trata de tu novia?-preguntó Nina frunciendo el ceño- ¿Te ha hecho algo?

Volví a negar.

-Entonces...-dijo confundida, pero de repente un brillo se apoderó de sus ojos- ¿Han terminado?

Algo en mi interior se quebró, mi corazón, mi alma, mi esencia quizá. No, imposible, no podía sentir algo que ya no me pertenecía, y todas esas cosas estaba ahora en manos de mi bella dama de alma torturada.

-Sí-dije desolado.

Nina me abrazó, pero yo era incapaz de sentir nada.

-Todo ocurre por una razón-dijo ella sonriéndome-Pronto te sentirás bien, te aseguro que ha sido lo mejor.

-Lo mejor-susurré. -¿Lo mejor para quien?

-Para ti-dijo ella y me dio un beso en los labios. La aparté lo mas delicadamente que pude, pero seguramente había sido brusco de cualquier modo, por que me miró sorprendida. Me levanté.

-Lo siento, Nina-dije y me retiré.

Un beso, sólo un beso de los labios de Gabrielle, eso era lo único que me quedaba, pero ahora no tenía ni eso. Un beso, el último que tocaría a mis labios en mucho tiempo, un último beso eterno, sin final. Un beso que ahora estaba manchado por el sabor insípido de otros labios que nunca había querido probar. No pude evitar sentir algo de resentimiento con Nina por eso.

Llegué a casa sin saber realmente como. Abrí la puerta sin enterarme, y ni siquiera me percaté de que no tenía el seguro puesto.

Un ruido me indicó que no estaba solo en casa. Me restregué los ojos, irritados por las lágrimas que no habían salido. Estaba cansado, y sólo quería dormir, por tanto tiempo que no tuviese que pensar, que enfrentarme a todo lo que había hecho. Dormir y de ser posible, despertar con ella entre mis brazos, como tantas noches antes.

-¿Lysandrito, has llegado?-preguntó la voz de Rosalya- Que bueno, Leigh quiere que le lleve algo, pero no consigo encontrarlo

Salió al recibidor y me miró.

-Lysandro, ¿estás bien?-preguntó muy preocupada- ¿Gabe está bien?

Hasta Rosalya sabía que algo que me hiciera sentir tan mal, tenía que esta relacionado con mi dama. No, no mía, gracias a mí, nunca mas mía.

-He roto con Gabrielle-susurré derrotado.

-¿Qué?-preguntó ella con voz ahogada.

Cerré los ojos, sin fuerzas para repetirlo de nuevo.

-¿Por qué?

"Por que no soy mas que un miserable y un cobarde" pensé. Negué con la cabeza.

-Lysandro, mírame-me exigió- Ella te necesita mas que nunca, ¿cómo pudiste abandonarla?

Rosalya estaba furiosa. No me sorprendía, quería a Gabe como si fuera su hermana.

-¿Qué sucedió durante la gira?¿Ya no la quieres?-preguntó.

La amaba, amaba a Gabrielle Ducatte. Pero no podía decir que había quebrantado mi voluntad y mi decisión de ayudarla. No podía decir lo que había desatado el pánico en mi interior.

-Ve a verla-pedí- Por favor, asegúrate de que esté bien.

Rosalya me miró con rencor, pero no me intimidó. Nadie podría despreciarme mas de lo que me despreciaba yo mismo en ese instante. Aún así, ella asintió.

-Y dícelo a Leigh, por favor-pedí también. No podría repetirlo, y sabía que cuando mi hermano llegara me pediría explicaciones.

Ella salió sin despedirse de mi. Dejándome sólo, anulado.

¿Cómo podía sentirme tan sólo e inexistente?

Fui hacia mi habitación y me senté a mirar por la ventana. Veía a la gente pasar y el día acabarse, pero en realidad no notaba nada. Sólo quería saber de ella, ir a verla, sostenerla entre mis brazos. Disfrutar de su risa, de su calor.

Quisiera que este miedo me abandonara y poder regresar a sus brazos, mi hogar. El único lugar donde podía ser yo mismo. Donde me sentía auténtico.

Ahora era la sombra de mi mismo. Sólo algo etéreo como un recuerdo.

No supe cuanto tiempo estuve ahí, mirando sin ver. Sentía la boca y la garganta resecas, pero no tenía fuerza o voluntad o lo que sea para ir si quiera por una vaso de agua. No, puede que no mereciera si quiera el alivio que me daría el líquido vital.

Escuché que alguien abrió la puerta principal, pero no me asomé, ni siquiera al oír el ruido de las botas de mi hermano contra el piso de duela del pasillo. Abrió la puerta de mi habitación.

-Lysandro-dijo pero no volteé- Lysandro.

Di un suspiro de cansancio.

-¿Cómo es que puedes estar así? ¿Cómo es que no estás frente a ella pidiendo su perdón?-me preguntó mi hermano y sonaba enfadado.

-Porque no la merezco-susurré

-Eso es algo evidente, hermano-dijo Leigh. Lo miré- No me mires así, no tienes derecho a mirarme así cuando le has roto el corazón a una niña encantadora que te ama.

-Dudo que me ame, o que yo merezca su amor, luego de hoy.-dije

-Pues no, no te lo mereces-dijo Leigh- pero ella te ama. Me ha pedido que te diga que te ama.

Puede que aún tuviera parte de mi corazón, porque en definitiva algo se rompió en mi interior esta vez. Mi Gabrielle aún me quería, ¿es que acaso no me guardaba rencor? ¿Es que todo era tan fácil como ir y pedir su perdón? ¿Me podría recibir con los brazos abiertos y labios dispuesto?

-No puedo verla-admití- No sólo por la vergüenza que siento de mí, sino por todo lo que temo que suceda con ella. Lo que ha pasado en la gira...

-¿Y que ha pasado en la gira? ¿Qué te ha llevado a tal decisión?

-Eso es algo que nos concierne sólo a Gabrielle y a mí.

-Lysandro...

Pero no le hice caso y salí de la habitación. Me dirigí a la sala, donde estaba la chimenea que encendí, así que el fuego era lo único que iluminaba la estancia. Fui a la barra y me serví una copa de vino, contemplé la botella y la llevé conmigo.

Me senté en el sofá y bebí la copa de un sólo trago, amargo y dulce se entremezclaron en mi boca, aunque no lo disfruté.

Una tras otra consumí las copas de vino. Me sentí algo mareado al dirigirme al piano botella en mano. Me senté ante él y dejé la botella encima, tomé un poco mas directo de ella y coloqué mis manos en las teclas.

Comencé a tocar y con voz torpe canté:

-*Hubo un tiempo en el que yo

podía respirar mi vida en ti.

Uno por uno tus dedos pálidos

se empezaron a mover.

Y toqué tu rostro

y toda la muerte fue borrada.

Y sonreíste como un ángel

caído del cielo, oh.

Sólo para levantarte otra vez

y besaste mis labios

con esas alguna vez frías yemas

me regresaste a la vida.

Todas las cosas llegan a su fin

no podemos fingir

que nos quedamos dormidos lentamente

y nunca despertar otra vez.*

La última nota la golpeé con furia, una y otra vez.

Escuché a Leigh acercarse mientras seguía tratando de destrozar el piano, recordando cuantas veces me senté ante uno con mi dama al lado. La primera vez que la vi ante uno tocando una bella canción para su hermano, cómo lloró en mis brazos y se aferró a mí como si yo fuera lo único real en el mundo, la sonrisa llorosa que me dedicó... en ese momento no hubiese visto nada mas luminoso, ni mas bello, el día que supe que estaba perdido, totalmente enamorado de ella.

-Lysandro-me dijo mi hermano, mientras seguí golpeando el piano con frustración.-Tranquilízate-pero no me tranquilicé- ¿Te bebiste la botella entera? Lysandro...

-...Encontrarla... entre un océano de vino...-susurré con incoherencia, ya que no era dueño de mi pensamiento.

-Ven-dijo mi hermano y me recargó en sus hombros. Con mi mano libre tomé la botella casi vacía.

-¡Brindemos, hermano!-le dije alzando la botella torpemente- Por mi cobardía, porque tu hermano pequeño no es capaz de cuidar a la mujer que adora...

-Estás diciendo disparates, Lysandro-dijo Leigh-Debes ir a dormir

-¿Dormir?¡Ja!-dije- ¿Para qué? ¿Para que mis sueños me recuerden a quien no he podido tener?

Mi hermano se paró bruscamente.

-¿Y de quien ha sido la culpa?-dijo mi hermano con voz fría

No dijimos nada mas. Me llevó a mi habitación y me quitó las botas, luego se retiró en silencio. Me dejó hundido en mis recuerdos y en mis culpas, en mi propia estupidez.

Y soñé, soñé con ella.

Mi cabeza me dolía y sentía un sabor agrio en la boca. Tardé unos momentos en recordar que pasaba. Y cuando lo hice, todo el peso de mis actos cayó sobre mí.

El timbre sonó insistentemente. Fui descalzo, despeinado y con la ropa que llevaba el día anterior totalmente arrugada.

Una parte de mi, sin embargo, esperaba que fuera mi Gabrielle quien hubiese ido a buscarme. Sin embargo no era ella.

-Si no te vieras así, te hubiera dado un maldito puñetazo en la cara-dijo Castiel con los brazos cruzados.

-Pasa, Castiel-le dije, esperaba que no me diera un sermón. Tenía suficiente con mi propia consciencia.

Lo llevé hacia la sala.

-¿Pasaste mala noche?-preguntó con el ceño fruncido.

-Sí-dije

-Me alegro-añadió y supe que era totalmente sincero. -Tienes un aspecto terrible-dijo el pelirrojo. No dije nada- Leigh dijo que te embriagaste.-seguí en silencio- ¿Por qué lo hiciste, Lys?

-Por idiota-admití.

-De eso no me cabe duda-dijo él- ¿Ya no la quieres?

-Claro que sí, mucho mas que eso y tu lo sabes-dije- Pero... creo que conoces mis motivos para alejarme de ella.

-Se supone que eres el inteligente, Lysandro-dijo Castiel- Sabes que te vas a arrepentir de esto. Ella te necesita, a ti... debe estar destrozada, te ama.

Seguí en silencio.

-Por el respeto que te tengo como amigos, Lysandro-dijo levantándose con violencia- no te romperé la cara, también porque eso haría enfadar a Gabe, pero al menos te diré que hubiera esperado esto de todos, pero no de ti.

Se dirigió a la puerta y se fue.

No fue el único sermón que recibí. También se involucraron Rosalya, Will y Julian. Entendía perfectamente que estuviera tan enojados.

Empecé a dejar de dormir, ya que siempre que cerraba los ojos me venían las imágenes de mi Gabrielle con ojos empañados, dolorosos. Entendí lo que era para ella no poder dormir.

Lo peor fue tener que rechazar sus llamadas. Cada vez que veía su foto en mi teléfono sentía mi sangre correr desenfrenada por mi cuerpo, y luego recordaba todo lo de la gira, ella en mis brazos llorando, gritando, ella cantando totalmente perdida. Y decidía que no podía con eso.

No contestaba el teléfono de casa, para evitarla también.

Y al cabo de unos días, simplemente dejó de llamar.

Decidí que no podía seguir ahí, tan cerca, en donde todo me recordaba a ella, en donde sabía que podía salir y al cabo de unos minutos encontrarla, debía poner distancia, tanto para tratar de hacer mi dolor menor, como para darle tiempo de olvidarme...

Olvidarme, era un egoísta, porque no quería que ella me olvidara.

Estaba haciendo mi equipaje para salir con el crepúsculo cuando tocaron al timbre. Probablemente era Castiel ya que era el único que sabía que me marchaba.

Abrí la puerta y sentí un agudo dolor en el pómulo, caí al suelo y miré al umbral.

No me extrañaba nada haber recibido un puñetazo por parte de Alex

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Bueno, este fue el cap.

Así es como Lysandro lo está pasando. Esta también es su historia, y está bien darle la oportunidad de que lo deje mostrarles como ha sido esta etapa para él.

Quiero mucho a Lys, y creo que su decisión es correcta en cierto modo. Eso no quiere decir que no le duela. Como ven es bastante torturado, pero no me lo imagino tomando su decisión con calma, amando como ama a Gabe.

kaila, desgraciadamente no sabremos de que pasa con Gabe hasta dentro de un rato. No olvides con son los capítulos finales :( Damon está loco y obsesionado con Gabe, como vimos, pero Gabe es una persona con muy buenos amigos ;) Quien vio por última vez a Gabe fue Castiel, pero ya mas adelante sabremos que pasó ahí :)

flyinkWings Taking Over Me es mi canción favorita de Evanescence, que bueno que a ti también te guste. Presiento que podríamos llevarnos bien. Diana es un gran apoyo para Ed en los momentos difíciles, eso te lo puedo asegurar. Ed y Clarisse tuvieron un affair. Si soy sincera, Clarisse es un personaje que no me gusta, y sólo es necesaria por Jimmy, el sobrino de Gabe. Clarisse necesita alguien constante y estable, tranquilo. Ed no es así.

Carol sé que como todas quieres matar a Damon :) pero no te preocupes por eso de momento, no te preocupes, tarde o temprano las cosas caen en su lugar :) lo siento, pero de momento no van a entrar personajes nuevos :( la perspectiva de Lysandro se limita a una sola persona y la situación se pinta muy negra para el pobre. Gracias por tus dieces, nuevamente. Así es, soy exactamente de donde dices :D Abrazos y besos para ti también.

Yuyi, yuyi, yuyi, yuyi... te mando un abrazo super fuerte :) espero que cuando lo veas te haga sentir bien.

Desde que empecé la historia supe que debía poner esta canción. Una de mis preferidas:

*La canción utilizada en este capítulo es I've crossed oceans of wine just to find you de HIM