Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.

Love, The Hardest Way

Capítulo 36.- Keep Your Heart Broken

Quería decirle tantas cosas, abrazarlo acariciarlo para comprobar que era real.

Sin embargo no podía, por lo que podía entender estaba conectada a un respirador, y tenía una aguja adherida a mi piel. El tubo que entraba a mi garganta me molestaba y me daba ganas de vomitar, y no podía moverme ni un milímetro, porque hacía que me doliera la cabeza.

-Gabe, oh señor-dijo él con voz contenta y ojos brillantes- Mi amor, sabía que despertarías, sabía que no te irías, mi cielo.

Me acarició la frente con mucha ternura.

-Iré a decirle a una enfermera o ... no sé... lo que sea-dijo, y parecía mas emocionado de lo que nunca lo había visto. Me dió un delicado beso en la frente, haciendo que mis labios hormigueasen de ansiedad. Salió presuroso.

Pronto entraron una multitud de médicos y enfermeras. Me revisaron sitios en el cuerpo que yo ni siquiera sabía que tenía. Me hicieron estudios, pero el doctor principal parecía satisfecho con mi recuperación. Yo sólo quería que me quitaran tantos cables y mangueritas. Nunca pensé que tener una aguja en el brazo sería tan molesto.

Hubo algo que hizo que casi volviera a mi letargo. Gracias a la cirugía habían tenido que cortar mi cabello hasta mas arriba de mis hombros. No lo había tenido tan corto desde que era una bebé probablemente.

Debía quedarme mas días en el bendito hospital. No me hacía gracia la idea, pero por otro lado no estaba tan mal. Mi principal beneficio es que no me sentía tan ansiosa por el síndrome de abstinencia. Y además me di cuenta de cuantas personas se preocupaban por mi.

Mi padre, que ya no se cansaba de decir que me amaba, había venido desde Londres y se quedaría conmigo. Ed también había venido, y era una show sacarlo de mi habitación para que yo pudiera descansar.

-Tu novia se pondrá celosa-le dije, recordando que me había dicho que pensaba formalizar con una artista, de nombre Diana.

-Mi novia lo entenderá-dijo Ed arrimándose a mí, como si fuera gato- Eres mi hermanita, y casi te pierdo, niña tonta-

-Pff, como si te pudieras librar de mi tan fácil-dije rodando los ojos, aunque me arrepentí, ya que me dolió la cabeza.

-Mas te vale que no, boba-dijo él . -O iré por ti y te arrastraré conmigo de nuevo.

Una gran competidora de Ed, era Rosalya. Tenerla podía resultar sofocante de repente, pero en general era una maravilla tenerla, sobre todo cuando se trataba de bañarme, o cambiarme. No es que me gustara estar enseñándole todos mis secretos, pero mejor ella que mi padre. Igual que Ed, me amenazó con causarme serio daño físico y emocional en caso de asustarla tanto de nuevo.

Leigh era quien la controlaba cuando la peliblanca se desenfrenaba con sus reclamos. Me daba ternura y dolor haberla asustado así. La había llegado a querer mucho mas de lo que había creído, y a juzgar por su reacción, ella también a mí.

-Rosalya-dije- si sigues así vas a ser tu quien me envíe de nuevo del otro lado, amiga. Es duro ser el blanco de tu ira.

-Deberías haber visto como trataba a mi hermano-dijo Leigh medio en broma, medio en serio.

-¿Cómo?-pregunté y traté de incorporarme.

-Quédate recostada-dijo la peliblanca mirando mal a su novio- Mmm la verdad, es que, pensándolo bien, no nos hemos portado del todo bien con Lys. Quizá fuimos demasiado duros.

-Mucho, incluidos mis padres.-dijo Leigh.

-La cosa es que... ¿cómo juzgarlo luego de ver cuanto ha sufrido por ti Gabe? Realmente te quiere. Estaba desecho y...

-Hemos decidido pedirle una disculpa.-dijo Leigh- Bueno, lo hemos hecho ya... nunca debimos apresurarnos a criticarlo, porque ninguno de nosotros sabe realmente lo que pasó entre ustedes.

-Siempre les dije que tenía sus razones.-dije cruzándome de brazos.

-Claro, claro...-dijo Rosa- A veces es mas fácil juzgar... Nos debió reclamar-añadió mirando a Leigh muy azorada- Pero esa calma con que nos trata es... perturbante.

Leigh rió quedamente.

-Amor mío-le dijo a Rosalya- ¿Crees que ahora que Gabe a despertado le importan nuestras disculpas? Nos contestó por mera cortesía. Sus prioridades son otras.

Me sonrojé.

Los Ainsworth eran una dulce, dulce experiencia. El único capaz de tratarme con mas paternidad era mi propio padre, pero ellos no se quedaban atrás. Siempre estaban al pendiente, y era realmente halagador que se preocuparan tanto por mi.

Juliette era tan malhablada como siempre. Me reclamó de forma violenta que la hubiese asustado. Castiel que estaba totalmente tonto por ella, logro calmarla. Luego Juliette rompió a llorar y me abrazó con cuidado.

-Eres una idiota, Gabrielle-me dijo sollozando- Si vuelves a asustarme así, te mataré yo.

-Entendido, tonta-le dije.

-Eso es cariño-dijo Castiel. Juliette y yo lo miramos mal.

Will y Julian iban a matarme con su amor. Todo el tiempo querían abrazarme, y molestándome diciéndome: pelona. Tenían suerte de que no pudiera dar mas de tres pasos sin marearme, pero en cuanto me recuperara plenamente me encargaría de matarlos.

Alex era un poco mas calmado. Llegaba y se sentaba a mi lado tomándome de la mano. Me sostenía fuerte, como si temiera que si suavizaba su agarre un poco, pudiera perderme.

-Está bien custodiado, Gabe-dijo, acerca de Damon- Así que tranquila.

-Lo estaré-dije.- Los chicos y tu, fueron maravillosos al actuar de héroes.

-Fue idea de Ed-dijo Alex. Luego pensó un rato- ¿Le has dicho a Lysandro?

Me quedé en silencio. Sabía a que se refería.

-Lo haré pronto-dije entrelazando mis dedos con los suyos.- No creo que se lo tome a mal.

-Ni yo, bonita-dijo él y sonrió- Ha sufrido realmente mucho, y no es que no se lo haya buscado, pero...

-Se lo diré hoy-dije. Debia hacerlo.

Alex salió luego de darme un beso en la mano. Estúpido Alex, no merecía que él me quisiera tanto. A lo largo del último año, es mas... de todo el tiempo, aparte de mi hermano, era el único capaz de decirme lo que me merecía, sin importarle mis sentimientos. Y ni siquiera podía odiarlo por mucho, porque sabía que me quería, y por mas idiota que se comportara yo lo quería.

Unos minutos después, entró Lysandro. Me parecía que estaba tan guapo como siempre, aunque se veía algo mayor. Aunque sus ojos estaban tan luminosos como siempre, tan bellos como los recordaba, estaba marcados por profundas manchas violáceas debajo de ellos, como si hubiera pasado mucho tiempo sin dormir. Su sonrisa era luminosa y enigmática como siempre, pero parecía cansada. Algo había cambiado en Lys, desde aquel día en que había abandonado mi apartamento, se veía mas maduro.

Se sentó en la silla que había dejado Alex, y como él me tomó de la mano y la besó.

-¿Cómo te siente, hermosa?-me preguntó.

-De todo, menos hermosa-dije con humor.

-Pues me pareces tan bella como siempre-dijo

-Hoy me miré al espejo-dije- No me mientas. A decir verdad, me siento mucho mejor. No puedo hacer movimientos bruscos, porque aún me marean, pero mi papá me ayudó a dar unos pasos, y lo he hecho bien. No tengo problemas de equilibro y el doctor dice que mi cerebro se ha desinflamado. Tengo que tomar medicamentos, pero todo está mucho mejor de lo que esperaba, según él.

-Me alegro tanto, Gabe-dijo, besando mi mano de nuevo

-¿Y tú?¿Qué tal todo?-dije- Necesitas dormir.

-Anoche he podido dormir mejor-me dijo- Ahora entiendo lo horrible que es no dormir.

-Bueno, yo no tuve ese problema ya-dije tratando de sonar despreocupada- Ahora si que dormí, ¿eh?

-Muy graciosa, mi amor, muy graciosa.

Nos quedamos en silencio un rato. Luego me miró con mas intensidad.

-Gabe... creo que...-comenzó- no he podido disculparme en forma, yo...

-No, Lys. No es necesario-dije sonrojada-

-Sí, sí es necesario-dijo- Fui un cobarde y un idiota. No debí haberme marchado, debí seguir contigo, acompañarte, apoyarte, estar contigo. Nunca podré perdonarme, y desde luego no puedo aspirar a que tu lo hagas, mi amor. Consideré tantas veces volver, pero estaba tan avergonzado conmigo mismo, y tan asustado de que ya no me quisieras mas en tu vida que...no lo sé, nunca pude juntar le fuerza suficiente para pedirte perdón. Es patético y deshonroso que lo haga ahora, pero el haber estado tan cerca de perderte para siempre, mi amor, no sabes lo que sentí... Te amo mas que a mi vida, no podría vivir sin ti...

-Lys-dije acariciando su mejilla- Eres lo mas hermoso que me ha pasado. Contigo tengo la mayoría de recuerdos bellos de mi vida, y si te amara mas me explotaría el alma. No te guardo rencor, porque sé que estar con alguien con tantos problemas es desgastante y muy cansado. No te negaré que me dolió mucho tu ausencia, pero... estás conmigo ahora. Mis sentimientos por ti no han cambiado ni un poco.

Me sonrió y me besó.

¡Qué maravilloso era poder sentir de nuevo sus labios en los míos! Que bello poder sentir todo su amor en su delicado toque. Lo había extrañado tanto que hubiese podido morir de ansiedad, anhelo y tristeza.

-Te extrañé tanto, mi Gabrielle-dijo, con la voz mucho mas serena. El pobre necesitaba tener esta conversación conmigo- Dime, mi hermosa dama, si me darías otra oportunidad. Regresa conmigo, por favor, Gabrielle.

Se me estrujó el corazón al escucharlo.

-No-dije y le retiré la mirada, sintiendo que esa sencilla palabra se llevaba toda mi fuerza.

-¿Cómo?-preguntó y su voz se oyó vacía de nuevo.-Yo... bueno... supongo que no lo merezco...

-Lysandro-dije mirándolo de nuevo- No es por ti, aunque se oiga como un maldito cliché. No puedo volver contigo, porque aun no estoy bien. Ahora estoy en el hospital, me cuidan y atienden las cosas de mi cuerpo, pero en cuanto salga, ya no será así, y seguiré queriendo la heroína. Y la querré mucho mas que a ti, mucho mas que a mí... porque es un deseo irrefrenable, irracional... e imposible de ignorar. Necesito estar bien, antes de plantearme seguir contigo.

Lysandro me miró con la tristeza extendida en sus hermosos ojos.

-Perdona-le dije- Pero no puedo estar con nadie así, cuando no soy dueña de mi misma. La heroína es mi dueña, mi diosa, mi amor, lo es todo para mí. No digo esto para herirte, ni porque me sienta orgullosa. Sólo quiero que comprendas cuanto me absorbe mi adicción, y que realmente me urge contrarrestarla. Me iré a Londres en cuanto salga del hospital. Ya todo está arreglado. Estaré un buen rato ahí. No sería justo pedirte que me esperaras. Te amo y sólo quiero que seas lo mas feliz posible.

-Seré feliz contigo-dijo él- Ya he probado la vida sin ti, y es algo que no quiero. Quiero estar contigo, apoyarte y ser parte de tu vida. No me dejes fuera, por favor.

Lo pensé un momento.

-Caray-dije luego de un rato- Este es mi día de clichés. Muy bien, pero... seamos sólo amigos, Lys. No podría soportar el estrés de no ver a mi novio todo el maldito tiempo.

Tonta, aunque sólo fuéramos amigos, no iba a soportar verlo todo el maldito tiempo.

-Muy bien.-dijo, aunque la idea no parecía hacerlo feliz precisamente- Me dará tiempo de conquistarte de nuevo, y que cuando llegue el momento, me ames mas.

-¿Aunque me explote el corazón?-pregunté irónica.

-Sí-dijo él sonriendo de medio lado.- Me arriesgaré

Seguí recibiendo visitas todos los días. El doctor estaba extasiado con mi mejoría. Me hacía sentir con un experimento.

-Es que, compréndame, señorita-dijo cuando así se lo hice saber- Su caso es completamente maravilloso. Ninguna secuela, nada. Es sorprendente.

-Pues no lo sé-dije- ¿El poder del amor? O alguna idiotez así.

-Quizá haya sido eso-dijo el médico sonriendo- Después de todo, su padre, sus amigos y su prometido siempre estuvieron a su lado.

Casi me atraganté. ¿Mi prometido?

-Muy devoto-dijo el médico, sin hacer caso de mi momento de paro cardíaco- El joven Ainsworth siempre estuvo muy al pendiente de usted. No se movió todos los días que estuvo inconsciente. No durmió casi nada, y no comió casi nada. Apenas salía a tomar aire, parece estar realmente enamorado de usted.

-Y yo de él-dije, conmovida.

-Desde luego, un hombre muy afortunado al haber conseguido que usted se convierta en su esposa.

-Claro-dije nerviosa- Claro.

Salí unos días después. Mi padre me llevó a mi departamento. Como según él era mucho esfuerzo para mí, partiríamos hasta el día siguiente a Londres. Todo estaba listo para internarme y aunque me seguí aterrorizando, sabía que era lo mejor.

Todos mis amigos me acompañaron al aeropuerto, me dieron un abrazo y me desearon suerte. Al final, Lysandro se despidió de mí, con un sencillo abrazo y un beso en la mejilla como todos. Eso de ser amigos no le causaba nada de gracia, pero lo tomaba con calma.

-Te deseo suerte, am..., Gabe. Espero que te recuperes pronto. En cuanto puedas recibir visitas, iré a verte.-me dijo el peliblanco, luego sacó algo de su bolsillo- Toma- me dió un bello móvil blanco, con un listón rojo- Ahora no tienes móvil, por lo que pensé que sería buen detalle.

-Pero no podré tenerlo en la clínica-dije, tomando el aparato.

-Ya sé-dijo- Pero puedes disfrutar de sus funciones mientras viajas. Toma-me dijo de nuevo, dándome un papel doblado- Ábrelo en el avión.

Me dio otro abrazo que me dejó deseando mas, y mi padre y yo cruzamos las puertas de abordaje. Cuando nos acomodamos en nuestros asientos, desdoblé el papel:

-El móvil sólo tiene una canción en el reproductor. La banda y la empresa me ayudaron a grabarla para ti, como un regalo. La escribí yo. Espero que te guste. Te amo. Lysandro.

Encendí el aparato y me puse los auriculares. Mi padre me decía algo así como que lo apagara, pero necesitaba escuchar lo que decía la canción que Lys me había hecho.

-*Envolviendo tu amor en mi corazón

al amanecer, desapareceré.

El camino nos mantiene separados

por algún tiempo, desapareceré.

Prometiste tragar tus lágrimas cuando me fuera.

Prometiste seguir las pistas que te dejara.

Dijiste que te arrastrarías en la oscuridad de la risa.

Dijiste que me esperarías a pesar de todo.

Mi amor crecerá negro si tu corazón es robado.

Sólo promete guardar tu corazón.

Un día regresaré si las puertas siguen abiertas,

sólo promete guardar tu corazón roto.

Los días se van con el viento,

Y esta vida es demasiado corta.

Y no tiene sentido sacarte

de mis pensamientos.

Te prometí escribirte y recordarte siempre.

Te prometí tratar de volver en Diciembre.

Tengo que volver y enfrentar este desastre.

Dije que volvería a ti a pesar de todo.

Mi amor crecerá negro si tu corazón es robado

Solo promete guardar tu corazón...

Un día regresaré si las puertas siguen abiertas,

sólo promete guardar tu corazón roto.

Eternamente y aún después mi amor.

Me quité los audífonos con los ojos llenos de lágrimas.

-¿Estás bien cariño?-preguntó mi padre asustadp- ¿te sientes mal?

-No... es sólo que, me han dado un regalo muy bello, padre-dije- demasiado bello.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Capítulo, penúltimo capítulo :o

Se acerca irremediablemente el final de esta historia. ¿Qué voy a hacer cuando ya no tenga que subir capítulos?

Perdón, me entra la melancolía xD

Kaila, kaila kaila... ¿qué te digo? Te adoro! Me hiciste súper feliz :) con tu regalito. Tanto es así, que le voy a hacer un regalito a Diana :) agradécele porque el próximo capítulo no es el final :) Naaa, ya lo estaba escribiendo antes de recibir tus maravillosos regalos :D Siii Jim es tan rarito como Edward, por eso eran mejores amigos. Creí que era justo que conocieran a Jim, porque pues se habló de él bastante, es una de las bases de la historia, pero nunca aparece. bueno pues hizo su participación estelar :) Dianita! te voy a hacer un regalito, pero no te voy a decir que es :) tendrás que esperar... Gracias de nuevo Kaila... muchas muchas gracias, te quiero!

Yuyi, mi querida brownie achocolatado... me da mucho gusto la actividad en la página de FB, yo quiero tus locuras por todos los medios :p wow, no creí que reelerías el fic, pero que bueno, para eso está :) y bueno, con su canción... mucho mejor :) jajaja ¿qué te digo? Adoro esa MáGICA saga :) ¿se notó? jajaja ¿PervertYuyi ya se recuperó de su hemorragia nasal por la imagen de nuestro querido Ed? Yo todavía no :O ^/^ jejeje kaila quería darme una sorpresa, la que vimos ayer y de la que nos enamoramos, por eso no dijo su identidad secreta :O

Carol no te preocupes, pero me alegra leer tus reviews :) siii, lamentablemente esto se acaba ya :( ni modo, ya veremos que nuevos proyectos surgen, espero que me acompañes si es que subo historias después :) No mueras, si mueres no te enterarás del final :)

Como quizá leyeron, Kaila me dió una súper sorpresa muy, pero muuuuy linda, síiiii, casí me hace llorar (naaa si lloré un poquito)

La cosa es que pueden conocer físicamente a Edward, Alexander, James y Gabrielle Ducatte, gracias a ella. Sus dibujos están hermosos, siii, maravillosos y guapísimos.

Si quieren verlos, están en mi página de FB ya saben

Facebook/ElibellaFF

Por si los quieren ver, y darle like a la página.

gracias de nuevo Kaila, te quiero!

Y bueno, ya han de estar chocadas de especiales, pero bueno, en vez de subir el final la próxima vez subiré un especial EdwardxDiana :)

Hasta otra ^^

La canción correspondiente a este capítulo fue Keep Your Heart Broken de mis queridos The Rasmus, y una de mis baladas favoritas :)