Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Love, The Hardest Way.
Capítulo Final.- You
Pasé mis dedos sobre el sencillo teclado que mi padre me había regalado hacía un par de meses. Canté la canción que estaba componiendo en ese momento. Sabía qué quería que dijera, y para quién yo quería que lo dijera, pero sentía que me faltaba algo para terminarla.
Frustrada, suspiré.
Me asomé a la humilde ventana de donde se podía ver al patio del centro de rehabilitación. El césped estaba corto y de un verde brillante. Se veía casi alegre. El sol iluminaba con su luz y consolaba con su calidez a los que estaban afuera.
Había pasado mas de un año desde que llegué ahí y definitivamente no había sido fácil, pero poco a poco, con ayuda de los médicos y de demás compañeros había logrado sentirme cada vez menos ansiosa y menos sola. Había pasado mucho tiempo sin poder ver o hablar con nadie que conociera, pero era parte del tratamiento.
Extrañaba horrores a mis amigos, a mi familia y por supuesto a Lysandro. Mi amigo Lysandro.
Volví a suspirar. "Seamos amigos" ¿En qué momento se me había ocurrido esa estúpida idea, joder?
En cuanto me dieron el visto bueno para recibir visitas, mi padre fue el primero en venir. Hablamos bastante y quedé satisfecha con como me sentía al respecto de mi padre, y también recibí mucha terapia para ello.
Compartí vivencias con gente que había pasado por lo mismo que yo, con consecuencias mas o menos graves que las mías.
Había sido un proceso realmente duro, pero después de todo lo que había pasado conmigo, quizá pude asimilar mejor las cosas. Había tocado fondo de un modo bastante fuerte, aunque claro, por eso se llamaba tocar fondo.
Volví a sentarme ante el teclado y volví a tocar la melodía que estaba componiendo.
Tocaron a mi puerta.
-Ya sé que eres tú, así que pasa-dije sonriendo como una tonta.
-Buenos días, señorita-dijo un guapo muchacho de cabello negro, vestido de modo muy casual- Sus vecinos se quejan del ruido que está haciendo.
-Que se jodan-le respondí al muchacho, quitándome los audífonos con los que estaba tocando.
-¿Cómo está la paciente mas bonita de este lugar?-preguntó él.
-No lo sé-le contesté- Pero si quieres puedo preguntar.
-Claro, cuando lo sepas me avisas-dijo el muchacho y salió cerrando la puerta.
Unos momentos después la abrió y sonriendo me abrazó.
-Bájame-le pedí mientras me cargaba- ¡Logan!
-¡Gabrielle!-gritó él.
Después de un rato (y unos cuantos golpes en su cuerpo) me dejó tranquila.
-¿Cómo va tu canción?-preguntó Logan sentándose en mi cama.
-No muy bien-dije- Hay algo que le falta, pero no se qué...
-Sí supiera algo de música, te ayudaría, pero honestamente, soy un negado para eso.
-No esperaba menos de ti-le dije sonriendo- Pero gracias.
-Yo se quien te puede ayudar-dijo él sonriendo.
-¿Quién?-pregunté extrañada.
-Acabo de ver a tu novio en la recepción-dijo.
-¿Lysandro está aquí?-pregunté y me levanté como poseída yendo hacia el espejo y cepillándome el cabello que ya había crecido. Aún no estaba al largo que me gustaba, pero al menos Will y Julian ya no me llamarían pelona. O eso esperaba por el bien de ellos.
-¿Y por qué te sorprendes?-me preguntó Logan risueño- Viene cada mes.
-Me gusta estar linda para él.-dije.
Logan rió.
-Una verdadera lástima que no estés disponible-dijo suspirando.
-Sal de aquí, tonto-dije señalando la puerta- No quiero que estés de fisgón.
-No quiero ver lo que haces-dijo enseñándome la lengua. Luego sonrió y se fue.
Me arreglé un poco hasta que alguien se asomó por la puerta que mi amigo había dejado abierta.
-Buenos días-dijo la amable voz de Lysandro.
-Hola-le respondí.
Se acercó y me abrazó para luego darme un beso en la mejilla.
-¿Cómo estás?-preguntó.
-Mucho mejor-dije- Siéntate por favor. Sé que no hay mucho espacio. Si quieres podemos salir a caminar.
-Estoy bien aquí, quizá después-dijo.
Se sentó en dónde minutos antes había estado Logan. Lo miré con atención. Lysandro acababa de cumplir veinte años hacía unos meses. No había cambiado mucho, excepto en la expresión de su rostro que era un poco mas seria, sí, sé que suena difícil.
-¿Tuviste un buen vuelo?-pregunté sentándome junto a él.
-Un poco turbulento, pero bien dentro de todo-dijo él- Vi a Logan salir hace un momento.
-Estuvo fastidiando un rato.-dije.
-¿Va mejorando?-preguntó el peliblanco arqueando una ceja.
Logan era un buen chico, pero estaba hundido hasta el cuello en el mundo de las drogas. Su familia estaba podrida en dinero y nunca le había faltado nada, excepto atención paternal, la típica historia. Se había metido cosas que yo ni siquiera conocía, había estado perdido durante muchos meses antes de que alguien lo encontrara en la calle tirado víctima de una sobredósis. Llegó al centro unos días después que yo, y nos hicimos buenos amigos.
Logan aún tenía problemas para controlar la ansiedad y la depresión, porque además sufría de un caso clínico de depresión, y tenían que medicarlo por lo que era difícil apartarlo de las drogas totalmente. Por no decir imposible.
-Lo lleva tan bien como se puede-dije haciendo una mueca.-
-Si no le gustaras, probablemente me sentiría aún peor por él-dijo Lys con una media sonrisa.
-¿De dónde sacas esa tonta idea?-pregunté sonrojada.
-Me tomo por los hombros, me miró a los ojos y me dijo:" Me encanta Gabe. Una lástima que esté contigo"- sonrió mi peliblanco- de ahí saqué esa tonta idea.
Reí, me alegraba que Lysandro no considerara a Logan una amenaza. Sin pensarlo dos veces, me recargué en su hombro un momento. Levanté la vista y el clavó sus hermosos ojos en mí. Quizá no debí haberme acercado tanto. Sentía su aliento cerca de mí y casi podía saborear esos labios que ansiaba tanto.
Me aparté con brusquedad. Y él se quedó un poco azorado.
-¿Cómo están todos?-pregunté- ¿Cómo va la banda?
-Bien-dijo Lysandro, aliviado con el cambio de tema- están muy contentos con las canciones que enviaste. Las hemos estado adaptando y han quedado muy bien. Todos te mandan saludos, y se quejan de que no nos dejen entrar a todos juntos.
-Sobre todo Will y Julian seguramente-dije y Lys asintió- Típico de ellos armar un drama por cualquier cosa.
-Verte no es cualquier cosa-dijo Lysandro.- Ha pasado año y medio desde que no te ven. Te extrañan. Y no son los únicos.
-Tu me ves mucho mas que ellos.-dije
-Sólo una vez por mes, y no es suficiente-dijo él- Yo...
Se quedó callado, pero su piel se sonrojó ligeramente y parecía un poco nervioso.
-¿Qué hay de ese paseo por el jardín? ¿Te apetece?-preguntó.
Salimos al exterior a disfrutar del bello día. Yo iba de su brazo, y adoraba el hecho de que al ir así yo seguía sintiéndome como una princesa, cosa que me pasaba siempre que estaba con él.
-¿Cómo está Alex?-pregunté.
-Bien, también te echa mucho de menos-dijo Lysandro con una pequeña sonrisa. Amaba verlo sonreír.-Aunque, alabado sea, creo que puedo dejar de preocuparme por él.
-¿Qué?
Sonrió mas ampliamente.
-Ha estado saliendo con una chica misteriosa.-dijo Lys- Parece muy entusiasmado. Últimamente, Alex me está cayendo mejor.
-Me alegro tanto por él-dije contenta- espero que lo traten bien, porque si no me pondré un poco violenta.
-No lo dudo, hermosa-dijo.
-¿Y Castiel y Juliette?-pregunté
-Ahora entiendo cuando Castiel nos decía acerca de poder entrar en coma diabético por tanta miel.
-Sabía que dentro de Castiel habitaba un cursi de lo peor-reí.- Seguro se casan.
Lysandro palideció y pareció nervioso de nuevo.
-¿Te pasa algo?-pregunté- Te noto raro.
-No, no te precupes.-dijo
Pues si me preocupaba. La última vez que lo había notado raro, había terminado conmigo y pasó demasiado antes de volver a vernos. Me preocupaba mucho.
-Regresemos a tu habitación-dijo.
Volvimos en silencio al pequeño cuarto, donde volvió a sentarse sobre la sencilla cama.
-¿Estabas tocando cuando llegué?-preguntó. Probablemente quería saber si tenía alguna nueva composición.
-Pues si, un poco-le dije.
No le había mostrado la canción, que además de estar incompleta, quería mostrársela en otras circunstancias, mejores por decirlo así.
-¿qué tocabas?
-Pues... es una nueva canción-dije y me sonrojé mucho- No es como lo que he estado escribiendo. es aún mas personal. Sólo que estoy trabada. No puedo sacarla, no sé... siento que le falta algo.
-Si quieres, puedo ayudarte.
-Oh...yo...- ahora me sonrojé aún mas
-¿Pasa algo?-preguntó un poco desconcertado.
-Yo... la escribí para ti-dije en voz baja- No se... si quiero que la oigas. Me da vergüenza, además no está completa...
-Por favor-pidió- Cántala para mi.
Suspiré, pero me puse frente al teclado y comencé a tocar, sintiendo anhelo porque la tierra me tragara.
-Las palabras que han salido de esta pluma
dulces palabras que quiero decirte
y no puedo dormir
porque tengo que decirte: buenas noches
Cuando estamos juntos me siento perfecta
Cuando me alejo de ti, me deprimo
Todo lo que dices es sagrado para mi
No puedo mirar a lo lejos cuando yacemos en quietud
Y me susurras...
Dejé de tocar, era todo cuanto había podido escribir.
-Es todo-dije sonrojada aún- tengo un bloqueo mental. No puedo continuar. Quizá debería cambiar la última línea, aunque suena preciosa así que... ¿qué me has susurrado?
Lysandro me sonrió y me dió un beso en la mejilla. Puso su manos sobre las teclas y siguiendo la melodía, cantó con suavidad:
-"Gabrielle, cásate conmigo
promete que te quedarás conmigo"
Un relámpago de una sensación desconocida se propagó por mi cuerpo. Había pasado cada visita insistiéndome en lo mismo. Pero como no lo decía en serio, siempre le decía que no. Hoy, sin embargo, me parecía diferente. Dejó de tocar y me miró.
-Me has preguntado eso cada vez que vienes-le dije algo nerviosa- ¿Qué te hace pensar que esta vez te contestaré algo diferente?
Sonrió e hizo lo que sí y no me esperaba: se puso sobre una de sus rodillas y se llevó la mano al bolsillo del pantalón sacando una pequeña caja negra.
-Que hoy traigo esto conmigo-me dijo y abrió la caja para sacar una bello anillo de oro blanco con una bello zafiro montado rodeado de diminutos diamantes.- Gabrielle Ducatte, te he fallado demasiado, tanto que jamás me perdonaré por mucho que pase el tiempo. Te amo tanto que todo la vida se me hace poca para estar contigo. Cada vez que te he pedido ser mi esposa, era completamente en serio. No he pensado en otra cosa, desde hace muchos meses. Comprendo perfectamente, si tu respuesta es negativa, pero dime: ¿Me concederías el maravilloso placer de convertirte en mi esposa?
Era lindo y arrogante de su parte haberme puesto el anillo mientras decía su bello discurso.
-No sé si estoy preparada para ser una esposa-susurré.- Creo que necesito tiempo para hacerme a la idea.
Él sonrió dulcemente, y se sentó de nuevo junto a mí.
-No hace falta que nos casemos mañana-dijo.
-¿No tiene que ser pronto?-pregunté.- ¿Puede ser en uno, dos o diez años?
Él asintió
-En uno, dos, diez... los años que hagan falta-me dijo- Sólo quiero que me digas que si, porque... si he de ser sincero, esto de ser amigos no funciona para mí, amándote como te amo, y ser sólo novios no me hes suficiente...
Miré el anillo en mi dedo.
Coloqué mis manos en las teclas de nuevo.
-Oh, no tienes ni que preguntarlo
tu sabes que eres por quien vivo
sabes que moriría sólo por abrazarte, por estar contigo
De algún modo de mostraré
que tu eres mi cielo nocturno
siempre he estado bien detras tuyo
ahora siempre estaré a tu lado
Tantas noches he llorado hasta dormir
Nunca pensé que diría esto
Nunca pensé que estarías aquí.
Lo miré luego de terminar la canción. Estaba expectante.
-Si no ha quedado claro, la respuesta es sí: Por supuesto que quiero casarme contigo.- contesté
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Si, si ya sé, pero antes de que me maten porque el final estuvo tan flojo y poco concluyente déjenme decirles que les traigo un epílogo, que subiré lo mas pronto posible. Ahí todo va a quedar bien asentado en su lugar.
Ha sido maravilloso compartir esta historia con ustedes, de verdad, me emociona mucho el hecho de que hasta este momento, en el que escribo estas líneas, haya 149 reviews, realmente es algo que no me esperaba, pero gracias a ustedes lo logramos.
Espero que les haya gustado.
Me guardaré los agradecimientos finales y el discurso para el epílogo.
De todos modos, muchas gracias a los que me han seguido hasta el final de esta historia, realmente significa mucho para mi el tiempo que dedicaron a leer mis locuras.
Nos vemos en el epílogo.
Gracias a Kaila, Yuyi, FlyinkWings y Wind Love por comentar.
Wind Love realmente tu idea me llamó mucho la atención, lo voy a pensar, lo prometo :)
*La canción utilizada en este capítulo es la bellísima You, de Evanescence
