El primer día que Nico di Angelo habló con el chico de ojos azules fue como cualquier otro. Al menos para él.

Un día más en la cafetería.

Nico estaba sumido en sus estudios que no se daba por enterado acerca de lo que lo rodeaba.

Como el chico que no hace más de 5 minutos se había sentado frente a él y talvez no lo hubiera notado de no ser porque este le habló.

—Hola—saludó el chico atrayendo la atención de Nico.

Y cuando este le vio, lo primero que hizo fue sorprenderse y luego avergonzarse. Puesto que no era algo normal en la vida de cualquiera que un chico guapo al que habías visto de manera fija (durante muchos días) se sentara de la noche a la mañana contigo.

—Hola—dijo Nico con cautela y tratando de que la sorpresa no se notara en su voz.

Pero el punto era que el rubio de ojos azules lo notó. Pero no le causo algún desagradable sentimiento, por el contrario, le causó alegría de alguna forma.

—Soy William Solace—fue como se presentó el chico.

—Nico Di Angelo—respondió en voz baja, habituándose al shock inicial.

Se quedaron un momento en silencio. Mismo en el que Nico decidió ignorar a Will volviendo a sumirse en su lectura. No lo pensó, solo lo hizo.

Y Will se vio algo sorprendido por el gesto de Nico pero dejándolo de lado, decidió enfocarse en cosas algo más productivas. Como observar.

Podía ver que Nico era de piel olivácea, ojos negros, cabello largo y despeinado (cosa que le gustó a Will) además de un lindo tono de voz.

—Es bueno conocer a quien me ha estado acosando—comentó Will con diversión, atrayendo la atención de Nico quien abrió los ojos de manera desmesurada y luego se sonrojo.

— ¿! Que ¡? No sé de qué me hablas—graznó Nico con sorpresa.

—No te preocupes no lo tomo a mal—confió Will guiñando un ojo.

—Me siento aliviado—gruñó Nico con sarcasmo.

—Bien—comentó Will empezando a comer a la mar de tranquilo.

— ¿Piensas quedarte ahí?—preguntó Nico algo intrigado porque el chico…perdón, Will se quedara ahí. Se supone que si alguien te acosa no te quedas a pasar el rato con él. O eso le decía el sentido común.

—Sí, porque soy libre de sentarme donde quiera—contestó con una simpleza que negar a Nico divertido.

—Pero esta mesa está ocupada—agregó Nico con falsa molestia.

—Si, por ti y por mí—replicó de nuevo el rubio haciendo énfasis en el MI.

"No se dará por vencido" pensó Nico con una extraña sensación de alivio y diversión.

—Ok—dijo sin más y volvió a lo suyo.


Normalmente Nico Di Angelo no cedía tan fácil, pero se encontró pensando en lo "interesante" de la situación. Aunque no puso evitar pensar que sería cosa de un día.

Mientras que Will Solace tenía la intención de hacer de esta algo más habitual, hasta que algo más pasara.

Todo era posible.