Los días habían pasado y las cosas habían cambiado notablemente entre los dos chicos. El haber compartido se podía decir que habían llegado a ser amigos cercanos, aun cuando ellos querían algo más que eso.

Ninguno lo admitiría.


Era una cálida noche de mayo y tanto Di Angelo como Solace acaban de tener otra cita más.

Will había acompañado a Nico a su departamento y tal parecía que ambos no daban señales de irse.

—Gracias por llevarme al cine—agradeció Will pasándose la mano por el pelo.

—Te dije que no hay nada mejor que dinosaurios asesinos—recordó Nico con un amago de sonrisa.

Will pensó que cada vez era más fácil que Nico sonriera cuando le decía algo, cosa que le ayudaba a sentirse bien. Claro él no tenía la certeza del ser el único que le sacara sonrisas a Nico, pero algo era algo.

—Bueno será mejor que me vaya, ya es tarde—comentó Will sonriendo con nerviosismo y en contra de lo que quería.

Nico solo asintió.

Solo había dado unos pasos el rubio cuando sintió que el pelinegro había tomado su brazo. Todo fue tan rápido que de un momento a otro estaban los dos en el suelo.

Nico encima de Will.

Muy cerca.

Ambos tenían la respiración atorada por la sorpresa, pero parecía que se les había olvidado como moverse o que no les incomodaba el estar así.

En un segundo se miraban fijamente y al otro se besaban.

Comenzó como un beso casto, torpe e inocente que llegó a tornarse en algo más sincronizado y experto.

—Si querías un beso solo tenías que pedirlo Di Angelo—regañó en tono bromista Will sonriendo hasta lo imposible.

—No sabía cómo hacerlo—confesó Nico de una manera que Will decidió tomar como sincera.

Hacían caso omiso del tiempo que había pasado hasta que fueron interrumpidos.

—Amigo, por mucho que me guste ver gente besándose en el suelo…es tarde—dijo una voz con diversión viéndolos desde la puerta.

—Percy…—gruñó Nico sonrojándose.

—Cinco minutos—advirtió este en su lugar para desaparecer de nuevo dentro del departamento.

—Supongo que es… ¿tu amigo?—comentó Will sacudirse pero la tensión estaba palpable.

—Algo así—confirmó este frunciendo el ceño.

—Supongo que te veré mañana—dijo Will.

—Si—respondió Nico.

—Hasta mañana—se despidió caminando a paso lento.

—Hasta mañana—dijo también Nico viéndolo irse.

— ¡Hasta mañana!—gritó Percy entre risas.

— ¡Percy!—gritó Nico molesto.

—Solo me estaba despidiendo—se defendió el agredido.


—Aggg—dijo Nico viendo al techo.

— ¿Y bien?—preguntó Percy después de mirarlo durante algunos minutos.

— ¿Y bien, que?—dijo Nico arqueando una ceja.

— ¿El si es tu tipo?—preguntó Percy haciendo puchero.

Nico Di Angelo al principio no dijo nada, solo pensó como había acabado siendo amigo del chico que tenía enfrente.

Supuso que nunca encontraría una respuesta satisfactoria.

—Jackson—dijo peligroso Nico.

Parece ser que los sensores de peligro de Percy se activaron porque justo después dio media vuelta y corrió a la seguridad de su habitación.