2 meses después.
Solace y Di Angelo seguían como antes. Siendo amigos y todo eso. Tal parecía que lo del beso quedo en el olvido y negación de ambos porque no lo volvieron a mencionar.
Pero fue un día que se demostró que no solo en la pareja hay peleas sino también en la amistad, bueno una donde hay deseo de algo más.
Todo había iniciado porque Will le había "reclamado" de manera subliminal el que no confiara en el cómo lo había visto hacer con los demás (a quienes había conocido hace días) y Nico pensó que en un principio tenía razón.
Pero en algún momento las cosas se habían salido de control. Más de lo que alguno pensó y los insultos y reclamos salían volando.
—No te debo explicaciones Solace—dijo Nico cruzándose de brazos.
—Tienes razón. Pero solo quería ser tu amigo—remarcó Will dándole la espalda.
— ¿Por qué tendrías que ser mi amigo? Mira...olvídalo el punto es que tu estas mal. No sé a qué viene tanto reclamo solo porque tú seas mi amigo—escupió Nico algo dolido. No era que el ser amigo de Will le molestara sino el hecho de que solo pudieran ser eso.
Mientras que a Will le molestó el tono despectivo de Nico.
—Los amigos se preocupan por el otro. Además de que mínimo después del beso podemos ser amigos—recordó Will al borde de la desesperación.
— ¿Y porque tendría que preocuparte yo? Mi vida es mía y si te la comparto es porque confío en ti no para que me armes un circo. Pero que entenderías de tener una vida—gritó Nico iracundo.
Hizo que Will abriera los ojos de incredulidad.
— ¿Qué tratas de decir, que no tengo vida? No sé porque me tomo la molestia de tratar con alguien como tú—dijo Will encaminándose a la puerta.
— ¡Espera ahí!—advirtió Nico a viva voz.
—Tu no me das ordenes—respondió Will temblando de ira.
—Nadie te obligo a tratar conmigo o a besarme así que eres libre de irte y hacer lo que mejor te plazca—gritó Nico respirando rápido.
—Idiota y ciego tenías que ser—insultó Will volviéndolo a mirar.
—No me insultes—regañó Nico asustado.
No le gustaba el rumbo que todo estaba tomando.
—Me arrepiento de haberte tratado, besado y conocido, pero no te preocupes que ya me voy—atacó Will explotando y saliendo encolerizado terminado por azotar la puerta.
Dejando las ventanas y a un Nico Di Angelo con lágrimas en los ojos dolor y el corazón retumbando de dolor.
Y del otro lado de la puerta a un muy triste Will Solace que aun cuando se daba bofetadas mentales, sabía que tarde o temprano algo como eso debía pasar.
A pesar de que los dos sentían aún más cosas que no pudieron decir y ahora a consecuencia de su inconciencia sufrían más de lo que pensaron que serían capaz.
"Talvez…no siempre valía la pena como dijo Percy, como el dolo que estaba sintiendo" pensó Nico con amargura.
