-Tengo que ir, pero les prometo que no demoraré mucho-

Fueron las palabras de Kim Kaphwan a sus dos pequeños hijos, Kim Dong Hwan y Kim Jae Hoon.

Kim caminaba por la oscura noche sobre el gran bosque de Korea, se dirigía hacia la donde tienen a las personas presas de la región. Kim siendo un duro y estricto maestro de Taekwondo, teniendo relación con los policías de Korea y teniendo muy en alto el nombre de la justicia en su mente y alma, está dispuesto a darle la oportunidad a un hombre de la cárcel para salir a cambio de aprender Taekwondo y servir a la comunidad haciendo obras caritativas y luchar sólo y únicamente en el nombre de la justicia.

Era un camino muy largo para llegar hasta la ciudad, se detuvo a descansar por un momento, pero escuchó un ruido de un árbol, pero no lo tomó muy en serio, después empezó a recordar sus viejas batallas en los torneos anteriores de The King Of Fighters, cuando fue derrotado por Terry Bogard y demás batallas; de pronto, miró una pequeña sombra que caía desde aquél árbol que hacía ruidos, se dirigía hacia él.

Kim usó una técnica de escape y esquivó a esa pequeña sombra.

-¿Quién eres tú?- Dijo Kim a un hombre de muy baja estatura y con unas garras muy afiladas en ambas manos.

-!Jajaja¡, no te escaparás de mí, cortaré tu delgada piel, ya no tienes salida- Dijo el hombrecillo.

-Dime tu nombre criminal- Dijo Kim

El hombrecillo no dijo nada y se lanzó con sus garras hacia Kim de nuevo. Kim lo tomó de la cabeza y fácilmente lo derribó de un golpe, le hizo una llave de lucha y lo presionó para que le dijera su nombre. El nombre de aquél hombrecillo era Choi Bounge y Kim no iba a permitir que Choi se escapara, así que aprovechó para llevarlo a la cárcel de Korea, ya que se dirigía hacia allá, pero le propuso un trato a Choi.

Kim llegó solo a la cárcel, dejó esperando a Choi afuera. Kim entró a hablar con el policía y preguntó por el hombre que tuviera oportunidad de salir bajo fianza, a lo que el policía lo llevó por un camino hacia unas rejas en donde estaba un hombre muy alto y bastante gordo.

-!Tienes visitas¡- Dijo el policía a aquél hombre.

-Su nombre es Chang Koehan, robó a un banco y a un puesto de comida-

-Muy bien, me parece perfecto- pensó Kim.

Kim explicó a Chang el mismo trato que le había dicho a Choi, el cual consistía en que Kim le daba la oportunidad de salir de la cárcel, simpre y cuando ayudara a la comunidad y que use su fuerza para la justicia. Chang lo miró y le respondió que sí, pero no se veía muy satisfecho, después salieron de la celda, el policía le dió a Chang una gran bola de acero con unas cadenas al rededor.

-¿Pero qué rayos es éso?- Preguntó Kim a Chang

-Es mi vida, con esa bola he conseguido mucho dinero, comida y es la mejor arma que he tenido-

Kim, Choi y Chang se dirigían hacia el Dojo de Kim, caminaban de nuevo por el oscuro bosque, Chang ya había escuchado de Choi, ya que ambos eran ladrones y se conocían por uno o dos robos en los que ambos estaban involucrados. Kim les aseguró que les iba a cambiar la vida, que su entrenamiento iba a ser muy duro y que ya no tenían marcha atrás. Chang y Choi se miraron mutuamente y sólo empezaron a burlarse de Kim y entre los dos atacaron a Kim, pero él los derrotó fácilmente y les dijo que no lo volvieran a intentar, por que ya pertenecían a la justicia.

Al día siguiente Kim los levantó muy temprano y los puso a entrenar, teniendo en mente la invitación de The King Of Fighters para aquellos dos bandidos.