El por que tarde tanto en actualizar mi parte... no tenia Internet... casi muero gente(?) ; _ ; pero aca ta el cap xD
Y como dijo el pony, es hermoso(?)
KHR, NI APH, NI LA MAYORIA DE LOS OC NOS PERTENECEN, TODO ES DE SUS RESPECTIVOS DUEÑOS
Le dio un puñetazo a una de las paredes de aquel callejón. Ciertamente estaba muy frustrado. Desde el alba buscando a su pequeña hermana, hasta al anochecer, y no encontrar rastro de ella le enfurecía.
Los otros tres chicos le miraban, si poder decirle algo en forma de consuelo.
-¡Oh! Chicos ¿Qué hacen aquí? Vengan es muy tarde- Sin querer, Luce había dado con aquellos cuatro chicos y los llevo consigo a su casa.
o-o
La mujer se quedó viendo al joven peliblanco, con una expresión de pena. Debía ser doloroso para el que alguien de su familia desapareciera así de la nada. Lo medito un poco y sonrió animadoramente.
-Ryohei-kun- Llamo la mujer -¿Por qué no los acompañas?- dijo refiriéndose a los otros tres chicos –tal vez encuentres pistas en los viajes- le aconsejo la mujer. Y esa idea pareció agradarle al muchacho, que inmediatamente asintió emocionado y con esa misma euforia, jalo a los otros tres consigo, dispuesto a empezar el viaje en ese mismo momento, provocando la risa divertida de la mujer.
o-o
Las chicas se habían repartido las habitaciones justo después de que Lal les diera su misión. Debían irse a dormir ya si querían salir justo al día siguiente como la mayor les había ordenado.
Solo había dos personas en proa, todas las demás se encontraban descansando. Y esas eran justamente Alejandra y Chiara.
La primera se encontraba sentada en el piso, recargada en el mástil, su pollito dormía en su cabeza y ella miraba el cielo nocturno.
Chiara se encontraba sentada sobre una caja, con la pierna cruzada sobre la otra, para sujetar mejor su guitarra mientras la afinaba.
-Ne- Llamo la albina -¿vamos a un bar? Me aburro-
La otra sonrió y asintió.
Hijas de miembros del BFT tenían que ser.
o-o
Nuestra querida Eloise seguía a las afueras a esas horas, siendo seguida por alguien, aunque ella no se daba cuenta de eso.
La rubia dio por accidente en el lugar donde conoció a las chicas. A esas horas había muy poca gente, lo que le provoco sonreír con algo de nostalgia. Mañana en la mañana partiría a Francia para casarse.
Iba distraída viendo los alrededores, como despidiéndose. Por lo cual no se dio cuenta cuando choco con alguien.
Iba a disculparse, como la señorita que era. Pero una magnifica retaguardia la distrajo (?).
o-o
Se había separado en grupos. Naturalmente, Aleude fue por su cuenta, le hastiaba estar en compañía de esos idiotas.
Caminaba por el lugar donde le habían dicho que ocurrió la apuesta del barco, preguntando a los pocos transeúntes que había, intentando conseguir descripciones más detalladas de aquellas chicas.
Sintió un golpe en la espalda. Lo que le faltaba. No estaba de buen humos. Volteo dispuesto a darle la paliza de su vida a esa persona ¿y con que se encuentra? Con una adolescente… era idea suya o… inconscientemente se alejó.
Decir que Eloise estaba embobada era poco. Casi se le sale cierta característica que heredó de su padre, la cual no le agradaba mucho. Tosió, avergonzada con un leve rubor en las mejillas.
-Mis disculpas señor, iba distraída- se disculpó inmediatamente, con una sonrisa tranquila. Ahora que lo miraba mejor, estaba endemoniadamente sexy y solo parecía un par de años mayor que ella, de qué tamaño la… Se reprendió mentalmente. Esos no eran pensamientos de una señorita, mucho menos de una comprometida.
El rubio solo la miro y se fue.
La chica se cruzó de brazos indignada –que maleducado- se quejó en voz alta y siguió su camino.
o-o
Alejandra y Chiara estaban sentadas sobre cajas en un callejón. Las echaron del bar después de casi acabarse la cerveza. Y como dato adicional, solo estaban un poco alegres, no ebrias.
A Alejandra le pareció extraño ya no oír los tarareos de la castaña así que volteo para hablarle, pero…
-¿A dónde fue?- se preguntó a si misma poniéndose de pie para ir a buscarla.
o-o
Roberto seguía algo enfadado. El que una chiquilla le haya echo quedar en vergüenza frente a todos sus hombres era imperdonable. Aunque ya de antemano era sabido que aquellas chiquillas estarían en problemas, aun quería venganza. El haber perdido era muy personal.
Siguió caminando, ya era tarde y casi no había nadie. Tenía pensado ir a un burdel, su amiga que administraba uno, le informo que recibirían una chica nueva, y naturalmente, a él le gustaban jóvenes y vírgenes.
-Oh, el viejo- oyó una voz, femenina.
Volteo a ver quién era, y se encontró con esa chiquilla. Parecía… ebria. Sonrió al encontrar en eso su oportunidad de oro.
La chica solo ladeo la cabeza, sonriendo alegremente.
El hombre se acercó a ella y no tardo en tenerla acorralada, con el pecho hacia la pared. Básicamente, la chica no opuso resistencia. Ella en su mente procesaba todo como un juego. Hasta que sintió una mano en el muslo y deslizarse lentamente debajo de su falda.
Podría decirse, que la ebriedad de la chica pasó.
-¡Aléjate!- Chillo, asustada, forcejeando por liberarse.
No supo cómo, pero el agarre que se hombre tenía sobre ella desapareció poco después, solo pudiendo presenciar una sombra durante unos instantes.
o-o
Giotto se había separado de G cuando tuvo la oportunidad. Prefería ir solo, mientras que G se calmaba un poco… y no intentara asesinarlo de nuevo… como las 7 veces en la última hora.
Caminaba con total tranquilidad, pero atento a su entorno. Sonrió a unas mujeres que pasaban por ahí, en señal de saludo. Las mujeres le devolvieron el gesto, de forma más coqueta.
Siguió su camino, cuando oyó un grito. Curioso fue a ver que era. Así que fue a dónde provino el grito, de un callejón de por ahí cerca.
La escena era algo obvia para quien fuera que la viese. Así que hizo lo que un sensato caballero, y no un pirata como de hecho, él era; le dio un puñetazo al hombre, para que dejara en paz a aquella jovencita.
La joven castaña solo observo aquella escena, en shock. Nunca admitiría que se puso nerviosa con la situación, y que… su corazón se aceleró al ser rescatada… todo era culpa de su padre y sus cuentos de doncellas rescatadas por príncipes (?).
El rubio volteo con la chica y sonriéndole tranquilizadoramente volteo con la chica ofreciéndole su mano.
Ella solo se ruborizo.
o-o
Kai se había levantado a mitad de la noche, no tenía pijama por lo cual seguía en pantalones y camisa, la cual le quedaba un poco ancha de los costados. Fue a la cocina, por agua.
Se sentó en una silla, frente al mesón. Se quedó unos cuantos minutos hay, sentada sin hacer otra cosa que tomar agua. Notaba algo extraño en la cocina… no podía identificar que era porque aún no estaba del todo despierta.
Rosalie había oído unos pasos por el pasillo, aun no se encontraba dormida. Salió de la habitación y camino a donde oyó el ruido encontrándose con Kai. Sin decir nada tomo asiento frente a ella.
-Donde están las armas que había aquí- dijo Rosalie en voz alta.
Kai solo hizo una expresión que indicaba que ya notaba que faltaba ahí.
o-o
Chiara tarareaba, recordando que había hecho mal.
Porque estaba atada a una silla.
Resulta que después de que aquel joven, de los más guapos que ha visto por cierto; la rescato, no tardó en aparecer otro hombre, pelirrojo con tatuajes y un chico de más o menos su edad, de cabello verde. Total, el hombre de cabello rojo la tomo como una amenaza por varias cosas que no alcanzo a oír.
Sonrió cuando su guardia, el chico de cabello verde; se quedó dormido por la nana que tarareaba desde hace rato.
Miro a los lados asegurándose que no había nadie. Sonrió alegre cuando comprobó que definitivamente no había nadie. Se movió un poco. Aquel hombre no era tan malo como parecía, porque no ajusto demasiado las sogas. Grave error.
Se deslizo hacia abajo, quedando semi recostada en la silla. Deslizo los brazos por las mangas de su blusa. Después se deslizo fuera de las sogas, dejando su blusa para que estas no le rozaran y le hicieran quemaduras. Cuando estuvo libre tomo su blusa poniéndosela inmediatamente.
Miro al chico que debería cuidarla y sonrió con ternura. Por algún motivo, le recordaba a sus hermanos pequeños.
-Descansa- dijo en voz baja, cubriéndole con una manta para después escapar rápidamente por la ventana.
o-o
Tsuna se había separado del grupo, después de que, por azares del destino pisara la cola de un perro que no había visto. Después el perro furioso por haber sido despertado de su siesta, lo siguió, queriendo atacarlo. Una cosa que definitivamente aterro a Tsuna, fue el hecho de que el perro echara espuma blanca por la boca.
Los demás chicos fueron enseguida a ayudarle, pero lo perdieron de vista rápidamente.
Tsuna viro por una calle, corriendo a todo lo que daban sus piernas. Y cayó estrepitosamente porque… se tropezó con… su propio pie.
El joven castaño se hizo un ovillo, y espero que su muerte a manos… bueno patas de un perro llegara.
Pero en cambio solo oyó el chillido del perro. Cuando abrió los ojos se encontró con una joven peli plata.
o-o
Alejandra aún seguía en busca de Chiara, cuando oyó los ladridos de un perro y curiosa fue a ver. Se encontró con un adolescente siendo seguido por un perro rabioso.
Sin dudar un poco tomo una tabla que había por ahí y la uso para darle un golpe al perro, no muy fuere, pero fue suficiente para que el animal saliera corriendo por donde vino, gruñendo y ladrando.
Volteo con el chico -¿Estas bien?- pregunto con un tono casi maternal, poniéndose en cuclillas delante de él. Parecía un niño pequeño. Pensaba que tal vez tendría 13 o 14 años, se veía algo pequeño, además de que era muy tierno.
El chico se sonrojo, además de que tuvo el presentimiento de que estaba siendo tratado como un niño pequeño.
-S-si- sin querer tartamudeo coloreando un poco más sus mejillas a lo que la muchacha sonrió.
-¡Alejandra!-
La peli plata volteo en dirección donde le llamaban.
-Chiara- dijo, como saludo -¿Dónde estabas?-pregunto frunciendo un poco el entrecejo.
-Me perdí, y este tipo intento violarme, pero un príncipe apareció y me salvo. Pero después llego este otro tipo y me tomaron presa por no sé qué motivos y me escape- explico a toda velocidad, sin tomar aire una sola vez, causando que una gotita de sudor en la nuca para los dos oyentes.
Chiara miro a Alejandra y al chico. Y pensó cosas demasiado extrañas que mejor ni mencionar pero inmediatamente callo en cuenta de algo que provoco que se lanzara a abrazar al castaño.
-¡Qué lindo!- dijo abrazándolo –se parece a mí príncipe- agrego apretando más el abrazo, casi asfixiando al castaño. Pero lo soltó de golpe –hay que irnos- exclamo, tomando al castaño y a la peli plata, a cada uno de una mano. Para comenzar a ir en dirección del barco.
o-o
G solo estaba teniendo un incontrolable tic al ver a Lampo dormido y ningún rastro de la chica.
Por eso, Giotto no se sorprendió después de la paliza de Lampo, y el hecho de que G los haya obligado a ir a buscar a la chica.
o-o
Eloise caminaba por las calles, ya para ir a casa.
Lo que ella no sabía es que detrás, venia Chiara, Alejandra y el castaño desconocido para estas.
Alejandra al divisar a la rubia, tomo la mano de esta haciéndola ir con ellas, casi arrastrándola la mitad del camino.
Llegaron al barco, el trio de chicas por demás divertido y el castaño, casi vomitando debido a la carrera que fue obligado a hacer.
-¿Ya vuelven?- oyeron una voz, a lo que lo cuatro chicos voltearon, encontrándose con las demás chicas, en pijama o con su ropa de calle un poco desarreglada.
Andy se encontraba sentada, bebiendo un tarro de cerveza, recargadas a cada lado de ella, estaban Diana y Luna, durmiendo en sus hombros. Alyssia estaba recargada en el mástil, con una expresión algo dormilona y junto a ella se encontraba Kai.
Chiara se rasco la nuca, sonriendo nerviosamente, Eloise miraba todo sin comprender realmente y Alejandra simplemente lo ignoro para ir con el castaño, que estaba la mar de confundido.
-Lo siento por todo esto- dijo hablando con el –por cierto, me llamo Alejandra-se presentó, sonriendo levemente.
El castaño, levemente sonrojado asintió, comprendiendo –soy Tsunayoshi- se presentó, algo tímido.
Rosalie, al igual que la demás chica (exceptuando las dormidas claro), miraron la escena curiosa. Algunas tomando la oportunidad para molestar a la peli plata en un futuro.
-…nos estamos moviendo- dijo de la nada, Chiara.
Rosalie fue enseguida a revisar, y definitivamente, alguien corto la soga que unía el barco al muelle.
Eloise que hasta hace poco miraba el barco distraídamente, se dio cuenta que a unos pocos metros de la puerta a camarotes, había varias maletas, cabe decir que de todos los tamaños. Eso le pareció algo extraño.
-¡Eh!- la rubia inmediatamente se acercó a la baranda del barco y ya estaban unos pocos metros alejados del muelle. Si se lanzaba al mar tal vez podría nadar a la orilla.
-¿Tío Francis?- se preguntó Alejandra, que había logrado divisarlo en el muelle, despidiéndose alegremente.
Chiara y Eloise se acercaron inmediatamente.
-¡Hola tío!- grito Chiara, saludando, moviendo sus brazos.
-¡Papá!- llamo Eloise -¡Ayúdame a volver a la orilla!- exclamo.
El hombre rubio solo sonrió a su hija.
-Es hora de que vivas tu propia aventura mi pequeña- dijo el hombre, con un tono de voz normal. Pero su hija comprendió. Provocando que el corazón de esta se achicara.
Y oyeron el sonido de algo cayendo al agua.
Que provoco el castaño, al que Andy arrojo al agua. Todas le miraron.
-¿Qué? No creo que él quiera venir con nosotras- dijo con normalidad, después de todo ese día había visto a ese castaño con otros chicos y se veía muy feliz con ellos.
Eso provoco que algunas sonrieran divertidas y otras solo suspiraran, pero igual de divertidas.
Eloise se quedó mirando a su padre. Se acercó un poco más a la baranda y tomando aire grito.
-¡Hasta luego papá! ¡Despídeme de mamá!- grito la muchacha, con los ojos humedecidos.
Su padre sonrió, hizo el ademan de lanzarle un beso y volvió a menear su mano en señal de despedida.
Y todas sabían una cosa.
Que este era el inicio de la aventura, tal vez, la más grande de sus vidas.
Soy un asco para lo emotivo(?)
en fin
Muchas gracias a quienes dejan review :'D y a esos lectores fantasmas tambien!
PD: eso de meter a Jack Sparrow estara en veremos(?)
