Hola, acá les dejo el cuarto capítulo luego de días sin subir. Espero que les guste!
Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.
Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki que sigue viva por lo que es una ninja de konoha.
Capítulo 4: Revelaciones
La puerta se abrió y se cerró en unos instantes. La chica corría por el departamento en busca de su madre, la encontró en la cocina horneando unas galletas.
-¡Mamá! -la mujer antes de darse vuelta sacó del horno una bandeja con las galletas, depositó la bandeja sobre una mesada y se volvió a ver a su hija.
-Karin ¿qué sucede? -se preocupó unos instantes al ver que el rostro de la joven estaba completamente rojo. Al notar que la chica expresaba felicidad cambió de parecer.
-A-acabo de v-volver de una c-cita -la mujer sonrió entendiendo lo que le pasaba a karin. La madre de la muchacha tenía el mismo color de cabellos, aunque eran mucho más largos y sus ojos eran azules; muy parecidos a los de naruto. Vestía un delantal de cocina con el nombre "Kushina"
bordado en el mismo.
-Ya veo, ¿por qué no me dijiste que tenías una cita? -la chica desvió su mirada hacia el suelo: se había olvidado de contarle a su madre. Kushina solo suspiró, tratando de ocultar el orgullo que sentía por su hija- Ahora cuentame ¿salió todo bien? ¿o aquel chico te maltrató?, si ese fue el
caso dimelo que le daré una lección y...
-N-no, todo fue... perfecto. Es muy apuesto y tierno, se preocupó para que todo saliera bien, además tiene unos ojos azules tan... -el rubor se hizo más fuerte en las mejillas de karin mientras recordaba su cita, no pudo terminar la frase. Su madre no pudo contener más su sonrisa de
curiosidad y asentía expentante- n-nos besamos mamá, fue algo tan hermoso, nunca había sentido nada igual y su chakra era muy alegre y cálido -la chica colocó sus manos en las mejillas tratando de ocultar el rubor. A kushina le iba agradando cada vez más aquel chico ,fuese quien fuese, "debe
ser un buen partido" pensaba la mujer.
-Y dime ¿quien es? ¿cómo se llama? -la chica volvió a observar a su madre quien la observaba con una amplia sonrisa, eso la hizo avergonzarse un poco. Karin permaneció unos momentos callada y luego habló.
-N-naruto Namikaze -le respondió a su madre. La mujer se quedó shockeada por las palabras de la chica y perdió su sonrisa.
-¿Naruto Namikaze?, ¿el hijo del actual hokage Minato Namikaze? -karin solo asintió, la mujer desvió su mirada hacia la mesada - n-no puedo creer que ese chico se haya fijado en una uzumaki, considerando que nuestro clan no es muy respetado y solo quedamos nosotras dos -le dijo la mujer
quien no apartaba la mirada de la mesada.
-En realidad aún no le he dicho que soy una uzumaki -le dijo asustada la chica.
-Creo que deberías hacerlo la próxima vez que lo veas. No tengas miedo, si realmente te quiere te aceptará sin importar cual sea tu familia -la chica asintió más confiada.
-¡Hai! Eso haré, creo que lo veré mañana.
-Tomalo con calma, primero estan las misiones y el entrenamiento; aunque creo que deberías invitarlo a él y a su apuesto padre a que vengan a cenar -la chica se había sorprendido por las palabras de su madre- minato namikaze, ciertamente es muy atractivo.
-¡M-mamá! -las chicas intercambiaron miradas de sorpresa. Pasaron unos segundos y comenzaron a reírse a carcajadas.
-Bueno siéntate mientras te preparo un té y me cuentas como lo conociste -kushina tomó una galleta y se la dio a su hija.
Los recuerdos de el día en que el rubio la salvó llegaban a su mente mientras contaba la historia a su interesada madre.
...
-¡Naruto! -el chico levantó la mirada para encontrarse con sakura y sasuke a pocos metros de él.
-Hola sakura,sasuke -le contestó sin mucha emoción el namikaze, la pelirosa pudo notar el rubor en sus mejillas.
-¡Amigo mío! cuentamelo todo -el pelinegro le pasó el brazo derecho por alrededor del cuello.
-Lo siento pero no hay mucho que contar -sakura se percató de los nervios del rubio, sabía que algo le había pasado pero lo mejor era dejar de preguntar- ¿Me estaban buscando?.
-Así es, el hokage nos mandó a buscarte por si no recordabas lo de una nota o algo así.
-Ah es cierto, tenemos que ir los tres a verlo. ¿Nos vamos? -naruto se liberó del abrazo de sasuke y comenzó a caminar en dirección a la oficina del hokage con las manos en los bolsillos.
-Algo no debió salir bien -el susurro del pelinegro llamó la atención de sakura.
-No, no es eso. Parece que nuestro amigo está enamorado -la sonrisa de la pelirosa fue suficiente para sasuke quien sólo pudo asentir sorprendido.
La caminata transcurrió en silencio. Naruto se mantenía alejado de sus amigos: no quería reverlales lo ocurrido, aún no. Tenía miedo de haber ido demasiado rápido, aunque la peliroja haya tomado la iniciativa, el correspondió al beso. Quizás solo estaba confundida, quizás lo hizo para
no hacer sentir mal al rubio, no lo sabía pero de algo estaba seguro: quería volver a verla y aclarar sus sentimientos hacia ella.
Los tres llegaron a la torre hokage, subieron las escaleras y llegaron hasta la puerta. Naruto no estaba de humor para una visita a su padre, pero debía hacerlo. Llamó a la puerta mientras sus amigos permanecían detrás suyo.
-¡Adelante!
-Permiso hokage-sama -minato observó a los recién llegados y se sorprendió de que la voz no provenía de su hijo sino de sakura- ¿nos mandó a llamar?
-Así es sakura. Tengo grandes noticias para los tres -naruto no se inmutó, pensaba que sería alguna estupidez como alguna misión o las felicitaciones de la esposa del señor feudal por salvar a su gato en numerables oportunidades.
-Verán, ¿qué dirían si les ofreciera la oportunidad de ser un integrante de los legendarios sannin? -comentó el hombre con una sonrisa dirigida a naruto. Los tres ninjas se quedaron shockeados por las palabras del hokage: ¿ellos como sannin? tenía que ser un sueño.
-¡P-papá! ¿qué tenemos que hacer? -la emoción volvió al rostro del rubio, su padre esperaba aquella reacción por parte de su hijo.
-Bien ahora que lo mencionas sólo deberan entrenar -los chicos se miraron unos a otros asombrados- cada uno entrenará con un sannin por dos años, luego volverán aquí y el consejo decidirá el nuevo miembro.
-¿Con qué sannin entrenaremos señor? -el hokage se detuvo a observar al pelinegro quien no se veía muy entusiasmado sino más bien asustado.
-Cada uno ya tiene designado su maestro sasuke. Tú ,por ejemplo, entrenarás con orochimaru -el pelinegro estaba shockeado, había oído historias de lo tenebroso que podía resultar aquel sannin.
Sasuke sólo asintió nervioso después de unos momentos, naruto estaba observando la reacción de su compañero. "Qué patético", pensaba el rubio- sakura, estarás bajo la tutela de lady tsunade -la chica asintió emocionada- por último tú naruto serás entrenado por mi antiguo sensei jiraija -el
chico se alegró de tener al mismo maestro que su padre y también asintió.
Los chicos se encontraban sin habla, estaban absortos en sus pensamientos. El hokage inhaló aire para después continuar.
-Que quede claro que esta desición es suya, cualquiera que no quiera queda libre de participar - los chicos permanecieron inmóviles- y bien ¿que dicen?
Sakura y Naruto se miraron unos momentos y luego se volvieron a observar al hokage. Ambos asintieron al unísono.
-Excelente, ¿y tú sasuke? -el pelinegro estaba temblando, estaba asustado y aunque no quería parecer débil ante los demás tampoco quería participar.
-Hum, ¿qué sucede teme, asustado por un poco de acción? -le dijo naruto con una sonrisa maliciosa, sasuke se volvió a observarlo con una mirada de odio.
El pelinegro recordó lo sucedido en una misión de clase A: proteger a tazuna, el constructor de la tierra de las olas, y permanecer con él hasta que terminara de construir un puente que salvaría su tierra de gato.
FLASHBACK
Cinco personas se encontraban caminando por un sendero. A su alrededor había un bosque todo estaba en silencio.
-Kakashi sensei
-Hum ¿ya lo notaste naruto?, excelente... -le dijo kakashi con un susurro, el hombre se volvió hacia un charco de agua- ya sabemos que están aquí, así que salgan.
Dos jounin aparecieron enfrente de ellos, vestían una larga túnica con máscaras que cubrían su rostro. Uno de ellos tenía unas cuchillas en forma de garras en su mano derecha. Sin previo aviso, se dirigieron al constructor; sakura se colocó enfrente del hombre con su kunai en alto.
Kakashi se atacó a uno de ellos desviándolo de su trayectoria, el otro al ver que su compañero estaba ocupado comenzó a perseguir a sasuke.
-¡D-debo salir de aquí! -pensaba el pelinegro mientras corría asustado. Se tropezó, el jounin estaba muy cerca de él como para matarlo. El chico cubrió su rostro con ambas manos.
-¡Rasengan! -sasuke reveló su rostro y levantó la mirada, para encontrarse con el ninja en el suelo y a naruto detrás de el victorioso- ¡Oye niño!, ¿No estas herido verdad? , miedosito.
Las palabras del rubio shockearon al pelinegro quien apretaba su puño derecho enfadado.
FIN DEL FLASHBACK
Las palabras de naruto resonaban en su mente, la ira fue creciendo en su interior.
-¡Claro que acepto! ¡no me dejaré vencer por el dobe! -el plan del rubio había funcionado, sasuke había caído muy fácilmente.
-Eso es justo lo que me esperaba de ustedes, el entrenamiento comenzará en un mes. Deben estar en la puerta para el mediodía, su instructor los estará esperando allí -los tres ninjas asintieron- ahora pueden irse.
Sakura y sasuke hicieron una reverencia y salieron por la puerta, naruto permaneció inmóvil unos momentos y luego se disponía a marcharse hasta que su padre lo detuvo.
-Naruto,quedate tenemos de que hablar y cierra la puerta por favor -el rubio asintió cerrando la puerta y acercándose al escritorio, su padre se puso de pie. Se colocó con ambos brazos cruzados en su pecho sobre el escritorio mientras le dirigía una mirada interrogante.
-¿Q-qué sucede otousan? -el chico miró hacia otro lado fingiendo inocencia.
-Sabes de lo que tenemos que hablar, ¿cómo te fue?.
-No muy bien que digamos...
-¿Por qué dices eso? ¿ella te rechazó?
-No, nos besamos papá. Aunque creo que lo hizo por lástima yo sí sentí algo verdadero, mis sentimientos son fuertes a ella.
-Ya veo, entonces estás preocupado por haber quedado como un baka frente a ella -el chico asintió sorprendido: su padre había captado su problema- a mí me ocurrió lo mismo en mi primera cita con tu madre, me sentía un estúpido pero después ella me confesó sus sentimientos y comenzamos a salir.
-¿En serio otousan?, quizás sea lo mismo con karin... -el padre le dedicó una sonrisa, el chico comenzó a sentirse más confiado.
-Tendrías que verla mañana después de tu entrenamiento con sakura y sasuke para aclarar todo, invítala a salir -el chico asintió sorprendido, se había olvidado de su sesión de entrenamiento en la casa del pelinegro. Seguramente el uchiha le había contado todo a su padre para que no se
olvidara- Bueno naruto ya es hora de regresar a casa, ¿nos vamos?
-¡Hai! -El hokage salió con su hijo por la puerta, cerrándola con llave.
...
El chico salió corriendo de la mansión hokage: se le había hecho tarde para su sesión de entrenamiento. Mientras corría por la aldea se encontró con dos personajes singulares.
-¡Hey naruto! ¿ya tan temprano y entrenando?. La llama de la juventud arde con fuerza en tu corazón ¡sigue así muchacho! -el hombre levantó su pulgar derecho y le dedicó una orgullosa sonrisa- ¡lee debemos tomar ejemplo de las acciones de naruto! ¡Vayámonos a entrenar!
-¡Hai gai sensei! -los dos ninjas llevaban una túnica verde que se ajustaba al cuerpo, tenían el mismo color de cabello y el mismo peinado. Pero lo que más llamaba la atención era que ambos tenían enormes cejas- ¡adiós naruto! -lee y gai se alejaron corriendo de allí.
"Hum, que par de locos" -pensaba el rubio mientras volvia a correr y entraba en el barrio del clan uchiha. Las casas pasaban a gran velocidad alrededor del chico; de pronto se detuvo frente a la gran casa de sasuke. La reconoció enseguida porque tenía el símbolo de la policía del clan pintado en la entrada, subió las pequeñas escaleras y golpeó la puerta.
La misma se abrió y reveló a un chico de aproximadamente 17 años, de cabellos oscuros que combinaban con sus ojos. Tenía dos maracas en su rostro y llevaba puesta la banda de konoha junto con la vestimenta de un jounin. El joven le dedicó una sonrisa mientras lo invitaba a pasar.
-Tú debes de ser naruto -el chico asintió reconociendo al hermano de sasuke- tu amiga ya está aquí y sasuke te espera en la sala -el muchacho dejó que el rubio entrara para luego cerrar la puerta y dirigirse en dirección opuesta.
El namikaze entró en la sala, no era muy amplia y la cocina era adyacente a una mesa donde se encontraban sentados sus dos amigos.
-Por fin llegaste -el chico se detuvo a observar a sasuke y luego a una mujer de cabellos oscuros y largos- ah sí, te presento a mi madre -le dijo adivinando el pensamiento. La mujer se dio vuelta para observar al recién llegado.
-Encantada de conocerte me llamo Mikoto -la mujer le dirigió una cálida sonrisa.
-Mucho gusto señora, mi nombre es naruto namikaze -la sonrisa desapareció del rostro de mikoto, estaba shockeada por las palabras del joven. Comenzó a acercarse al muchacho quien seguía sonriendo -quizás conozca a mi padre minato na... -el chico fue interrumpido por la mujer cuyos
brazos sostenían al rubio en un profundo abrazo.
Naruto estaba muy sorprendido, últimamente estaba recibiendo muchos abrazos y además aquella cálida mujer le trajo un extraño sentimiento de nostalgia.
-Como has crecido naruto -le dijo separando los brazos del cuerpo del muchacho- veo que tu padre ha hecho un buen trabajo criandote -el rubio estaba atónito con las palabras de aquella mujer, pero aún así una sensación de alegría lo invadía por dentro y solo pudo asentir.
-M-mamá estas poniendo nervioso a naruto -mikoto se volvió a observar a su hijo que ,al igual que el rubio, estaba bastante shockeado por la actitud de su madre con aquel "extraño".
-¿Eh? Ah sí, discúlpame -la mujer hizo una pequeña reverencia a naruto antes de salir por la puerta de la sala.
-¿Bien chicos comenzamos? -la voz femenina de sakura sacó de su estupor a naruto y a sasuke, y asintieron al unísono mientras se dirigían al campo de entrenamiento del pelinegro.
Mikoto había logrado ocultar las lágrimas que comenzaban a recorrer su delicado rostro y se había quedado inmóvil cerca de la sala para escuchar lo que decían los demás. Estaba siendo observada por su hijo mayor.
-¡I-itachi! -la mujer se limpió las lágrimas con su brazo derecho mientras miraba al serio muchacho.
-Mamá, tenemos que hablar.
...
¡Toc, Toc!. La puerta del departamento se abrió luego de unos instantes, kushina encontró a un muchacho rubio de unos ojos azules parado en la entrada.
-¿Qué deseas?
-H-hola ¿e-estaría k-karin? -la mujer se sorprendió de que aquel chico buscara a su hija.
Inmediatamente lo reconoció: era idéntico al cuarto hokage y encajaba con la descripción que le había dado su hija.
-Tú debes de ser naruto ¿no? -el chico asintió muy nervioso- sí claro pasa -la sonrisa en el rostro de la peliroja mujer era tranquilizadora para el muchacho. Tomando un poco de confianza entró a la casa.
No era muy amplia, sino más bien pequeña. Tenía una cocina-comedor ubicada en la entrada, más adelante había una ventana que daba a la aldea. Del lado izquierdo de la habitación había un sofá para dos personas. La mujer indicó al muchacho que tomara asiento, se lo veía muy agitado: era el
producto de su entrenamiento en casa de sasuke.
-Karin se está duchando en estos momentos, eso nos dejará un tiempo para conversar... -el muchacho tragó saliva nervioso esperando lo peor- dime ¿que viste en mi hija?
La pregunta lo tomó por sorpresa, hubiera sido más fácil responder a ¿cuantos años tienes? o ¿Quiénes son tus padres?
-A q-qué se refiere señora -la mujer miró unos instantes al joven y luego de un suspiro contestó
-Primero llámame kushina, segundo me refiero a tus sentimientos por mi hija. Sí, ella me ha contado todo de su pequeño encuentro -naruto se encontró más nervioso y asustado que antes con las palabras de la mujer- no te preocupes, puedes contarme. En realidad le vendría bien algo de
romance en su vida -le dijo con una sonrisa que tranquilizó al muchacho.
-H-hai, bueno karin es hermosa eso sin duda, pero lo que más me llamó la atención fueron sus ojos rubíes y esos anteojos le dan un aire tan... tierno e intelectual -concluyó el rubio sonrojado, la mujer sonrió satisfecha con el chico.
-Sabes, me caes bien naruto. Debes saber que si lastimas a mi hija te haré pagar -el sonrojo del muchacho despareció al escuchar las palabras de kushina y su rostro adquirió una expresión e terror momentánea. Asintió con terror- Por otro lado, si esto funciona los invitaré a cenar aquí a
ti y a tu padre -el chico sonrió complacido: que la madre de karin lo aceptara tan fácilmente era relajante para el muchacho.
-Disculpa k-kushina-san ,p-pero k-karin ¿dijo algo sobre nuestra cita?
-De hecho ahora que lo mencionas ella si...
-¿Porqué no me lo preguntas a mí naruto-kun? -la llegada de la peliroja a la habitación había interrumpido a la mujer, naruto se alegró mucho de que la chica apareciera. La chica estaba vestida con una camisa de color blanco y un kimono negro que la hacían más bella de lo que era.
-¡K-karin-chan! -el chico se levantó corriendo del sofá y se detuvo enfrente de la chica. Al ver que naruto no tomaba la iniciativa, karin lo atrapó entre sus brazos- y-yo emm...
Al ver a los dos jóvenes en ese estado, kushina salió de la habitación para dejarlos solos.
-¿Que sucede? -la chica le preguntó riendo: el nerviosismo del muchacho le daba un aire de ternura que ella no podía resistir. Antes de que pronunciara alguna otra palabra, la peliroja unió sus labios a los del muchacho. Naruto volvió a calmarse, el beso activaba todos sus sentidos. Luego de unos minutos se separaron lentamente para mirarse a los ojos.
-Karin, me gustas mucho -la chica sonrió ruborizada.
-Eso ya lo sé -le dijo la joven manteniendo su sonrisa. Apoyó su cabeza en el hombro del muchacho, naruto comenzó a acariciar suavemente los cabellos de la peliroja- tú también me gustas y más de lo que crees -el chico se detuvo un momento shockeado- desde aquel día en que te conocí no puedo dejar de pensar en tí, se me hace difícil cada momento que no paso contigo y hay algo que debes saber: soy una uzumaki. Siento no habertelo contado antes pero tenía miedo de que me rechazaras y ... -el muchacho puso un dedo en los labios de karin mientras le dedicaba una tierna sonrisa. La atrapó en un dulce beso. Después de unos momentos se separó de la chica y observándola a los ojos le volvió a sonreír.
-No me importa de que familia provengas karin -la chica sonrió- solo quiero estar contigo.
Los chicos mantuvieron un largo beso mientras anochecía.
...
-¡Papá! -el rubio había entrado en la habitación, su padre estaba cocinando la cena. El hokage desvió su mirada hacia el muchacho quien estaba sonriendo.
-Parece que tuviste un buen día -el chico asintió- cuentame todo.
Naruto comenzó a narrarle la historia de lo ocurrido en casa de karin y el encuentro con kushina. El hombre escuchaba atentamente mientras cocinaba.
-Ya veo, y ¿cómo te fue con el entrenamiento en casa de sasuke? -la sonrisa desapareció del rostro del joven recordando aquel día en la casa del pelinegro.
-No fue nada especial, sasuke es bastante más lento que yo aunque tenga el sharingan; incluso sakura es más habilidosa que él -el hokage desvió la mirada hacia la cena- pero hay algo que me resultó bastante extraño -minato volvió a observar a su hijo- la madre de sasuke me abrazó sin
razón alguna y dijo que había crecido mucho -el hombre se quedó mudo, obviamente sorprendido por las palabras del chico- pero exceptuando eso nada más, ¡Ah si! la madre de karin nos invitó a ti y a mí a una cena mañana -el hombre asintió y viró su mirada hacia la olla con el alimento.
-"Hum, no puedo creer que haya ocurrido; no ahora que todo iba bien" -pensaba minato.
-Otousan ¿en qué piensas? -el hombre se volvió a observar a naruto.
-No es nada hijo, mejor vamos a comer.
...
-¡Hey naruto! -el chico se volvió para observar a dos gennin. Por la oscuridad de la noche no pudo reconocerlos enseguida, pero al acercarse reconoció a los chicos: el primero estaba vestido con una campera con capucha y encima de su cabeza yacía un pequeño perro blanco llamado akamaru. Sus cabellos eran de un color marrón claro.
El segundo tenía una túnica con un largo cuello que le cubría la mitad del rostro y unas gafas así como un cabello oscuro. Por las manos caminaban algunos insectos, sin duda era la técnica del clan aburame.
-Hola kiba, shino -naruto se fijó en el perro- y hola akamaru.
-Oye naruto me enteré de lo del examen, lo siento por ti y por sakura -el rubio asintió lentamente- por cierto ¿a donde ibas?
-Voy a la oficina del hokage, tengo que ir a buscar a mi padre para ir a una cena -las mejillas del muchacho se ruborizaron. Kiba se rió en una carcajada.
-Me contaron lo de esa chica naruto, felicitaciones -naruto se volvió a shino y le dedicó una sonrisa mientras asentía complacido- ahora será mejor que te vallas, ¿no querrás hacerla esperar verdad?
-Hai, ¡Adios chicos! -kiba agitó su mano en señal de despedida.
-N-no p-puedo creer que n-naruto k-kun tenga novia -los dos ninjas se volvieron a observar a su compañera. Tenía cabellos oscuros cortos, ojos blancos y vestía una chaqueta blanca con la insignia del fuego en cada brazo. Vestía pantalones cortos y sandalias ninja.
-¡Todo el mundo lo sabe hinata! ¿acaso tu no? -las lágrimas comenzaron a brotar por el rostro de la chica, kiba no lo notó debido a la poca iluminación y continuó narrando- hace dos días que están juntos y parece que es algo serio. Incluso me da envidia, esa chica es toda una... -la mano de shino le interrumpió seguir hablando. La chica se dio media vuelta y se alejó de allí corriendo- ¿Qué le sucede shino?
-¿No lo entiendes verdad kiba?, hinata ha estado enamorada de naruto desde que tenía cinco años - el pelimarrón estaba atónito- es por eso que no pudo soportar tus palabras -kiba solo dejo escapar un suspiro.
-Nunca entenderé a las mujeres, ¿que piensas de esto akamaru? -su perro levantó su cabeza y emitió un ladrido mientras caminaban a sus casas.
...
-¡Adelante! -la puerta se abrió revelando a naruto, la oficina del hokage estaba en oscuras solamente iluminada por la luz de la luna.
-¡Vamos otousan! ¡se hace tarde!
-Hai, pero primero cierra la puerta. Tenemos que hablar. -el muchacho sorprendido cumplió la petición de su padre y se acercó a él. Minato tapó las cortinas y la habitación se sumió en una total oscuridad hasta que encendió la luz. Naruto pudo notar que el hokage y el no estaban solos, había una mujer de cabellos oscuros que en un principio no pudo reconocer. Pero luego la identificó como Mikoto Uchiha: la madre de sasuke- siéntate por favor -el joven estaba sorprendido: ¿por qué se encontraba aquella mujer ahí? . El chico tomó asiento en el sofá sin apartar la mirada de su padre.
-Bien hijo, hay algo que debes saber y espero que puedas entender nuestro motivo -el hombre se volvió a observar a la bella mujer quien asintió para darle ánimos, luego de eso se volvió de nuevo hacia el muchacho. Tomó aire y luego habló- mikoto es... tu madre naruto -el chico inmediatamente se shockeó, no podía comprender con exactitud aquellas palabras: ¿aquella mujer era su madre? y, lo más importante, ¿sasuke e itachi eran sus hermanastros?.
-N-naruto -el joven tenía su mirada fija en el suelo, estaba totalmente aturdido por la noticia- se que esta noticia es inesperada y que debes de estar molesto con nosotros por no decírtelo antes, pero teníamos miedo de que algo te pasara si alguien más llegara a enterarse -la mujer se
acercaba lentamente al inexpresivo rubio, tratando de hacer que reaccionara le colocó una mano en su hombro izquierdo. El chico bruscamente apartó la mano de su hombro y se dirigió a la salida. Antes de que hubiera llegado, un abrazo lo detuvo- l-lo siento, te quiero más que nada en
este mundo. Eres mi segundo hijo y siempre te querré -una vez más el muchacho se sintió protegido entre los brazos de aquella mujer quien decía ser su madre. La ira se borró completamente del rostro del muchacho cuando sintió las lágrimas de mikoto que caían sobre sus cabellos.
Naruto ,con lágrimas en sus ojos,se volvió y abrazó a su madre con cariño, cosa que sorprendió a la mujer y al hokage.
-L-lo entiendo m-mamá -la última palabra shockeó a la pelinegra, sus lágrimas de tristeza fueron reemplazadas por unas de alegría maternal. Abrazó más fuerte a su hijo, quería volver a sentir cerca al muchacho, la última vez que estuvo junto a él (exceptuando el incidente en la casa de
sasuke) fue cuando nació.
-Debes saber que tu madre nunca quiso abandonarnos, pero el clan uchiha tiene leyes con respecto a uniones con otros clanes -la voz del hombre se hizo presente de nuevo, interrumpiendo aquel momento entre madre e hijo- si se hubieran dado cuenta de que mikoto tuvo un hijo con un namikaze
nos hubieran asesinado a los tres. Por supuesto que ella quería huir con nosotros, pero yo no podía dejar que perdiera todo por los dos, así que acordamos de que ella volviera al clan y yo te criaría -la ira del muchacho se centró en el clan uchiha y su estúpida ley. Se apartó de su madre
y se secó las lágrimas para observar a su padre- Bueno no quiero ser insensible pero deberíamos ir a la cena, descuida tu madre ya lo sabe -la mujer le asintió a su pequeño hijo con una sonrisa triste.
-Hai a-adiós m-mamá -el muchacho apresó a mikoto en un pequeño y rápido abrazo y salió por la puerta cerrándola. La mujer se volvió a minato y rodeó con sus brazos el cuellos del hombre. El hombre ,con una sonrisa, rodeó la cintura de la bella mujer.
-Me sorprende que nuestro hijo lo haya aceptado tan rápido -el hombre asintió lentamente, pensaba de la misma manera.
-Supongo que ,debido a como le van las cosas en estos días, comprendió de inmediato el porque no tener a su madre -la mujer observó los ojos del rubio y acercó más su rostro al de el para unir sus labios en un beso. Se separaron y el hombre se liberó de los brazos de mikoto- deberías irte,
ya te has arriesgado lo suficiente, debes volver antes de que fugaku note tu ausencia - La mujer asintió con lágrimas en los ojos mientras era acompañada por minato hacia la salida.
-Sabes minato, itachi ya sabía que el y naruto eran hermanastros y me aconsejó que le dijera la verdad. -el hombre no se sorprendió, aquel chico era brillante.
...
-Permiso kushina-san, perdón por el retraso -la mujer asintió alegre mientras le dedicaba toda su atención al hokage quien iba vestido en su famosa túnica blanca- el es mi padre: minato namikaze.
-Es un placer -le dijo besando su mano derecha. La mujer se sonrojó ante aquel acto de caballerosidad.
-Emm, disculpe -la mujer seguía observando sonrojada al hombre- ¿donde esta karin?
-En la cocina -le dijo señalando la habitación. Naruto agradeció a la mujer y salió corriendo al encuentro de la chica, no se había alejado lo suficiente cuando pudo escuchar las palabras de kushina- muy bien minato-kun ¿vamos a sentarnos? mi hija no tardará en servir la cena -la confianza con que la mujer hablaba a su padre le causó gracia mientras se dirigía a la cocina.
-¡K-karin-chan! -la chica se encontraba muy aburrida en la cocina. Al escuchar la voz del muchacho se volvió sonriente y corrió a los brazos de naruto. Sus labios volvieron a unirse, experimentando aquella maravillosa sensación.
-Bienvenido naruto-kun, ¿me ayudas a llevar la cena? -el chico suspiró un tanto molesto de tener que separarse de karin. Asintió con un suspiro que le provocó una sonrisa a la chica mientras cargaban con las ollas de comida.
En la mesa estaban ambos padres conversando animadamente entre ellos, no se percataron de la llegada de los chicos hasta que colocaron la comida sobre la mesa. La mujer desvió su mirada hacia los recién llegados con una sonrisa.
-Papá ella es karin -el hombre se volvió a observar a la delicada muchacha quien saludaba con una reverencia.
-Mucho gusto karin, naruto me ha hablado mucho de ti -el joven se sonrojó mientras la chica le sonreía alegre.
Kushina complacida, invitó a sentar a los jovenes mientras destapaba la olla y revelaba el sabroso alimento: tofu. Sirvió una porción en cada plato y volvió a sentarse. Tomaron los palillos mientras miraban la comida.
-¡Itadakimasu! -dijeron al unísono y comenzaron a comer.
Ambos chicos estaban sentados uno al lado del otro en la pequeña mesa, mientras que sus padres se encontraban enfrente de ellos.
Durante la cena no hubo palabras de parte de ningún comensal para mostrar un poco de modales. Al terminar, kushina comenzó a hablarle a minato; empleaba un tono de voz seductivo, cosa que el hombre no pasó por alto y se había sonrojado. Karin y naruto aguantaban la risa que les provocaba aquella cena. Cuando sintieron que no podían contenerla más la peliroja le señaló la entrada a naruto, se escondieron en el baño y comenzaron a reir a carcajadas.
Al cabo de unos minutos se detuvieron, el muchacho quiso salir del cuarto para no preocupar a su padre pero fue detenido por una mano. El rubio se volvió a mirar a karin: estaba preciosa con la camisa blanca de la última ocasión.
-N-naruto-kun, últimamente no hemos tenido tiempo de estar juntos así que bueno... -la muchacha desvió su mirada sin poder ocultar el rubor en sus mejillas. El chico también se ruborizó mientras su mano izquierda tomaba el mentón de la joven y giraba su rostro para contemplarlo.
Pasaron unos segundos hasta que karin se mordió el labio inferior causando que naruto no pudiera resistir más su belleza y la atrapara en un profundo beso. La pasión que ocasionaba aquel beso era mucha mayor que lo usual y ,debido a esto, comenzaron las caricias. Dentro de la boca de
naruto había una encarnizada batalla de lenguas, el chico perdía cada uno de los encuentros; no podía negarlo: karin era mucho mejor besadora que él. El rubio deslizó su mano derecha por los botones de la camisa de la chica.
Karin no se quedaba atrás y le había quitado la chaqueta, revelando una remera negra que marcaba su tonificado cuerpo. El momento fue interrumpido por un golpe en la puerta, se separaron para escuchar.
-Karin ¿estas ahí? -los dos se quedaron shockeados: si kushina los encontraba seria el fin de la vida del muchacho. Reaccionaron al instante colocandose las prendas, cuando terminaron karin contestó a su madre.
-Hai -le dijo temerosa de que la descubriera. Le indicó a naruto que se esconda en algún lado pero no había donde.
-Tengo que pasar a buscar algo karin, será solo un momento -el miedo de los chicos se incrementó en unos instantes, pero el muchacho recordó una tecnica que lo salvaria de ser descubierto.
-¡Transformación! -naruto se había transformado en una toalla en el momento en que la mujer ingresaba al cuarto de baño. Buscó algo en el cuarto y ,sin mirar siquiera a su hija que se encontraba de pie bastante asustada, cerró la puerta.
-Uff, que suerte. Ya podemos salir naruto-kun -el muchacho retomó su forma original. La chica lo abrazó con una sonrisa de complicidad y lo sometió a un rápido beso. Lo tomó de la mano mientras salían del cuarto, no sin antes de asegurarse que no había nadie afuera.
-Naruto, tenemos que irnos. Ya es bastante tarde. Agradece a kushina-san por su hospitalidad -la mujer se sonrojó con las palabras del hombre.
-Gracias kushina-san -la reverencia del joven hizo reír a karin.
-No es nada minato-kun -las palabras de la mujer daban evidencia de que no le había prestado atención a naruto. Kushina le dio un beso en la mejilla al hokage, este sonrió ruborizado. Karin besó los labios de naruto y con una sonrisa lo acompaño hasta la puerta. Ambas mujeres saludaban
agitando las manos a los dos hombres. Minato le colocó una mano alrededor de su cuello mientras le decía:
-Te felicito hijo, haz escogido una hermosa compañera. Ese es mi muchacho -la sonrisa del hombre se incrementaba más con la incomodidad del chico quien acababa de recordar algo interesante.
-Hum pero tú tampoco perdiste tu tiempo papá -le dijo con una sonrisa maliciosa- pude ver como te besaba en la mejilla -le dijo con un guiño. El padre sacó su brazo del cuello del muchacho y caminó delante resignado. La carcajada del muchacho resonaba por la ciudad vacía.
...
Un mes había pasado desde la cena en casa de karin. Había pasado más rápido de lo que naruto hubiera querido, pero al final pasó casi todo el tiempo con la chica. No había ocurrido mucho en aquel mes: su padre y kushina estaban saliendo para alegría de ambos chicos por sus padres. Naruto se había encontrado con hinata pero estaba distante, ni siquiera lo saludaba; por suerte había encontrado la felicidad con sasuke. También sakura y lee estaban como pareja para sorpresa de todos. Realizó varias visitas secretas a su madre con el pretexto de ir a entrenar con sasuke,
aunque al final el pelinegro dejó de entrenar: "quiero descansar, prepararme para mi entrenamiento con orochimaru" -le decía en repetidas ocasiones el uchiha. Había tenido una plática con itachi, el lo reconocía como hermano menor y lo entrenaría con el sharingan cuando volviera de su viaje.
Aquel día era justamente el día en que los tres gennin del equipo 7 partirían con los sannin, habían elegido aquella fecha para pasar desapercibidos: la tercera y última parte del examen chunnin daría comienzo en unos minutos.
Naruto se encontraba empacando todo, llevaba las fotos de su equipo y las de karin con el: "quiero tener algo para no olvidarte" le dijo a la chica cuando se sacaron aquellas fotos juntos.
Dio una última mirada a la habitación, bajó las escaleras y salió por la puerta de enfrente. Se dirigió por la desierta aldea hacia la puerta, iba a extrañarla muchísimo y en especial a su lugar favorito: ichiraku.
Al llegar a la puerta pudo observar que los tres sannin, así como sus dos compañeros y los padres e cada integrante estaban allí así como kushina y minato. Lo vieron llegar y nadie dijo nada, su madre al pasar le dedicó una tierna sonrisa no podía arriesgarse a abrazarlo: fugaku estaba allí junto con itachi quien le guiñó un ojo discretamente.
-Bien ahora que estan aquí les recordaremos como serán las cosas -los tres prestaron toda su atención a los sannin- cada uno irá con su entrenador designado y partiremos de inmediato, les aconsejo que se despidan de todos.
-Adiós otousan, k-kushina-san -el hombre revolvió el cabello del muchacho tristemente. La peliroja le dio un suave beso en la mejilla. Sonrojado observó hacia los costados para ver si alguien lo hubiera visto en aquella situación, pero nadie lo había visto. Sakura se despedía de sus padres,
lee no estaba allí: había pasado a la final del torneo derrotando a un extraño muchacho llamado gaara en las preliminares y tenía que asistir al evento.
Por otro lado, sasuke estaba llorando en los brazos de su madre, tampoco hinata estaba allí y eso deprimía al muchacho. Pudo notar que orochimaru lo observaba molesto, como pensando en lo patético que se veía el pelinegro llorón. Repentinamente se dio cuenta de que alguien muy
importante no estaba allí.
-Kushina-san ¿donde esta karin? -la mujer se volvió a mirar a los ojos al chico.
-Estaba en una misión, no quería ir pero estaba obligada. Realmente lo lamento naruto-kun -le dedicó una sonrisa con los deseos de darle ánimos, pero el muchacho estaba bastante desilusionado.
-Bien llegó el momento -decía tsunade, los tres chicos se dirigieron hacia los sannin- el camino es largo pero los resultados serán excelentes si siguen órdenes -los jóvenes asintieron a la rubia- ¡vayámonos!
-¡Hai! -los seis comenzaron a caminar por el sendero, de repente orochimaru exclamó.
-Bien tsunade, jiraija aquí me separo de ustedes. Nos vemos en dos años. Vamos sasuke-kun -el chico se volvió y le dirigió una amplia sonrisa a sus compañeros, se lo notaba bastante asustado mientras desaparecían en un salto.
-¡N-naruto-kun! -el chico se volvió para observar a karin quien se dirigía a el corriendo. La sonrisa del rubio se hizo visible en su rostro.
-¡K-karin-chan! -la chica continuó corriendo hacia el y ,cuando estuvo bastante cerca, se lanzó hacia los brazos del muchacho y lo besó con pasión. El chico correspondió al abrazo y al beso.
Cuando se separaron para tomar aire sus ojos se encontraron: era el último adiós -esfuérzate naruto y vuelvete muy fuerte ¿de acuerdo? -el chico asintió mientras la peliroja se alejaba- suerte, te amo naruto-kun -las mejillas del rubio se ruborizaron al máximo, los "aww" de ternura provenientes de sakura y tsunade lo ponían aún más nervioso.
-"Amor joven" -pensaba jiraija con una sonrisa- vamos naruto que tenemos que aprovechar todo el tiempo que tenemos.
-H-hai -el joven apartó la mirada de la joven, le dirigió un último saludo a su padre y a su madre y se volvió a ver al sannin.
-Nosotras también nos vamos, hasta luego jiraija, naruto -la pelirosa le dedicó una sonrisa a su compañero luego de las palabras de tsunade, desaparecieron entre el bosque adyacente.
-Bien naruto, tengo algunas ideas de lo que voy a hacer contigo. Por lo que me ha contado tu padre desarrollarás unas habilidades interesantes -el joven volvió a asentir confundido de lo que la palabra "habilidades" quería significar- vamos.
La suave ventisca fue lo único que se escuchó mientras se alejaban de allí.
Acá termina el cuarto capítulo, no creo poder actualizar en dos semanas. Aunque ,si tengo tiempo, escriba en mis ratos libres . Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir.
