Hola como andan? Acá les dejo el octavo capítulo . Espero que les guste!
Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.
Advertencia: Contiene Lemon
Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki por lo que es una ninja de konoha.
Capítulo 8: Mangekyo
El agua recorría su cuerpo mientras relajaba cada uno de sus músculos. La oportunidad era perfecta para reflexionar de los hechos ocurridos el día anterior, de como Sasuke se había enterado de la verdad, de la mirada de odio que Hinata le había dirigido al finalizar el encuentro y de como le había ganado limpiamente a Sasuke. Debería encontrarse feliz pero no lo estaba, la tristeza de su medio hermano al conocer aquella terrible verdad le hizo un hueco en el corazón que lo tenía pensativo. La conversación con Sasuke se hizo presente en su mente.
-Flashback-
Naruto había bajado al suelo. Se disponía a alejarse de allí cuando escuchó las palabras del Uchiha.
-¿Cómo obtuviste el mangekyo? -el rubio se mantuvo inmóvil, se dio media vuelta y pudo notar que Sasuke lo observaba detenidamente. Dio un salto y volvió a subir al tejado, mientras se sentaba junto al pelinegro.
-Es una larga historia, verás...
-Narra Naruto-
Ocurrió unos meses después de abandonar la aldea. Había entrenado mis dos naturalezas: el rayo y el fuego con jiraija-sensei. Naturalmente solo me enseñó técnicas básicas de fuego y relámpago como el jutsu insignia del clan Uchiha (N/A:Gōkakyū no Jutsu). Ya que su elemento era el agua
nuestro entrenamiento se vio muy limitado, así que se le ocurrió que podría aprender del maestro del relámpago: el Yondaime Raikage. No pude evitar sentirme sorprendido y emocionado por la idea de aprender del raikage en persona así que partimos de inmediato hacia la aldea.
El viaje fue agradable al principio pero empeoró cuando comenzamos a escalar la empinada montaña, el oxígeno era menor y de vez en cuando llovía con fuerza deteniendo nuestro avance pero al final llegamos a la entrada. Dos shinobis con las bandas de la aldea de la nube nos detuvieron
mientras desenfundaban sus kunais.
-¡Deténganse! -cumpliendo aquella orden nos detuvimos- ¿qué asuntos tienen en nuestra aldea ninjas de la hoja? -iba a responder pero jiraija-sensei me detuvo acercándose a mi oreja.
-Calla Naruto, yo hablaré -el susurro me dio a entender de que teníamos que ser cuidadosos si queríamos pasar. Le asentí- soy escritor, viajamos por todo el mundo en busca de nuevo material para mi libro -sacó de su mochila su última publicación: Táticas Icha-Icha. Los hombres enfundaron
sus armas con sorpresa.
-¿A-acaso usted es J-jiraija? -mi sensei sonrió complacido mientras asentía- ¿p-podría autografiar nuestros ejemplares? -le preguntó emocionado el otro ninja. Sacó un pincel mientras le firmaba los libros muy satisfecho. No podía creer que aquel pervertido libro se conociera en aquella alejada
aldea. Nos dejaron pasar con respeto. El lugar era increíble además del doble de grande que konoha, había mucha diversidad de tiendas y
casas así como variedad de ninjas y personas. Jiraija-sensei desvió mi atención mientras señalaba el edificio del hokage. Abrí la boca sorprendido: La oficina del Raikage se encontraba en la torre más alta de Kumogakure, tanto es así que la rodeaban varias nubes; en el exterior de ésta se
encontraba el kanji del "Rayo" en la parte inferior delantera, teniendo en su parte superior toda una pared de ventanas.
Me dio un empujón para que avanzara mientras que seguíamos caminando para una visita al Yondaime.
Subimos la escalera lateral derecha del edificio mientras pudimos observar una puerta de madera por la que se accedía a la oficina, esta era custodiada por dos shinobis de rango chunnin vestidos con su casual uniforme. Al vernos llegar nos detuvieron con un gesto de su mano.
-¿Que desean shinobis de la hoja? -nos preguntó uno de los guardias.
-Vinimos a ver al Raikage por un asunto importante... -los ninjas se miraron unos a los otros y luego se asintieron al unísono. Volvieron a observarnos con aire amenazador.
-Y supongo que creen que los dejaremos pasar así como así ¿verdad? -dijo con una sonrisa maliciosa. Jiraija-sensei se volvió a mirarme y me asintió, sabía que era lo que significaba: las cosas se pondrían un poco duras. Levantó sus manos para formar sellos pero fue interrumpido por la
llegada de alguien.
-¿Qué sucede aquí? -una chica de cabellos plateados había aparecido cargando entre sus brazos unos documentos.
-Estos ninjas de konoha quieren ver al Raikage pero...
-Deberían haber dejado pasar a Jiraija uno de los sannin legendarios -le interrumpió la peliplateada. Se acercó a mi sensei y con una reverencia le pidió disculpas, luego me dirigió su mirada revelando su apariencia por completo: era una mujer de piel oscura y ojos verdes, tenía unos pechos grandes y vestía de manera muy formal; llevaba una camisa de cuello alto y manga larga, por encima de una camiseta de rejilla, a conjunto con una falda del mismo color, equipada con un par de pendientes largos y unas sandalias. Su cabello plateado estaba recogido en un moño
con dos mechones que le caían a ambos lados de la cara. Los ninjas hicieron una reverencia hacia Jiraija-sensei con respeto y susurrando disculpas- ¿Quién eres tú? -me preguntó con una sonrisa amable.
-Naruto Uchiha -le mentí a secas, ya que todavía no le iba a revelar mi verdadera identidad.
Jiraija-sensei me dedicó una sonrisa de complicidad, había hecho bien en ocultar mi apellido. La mujer mantuvo su dulce sonrisa mientras se dirigía hacia mi sensei.
-Soy Mabui, acompañenme por favor -nos dijo aquella chica y la seguimos a través de la el interior de la oficina había un sofá, en el lado derecho de la sala se encontraba un cuadro con el kanji del "Músculo" y a su lado izquierdo había una bolsa de boxeo. El escritorio estaba enfrente del conjunto de ventanas, el raikage se encontraba revisando reportes- Raikage-sama -el hombre elevó su rostro y pude notar su apariencia: era un hombre alto y de piel oscura con un gran cabello rubio, peinado hacia atrás, unas cuantas arrugas, los pómulos definidos, el labio superior también tenía un tono más oscuro que el fondo y un pequeño bigote y una barba. Su rostro mostraba aburrimiento. Nadie en la oficina habló por unos momentos, hasta que el raikage escupió algunas palabras.
-¿Qué quieren? -preguntó rudamente sin amabilidad o siquiera cortesía. Jiraija-sensei no se dejó intimidar y le respondió de inmediato.
-Señor mi nombre es Jiraija -el raikage no se inmutó por las palabras del sannin, pude ver que levantaba una ceja; quería expresar que aquel título no lo impresionaba. Continuó hablando- hemos venido hasta aquí para solicitarle que entrene a este muchacho -una sonrisa apareció en el rostro
del raikage, no pudo contener una carcajada.
-Eso es lo más estúpido que me han solicitado, como pueden ver soy el raikage y no tengo tiempo de entrenar a cualquier gennin débil -nos dijo más serio- ni siquiera se tu nombre -me dijo ahora observándome.
-Naruto Namikaze -Mabui emitió un pequeño grito de sorpresa mientras dejaba caer los reportes al suelo. Jiraija-sensei se acercó a ella y le ayudó a levantar todo mientras la mujer agradecía sonrojada. Ninguno de los dos hablamos, el raikage me observaba minuciosamente pero ahora su semblante era de ira.
-¡Un Namikaze! ¿Acaso eres pariente del relámpago amarillo de konoha? -me preguntó algo molesto.
-Si señor, es mi padre -el hombre golpeó su escritorio con fuerza partiéndolo en dos.
-¿Tan débil es tu padre que me vienes a pedir que te entrene? -la ira se fue acumulando en mi cuerpo hasta que exploté de rabia.
-¡No se atreva a insultar a mi padre! -el hombre se calmó un poco sorprendido- ¡el es el ninja más fuerte de Konoha y usted ni nadie se compara con el! -comencé a liberar chakra de rayo y el aire se electrificó de inmediato -tanto mi sensei como Mabui miraban con la boca abierta. El hombre se quedó observándome y comenzó a reírse a carcajadas. Se secó las lágrimas.
-¡Me agradas muchacho! creo que tendré que hacer una excepción. Quiero ver que tan fuerte es el hijo del relámpago amarillo de konoha -una sonrisa de alegría apareció en mi rostro. Le asentí emocionado- empezaremos mañana, ahora te acompañarán Nii Yugito y Bee -de inmediato aparecieron allí dos ninjas que debían ser a los que el raikage se refería: Yugito tenía el cabello largo, rubio y lacio atado con vendas tensas y los ojos oscuros. Llevaba lápiz labial color rojo. Vestía una blusa de manga corta negro y violeta, pantalón negro, tanto de los cuales tenía un diseño
similar a las nubes en ellos, púrpura y guantes sin dedos de una cadena con perlas blancas alrededor de una herida de su mano izquierda. También tenía el estándar protector de frente de Kumo, sandalias y una funda kunai que estaba atado a su muslo derecho. Además llevaba vendas
alrededor de sus brazos y piernas, así como un cinturón rojo alrededor de su cintura. Más tarde me reveló que era la jinchuriki del Nibi.
Bee poseía una musculatura desarrollada, así como el cabello rubio y perilla. En su hombro derecho, tenía un tatuaje que dice "hierro" el cual, según más tarde me enteré, era el sello que contiene al Hachibi, y en la mejilla izquierda, tenía un tatuaje de un cuerno de toro. Llevaba gafas de sol de forma ovalada, y un protector en la frente de color blanco. También llevaba una correa de color blanco y una chaqueta de cuello alto sin mangas con una tiranta típica de un Jounin de Kumogakure, con un lazo rojo atado alrededor de su cintura, en las manos guantes blancos, y un pañuelo blanco alrededor de su cuello. Además en su espalda, llevaba consigo ocho espadas.
La chica me saludó atentamente con una reverencia a la cual correspondí mientras que Bee, con un rapeo, me hizo chocar puños con él. Le hicimos una reverencia al raikage y, antes de salir, pude ver a Jiraija-sensei coquetear con Mabui, la chica estaba muy sonrojada mientras el joven sannin conversaba con ella.
Caminamos por la aldea, ambos jinchurikis me resultaron bastantes agradables y trabé amistad rápidamente con ellos. Realmente no tenían muchos amigos, lo podía ver en la aldea cuando les dedicaban miradas de odio hacia los dos ninjas a las cuales no hiceron caso ninguno de los dos, ella estaba demasiado ocupada hablando conmigo y con Bee al mismo tiempo.
Con el paso del tiempo de mi estadía en la aldea me iba encariñando más con ellos dos, hasta que fuimos inseparables. Eran mis mejores amigos y yo los de ellos, entrenábamos juntos con el raikage y nuestra relación se fortalecía cada vez más. Incluso Jiraija-sensei había comenzado a salir con Mabui y llevaban una relación estable (N/A en este fic los sannin son jóvenes), el raikage me había tomado cariño y decía que yo era su hermano menor al igual que Bee. Las cosas nos estaban llendo tan bien que decidimos quedarnos unas semanas más. Las semanas fueron meses y los meses casi un año, aquella aldea ofrecía todo y por un instante nos olvidamos de Konoha.
-Fin de narración-
-¿Y eso en qué se relaciona con el Mangekyo dobe? -le preguntó sasuke algo aburrido.
-A eso iba teme cuando me interrumnpiste... -el pelinegro soltó un bah. Naruto sonrió unos instantes y luego su rostro cambió por la tristeza del recuerdo- ocurrió un día antes de que despertara el Mangekyo -el uchiha se acomodó en su lugar más interesado en la historia- estaba
entrenando solamente con Yugito. Bee estaba de misión y el raikage estaba ocupado con su papeleo.
-Narra Naruto de nuevo-
Nos acostamos en el césped del lugar muy exhaustos. Observé las nubes y me perdí en la tranquilidad del momento. Algo me interrumpió. Yugito había tomado mi mano izquierda logrando que desviara mi mirada hacia ella sorprendido, esbozaba una dulce sonrisa.
-Has mejorado mucho Naruto-kun -le asentí algo sonrojado. Ella, notando esto, se acercó más a mi sin dejar de mirarme a los ojos- y también estas más guapo -pude notar que sus mejillas se habían ruborizado. El recuerdo de Karin-hime me hizo reaccionar, no había pensado en ella desde que entré en aquella aldea.
-D-debo irme -le dije poniéndome rápidamente de pie. Tomó mi mano izquierda para detenerme.
-¿Que sucede Naruto-kun? ¿Acaso no te gusto? -hablaba de forma seductora y me era difícil resistirme al impulso pero estaba enamorado de Karin, para mí no había otra mujer. Sin decir palabra, comencé a caminar en dirección a la aldea. Sujetó firmemente mi mano y me atrajo rápidamente hacia sus labios. Aunque debo admitir que sí me gustó ese beso no pude sentir aquello que siento cuando beso a karin-hime, esa chispa que activa todos mis sentidos y me vuelve loco. Así que me separé lentamente de ella, me libré de aquel afectuoso abrazo y le dediqué una triste sonrisa. Una nueva sensación apareció en mi cabeza, sentí un cambio en mis ojos algo se activó en mi vista. Pude ver el flujo de chakra de Yugito y pude ver cada uno de sus movimientos con precisión: Había desbloqueado el sharingan. La chica me miró asustada, el sharingan solo duró unos segundos y luego todo volvió a la normalidad. La miré algo asustado y confundido.
-L-lo siento n-no puedo -le dije y comencé a correr hacia la aldea. Pude escuchar el llanto desconsolado de Yugito mientras me partía el corazón. Me dirigí hacia la aldea y busqué a mi sensei quien estaba en nuestro dormitorio escribiendo su nuevo libro. Me miró sorprendido.
-¿Qué te ocurre? -me preguntó asustado. Yo jadeaba por el esfuerzo.
-Debemos irnos de inmediato sensei, siento que si me quedo aquí olvidaré por completo la vida que tuve antes de partir y a Karin... -el hombre asintió algo triste por aquellas palabras. Se había encariñado demasiado con el lugar y le costaría partir pero sabía que yo tenía razón.
Empacamos rápidamente y nos dirigimos hacia la oficina del raikage y entramos en ella. Allí estaba el raikage con su escritorio reparado y demasiado papeleo sobre el mismo, a su lado se encontraba Mabui. Levantó la vista y nos dirigió una mirada de sorpresa, luego se percató de quienes eramos y corrió hacia mi sensei.
-¡Jiraija-kun! -le dijo la chica abrazándolo y dándole un apasionado beso.
-¡Ejem! -gruñó el raikage y obligó a separarse a la sonrojada pareja. La mujer se alejó un poco de mi sensei- ¿que les trae por aquí Naruto? -me preguntó con una sonrisa. Había cambiado mucho su carácter hacia mí.
-Hermano -le dije porque sabía que le gustaba que lo llamara así- es hora de que partamos... -la sonrisa del raikage desapareció y su rostro expresó un poco de tristeza.
-¿Tan rápido? -le asentí no muy convencido- en ese caso sabes que la aldea tiene las puertas abiertas para los dos cuando gusten. Incluso puedes convertirte en un jounin de la aldea si quisieras alguna vez... -le volví a asentir recordando los momentos que pasé con el raikage y mis mejores amigos: Bee y Yugito. La imágen de Yugito me hizo saltar algunas lágrimas aquel entonces que el raikage interpretó que eran por abandonar la aldea. La verdad era que dejar Kumogakure me entristecía bastante. El hombre se acercó y me revolvió el cabello- cuídate y sigue entrenando duro ¿de acuerdo? -le asentí y el hombre sonrió mientras chocábamos puños.
Mabui, quien había permanecido en silencio junto a Jiraija-sensei, estalló en lágrimas mientras abrazaba al sannin. Mi sensei también estaba muy triste de dejar aquel maravilloso lugar y más aún a Mabui. Se dieron un largo beso y con una reverencia al raikage salió por la puerta.
-Adiós Naruto-kun, espero que vuelvan muy pronto -me dijo mientras me abrazaba a mí también, le correspondí al abrazo unos momentos y luego me separé de ella y le dediqué una última mirada hacia el raikage. "Voy a extrañar este lugar" pensé mientras abría la puerta.
-Saluda a Bee y a Yugito antes de irte ¿de acuerdo? -fue lo último que escuché antes de irme.
Caminamos por la aldea, todos nos saludaban alegremente causando un peor estado de ánimo en nosotros. Salimos por las puertas y las montañas se hicieron presentes, descendimos por ellas en silencio ambos absortos en los recuerdos de Kumogakure. Tardamos tres días en llegar a tierra firme y luego dos semanas para alcanzar una pequeña ciudad de la tierra de los arrozales. Nos sentamos en un local para descansar del viaje y planear nuestro siguiente movimiento.
-Entonces ¿que haremos ahora? -le pregunté con desgano a mi sensei.
-Seguir con tu entrenamiento, hay otra técnica que quiero enseñarte... -me contestó triste, aún no podía olvidar Kumogamure ni a Mabui.
-Entiendo, será mejor si... -Jiraija-sensei me interrumpió señalándome disimuladamente una mesa contigua a la nuestra. Había dos hombres conversando en voz baja pero no lo suficiente para ser inaudible para nosotros.
-¿Ya oíste lo que ocurrió con la jinchuriki del Nibi? -me quedé paralizado, estaban hablando de Yugito. El otro hombre movió hacia los lados su cabeza en señal de respuesta- dicen que se escapó de la aldea hace casi tres semanas y luego que fue capturada y asesinada -aquellas palabras me shockearon, ¿como podía estar muerta una kunoichi tan poderosa como ella?. La tristeza se apoderó de mi y abundantes lágrimas surcaron mi rostro, en ese horrible momento en que sentí que había perdido una hermana se activó el sharingan. Pero la sensación era diferente a la que tenía cuando lo activé por primera vez, en esta ocasión el tiempo se detuvo y pude ver luz en los rincones más oscuros del lugar. Jiraija-sensei quien me había estado observando todo el tiempo se sorprendió de inmediato. Se levantó de su asiento y se acercó a mi.
-Naruto... -me levanté de allí y me dirigí rápidamente hacia la salida del lugar. Salí por la puerta y corrí por el pequeño poblado, miré hacia arriba y pude notar que se había nublado. El mangekyo me dejó predecir que llovería ya que pude notar las corrientes de aire y las gotas de lluvia que se acumulaban dentro de las nubes. Salté hacia un tejado y me senté allí con la cabeza entre las piernas mientras más lágrimas llenaban mi rostro. Jiraija-sensei me había seguido hasta allí, se colocó a mi costado mientras me abrazaba.
-¡Todo es mi culpa sensei! ¡si le hubiera dicho que tenía novia desde un principio esto no hubiera pasado! -le dije con ira, me tuve asco de ser tan egoísta al dejar que Yugito se enamorara de mi y luego romperle el corazón. Jiraija-sensei suspiró con tristeza, desde el cielo comenzaron a caer gotas infinitas, parecía que la lluvia nunca acabaría.
-No te culpes por todo naruto, piénsalo un momento -detuve mi llanto por un instante- aunque le hubieras contado lo de tu novia el resultado hubiera sido el mismo. Se habría enamorado de cualquier forma de ti y no podrías evitarlo. En un momento u otro se hubiera ido de Kumogakure para alejarse de ti y no causarte daño -aquellas palabras me shockearon, tenían lógica y me hicieron sentir un poco mejor, aunque eso no traería de vuelta a Yugito. Limpie mis lágrimas y le dediqué una triste sonrisa a mi sensei. Allí pudo apreciar mi mangekyo por primera vez: El fondo de mis ojos era negro al igual que el tuyo Sasuke y en el centro se encontraba la figura de un relámpago rojo.
-Fin de la narración (otra vez)-
-Ya veo -le dijo el pelinegro poniéndose de pie. Se dio media vuelta planeando marcharse y dejar allí al rubio.
-¿Y tú como lo obtuviste Sasuke? -la pregunta del Namikaze hizo que el Uchiha permaneciera inmóvil unos momentos.
-Es tarde, será mejor que te vallas -le dijo sin inmutarse al rubio.
-¿¡Nani?! ¡Pero yo tuve que contarte toda la historia! -el pelinegro se volvió y le dedicó una indiferente sonrisa. Con un gesto de su mano le indicó al Namikaze que se acercara hacia el. El rubio se acercó corriendo con una sonrisa. Cuando estuvo lo suficientemente cerca le golpeó con sus dos dedos de su mano izquierda, índice y mayor, sobre su frente. El rubio se detuvo sorprendido.
-Lo siento Naruto otro día será -se dio media vuelta y se alejó de allí. El rubio se tocaba la frente paralizado.
-Fin del Flashback-
Cerró la llave, las últimas gotas de agua que consiguieron pasar por la cerrada ducha le recorrieron el cuerpo. Tomó la toalla y comenzó a secarse, la imagen de Yugito se hizo presente causando que unas pocas lágrimas surcaran por sus mejillas. Se calmó de inmediato mientras que con la toalla se secaba su rostro, se vistió con rapidez y bajó a desayunar algo desanimado de tener que preparar ramen instantáneo otra vez. Cuando bajó las escaleras un delicioso aroma invadió su ser: alguien estaba cocinando. Se apresuró hacia la cocina y allí pudo ver unos cabellos pelirojos. La chica vestía un delantal de cocina y su usual ropa.
Naruto decidió no alertarla y se acercó lentamente por detrás, la sostuvo en un cálido abrazo mientras apoyaba su cabeza en uno de sus hombros. La chica sonrió de inmediato con sorpresa.
-Ohayo Naruto-koi -le dijo y se dio media vuelta mientras tomaba con ambos brazos el cuello de su novio. Lo miró unos instantes y lo atrapó en un apasionado beso. Luego de unos segundos se separaron por falta de aire y se quedaron contemplándose el uno al otro.
-¿Cuando regresaste Karin-hime? -la chica le dio un beso en la mejilla sin liberarlo de su abrazo.
-Esta mañana, fui a verte y dormías plácidamente por lo que no consideré oportuno despertarte -el rostro del chico perdió su sonrisa y tomó lugar una mirada de tristeza- ¿sucede algo? -el rubio salió de sus pensamientos y le volvió a sonreír.
-¿Acaso alguna vez te dije que eres hermosa? -la Uzumaki le sonrió muy sonrojada mientras lo atrapaba en otro beso. Se separó del abrazo y siguió cocinando.
-Tu padre te manda a llamar -le dijo recordando aquel asunto- dijo que es algo importante -el rubio se molestó con su padre ya que interrumpía el poco tiempo que el y Karin podían pasar juntos. La chica se volvió a verlo y notó lo que le pasaba- no te preocupes, cuando vuelvas recuperaremos el tiempo perdido -le dijo seductivamente, el rubio se sonrojó: Karin había podido leerlo como un libro abierto.
...
-¿Nos mandó llamar Hokage-sama? -le preguntó Tsunade a Minato.
-Así es, pero primero esperemos a Naruto -la mujer asintió mientras Jiraija y Orochimaru se miraban entre sí aburridos. Un golpe en la puerta los hizo volverse -¡Adelante! -la puerta se abrió y entro el rubio por ella.
-Permiso Otousan, ohayo Tsunade-sama,Jiraija-sensei, Orochimaru-sama -les dijo con una reverencia. El peliblanco se rió un poco.
-Puedo adivinar por qué estamos aquí... -le dijo Orochimaru al Hokage anticipándose.
-Sí, Naruto -Minato se levantó de su escritorio y se acercó a su hijo- el consejo ha decidido otorgarte el título de cuarto sannin de la hoja -el rubio abrió la boca sorprendido, Orochimaru lanzó un suspiro de resignación mientras que Jiraija asentía complacido y le daba una palmada en el hombro a su alumno. Tsunade lo abrazó con emoción mientras que sus grandes pechos impedían a Naruto respirar.
-Lo siento -dijo sonrojada.
-Te felicito hijo -Minato lo atrapó en otro abrazo. La felicidad lo embargaba- estoy muy orgulloso de ti -le dijo revolviendo su cabello.
-Supongo que hay otra razón para hacernos venir ¿verdad? -preguntó Orochimaru arruinando el momento. Tsunade le dirigió una mirada de odio.
-De hecho sí, ahora que Naruto es uno de ustedes he decidido otorgarles una misión como equipo. No va a ser sencillo ya que es una proposición de alianza con Kumogakure... -tanto Jiraija como Naruto se quedaron helados al escuchar esto. El nombre de aquella aldea trajo más tristeza al jóven rubio pero para Jiraija era una gran oportunidad para volver a ver a Mabui. La imagen de sus pechos hizo sangrar al sannin por la nariz. Se limpió rapidamente. Orochimaru, Tsunade y Minato contemplaron la reacción de los dos sannin y una gota de vergüenza apareció en su cabeza.
Asintieron los cuatro al hokage, aunque Naruto no tenía la mínima intención de ir debía hacerlo ya que era una misión.
-Nos encontraremos en la entrada de la aldea dentro de una hora. Tiempo suficiente para prepararse -los sannin asintieron, Naruto seguía perdido en los recuerdos de aquel lugar. Se desvanecieron de la oficina en una nube de humo.
...
Subió las escaleras en dirección a su habitación y pudo oir que había alguien allí. Abrió la puerta y pudo observar que Karin se encontraba sentada en su cama mirando las fotos del equipo 7 y de cuando eran niños. Una sonrisa se dibujó en el rostro del muchacho mientras se sentaba junto a Karin. Con su brazo rodeó su cuello.
-Aquellos fueron buenos tiempos -la chica lo miró con una sonrisa, le asintió y apoyó su cabeza en el fuerte hombro del muchacho. Dejó la foto sobre la mesa adyacente a la cama y se colocó encima del rubio.
-Naruto-koi, una duda me tiene preocupada desde hace bastante tiempo -le dijo sacándose los lentes. Su rostro adquirió más belleza.
-¿Qué es? -preguntó el rubio dulcemente. La chica sonrió sonrojada.
-¿Te arrepientes de algo? -el chico permaneció inmóvil.
-¿A qué te refieres Karin-hime? -la peliroja dudó unos instantes y luego lo observó a los ojos azules.
-¿Te arrepientes de estar conmigo? -el rubio sonrió mientras le acariciaba la mejilla.
-Karin-hime yo te amo más que nada en este mundo, para mí tu eres la única mujer. Si no estoy contigo mi vida es un infierno y añoro cada momento que no pasamos juntos -le dijo románticamente a la Uzumaki. Volvió a sonreír complacida mientras lo atrapaba en un largo beso.
Inmediatamente la chica comenzó a desvestirlo y reveló su torso bien definido así como su ropa interior de color negra. Al mismo tiempo el Namikaze le había quitado la camisa y los shorts y sólo quedó la ropa interior. Volvieron a besarse mientras la peliroja le quitaba la última prenda y tomaba entre sus manos el gran miembro del muchacho. Lo acarició un poco mientras el rubio le quitaba su ropa interior y la chica se sentaba sobre el miembro. Gimió de placer, allí estaba el mismo dolor de la última vez pero no era tan fuerte y el placer lo opacaba.
Sus caderas se movían hacia adelante y atrás mientras daba gritos de felicidad, el muchacho podía sentir, como en otras ocasiones, como todo se apretaba más y más sobre su miembro y le ocasionaba un placer extremo. Posó su mirada sobre los ojos rojizos de la chica y se perdió en ellos mientras llegaba al orgasmo. Se movió extremadamente rápido al final y luego se quedaron inmóviles contemplándose el uno al otro cuando el orgasmo termino.
...
En la puerta se encontraba los tres sannin esperando que el nuevo miembro apareciera.
-Esto es demasiado, acordamos que una hora y el cabeza hueca llega media hora tarde -dijo Tsunade molesta. Orochimaru suspiró molesto, la mujer interpretó que el sannin estaba de acuerdo con ella. Miró al ermitaño de los sapos- ¿Tú que opinas Jiraija? -el hombre estaba aún sonrojado y mostraba una tonta sonrisa en su rostro, el recuerdo de aquella mujer lo tenía loco. Esta vez fue Tsunade quien suspiró resignada, en una nube de humo apareció alguien. La rubia y el pelinegro se volvieron esperanzados esperando encontrar a Naruto pero allí estaba Kakashi.
-Hola -dijo sacando su libro de tácticas Icha-Icha y comenzando a leer. Estaban sorprendidos de que aquel hombre estuviera allí y por eso querían una respuesta. El mismo Hatake les otorgó la necesaria- estoy buscando a Naruto, quería felicitarlo -dijo con una sonrisa-ojos- ¿aún no llega? -la mujer negó con la cabeza. Otra nube de humo se hizo visible luego de unos segundos y de allí salió el rubio.
-Hum, por fin llegas -el namikaze asintió rascándose la cabeza.
-Perdon por la tardanza -dijo y se percató de la presencia de su primer sensei: Kakashi- ¿Kakashi-sensei? ¿Qué hace usted aquí? -el hombre cerró su libro y se acercó a Naruto. Le revolvió la cabeza con una sonrisa.
-Vine a felicitarte, ahora eres un sannin -el chico asintió- sin duda te has vuelto más fuerte que yo -se sonrojó un poco por aquellas palabras.
-Arigato sensei -el hombre asintió complacido.
-Una cosa más -le susurró al oido- me he enterado de que despertaste tu Mangekyo, lo vi en tu pelea con Sasuke, como utilizaste tu Kamui para enviar el Amaterasu hacia otra dimensión -el chico asintió sorprendido- te puedo enseñar a controlarlo por completo, pero eso será cuando regreses de tu misión en Kumogakure -el rubio volvió a asentir aún más sorprendido de que su sensei pudiera usar el Kamui- bien les deseo suerte -les dijo a los cuatro sannin antes de desvanecerse en una nube de humo.
Acá termina este capítulo. Espero que me halla quedado bien y sea de su agrado. Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.
