Hola como andan?. Acá les dejo el décimo capítulo del fic. Un poco más largo que el anterior para que puedan leer un poco más.

Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.

Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki por lo que es una ninja de konoha.

Capítulo 10: Edo Tensei

-¡Reportando! ¡la zona oeste se encuentra despejada señor! -un chunnin se había arrodillado frente a un jounin de alto rango.
-Excelente, parece que hoy será otro día tranquilo -el chunnin asintió con una sonrisa de tranquilidad- vamos, debemos llevar el reporte a... -una larga espada había atravesado el pecho del jounin de Kumogakure, todos los chunnin presentes se pusieron en guardia. El hombre miró el arma que lo atravesó y luego se volvió con dificultad al atacante- ¡t-tú eres...! -pero no pudo concluir la frase, el enemigo le había retirado la espada causándole una muerte inmediata.
-¡Pero si serás...! -el ninja enemigo levantó su rostro y apoyó la gran espada sobre su hombro. Era un hombre alto y musculoso con la piel pálida, pelo corto color negro puntiagudo, ojos blancos como si no tuviera pupila. Llevaba vendas como una máscara, torso desnudo, con el pecho sólo cubierto por una banda a la que adjuntaba una daga, con pantalones holgados con el patrón de rayas típicas de Kirigakure y muñecas calentadoras hasta los codos, que se combinan con los calentadores de piernas. En su frente se encontraba la banda de Kirigakure pero tenía un corte que pasaba por el medio, eso le indicó a los shinobis de Kumogakure que se trataba de un ninja perverso.
Una mirada maléfica se dibujó en el rostro del jounin de Kirigakure y, con su gran espada, apunto hacia el chunnin más cercano: aquella arma se caracterizaba por ser gigantesca teniendo la forma de un cuchillo de carnicero, tenía un círculo cortado de la parte superior y un semicírculo cerca de la manija además de un gran tamaño.
-¿Si, decías algo? -dijo riéndose a carcajadas mientras masacraba con la velocidad de un rayo a todos los ninjas de Kumogakure. Los gritos de súplica y terror estremecieron las montañas- ¿Eso es todo? ¡esperaba más oposición por parte de ustedes! -gritó decepcionado mientras decapitaba al último chunnin en pie- fue demasiado fácil -concluyó limpiando su espada y envainandola en su espalda.
-Bien hecho Zabuza, aquí tienes -el jounin de Kirigakure se volvió a mirar al recién llegado quien le tendía la usual túnica de Akatsuki desde la oscuridad. El hombre la tomó y se vistió con ella de inmediato.
-¿Y ahora qué? -preguntó con desgano el pelinegro. El hombre se acercó aún más al espadachín y reveló su rostro enmascarado.
-Ve y avisa a los demás que se preparen para atacar -Zabuza asintió más emocionado de tener un poco de acción- en cuanto a ti, tu compañero será Kisame -una sonrisa oculta tras los vendajes le dio a entender al líder de Akatsuki que el pelinegro estaba complacido.
-Como quieras -dijo mientras de un salto se perdía en la neblina del lugar.

...

El rubio se despertó con la luz del sol que se filtraba por la ventana semiabierta. Los pájaros cantaban una alegre melodía que le resultó bastante agradable al muchacho. Miró hacia el techo recordando el último sueño que había tenido: dormía plácidamente en su cama y una mujer muy bella se acercaba completamente desnuda y se recostaba a su lado. Se sonrojó por el recuerdo mientras trataba de levantarse, algo le impidió moverse un solo centímetro. Asustado, miró hacia la izquierda y encontró a una mujer rubia recostada sobre su pecho, también pudo sentir su cuerpo desnudo pegado al de él, inhaló su perfume un momento y luego volvió a la realidad cuando la imagen de Karin se hizo presente en su mente.
Se liberó de ella rápidamente y sin cuidado, se puso de pie frente a la cama con el corazón latiendole con velocidad. Sus nervios aumentaron al ver que la rubia se despertaba y abría los ojos lentamente revelando su rostro: era Tsunade. Una sonrisa se dibujó en el rostro de la mujer al reconocer al muchacho que estaba de pie.

-Ohayo, Naruto-kun -el miedo se apoderó del rubio.
-¿Qué demonios estás haciendo aquí Tsunade? -preguntó con ira el muchacho temiendo la respuesta que le daría. La mujer se liberó de las sabanas que cubrían su cuerpo y se levantó de la pequeña cama. Estaba totalmente desnuda y, al ver sus exhuberantes curvas, una erección se hizo presente en el chico, un poco de sangre cayó por su nariz mientras se sonrojaba. La mujer notó como el gran miembro del chico tenía aquella erección y sus mejillas adquirieron un pronunciado rubor. Se acercó a el seductivamente- ¡Respondeme Tsunade! ¿Qué sucedió entre nosotros? -la rubia rodeó su cuello con ambos brazos mientras mantenía aquella inocente sonrisa, el miembro del muchacho se pegó a su abdomen- ¿Pero qué...? -se vio interrumpido nuevamente por un apasionado beso de la mujer. El chico comenzó a corresponderle, aquella mujer era difícil de resistir, volvió a recordar a Karin y los años que pasaron juntos. No la engañaría, no le sería infiel. La empujó suavemente y se alejó de ella.
-Oh, creeme que no ocurrió nada, aunque me hubiera gustado y mucho -le dijo acercándose de nuevo y acariciando la suave mejilla del muchacho. El chico tomó fuertemente la muñeca de la mujer y su rostro representaba ira, la mujer simplemente se mordió el labio inferior: aquel rubio le gustaba tanto.
-Por favor, aléjate de mi Tsunade. Entiéndelo, siempre seré fiel a Karin y nada de lo que hagas podrá hacerme cambiar -la mujer le puso la otra mano en su hombro y lo volvió a besar, esta vez el chico no se pudo separar debido a la gran fuerza con que lo hacía.
-Eso ya lo veremos Naruto-kun -le dijo mientras se vestía y salia de la habitación no sin antes guiñarle un ojo. El muchacho cerró rápidamente la puerta detrás suyo con la respiración agitada y abundante sudor en su cuerpo. "¿Qué tengo que hacer para que me dejes en paz?" -pensaba el rubio molesto. Ni siquiera Ten-Ten lo había perseguido por todos lados tratando de conquistarlo y no entendía porque aquella mujer tenía tanta persistencia. "Será mejor que vaya a ver al Raikage, quiero hablar con el" -pensó el rubio mientras se vestía y salía del cuarto.

...

-¡Adelante! -la puerta se abrió, revelando que el Namikaze entraba por ella- ¡Naruto! ¡pasa hermano! ¿Aqué se debe tu visita? -preguntó con una sonrisa algo rara mientras el rubio se acercaba a el con una expresión seria en su rostro, pudo observar que Mabui aún no regresaba con el Raikage. Aún seguía con Jiraija.
-Tenemos que hablar hermano, es sobre... -una mano le impidió seguir hablando.
-No me digas más, es sobre la alianza con Konoha -el hombre esperó a que el muchacho asintiera para poder continuar- ya conoces mi respuesta, no aceptaré. Kumogakure es la aldea más poderosa de entre todas las demás y supondría una grave desventaja para nosotros unirnos a Konoha -la sonrisa había desaparecido de su rostro, Naruto lo seguía contemplando con una mirada triste- lo siento, no lo haré ni siquiera... -un temblor en la torre lo hizo guardar silencio, el chico se agarró a la pared para evitar caerse mientras el Raikage con una expresión de sorpresa se dirigia con dificultad hacia el ventanal, pudo observar una columna de humo a la distancia- ¡No puede ser! ¿cómo pudieron atravesar nuestras defensas? -realizó aquella pregunta a un ser inexistente mientras su rostro se llenaba de ira.
De un golpe Rompió la ventana y se volvió a observar a Naruto. El chico le dedicó una mirada de comprensión.

-¡Naruto, ve a buscar a Mabui y dile que ponga a la aldea en alerta nivel S! -el rubio asintió mientras corría hacia la ventana donde se hallaba el Raikage- ¡Debemos proteger la aldea!
-¡De acuerdo, cuenta con nosotros! -el hombre asintió con una sonrisa y de un salto se dirigió hacia la aldea.

El rubio saltaba de tejado en tejado en dirección al hotel, se volvió para mirar como los aldeanos salían de sus casas para observar lo que ocurría en la entrada de Kumo. El rubio se detuvo, haciendo uso de su inteligencia ordenó a los civiles que corrieran hacia la torre del Raikage y se mantuvieran lejos de la entrada. Para su sorpresa todos asintieron con obediencia y comenzaron a correr con desesperación hacia el refugio, Naruto suspiró aliviado mientras se dirigía al hotel que se encontraba a poca distancia de la gran puerta.
Luego de unos minutos se encontró enfrente del lugar, allí estaban los restantes sannin así como Mabui abrazada de Jiraija.

-¡M-mabui-chan! -la chica se separó de los brazos del peliblanco y corrió hacia el con miedo en su rostro- ¡Traigo órdenes de Raikage-sama! -el rubio le comunicó lo que tenía que hacer, la chica asintió y se volvió a mirar al peliblanco.
-¡Ve, yo estaré bien! -la mujer volvió a asentirle y le otorgó un rápido beso en los labios. "Cuidate Jiraija-kun, no quiero volver a perderte..." -pensó la mujer mientras corría hacia la torre esquivando a los aldeanos que también se dirigian hacia allí. El rubio se acercó a los inertes sannin y notó que observaban fijamente un punto en el horizonte: la gran puerta estaba completamente destruida y allí se encontraba el Raikage peleando con un enemigo enmascarado.
-¿Qué ocurrió? -preguntó Naruto desviando su mirada hacia la batalla. Ninguno de los restantes sannin se volvió a mirarlo debido a que la batalla era impresionante.
-Una enorme bola de fuego destruyó la puerta principal, por suerte ningún civil resultó herido -comentó Orochimaru sin apartar la vista del conflicto, cerca de ellos los ninjas de Kumo también observaban la batalla y alentaban a su Raikage.
-¡Debemos ir en su ayuda! -una mano lo detuvo, era Jiraija.
-No, Naruto. Esta es su aldea y el nos ha ordenado no intervenir por lo tanto debemos cumplir esa orden -el hombre se volvió a mirar a su alumno y compañero sannin con una mirada de preocupación. El rubio asintió a regañadientes mientras contemplaba preocupado la pelea del Raikage.

Un golpe en su estómago lo obligó a jadear en busca de recuperar el aire, no había ninguna duda de que el Raikage era en extremo poderoso. Su Mangekyo no había reaccionado lo suficientemente rápido como para esquivar el devastador ataque del Kage. Se puso en pie cuando recuperó el aliento, su rostro oculto bajo la máscara reflejaba emoción.

-Solo lo preguntaré una vez más ¿Dónde está el Hachibi? -esto último lo dijo con tono calmado e indiferente que irritó aún más al Raikage.
-¡Como si fuera a decírtelo! -le gritó con una carcajada al enmascarado- ¿¡Quien más te acompaña!? -aquella pregunta traía consigo una ira acumulada que no tardaría en explotar. El Kage corrió hacia el atacante mientras volvia a activar su armadura de rayo.
-¡Kuchiyose no jutsu! -del suelo apareció una enorme estatua con nueve ojos en su rostro y una enorme boca de la cual comenzó a salir humo blanco. Luego de unos minutos, cuando el humo se disipó un grito de animal recorrió todo el lugar estremeciendo los cimientos y construcciones- ¡Te presento al Nibi, Raikage! creo que ya lo conoces por su Jinchuriki pero te aseguro que con el encontrarás la muerte -frente a la estatua había aparecido el biju de dos colas: era un gato gigantesco con apariencia espectral que estaba formado por llamas azules con destellos negros, poseía dos largas colas que le otorgan su apodo de Nibi. Su ojo izquierdo era de color verde y su ojo derecho era de color amarillo. De su boca unos afilados dientes podían verse que se abrían y cerraban como de forma amenazante.
En un instante los ojos de la bestia tomaron la forma de un sharingan y, luego de eso, comenzó a atacar rápidamente al Raikage que no podía sino esquivar por muy poco los ataques del biju. La armadura desapareció luego de unos minutos dejando una herida en el hombro derecho del hombre por el que brotaba la sangre, se arrodilló exhausto mientras esperaba el golpe final que el Nibi le otorgaría.

-Perdóname Yugito -susurró el Raikage mientras esperaba la muerte.
-¡Kuchiyose no jutsu! -gritaron los cuatro sannin al unísono. El hombre levantó la mirada y allí los cuatro animales se encontraban sujetando al Nibi. La serpiente de Orochimaru envolvía su cuerpo para impedir que se moviera, el enorme sapo de jiraija sostenía una de las patas delanteras del animal y la babosa de Tsunade se había pegado en la otra pata lo cual obligaba al biju a mantenerse de pie.
El Raikage tenía la boca abierta del asombro, no podía creer lo que veían sus ojos: Naruto había invocado una criatura similar a un dragón, bueno no era similar ¡era un dragón!. El gran animal era largo de cuerpo recubierto por escamas verdes y rojas, tenía cuatro patas y una larga boca que poseía dos orificios por los cuales inhalaba grandes cantidades de aire y exhalaba un vapor. Sus ojos eran azules así como los de Naruto lo que le otorgaba cierto aire humano. Con sus patas delanteras tomaba el cuello del Nibi y lo apretaba fuertemente en un afán por privarle de aire.

-¡N-naruto-kun! ¿C-cuando t-tu...? -preguntó sorprendida la rubia mientras el sannin peliblanco tenía la boca abierta. El rubio le dedicó una sonrisa mientras se rascaba la cabeza. "Este chico jamás deja de sorprenderme, creo que fue buena idea dejar que se nos uniera" -pensaba Orochimaru muy impresionado por la invocación.
-¡Naruto, ahora no es el momento de divagar! ¡Nuestro oponente es el Nibi! -gruñó su invocación, el chico soltó una sonora carcajada mientras asentía.
-Lo siento Raidon-sama (N/A Raidon significa "dios del trueno"), es que el haberlo invocado aquí me trae emoción -dijo mientras se rascaba la nariz con orgullo. El dragón lanzó un sonoro suspiro mientras sostenía al bijju quien no paraba de moverse.
-¡Solo tenemos cinco minutos! ¡atácalo con el Inton! ¡luego iremos a por el Uchiha! -tanto el enmascarado como el Raikage se sorprendieron de que aquella bestia analizara tan rápido la situación. El chico asintió mientras formaba su técnica. "Así que su invocación le enseñó a combinar el Yin con su Rasengan, impresionante chico" -pensaba el sannin pelinegro.
-¡Inton:Hikari rasen maru! -gritó el muchacho mientras que con la técnica golpeaba en el rostro al animal. Un espeluznante alarido resonó por la aldea y llenó de temor a los jounin que observaban impresionados aquel combate. Una gran herida había sido ocasionada en el hocico del biju quien, con una fuerza descomunal, golpeó a las invocaciones lanzandolas al aire.
-¡Tsunade-sama! -dijo la babosa mientras protegía a la mujer con su cuerpo. Se desvaneció luego del impacto y no fue la única también lo hicieron Manda la gran serpiente de Orochimaru y Gamabunta el enorme sapo de Jiraija. La invocación de Naruto se apartó de un salto mientras sostenía en su cabeza al rubio, en un instante tomó con su pata al muchacho y lo depositó con cuidado en el suelo.
-¡No me puedo quedar más tiempo Naruto lo siento! -gritó Raidon mientras se desvanecia, el chico asintió preocupado. Formó de nuevo los sellos y colocó su mano en el suelo gritando el nombre de la técnica pero nada ocurrió, parecía que el poder de un biju anulaba las invocaciones obligandolas a que retornaran a su lugar de origen e inhabilitandolas por un tiempo.
-¡Kuso!¡No nos queda más remedio que pelear contra el Nibi cara a cara! -exclamó el muchacho mientras los sannin se acercaban con resignación.
-Antes de continuar este entretenido combate, me gustaría saber sus nombres -dijo una voz que se encontraba a un costado de la estatua. Los cuatro lo miraron con ira y Naruto, sin poder contenerse, comenzó a correr hacia el hombre.
-¡No Naruto! -gritó el sannin peliblanco mientras el Nibi le daba un fuerte golpe y lo enviaba varios metros sobre el aire. Tsunade, de un salto, lo tomó entre sus brazos y lo depósito en el suelo, el rubio estaba jadeante y tenía una costilla rota lo cual impedía que se mantuviera de pie. La sannin médica lo rodeó con un brazo para ayudarlo mientras se sonrojaba.
-¡Mi nombre es Jiraija gamma sennin*! -gritó el hombre con orgullo. El enmascarado entonces dirigió su vista hacia el pelinegro.
*Ermitaño o sabio de los sapos
-¡Orochimaru Konoha no Shiro Hebi**! -respondió con desgano el sannin pelinegro. El líder de Akatsuki se volvió hacia la única mujer sannin.
**La Serpiente Blanca De Konoha
-¡Konoha no Namekuji Tsunade-hime***! -gritó aun sonrojada y sin dejar de mirar a Naruto. El hombre miró al rubio quien permanecía en silencio y apretaba sus dientes.
***Tsunade la Princesa Babosa de Konoha
-¡Narutodoragon no ryōshu****! -aquella presentación dejó sorprendida al enmascarado quien solo sonrió bajo la máscara.
****Naruto el señor de los dragones
-¡Ahora que conozco sus nombres deberán morir! -dijo rápidamente en un sorpresivo ataque del biju contra Naruto y Tsunade.
-¡Maldición no llegaremos a tiempo! -dijo Jiraija al ver la distancia que los separaba. La muerte estaba cerca de ellos dos, el tiempo se detuvo para Naruto mientras a su cabeza llegaban las imágenes de toda su vida, una sonrisa atravesó su rostro al recordar a Karin. "Si tan solo pudiera verte por última vez" -pensaba el muchacho cerrando los ojos.
-¡Bijudama! -se escuchó un impacto sonoro y un alarido. El rubio abrió los ojos y pudo ver que el Nibi estaba en el suelo sin vida. Enfrente de el se colocó alguien -¿Estas bien Naruto-koi? -enfrente de el se encontraba karin pero estaba diferente: su cuerpo era rodeado por un fuego dorado.
-¿K-karin-hime? -preguntó sorprendido de la nueva apariencia de Karin. Algó mas lo sorprendió: No llevaba lentes- ¿qué es...? -detrás de la chica aparecieron nuevos refuerzos: Kakashi,Lee con Sakura a su lado y Sasuke cargando con una sonrojada Hinata.
-Estaba cansada -comentó Sasuke antes de que Naruto pudiera preguntar aquello. Hinata se bajó de los hombros del Uchiha y se acercó al rubio.
-P-perdóname N-naruto-kun, he sido muy egoísta y... -el rubio le había puesto un dedo en los labios mientras le otorgaba una gran sonrisa de aquellas que durante un tiempo cautivaban a la Hyuga.
-Ya hablaremos luego hinata-chan, me alegro que al fin pudieras perdonarme -la chica asintió entre lágrimas mientras volvía junto con Sasuke. En un instante el Nibi desapareció junto con la estatua y solo quedó el ninja enmascarado.
-¡Ríndete, estas completamente solo contra todos nosotros y la aldea! -gritó Kakashi revelando su sharingan. El enmascarado simplemente lanzó un "Ja" antes de responder.
-¡Kabuto, me parece que es tiempo del plan "B"! -por la puerta apareció un shinobi encapuchado que llevaba la misma túnica de Akatsuki que su líder. Detrás de el un singular personaje se hizo presente: Su piel era de color azul pálido, tenía unos ojos blancos y pequeños, y en las mejillas tenía unas marcas que parecían agallas. Tenía el pelo de color azul encrespado, y era bastante alto. Aquel shinobi tenía los dientes afilados y llevaba la túnica característica de Akatsuki.
-¡Kuchiyose no jutsu! -del suelo se elevó un ataúd de madera clara. Kabuto hizo un sello y la puerta se abrió revelando a Zabuza- ¡Contemplen mi Edo Tensei!.
-¡N-no puede ser! ¿Zabuza, uno de los espadachines legendarios con quien peleamos en la tierra de las olas? ¡Estabas muerto! -gritó el rubio mientras todos los presentes se mantenían expectantes. Sakura y Kakashi además de Sasuke conocían aquel rostro, pero ahora tenía unos ojos diferentes.
-Mucho tiempo de no vernos Kakashi -dijo el resucitado- veo que aún andas con esos mocosos, han crecido bastante. Me gustaría que Haku estuviera aquí para verlos -susurró el espadachín mientras recordaba el rostro del muchacho.
-Zabuza Momochi y Kisame Hoshigaki, dos de los siete espadachines de Kirigakure -comentó Kakashi en voz alta- esto será divertido -dijo sacando su kunai.
-¡Oh veo que el ninja que copia conoce mi nombre! ¡me siento halagado! -exclamó Kisame desenvainando su Samehada.
-¿K-kabuto pero que técnica haz desarrollado? -exclamó Orochimaru mientras se acercaba a los ninjas. El Akatsuki se volvió hacia el, y le dedicó una malvada sonrisa mientras se acomodaba los lentes.
-Orochimaru-sensei me alegra que esté aquí -pronunció con malicia el muchacho. Los demás quedaron sorprendidos por el hecho de que el sannin hubiera sido el sensei de un Akatsuki- ahora podrá ver mi nuevo jutsu en acción -dijo suavemente mientras que de un salto se alejaba de allí junto con el enmascarado.
-¡No escaparán! -Una espada lo detuvo, era la de Zabuza quien le negó con la cabeza. El raikage contemplaba toda la escena sin poder moverse debido a la herida en su brazo.
-¡Sakura, por favor cura al Raikage! -la pelirosa asintió mientras corría hacia el hombre- y tu Tsunade cuida a mi Naruto-koi, no se lo que haría si lo perdiera. No te hagas ilusiones, puedo leer que sientes algo por el, pues déjame decirte que el es mío -le dijo sin volverse a mirarla. La mujer también asintió asustada y se llevó al muchacho hacia un lugar apartado para poder curarlo sin prestar atención de las quejas del rubio. "Karin-hime" -pensaba el chico sorprendido.
-¡Bien vamos allá! ¡Que la fuerza de la juventud corra por nosotros! -exclamó lee con lágrimas en los ojos. A todos le cayó una gota de sudor por la cabeza.
-¡Tengan cuidado! estos oponentes son muy fuertes -todos asintieron. El peliblanco se volvió hacia la peliroja- Dime Karin ¿desde hace cuanto tiempo que tienes al Kyubi en tu interior? -todos volvieron la mirada sorprendidos hacia la chica que solo sonreía.
-¿No crees que sería mejor dejar esa pregunta para más tarde? -preguntó señalando a los espadachines- Ustedes ocúpense del ninja con la gran espada vendada ya que tiene una gran cantidad de chakra. Yo me ocupo del revivido -Kakashi suspiró resignado mientras no le apartaba la vista de encima, pudo notar la gran seguridad que tenía aquella Kunoichi.
-¿Cómo piensas derrotar a un resucitado? A simple vista se nota que debe ser inmortal -la peliroja asintió comprendiendo la gravedad de la situación.
-No lo sé, pero estoy segura de que algo se me ocurrirá -respondió con tranquilidad la muchacha. El peliblanco asintió sorprendido mientras Jiraija y Orochimaru se acercaban a ellos.
-Lo mejor será que te ayude. Tengo asuntos pendientes con Zabuza -la peliroja asintió convencida.
-Bien, entonces este es el plan -murmuró el ninja que copia cuando estuvieron todos reunidos. Los enemigos comenzaban a impacientarse.
-¡No me gusta que nos ignoren! -gritó Kisame con la espada en alto mientras corría hacia los shinobis de Konoha.
-¡Cuidado! -gritó Jiraija mientras a duras penas esquivaban el ataque del espadachín. Lee comenzó a atacar a Kisame con rapidez en su taijutsu pero con la misma velocidad era bloqueado por el ninja. El chico de enormes cejas sentía como cada músculo se dormía y cada vez atacaba más despacio.
-¿Q-qué me sucede? -preguntó tambaleante el pelinegro. La sonrisa maléfica de Kisame le indicó que algo no andaba bien, señaló su espada y el chico pudo observar que el arma se revolvía bajo los vendajes.
-Mi Samehada puede absorber el chakra, incluso si no su usa ningún jutsu -comentó el Akatsuki con orgullo- ¿bien quien sigue? -Sasuke se acomodó la banda en su frente mientras besaba a Hinata en la mejilla.
-Quédate aquí Hinata y cuida de Lee. Yo lo venceré con mi Mangekyo -la chica negó con la cabeza sonrojada. Quería protestar, quería ayudarlo en su pelea pero el Uchiha, dandose cuenta de lo que estaba por hacer, le indicó que no fuera y le dedicó una sonrisa sincera, algo bastante extraño por parte de el.
-Yo te ayudaré Sasuke-kun -le dijo Orochimaru aparaciendo a un lado de su alumno. El chico asintió resignado mientras se preparaban para la batalla.

Mientras a unos metros de ellos se encontraban Kakashi, Karin y Jiraija peleando contra Zabuza. Era una batalla complicada, cada golpe que daban el hombre se recuperaba restaurando cada parte dañada.

-¡E-esto es interminable! -el demonio de la neblina bajó la máscara que tenía por vendaje y mostró sus afilados dientes muy parecidos a los de Kisame.
-Kakashi, por honor a Haku y su bondad te diré que la única forma de derrotarme es sellandome para que no pueda moverme. De ese modo solo acabará... -"No dirás más, eres mi marioneta" -una voz se escuchó dentro de el y el hombre comenzó a agarrarse la cabeza con fuerza, los tres ninjas se quedaron expectantes de lo que ocurriría- e-estoy p-perdiendo la c-conciencia, l-lo siento Haku -y tan pronto como dijo esto su mirada cambió, ya no había un rastro de humanidad en su rostro.
-Yo no conozco técnicas de sellado ¿y tú Karin? -la chica negó con la cabeza al peliplateado. El sannin que había permanecido callado se acercó a ellos.
-Hay una técnica que se puede usar en casos así, el único inconveniente es que requiere la vida del usuario -Karin abrió la boca y se la cubrió con la mano rápidamente. Kakashi lo miró con preocupación.
-¿Acaso piensas utilizar el Shiki Fuin*****? -preguntó asustado el ninja que copia. Jiraija asintió con una sonrisa.
*****Sello mortal de la parca
-¡Tiene que haber otra forma! ¿Piensa dejar a Naruto y a Minato, sus alumnos? -el hombre se sorprendió de que la muchacha llamara por su nombre al Hokage y luego suspiró.
-No hay otra forma -la chica se encogió de hombros- lo único que quiero es que cuides de Naruto y nunca se separen -dijo haciendo los sellos de la técnica, se detuvo en el sello de la serpiente y luegó gritó- ¡Shiki Fuin! -nadie vio lo que ocurrió después, pensaron que la técnica no había funcionado pero la muerte era invisible para todos excepto para su invocador.
El hombre se acercó rápidamente a Zabuza y, esquivando su ataque, tomó por los hombros al shinobi. La muerte traspasó con su brazo el estómago del sannin a lo cual el hombre gimió de dolor, luego con su mano le arrancó rápidamente el alma a Zabuza quien recuperó la conciencia por un momento.
-Por fin me encontraré con Haku, adiós Kakashi -dijo con una lágrima el ninja mientras era sellado dentro de Jiraija.
-¡El sello está completo! -gritó el hombre antes de desvanecerse en el suelo. Los otros dos ninjas se acercaron corriendo hacia el peliblanco.
-¡Jiraija-sama! -gritaron al unísono.
-D-diganle a M-mabui q-que l-la a-amo -dijo escupiendo sangre y cerrando los ojos lentamente. Karin comenzó a llorar lentamente mientras Kakashi se arrodilló y golpeaba el suelo con sus puños.
-Hum creo que han derrotado a mi compañero muy rápidamente -dijo un poco sorprendido. "incluso me queda poco chakra después de pelear con ellos dos" -pensaba envainando su Samehada. El sannin pelinegro se encontraba jadeante mientras que Sasuke tenía su túnica hecha girones y su ojo sangraba por el esfuerzo del sharingan- adiós -y dicho esto se desvaneció en el aire.
-¡Maldición se han escapado! -gritó Orochimaru con ira mientras Sasuke se desplomaba en el suelo.
-¡S-sasuke-kun! -gritó Hinata mientras corría a atender al Uchiha.
-Estoy bien Hinata-chan -la chica se llevo su mano hacia el pecho y suspiró aliviada. Orochimaru levantó la vista hacia sus compañeros: Naruto y Tsunade estaban frente al cuerpo inerte de Jiraija.
-N-no puede ser J-jiraija-sensei -decía entre lágrimas el Namikaze, se agarró el pecho mientras lloraba desconsoladamente. Karin, desactivando su modo biju, se acercó a Naruto y lo sostuvo en un compresivo abrazo.
-J-jiraija... -suspiró la rubia mientras las lágrimas se apoderaban de su rostro. Orochimaru se acercó al hombre y pudo notar el rostro de felicidad que tenía el sannin, la tristeza se apoderó de su ser: aquel hombre había sido su compañero desde pequeños, también habia sido uno de sus pocos amigos junto con Tsunade, no podía creer que aquel peliblanco tan poderoso hubiera muerto. Se arrodilló frente a su cuerpo y comenzó a rezar por él. Destrozados por la muerte del sannin los demás lo imitaron incluso el Raikage y los Jounin de Kumogakure que se acercaban hacia el.
-Fue un hombre muy valiente -dijo por fin el líder de Kumo a Naruto quien parecía ido, no se encontraba en aquel lugar, la tristeza fue demasiada para el- protegió con su vida mi aldea al igual que ustedes -no hubo respuesta del rubio. El hombre suspiró resignado- he cambiado de opinión -esta vez Naruto se volvió a ver al Raikage confundido. El hombre le sonrió- me parece que tendré que aceptar la alianza con Konoha.

Acá termina el décimo capítulo. Espero que me halla quedado bien y sea de su agrado. Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.

ACLARO: a partir de ahora respondere mis reviews acá, en la última parte del fic.

Guest: Se armó nomas la grande en kumo. Gracias por comentar te dejo un saludo.