Hola como andan?. Acá les dejo el décimosegundo capítulo del fic con actualización rápida. Espero que les guste!.

Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.

Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki por lo que es una ninja de konoha.

Capítulo 12: El examen Chunnin

Muchas cosas habían ocurrido en aquellos años.
Por su parte Sasuke y Hinata estaban casados y vivían felices juntos, también tenían una preciosa hija llamada Airi quien había heredado los ojos de su padre (eran oscuros como los de Sasuke) y la belleza de su madre así como su bondad. La unión entre ambos había ocasionado que los
clanes Uchiha y Hyuga se convirtieran en aliados pese a la oposición de los consejeros de Hiashi.

Al enterarse de que Naruto había abandonado la aldea varias chicas se habían resignado a tenerlo.

Una de ellas fue Ten-Ten, la misma había entrado en un estado de tristeza al saber que su amado se había marchado pero, finalmente, encontró la felicidad con su compañero de equipo Neji Hyuga con el cual estaba comprometida.

Otra de las tantas fue Ino, en el fondo de su corazón sabía que aunque el rubio no se hubiera marchado jamás hubiera podido tenerlo y, resignada como estaba, encontró el amor verdadero con Shikamaru, el shinobi más aburrido y perezoso de Konoha. Ahora mismo convivían en un feliz
matrimonio y con dos hijos, una mujer y un varón, tal como Shikamaru deseó desde que era más jóven pues siempre había estado enamorado de la arrogante Ino Yamanaka.

Por otro lado Tsunade fue la que más se entristeció con la noticia. Orochimaru, quien siempre estuvo a su lado desde la muerte de su compañero Jiraija, le propuso explorar el mundo. La rubia había accedido y juntos se habían fugado de la aldea.

Sakura y Lee seguían como pareja luego de tanto tiempo debido a que Lee afirmaba una y otra vez que no le propondría matrimonio hasta no ser más fuerte que Gai. Eso realmente había hecho enfadar a la pelirosa y lo hizo entrar en razón. En unos días Lee tenía pensado pedir la
mano de Sakura a sus padres.

Tanto Chouji como Shino se habían casado con mujeres de su clan y ahora tenían un hijo cada uno, les iba bien, no podían quejarse.

Minato Namikaze permaneció como yondaime, aunque ahora no era tan joven como aquel día en que se enteró que sería abuelo. Algunas arrugas habían aparecido en su juvenil rostro, aunque muy pocas, para él ya era tiempo de dejar el cargo de ser el Hokage. En un principio tenía planeado
dejarle el cargo a Naruto pero ahora que no estaba tenía que elegir entre dos shinobis: Itachi o Kakashi, su alumno.
Junto con Mikoto vivían muy felices en la mansión Namikaze y esperaban su segundo hijo juntos (N/A digo segundo hijo porque Minato y Mikoto eran los padres de Naruto pero Mikoto era la madre de Sasuke e Itachi). La noticia de que su madre iba a vivir con el Hokage no le agradó para
nada a Sasuke aunque, años después terminara aceptando aquella unión.

-"Quiero lo mejor para ti mamá, es por eso que no me opondré a esto" -aquellas fueron las palabras de Itachi el mismo día en que Naruto se fugó de la aldea. Lo había aceptado ya que conocía a su padre y no le agradaba en absoluto como la trataba a ella y a su ototo (N/A es Sasuke).

Los exámenes chunnin comenzarían pronto, estaba seguro de que sería interesante ya que los candidatos de aquel año eran jóvenes promesas y destacaban entre los shinobis de sus aldeas.

-Así que el equipo de la pequeña Airi también pasó a las finales, esa chica me sorprende bastante -dijo en voz alta mientras revisaba el libro donde se encontraban los datos de todos los equipos participantes del examen.
-El equipo 8, su jounin a cargo es Shikamaru Nara -respondió desde detrás Shizune acercándose hacia él y observando el libro. Minato asintió con melancolía- ahora mismo ha pasado casi un mes desde que entraron al bosque de la muerte y mañana se decidirán los nuevos chunnin -el rubio dejó
de oírla, estaba demasiado absorto en sus pensamientos como para hacerlo.

Él era uno de los pocos que sabía la ubicación de Naruto o la intuía junto con los mejores amigos del muchacho quienes durante muchos años le rogaban que los enviara a buscar a Naruto.

-"Aunque haya una posibilidad de que estuviera en Kumogakure, no puedo darme el lujo de enviarlos sin tener información fiable" -esa era su respuesta cada vez que Kakashi, Sasuke, Sakura o incluso Tsunade solicitaban la autorización del Hokage.

Ahora se cumplían 12 años desde aquel día, y fue recordado como "el día del sannin" en honor a la muerte de Jiraija y el escape de Naruto. Aquella fecha se celebraba como cualquier otra, en silencio.
Negó con la cabeza, no quería divagar.

-Hokage-sama ¿se encuentra bien? -preguntó algo preocupada Shizune quien no había cambiado en nada durante los años.
-De maravilla -respondió secamente, luego se volvió y le sonrió con suavidad. La mujer se sonrojó, le gustaba demasiado aquella sonrisa- ¿no hay algo que te pedí que hicieras? -dijo en tono burlón, la chica largó un pequeño grito, le hizo una reverencia y salió corriendo por la puerta. El rubio
soltó una sonora carcajada que resonó en la habitación- mañana mismo serán los combates finales, estoy impaciente por verlos -concluyó mientras se ponía de pie y se marchaba hacia su casa ya que era de noche.


-¿Cómo te sientes Minato-kun? -preguntó la hermosa mujer tomándole la mano.

-Más viejo y cansado -respondió el rubio con una sonrisa, su compañera echó a reír con ánimos.
-Sigues siendo el mismo de siempre, tú sabes a que me refiero -dijo cambiando su rostro a una seriedad total- Mañana se cumplen 12 años... -el Namikaze la miró con tristeza, Mikoto era la única de los dos que en verdad no había envejecido, su rostro permanecía tan hermoso y suave como
siempre.
-Lo sé, es sólo que intento no pensar en eso. Espero poder volver a verlo algún día... -la mujer se puso de pie y se dirigió hacia el rubio, luego lo tomó entre sus brazos. El gesto fue correspondido por el Namikaze.
-Yo creo que mañana te llevarás una gran sorpresa -dijo en tono misterioso Mikoto, el Hokage se liberó un poco del abrazo para poder verla.
-¿A qué te refieres Mikoto-chan? -preguntó en tono curioso. La mujer sonrió mientras le besaba la mejilla.
-Ya lo averiguarás, ahora ve a dormir, recuerda que mañana llegará el Raikage y querrás tener la energía suficiente como para recibirlo -dijo poniéndose de pie y recogiendo los platos de la mesa. El rubio se puso de pie inmediatamente.
-No, yo lo haré, debes cuidarte -dijo mientras acariciaba con cariño su vientre.


Los gritos en el estadio llenaban de temor el corazón de los candidatos, de todos excepto de Airi.

Se sentía confiada, aunque aún desconocía las habilidades de los demás sí conocía las suyas. Jamás alardeaba, ni siquiera en la academia cuando fue la mejor y la más hermosa y popular de entre todas. En eso era igual a su padre, la perseguían por todos lados debido a su belleza y aquello la
irritaba demasiado aunque nunca les decía nada para no herir sus ía cierto pelirojo entre los candidatos que la ponía nerviosa. Nunca había sentido nada igual, su simple apariencia la hacía perder toda su confianza. ¿Miedo?, no, no era miedo lo que sentía, era algo diferente, algo extraño para ella.

-Bienvenidos a las rondas finales del examen chunnin de este año. Antes de comenzar deben saludar a los invitados -dijo el examinador de aquel año, Ebizu. Todos los candidatos obedecieron e hicieron una reverencia hacia el Hokage y el Raikage y a los señores feudales de las cinco grandes
naciones- bien, ahora diremos la organización de los combates. Cómo este año quedaron solamente seis gennin haremos tres combates sucesivos -los gennin asintieron, Airi se volvió a ver al pelirojo quien sonreía de manera confiada, eso hizo molestar a la muchacha pero además la hizo
estremecer dandole un escalofrío "Espero que no me toque pelear contra él" -pensó la muchacha desviando de nuevo la mirada hacia Ebizu.

-El primer combate será entre Amida Inuzuka y Rikuto Aburame -dijo Ebizu y todos se volvieron hacia ellos.

Amida era la viva imagen de su padre Kiba Inuzuka: tenía un despeinado cabello castaño, piel clara, ojos negros con pupilas verticales como hendidura, y pronunciados dientes caninos. También tenía las clásicas marcas de color rojo del Clan Inuzuka en sus mejillas. Vestía pantalones oscuros grises que llegaban hasta las pantorrillas y una chaqueta negra así como la banda de Konoha en su frente. A su lado había un gran lobo ninja de color marrón y negro que agitaba la cola y jadeaba con entusiasmo.
Por su parte Rikuto tenía el cabello pincho y lo llevaba igual que su padre Shino Aburame, aunque siempre dejaba ver su varonil rostro y sus ojos tenían los clásicos lentes negros que los ocultaban. Vestía una chaqueta blanca y unos pantalones largos negros que llegaban hasta unas
sandalias ninjas. Al contrario de Amida era bastante silencioso e introvertido justo como lo era cualquier miembro del clan Aburame.

-¡Ahem! -carraspeó para obtener la atención de los nerviosos participantes- el segundo combate será entre Shikaku Nara y Choza Akimichi -expresó dedicandoles una seria mirada a todos, esta vez nadie se volteó a mirarlos por temor a que les llamaran la atención.

Ambos eran los hijos de Shikamaru Nara y Chouji Akimichi quienes habían decido nombrarlos así en honor a sus difuntos padres y además para continuar con la tradición del trío InoShikaCho tan famoso en Konohakure.
Shikaku tenía el cabello rubio y lo llevaba atado con una cola de caballo en punta. Tenía ojos azules y cejas rubias aunque su rostro demostraba pereza y aburrimiento justo como su padre. Vestía una camisa blanca desabrochada que dejaba ver su marcado cuerpo, una banda de Konoha atada
en su brazo izquierdo y unos shorts grises y unas sandalias azules. Aquel chico siempre era el objetivo de todas las chicas de la academia aunque él no le prestara la suficiente atención y se quedara dormido en todos lados.
Choza tenía el mismo color de cabello que su padre Chouji, aunque era delgado y alto. Su cabello era largo y llevaba puesta la armadura del clan Akimichi de color verde y gris y tenía el Kanji de "alimento" grabado en su pecho. Sus pantalones eran del mismo color que la armadura.

-Por último, el tercer combate será entre: Eita y Airi Uchiha -ahora todos se volvieron a mirarlos. El muchacho mantenía su gran y confiada sonrisa mientras la chica lo miraba de reojo con desprecio "El mejor combate será el último, tengo entendido que él es el mejor ninja de Kumogakure
no sato y Shikamaru me ha contado acerca de las grandes habilidades de Airi". La Uchiha suspiró con resignación para luego volverse para ver a Ebizu- Bien, ahora los primeros combatientes quédense, los demás esperen en aquella platea -dijo señalando una escalera que llevaba a una buena
posición para observar los combates.
-¡Hai! -gritaron todos al unísono mientras Amida y Rikuto permanecían en su lugar.


Los combates fueron espectaculares, ahora no cabía duda de porqué eran tan pocos. Eran los mejores gennin de Konohakure y el pelirojo era el mejor de Kumogakure.

Durante el primer combate Airi se había olvidado del gennin de Kumo y se había concentrado en el combate que tenían enfrente. Aunque Amida peleaba extremadamente junto con su lobo "Akaru" no fue ningún rival para Rikuto junto a sus insectos. El muchacho del clan Inuzuka era un experto en Taijutsu pero sus ataques eran predecibles y era algo torpe, en cambio el chico del clan Aburame era en extremo inteligente para el Inuzuka y, planeando una estrategia, logró derrotar a Amida drenandole todo su chakra. "Fue un resultado predecible" -pensó críticamente Airi quien
había adivinado el resultado poco antes.
El segundo combate fue toda una sorpresa, aún contando con un IQ de casi 300 Shikaku se había rendido poco después de agotar todo su chakra en su técnica de posesión de sombras. Choza tendría que combatir contra Rikuto. "Justo como pasó en el torneo de su padre, es increíble lo
perezoso que pudo llegar a ser" -pensó de nuevo mientras el examinador la llamaba a ella y al shinobi de Kumo a la arena de combate.


-Por fin, este combate es el que he estado esperando -dijo una misteriosa figura oculta entre la multitud. Su subordinado estaba junto a él.

-No se preocupe señor, en el momento cúspide del combate podremos intervenir -susurró el encapuchado. El enmascarado se volvió a mirarlo.
-Después de 12 años sin actuar por fin ha llegado el momento en que esta aldea sea pulverizada. El tiempo esperado valdrá la pena Kabuto, es una promesa...
-Lo sé señor, pero ahora tratemos de disfrutar este gran encuentro.


-¡Hokage! ¡ni creas que esa gennin puede derrotar a Eita! -tronó el Raikage quien estaba sentado junto a él. Minato se volvió a ver al hombre con una sonrisa, le asintió.

-Ya veremos, esa chica es la heredera del clan Uchiha...
-¿Enserio? Bien, supongo que después de todo valdrá la pena ver este encuentro -dijo mientras su mirada adquiría una expresión más interesada.

El hokage se volvió al estadio y examinó el rostro del pelirojo: le resultaba muy familiar, incluso su cabello pincho era bastante parecido al de... , no, no podía serlo, aquel muchacho no podía ser su nieto. Miró a la shinobi de Konoha: sus cabellos eran largos y oscuros y tenía ojos negros. Vestía una chaqueta azul que dejaba al descubierto la zona abdominal y sus brazos y resaltaba sus pechos que se notaba que estaban en crecimiento, también llevaba un pantalón gris y una sandalias azules.

La chica lo examinó con detenimiento: su cabello era de color rojo y era pincho. Vestía una túnica negra de cuello alto atada en una cinta blanca alrededor de su cintura y su cuello descubierto portaba la banda de Kumo. Sus brazos desnudos estaban cubiertos hasta el codo por vendas y, a
través de su pecho (que estaba un poco descubierto) se notaban vendas también, la túnica llegaba hasta sus pies y finalizaba en unas sandalias ninja. Por encima de su túnica había una correa marrón que sostenía una larga espada detrás que dejó bastante interesada a la chica debido a su
tamaño.

-Es un placer pelear contigo -le dijo el muchacho haciendo una reverencia. La chica se sonrojó por breves instantes pero luego sacudió la cabeza rápidamente.
-¿Dónde conseguiste esa espada? -preguntó rápidamente debido a lo impresionada que estaba con aquella arma. El chico perdió unos instantes la sonrisa pero luego la recuperó desabrochando la correa y desenfundando su enorme espada, la acarició probando su filo.
-¿Esta? -pregunto inocentemente. La chica asintió molesta- me la regalaron mis padres al convertirme en gennin, es llamada Kubikiribocho* y perteneció a Zabuza Momochi, supongo que el tenerla ahora me convierte en uno de los siete legendarios espadachines -concluyó con una
carcajada mientras volvía a enfundarla. Airi lo miraba perpleja, no aparentaba ser lo que era, pero aún así la seguía poniendo nerviosa.

*espada del ejecutor

-Combatientes ¿están listos? -preguntó interrumpiéndolos Ebizu. Ambos asintieron volviendo su rostro- ¡el tercer combate entre Eita y Airi Uchiha comienza! -exclamó alejándose un poco de ambos.

Se quedaron quietos, la chica de pronto adoptó una posición defensiva clásica de los Hyuga.

-¡Byakugan! -gritó la muchacha. Los ojos oscuros se agrietaron y la zona alrededor de ellos se cubrió de venas inchadas.
-Así que tienes las habilidades de los Hyuga, he oído de ese clan...
-¡Tú no sabes nada de mi! -exclamó la chica corriendo hacia el sonriente pelirojo,trató de golpearlo empleando su puño suave en sus puntos de chakra pero nunca acertó. El muchacho era demasiado rápido para su técnica- Hum, parece que debo pasar a un siguiente nivel... -dijo
desactivando su byakugan, Eita la miró perplejo. La chica se relajó y respiró profundamente- ¡Sharingan! -gritó. Sus ojos cambiaron del negro al rojo característico del sharingan.
-Así que eres mitad Hyuga mitad Uchiha, estoy realmente sorprendido -dijo con una sonrisa que comenzaba a fastidiar a la chica- esto será divertido -hizo sonar sus nudillos con entusiasmo mientras mantenía su confiada sonrisa.

Desenfundó su espada y la clavó en el suelo dejando que todos, incluido el público y los kages y finalmente Airi, pudieran observarla en todo su esplendor. Aquella espada eran tan larga que sobrepasaba la altura del muchacho. La chica supuso que debía pesar bastante y aquello sería una
carga para él, estaba en lo cierto pero además estaba equivocada.
Sacó un kunai con el que planeaba protegerse y lo sostuvo con maestría mientras no desactivaba su sharingan. Se quedaron en silencio unos momentos, sólo haría falta algo, una pequeña distracción, un pestañeo para que se atacaran con furia. El chico pestañeó primero, dándole un poco de ventaja a la chica quien lo atacaba con rapidez y lo hizo retroceder. Eita se defendía con maestría, como si aquella gran espada no pesara más que una espada de madera, ella no sabía que aquel gennin de Kumo había entrenado arduamente para lograr empuñarla y que no se le
cayera.
Rápidamente la situación se vio invertida, Eita manejaba su Kubikiribocho con maestría y parecía que el aire se cortaba con cada golpe. El sharingan lo vio todo, el muchacho estaba empleando Raiton para cargar su espada y causar más daño, "que inteligente" -pensó la chica cuando se habían separado para recuperar el aliento.

-Creo que ya fue bastante de golpearnos -dijo jadeante Eita pero sin perder su amplia sonrisa- ahora te atacaré con ninjutsu, espero que puedas seguirme...
-¿Quien te crees que eres baka? -preguntó realmente molesta Airi, el chico soltó una carcajada mientras su cuerpo se llenaba de electricidad creando en torno a él algo así como una armadura.

En las gradas el Hokage se estremeció en su silla, el Raikage lo miró un momento con orgullo y luego se volvió hacia el frente.

-Le has enseñado tu técnica -dijo en tono afirmativo como si ya supiera la respuesta.
-No he sido yo, ha sido su padre -aquello causó que Minato se volviera al hombre sorprendido, se volteó para observar al muchacho "¿Acaso él es mi nieto?" -pensó mientras se acomodaba en su asiento.

Intercambiaron golpe por golpe, la armadura de Eita no dejaba que Airi usara ninjutsu y que apenas se pudiera defender. Si seguía así perdería el encuentro.

-¿Por qué no te rindes preciosa? vamos, luego te invitaré a... -en un parpadeo de la chica la armadura se había desvanecido. El muchacho comenzó a jadear con fuerza.
-Veo que esa armadura consume mucho chakra, a diferencia del Raikage sólo la puedes mantener durante 4 minutos ¿no es así precioso? -preguntó en tono burlón y sarcástico. El chico comenzó a gruñir, tenía razón no tenía más chakra y su sonrisa se había desvanecido hacía rato. Le estaba
llevando más tiempo del previsto.
-Hum, no me queda remedio. Lo siento, hice una promesa a mis padres de que no usaría esto pero... -sus brazos se cruzaron enfrente a su rostro ocultándolo de la curiosa mirada de Airi. El muchacho comenzó a llenarse de un chakra rojo que cubrió su cuerpo- ¡No puedo perder! -gritó haciendo
temblar los cimientos.

-¿¡Nani?! ¡Es el chakra del Kyubi! -gritó el yondaime. El Raikage gruñó en su asiento algo sorprendido.
-"¡Le prohibí que adoptara esa forma!, por lo menos hasta que Bee lo entrenase" -pensó furioso el hombre. Minato se volvió a verlo exigiendo una respuesta.


-¡Esa es la señal!, ¡Kabuto! -gritó el enmascarado. El encapuchado asintió y puso bajo un genjutsu a todo el público excepto a los kages y a los shinobis del estadio. Todos los demás quedaron dormidos- ¡avisa a los demás, es hora de la invasión!

Acá termina este capítulo, un poco corto en mi opinión pero algo quedó.

ATENCIÓN: El próximo capítulo será el final. Agradezco a los que me vienen siguiendo y apoyando con mi historia, quédense atentos que pronto llegará el capítulo final!.

Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.

DarthMC: Espero poder actualizar pronto, si no es así ten paciencia que lo haré de un momento a otro. La verdad me da pena tener que dejar este fic pero se que no falta mucho para el final y, aunque se le pueden agregar más cosas, tengo pensado dejarlo para que no sea tan cargado.

netokastillo: La verdad me da pena tener que terminar este fic que en gran parte me entusiasmé bastante al escribirlo. Hay una gran sorpresa para el final que.., bueno no daré detalles para no arruinarte el final.

minato: No creo que tenga epílogo, ya que la sorpresa del final hará un giro drástico en el fic.