Hola acá les dejo el último capítulo de mi fic. LES RECOMIENDO QUE LO LEAN CON CALMA Y QUE NO VAYAN DIRECTAMENTE AL FINAL PORQUE ES UNA GRAN SORPRESA. Esta es una actualización más larga y rápida que la anterior ya que quería publicar este final hace tiempo.

Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.

Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki por lo que es una ninja de konoha.

Capítulo 13: Tsukuyomi Infinito

Cuando reconocieron el genjutsu que causó que la mayoría de los expectadores se durmiera ya era demasiado tarde. Ambos kages se habían puesto de pie y observaban hacia todos lados. Una explosión lejana hizo estremecer el estadio. Se volvieron rápidamente para divisar una colina de humo que ascendía por el centro de la aldea.

-¡Rápido! ¡debemos actuar Hokage-sama! -gritó el Raikage.
-¡Hai! ¡Anbu-san! -llamó Minato y frente a él apareció de rodillas un anbu- ¡Desactiven el genjutsu y avisen de la invasión a los demás y que evacuen a todos! ¡Nosotros iremos a defender la aldea! -exclamó el rubio. El Anbu asintió y desapareció en una nube de humo, el Raikage y el Hokage se miraron y asintieron. Luego, de un salto, se dirigieron al lugar de la explosión seguidos por sus escoltas.


-¡Ebizu-sensei! ¿qué sucede? -preguntaron los demás gennin que se habían acercado hacia donde se encontraban Airi y Eita combatiendo.
-Parece que la aldea se encuentra bajo ataque... -respondió con preocupación. Los muchachos se asustaron al oír aquello, todos excepto Airi quien permanecía seria y Eita que esbozaba su típica sonrisa confiada- debemos actuar. ¡Airi, Eita! -ambos chicos lo miraron con curiosidad- ustedes
deben asistir a ambos Kages, esta es una misión de clase S -asintieron con emoción. El pelirojo relucía de alegría mientras la chica lo miraba con desprecio, tener que ir en una misión con él no le causaba risa- en cuanto a los demás, ¡Síganme! -gritó mientras de un salto todos se alejaban
del estadio, dejando solos a ambos rivales.

Eita le dirigió una mirada de satisfacción y luego, casi inmediatamente, saltó hacia la aldea.

-¡Espérame! -gritó molesta la muchacha. El chico soltó una carcajada.
-¡Vamos preciosa!, ¡eres demasiado lenta! -exclamó el pelirojo quien se encontraba a varios metros de distancia de la Uchiha. Resopló furiosa, mientras trataba de alcanzarlo.

Luego de unos minutos llegaron al lugar de la acción, vieron varios cadáveres que interpretaron que serían los escoltas de ambos kages. El Hokage se encontraba peleando contra un hombre joven de ojos azules y cabello largo rubio, peinado con una cola de caballo y mechones sueltos los cuales
le tapaban el lado izquierdo de su rostro. Lo que les llamó la atención de aquel hombre era que en cada palma de sus manos tenía una boca humana, con dientes, lengua y glándulas salivales de las cuales expulsaba arcilla explosiva.
En cambio, el Raikage se encontraba peleando con una marioneta humana, su apariencia era la de un adolescente de cabellos rojos, ojos marrones, piel blanca y todo su cuerpo parecía ser de marioneta.

-¡No puede ser! ¿cómo puede una marioneta moverse sola? -preguntó Airi confundida cuando se colocaron a unos metros de ambos kages.
-No es completamente una marioneta, ese cilindro en su pecho le suministra chakra -respondió el muchacho sin abandonar su sonrisa. La chica lo miró interesada, "¿Así que es un ninja sensorial?, tiene más habilidades de lo que aparenta" -pensaba mientras no apartaba su mirada.

De repente, el puño del Raikage atravesó el cilindro de la marioneta. La misma comenzó a sangrar, pero no era sangre común, era de un color violeta, algo así como un líquido de lubricado. Le dijo sus últimas palabras al oído del hombre, el mismo se enfureció y lo decapitó. El muñeco se
desplomó inerte en el suelo.

-Uno menos, ¡Hokage date prisa! -gritó el Raikage impaciente.
-Ya casi ¡termino! -gritó la última palabra en el momento en que su rasengan hacía contacto en el pecho del rubio Akatsuki. El mismo se desplomó tal como lo había hecho su compañero- Ahora debemos... ¿Qué hacen ustedes dos aquí? -preguntó el Hokage percatándose de la presencia de Eita y
Airi. Los dos se acercaron a ambos kages.
-Hemos venido a luchar, ¡protegeremos Konohakure no sato! -exclamó el pelirojo. Aquella actitud le resultaba demasiado familiar al Hokage.
-Me agrada tu valentía muchacho pero... -el Raikage le puso una mano en el hombro y le negó con la cabeza. Minato asintió sin convencerse del todo aún.
-Eita es el mejor gennin de Kumogakure incluso pertenece a la unidad Nubarrón (N/A en el anime es un grupo de gennin de apoyo, solo los mejores pueden integrarlo) -el chico asintió orgulloso. Airi lo miraba desde una perspectiva diferente, cada vez le impresionaba más aquel muchacho.
-De acuerdo entonces, pero si ven que es demasiado peligroso deberán irse -ambos asintieron. Estaban deseosos de combatir.
-Hokage, ese Akatsuki antes de morir me dijo algo... interesante -dijo llamando la atención del Namikaze. El hombre se acercó a él y le susurró las palabras de la marioneta llamada Sasori al oído.
-N-no puede ser cierto, debe ser una mentira viniendo de alguien como él... -susurró el Hokage incrédulo de lo que oía. El Raikage asintió algo preocupado, si aquello llegaba a ser cierto, entonces todo...
-Veo que te asusta la verdad Hokage -El enmascarado pronunció la última palabra con desprecio. No estaba solo, alrededor suyo se encontraban los demás miembros de Akatsuki.

Detrás del líder estaba Kisame Hoshigaki con la misma apariencia y vestimenta descritas por Naruto y los demás cuando regresaron de Kumo. Era acompañado por dos extraños personajes.

El primero tenía el cabello medio largo de color plata peinado hacia atrás, y unos ojos morados. Llevaba la capa de Akatsuki, sin camisa, pantalones negros, y un protector de Yugakure alrededor del cuello junto a un amuleto de Jashin. Llevaba las uñas pintadas de color verde oscuro
y un anillo de Akatsuki en el dedo índice izquierdo. Además cargaba una guadaña de tres hojas en su espalda.
El segundo era un hombre alto y con piel oscura. Llevaba una capucha blanca y una máscara negra en la cara y sus ojos eran la única parte visible. Sus ojos eran de un color inusual: pupila verde con cornea roja. Su ropa incluía el tradicional manto de Akatsuki y el protector de la frente de Takigakure con un rasguño en el centro. También tenía esmalte marrón y un anillo de Akatsuki.
Por último se encontraba Kabuto a un lado del enmascarado.

-¿Quien rayos eres? -le preguntó el Hokage antes de que el Raikage lo pudiera atacar. El enmascarado lanzó una carcajada sonora.
-Pueden llamarme Uchiha Madara -aquello shockeó a todos. Si aquel era el verdadero Uchiha Madara todo estaba perdido. Los miembros de Akatsuki rodearon a los cuatro shinobis. Eita desenvainó su Kubikiribocho y la sostuvo con ambas manos.
-¡Ah! ¿no me digas que tú también eres uno de los siete? -preguntó emocionado Kisame. El chico asintió sin desvanecer su sonrisa- ¡Esto va a ser divertido! -exclamó y desenvainó su Samehada de forma que el muchacho pudiera contemplarla.
-Es hora de probar por segunda vez este jutsu -dijo Kabuto y se preparó para realizar una invocación. Un puño en su cara lo lanzó varios metros en el aire, impidiéndole realizar el jutsu.
-¡Perdonen la tardanza! ¡No debemos dejar que la fuerza de la juventud se nos escape! -allí, frente a todos estaban los antiguos y nuevos jounin. Kakashi, Kurenai, Asuma y Maito Gai junto con sus antiguos aprendices (N/A Lee, Sakura, Neji, Hinata, Sasuke, Kiba, Shino, Ten-Ten, Shikamaru,
Ino y Chouji).
-No cambias nunca Gai... , ¡sensei te ayudaremos! -exclamó Kakashi dejando al descubierto su único Sharingan y empuñando un kunai.
-¿Papá, Mamá? ¿Qué hacen aquí? -preguntó sorprendida Airi. Hinata la miró asustada.
-¡Lo mismo te iba a preguntar!, ¡Es un lugar muy peligroso! debes... -fue interrumpida por una mano de Sasuke. Hinata lo miró furiosa.
-Déjala, aunque quisiera no puede huir, ellos nos tienen acorralados -concluyó el Uchiha, la Hyuga aún estaba preocupada pero él tenía razón. Haría cualquier cosa por protegerla.
-¡Basta! ¡Líder, denos la orden y acabaremos con estos idiotas! ¡Estoy seguro que serán un buen sacrificio para Jashin! -Gritó en carcajadas. Aquel Akatsuki estaba loco.
-Cállate Hidan -gruñó su compañero- si sigues fastidiando te mataré -concluyó con irritación.
-¡Como si pudieras hacerlo Kakuzu!

A Minato aún le quedaban dudas sobre aquello que había dicho el enmascarado auto proclamado Uchiha Madara: "Veo que te asusta la verdad Hokage" -aquellas palabras resonaron en su mente. ¿Acaso todo
era cierto?

-¡Tú Madara! -exclamó el Hokage. El hombre se volvió a verlo- ¿A qué te refieres con qué me asuste la verdad? -Madara rió, para él el Namikaze era muy incrédulo.
-Exactamente a eso, eres igual a Kushina ella sólo se percató de todo al final y por eso la maté -concluyó con una carcajada.

Un grito de furia lo hizo detenerse y percatarse del ataque que venía en su dirección. La chica lo había traspasado, es decir, había atravesado completamente su cuerpo sin hacerle daño alguno. La joven se alejó de un salto del enmascarado y se colocó junto a sus antiguos compañeros.

-Sentimos la tardanza, Naruto ha tenido que ir al baño... -concluyó algo sonrojada por la vergüenza de mencionar aquello. El rubio apareció de un salto junto a todos.
-¿Llegamos en mal momento? -preguntó sonriente.
-¡N-Naruto! -gritaron todos incluídos los kages. Tanto Karin como Naruto habían cambiado, estaban más altos y ambos cabellos eran más largos. El de Karin le llegaba hasta la cintura mientras que el de Naruto era muy similar al de Minato. Ambos vestían la túnica de Jounin de Kumo y llevaban la
banda de la aldea en la frente.
-¡Eita! ¿Qué haces en este lugar? ¡es demasiado peligroso! -exclamó Karin volviéndose a ver al pelirojo. El muchacho desvió su rostro avergonzado y perdiendo su sonrisa.
-¿A qué han venido Otousan, Okaasan? -preguntó.
-¿¡Nani?! ¿Acaso él es mi nieto? -preguntó sorprendido el Hokage. Todos se quedaron mudos de la sorpresa.
-Así es Otousan -respondió Naruto, él es tu nieto.
-¡NARUTO! -gritó el Raikage y le golpeó la cabeza con fuerza- ¿Qué te he dicho?
-Hai Hai, lo siento Brother -se disculpó el rubio mientras se rascaba el lugar del impacto.
-Ahora tengo algo crítico que debo decirte -el Raikage se acercó a su oído bajo las miradas atentas de todos y las de Akatsuki quienes no comprendían por qué su líder no daba la orden. Le comentó las últimas palabras de Sasori al muchacho quien se sorprendía más y más a cada palabra.
-No te creo, eso no puede ser, no puede... -susurró tomándose la cabeza con ambas manos. El enmascarado observaba curioso la reacción del rubio al enterarse de la verdad- Bueno, me alegro que todos estén bien y tan cambiados... -comentó Naruto saludando a cada uno de ellos y
deteniéndose en la pequeña pero hermosa muchacha- ¿Quién es ella? -preguntó incrédulo.
-Es mi hija Naruto -respondió Sasuke.
-¿¡Nani?! -exclamó sorprendido.
-Que no te sorprenda, ahora todos tenemos hijos -dijo suavemente Kiba mientras Naruto estaba aún más sorprendido.
-Y también es mi novia, ¿no es una preciosidad? -dijo con orgullo Eita, esta vez Karin y Hinata se sorprendieron. Airi se sonrojó al extremo mientras negaba con la cabeza.
-¿¡Nani?! -exclamaron ambas al unísono.
-Parece que, después de todo, los Namikaze y los Uchiha se unirán -resolvió Naruto con una sonrisa. Sasuke respondió con un bah mientras Hinata, Karin y Airi se sonrojaban de gran manera. Todos los demás rieron por el comentario- bien, ahora yo debo decir una verdad sobre este hombre
-dijo señalando al inmóvil Madara- él no es Uchiha Madara, él es Obito Uchiha tu antiguo alumno Otousan -gritos de asombro se hicieron presentes. Minato no podía creer lo que oía, ¿su estudiante convertido en el líder de Akatsuki?
-Hum, veo que ya no necesitaré esto... -dijo y se quitó la máscara dejando ver su rostro. Poseía muchas de las mismas características faciales que tenía en la juventud, con la excepción de que su cabello ahora era negro con un tinte azulado, y que toda la mitad derecha de su cara estaba
marcada gravemente como consecuencia de las lesiones sufridas debido a la roca que hizo que tanto Kakashi, Rin y Minato lo creyeran muerto.
-¿Obito? ¿Qué te ha ocurrido? -preguntó Kakashi acercándose a él. El joven lo miró con furia en los ojos.
-¡Tú no me hables Kakashi! ¡Por tu culpa Rin tuvo que morir! -exclamó consumido por la ira- ¡Ahora Konoha deberá sufrir el mismo castigo! ¡Kuchiyose no jutsu! -gritó y a varios metros aparecieron siete bijus: El Ichibi, el Nibi, el Sanbi, el Yonbi, el Gobi, el Rokubi y el Nanabi. Cada uno tenía en sus ojos la forma del sharingan y comenzaron a atacar la aldea destruyendo rápidamente varios de los edificios.
-¡El primero en morir será tu nieto sensei! -exclamó y con una velocidad espeluznante se dirigió a atacar al pelirojo. Un golpe cargado de chakra que impactó en algo, pero no en el cuerpo de Eita sino en el de su madre que se había impulsado para ayudarlo- Hum, que desperdicio de Uzumaki...
-¿O-Okaasan? -preguntó el chico sin poder aguantar las lágrimas. La hermosa mujer sintió como su vida llegaba a su fin, escupió sangre en el rostro de Obito se volvió y miró a Naruto quien se encontraba a un costado de Eita y observaba atónito así como todos los presentes.
-Y-Yo... , los amo -concluyó en un susurro casi inaudible. Su cuerpo se había desplomado en el suelo y allí permaneció inmóvil.
-¡¿K-Karin-hime!? -su rostro comenzó a llenarse de lágrimas. Se contuvo, sintió un chakra maligno que emergía de su hijo.
-¡Maldito asesino! ¡Te mataré! -gritó el muchacho y su cuerpo comenzó a cubrirse por el manto del Kyubi.

Naruto lo había visto en innumerables ocasiones como para adivinar que era lo que ocurría, tomó un sello del bolsillo y se lo colocó en la frente impidiendo así que se transformara en un mini Kyubi. Eita perdió el conocimiento de inmediato y se desplomó en el suelo.

-Pelearé contigo, y si alguien intenta interferir morirá -gruñó el rubio activando su sharingan. Nunca nadie lo había visto de esa manera y creyeron que sería mejor no interferir- lo siento Sasuke, prometí que no lo volvería a usar pero esta ocasión es una excepción... -el pelinegro soltó un bufido que el rubio interpretó como un sí.
-Naruto, Obito es mi alumno y Kakashi su ex compañero de equipo. Creo que nosotros deberíamos ayudarte...
-Cállate, yo sólo acabaré con esta basura -el Hokage asintió aún no muy convencido. Se dio media vuelta para hablar con los presentes.
-Airi, necesito que cuides de Eita y lo alejes a él y a Karin de aquí en cuanto puedas -la chica asintió sin dudarlo- los demás deberemos combatir con los Akatsuki.
-Emm, ¿qué haremos con los bijus? -preguntó Shikamaru quien tenía esa duda desde que los invocaron en el campo.
-¡Kuchiyose no jutsu! -gritó Naruto antes de que Minato pudiera responder. Cerca de allí aparecieron siete dragones del mismo tamaño que Raidon con armadura de combate. En su espalda se podía leer el kanji "Balance".
-Así que debemos combatir con los siete bijus ¿no es así Naruto? -preguntó el líder de los siete.
-Hai Raidon-sama -el dragón resopló humo en respuesta mientras se lanzaba hacia los bijus. Los demás emitieron gritos de guerra y lo siguieron.
-¡Bien ahora nos toca a nosotros! -exclamó el Hokage y todos los jounin lo siguieron hasta los Akatsuki- ¡Raikage! ¡debes impedir que Kabuto utilice su técnica! -exclamó Minato antes de alejarse de allí seguido de los Akatsukis. Airi aprovechó la oportunidad y cargó con ambos cuerpos con mucha dificultad, pudo sentir la respiración del muchacho y eso la hizo sonrojar de nuevo.
-¡De acuerdo! -fue lo último que pudo oír Naruto antes de que se alejara.

Se quedaron en silencio. El único sonido que se podía escuchar era el de los gritos de las bestias luchando y de los ninjas activando jutsus. Obito decidió romper el insoportable silencio.

-¿De verdad planeas derrotarme y asesinarme? Si lo haces todo esto desaparecerá... -si hubiera sido otro enemigo el muchacho hubiera preguntado el significado de aquellas palabras, pero en ese momento no le dio importancia.
-¡Morirás! -gritó y con un rasengan y su armadura de rayo activada se lanzó hacia el Uchiha. Lo mismo que le ocurrió a Karin cuando lo atacó ocurrió en ese momento: lo había traspasado y su ataque no había impactado con nada sólido.
-¿Impresionante verdad? Tu también debes emplear el Kamui Naruto, te diré que yo soy un experto y puedo desmaterializar mi cuerpo a voluntad... -El muchacho se detuvo. La ira era grande pero si decía la verdad no iba a ser fácil acertarle ni aún empleando su sharingan.
-Es una excelente técnica -dijo calmándose y desactivando su kekkei genkai, juntó sus manos y formó el sello del carnero, en ese momento su apariencia cambió: sus ojos permanecían azules pero sus pupilas tenían la hendidura de un dragón así como la zona de sus cejas se volvió de un color rojo claro. Su piel adquirió cierta escamosidad haciéndolo parecer a una de sus invocaciones- ¡Observa el Doragonjutsu! -exclamó mientras golpeaba con fuerza el vientre de Obito obligándolo a toser sangre.

El pelinegro se alejó dando piruetas en el aire, estaba muy sorprendido de las habilidades del muchacho.

-"¿Cómo demonios consiguió golpearme?, ¿Qué tipo de Jutsu es ese?" -se preguntaba a sí mismo. Estaba tan asustado que aquella pregunta lo aterraba aún más, nunca se había visto en aquella situación, debería pelear a la antigua.

-Es sabido que los dragones son los guardianes del balance y la estabilidad del chakra, se puede decir que son más antiguos que el mismísimo Rikudo Sennin. Esta forma me permite controlar el Yin y el Yang a voluntad para anular todos los jutsus.
-¿Cómo haz conseguido ese jutsu? -preguntó asombrado el Uchiha. Si aquello era cierto ese era su final.
-Es extremadamente complicado, me llevó muchos años dominarlo incluso con los Kagebushin. Ahora este será tu final -en su mano comenzó a formarse un rasengan, pero era diferente incluso al que combinaba con el Inton, ahora también lo combinaba con el Yoton algo que sólo le permitía aquel modo.
-¡Este mundo desaparecerá muchacho! ¡recuerda mis palabras! -gritó al ver la poderosa técnica concluida. La bola de energía adquirió la antigua forma del Yin y el Yang (N/A era negro y blanco) y rayos de ambos colores recorrían todo el brazo derecho de Naruto.
-¡Onmyoton: Genso rasen maru!* -Gritó el muchacho.

*Rasengan elemental

Ocurrió en un instante, el impacto había causado una enorme explosión, la misma desapareció luego de unos segundos dejando un gran hueco en el que el rubio permanecía recostado.

-¡Naruto! ¡Que suerte que estas bien! -exclamó su padre entre lágrimas, todos sus amigos estaban allí y lo miraban con orgullo. El chico jadeaba rápidamente.
-¿Q-Qué pasó con los bijus y Akatsuki? -preguntó de repente. El hombre suspiró resignado.
-Los bijus han perdido su control y han dejado de atacar, tus invocaciones los tienen vigilados. En cuanto a los Akatsukis, al ver la explosión, han escapado. No te preocupes, el Raikage y otros jounin los persiguen... -Naruto asintió, luego un dolor severo se hizo presente en su costado y
tosió sangre- ¡Sakura, cúralo por favor! -exclamó el Hokage preocupado- Tranquilo, ya todo terminó -dijo mientras la pelirosa se arrodillaba para aplicarle su jutsu médico y tratar de curarlo. El rubio le sostuvo con fuerza la mano para impedírselo.
-Déjame Sakura, es inútil. Debido a la técnica que empleé debo morir... -sus amigos lo miraron con preocupación incluso con tristeza, habían pasado tanto juntos.
-¡No! ¡No morirás hijo mío! ¡Tienes toda una vida por delante, con Mikoto y conmigo y con Eita! - exclamó el rubio. Naruto negó con la cabeza.
-Llévame con ellos, quiero verlos antes de... -volvió a toser sangre, no le quedaba mucho tiempo.
-¡No lo haré! ¡Sakura debes curarlo! -la chica suspiró tristemente, no podía hacer nada- pero Naruto, no quiero que mueras -el chico le tomó la mano en el momento en que el hombre comenzaba a llorar desconsoladamente.
-Otousan, te quiero y sin importar lo que pase siempre lo haré pero mi momento de partir ha llegado... -susurró e hizo un gran esfuerzo por ponerse de pie, su padre lo sostuvo con su brazo y, de un salto, lo llevó hacia Airi que se encontraba cerca de allí acariciando los cabellos de Eita. Se apartó bruscamente al verlos llegar y se sonrojó.
-Arigato Otousan, dame la vuelta necesito hablar con todos -el hombre asintió y lo ayudó a volverse hacia sus amigos quienes lo observaban con tristeza, las jounin de allí rompieron en llanto- Primero, Sakura siempre fuiste una gran amiga y quiero que seas muy feliz con Lee. Por favor cuida de ella y nunca dejes de entrenar -el pelinegro asintió con ríos de lágrimas surcando su rostro- Sasuke, fuimos rivales, hemos sido mejores amigos, incluso fuimos hermanos ¿recuerdas aquel día en que te enteraste de la verdad en el torneo? -el chico asintió. Su rostro denotaba tristeza y ya no parecía tan indiferente como antes- cuida de Hinata y de Airi. Espero que puedan ser muy felices y Hinata... -la Hyuga lo miró con los ojos rojos de tanto llorar, no podía creer que el chico que alguna vez amó y que tanto admiraba se estuviera muriendo- Arigato, por perdonarme -la chica asintió y corrió a abrazarlo con desesperación.
-¡Lo siento Naruto-kun, perdóname por ser tan estúpida! -exclamó en llanto mientras no soltaba al rubio.
-M-me haces daño Hinata-chan -susurró el rubio. La chica se alejó pidiendo disculpas y se aferró a los brazos de Sasuke mientras no dejaba de llorar- Ten-Ten, Ino -las chicas se acercaron a él y lo miraron de la misma manera que lo hizo Hinata: con lágrimas en los ojos- perdónenme por no
haberles correspondido cuando era joven, me alegro que pudieran encontrar el amor con Neji y Shikamaru. Espero que puedan cuidarlas -dijo refiriéndose a los chicos que lo miraban también con tristeza. La chicas asintieron y lo abrazaron con más suavidad de la que Hinata lo hizo, les
correspondió el gesto y se alejaron de él para acercarse a Neji y Shikamaru- en cuanto a Chouji, a Kiba y a Shino los voy a extrañar chicos, espero que puedan ser felices y que cuiden de sus familias -los tres asintieron. Kiba y Chouji lloraban a más no poder. Shino mantenía la cabeza gacha para no demostrar sus sentimientos- Kakashi-sensei, cuida de Eita, quiero que tú le entrenes ya que posee el Raiton.
-Así haré Naruto, estoy orgulloso de haber sido tu sensei. Eres el héroe de Konoha -el chico carcajeó suavemente antes de asentir. Luego se volvió con ayuda de su padre.
-Otousan, llévame con Eita, quiero verlo una vez más...
-Hai -respondió aún entre lágrimas el Hokage.
-¡N-Naruto! -esa voz masculina provenía de Sasuke. Se volvió como pudo para verlo- nunca te he dicho que estoy feliz de haber sido tu hermano, perdoname por haber sido un estorbo durante nuestra juventud. Entrené tan duro para nunca volver a serlo y tú me superaste de una manera tan
impresionante que yo... -el rubio levantó una mano impidiéndole continuar.
-Nunca te he considerado un estorbo, al contrario. Para mi siempre serás mi querido hermano -Se acercó lentamente a él con ayuda de su padre y los dedos en alto apuntando a su cabeza. Cuando estuvo lo suficientemente cerca le golpeó con ambos dedos la frente de la misma manera que lo
había hecho el Uchiha aquella noche de tantos años atrás- Lo siento Sasuke, esta será la última vez -susurró con una sonrisa y se dio media vuelta y se alejó junto a su padre. Sasuke rompió en llanto como nunca lo había hecho y fue consolado por Hinata quien lo sostenía en brazos.

Se plantó frente a su hijo, lo miró con tristeza. Cuantos cumpleaños y acontecimientos se perdería, pero se quedaba tranquilo: su padre lo cuidaría (N/A Minato) y su sensei lo entrenaría.

-Espero que algún día puedas perdonarme hijo mío -dijo esto y volvió el rostro para ver a su padre quien aún lloraba, algo muy extraño en el ya que siempre se lo veía sonriendo- Otousan, recuestame cerca de Karin... -el hombre asintió y lo ayudó a colocarse al costado de la peliroja.

Sus rostros quedaron frente a frente, la chica emanaba una gran tranquilidad. Aquello conmovió al muchacho, se había muerto en paz consigo misma y con todos. Tomó su mano como pudo y la sujetó fuertemente, se quedó contemplándola mientras sentía un gran sueño y luchaba por no quedarse
dormido.

-Eres tan preciosa Karin-hime, espero poder ir al lugar adonde tu vas... -susurró y sus ojos se cerraron. Naruto Namikaze había muerto.


-¡NARUTO! ¡despierta baka! -gritó la chica y golpeó con fuerza su cabeza.
-¡Karin-hime! -exclamó sobresaltado el muchacho mientras se despertaba. Observó hacia todos lados, no estaba en Konoha. No podía reconocer aquel lugar aunque le resultaba familiar- ¿Sakura? ¿Dónde estamos? -se sorprendió de su voz, no era grave como la que solía tener, era más infantil, cómo la que tenía cuando tenía 12 años. Se miró así mismo, era más bajo en estatura y su atuendo era el que solía llevar antes de irse a entrenar con Jiraija.
-¿Cómo puedes ser tan estúpido Naruto? ¡Estamos en el bosque de la muerte! -gritó la pelirosa de cabello corto. Si eso era cierto ¿había viajado en el tiempo?, no podía ser, según recordaba Sakura estaba enferma en ese mismo lugar y tenía el cabello largo- ¿quien es Karin? -preguntó algo
curiosa la pelirosa. Naruto recordó el incidente con el oso.
-"Hum que patéticos" -pensó Sasuke mientras se ponia de pie y tomaba la cantimplora- Iré a llenarla -dijo señalándola. El rubio se sobresaltó al ver al Uchiha, era más joven y su rostro denotaba inexpresividad que Naruto no recordaba que fuera parte del muchacho cuando realizaron el examen.
-¡Sasuke! ¿qué me ha ocurrido? -el Uchiha suspiró irritado. Tendría que explicárselo a él también.
-Fuimos atacados por alguien con una máscara. Te echó un genjutsu que nos fue imposible de romper y luego te desmayaste -explicó Sasuke con gruñidos como si le molestara hacerlo. No podía ser, las palabras del Akatsuki habían resultado ciertas, su ser entró en una total desesperación. "Todo fue una simple mentira, Karin..." -pensaba mientras recordaba el suave rostro de la chica antes de "morir"- Bien, me voy -dijo pero fue detenido por Naruto quien tomaba su mano con fuerza.
-No, yo iré -expresó tomando la cantimplora y alejándose de un salto. Sakura vio la oportunidad de estar sola con Sasuke y comenzó a seducirlo aunque no tuvo éxito.


Saltó de árbol en árbol, sus esperanzas se iban reduciendo. Parecía que incluso su primer encuentro con Karin fue una ilusión. Escuchó gritos, su corazón latió con fuerza, una sonrisa apareció en su rostro ¿podría ser ella?
Llegó hasta la fuente del sonido. La escena se repetía de la misma manera que sucedió cuando era joven. El gran oso se encontraba amenazante frente a la peliroja chica, estaba igual de hermosa que como solía recordarla. Alzó en el aire su mano derecha y trató de formar un rasengan
pero nada ocurrió, su corazón dio un vuelco: ¡No recordaba cómo hacerlo!. Supo que debía actuar y rápido y, de un salto, se impulsó hacia la enorme bestia y le propició un fuerte golpe en la cabeza. El oso se desplomó inerte en el suelo y el se alzó victorioso detrás de él.
Pudo apreciar una vez más la gran belleza de la chica quien se acomodaba los lentes para verlo mejor. El chico se le acercó y le tendió la mano.

-¿Estas bien? -le preguntó como aquella vez. La chica asintió inexpresiva pero no tomó su mano. Aún tenía miedo. Interpretó que debía presentarse aunque no sabía si su apellido sería el mismo que dentro del genjutsu, recordó el examen de graduación y cómo era que lo llamaron para evaluarlo
en su técnica de clones- Mi nombre es Naruto Uzumaki, siento que no nos hallamos conocido en otra ocasión y lugar -expresó con una sonrisa que tranquilizó a la asustada chica. Karin asintió y tomó su mano poniéndose de pie.

Una nueva relación era formada entre ambos, el amor surgiría como dentro del Tsukuyomi Infinito. Si no hubiera sido por Obito, Naruto jamás la hubiera conocido.
Recordó las palabras del Akatsuki quien, por medio del Raikage, se las había comunicado y se quedo contemplando, como antaño solía hacer, el hermoso rostro de la muchacha.

"Todos somos producto de un enorme genjutsu, ese es el Tsukuyomi Infinito. Si Naruto derrota al líder todo acabará y esta fantasía también lo hará. Al final, cualquiera de las dos realidades no es mejor que la otra. Deberá hacer una elección que cambiará su vida por completo"

Y así lo hizo. Prefirió su verdadera vida antes que la fantasía, y ahora que sabía que Karin si existía en su mundo era muy feliz.

FIN

Bueno este es el gran final! .Es un poco triste en mi opinión pero de ahí deriva el título de la historia. Cualquier Review que me dejen indicando si les gustó o no me haría muy feliz.

Agradezco a todos los que me han seguido desde que comencé este pequeño proyecto que pensé que no tendría éxito. En fin ¡gracias por todo y nos vemos en mi nuevo fic! ("Naruto, el Eternauta")