Siento mucho la tardanza, es que me fui de vacaciones, y recién regreso jaja.

Bueno, bueno, al parecer intentaron mandarme a la brigada vampírica la última vez, sólo que no esperaba que fuera Bella la que viniera a por mí, ¿qué de que estoy hablando? ¡Ja! Déjenme contarles que ya van como treinta TRASTOS rojos que me encuentro aparcados en lugares cercanos a dónde estoy ¿coincidencia? Si eso les sonó extraño entonces déjenme decirles que cuando estaba dando una vuelta por dónde vivo encontré un restaurante llamado "La Bella Italia", ¡oh, si! Sólo me falta encontrar a Edward Cullen ¿dónde andará?

Y por otra parte… ¡AME LA PELICULA! Dios mío, se que cuando una película es adaptación de un libro omiten cosas, pero en esta… todo estaba bien, la química entre Rob y Kristen es espectacular, lo único que falló fueron los efectos especiales. Seguramente ya están ansiosos de ver como yo las partes que omitieron… jaja les tengo un pequeño secreto XD SE CUALES SON, jaja abajo les digo cómo sé este pequeño secreto y tal vez si quieren en el siguiente capítulo se los cuento, aunque Naty… ¡tú ya lo sabes! Jaja.

Ok este capítulo va dedicado a mi amiga y prima del alma Naty. TQM.

NADA ME PERTENECE, LOS NOMBRES DE TWILIGHT SON PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER, CUALQUIER PARECIDO A ALGUNA NOVELA DE CHRIS MORENA O ROSY OCAMPO ES PURA COINCIDENCIA.

Disfruten…

Fuera Brujas.

BELLA POV.

Afuera llovía a cántaros, no podía concentrarme ni para leer, hacía por lo menos dos horas que había acostado a Lorcan y a Grace, pero algo dentro de mí hacía que me sintiera ansiosa y no era debido a que mañana me tocaba ser de madrina de bodas, en la boda de mi mejor amiga. Pronto unos sonidos poco comunes me sacaron de mi estado de trance, era el sonido de un llanto y provenía del cuarto de Edward. Me fijé en el reloj de mi mesita de noche, este indicaba la media noche, si mis cálculos no fallaban Edward solía llegar los viernes a las dos o tres de la mañana como mucho. Por un momento pensé que era parte de mi desbordada imaginación, pero entonces caí en la cuenta de que aquél llanto sonaba al de un niño…

Entré sin tocar a la habitación, y efectivamente ahí sentada en el suelo abrazándose las piernitas estaba mi pequeña Grace… su carita estaba toda surcada en lágrimas, lo cual me destrozaba el corazón. Pronto me encontré arrodillada junto a ella abrazándola con fuerza.

-Todo va a estar bien- le susurré, su tensión pareció desvanecerse y para mi satisfacción una sonrisa se asomó en su bello y angelical rostro.

-Te quiero- me dijo ella- nunca me dejes- sus ojitos brillaron con nuevas lágrimas que amenazaban con salir.

-Nunca- le dije abrazándola más fuerte.

Y así meciéndola en mis brazos la cargué y la deposité en la gran cama de Edward, sabía que no debía de hacer eso, pero Grace se me estaba quedando dormida en brazos y su peso era bastante como para que alguien tan patoso como yo la llevara cargando de una habitación a otra. Pronto me acurruqué al lado de ella, abrazándola para darle calor y seguridad, pues aún seguía temblando.

-No temas, todo va a estar bien- le dije para luego depositarle un beso en la frente.

-Mami cántame algo- pidió ella, no hice ningún comentario acerca de aquella palabrita que hacía que mi corazón latiera a mil por hora.

-De acuerdo dulce- le susurré para dejar escapar un suspiro y limpiarle la última lágrima que rodó por su mejilla- My precious one my tiny one. Lay down your pretty head. My dearest one my sleepy one. It's time to go to bed- acaricié su mejilla mientras ella me miraba con sus preciosos ojitos verdes- My precious one my darling one. Don't let your lashes weep. My cherished one my weary one. It's time to go to sleep- Grace bostezó lo cual hizo que una sonrisa se formara en mi rostro, se estaba relajando- Just bow your head. And give your cares to me.- lentamente su cuerpecito iba liberando la tensión que este tenía debido a la tormenta, quería quitar todo su dolor, porque eso era lo que le pasaba a mi pobre angelito, tenía una tristeza profunda- Just close your eyes. And fall into the sweetest dream. Cuz in my loving arms. You're safe as you will ever be. So hush my dear and sleep.- pronto Grace empezó a parpadear lento, su respiración se acompasó, lo cuál era indicador de que dentro de poco caería en los brazos de Morfeo- And in your dreams. You'll ride on angels' wings. Dance with the stars. And touch the face of God. And if you should awake... My precious one my tiny one, I'll kiss your little cheek- le besé la mejilla una vez que cerró los ojos por completo, ella suspiró en sueños- And underneath the smiling moon, I'll sing you back to sleep...- le acaricié el pelo castaño claro casi broncíneo igual que el de su padre, Grace se parecía bastante a él.

Y cómo siempre que pensaba en él mi corazón latió con fuerza, realmente esto de estar enamorada de tu jefe me iba a traer dolores de cabeza, sino es que me daba un paro cardíaco antes, Edward era tan encantador una vez que llegabas a conocerlo… pero la verdad era que nunca llegaría a conocerle del todo, cada día él me sorprendía con algo nuevo. Pronto empecé a sentir que mis párpados pesaban…

A lo lejos se abrió una puerta, no le di mucha importancia hasta que escuché cómo alguien suspiraba. Allí ante el umbral de la puerta se hallaba Edward, sin duda se veía que había estado en tensión minutos antes, por lo que comprendí que los episodios de Grace llorando, eran algo comunes.

-Oh- solté encontrándome con su mirada- Yo…- quise levantarme pero él me detuvo.

-Está bien, descansa- susurró.

-No, no, tu has tenido un día largo- repliqué, se le notaba cansado, seguramente estaba invadiendo su privacidad, y eso me hacía sentir mal.

-Insisto- fruncí el entrecejo este hombre es más cabezota que yo.

-Hagamos una cosa- le susurré- como tu cama es tres veces más grande que cualquiera, dormiremos los tres juntos, así no despertamos a Grace…

¿Yo había dicho eso? Si, lo hiciste Bella, ahora espera a que te pongan patitas en la calle por tal insinuación al bombonzazo de tu jefe.

-De acuerdo- me quedé perpleja- iré a cambiarme.

¿Escuché bien? ¿Me quedé dormida? Sin duda iba a ser una larga noche… Mis párpados pesaban mucho y la lenta respiración de Grace era como una invitación a sumergirme al mundo de los sueños, por lo que en cuanto toqué de vuelta la almohada ya me encontraba en el punto sin retorno.

El cielo estaba repleto de nubes, la luz solar a penas era escasa, pero lo suficientemente fuerte como para irradiar el monótono color verde que cubría el paisaje por todo el aire, creando una atmósfera de ensueño. Estaba en casa, podía sentirlo, el olor a humedad impregnaba el ambiente.

Caminaba por las calles, recorría las viejas tiendas de Forks mientras la gente se paraba a mirarme, como siempre sucedía, pero ahora era a causa de que no iba sola, me acompañaban dos angelitos.

-Mami- la vocecita de Grace me distrajo un momento, ella se había detenido cerca del carrito de helado, reí al ver su expresión, tomé la mano de Lorcan y acudí a ella.

-Aquí estoy- le sonreí, ella asintió.

-Quiero uno de fresa y chocolate- dijo Lorcan de inmediato.

-Yo quiero… dos de vainilla con menta- le dije al hombre del helado que me miró raro.

-Con conito- añadió Grace, sonreí.

Estaba a punto de pagar, cuando una mano más blanca que la mía me detuvo, me giré de lleno para encontrarme frente a un par de esmeraldas que me miraban intensamente, sentí como una corriente eléctrica invadía mi cuerpo. Me giré instintivamente a ver a los niños, pero ellos no estaban, nos encontrábamos fuera del gimnasio de Forks High School, que había sido decorado con motivos del baile de fin de curso, me sentía de diecisiete años de nuevo y por Dios que Edward parecía más joven aún… su traje le quedaba perfecto.

-Edward- le llamé, él me dedicó una de sus sonrisas torcidas mientras me acercaba más a él para que giráramos con gracia ante un baile sin música con la Luna y las estrellas como nuestra única compañía- te quiero- admití perdiéndome en esos hermosos ojos.

-Yo también te quiero…- lentamente se fue acercando más, podía sentir mi pulso frenético y su delicioso aroma rozando mi piel, generando miles de chispazos eléctricos.

Y todo se volvió repentinamente negro…

LORCAN POV.

Piratas, nos rodeaban. Estaba seguro de que en cualquier momento el Capitán me llamaría a la batalla y justo cuando la segunda de abordo iba a dar la campanada que anunciaba la batalla…

-¡Lorcan!- mi hermana me despertó, abrí rápido los ojos atontado, sabía que las tormentas hacían llorar a mi hermanita, por eso estaba preparado para recibirla a sabiendas que papá llegaría muy de noche, lo que me extrañó fue que afuera ya no llovía y casi empezaba a salir el sol.

-¿Qué pasa?- pregunté bostezando.

-Necesito tu ayuda- me respondió brincando en mi cama, la iré sin entender.

-¿Para qué o qué?

-¿Recuerdas el deseo que le pedimos a la estrella?- asentí con la cabeza, claro que me acordaba ¿qué pregunta tan tonta era aquella?

-Bueno… la estrella lo esta cumpliendo, solo necesita de tu empujoncito- fruncí el ceño, no entendía ni jota de lo que me decía- ¡Arg, Lorcan, hay veces en las que eres tan lento!- me dio un zape en la cabeza.

-¡Oye!- me quejé, ella me sacó la lengua pero luego me miró seria, esto era importante.

-No hay tiempo que perder, hay que dar el empujón antes de que amanezca, sino estamos fritos- añadió tomándome la mano y obligándome a salir de la cama, a veces me pregunto de donde saca tanta fuerza.

Grace me dirigió a la habitación de papá, lo que más me extrañaba era que sabía que a lo mejor papá no estaba…

-¿Y bien?- preguntó mi hermana en cuanto vio mi cara al entrar en la habitación.

Papá y mamá, digo, Bella. Ambos dormían casi juntos en la cama de papá, Grace tenia razón sólo necesitaban un empujoncito para quedar abrazados del todo, sin pensarlo dos veces y sin necesidad de que Grace me lo dijera, me subí en la cama y lentamente empujé a Bella hacia papá, no me hizo falta mucho esfuerzo, ya que pronto Bella hizo todo el trabajo al rodar un poco hacia el lado de papá, lo único que faltaba era acomodarle a él. Grace me ayudó a mover el brazo de papá a la cintura de mamá.

-Misión...

-Cumplida- choqué las palmas con Grace.

Ambos corrimos sin hacer ruido a mi habitación donde ambos nos volvimos dormir con una sonrisa dibujada en nuestros rostros. El plan tenía que funcionar.

BELLA POV.

Se sentía tan a gusto estar acostada, a pesar de que la almohada e sintiera un poco dura y demasiado cálida para mi gusto… Momento, ¿desde cuando las almohadas se mueven arriba y abajo? Y lo peor de todo… ¿desde cuando parece que tienen un corazón?

Tum, tum. Tum, tum… escuchaba atentamente el latir compasado de una respiración que lógicamente no era la mía. Lentamente abrí los ojos, temí seguir soñando, porque ante mí se encontraba aquél con quien soñaba tanto dormida como despierta, no había forma que amaneciera con un ser tan perfecto como aquél, pero sin embargo sabía que mi imaginación no era tan grande como para inventar algo así. La cosa era de que no recordaba a ciencia cierta porque me hallaba despertándome abrazada a él en… ¿su cuarto?... Repasé en mi mente con cuidado los hechos de la noche anterior. La tormenta vino a mi mente y con ella el llanto de Grace… ¡Grace! Con cuidado moví la cabeza y abrí más los ojos, no había rastro de la niña, en cuanto quise moverme más un brazo fuerte y cálido que reposaba en mi cintura me apretó más contra el cuerpo que se hallaba al lado mío, y estaba completamente segura de que si se viera esta imagen desde afuera acarrearía un significado que aunque desease que fuera real, no era nada más que una mentira. Con cuidado intenté deshacerme del agarre del brazo de Edward, pero era un intento vano. Por ello decidí darme por vencida y esperar a lo inevitable. Mientras lo hacía me dediqué a observar a aquél hombre detenidamente, su rostro plácido y sereno parecía realmente un dios heleno, su rostro masculino parecía más estar tallado en mármol que ser un rostro humano de piel pálida, mi curiosidad quería saber qué tal se sentía su piel al tacto, si sería suave y cálida cómo irradiaba su cuerpo o dura y fría como aparentaba.

Lentamente aquél ser empezó a abrir los ojos…

-¿Estoy soñando?- su voz sonaba suave como el terciopelo aún cuando a penas se levantaba en la mañana, sus palabras hicieron que mi corazón acelerara su ritmo que hasta hacía unos segundos estaba normal.

-N… no lo creo- tartamudeé, él me dedicó una sonrisa torcida, y aunque esperaba que empezara a gritarme en ese momento, hizo algo que jamás hubiera imaginado.

-Buenos días- se agachó a besarme la frente.

-¿Por… por qué hiciste eso?- quise saber, me miró fijamente y me sonrió.

-Por ser tan buena con nosotros.

-Yo…- me incorporé de golpe de la cama, sin saber que hacer o decir- tengo que prepararme para la boda de Angela, soy la madrina de honor y todo tiene que estar…

-Perfecto- terminó él por mí asintiendo, dándome a entender que entendía por lo que estaba pasando- Sólo una última cosa… Angela me mandó la invitación a la boda y… me estaba preguntando… si tú…- le miré incrédula, sonaba tan tierno cuando se trababa- si tu quisieras ir a la boda como mi pareja para la noche- mi cara debía de ser un poema, porque rápidamente se incorporó, poniéndose frente a mi y pasándose nerviosamente una mano por su ya de por si desalborotado pelo broncíneo, agregó- claro si tu… quieres.

-Yo… claro- dije tratando de recordarme cómo respirar, sus ojos brillaron con una mezcla de emociones que me eran extrañas.

-¿Esto… y Grace?- me preguntó aún sonriente.

-Lo mismo me pregunto…

EDWARD POV.

-Parece que el león amaneció muy de buenas hoy- me saludó Queque a penas entré en la cocina, después de encontrar a mis hijos durmiendo en la habitación de Lorcan me dirigí hacia allá al parecer con una sonrisa tonta aún dibujada en mi rostro.

-Buenos días para ti también Queque- le sonreí mientras tomaba asiento en la mesa y Queque me servía mi desayuno que consistía en un plato de frutas (melón, sandía y papaya), dos tostadas con mermelada de fresa y una taza de café bien cargado.

-Ya lo digo yo, no es febrero pero cupido esta haciendo de las suyas…- rió ella, fruncí el ceño mientras le daba un sorbo a mi café caliente- Y… ¿quién es la afortunada?

-Buenos días Queque- apareció Bella en la habitación, llevaba unos pantalones de mezclilla y una camiseta azul que le quedaba de maravilla, iba bastante apurada, por lo que no se percató de la mirada de entendimiento y el guiño posterior que me lanzó mi querida cocinera.

-Buenos días Bella- respondió ella- ¿Por qué tan apurada?- preguntó ella como si nada- Ni que te fueras a casar- mi estómago se retorció ante la idea, las mejillas de Bella se colorearon con ese hermoso tono rosado característico de ella cada vez que se avergonzaba o era el centro de atención, como había observado en este tiempo.

-Esto… no, yo no me caso, pero una amiga si y yo soy… algo así como la madrina de honor- Bella dio un bocado a su tostada con mermelada- pero, sólo me encargué del apoyo moral y las palabras a la hora del brindis, Alice se encargó de la organización de la fiesta- ella rodó los ojos, solté una risita, sabía muy bien como Alice Brandon hacía lo que se le apetecía, me había quedado muy en claro, principalmente por causa de una salida de amigas hacia una semana atrás a cierto club nocturno, aún me preguntaba como Jasper y ella se habían enamorado siendo tan distintos. Él un pacifista de naturaleza y ella… - Es un duendecillo hiperactivo de naturaleza y no para cuando se trata de fiestas.

-Ya lo creo- rió Queque- ¿Cuándo es la boda?

-Esta noche- respondimos al unísono Bella y yo, nuestras miradas se cruzaron por un momento y rápidamente aparté la mirada sintiendo mis mejillas arder, ¿qué demonios Edward? ¡PARECES UN ADOLECENTE ENAMORADO!

-¿Va usted también jefecito?- gruñí ante el apodo.

-Si, si, Angela me invitó- respondí rápido- Así que llevaré a los niños con mamá…

-Pero jefecito el doctor y su señora se fueron a Washington- me golpeé mentalmente la frente, se me había olvidado que mamá no iba a estar este fin de semana, Bella debió de ver el pánico en mi rostro por lo que se apresuró a formular mi, o mejor dicho, nuestra salvación.

-Creo que Alice pensaba que sería buena idea que Grace fuera la niña flor y Lorcan el que llevara los anillos… pero yo le dije que…

-Es una buena idea- la cortó Queque antes de que yo pudiera- además aquí el cascarrabias se puede divertir y vigilar a sus retoños a la vez.

-¡Queque!- le regañé, la aludida se limitó a encogerse de hombros y retirar mi taza de café ya vacía a la cocina sin decir ni una cosa más, Bella rió por lo bajo- ¿Qué es tan gracioso?- quise saber.

-Nada- sonrió ella llevándose un bocado de papaya a la boca.

* * *

-Mil gracias Edward- me repitió por milésima vez Alice a la entrada de la casa, y es que había ofrecido que se arreglaran aquí para que Bella pudiera estar tranquila en cuanto al tema de los niños, pues una vez que le había dado a Alice la luz verde para que ellos formaran parte de sus planes, esta pequeña e hiperactiva mujer se tornó en un torbellino que por las apariencias parecía peor que el huracán Catrina.

-No hay de que Alice- le contesté nuevamente por mera formalidad.

-Ya verás como los niños lucen preciosos… por cierto ¿Dónde esta la Madrina de Bodas y la Novia?- preguntó la duendecillo entrando en mi casa, Angela ya había llegado hacía un rato y Bella se estaba encargando de alentarla, porque al parecer le había entrado el pánico a último momento o al menos eso me había contado Queque hacía un rato, pero no era nada de que preocuparse, era normal, yo lo sabía...

-Arriba en su cuarto, creo- añadí, realmente no había visto a Bella en el resto del día, pues había ido a recoger mi esmoquin a la tintorería y prácticamente precien llegaba, sabía que estaba arriba con los niños y Angela por las risas provenientes del piso superior, pero no me animaba a subir, llámenme cobarde, pero realmente me estaba sintiendo peor que un adolescente de diecisiete años.

-De acuerdo…- sin más ni más la loca amiga de Bella salió disparada escaleras arriba- ¡Isabella Marie Swan mueve tu lindo trasero y métete en la ducha!- sentí las mejillas arder al escuchar esa frase… Genial Edward, en menuda noche decidiste convertirte en un hormonal adolescente.

BELLA POV.

-Hola Rosalie- saludé a la chica en cuanto salí de la ducha y la encontré en mi cuarto con cara de fastidio al lado de una Alice que no paraba de ir a un lado al otro con las bolsas de nuestros vestidos de damas de honor, el vestido de Angela estaba impecablemente colgado en mi clóset.

-Bella- sonrió ella, aunque sus ojos denotaban enojo.

-¿Puedo preguntar por qué estas…?

-La brujita de pacotilla esta abajo con Emmett y Edward- informó Alice ante mi pregunta aún no terminada.

-Oh.

-Maldita bruja de cuarta- murmuró Rose con los puños apretados- y el idiota de Emmett que no se da cuenta de que sólo lo usa para llegar a otro pez…

-¿Qué cosa?- pregunté sin entender, mientras Alice me tomaba del brazo y me obligaba a sentarme en la cama.

-Angela esta hablando con su mamá- dijo Alice sin mirarme a los ojos.

-Alice- la reprendí. ¿De qué habla Rose?- ambas intercambiaron miradas.

-Bueno… ¿no has notado como mira a cierto jefe tuyo?- la sangre me hirvió en ese momento.

-Bueno… él es libre de hacer lo que quiera con su vida, además… no creo que le rompa el corazón a su hermano.

-El punto esta en que esa zorra es una bruja- me cortó Rosalie- y hay que pararle el hechizo antes de que lance el Avada Kedavra contra alguien más.

-¿Te gusta Potter?- pregunté al notar que usaba términos del libro.

-Corrección adoro a Weasley- me miró Rosalie seria- pero ese no es el punto. El punto es…

-¡Angela!- la puerta de la habitación se abrió para revelar a mi nerviosa amiga.

-Mamá ya se encuentra en la Iglesia…- nos informó, corrí a abrazarla, noté que temblaba ligeramente.

-¿Estas bien Ang?- le pregunté, ella asintió, pero pronto comenzó a llorar de nuevo.

-¡Es el día más feliz de mi vida!

-No llores- se apresuró a abrazarla Alice.

Rosalie agachó la cabeza, se la veía triste, podía adivinar que el sueño de mi rubia amiga era casarse, lo irónico del asunto era de que ella siendo súper modelo aún no hubiera encontrado a su media naranja… Pero ¿y si ya lo hubiera encontrado?, ¿Y si este se hallaba bajo la influencia de una bruja?...

ALICE POV.

¡Lo sabía! Rose estaba enamorada de Emmett Cullen. Sólo que nunca lo admitiría en voz alta.

Estaba terminando de pintar a Angela cuando una idea se cruzó por mi mente maquiavélica. Si ya estaba jugando a cupido… ¿por qué no hacerlo del todo? Para ello sólo necesitaba de la ayuda de mis dos fieles angelitos, o mejor dicho, diablitos.

-Bella- llamé a mi amiga que estaba leyendo de nuevo uno de sus libros favoritos, si no me equivocaba esta vez era Jane Eyre.

Sonreí mentalmente al recordar el nombre del protagonista y que se quedaba con la Institutriz de su hija.

-Dime Ali- me miró cansada, la pobre debía estar con los nervios hechos trizas pues había tenido que lidiar bastante con la emotiva de Angela, a ella se le daba mejor tranquilizarla que a mí.

-Esto… ¿no sería buena idea que Grace y Lorcan tomaran una siesta?- me lanzó una mirada rara.

-Supongo que si… pero…

-Dile a Emmett que se encargue de ellos, ya que en cuanto termine con Angela sigues tu- ella bufó- Lo siento, la cosa es así, además creo que Edward esta también preparándose para la Boda- hice un gesto con la cabeza en dirección al baño del cual se escuchaba el sonido de la regadera, Bella se sonrojó, tuve que controlarme para no reírme, mi amiga estaba cacheteando banquetas por su jefe, si supiera lo que con mis dos ayudantes les teníamos preparado para dentro de poco…

-Ok.

Bella se levantó de su asiento, Rose seguía con la nariz pegada en la revista que tenía en las manos, ella ya estaba casi lista, sólo le faltaba el vestido.

-Listo- sonreí a Angela en cuanto terminé, la dejé que admirara mi obra maestra, estaba resplandeciente.

-¡Oh, Ali!- me abrazó con fuerza- Gracias amiga.

-No hay de que- le sonreí, sabía que este era un momento especial para ella, la conocía tan bien…

-Listo, Emmett esta batallando con los niños…

-¿Y la bruja?- quiso saber Rosalie en cuanto jalé a Bella para que se sentara en el asiento que había dejado libre Angela.

-Con Queque en la cocina y déjame decirte que no esta del todo contenta…- Rosalie sonrió con satisfacción.

Supe que era hora de entrar en acción.

-Chicas, necesito ir al baño- dije de pronto- El que esta al lado del cuarto de los niños esta libre ¿no?- pregunté a Bella.

-Si, eso creo- me respondió.

Gracias al cielo nadie se fijo en que me llevaba mi estuche de maquillaje especial escondido en mi suéter, sino hubiera sido desastroso y el plan se me habría ido al traste.

-Pssst- llamé antes de entrar en el cuarto de Grace.

La niña salió de inmediato con cara aburrida, lo cuál me pareció perfecto.

-Supongo que tu tío se quedó dormido ¿cierto?

-¿Cómo lo sabes tía Ali?- quiso saber la niña.

-Veo el futuro- le guiñé un ojo- Ya te lo había dicho. ¿Cómo va nuestro plan de unir al León y a la Oveja?- así era cómo llamábamos a Edward y a Bella entre nosotros, ella sonrió.

-De pelos- me reí ante su respuesta, esta niña me encantaba, esperaba que cuando tuviera una hija fuera como ella.

-Ok. Ahora dime Grace- la niña me miró con interés- ¿Te gustaría ayudarme a unir a tío Emmett con tía Rose?- la niña sonrió.

-¡Me encantaría!- casi gritó- Lorcan también estuvo pensando en lo mismo, ha llegado a la idea de que no le agrada la pareja de Hermione con el tío, que ella se quede con Ron- añadió cruzando sus bracitos.

-Bien, entonces escucha atentamente qué es lo que vamos a hacer…

ROSALIE POV.

El color que había escogido Alice para nuestros vestidos de damas de honor era maravilloso, un rojo bordó casi sangre. Debo admitir que me encanta usar vestidos de gala strapless y más cuando el rojo estaba implicado. Aunque me sentía feliz de acudir a una fiesta no pude evitar sentir nostalgia, hacia años que anhelaba un final de cuentos como el que parecía estar teniendo Angela. Lo peor de mi asunto es que ahora estaba enamorada de un hombre que ya me era inalcanzable.

-Estas hermosa Rose- me sonrió Bella en cuanto terminé de acomodarme el lazo dorado que iba a modo de cinturón en el corsé del vestido.

-Y tu no te quedas atrás- Alice la había arreglado bastante bien, seguro que cuando Edward la viera se le iría el aliento, su cabellera castaña caía en suaves ondas en sus pálidos hombros, en mi caso había optado por recogérmelo en un moño bastante sofisticado, pero nada que pudiera superar al peinado de la novia.

Angela estaba radiante. Su vestido blanco corte princesa tenía bordes bordó a juego con los vestidos de Alice, Bella y el mío. Su cabello negro iba recogido en una coleta de la cual salían hermosos caireles, adornado con un moño hermoso de flores blancas de donde saldría el velo.

Alice estaba dándose el último retoque cuando me miró con entusiasmo, aún me sorprendía como podía arreglarse tan rápido y más aún hacerse esos rizos que enmarcaban su carita de duende.

-Rose… ¿podrías llamar a los niños?- me pidió ella- Ya los tengo que empezar a arreglar- no me di cuenta de que en sus ojos había un brillo especial o habría sospechado de ella, así que me dirigí sin más ni más a completar mi nueva misión.

-Yo puedo ir- dijo Bella antes de que me levantara.

-No, tú te quedas- le ordenó Alice, reí al ver como Bella regresaba de inmediato a su lugar en el silloncito que había al lado de su cama.

-Pero…

-Nada de peros, Rose…

Sin una palabra más me levanté y anduve hacia la habitación de los niños…

-¡EMMETT CULLEN!- gritó Emma, el susodicho la miró con confusión- ¿POR QUÉ DEMONIOS ESTAS PINTADO COMO MUJER?

Al parecer el gran oso se había quedado dormido y ahora estaba pintado cual payaso, no era para más que Emma le gritara a todo lo que daba su garganta. Hice un esfuerzo para no reírme al ver como Grace y Lorcan corrían a abrazarme.

-¿Qué cosas dices?- Emmett se levantó para mirarse en el espejo más cercano, su cara era para un momento Kodak, sólo que después estalló en carcajadas y se puso a hacer el chistoso pestañando como niña- ¿No crees que me veo divino?- Emma apretó los puños.

-¡NO!

-¡Oh, vamos!- rió él- Mis sobrinos me han dejado de maravilla para la Boda.

-Te diré algo amigo. El día en que me case contigo será mejor que ese par- Emma señaló a los niños que me miraban con miedo, yo sentí mi sangre hervir- este en un Internado en Suiza, ¿entiendes?

-Son mis sobrinos Emma- le recordó Emmett- No son mis hijos, pero los amo como si lo fueran.

-Escúchame bien Cullen- Emma le miró seria- Soy yo o ese par. Tienes dos segundos.

Apreté los puños fuertemente, mientras una idea se formaba en mi cabeza al ver que Emma sostenía un trozo del pastel de chocolate de Queque en la mano. La vista de Emmett iba de los niños a ella y de repente se posó en mí, sentí mis mejillas arder y aparté la mirada.

-Elijo al par.

-¿¡QUÉ!?

-Lo que escuchaste, elijo a mis niños.

-¡ARGH!

Emma estaba a punto de abalanzarse contra Emmett, pero yo fui más rápida.

-¿No te gusta el maquillaje?- le pregunté al ver que iba a lanzar con su mano libre el estuche de maquillaje con el que seguramente habían pintado los niños a Emmett.

-¡QUITATE BARBIE DE CUARTA!

Ahora si estaba enojada, empujé con fuerza su mano ocupada por el pastel, y la dirigí directamente a su cara.

-¡AHHHHHHHHHHHHHHHH!- el grito de Emma resonó por toda la casa, seguido de las carcajadas de Emmett y los niños, pronto llegaron las chicas a ver que sucedía.

-Parece que los vampiros les ganan a los hechiceros- murmuró alguien detrás de mí, seguramente Angela.

-Eso creo- murmuró Bella- recuérdame nunca hacer enojar a Rose- Alice rió.

Emma se fue de la casa hecha una furia, para ese tiempo Edward ya había salido de su cuarto arreglado y perfumado listo para regañar a sus queridos hijos, el tipo estaba guapísimo, era una lástima que Bella hubiera ido a ayudar a Angela con una llamada telefónica, porque me moría de ganas de ver como se sonrojaría al verle. Alice se había ido por un trozo de pastel y a esperar a Jasper en la cocina, dejándome a mí con el gorilón de Emmett.

-Gracias- dijo una voz a mi lado sacándome de mis pensamientos, era Emmett.

-No lo hice por ti- le dije automáticamente, él rodó los ojos.

-De acuerdo, pero gracias igualmente. Además, me salvaste de casarme con la bruja… - no me di cuenta de que estábamos tan cerca hasta que sus suspiró hizo que su aliento acariciara a mis mejillas…

EDWARD POV.

-Quiero que me expliquen cómo llegó esto a sus manos- dije blandiendo el estuche de maquillaje que Emma le había aventado a Emmett antes de irse toda embarrada en pastel.

-Fue el duende- dijo automáticamente Lorcan.

-¿Un duende?- me estaba enojando.

-Si, nos dijo que a tío Em le hacía falta color.

-¿Qué sucedió?- Bella entró en la habitación, me quedé embobado viéndola, si ya era difícil pensar sin que ella estuviera presente, con ella en mi mente, ella presente, hacía que quedara cual idiota babeante, el color rojo le favorecía demasiado a su pálida piel, pero me gustaba más el efecto que tenía sobre ella el azul… Tierra llamando a Edward. ¡Despierta! ¡NO ES MOMENTO PARA ESCANEAR EL CUERPO DE VENUS!

-El duende nos lo dio para pintar- explicó de nuevo Lorcan.

-¿Con que un duende, eh?- por algún extraño motivo los ojos de Bella brillaron con entendimiento.

La puerta de la habitación se volvió a abrir de par en par para dejar a la vista a Alice… Alice. Inmediatamente entendí, tendría una charla con ella…

-No quiero interrumpirlos, pero ya es la hora. ¿Han visto a Emmett y a Rosalie?- quiso saber.

-No, después de que Emmett se despintó entré a regañar a este par y le dejé con ella en la salita…

-Pues no están ahí- rió Angela detrás de Alice.

Me pregunto dónde se habrá metido el oso de mi hermano…

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OK el capítulo iba a ser más largo, pero definitivamente tenía que subirlo ya, por lo que… aquí esta. Tal vez tarde un poco debido a que mañana empiezo la UNI, pero quiero que sepan que no he abandonado ninguno de mis Fics.

Por esa razón…

EN EL SIGUIENTE CAPITULO DE "LA NANA SWAN":

-En esta ocasión esta tradición será al estilo de mi familia- rió Ben- quién sea el afortunado de atrapar la liga… deberá sacar de la cajita de madera un papelito que contiene el nombre de la chica a la que deberá ponérselo- justo en ese momento mi mente comenzó a trazar un plan maquiavélico.

Los leo en el siguiente capítulo. Y recuerden que las imágenes de los vestidos están en mi profile.

XOXOX

Aye436